Lazos A Través Del Tiempo

Capitulo IV

¡Nace Un Nuevo Equipo Número #7!

Yo, una vez tuve un sueño.

Lo sé, no es algo de lo cual las demás personas carecen, es más bien algo natural en nuestro día a día. Pero, para mí era especial, ese sueño que empezó de la admiración a esa persona… se volvió rápidamente mi razón de ser.

Mi meta.

Mi anhelación.

Simplemente… era mi más profundo deseo.

Hubo un tiempo en el cual pensé que ese sueño ya se había cumplido. Ese antiguo tiempo de paz y mucha tranquilidad fueron en realidad los momentos más hermosos de mi vida.

Era feliz… sumamente feliz.

La tenía a ella, su hermosa y sincera mirada era lo primero que me topaba cada mañana al despertar, y su cálida sonrisa fue lo que hace años jure proteger por siempre.

Si la tenía a mi lado, era como poseer una batería con carga infinita, todo era posible si ella estaba junto a mí. El tiempo siguió pasando, mi vida junto a ella se terminó de unir en una misma pieza y el resultado que obtuvimos de esa unión… fue lo más hermoso que jamás habíamos visto.

Nuestro primer hijo, la unión más sagrada de nuestro amor había llegado a nuestras vidas.

Era tan pequeño, tan frágil y hermoso que al verlo solo podías pensar en cuidarlo y darle mucho amor. Fue ese preciso momento el que quedo guardo por completo en mi corazón, el solo recodar como el amor de mi vida tomaba entre sus manos a mi hijo y le decía un cálido: "Te amo…" fue en definitiva, la imagen más bella que el mundo pudo obsequiarme jamás.

Yo que al principio no tenía a nadie.

Yo que al comienzo estaba solo.

Ahora los tenía a ambos, a mi esposa y a mi hijo. Me sentía en el mismo cielo, todos mis sueños habían sido cumplidos en lo que podría considerar tiempo record.

Mis amigos estaban en la misma posición que yo.

Habían unido sus vidas con las personas elegidas por ellos mismos, cada uno de nosotros ahora teníamos un deber que cumplir, y ese deber era… proteger a nuestra familia.

Pero… todo cambio un día… un oscuro y maldito día.

Fui ingenuo, como llegue a pensar que alguien como yo era digno de tener la felicidad sentada en su sala. Solo fueron unos cortos años en los cuales pude tomarme un respiro, un tiempo que lastimosamente había terminado.

La oscuridad me consumió en un abrir y cerrar de ojos, todas mis fuerzas fueron arrebatadas de mi cuerpo y entonces me di cuenta que todo el poder que había obtenido al pasar del tiempo… me había sido arrebatado.

No pude proteger a nadie, no pude salvar a nadie, no pude… salvar a mi familia.

No sabía cuántos años habían transcurrido desde que aquella oscuridad consumió mi cuerpo y me arrebato la oportunidad de protegerlos. En el momento menos pensado regrese al mismo lugar del cual fui llevado.

Pensé que todo había sido un sueño, una simple ilusión y que mi familia estaría esperando por mí en casa, que llegaría a cenar y todos estaríamos felices como siempre.

Sí… yo sabiendo aunque solo era una estúpida idea, desee con todas mis fuerzas que esa estupidez fuera una realidad. Pero la realidad fue otra, la realidad que debía aceptar era algo que era totalmente diferente a lo que yo deseaba.

Todos, cada una de las personas que alguna vez significaron todo para mi… estaban muertos.

Nuevamente estaba solo, después de estar años junto a la mujer de mi vida y mis hijos, yo… había vuelto a quedar solo.

¿Por qué?

¿Acaso el maldito mundo me odiaba?

Me hice tantas veces esa pregunta y jamás obtuve respuesta alguna.

Ahora, pueden llamarme el peor idiota de la humanidad, acepto que incluso se burlen de mí. Pero a pesar de todo eso, yo quería seguir protegiendo el mundo, quería salvar lo poco que aún quedaba de él.

Fue entonces que algo cambio. No, más que eso, algo apareció.

[Salvar el mundo no es algo que solo puedas cumplir con un deseo]

Esa voz retumbo mis oídos y penetro lo más profundo de mi alma.

[Dime mortal… ¿Estás de acuerdo en ser el Guardián de la Humanidad?]

Si podía proteger el mundo, aun siendo un Guardián, yo estaba de acuerdo en serlo, aunque sacrificara mi oportunidad de morir y vivir en paz, yo… lo haría por el bien de la humanidad.

Sí… — Mi respuesta vino acompañada de absoluto seguridad — Aun si ese es el pago, yo… protegeré la humanidad.

[Entonces, desde hoy serás algo y a la vez no serás nada]

De inmediato entendí aquellas palabras, pero aun así asentí decidido.

[Sigue tu destino… Héroe…]

No tenía forma de saberlo, pero esa decisión que en su momento fue para mí lo mejor que pude haber acepto… se convirtió en el peor error de mi vida, y aún más grave que eso… es mi mayor maldición.

Porque después de mucho años comprendí, que la humanidad que acepte proteger sin importar que... jamás tubo salvación.

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Un joven se encontraba tirado por completo en el suelo.

Su ropa consistía en un conjunto naranja, la chaqueta que portaba estaba casi por completo destruida, incluso la manga larga que cubría su brazo izquierdo ya no estaba ahí. Su pantalón que si bien no estaba como su chaqueta naranja, mostraba leves cortes y manchas de polvo, un ninja al verlo podría saber de inmediato que ese joven había estado en una pelea o algún arduo entrenamiento.

Sí. Ese joven era el Naruto Uzumaki del pasado, el joven que junto a su compañera viajera en el tiempo, Hinata Hyuga, habían sido enviados al pasado por un extraño sujeto del cual jamás supieron su existencia. Pero, ese asunto ya había sido arreglado hace poco y gracias a los sellos que el extraño sujeto enmascarado le proporciono al Sasuke Uchiha del futuro, todos viajaron al pasado para encontrar al hombre que secuestro a la pequeña Hinata Hyuga.

Naruto Uzumaki comenzó a abrir sus parpados, permitiéndole así a sus ojos azul cielo visualizar el lugar en donde había reaparecido, cuando lo hiso, el joven Uzumaki se dio cuenta que se encontraba justamente en donde había estado con Hinata momentos antes de viajar al futuro.

En pocas palabras, había sido enviado nuevamente al punto de partida en el cual estuvo días antes.

— Es verdad… — Naruto se levantó por completo del suelo y miro a su alrededor, dándose cuenta que hacían falta la presencia de sus compañeros del futuro — ¿Dónde están ellos?

Por su mente paso la idea de que ellos ya se habían ido a rescatar a Hinata sin decirle nada y dejándolo solo, pero de inmediato desecho aquella idea, si bien los demás lo harían para quizás protegerlo, su versión futura sabía perfectamente los sentimientos encontrados que ahora poseía su versión pasada.

Hinata se había ido.

Había sido secuestrada por un extraño hombre de tez morena y cabello blanco. Ese hombre que interrumpió en el País del Remolino sin que nadie se percatara de su presencia, y de buenas a primeras se llevó consigo a su compañera Hyuga.

El pequeño rubio de bigotes en sus mejillas comprimió con fuerza sus puños al sentirse sumamente furioso e impotente.

Cuando Hinata fue secuestrada, ella lo llamo.

Grito claramente su nombre, el escucho perfectamente como de los labios de la pequeña Hyuga salía su nombre. Aunque en ese lugar se encontraba su versión futura que era bien sabido que lo superaba en poder e inteligencia, el pequeño Naruto sabía que Hinata lo había llamado expresamente a él.

No a su versión del futuro, no, ella lo había llamado a él.

Cuando escucho su nombre lo primero que hiso fue correr hacia ella, fue la primera vez que se dejaba llevar por sus sentidos, pero… no fue capaz de llegar a tiempo.

Su cuerpo fue lento frente a la velocidad del extraño sujeto de cabello blanco, y a pesar que se lanzó sobre Hinata queriendo tomar su mano, su cuerpo cayó al suelo al no poder tocarla, porque simplemente… se había ido… había desaparecido.

— Maldición, maldición, maldición… ¡Maldita sea! — Gritarle al cielo que comenzaba a pasar de un color atardecer al oscuro negro de la noche era lo único que podía hacer en esos momentos.

¿Por qué?

¿Por qué fue tan débil?

A pesar de haber entrenado durante lo que a su juicio fue una larga semana en aquel extraño lugar blanco, y con lo que según se definió el mismo como su ancestro, el hombre adulto de cabello blanco le enseño tantas cosas que no pudo poner en práctica cuando vio como Hinata era secuestrada.

— Yo…

Sin embargo, Naruto Uzumaki no podía permitirse tirar la toalla a la primera y dejarse vencer por un hombre de pelo canoso, no, claro que no lo haría

— Hinata, espera por mí por favor… — El sol que comenzaba a ocultarse parecía haber oído las palabras del rubio Uzumaki y misteriosamente paro su ciclo y espero que el chico terminara su oración — Yo te rescatare, te traeré de vuelta, porque es una promesa y yo jamás rompo una promesa… — Su puño derecho se comprimió con fuerza frente al casi oculto sol que representaba el atardecer — ¡Así que espera-Dattebayo!

No era simplemente una promesa como las que siempre hacia, no, claro que no lo era, Naruto Uzumaki había declaro un verdadero juramento frente al ya oculto sol, un juramento que cumpliría… aunque le costara la vida.

— Espera un momento… — Sus ojos azules miraron hacia el frente, dándose cuenta así de lo vacía que estaba la Aldea de Konoha, era de noche y eso siempre hacia que las personas se ocultaran en esta zona, pero la soledad que veía era otra — ¿Habrá ocurrido algo?

Dándose cuenta que quedándose parado justo ahí no lograría nada, el rubio envió leves cantidades de chakra a sus pies y comenzó a correr hacia el centro de Konoha con mucha rapidez.

