Disclaimer: ©Shingeki no Kyojin/進撃の巨人, sus personajes y trama son propiedad de su autor, Hajime Isayama. Yo tan solo realizo este FanFic por diversión, sin ánimos de lucro.

Advertencia: Universo Alterno (AU)| Omegarverse| Uso descarado delOoC| Ereri| Hurt/Comfort

Por favor lean las notas finales.


Paradise World

.2.


A Levi se le cae el segundo diente de leche cuando la nieve se transforma en gotitas de rocío que caen con un sonido de campanitas desde el alero de los corredores, y el tercero le sigue en el justo momento en que ese mismo rocío causa que los brotes de hierbas se eleven desde la tierra fría, cubriendo de verde por todos lados.

"La primavera es una mierda" dice Historia, su 'nana', toda fastidiada mientras le lava los dientes esa noche después de la cena, preparándolo para dormir. Ella mueve el cepillo de un lado a otro con delicadeza, todo muy suave para que las cerdas no hagan sangrar los graciosos puentecillos en su boca. Levi presiente que a ella le gustaría mucho que eso pasará, pero el amo estaría enojado por ello, la mancha azul purpúrea en la blanca mejilla de la alfa es prueba de ello.

Contrario a Historia, Levi adora la primavera, porque la primavera es verde, vivo, suave y tibio, bueno; y no es amarillo. El amarillo es malo. Porque el amarillo es de los alfas y del tiempo de cosecha(1), y los alfas y la cosecha siempre traen el rojo. Rojo de olor metálico y espeso. Sangriento.

Así pues, Levi odia el amarillo (la cosecha) y teme a los alfas (que traen la cosecha), pero el amo es alfa y sus ojos tienen destellos amarillos bajo el sol cuando le sonríe (solo a él) o se enoja (muy pocas veces) con Historia o (casi siempre) con los otros sirvientes alfas que olvidan llamarlo 'pequeño amo' y le dicen 'omega', pero Levi no teme ni odia al amo, es otra cosa lo que el amo le hace sentir. Es algo que no entiende y que solo sucede. Fluye. Es como un arrullo, arrullo y ronroneo.

Levi piensa que es porque el amo es igual que la primavera. Todo verde y tierra. Cálido, ancho y cómodo.

E igual que el verde en la primavera, Levi sabe que no durará.

Así que cada noche Levi se hace una bolita (igual que en la granja) en su nido(2) (no como en la granja) y pretende dormir cuando el amo llega y lo envuelve en sus brazos para leerle cuentos extraños (cuentos de omegas que hablan y sonríen) mientras le da besos en la cabeza y le llama 'mi amado'. El arrullo y el ronroneo corren bajo su piel y en su estómago, pero él tiembla, los oculta, porque aunque el amo sea verde y tierra como la primavera, el amo es alfa y hay amarillo en él, y Levi sabe que no debe gustarle. Que no debe aferrarse.

Y la noche siguiente, después de que el alfa con cabellos de trigo, risa bulliciosa y que llama al amo "hermano" llegue a verlos, Levi se da cuenta que esto es un hecho que no debe olvidar y se lo repite como una lección perpetua hasta caer dormido, porque ahora el amo también usa guantes y (como en la granja) huele a rojo. A sangre.

La primavera se irá, la cosecha llegará.

Nunca se debe esperar ni retener nada.

Todo tiene un final.


(...)


Eren gira entre sus dedos sus nuevos anteojos. Se los prueba. Son más gruesos que los anteriores, sin armazón para disimularlos. Pero con ellos ahora ve mejor. El médico dice que debe abandonar cualquier actividad nocturna de lectura o alguna afinidad por contemplar fijamente cosas brillantes. Eren cabecea, asiente, toma la receta para unas gotas oculares y sale de allí. Zeke, su hermano, todo dorado, con sus ojos azules le está esperándolo en la sala común, le da una sonrisa burlona cuando lo ve y con un codeo le suelta "para la próxima vez solo tendrás que robarle los anteojos al abuelo" Eren se reí, pero no hay emoción allí.

Zeke parlotea mientras conduce, dándole vuelta a la ciudad. Están en el auto de Zeke, su auto está en casa. Guardado porque sus manos están demasiado heridas, sangrantes. Sus guantes se sienten pegajosos. Son inutilizables.

—Pudiste enviar a Historia para esto—está diciendo Zeke cuando él vuelve a prestarle atención, alejándose de pensamientos sobre pinchazos, hilos y tonos de color—. Es su nana ¿no? Pasa más tiempo con ella, así que tendría que saber.

—No voy a comprar nada elaborado, lo estoy haciendo—le responde y Zeke frunce el ceño, su boca se tuerce en un rictus extraño.

