Ya era de noche cuando Sheldon llegó a su casa, le pareció extraño que todas las luces estuvieran pagadas. Entró en la habitación y solamente estaba prendida la luz del baño.

-Amy- Llamó suavemente, ella salió luciendo una sensual lencería púrpura que se extendía en un camison transparente del mismo color. La miró de pies a cabeza, no podía negarlo; está mujer era hermosa... más aún cuando se quitaba los anteojos y rizaba su cabello, en resumen; era toda una diosa.

-Llegas tarde- Lo cortó, pasando muy cerca suyo. -Tu cena está sobre la mesa; fría, así que si quieres comer... calientala- Se metió en la cama cubriéndose con el edredon hasta el cuello.

Francamente no tenía hambre, ya que había cenado con Libby. Se duchó cambiándose a su pijama azul con cuadros negros, aunque no estaba destinado para este dia, sabía que era el favorito de Amy.

Cuando terminó se acostó, los dos estaban de lado enfrentándose. El camison semitransparente de Amy, en esa posición, hacia que sus senos se junten tensamente. Ella permanecía con los ojos cerrados y el rostro relajado, pero Sheldon la conocía muy bien.

-Oye peach...- Sólo la llamaba así en la intimidad de su habitación. -Ey...

-¿Si?- Preguntó, apoyándose en un brazo, provocando que el tirante izquierdo caiga seductoramente de su hombro.

-Lamento llegar tarde, enserio- Se acercó y la besó, chupando sus labios con un poco de fuerza.

Ella correspondió y agarró la parte de atrás de su cabeza. Sheldon gimió profundizando; le metió cautelosamente la lengua en su boca y la recostó en la cama poniéndose encima de ella.

Pero cuando cuando sujetó su camison para quitárselo, Amy rompió el beso y lo miró; besó su frente y salió debajo de él.

Volvió a cubrirse y le dió la espalda. Sheldon la miró confundido, también se acomodó y se cubrió con el edredón. No se daría por vencido, se acercó por detrás abrazándola por la cintura acariciando la tela transparente de su camisón.

-Bien jugado, Dra. fowler- Murmuró en su oído.

-¿De que hablas?- Susurró ella.

-Sé lo que estás haciendo, así que déjame decirte que esta funcionando.

-¿Enserio? Vaya, pues bien por mi.

-Lo que tu digas, muñeca... no haré nada al respecto porque esto durará poco tiempo- Dijo convencido.

-¿Disculpa?

-Los dos sabemos que no puedes resistirte a mi...

-Eso lo veremos, Dr. Cooper- No dijo nada más, todavía no podía creer que Sheldon la llamara "muñeca".

Aún así, Sheldon no apartó su posesivo agarre sobre su cintura y sin darse cuenta se quedó dormido.

A la mañana siguiente despertó y estaba sólo, fue a la cocina y no había nadie, chequeó el baño y tampoco.

La esperó haciendo actividades para distraerse, limpio todo el departamento dejandolo reluciente, limpió el horno de la cocina y el baño, acomodó por orden alfabético los libros de todo el lugar y su ropa. Tambien actualizó el sistema operativo de sus laptops. Miró su reloj y ya eran casi las 19:00 de la noche, donde estaba Amy?

Tomó su teléfono y trató de llamarla pero no lo atendió. Le pareció raro, está vez llamó a Penny.

-Hola Wackadoddle.

-¿Has visto a Amy?

-Mmm, nop. ¿Porque?

-Me desperté y no estaba aquí, creí que estaba contigo.

-No hablé con ella Sheldon, quizás este con Bernadette.

Cortó la llamada y de nuevo, marco otro número llamando a la pequeña rubia.

-¿Sheldon?

-¿Amy está contigo?

-No, no está aquí... ¿Que suce...?

Amy entró por la puerta luciendo muy animada, tiró las llaves en el cuenco junto a la puerta.

-Tengo que irme Bernadette, adiós- Corto Sheldon rápidamente. -Hola, donde estabas?

-¿Estabas rastreandome?

-Amy me levanté y no estabas, simplemente me preocupe, además te has ido todo el día y ya son las 19:00 de la noche. No veo porque tienes que estar molesta. ¿Donde estuviste todo el día?

-Fui a comprarme un nuevo vestido para la recaudación de fondos está noche.

-¿Qué? ¿Cual recaudación de fondos? No me dijiste nada al respecto.

-De la universidad, te lo dije 10 veces y nunca me escuchas.

-Lo siento. ¿A que hora será?

-Oh, olvidé decirtelo... No estás invitado. Barry Kripke y yo estamos trabajando en el proyecto de la teoría de cuerdas, nesecitamos dinero y planeamos una cena para ver inversionistas. Se ofreció amablemente a recogerme en su auto.

-¿Disculpa qué?

-Barry me recogerá y me llevará.

-Claro que no lo hará, iré contigo. Además, tampoco me dijiste que estabas trabajando con él.

-Ya nunca estás en la casa, en que momento se supone que te diga?

Sheldon la miró, sabía que ella tenía razón, ahora casi no estaba aquí. Y cuando llegaba, ya estaba dormida.

-Haz lo que quieras... de todos modos ya tenía planes está noche.

-No me interesa, iré a arreglarme.

Amy se había marchado, el energúmeno de Kripke la esperó afuera del edificio con su auto. Ahora él se estaba preparando para cenar con Libby, pero no se sentía bien... de alguna manera estaba intranquilo, por él y por Amy.

Se cambió a sus pantalones marrones, una camisa a rayas y un blaiser. Pensó en cómo su esposa se había vestido para la ocasión, está vez no se vistió con sus vestidos modestos y sus sacos de lana; en cambio vistió una falda bordó al cuerpo que marcaba a la perfección sus caderas, una blusa gris con mangas acampanadas y una chaqueta negra. Estaba muy hermosa con su cabello recogido y sin aretes, con un maquijalle natural que sólo resaltaba su belleza.

Terminó de vestirse y salió del departamento, todavía pensando en Amy.

Continuará...