Tenía que apresurarse, el tiempo era oro.

A medida que se acercaba cada vez más al centro de la aldea, Naruto se dio cuenta que habían pequeños índices de batallas justo en el centro, dándose cuenta de que justo por eso las personas no se encontraban transitando por ahí, alguien había empezado una pelea y de seguro se dio la orden de evacuar esa zona.

Había pasado algo.

Mientras él y Hinata estuvieron viajando en el futuro, algo había sucedido en Konoha.

— ¿Qué esta… pasando? — Estaba totalmente confundido, en su cerebro se formaba un enorme signo de interrogación al cual no podía encontrarle respuesta alguna.

Era claro que alguien había peleado justo en esa zona, pero quitando eso de lado, no había índices suficientes para evacuar esta zona.

— ¡Naruto…! ¡¿Eres tú…?! — Una voz femenina retumbo entre sus oídos, haciendo que girara su cabeza, el rubio descubrió de inmediato de quien se trataba.

— Ayame-neechan… — Efectivamente, la única hija de Teuchi Ichiraku, el hombre que era dueño del Ichiraku Ramen y una de las primeras personas que le brindo una mano amiga — ¿Dime por favor, qué demonios está pasando?

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Minutos Después

Hogar De Teuchi Y Ayame

Luego del inesperado rencuentro con la cocinera número #2 del Ichiraku Ramen, bueno, técnicamente seria el número #1 porque el viejo Teuchi era hombre, pero si tenía que hacer un orden, Ayame quedaba en segundo lugar, rosando peligrosamente el primer puesto de su padre.

Ella lo superaría tarde o temprano, además que como próxima dueña del Ichiraku Ramen, era su deber continuar el negocio familiar.

— Veras, Naruto. Tú desapareciste hace casi un mes de Konoha, toda la aldea se enteró al segundo día que Naruto Uzumaki junto a Hinata Hyuga habían desaparecido y se llegó a la conclusión de que fueron secuestrados por algún ninja renegado — Ayame se encontraba sentado en una silla frente al pequeño Naruto, intentado contarle lo más resaltante desde su desaparición — La Hokage-sama había enviado varios grupos de ninjas a buscarlos, mi padre y yo nos enteramos de esto cuando un Ambu vino a preguntarnos que habías hecho luego de haber salido de nuestro local.

— Ya veo, entonces la aldea pensó que Hinata y yo habíamos sido secuestrados por algunos ninjas renegados, eso es problemático — Al decir esa última palabra, Naruto comprendió por completo a Shikamaru, de verdad había cosas problemáticas en su día a día — Ayame-neechan y el viejo Teuch…

— ¡Naruto! — Un grito provino desde la parte trasera del hogar de la familia Ichiraku — ¡Es verdad que regresaste!

Ya no tenía que preguntar por él, tal parece que el viejo Teuchi se enteró de alguna forma que había aparecido.

— Sí. Perdón por haberlos preocupado — Dijo Naruto, sentía un poco de culpa ya que su viaje al futuro causo mucho revuelco en su aldea natal — Pero no entiendo algo, ¿Por qué el centro estaba vacío?

Teuchi y Ayame se vieron a los ojos y asintieron.

— Lo que ocurrió, chico. Como decirlo, hace horas se libró una pequeña pelea que fue peligrosa entra unos Jonin contra dos niños pequeños, la Hokage se llevó a los niños y se dio la orden de evacuar el área — Respondió el fundador del Ichiraku Ramen — Pero dejando eso a un lado, ¿Por qué tienes la ropa toda rota, Naruto?

— Es verdad, yo iba a preguntarte lo mismo — Dijo Ayame, resaltando su curiosidad sobre el tema — ¿Dónde estuviste?

— Hinata y yo… fuimos llevado lejos, alguien nos envió a un lugar muy lejano — Se odiaba así mismo por tener que mentirle a la familia Ichiraku, pero no podía decirle que él y Hinata fueron enviados al futuro — Hubo una batalla, unas personas nos ayudaron todo este tiempo y cuando estábamos a punto de regresar, alguien apareció y se llevó a Hinata… la secuestro.

Teuchi y Ayame pudieron darse cuenta como Naruto se culpaba por el aparente secuestro de la pequeña Hyuga. Ambos habían convivido tanto tiempo con el pequeño rubio que pudieron percibir el dolor que había en sus palabras al nombre la palabra "Secuestro".

— Entonces ve y búscala — Las palabras que salieron de los labios de la mujer de cabello castaño, sorprendieron enormemente a Naruto y Teuchi — Cada día le dices a todo el mundo que serás Hokage, ¿Verdad? Entonces no tienes tiempo para lamentarte de lo que sucedió, solo tienes que salir y buscarla, patearle el trasero a quien se la llevo y traerla de vuelta.

Naruto estaba totalmente sorprendido, Ayame era alguien muy espontanea, pero jamás había dicho palabras como la que le acababa de decir, pero, por alguna razón esas palabras lo hicieron sentir bien.

— Mi hija tiene razón, Naruto. Mi cliente número #1 no puede quedarse a llorar y esperar que todo se soluciones por sí solo, yo no quiero un cliente débil así que trae a esa niña de vuelta e invítale un ramen — El dueño de su local favorito le brindo palabras de aliento — Pero antes de todo eso, dame 10 minutos para prepararte mi Súper-Ramen Especial que te hará multiplicar tus fuerzas.

Ahora que Teuchi lo decía, Naruto se dio cuenta que técnicamente llevaba una semana sin comer o beber agua, era raro porque aunque era capaz de comer ramen como siempre lo hacía, no era que se estuviera muriendo de hambre.

El Reino Celestial, el sujeto enmascarado dijo que ellos estaban cerca del Reino Celestial y quizás fue debido a que prácticamente estaban en el Cielo que el hambre no le afecto a su cuerpo, aun teniendo en cuenta su largo paradero en ese lugar.

— Sí. Prepáreme ese Súper-Ramen Especial — Con hambre o sin hambre, ese ramen sería su batería para la guerra que estaba por comenzar.

Teuchi asintió mientras se dirigía a su cocina y dejaba solo a Naruto y Ayame.

— Tu ropa está hecha pedazos — Dijo la castaña, admirando la ya echada a perder prenda del rubio Uzumaki — ¿Iras así?

— No tengo de otra, si voy a mi casa para cambiarme tendría que usar ropa de civil y esa no es cómoda para luchar, tampoco tengo tiempo de ir a comprar un conjunto como este, así que tendré que ir así — Respondió Naruto, dándose cuenta que a partir de ahora tendría un segundo juego de ropa ninja en su arsenal.

Ayame guardo silencio brevemente, parecía que estaba pensando en los pros y contras de las palabras que diría a continuación.

— ¡Está bien! — Exclamo de la nada la hija de Teuchi — Queríamos dártelo para tu cumpleaños, pero viendo como está tu ropa actual e iras a luchar, creo que es mejor dártelo ahora.

De inmediato, la mujer de cabellera castaña salió corriendo hacia el closet de su habitación y al cabo de casi 2 minutos regreso a la misma posición en donde había estado hace poco, solo que con una prenda de ropa en sus manos.

— ¿Qué es eso? — Pregunto Naruto, recibiendo entre sus manos la prenda de ropa que había ido a buscar Ayame — ¿Me lo estás dando?

— Papá y yo lo compramos hace 2 meses, queríamos dártelo de cumpleaños y justamente hace una semana no los dieron con el estampado de espiral que siempre usas — Informo Ayame, dándole por completo la prenda de ropa al rubio Uzumaki — Si vas a buscar a esa chica, no puedo dejar que mi pequeño hermanito vaya vistiendo como un vagabundo, así que esto es lo menos que puedo hacer.

— Yo… muchas gracias… — Agradeció el rubio, mirando con mucha gratitud a la castaña — De verdad, muchas gracias.

— Para con eso, solo por hoy te presto mi habitación para que te cambies — Ayame le hiso señas para que fuera a su habitación, y cuando Naruto estaba por llegar dijo — Mucho cuidado con andar viendo mi ropa interior, Naruto.

Al cabo de unos segundos, Naruto estaba dentro de la habitación de Ayame.

La prenda de ropa que le dio estaba guardada en un plástico especial para que no se ensuciara o perdiera su olor a nuevo. Después de abrirla, Naruto vio fijamente la prenda que había sido su obsequio.

Un pantalón naranja como el que usaba, solo que con rayas negras a los costados del mismo, incluso el lugar de su porta kunai estaba en el misma posición.

La segunda parte de su prenda de ropa nueva era una chaqueta, aunque está a diferencia de su antigua ropa era de un color negro anochecer que extrañamente poseía el símbolo de la Aldea de Konoha gravado en su manga izquierda, y su siempre fiel símbolo de espiral rojo en su espalda.

La ropa estaba cool y era justamente de su gusto, claro que el siempre vestía naranja, pero debía admitir que la ropa que le dio Ayame combinaba mejor con él, aunque también agradecía que el pantalón conservara su color favorito, y gracias a eso podía dejar pasar el negro completo de su chaqueta.

Minutos luego, Naruto cambio por completo su vieja ropa y se puso el nuevo conjunto que le fue obsequiado por la familia Ichiraku, le quedaba perfectamente y era justo de su talla.

Ahora que lo veía bien, ese nuevo conjunto le recordaba mucho a su versión futura, por el pantalón naranja y la chaqueta negra, claro que las prendas de ambos eran diferentes en diseño, pero los colores eran iguales.

Estaba por salir del cuarto de Ayame, cuando se percató de una pequeña fotografía que reposaba en la mesita de noche de la castaña. Cuando vio dicha fotografía, no pudo evitar soltar unas lágrimas por sus ojos.

En dicha foto salían Teuchi y Ayame cuando esta apenas estaba entrando en la adolescencia, pero lo que de verdad le sorprendió fue verse así mismo cuando solo era un pequeño niño de tan sol años de edad. De inmediato recordó aquel momento, ¿Cómo no hacerlo? Esa fue la primera foto que se tomó en su vida, Naruto pensó que esa foto había sido desechada hace mucho y el solo verla en la mesita de noche de Ayame, le dio un fuerte sentimiento de nostalgia.