—Eren—empieza Zeke, y Eren sabe que él empezará ese tipo de conversaciones que el tanto detesta. Porque ya no tienen sentido—. Han pasado casi seis años desde lo de Mikasa, pero sé cuánto aún te duele. Que por eso es que te estás aferrando a esta absurda idea con ese omega, pero no te hundas allí. No acabará bien. El mundo es como es ahora. Déjalo ir.

Eren guarda silencio, no discutirá con él. De eso hace ya varios meses tuvo suficiente. Está consiente que Zeke tiene razón, que esto le abrirá heridas (otras más de las que ya posee) que nunca se podrán curar, pero también sabe que hay una pequeña probabilidad de que después, si sigue las indicaciones correctas, él pueda obtener su deseo.

Porque hubo un tiempo...

—Sabes cuánto te amo, hermano. Y que puedes contar conmigo siempre. Ya te lo probé cuando te respaldé para la compra del omega y ahora mismo desviando los ojos de todo el mundo de tu comportamiento. Eres un excéntrico(3), Eren, uno que se puso en los bordes de nuestras leyes, cuando te casaste con otro excéntrico e engendraste otro. Recuerdo solo el hecho de que nuestra familia tenga una de las líneas más puras de los Prime y el estatus que he alcanzado es lo que te ha salvado de la purificación(4), no te empeñes en que mis esfuerzos sean en vano.

—Bien—dice, y escucha como Zeke suelta un suspiro de alivio—. Solo tienes que seguirlo haciendo, y mejor.

—¡Eren!—gruñe Zeke, pisando con fuerza el freno, el empujón causa que tenga que aferrarse con sus manos al cinturón de seguridad. El dolor estalla por cada terminación nerviosa, pero su rostro permanece en blanco—. ¡¿No has escuchado ni una puñetera palabra de lo que te estoy diciendo?! ¡Esta mierda no es juego, Eren!

—Ya lo sé—y claro que lo sabe. Es un prime después de todo—. Pero estoy cansado, Zeke. Muy cansado de seguir todo como las leyes nos dicen debe ser. Hacerlo solo me ha dejado pérdidas. Quizás si me aferró a los fallos pueda cambiarlo. Pueda que yo obtenga...

...antes de que los omegas y los betas se aliaran para emprender una guerra contra los alfas intentando cambiar la naturaleza de su mundo. Erradicar la supremacía alfa. Conseguir justicia e igualdad.

Tiempos en que la esclavitud era una cuestión de los bajos mundos, las granjas y la purificación no existían, y los alfas eran para los omegas como los omegas eran para los alfas. El lazo no era solo una cuestión de compatibilidad genética, lo emocional era una contraparte importante. El lazo completo entre alfas y omegas otorgaba...

—...felicidad—él retuerce con fuerza el cinturón. El dolor avanza. No le importa. Él está acostumbrado a ello.

La respiración agitada de Zeke se detiene con un hipido por un largo segundo, luego se relaja.

—Eren...—suelta bajito Zeke, y Eren cree que seguirá con su cachara, pero no es así. Eren recuerda que Zeke al final siempre cede ante él—...solo trata de comportarte como lo haría otro alfa con un omega de cría.

—Trato—dice, pero está mintiendo. Porque si hace caso a lo que Zeke dice, sus esfuerzos quedarían nada más que en sueños imposibles.

Pero Zeke no alcanza a leer su mentira, asiente y vuelve a arrancar el auto. El amor de Zeke es tan obtuso.

—Creo que vi una buena tienda de telas a unas calles de aquí ¿ya sabes que es lo que vas a comprar? Tendré una reunión de renegociación con los compradores de Asia a las 4pm, y ya son las 11am, y todavía tengo que ir a dejarte a la hacienda.

—No te preocupes, ya sé que compraré—contesta él, y está vez hay un brillo en sus ojos, oceánicos con el brillo del sol fundido en su interior. Zeke nota el brillo y solo puede soltar un resoplido resignado—. A Levi le gustaron los brotes de hierba cuando lo saque a pasear por el campo antier, y ayer se comió un puñado. Así que definitivamente le gusta. Le gusta el verde vivo. Mi omega tiene gusto. El verde combina bien con el negro.

Zeke niega, y calla.

En la tienda compran muchas telas con el mismo tono de verde, algunas negras y solo una de color azul.

Esa noche cuando Eren entra en la habitación de Levi, encuentra que el pequeño omega sigue despierto (aunque él siempre lo está a su llegada) y aún está acomodándose en su nido. El omega se queda inmóvil ante su presencia durante un minuto, luego se hace un ladito para dejarle su espacio libre.

Esta es la actual naturaleza omega. Como animales domesticados. Adaptándose a los deseos de sus amos.

