Sólo faltaba 1 día para la convención de comics en Riverside, Sheldon estaba muy emocionado por usar su disfraz.
Se estaba quedando en su antigua habitación del departamento de Leonard y Penny hace ya una semana, las cosas con Amy se habían puesto difíciles... hablaban muy poco y siempre que lo hacían terminaban peleándose. Así que él tomo su distancia con ella y le pregunto a sus amigos si podía quedarse con ellos unos días.
Estaba en su habitación preparando su maleta para el viaje; se exalto un poco cuando tocaron la puerta.
-Pase...
-¿Sheldon, qué haces?
-Tu pregunta me confunde, es obvio que estoy empacando.
-¿Arreglaste las cosas con Amy?
-Nop- Le contestó distraido.
-¿Entonces adonde vas?
-A Riverside, para la convención de Cómics.
-Pero ya te dijimos que no podíamos ir- Dijo frunciendo el ceño.
-Ire con unos amigos...
-¿Amigos?
-Si, Leonard... Amigos. ¿Algún problema?
-No, claro que no...- Contestó sorprendido por la actitud de su amigo.
Sheldon se levantó a la mañana siguiente, desayunó y terminó de revisar su maleta; como siempre, todo estaba terminado y organizado. Tomó la llave del tazón junto a la puerta, su chaqueta, su teléfono y salio del departamento. Mientras bajaba las escaleras le envío un mensaje de texto a Libby.
-Ya estoy listo, te esperaré afuera del edificio.
Leonard se levantó media hora después de eso y fue directamente a la cocina para preparale el desayuno a Sheldon tratando de aliviar el mal humor que el físico teórico mostraba hace días. Le preparó avena y tostadas francesas con mantequilla.
-¡Sheldon, tu desayuno! ¡Hice tostadas francesas y avena sin sabor, la que te gusta! ¡Rápido que se enfría!- Gritó animadamente.
-Que son esos gritos Leonard, son las 07:00 de la mañana, calmate- Dijo Penny malhumorada.
-Lo siento, hice el desayuno para Sheldon.
-Que buen esposo eres...- Se río sarcásticamente.
-Pero también hice para ti. Sheldon ya debería estar despierto... ¿Donde está?
-Seguramente en su habitación.
El físico experimental tocó la puerta y nadie respondió, la abrió y la habitación estaba vacía con la cama de Sheldon perfectamente arreglada. Un momento, ahora que lo recuerda; le dijo auer que iría a la convención de Riverside con amigos. Volvió a cerrar la puerta y despues le explicó a Penny la situación, se quedaron más tranquilos luego de eso.
-Esto es... extrañamente emocionante- Comentaba Libby mientras conducía.
-¡Es emocionante Libby! Y como nunca fuiste, te sorprenderás con todas las cosas que hay... aunque no es tan genial como la de San Diego.
-¿Hay concursos de disfraces allí?
-No estoy seguro, pero igualmente iremos disfrazados- Respondió sonriendo.
Libby igualmente sonrió, después disimuladamente miró la mano izquierda de Sheldon, ese anillo de oro en su dedo anular realmente le molestaba.
-Sheldon dime algo...- Dijo con cuidado. -¿Tu esposa sabe que viniste a Riverside?
-Se lo comenté hace unas semanas, ¿porqué?
-Por nada.
-Cambiando de tema; te tengo más noticias emocionantes... hice una reservación en un restaurante francés para ir a cenar hoy. Espero que hayas traido algo formal.
-¿Por quién me tomas? ¡Porsupuesto que traje un vestido!
-¿Es el mismo que te pusiste cuando... nos reunimos la primera vez?- Preguntó sonrojado.
-Ay amor, amor... como te quiero- Dijo riendo.
-¿Porqué lo dices?
-Después de lo que hemos pasado, te sonrojas preguntándome por un vestido. Eres realmente tierno- Extendió la mano y tomo su mano izquierda.
Sheldon entrecerró los ojos ante la sensación de sus oscuros dedos acariciando los suyos, de repente el dedo que lo acariciaba recorrio el anillo que llevaba puesto en el dedo anular. Abrió los ojos rápidamente y si, estaba acariciando su anillo.
-¿Si estas separado de tu esposa, no es lógico que te quites esta cosa?
-Aún no estoy listo... y no es una cosa, es una sortija de bodas.