Los Ichiraku siempre habían estado a su lado, en su infancia solo podía recordarlos a ellos dos junto al ya fallecido Sandaime Hokage, Hiruzen Sarutobi. El Sandaime le salvo la vida cuando la tragedia Hikari casi lo mata, y los dueños de Ichiraku le abrieron las puertas de su negocio por primera vez.

Minutos Después

— Lamento la demora, aquí está mi Súper-Ramen Especial — Teuchi puso sobre la mesa un tazón extra grande de ramen — Cómelo, este va por la casa.

Asintiendo, Naruto partió sus palillos en un par perfecto, los tomo con su mano y llevo a su boca el primer bocado de fideos. Sus papilas gustativas comenzaron a disgustar el sabor lentamente, es cierto que era delicioso, pero no había nada diferente en ese ramen.

No era como si… fue luego de eso, que Naruto tuvo que darse cuenta de lo especial del platillo, el sabor quizás era el mismo, pero la sensación que poseía al comerlo fue tan especial como la que sintió aquella vez cuando solo era un niño.

— Viejo, esto es… es igual al de hace años — Al haberse dado cuenta, Teuchi sonrió contento — ¿Cómo lo hiso?

— El sabor es el mismo, la textura de los fideos es la de siempre, incluso los ingredientes poseen la misma intensidad, pero… — Teuchi llevo su mano a su pecho, justamente sobre el lugar que protegía su corazón — Los sentimientos son más intensos, cocino y vendo ramen porque disfruto hacerlo, dedico mi vida para que las personas prueben mi ramen, pero solo muy pocas veces me doy cuenta cuando puedo preparar mi Súper-Ramen Especial — Explico el fundador del Ichiraku Ramen — En ese platillo están mis mejores deseos, mis más fuertes sentimiento, con ese platillo te estoy dando mi incondicional apoyo, Naruto.

Si antes lucho por no llorar, esta vez fue imposible, las lágrimas comenzaron a bajar por sus ojos azules y tal parece no querían detenerse.

Estaba feliz.

Este era el mismo sentimiento que sintió hace años, era igual a cuando conoció por primera vez al viejo Teuchi y este le ofreció gratis y sin intenciones ocultas un tazón caliente de ramen.

— Gracias. Viejo Teuchi, Ayame-neechan… gracias-Dattebayo — Naruto los estimaba demasiado a ambos, el rubio Uzumaki daría cualquier cosa por protegerlos a los dos.

Cuando termino de disgustar su platillo, el rubio agradeció nuevamente y se puso de pie.

— ¿Ya te vas? — Pregunto Teuchi, viendo como el Uzumaki se dirigía hacia la puerta.

— Sí. Ese ramen me dará energías por días, de verdad estaba delicioso — Sonrió el rubio de bigotes — Cuando traiga a Hinata de vuelta, la llevare para que usted le haga el mismo ramen.

— Naruto, recuerda que sin importar que pase, podrás superarlo. Después de todo, mi tonto hermano menor será Hokage en un futuro, y cuando eso pase yo presumiré a todo el mundo que soy la Nee-chan del Hokage — Dijo la peli castaña — Buena suerte, y regresa por favor.

Cuando el rubio puso un pie fuera de la casa de los Ichiraku, sintió la necesidad de decir unas palabras que jamás había podido decirle a nadie en toda su vida.

— Viejo Teuchi, Ayame-neechan…— Naruto realizo una enorme sonrisa, una sonrisa que solo el podía realizar — Voy saliendo.

Ninguno de ellos necesito escuchar más, Teuchi y Ayame entendieron de inmediato el significado de aquella frase.

— Que te vaya bien, y por favor… regresa pronto — Dijeron al unísono ambos miembros de la familia Ichiraku.

Naruto nunca tuvo familia de la cual despedirse cuando se iba de misión o simplemente salía de casa. Pero que equivocado estuvo siempre, claro que tenía familia, quizás no biológica, pero si una familia que se formó a partir de los sentimientos.

— ¡Volveré pronto! ¡Es una promesa-Dattebayo! — Diciendo eso último, el ninja rubio se retiró por completo hacia su misión.

Su misión no había cambiado en lo más mínimo. Es más, solo había sido reforzada de nuevo ideales y convicciones, solo tenía un camino que seguir y no había vuelta atrás.

Las técnicas que aprendió durante esa ardua semana de entrenamiento, les haría rendir fruto de una buena vez.

Porque ahora si… la traería de vuelta.

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Tierra-616

Konohagakure – Centro

Horas Atrás

¿Cómo su día pudo haber cambiado tanto?

La mañana comenzó tan sencilla y tranquila como siempre era.

Despertó, se levantó de su cómoda coma y aseo su cuerpo, se vistió con su ropa casual ya que era día sábado, bajo a desayunar y después de saludar cálidamente a sus padres y besar en la mejilla a su hermano mayor, el desayuno inicio y todos platicaron un poco.

Sus padres viajarían al extranjero en la tarde, dejando a Mio junto a Naruto bajo la mano estricta de Kohan, todo bien hasta hay.

Su hermano mayor, Naruto Uzumaki salió temprano para entrenar con su equipo de kendo a primeras horas, era sábado pero tenía un torneo importante la semana que viene y por eso el equipo entrenaba aun día de descanso.

Luego de insistirle a Kohan que solo iría a visitar a Hanabi, la peli azul acepto y dejo que la pequeña pelirroja saliera hacia la calle, daba gracias a Dios que los teléfonos celulares existían y gracias a eso le dijo a Hanabi que la esperara en el portón de la casa en donde se quedaba actualmente.

Lo menos que necesitaba ver en esos momentos era a la ladrona de Onii-chan que siempre estaba pegada como sombra a su hermano mayor, decir que detestaba a esa mujer era quedarse poco.

Luego de encontrar a Hanabi ambas fueron al centro para comer un helado, era su día libre y que mejor que pasarlo junto a su mejor amiga.

Algo que tenía preocupada a las dos jovencitas era la desaparición inmediata del extraño niño que se auto presento como Madara Uchiha. Mio y Hanabi al verlo pensaron que debían luchar contra ese niño, pero su sorpresa fue enorme al ver como el misterioso niño de cabello negro desapareció sin dejar rastro alguno de su paradero.

A los ojos de la pelirroja, ya no era problema suyo.

Si la paz que bien merecida se tenía seguía tal y como estaba, ¿Quién era ella para quejarse de pequeñeces? Claro que al pensar así le hacía ganarse gruñidos de su fiel compañero Kurama, pero eso era algo que ya era común para Mio y había terminado por acostumbrarse a ese ruido que salía de la boca del Zorro de las Nueve Colas.

Era normal.

Sí. Todo era normal y tranquilo, todo estaba bien hasta que algo paso… no, la definición perfecta seria decir que alguien apareció.

Un grieta dimensional se abrió en medio del parque en donde las dos pequeñas amigas tomaban su helado, y justo de ella emergió un hombre de complexión robusta y sumamente alto, Mio y Hanabi podían afirmar que ese hombre fácilmente media más de 2.30 mts.

Para desconcierto de la pelirroja, su amiga peli castaña le grito con fuerza que corriera.

— Pero qué maravilla, pensé que tenía que seguir buscando pero al fin te encuentro… Ojou-sama — Su voz estaba repleta de malicia, ese extraño hombre de complexión robusta había venido por Hanabi — Que tal si nos ahorramos la lucha y simplemente vienes conmigo.

— Tu… ¿Dónde están los demás? — Hanabi los conocía, al hablarle tan casualmente daba a entender que ella sabía quién era ese hombre.

— Teniendo en cuenta el desastre que tu querido hermano causo la última vez, no podemos dejar el castillo sin protección — Informo el hombre, mirando con descaro a la pequeña Hyuga — El desgraciado está encerrado como un perro, se lo merece por intentar ir en contra de Ezequiel-sama.

— ¿Encerrado…? ¿Mi Onii-chan… está vivo…? — No existía palabra exacta para describir la expresión de asombro que ahora reinaba sobre el bello rostro de la pequeña Hyuga — ¡Mi Onii-chan está vivo!

— ¿Qué pasa? ¿Acaso pensabas que estaba muerto? — El hombre también monstro leve sorpresa, pero luego de unos segundos llevo su mano a su rostro y rio con mucha fuerza — ¡Ya veo! ¡Ya lo entiendo todo! ¡Por eso te fuiste sin él!

Era claro el gozo que sentía ya que era bien transmitió en sus palabras.

— ¡Mio! — Exclamo Hanabi el nombre de su mejor amiga — ¡Vete de aquí!

Sin embargo, la mente y sentidos de la pelirroja estaban en otro lugar.

En primera, ¿Quién era ese hombre que a los ojos de Mio abuso de los esteroides? Hanabi parecía conocerlo y justo por eso estaba nerviosa, ¿Por qué Hanabi los conocía.

Siempre pensó que el pasado de Hanabi era misterioso, claro que lo pensó, pero no decidió indagar porque llego a la conclusión que era un pasado doloroso que no merecía ser recordado.

Pero… pero… ¿Por qué ahora pensaba que fue una mala idea jamás preguntarle?

Su mente regreso al mundo real cuando sintió como el frio aire se comprimía debido a la presión de un enorme puño que se acercaba peligrosamente a su rostro. Pero, fue demasiado tarde para reaccionar y el potente golpe le impacto directamente en su cuerpo.

— ¡Mio! — Al exclamar el nombre de su mejor amiga con mucha fuerza, la pequeña peli castaña se lanzó sobre el enorme hombre para hacerlo retroceder — ¡Aléjate de Mio!

Teniendo ya en su cuervo el chakra de Matatabi, Hanabi agito sus brazos creando en el proceso dos pares de garras de fuego azul.

