-Amy ya llegue- Anunció Sheldon dejando su maleta en el sofá.
-Volví hace un rato, realmente tuve un día agitado en el laboratorio- Amy lo abrazo por la cintura y él le dió un pequeño beso en los labios.
-¿Qué quieres cenar? Podríamos pedir comida China.
-Estaba pensando... que podríamos vestirnos un poco elegantes y ir a un restaurante, hace tiempo que no tenemos una noche de cita.
-Oh, bueno. Estoy un poco cansado y ya son más de las 19:00 así que no creo que encontremos lugar, siempre piden reservación. ¿Por qué no llamas mañana y pides una para el sábado?- Dijo tratando de no ser malo con ella, no se lo merecía.
-Pero Sheldon... lo prometiste.
-¿Cuando?
-Ese día que tuviste la reunión en la universidad, te pusiste un traje y pensé que era por nuestra cita pero lo olvidaste.
-Oh- Dijo sorprendido, ahora, si quería ir a la convención tenía que esforzarse por tener a Amy feliz. -Esta bien, déjame darme una ducha y salgamos a cenar... tal vez cuando volvamos podríamos ponernos juguetones- Sugirió con una sonrisa torcida.
-¿Juguetones?- Repitió Amy divertida.
-Si no quieres esta bien- Se dió la vuelta para irse a la habitación pero Amy lo sujeto del brazo.
-Si quiero, ve a ducharte y yo me cambiaré de ropa.
-Esta bien...
En la ducha, Sheldon reflexiona sobre lo que está haciendo. Se sentía un inútil, por mentirle a su esposa y ilusionar a su amiga, él siempre supo que elegiría a Amy antes que nadie pero se sentía muy extraño y a la vez cómodo con Libby.
Ya se estaba arrepintiendo de haberla invitado a Riverside, sabía que podía pasar cualquier cosa entre ellos solos en una habitación de hotel, según ella iban a pedir literas pero, uno nunca sabe. Además estaría intranquilo por Amy.
Salió de la ducha y se vistió con una camisa gris y sus pantalones marrones, con su chaqueta rompevientos de siempre. Fue a la sala y vio a una linda mujer...
Amy tenía puesto un vestido negro con un ligero suéter desprendido del mismo color, zapatos grises, sin sus medias medivachas y el cabello suelto con ondas, se había maquillado ligeramente; sus labios estaban pintados de un rojo mate oscuro y lápiz negro en los ojos, con sombra de parpados.
-¿Como me veo?- Pregunto girando con los brazos abiertos.
-Muy bonita, elegante... en resumen; hermosa- Alagó sonriendo.
-Gracias- Dijo sonrojada.
Encontraron un restaurante muy sencillo pero encantador, Amy miraba todo con sutil atención hasta que le vino a la memoria; era el mismo restaurante donde tuvo su cita con Dave. Se sonrojo ante recuerdo pero trato de disimularlo lo más que pudo para no arruinar su noche de cita con Sheldon.
Les asignaron una mesa y miraron el menú, Sheldon estaba muy callado y eso puso a Amy un poco incómoda.
-¿Listos para ordenar?- Pregunto el mesero.
-Quiero Spaguetti con salsa boloñesa- Respondió Sheldon.
-Filete con puré de papas- Agregó Amy.
-¿Y para beber?- Volvió a preguntar mientras anotaba los pedidos en una pequeña libreta.
-Una botella de vino, el más dulce que tenga- Dijo Amy.
-Tenemos varias opciones de vinos dulces, mire señorita aquí tiene para que vea las clases que hay. Este es el clásico vino blanco con...
Mientras Amy y el mesero hablaban de jugo de uvas que quema, el celular de Sheldon vibró en su bolsillo. Tratando de ser sutíl y mirando de reojo a Amy que seguía distraida, miro el teléfono sin sacarlo del bolsillo de su pantalón; era un mensaje de Libby.
-Hola Sheldon, no deje de pensar en nuestro viaje así que ya pedi los días libres en el trabajo para que podamos ir. Sobre los disfraces... ya que leímos sobre los diferentes enemigos de Batman; parece que nos decidimos por el Joker y Harley Quinn. Si tenemos suerte, habrá un concurso de disfraces y seremos los ganadores, no te preocupes por el dinero, puedo hacer los trajes yo misma ya que no estoy muy ocupada este mes. Sería genial que los hiciera, sólo nesecito que me recuerdes cómo son y lleves unos cómics sobre ellos mañana cuando vayas a mi departamento. Espero tu respuesta, Libb.
Casi sin darse cuenta, Sheldon sonrió enormemente mientras seguía mirando el mensaje, rápidamente le respondió; ya no importaba si Amy se había dado cuenta o no.
-Hola Libby, me alegra que hayas aceptado la opción de los disfraces y claro, si tienes tiempo puedes hacerlos tu misma. Mañana después del trabajo iré a tu departamento, si quieres podemos cenar algo allí y luego vemos todo sobre los disfraces, me gusta la opción de personajes... y sin duda ganaremos el primer lugar, hasta mañana.
-¿A quien le escribes?- Pregunto Amy sacándolo de su distracción, la miro sin parpadear unos segundos.
-A Leonard- Respondió quitándole la vista de encima.
-¿Te escribió algo gracioso? Digo, por la sonrisa tonta que pusiste.
Sheldon la miro con el ceño fruncido, no le gustaba cuando le hablaban con ironía.
