La tarde empezó a caer y los presos en el campo apenas y podían seguir sus trabajos forzados. Francis veía con tristeza a Yuuri, que, siendo nuevo, apenas tenía fuerzas para seguir, por lo que lo animaba de cuando en cuando para que no dejara de trabajar, sin embargo, el japonés ya no pudo más y sus pies le fallaron, cayendo al piso y pegándose abruptamente con una roca en la sien, quedando sangrado e inconsciente.
—¡Yuuri! — gritó Francis, acercándose a él, pero fue inútil porque no respondía. El activista veía con horror como se acercaban los guardias con tolete en mano, listos a golpearlo como hacían con todos los demás presos que pasaban por situación similar.
—¡Párate! —gritó un guardia, pegándole con el tolete en el costillar derecho al joven, aún sin sentido.
—Estas basuras —secundó el otro guardia, tomando su tolete para pegarle igual, cuando Francis intervino.
—Cuando cayó se golpeó la cabeza y ha convulsionado. Quizás esté en peligro de muerte en este momento.
—A nadie le importaría —reclamó el primer guardia.
—Creo que él está próximo a ser liberado por ser extranjero, si muere no sería algo bueno —dijo Francis, mintiendo de nueva cuenta, para salvar a Yuuri.
—Maldición. Tú, entonces, ayúdame a llevarlo a la enfermería —le ordenaron a Francis, lo que el joven hizo, cargando a su espalda a su nuevo amigo, rumbo al sitio en lo alto de la torre, si bien preocupado, aliviado de haberle salvado por el momento.
En la torre, en tanto, Yuri estaba listo, ataviado con un traje negro de figuras al tono bordadas, sin peinar, pero luciendo hermoso como siempre. Caminaba de un lado al otro del sitio, pensando en que su libertad significaba la prisión para sus amigos, y lo opuesto, ser esclavo de alguien para siempre. Solo pensarlo le hacía recorrer un frío su columna. Y solo ver el sol caer le hacía caer en la más absoluta desesperación.
De pronto, escuchó fuera un alboroto al unísono de caer el por completo el sol.
—La enfermería no está dando servicio —reclamaba Olghia.
—El reo necesita atención y ya le dije por qué. No quiero que me culpen a mí de su muerte.
—Maldita sea, yo no tengo órdenes de dejar entrar a nadie aunque esté a punto de morir.
—¿Qué pasa aquí? —terció una voz.
—Es que este reo está en peligro de muerte y sabes que no puedo dejarlo pasar a la torre... —dijo la mujer, a lo que se hizo un silencio.
—Déjalo pasar y atiéndelo.
—Pero jefe Jason..
—Ya me oíste. Me llevaré a la joya ahora, tú encárgate del japonés.
—¿QUÉ? —gritó Yuri, para al tratar de abrir la puerta, esta ser abierta del exterior, viendo ahí a varios guardias y al tal Jason al frente.
—Joven Plisetsky, es hora de que nos acompañe —dijo Jason, al unísono de salir de ahí Yuri para confirmar con horror sus ojos lo que tanto temió al oír las anteriores palabras...
—director Oleg, ya han llegado todos los invitados —le decía Jack al hombre, al ir entrando en un cuarto arreglado con un escenario circular en la mitad, rodeado de sillas con una barra para bebidas circundado el escenario y con pesadas cortinas rojas por las paredes, entre poca luz y un ambiente lleno de humo de tabaco y aroma a vodka.
—En cuánto traigan a la joya, daremos comienzo. Trae a algunos guardias a que cuiden la entrada del lugar, yo entraré mientras.
—Si señor.
El cielo se había teñido rápido del azul al negro, como negro vio por un momento Yuri al ver a Yuuri inconsciente, lleno de sangre en su rostro y sien, su ropa y sus manos sucias y heridas.
—¡Yuuri! ¡Maldición, malditos! —gritó, ante el asombro de todos, queriendo ir con él, pero siendo detenido por los guardias.
—Ya métanlo —ordenó Jason, mientras los gritos de Yuri resonaban en la torre.
—¡Déjenme, malditos!
—Llévenselo rápido al sótano —grito Jason, haciendo al instante ello los guardias, con el rubio pataleando y gritando, Olghia entrando al lugar para atender a Yuuri y Francis, comprendiendo que aquél chico era el otro ruso que los acompañaba, diciéndose en un susurro mientras era conducido por los otros guardias fuera de ahí.
—Ese debe ser su amigo, el menor de edad... Pero, se lo llevan al sótano... No puede ser, ¡van a venderlo!
Todo el camino Yuri gritó y pataleó hasta ser aventado en un sofá negro bastante desgastado, en un lugar que también era inundado por el humo del cigarro.
—Me mintieron, malditos, dijeron que mis amigos estarían bien.
—Le aseguro que el joven Katsuki estará bien y...
—¡No me jodas! —gritó el campeón mundial, para acercársele Jason y, visiblemente molesto por toda la situación, decirle.
—Lo único que debería importarte ahora es salir de aquí. Eres tú o ellos...
—No me... —gritó Yuri, pero Jason lo empujó tras una cortina roja con tanta fuerza, que el ruso la movió y cayó al suelo, lastimándose el tobillo. Al subir su cabeza, únicamente pudo ver con horror aquello que el director Oleg había preparado para él...
En el lugar, unos 40 hombres de edades entre los 50 y los 80 años se encontraban, entre habanos, tragos de vodka y luces que hacían lucir al lugar un burdel.
—Y bien señores, esta es la hermosa joya que tenemos hoy para ustedes –dijo el director Oleg, subiendo al escenario y parándose al lado de Yuri, aún en el suelo, con un micrófono y su bastón en la otra mano.
Los hombres ahí comenzaron a aplaudir, al tiempo que Yuri se arrodillaba, pero era incapaz de pararse por el dolor en el tobillo.
—Esto...
—Este joven de apenas 16 años de edad, de piel blanca y unos hermosos ojos verdes está listo para irse con alguno de ustedes y ser su nuevo esclavo. Además de ser un joven exquisito, es un gran patinador en hielo. Jamás habíamos tenido a un joven tan perfecto en una subasta. Así que, si están listos, vamos a comenzar—agregó el director, para, volteando a ver con ambición al rubio, seguir— la subasta comienza en un millón de euros y...
—¡Vete a la mierda! —gritó Yuri, tomando una copa de la barra, para, al romperla de un golpe, ponerse de pie, lleno de odio y furia, abalanzándose hacía el director, ante el impacto de todos.
Continuará...
Nota de la autora: Había tardado horrores en escribir el nuevo capítulo porque la inspiración se había ido y muchas cosas de trabajo habían venido (y siguiente viniendo, eso es bueno) pero ya ha quedado la continuación y que sepan que los siguientes dos capítulos ya están escritos.
Espero les guste como sigue está historia y si es así o no, me lo digan y la compartan y le den amor. Gracias!