Sorprendido, el extraño hombre retrocedió un poco.

— Así que ahora eres un Jinchuriki, primero el imbécil de tu hermano y ahora tu… ¡Acaso son idiotas los dos! — Su grito vino a acompañado con un cambio notable en su cuerpo.

Su piel fue tomando un tono más oscuro, toda su musculatura aumento sorpresivamente, su tamaño e incluso su altura se vio alterada.

Era como tener un pequeño Titán delante de ellas.

Hanabi reconoció de inmediato esa transformación, la había visto en el pasado cuando su hermano y hermana la ayudaron a escapar.

— Tu eres… — Ahora tenía el poder para oponerse, no tenía la victoria segura, pero al menos podía intentarlo.

Pero… pero… ¿Por qué no podía moverse?

No. Ella conocía perfectamente la razón, el motivo por el cual su cuerpo no reaccionaba era por la culpa.

Sí. La culpa, la maldita culpa que había tenido presente todos estos meses había llegado a su límite, más aun habiéndose enterado hace poco que su hermano mayor había sobrevivido y estaba encerrado como un sucio perro por su culpa.

Mientras ella disfrutaba de su vida, su hermano mayor estaba encerrado y siendo tratado como un animal por esa maldita familia.

Ella lo sabía, lo sentido desde el comienzo. No tenía derecho a luchar, no tenía derecho a ser feliz, simplemente… no tenía derecho a vivir.

— ¡Hanabi! — Mio se recompuso del último ataque y se colocó justo a su lado — Si Kura-chan no hubiera protegido mi cuerpo con su chakra, en estos momentos estaría muerta.

La pelirroja miro a la peli castaña y tomo nuevamente la palabra.

— Vamos a luchar juntas, si vamos las dos podremos hacerlo — Afirmo la pequeña pelirroja, rodeando su cuerpo de un intenso chakra rojo — ¡Vamos!

Lanzándose primero, Mio Uzumaki llego frente al enorme hombre que ahora parecía un pequeño Titán.

Llegando justo frente a su enemigo, la pequeña pelirroja Uzumaki creo un brazo hecho únicamente de chakra rojo, chakra que le pertenecía su compañero Kurama y con dicho brazo, golpeo el pecho del desprevenido hombre.

Viendo por el rabillo de su ojo izquierdo como su mejor amiga se acercaba a ella, Mio retrocedió y grito.

— ¡Ahora, Hanabi!

Pero, lo que sucedió a continuación fue algo que no esperaba.

Su mejor amiga llego a su lado, pero al estar cerca de ella la empujo fuertemente para alejarla de sí misma. Mio vio lo que ocurría sumamente confundida, Hanabi la había hecho a un lado.

Fue segundos después que Mio Uzumaki comprendió lo que en realidad estaba ocurriendo frente a ella.

Hanabi, su mejor amiga, Hanabi Hyuga… se estaba entregando voluntariamente al enemigo.

— ¿Por qué…? — Pregunto, no podía hacer más que eso — ¡¿Por qué lo haces…?!

— Yo… no tengo derecho a ser feliz, Mio — El enemigo, al tener ahora un tamaño más grande que al principio, tomo el cuerpo de Hanabi con su mano derecha y una grieta dimensional apareció justo detrás de ellos dos.

— ¡No juegues conmigo! — Corriendo con mucha rapidez hacia el frente, Mio intento tomar la mano de Hanabi, pero cuando lo hiso se dio cuenta que lo que había tomado era la carta de Matatabi — ¡Hanabi!

Grito el nombre de su mejor amiga, y entonces una fuerte luz blanca segó sus radiantes ojos color azul cielo y todo se volvió blanco.

Tiempo Actual

Eso fue lo que había ocurrido, luego de despertar la pequeña Mio Uzumaki se dio cuenta como se encontraba en lo que parecía ser una pradera de campo en donde varios hombres entrenaban, para su desconociendo, ella cayo justamente en el campo de entrenamiento número #1 de la Aldea de Konoha.

Todo lo que veía era nuevo para ella, las personas estaban practicando lo que parecían ser artes marciales, solo que se lanzaban pequeños cuchillos llamados kunais.

— ¿Dónde estoy…? — Murmuro para sí misma — Fue la explosión, cuando intente alcanzar a Hanabi esa explosión me toco y termine aquí.

Así es, no tenía que ser alguien dotada de inteligencia para descubrir que la razón de su actual paradero fue la explosión que la alcanzo hace poco.

Sin más que hacer, comenzó a retirarse de ese lugar, fue una suerte que ella no noto que se encontraba en el campo de entrenamiento número #1 y por lo tanto el centro de la Aldea de Konoha estaba cerca.

Luego de varios minutos de camino, la segunda hija nacida en el matrimonio Namikaze-Uzumaki llego por fin al centro de Konoha.

— Disculpe, ¿Puedo preguntarle algo? — Mio detuvo a la primera persona que tubo cerca, y aunque ella no supiera esa persona era un ninja — ¿Cómo llego a la policía?

Sí. Ella nombro la policía, era obvio que si llegaban a un lugar en donde no conocías a nadie lo primero que debías era buscar a la policía.

La persona que Mio había detenido era una mujer que quizás rosaba los 20 años de edad, piel blanca y resaltante cabello color violeta lila intenso.

— La policía, veamos… creo que la policía dejo de existir hace años, pequeña — Respondió amablemente la joven mujer — Quizás no lo sepas, pero luego de la tragedia Uchiha la policía de Konoha desapareció.

— ¿La tragedia Uchiha? ¿Le paso algo a los Uchiha? — Si antes estaba perdida, ahora lo estaba mucho más. Mio conocía al mejor amigo de su hermano, y justamente Sasuke se apellidaba Uchiha.

— Me presento, me llamo Yugao Uzuki, si lo deseas puedo acompañarte hasta encontrar a tus padres — Yugao era un Ambu personal de la guardia del Hokage, y aunque hoy era su día libre como ninja de Konoha era su deber primordial ayudar al necesitado — ¿Cómo se llaman tus padres?

Lo sabía, Mio sabía que algo andaba mal en este extraño lugar. El solo ver cómo era la estructura del centro le hiso darse cuenta de lo atrasado tecnológico que estaba el lugar en donde había terminado.

— No, yo… iré por mi cuenta — Dijo Mio, ella sabía que no ganaría nada siguiendo a esa amble mujer — Gracias por su amabilidad.

— No es molestia, de verdad me gustaría ayudarte — Insistió Yugao.

— No, tranquila, yo solo iré y… — Sus palabras murieron cuando sus ojos azules miraron la montaña en donde estaban tallados los rostros de los Hokage — Que hace… ¿Qué hace ahí el rostro de Otou-sama?

Esa última oración fue totalmente audible a los oídos de Yugao, esa niña había dicho que su padre era uno de los Hokage que estaban tallados en la montaña Hokage. Era cierto que quizás solo era un juego de la niña, pero el cabello que esa pequeña poseía solo se lo había visto a su Sensei en el pasado, y ella estaba muerta desde hace 13 años.

— Vendrás conmigo, no te puedo dejarte ir sola — Yugao tomo entonces el brazo de Mio — Lamento si te estoy molestando, pero iremos a ver a la Hokage.

— Oiga, espere, ¡Suélteme! — Mio intento usar el poder de Kurama para zafarse, pero cuando lo intento se dio cuenta de algo — "¿Dónde diablos deje las cartas?".

La última vez que uso las cartas fue cuando intento rescatar a Hanabi, ¿Cuándo las perdió entonces?

[Katon: Gōkakyū no jutsu]

Un jutsu elemental de fuego fue arrojado sobre Yugao, dándose cuenta a tiempo de que podía esquivarlo, la Ambu empujo a la niña pelirroja a un lado y retrocedió para poder escapar del jutsu.

— Es el colmo, mira los problemas que causas — Una voz masculina pero que poseía una tonada infantil salió de entre las llamas — ¿La otra fue secuestrada, cierto?

— Madara… — Mio nombro el nombre del recién llegado — ¿Qué haces aquí?

— Los Uzumaki siempre con sus preguntas fuera de lugar — El Uchiha más fuerte suspiro resignado, metió la mano entre su ropa y le lanzo dos pequeños objetos a la pelirroja — Son tuyas, las encontré cuando llegamos a este mundo.

— Mis cartas — Mio vio que los objetos lanzados por Madara eran las cartas que hace minutos creyó perdidas — ¿Cómo las encontraste?

— Eso no importa, lo importante ahora es… — Dos personas llegaron a la escena de inmediato, poniéndose cada una al lado de la mujer de cabello violeta — Luchar contra esos Jonin.

— ¿Jonin…? ¿Qué son Jonin? — Pregunto Mio, para ella el mundo ninja aún era desconocido.

— Te cuento luego. Es más, hazme un favor y no pelees, necesito un calentamiento y creo que lo encontré — Dijo Madara, mirando a los Jonin recién llegados.

— ¿Estás seguro?

— Sí. Tu solo observa y aprende… lo superior que es un Uchiha.

El villano de la Cuarta Gran Guerra Ninja dio un paso al frente y se detuvo metros antes de llegar hasta sus adversarios.

— Déjenme ver, según entiendo por tu pañoleta, eres de la guardia directa del Señor Feudal, ¿Verdad? — Madara vio el símbolo que poseía la pañoleta de unos de los ninjas recién llegados — Tu amiga de ahí no parece poseer mucha masa muscular, tomando en cuenta su piel poco maltratada me doy cuenta que se especializa en Genjutsu.

Ambos guardaron silencio, ese extraño niño los había analizado en cuestión de segundos.

Los ninjas que habían llegado al centro eran nada menos que Asuma Sarutobi y Kurenai Yugi.

— Qué tal si empezamos, tengo mucho tiempo sin calentar.

— No deberías estar en la Academia Ninja, mocoso — Hablo el único hombre del grupo de ninjas.