No hablaron mucho luego de eso, conducieron 2 horas más y finalmente llegaron al hotel Street Riverside donde Sheldon reservó 2 habitaciones contiguas.
-Wow, este hotel es maravilloso- Exclamó Libby emocionada.
-Es uno de los más elegantes de la ciudad- Agregó él orgulloso.
Se instalaron en sus habitaciones y luego se encontraron en el pasillo.
-Ahora vamos a dormir un poco, esta noche a las 20:00 tenemos reservaciones en el resturante francés- Le informó Sheldon.
-Realmente pensaste en todo...- Dijo sonriendo.
Se acercó a él y lo besó, agarrando sus hombros para que no se moviera. -Nos vemos a las ocho- Murmuró en su oído para después irse a su habitación.
Libby se encontraba sentada en el tocador del baño que se ubicaba dentro de su habitación, solo tenía puesta una bata blanca. Se miró al espejo y sonrió, Sheldon realmente se estaba esforzando en esta salida y ella también lo hará. Se maquillo naturalmente y se cambió a su vestido; era azul claro con encaje y bordados, un poco más conservador que el vestido rojo de antes pero que igualmente marcaba su trabajada figura.
Tenía un propósito esta noche; avanzar en su relación con Sheldon, porque en teoría... ¿Estaban en una relación, no? Se sentía mal por la esposa de Sheldon pero tampoco se negaría su propia felicidad por eso.
Se arreglo el cabello en una coleta haciendo que sus rizos queden dispersos ordenadamente. Zapatos negros, lápiz labial claro y estaba lista para su cita.
-Tranquilo, ya hiciste esto... solo es Libby.
Sheldon igualmente quería verse bien esta noche, se vistió con el traje negro que había comprado con Penny hace muchos años, estaba feliz de que todavía le quede; solo que esta vez se puso una camisa blanca y sin corbata.
A las 19:50, Sheldon tocó la puerta de la habitación de Libby. Abrió al instante. Sheldon quedó petrificado, esta mujer era una visión: una sexy visión. Ese vestido era tan sexy pero conservador al mismo tiempo.
-Hola- Saludó ella sonriente.
-Hola, te ves... hermosa- Dijo tontamente enamorado.
-Tu también te ves guapísimo. ¿Nos vamos?
-Si, vamos.
Llegaron al restaurante, cenando entre charla y risas. Era admirable como podían hablar de todo sin aburrirse uno del otro, tomaron champaña brindando por ellos y por los días que iban a pasar. Casi 4 horas después volvieron al hotel y Sheldon estaba muy feliz.
-Fue una noche maravillosa, Libb. Gracias por venir aquí conmigo...- Le agradeció Sheldon sonrojado.
-Gracias por invitarme.
-Hace tiempo que no me divertía así...
Estaban parados entre medio de las 2 puertas de sus habitaciones.
Libby agarró la parte delantera de la camisa de Sheldon, tirando de él y golpeando sus labios con los de ella, su otra mano extendiéndose y agarrando la parte posterior de su cuello, enredando su cabello. Estaba sorprendido y ella le mordió el labio, haciéndole cerrar los ojos y devolverle el beso. Se calentó, al igual que los que compartieron cuando tuvieron un repentino estallido de necesidad sexual en el auto que nunca se llevo a cabo.
Sheldon inmediatamente se olvidó de dónde estaban y le pasó la mano por la cintura, la otra rozó ligeramente su trasero, notó la tela suave y lo apretada que estaba contra su cuerpo. Su lengua se deslizó dentro de su boca, golpeándose contra la de él en un baile apasionado y ella se apartó, chupando su labio inferior mientras lo hacía.
La pareja se miró a los ojos y Sheldon vio lo hermosa que era, su largo cabello negro y rizado, ahora atado en una coleta, pero había dos mechones que le cubrían la cara ligeramente y él se lo pasó por detrás de la oreja, los dos envueltos en un abrazo. Se miraron y sus bocas se convirtieron en sonrisas.
-Estamos en Riverside- Murmuró Libby rozando su nariz con la de Sheldon.
-Lo sé...
Miró sus profundos ojos marrones y después de tanto, no podía negar lo que sentía... lo que quería.
Él quería ser suyo, la amaba...
Al diablo todo, todo.
-¿Quieres ir a mi habitación...?
Continuará...