-Al menos alguien me hace reír- Y si, no se refería a Leonard... hablaba de Libby.
-No soy un payaso, no tengo que hacerte reír.
-¿Podemos estar tranquilos por ahora? Quiero que el dinero que gaste en esta cena, lo valga.
-Bien...
Se quedaron en 10 minutos de incómodo silencio.
-Iré a una convención en Riverside- Le contó Sheldon.
-Pero los chicos dijeron que no podían ir.
-¿Y eso qué? Soy un hombre adulto, puedo viajar solo. Además sólo son tres días, tengo dinero suficiente.
-Si quieres puedo pedirle unos días libres al presidente Siebert y puedo acompañarte.
-Gracias, pero no gracias. Ya compré mi boleto de autobús y todo lo que nesecito.
-¿Cuando?
-Hace unos días.
-Oh, de acuerdo. Sólo dime cuando es y te llevaré a la estación.
-No es necesario que me lleves- Dijo sin mirarla.
Amy se sorprendió pero decidió no darle más vueltas al asunto, cenaron y charlaron sobre el trabajo. Al volver a su departamento, Sheldon cumplió su promesa de ponerse juguetones.
Pero ella sintió algo extraño ahora, no sabía cómo explicárselo. Todo había empezado bien, él encima suyo como de costumbre; los besos por la boca y cuello, sus caricias gentiles... hasta que fue el momento de entrar en su, flor.
No fue como siempre, sentía que Sheldon no lo hizo con la emoción y exitación de antes, se dió cuenta además de que él nisiquiera había culminado. Solamente salió de su interior separando sus cuerpos y la ayudó a alcanzar el orgasmo con su mano, olvidándose de él y fue directo al baño.
Amy se quedó tumbada en la cama, su pecho le dolía un poco mientras trataba de aguantar las ganas de llorar. Pero del dolor pasó a la ira, se levantó de la cama y entró al baño sin tocar la puerta, ahí estaba Sheldon lavandose las manos.
-Amy espera tu turno- Dijo molesto.
-¿Qué es lo que pasa contigo?- Pregunto sería.
-¿Disculpa?
-¿Qué te sucede Sheldon? Hace semanas que me ignoras, me evitas y ahora nisiquiera tuvimos un buen coito.
-Lenguaje, Amy.
-¡No me corrijas!- Grito, él salió del baño y ella lo siguió. Sheldon se cambió a su pijama y se acostó en la cama.
-Si no quieres que te corrija, no digas ideas absurdas.
-Nisiquiera habías terminado. ¿Verdad? Me dejaste ahí y lo completaste en el baño tu mismo- Concluyó.
-No es cierto.
-Sheldon dime la verdad.
El físico se quedó callado, se corrió a un lado para que Amy se siente junto a él. Tomando el rostro de ella entre sus manos, le dió un largo pero cariñoso beso.
-Estoy bien... duerme conmigo- Pidió susurrando.
Amy se acostó a su lado, él apoyo su cabeza entre el espacio de su cuello y hombro. Sheldon se durmió rápidamente.
-Si tan sólo supiera lo que pasa por tu cabeza- Murmuró Amy acariciando su cabello, su expresión al dormir parecía de preocupación.
A la mañana siguiente Amy se levantó y fue a la cocina, Sheldon estaba en el sofá comiendo cereal y mirando Dr. Who.
-Buenos días Amy, te preparé té- Dijo intentando una sonrisa, enseguida quitó su programa.
-Gracias- Respondió ella sentándose a su lado.
-Quiero mostrarte un video- Sheldon apretó el botón de play en el control remoto.
-¿Es Freddie Mercury?- Pregunto sorprendida.
-Si, escucha la canción; Love of my life...
Ambos se quedaron en silencio, sumergidos en aquella hermosa balada cantada por el líder de Queen, Sheldon debes en cuando miraba a Amy y se daba valor para lo que vendría.
Love of my life, you've hurt me
You've broken my heart
And now you leave me
-Todas esas personas, pareciera que están cantandote a ti por qué es cierto, lo que dice es cierto...
Amy lo mirò a los ojos y vio su vacilación en ellos, él no estaba en buenas condiciones.
-¿Sheldon qué ocurre? Hace tiempo siento que algo no está bien- Dijo luchando por no derramar sus lágrimas.
Él sólo la miró en silencio.
-Dilo- Pidió ella de nuevo.
-Amy no estoy bien, es evidente que ya no puedo ocultarlo. No puedo decírtelo ahora pero quiero que sepas... nunca tuve duda de mi amor hacia ti, como dice la canción; tu eres el amor de mi vida. Ahora estoy teniendo una lucha interna conmigo mismo, dame tiempo para resolverlo y cuando lo haga regresaré a ti.
Él la abrazó fuertemente, apretandola contra su pecho.
-Te esperaré el tiempo necesario, es obvio que debes aclarar tus pensamientos. Sólo sé... que te amo y nunca dejaré hacerlo.
Sheldon se inclinó con la intención de besarla pero ella lo esquivo.
-Búscame cuando estés bien contigo mismo, Sheldon- Dijo besándolo en la mejilla, se levantó del sofá y lo dejo sólo.
Love of my life, cant'n you see?
Bring it back, bring it back
Don't take it away from me
Because you don't know
What it means to me...
La canción y el vídeo seguían reproduciendose y por primera vez en su vida, Sheldon sintió emoción por una canción y emitió un llanto silencioso.
Continuará...