— Típico de la clase baja, al sentirse presionada solo insultan como simples pueblerinos, me dan lastima ajena — Madara Uchiha poseía muchas cosas, siendo la primera su orgullo indomable — ¿Vas tu o voy yo?

Su última pregunta no tuvo la respuesta que esperaba, viendo como los tres ninjas no parecían tomarlo en serio, el Uchiha más fuerte suspiro resignado… y desapareció en un estallido de velocidad.

— Que lastima… — En cuestión de microsegundos, Madara apareció detrás de Kurenai Yugi — Yo no quería matarlos.

Teniendo dese hace tiempo chakra imbuido en su pierna, Madara conecto una fuerte patada en la espalda de Kurenai, patada que lanzo a la especialista en Genjutsu de Konoha hacia las tiendas del centro.

— ¡Maldito! — Al ver como su mujer era lanzada con suma crueldad hacia las tiendas del centro, Asuma saco sus armas características y emprendió camino hacia Madara — ¡Te matare!

— "Típico, tocas a la chica y el hombre se molesta" — Pensó Madara, burlándose internamente de la situación — ¡Entonces ven, mocoso!

Llamándolo para que atacara, Madara abrió sus brazos y sonrió totalmente confiado.

Pero el ataque de Asuma no fue el primero en llegar, el filo de su espada roso peligrosamente su cuello y obligo al Uchiha más fuerte a bajar su defensa. Viendo una apertura, Asuma impacto su puño cubierto con una cuchilla de chakra en el cuerpo del niño Uchiha.

Levantando sobre el suelo una fuerte cortina de humo, que nublo la vistas de Asuma y Yugao.

— ¿Lo tocaste? — Pregunto Yugao a su compañero.

— Sí. ¿Qué come ese mocoso? — Era la primera vez que Asuma veía un niño de esa edad ser tan fuerte.

Ambos pensaron que la batalla había finalizado, pero la fuerte risa de gozo los hisos reaccionar de inmediato.

— De verdad son estúpidos, ambos aún son unos mocosos — Reapareciendo detrás de ambos, sin ninguna herida aparente — ¿De verdad pensaron que ese ataque me alcanzaría?

Asuma y Yugao tomaron distancia de inmediato.

— ¿Quién diablos eres tú? — Pregunto Yugao al niño de cabello negro — Un niño normal no es capaz de pelear así.

— Eso que importa, los futuros cadáveres no merecen información innecesaria — Cuando intento dar un paso al frente, su cuerpo se detuvo de improviso, Madara lo supo de inmediato, había caído en una ilusión — Ya veo, un Genjutsu…

Dentro Del Genjutsu

— En este lugar no podrás moverte — Informo Kurenai, revelando entonces que ella era la que realizo dicha técnica — Ahora contestaras mis preguntas.

El cuerpo de Madara estaba siendo suprimido por un enorme roble de árbol primaveral, las ramas del árbol mantenían sus pies y manos amarradas para que no hiciera ningún movimiento.

¿Cuál es tu nombre? — Pregunto Kurenai, exigiendo una respuesta — Responde de inmediato.

— No te culpo, no tenías forma de saber cuál es uno de mis fuertes — Luego de decir dicha oración, Madara intercambio lugares con Kurenai y ahora ella era la prisionera en el árbol de roble primaveral — ¿Qué se siente ser ahora encarcelada, mujer?

— ¿Qué está pasando? — Kurenai no lograba entender como ese niño pudo repeler su Genjutsu, y más aún, usarlo a su conveniencia — Tú no eres alguien normal.

— Jamás dice que lo fuera — Sin sentimiento alguno, Madara se acercó a Kurenai y doblo dolorosamente su brazo derecho.

La Jonin de cabello negro grito al sentir una de sus extremidades ser doblada sin remordimiento por parte del niño.

— No actúes, lo que pase aquí no afecta tu cuerpo real — Dijo Madara, importándole poco la situación de la mujer — Pensaba jugar un rato más, pero veo que el tiempo es oro y debo prepararme.

— ¿Qué… vas… hacer…? — Pregunto al recuperar su aliento.

— Eso no te incumbe, mujer — El Uchiha se posiciono delante del cuerpo de Kurenai — Sabes, para ser alguien común y corriente lo hiciste casi pasable — Madara cerro sus ojos y elevo su brazo derecho al frente — Pero… no lo suficiente…

Sin previo aviso, el Uchiha más fuerte traspaso el pecho de Kurenai con su brazo derecho, haciendo de inmediato que la Jonin eliminara el Genjutsu que ella misma había realizo anteriormente. Pero antes de que Kurenai desasiera el Genjutsu, sus labios pronunciaron una palabra muy peligrosa.

— Sha… ringan…

Eso fue lo último que los ojos de Kurenai pudieron ver, antes de perderse en la inconciencia.

Mundo Real

— ¡Kurenai! — Asuma corrió hacia el caído cuerpo de su compañera.

Si bien un Genjutsu de ese nivel no la mataría, si podía alterarle el sistema nervioso.

— Saben, pensé que bailaríamos un poco más, pero con el nivel que poseen no son digno de postrarse ante mí — El brillo carmesí que ahora reinaba en sus ojos le daba un aire escalofriante al pequeño niño de cabello negro — Los matare de una buena vez.

— ¡Detente! — El grito provino desde su espalda.

Madara sintió como su cuerpo era envuelto por lo que logro reconocer como cadenas, el Uchiha más fuerte tuvo que reconocer que jamás pensó que la pelirroja pudiera convocar dicha habilidad.

— Kongō Fūsa... — Madara nombro el nombre de dicha habilidad — ¡Suéltame, idiota!

— ¡No! ¡Si te suelto mataras a esas personas! — Reprocho la pequeña Uzumaki, las intenciones del Uchiha — ¡Matar no es la solución!

— ¡¿Acaso estas mal de la cabeza?!

— ¡Quizás! ¡Pero no dejare que mates a nadie!

Una pelea de miradas inicio entre ambos pequeños Viajeros Dimensionales.

— ¿Qué está ocurriendo aquí?

Para desconocimiento de ellos, la actual Hokage de Konoha había llegado a escena y también, había realizo esa última pregunta.

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Tierra-616

Konohagakure

Tiempo Actual

Naruto Uzumaki solo tenía un destino en mente.

Las puertas de Konoha, el rubio sabía que su misión se llevaría a cabo fuera de esas puertas, y que obviamente no lograría nada esperando que alguien viniera a buscarlo.

Estaba por llegar.

Le faltaban solo pocos metros, pero como siempre su mala suerte lo atacaba y se encontró con un grupo de 9 ninjas que no quería encontrar en esos momentos.

— ¡Naruto! — Uno de sus compañeros exclamo su nombre — ¡Detente, Naruto!

— ¡Quítate, Sasuke! — El rubio no quería detenerse, no tenía tiempo para eso.

Pero el Uchiha no fue el único que se interpuso. Shikamaru, Kiba, Shino, Choji, Lee y Neji siguieron el ejemplo de Sasuke e intersectaron a Naruto. Mientras eso pasaba, Sakura, Ino y Teten veían atentamente el desenlace de dicho evento.

— ¿Dónde está Hinata-sama? — Fue lo primero que pregunto Neji Hyuga — ¡Responde, Naruto!

— Fuera… — Respondió secamente el rubio Uzumaki — Apártense o no respondo.

— Tienes muchas cosas que explicarnos, Naruto-kun — Dijo Lee, intentando persuadir a su compañero.

— Lo diré de nuevo — Naruto comenzó a ponerse en posición de ataque — Muévanse o no me contendré con ustedes.

Algo andaba mal, sus amigos se dieron cuenta de eso, sin importar que tan molesto estuviera Naruto no sería capaz de amenazar a un compañero Shinobi sin razón alguna.

— ¿De verdad crees que nos vencerás a todos? — Pregunto Sasuke, intento sacar de sus casillas a su compañero — Creo que irte por un mes hiso que las nubes se te subieran, Dobe.

[Kage Bunshin No Jutsu]

10 copias exactas de su persona aparecieron mediante un pequeño estallido. Naruto le ordeno a los clones que atacaran y entonces cada uno de ellos salo corriendo hacia los compañeros del rubio Uzumaki.

— "Sé que vencerlos a todos no será fácil" — Naruto lo sabía, el conocía perfectamente a sus compañeros y cuando dijo que los vencería solo estaba fanfarroneando — "Pero, si no puedo vencerlos… ¡Voy a detenerlos de una buena vez!".

No tenía tiempo para andar jugando a los ninjas con sus compañeros.

Mientras él estaba ahí, Hinata se encontraba secuestrada en quién sabe dónde.

Sus clones parecían estar entreteniendo a sus compañeros, al haber entrenado una semana con aquel anciano de largo cabello blanco le permitió crear un estilo de pelea propio y abandonar el estilo callejero que había empleado siempre.

— ¡Iniciar el concepto de creación! ¡Definición de la estructura básica! — Sus compañeros que justamente habían terminado de derrotar a los 10 clones de rubio escucharon las frases que el Uzumaki estaba pronunciando y lo vieron con mucha duda — ¡Recuerda la técnica del anciano! — Su cerebro comenzó a copiar cada movimiento que el anciano Uzumaki uso en su entrenamiento, memorizando cada detalle de las técnicas del anciano — ¡Cadenas de Sellado de Diamantina!

[Kongō Fūsa]

Las Cadenas de Diamantina que en el pasado hicieron que su madre fuera temida como la Habanero Sangriento salieron desde el brazo del joven Uzumaki y aprisionaron por completo a los compañeros del rubio Uzumaki.

Sasuke fue el primero en reaccionar y exclamo.

— ¡Naruto! ¡¿Qué demonios es esto?!

— Lo dije, ¿Cierto? Si no me dejaban pasar no me contendría — Repitió sus antiguas palabras el joven Uzumaki — Vencerlos a cada uno me sería difícil, pero si no podía vencerlos los detendría.

— Este Jutsu, jamás había visto un Jutsu así — Hablo Shikamaru — ¿Dónde lo aprendiste?