Eren sonríe con tristeza. Aún está vestido con sus ropas de día, los zapatos lustrosos con las agujetas apretadas en sus pies, sus manos con guantes de cuero oscuro tras su espalda guardando los motivos por los que ahora los usa.

—No, no, mi amado—empieza. Su voz es miel goteante—. Ya no invadiré más tu nido. No está bien. Pero te he traído esto—es allí que saca sus manos, revelando su sorpresa—. Son poppets, los hice yo mismo—él suelta una risita tonta mientras menea el par de muñequitos. Con ojos de botón, bracitos disparejos y pies rechonchos. Hay uno con un trajecito todo verde y de cabello de lana negra, el otro lleva pantalones negros y un chaleco azul y la lana de su cabello es de color madera—. Me pinche mucho los dedos, pero eso también es bueno, supongo. Algunos lo hacían así(5) según las historias—Levi está viendo con sus ojitos azul grisáceos, fijos y sin reconocimiento por sus palabras. No hay caso en explicarle—. Yo los hice para que duerman aquí contigo, así será como si tú y yo siguiéramos compartiendo tu nido, pero por tu voluntad. Siempre tiene que ser porque tú quieres ¿bien?

Nada. No hay cambio en la expresión de Levi. Nada más que un parpadeo de necesidad.

La sonrisa de Eren cae. Suelta un suspiro y se agacha para quedar más cerca de Levi en su nido. Él pone los dos muñecos juntos en las orillas de las sábanas. Fuera de él—Allí—dice y se termina de arrodillar. Él le da un beso en la coronilla al pequeño omega—. Duerme bien, mi Levi. Perdóname, pero hoy no habrá cuento. Tu viejito está cansado, y ya sabes...los dedos—él los mueve con gracia frente a su rostro, vuelve a sonreír. Levi hace un ruidito, se retuerce y se hunde en las sábanas. Ocultándose de sí. Ajeno. Eren lo deja ser. Como siempre.

Si. Por el momento no hay caso. Aún hay mucho a recorrer.

La felicidad se hace esperar.

En el momento en que se da la vuelta para cerrar la puerta, en las sombras apenas disueltas por la luz de luna creciente que se filtra por las ventanas, lo ve. Levi restriega los poppets en su rostro. Los huele de arriba a abajo una, dos, tres veces, luego los aprieta contra su estómago y se hace una bolita alrededor de ellos en su nido.

La sonrisa de Eren llega a sus ojos. El brillo dorado en ellos es suave, como siempre lo es por lo nacido hacia a Levi.

Si. Se tiene que esperar.


Notas finales:

(1) Cosecha: Es la época en que los omegas con siete años o más son enviados a los mataderos a los que llaman hornos, en donde se separan los que servirán para carne, trasplantes o son vendidos para criar. La cosecha se da solo en verano.

(2) Nido: Los nidos son el lugar más íntimo de los omegas. Hecho de los materiales más cómodos para su descanso, es donde acumulan las cosas que tienen un significado especial para ellos. Durante la infancia el nido es compartido entre madres e hijos, siendo este el lecho donde se les mantiene seguros y cuidados. Al crecer el nuevo omega elaborará su propio nido, que solo es utilizado durante el celo y el posterior alumbramiento. Un alfa solo puede entrar en un nido omega si este lo permite.

Los omegas actuales en el Fic aún conservan este instinto, pero en las granjas en que habitan esto no es una posibilidad. Si quieren hacerse una idea del como son los omegas en un Fic solo imagínenselos como las vacas o los pollos para producción de carne.

(3) Excéntrico: Es el término que se le da a los que son como Eren. Que sus características físicas no encajan en el común denominados. Aquí, todos los alfas son rubios y de ojos azules o negros, los betas son pelirrojos y de ojos castaños, los omegas son morenos, de ojos grises o aceitunados.

(4) Purificación: Es el castigo que se les da a los alfas que cometen crimines. En el que son despojados de todos sus bienes, castrados y enviados a campos de concentración en donde son sometidos a trabajos forzados de por vida.

(5) Poppets: Son muñequitas vudú. Eren leyó que no solo servían para maldecir, que si hacen con sangre propia y tela buena son un amuleto de protección.

Eren es un amante de los imposibles posibles.

¡Muchas gracias por leer y seguir en este Fic! Pido mil disculpas por el retraso monumental que me doy. A veces los tiempos no están de mi lado.

Espero que a pesar de que no es un gran Fic, les esté gustando. No duden en dejar su poderoso review para hacérmelo saber, así como si también no lo está haciendo.

Próximo capítulo: Verano

Un beso enorme a todas.

PD: Creo que Hittler amaría vivir en este mundo.

Charly