— Es mío por derecho, se encuentra en mi línea de sangre… es mi propio Kekkei Genkai — Tal revelación dejo helados a sus compañeros, ninguno hubiera imaginado que el extrovertido Naruto Uzumaki poseería un Kekkei Genkai — ¿Quién lo diría?

— Yo lo diría — Hablo una voz detrás de Naruto — Yo lo diría… porque conocí a la persona que te transmitió ese Jutsu.

— Ero-sennin… ¿También viene a detenerme? — Naruto dio media vuelta para ver a su maestro — Por favor no se entrometa, esto es algo que tengo que hacer.

— ¿Dónde aprendiste el Kongō Fūsa? — Pregunto Jiraya seriamente — Ese Jutsu estaba perdido, ninguna persona debería saberlo porque su última usuaria falleció y tú eres un mestizo.

¿Ultima usuaria?

¿Mestizo?

Los 9 miembros de los 11 de Konoha estaban perdidos en la conversación.

— Se refiere a mi madre, ¿Cierto? — Naruto no necesito respuesta, sabía claramente a que se refería su Sensei — Ero-sennin, le juro que después le contare todo, pero en estos momentos debo ir a buscarla, debo hacerlo.

— ¿Te refieres a la Hyuga, cierto?

— Sí. Debo traerla de vuelta.

— Naruto, cuando Tsunade me dijo que desapareciste casi me vuelvo loco, ¿Cómo crees que te dejare ir de nuevo?

— Lo entiendo, lo sé maldita sea, pero tengo una razón muy importante y es por eso que debo ir a buscarla.

— ¿Qué razón? No creo que exista ninguna razón para que te deje ir a quien sabe dónde.

— ¡Ella dijo que me amaba! — Exclamo a los cuatro vientos el rubio Uzumaki — Ella… ella me lo dijo, alguien con quien había hablado tan poco, tenía tanta estima por mí que incluso llego a admitir que me amaba.

— Naruto… — Jiraya visualizo el semblante que ahora reinaba el rostro de su más reciente discípulo.

Pero Jiraya no era el único.

Todos los miembros de los 11 de Konoha estaban igual. No podían creer que la tímida Hinata Hyuga se haya confesado hacia Naruto, simplemente era casi irreal.

— Debo hacerlo, debo traerla de vuelta, debo rescatarla… ¡Es mi deber como hombre corresponder a esos sentimientos!

En ese momento, Jiraya no pudo evitar recordar una conversación que hace años tuvo con el hombre que se volvería el Yondaime Hokage.

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¿De verdad te comprometerás con Kushina? — Un Jiraya más joven realizo esa pregunta — ¿Es enserio, Minato?

Minato Namikaze.

El futuro Yondaime Hokage estaba hablando con su Sensei sobre su futuro compromiso con su actual pareja.

¿Por qué lo dice, Sensei? ¿Acaso piensa que Kushina es una mala elección? — Bromeo el rubio.

No quise decir eso, ella es muy buena mujer, es solo que pensé que seguirías mis pasos y vivirías tu vida alegremente sin compromisos.

Jejeje, lo lamento Sensei, pero yo quiero formar una familia, y en Kushina encontré la mujer que deseo encontrar a mi lado todas las mañanas.

Muy cursi, ¿Tanto la amas?

Sabe, Sensei. Llevo 2 años saliendo con Kushina, pero fue ella quien se me confeso a mi porque yo no tenía el valor de hacerlo, cuando eso paso me culpe por no haber sido yo quien se confesara.

Eso no tiene nada de malo, Kushina es una mujer que poco le importa actuar como una mujer delicada, ella es así.

Lo sé. Kushina posee un carácter fuerte y es precisamente por eso que me sorprendió que fuera ella quien me dijera… que me amaba.

Minato… tu…

No dejare que siempre sea ella quien dé el primer paso, a pesar de todo tengo mucho orgullo como hombre — El rubio Namikaze sonrió cálidamente — Es mi deber como hombre corresponder a esos sentimientos.

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Se odiaba así mismo por lo que estaba por hacer, pero tenía que hacerlo.

Él era un Sannin.

Un maldito Sannin, pero… también era un ser humano, y como tal era un hombre que sabía lo importante que era cumplir una promesa.

— Cuando vuelvas... te castigare por todo lo que hiciste.

— Ero-sennin… — Naruto visualizo a su maestro y sonrió contento — Gracias-Dattebayo.

Su maestro lo entendía, y eso era algo que Naruto apreciaba honestamente de corazón.

— ¿No me convencerás a mí, Naruto? — Pregunto Tsunade, llegando al escenario — Solo convencerás a Jiraya mientras a mí me dejas con el corazón en el pecho.

— Oba-chan… — El pequeño rubio Uzumaki nombro a la recién llegada — No me detengas por favor.

— Naruto, ¿Recuerdas la historia que te conté sobre las 2 personas que perdí hace años? — Esa historia, aquella historia que Tsunade le platico al rubio Uzumaki después de derrotar a Orochimaru hace unos meses — Tuve miedo, sentí en carne propia lo que era ser impotente y no poder hacer nada, tanto así que ridículamente culpe al collar que mi abuelo me obsequio con tanto amor hace años.

Naruto se tocó el pecho, no saco el collar de su ropa pero si toco su pecho para sentir la joya que le fue regalada por Tsunade, joya que un principio fue una tonta apuesta, pero que al final termino siendo un regalo honesto de parte de Tsunade.

— Tú me demostraste que esa maldición no existía, y si en dado caso existía, tú la destruiste solo con pura fuerza de voluntad — Admitió la Hokage — Pero debo hacerlo, necesito saber que tanto sacrificarías por ir a rescatar a esa niña.

¿Qué sacrificaría?

Naruto Uzumaki era alguien de clase normal, no poseía riquezas y la única cosa de valor económico que tenía actualmente era el collar dado por la misma Tsunade, pero incluso alguien tan tonto como el rubio sabía que Tsunade quería otra respuesta.

— Yo… — Naruto llevo sus manos a la parte trasera de la cabeza y soltó el nudo que mantenía atada su bandana ninja, cuando la tuvo entre sus manos se la lanzo a la Hokage directamente — Téngala por favor.

— ¿Es esta tu respuesta? Una vez yo acepte tu renuncia y te vayas sin mi permiso serás oficialmente un ninja renegado, ¿Lo sabes, cierto?

— Sí. Se lo que significa ir en contra de las leyes de Konoha, lo sé y lo entiendo. Pero aun así… tengo que ir por ella.

— Si es así, definitivamente no puedo dejarte ir y…

— ¡Pero! — La interrumpió el rubio — ¿Quién dijo que Naruto Uzumaki aceptaría una ley tan estúpida? Es el colmo, aun siendo Hokage no le quita lo vieja.

— Naruto… — Sin poder evitarlo, Tsunade sonrió levemente al saber lo que pretendía el pequeño Uzumaki.

— No abandonare mi sueño, y mucho menos sacrificare algo porque si Hinata se entera se culpara por eso. Además, yo no soy así — El rubio elevo su pulgar al frente y realizo una pose de confianza — Usted me devolverá mi bandana cuando regrese, porque volveré con Hinata y en unos años… ¡Seré Hokage-Dattebayo!

Él era así.

Nada lo cambiaria, Naruto jamás cambiaria.

Naruto Uzumaki era un ser humano que no abandona a un compañero o un objetivo solo por salvar uno de los dos. No, Naruto Uzumaki era alguien capaz de volver sus desventajas ventajas y salvar las dos cosas.

Tsunade sabía eso, lo entendía ya que fue precisamente el rubio de ojos azules quien volvió a encender en su corazón… la Voluntad de Fuego que hace años inicio su amado abuelo.

— ¡Naruto! — La actual Hokage exclamo su nombre, y sin aviso alguno le lanzo la bandana ninja que hace poco le entrego el rubio Uzumaki — No te la quites, ese símbolo te reconoce como un Shinobi de Konoha, un ninja jamás debe dejar su bandana de lado, ¿Lo entiendes, verdad?

Asintiendo, Naruto coloco nuevamente su bandana en la frente en la que estuvo minutos antes.

— Otra cosa, se algo de lo que está sucediendo por parte de dos mocosos revoltosos — Como si de magia se tratase, luego de las palabras de Tsunade dos pequeños aparecieron en medio de ella y Naruto — Aunque es desde su punto de vista, con solo saber eso el dolor de cabeza me durara por semanas.

— Te dije que tuvieras cuidado, ¿Por qué todas las cabezas de tomate son idiotas? — Se quejó Madara Uchiha.

— ¡Yo no soy idiota! — Rebatió la pequeña Uzumaki de cabellera roja — Díselo, Onii-chan.

Pero no hubo respuesta.

Intrigada la pelirroja volteo para ver mejor el rostro del rubio Uzumaki y cuando sus brillantes ojos azules chocaron con los de Naruto y además visualizaron bien al Uzumaki, Mio no pudo evitar exclamar sumamente sorprendida.

— ¡Onii-chan versión Otouto! — Ella exclamo con los ojos bien abiertos.

— ¿Eh…? — Eso fue lo único que dijo Naruto.

— Luego te explico — Dijo Madara al rubio, sabiendo de antemano que era la versión pubertad de quien lo derroto en el pasado — "¿Quién diría que te encontraría otra vez? Esto es… muy beneficioso en realidad".

Lo último fue solo un pensamiento que paso por su mente.

— Gracias, Oba-chan, Ero-sennin — Agradeció el rubio y miro a sus compañeros Genin — Lo siento, pero las Cadenas de Diamantina desaparecerán cuando las cancele, así que tranquilos.

— Naruto… — Neji lo detuvo antes de que se fuera — Tráela de vuelta… por favor…

Asintiendo nuevamente, Naruto junto al pelinegro y la pequeña pelirroja que aún no salía del shock salieron por las puertas grandes de Konoha, sabiendo perfectamente cuál sería su misión.

Al cabo de unos minutos, las Cadenas de Sellado de Diamantina desaparecieron y los Genin masculinos prisioneros fueron libres.

— ¿Cómo Naruto adquirió un Jutsu así? — Se preguntó Sasuke.

— Problemático, todo lo que se le pega es problemático — Se quejó Shikamaru, para el incluso el sol es problemático.

— Naruto-kun se volvió más fuerte, increíble — Dijo Lee, sabiendo que su rival había subido de nivel.

— "Trae de vuelta a Hinata-sama… Naruto" — Pensó Neji, deseándole buena fortuna al rubio.

— ¡Mocosos! — Tsunade llamo a todos los Genin — Sé que tienen dudas y lo comprendo, en 20 minutos los espero a todos en mi oficina para hablar lo que paso aquí, el que falte hará 200 misiones rango D.

— ¡Sí! ¡Hokage-sama!

Ninguno de ellos quería tener tan vil castigo.

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Tierra-666

Se encontraba sentada en una silla de madera.

Ubicada específicamente en una habitación oscura, no se trataba de un cuarto de tortura ni nada por el estilo, solo era una habitación vacía en donde solo 2 personas eran visibles.

— Dejaste de quejarte — Hablo el único hombre en la habitación — ¿Qué pasa? Descubriste que no existe ningún camino para ti, niña.

Ese hombre era Nortuah Uzuga, el misterioso hombre de cabello blanco que secuestro a Hinata Hyuga.

— No, no es eso — Respondió Hinata, con su mirada podía ver la puerta de salida de esa habitación — ¿Por qué no me amarraste las manos o las piernas? ¿Por qué siento que me estás dando una oportunidad de escapar?

El hombre rio brevemente al escuchar dichas palabras.

— No te confundas, sino te amarre a la silla es porque no me importa que pase contigo — Dijo Nortuah, con suma sencillez en su hablar — Te traje hasta aquí, con eso tu papel ya se cumplió.

— ¿Mi papel? ¿De qué estás hablando?

— Niña, hay algo que me ha sorprendido un poco en ti, ¿No me tienes miedo? — Pregunto el peli blanco — Se quién eres, también sé que tartamudeas cada cinco palabras, pero estas aquí hablando sin tartamudear… eres muy rara.

Tenerle miedo.

Claro que le tenía miedo al hombre que la secuestro en un abrir y cerrar de ojos, claro que sentía tanto miedo que lo única que deseaba era salir corriendo y regresar al lado de sus compañeros.

Pero… pero… no podía darse ese lujo, no podía darse el lujo de tenerle miedo a ese hombre.

— No… — Dijo con un tono de voz baja — No tengo miedo… no te tengo miedo.

Nortuah entrecerró su mirada y en menos de un segundo el filo de un cuchillo estaba a solo un centímetro de su cuello.

— ¿Y ahora? — Hablo el moreno de cabello blanco, manteniendo el filo de su arma cerca del cuello de la pequeña Hyuga — ¿Ahora si me tienes miedo, niña?

El filo solo necesitaba un centímetro más para decapitar su cuello, pero aun así… ella no podía darse el lujo de tener miedo.

— No tengo miedo... sé que ellos vendrán a buscarme — Sus amigos vendrían en su ayuda, eso era un hecho innegable en el cual ella creía ciegamente.

— Eso espero, porque si no es así… todo habría sido en vano — El cuchillo desapareció y Hinata respiro para recomponerse — La puerta está abierta, eres libre de salir, aunque claro… si sales de aquí nada garantiza que vivas.

— Tus ojos están muertos, ¿Lo sabias, verdad? — Hinata estaba siendo muy atrevida al hablar tan casualmente con la persona que podía matara si quería, pero se comportaba así porque algo le decía que tenía que hacerlo.

— Lo sé, estos ojos no son los de alguien que merezca vivir — Concordó el peli blanco — Me da gracia saber que ese niño que tanto quieres… tendrá estos mismos ojos en muy poco tiempo.

Fue entontes que la mirada perla de Hinata se conectó directamente con los ojos rojos de Nortuah, y en menos de un parpadeo, la pequeña Hyuga fue testigo de algo que jamás espero ver.

— T-Tú… tú eres… — Podrían llamarla loca, pero cuando lo vio a los ojos vio un sinfín de cosas, o más bien sintió un sinfín de sentimientos que la hiso llegar a una conclusión totalmente irreal — No. Eso es imposible… tú no puedes ser…

— Es el colmo, justamente ahora tenías que comenzar a despertar esos molestos ojos, quizás el viaje en el tiempo acelero el proceso tal y como pasó con Naruto Uzumaki — Dijo Nortuah, comenzó a caminar hacia la puerta de salida — Técnicamente no viste nada, solo sentiste lo que siente mi alma, pero tratándose de ti… sé que llegaste a la conclusión correcta.

— Naruto-kun vendrá a buscarme, el… ¡Él es alguien muy diferente a ti!

— Sí. Tienes toda la razón, pero son las personas como Naruto Uzumaki son los que caen más rápido en la oscuridad.

Nortuah estaba por cruzas la puerta de salida, pero la voz de Hinata lo detuvo de inmediato al pronunciar unas peligrosas palabras que jamás espero oír de los labios de la pequeña Hyuga.

— Tu cuerpo… tu cuerpo está hecho de espadas.

— No sabes cuánta razón… — El peli blanco se detuvo justo en la salida, tomo la perilla de la puerta y antes de cerrarla e irse por completo de ese lugar dijo — Hay en esas palabras.

Terminando esa última oración, Nortuah Uzuga desapareció por completo en los largos pasillos del castillo.

— No. Sin importar que pase u ocurra — Hinata recordó la imagen de Naruto Uzumaki, un Naruto Uzumaki sonriendo y transmitiéndole muchas esperanzas — Naruto-kun siempre será Naruto-kun.

La Hyuga se levantó de la silla de madera en donde se encontraba sentada.

Sabía que sus amigos vendrían por ella, pero aun sabiendo eso ella tenía que dar su parte e intentar escapar por su cuenta.

Porque ella también, era un Ninja de Konoha.

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Luego de que Naruto Uzumaki, Madara Uchiha y Mio Uzumaki salieran de las puertas de Konoha, se encontraron a las versiones futuras que habían sido enviadas al pasado junto a ellos.

Sasuke les explico que ellos había reaparecido en el País del Remolino y les tomo un poco de tiempo regresar, mientras que el pequeño Naruto al haber sido enviado al futuro desde Konoha, apareció justamente en el lugar que le sirvió en un principio como punto de salida.

Además, los ninjas del futuro decidieron esperar a su compañero rubio lejos de la aldea para no armar un alboroto, el tiempo era algo de lo cual carecían y explicarle todo a sus compañeros les demoraría mucho tiempo.

Claro que algo que ellos no contaban era la aparición de un niño de cabello negro y una niña de cabello rojo que el Naruto adulto señalo que se parecía a su madre. Luego de una larga charla en la cual todos estuvieron involucrados, se descubrió que esos dos niños venían de una dimensión paralela a la de ellos y que estaban buscando a su amiga, bueno, la niña pelirroja buscaba a su amiga mientras el pelinegro solo estaba hay por conveniencia.

La niña se presentó como Mio Uzumaki, y el niño prefirió no decir su nombre y cayo a la pelirroja ante de que ella lo presentara.

— ¿Te cambiaste de ropa? — El héroe ninja le pregunto a su versión pequeña al ver un estilo de ropa nunca antes usado por el en ese tiempo.

— Sí. Los del Ichiraku me la regalaron, dijeron que era mi regalo de cumpleaños pero viendo la ocasión, me lo dieron adelantado — Dijo el pequeño Uzumaki.

— Que extrañó, yo nunca recibí ese regalo — El rubio Uzumaki del futuro se extrañó un poco.

— Naruto-kun, recuerda que tú te fuiste de entrenamiento con Jiraya-sama, en esos meses que estuve afuera fue tu cumpleaños — Informo Hinata a su futuro esposo — Quizás por eso no te lo pudieron dar y cuando volviste ya era muy alto para usar esa ropa.

— Tienes razón, gracias — Naruto sonrió e inconscientemente miro a todos los ninjas que se encontraban a su lado — Esto es raro, parece como si el equipo número #7 hubiera crecido bastante.

— Es verdad, vernos a todos así me hace pensar que de alguna forma estamos conectados con un fuerte lazo — Dijo Sakura, no era coincidencia que ellos se encontraran y mucho menos una casualidad — Ya se, esto es más que una misión de rescate, al lugar a donde nos dirigimos ocurre algo muy siniestro que enfrentaremos.

Todos guardaron silencio unos momentos, no se necesitó palabra alguna para que todos ellos tuvieran el mismo pensamiento en su cabeza.

¿Por qué?

Pues la respuesta era sencilla.

Todos ellos eran ninjas, amigos y compañeros, pero sobretodo eso poseían un vínculo que era más fuerte que cualquier cosa.

Es por eso, que justo ahí, justo en esos momentos acababa de nacer... ¡Un Nuevo Equipo Número #7!

Hola soy ReyEvolution terminamos con el capítulo 4 de esta historia.

Como lo vimos el día de hoy, este capítulo fue más bien un capitulo transitorio que le sirvió a Naruto Uzumaki del pasado, conocer bien sus raíces y aprender que era lo que verdaderamente importaba.

Las personas que lo querían por lo que era, el amor y preocupación que sus seres queridos le transmitían, más que todo me esforcé para fortalecer mucho más esos vínculos que hacen de Naruto lo que es, un Ninja con Voluntad Inquebrantable.

Adoro a los del Ichiraku, y al igual que Kishimoto siento que ellos fueron como la familia de Naruto, tanto así que el mismo Kishimoto fue uno de los que dio la idea de inspirar el Ending 34 de Naruto Shippuden en honor a esa familia legendaria.

¡Ichiraku al poder!

¿Qué les pareció el pequeño Madara Uchiha?

Muchos pensaban que no daría la talla solo por su tamaño, pero véanlo aquí, rompiendo ovarios como siempre lo hace. Marada es sádico, fuerte y violento, espero haber transmitido la fuerza de Madara en esta corta pelea.

Pero no se confundan, Madara no es bueno ni mucho menos, el solo acompaña a Mio y aparentemente la ayuda porque tienen una razón, recordemos que actualmente él fue privado de la mitad de sus poderes por el Sello que Mio Uzumaki y Hanabi Hyuga usaron en la Tierra-65.

Lo digo para que no piensen que lo volví bueno, jamás jejeje, pero si es un poco diferente al de la serie original porque aquí se podría decir que no posee un objetivo claro.

Está encontrando su camino.

Hinata Hyuga aún sigue en la Tierra-666 secuestrada, y como lo dije claro hoy, ella ha comenzado a obtener cierta habilidad que explicare luego, no piensen que será algo al estilo Sasuke, solo es un pequeño adelanto para no hacerla menos.

Bueno, cualquier duda son libres de preguntarla.

Ahora los Reviews:

Gabi Loxar:

Muchos tenían la sospecha de Boruto o incluso de otro Naruto, pero al final gano Boruto, espero te gustara el capítulo y nos vemos luego.

Breaker234:

Fue por eso que decidí poner la confesión ahora, sentí que ella podría encontrar eso autentico que busca y que al ver a sus versiones adultas tan justan le darían la fuerza para confesarse.

Breaker234:

Un hombre no llora, solo bota sudor por los ojos jejeje, siendo sincero cuando escribo escenas así me dan un poco de sentimiento que a veces yo mismo lloro por eso.

Ronaldc v2:

El Boruto que mostré fue alguien que ya paso por la batalla contra su Enemigo, así que ese sujeto no saldrá aquí, muchas gracias por pensar que escribo bien y que verías alguna Animación hecha por mí, me alegra mucho y de verdad gracias, amigo.

Karnash:

Todos amamos a Kushina, es la Milf favorita de Naruto, agradece que te gustara la despedida de Boruto porque quise que ustedes la sintieran así.

MaouYuki:

De todo corazón agradezco que pienses que fui el mejor autor de todo 2016, tus palabras me alagan como no tienes idea o puedas comprender, gracias, de verdad gracias y espero contar con tu apoyo siempre.

x29:

Un Ninja que lucho contra seres como Madara o Kaguya, peleo contra Alienígenas pero posee un solo miedo… ¡Los Fantasmas! Es como Goku con las Inyecciones jejeje. Sobre los Uzumaki, quise crear algo para explicar por qué nunca fueron saqueados porque en todo el canon de Naruto omiten ese detalle, los tipos poseían sellos que paraban a Kurama y nadie quiso saquerar la isla para ver que tal, fue por eso que lo pensé y lo plasme junto al reencuentro con Kushina Milf. No te preocupes al pensar que mi historia ya va a terminar, es claro que sera corta porque solo posee este Arco como Saga, pero aun no terminara, el secuestro fue para que el pequeño Naruto abriera los ojos y viera que lo Autentico que tanto busco con desesperación toda su vida había estado a su lado todo el tiempo, la razón de ellos es para llevar a este pequeño Naruto al límite para que se enfrente a un enemigo que posee 100 veces mayor poder que el (Nortuah) pero no diré quien es.

The Black Wolf of the Arks:

Cuando la musa llega, llega la mue alzada. Pero sí, Naruto y Hinata del pasado fortalecieron el lazo de amistad que apenas existía en este corto viaje al futuro, es por eso que realice este viaje en primer lugar, para que ambos en especial Hinata vieran que todo es posible con esfuerzo y mucha esperanza. Sasuke, bueno, Sasuke siempre llega cuando más se le necesita y nunca falla, sobre el clan sin nombre lo veremos en el siguiente capítulo y se descubrirá mucho más sobre los secretos que involucran a todo el equipo número #7. Kushina fue un plus para que el pequeño Naruto conociera a la mujer que dio todo de si para protegerlo desde los primeros segundos de nacido, quise que Naruto supiera que era amar y proteger a una persona para cuando vaya a buscar a tu sabes quién, sepa que hacer y valorar a esa persona. Sobre el 666, yo también había leído algo sobre ello, pero como comúnmente se conoce así lo deje de esa forma para no confundir a nadie y que todos le dieran a esa Tierra un toque siniestro que estaba buscando jejeje… ¿Qué te pareció Madara-chibi luchando?

Emiya:

Sí. Recree una de las escenas más épicas de Fate en Naruto, este Fanfic tiene muchas referencia a esa popular franquicia y si eres fans te sugiero seguir este Fanfic porque se pondrá bueno.

Makaa-chan:

Dicen que conocer a tu suegra y hablar con ella da miedo, ahora imagínate a Kushina como suegra y multiplica ese miedo x100. Sasuke siempre sera Sasuke y como fue criado por las enseñanzas de Kishimoto, darle un nuevo plus a Sasuke es mi deber como su seguidor jejeje. BoruSara, todos somos fans de esa pareja más el chipeo que Pierrot le dio en el ultimo capitulo de Boruto, obviamente ellos dos serán canon.

AnileX09:

Gracias, aquí está la tan esperada continuación.

Nanami Namikaze:

Me alegra que te guste, y como fans de NaruHina, espero que adores ver el emotivo rencuentro de Naruto y Hinata del pasado pronto.

GreenIllusions:

Entiendo, amigo. Pero no te preocupes, la historia de este Fanfic en muy sencilla que no necesitas conocer obligatoriamente todo Naruto para entenderla, así que espero te siga gustando mi Fanfic y lo disfrutes mucho.

Anix:

Disculpa si te confundi un poco con las Tierras, hice una explicación de eso, pero veo que ya estas bien y me alegro porque así disfrutaras mucho más mi historia, pero si tienes una duda o algo no dudes en preguntarme sin pena.

Daizuke:

No se bien a que se refiere tu comentario, amigo. Pero si tienes una duda solo platícamela y yo con mucho gusto te la solucionare cuanto antes, estamos para ayudar.

JosDXDARK:

Que bueno que publicaras otra vez tu historia, la ire a leer cuanto antes y te aviso, amigo, gracias por seguirme.

Antifanboy:

Antes que nada, soy yo quien te agradece por haberle dado un chance a mi historia ya que me habias dicho que el fandom de Naruto no era mucho de tu agrado, pero agradesco mucho que hayas regresado solo por el pequeño favor que te pedi así que muchas gracias, hermano mio. Mi meta aquí es mostrar un protagonista base y clásico, un típico humano que sienta el deber de proteger lo que ama y luche por eso, ese es el Naruto que quiero transmitir en esta historia, un Naruto que busque algo Autentico en su vida que estuvo llena de soledad desde el principio. Hinata entra justo ahí porque sera ella quien le de eso Autentico que Naruto siempre ha buscado, más que todo esta historia sera como el viaje de ambos por conocerse y saberse valorar para que cuando todo acabe, se den cuenta que todo el dolor que pasaron desde jóvenes quedo atrás y puedan ser felices. Las versiones del futuro también son mis protagonistas, pero como te diste cuenta ellos jugaran un papel de apoyo porque mi meta es desarrollar a los del pasado y no a los personajes adultos que el Manga y Anime ya desarrollo por mi, tranquilo que ninguno tendrá ningun poder salido del culo ni mucho menos. Naruto del pasado si tendrá algo que lo difenciara mucho de su versión futura, encontrar las ruinas Uzumaki desatara lo que conocemos como Línea de Sangre que poseía oculta, pero sere lo más coherente posible para que no se vea mal. Espero que mientras más avance esta historia te siga gustando cada vez más, este capitulo lo hise más que todo con un toque sentimental para que Naruto supiera quienes son las personas que han estado ahí para el desde siempre, claro que ha creado amigos nuevos, pero quise que el supiera quienes fueron los que evitaron que cuando era pequeño cayera en la oscuridad, siendo ellos: Teuchi, Ayame y el buen de Hiruzen, ellos fueron quienes le tendieron la mano desde muy pequeño y me inspire mucho en el Ending 34 de Naruto Shippuden donde se hiso punta pie a la familia Ichiraku que a aportado mucho a la serie con sus sentimientos. Gracias nuevamente y espero leer tu próximo comentario luego, gracias hermano.

Heisen Heinessen:

Lo importante es llegar, tu siempre lo haces y eso significa mucho para mí, mi buen amigo. Así como lo dices, mi idea es fortalecer esa meta que tanto anhela Naruto, no hacerla ver como un simple deseo superficial, sino como algo que significo la escalera que ha escalado desde niño. Kushina como lo dije antes, fue un plus que me sirvió para que Naruto conociera lo que es el verdadero amor maternal y comprendiera los sentimientos que Hinata profeta honestamente por él. Sobre el entrenamiento, no sera el típico capitulo donde perdamos casí todo el capitulo explicando que paso, el entrenamiento fue más bien para que Naruto del pasado comprendiera la Sangre que corre por sus venas y no desperdicie su talento en técnicas Uzumaki como su versión de futuro que nunca las uso, aunque Naruto del futuro no las necesita, el Naruto del pasado sí porque no tiene el poder de Kurama ni el Senjutsu de los Sapos que posee su versión adulta. No puse a Sarada porque quiero que la familia Uzumaki se sienta como el hilo rojo de esta historia, dar a entender que de alguna forma u otra, están conectados por el destino.

Bueno, hasta aquí por el día de hoy.

Creo que el próximo que actualizare será High School DxD Re: Life, estaré constantemente entre estos dos Fanfic.

Ya quiero mostrarle las capacidades de Nortuah Uzuga y porque lo cree como antagonista.

Hinata lo dijo hoy, el cuerpo de Nortuah es como un cuerpo hecho por espadas. Ella se referia a las heridas que Nortuah posee espiritualmente, lo explico para aclarar ese pequeño dato.

Hasta la próxima se despide ReyEvolution…