Disclaimer: ©Shingeki no Kyojin/進撃の巨人, sus personajes y trama son propiedad de su autor, Hajime Isayama. Yo tan solo realizo este FanFic por diversión, sin ánimos de lucro.

Advertencia: Universo alternativo distópico (AU)| Omegaverse| Uso descarado del OoC| ErenxLevi| Ereri| Hurt/Comfort| Leve angustia| Semi slice of Live| Leve insinuación de lime| No shotacon

Por favor lean las notas y no olviden dejar sus preciosos review


Paradise World

.6.


Levi tiene casi diez años la primera vez que ve el mar. No es como los libros, ni como le dijo el amo que era. Es más bien triste, pálido, silencioso y no se le ven los peces. Pero es verde acuoso, y se vuelve dorado de un ladito a otro cuando le dan los escasos rayos de sol que se saltan sobre las gordas nubes en el cielo. Justo como los ojos del amo.

Hermoso. Tal como lo imaginó.

Bonito y bueno.

Trae una sonrisa pequeña al amo.

Lo hace sentir bien.

El amo dice que es por el otoño que se ve así de "extraño", que en verano se verá mejor. La vocecita en la cabeza de Levi dice que no cree que eso sea sí, porque el verano no trae nada bueno, pero su instinto (empalagado por el ronroneo y el arrullo de estar siendo abrazo por el amo, mientras están sentados sobre el arena dejándose mojar la ropa y la piel por el agua fría marina) le reprende, recordándole que debe confiar, que debe ser bueno (no como con los girasoles) para que todo se sienta bonito y vuelva a estar bien.

Cuando el invierno se va, la primavera se calienta y se convierte en verano, Levi se da cuenta que, a la vez que olas le revuelcan, llenándole la ropa de arena y su amo ríe con los brazos volviéndolo a la meter una y otra vez en pequeños zambullones que llenan su panza de calor y arrullo; su instinto tenía razón.

Ser bueno y confiar ha hecho que todo vuelva a estar bien, se sienta bonito y bueno.

Se siente feliz. Se sabe amado (1)

Así que ignora a (como ha estado haciendo desde que llegaron allí) la voz de su cabeza que le dice que recuerde que lo bueno jamás se queda. Que él sigue siendo Omega. Que el verano no es solo el trigo feo y malo, que el rojo vendrá por él, y el amarillo lo acompañará.

Acalla tanto esa vocecita chillona, que un día simplemente despierta, (acurrucado en su nido, con sus poppets contra su barriga y el pecho del amo pegado a su espalda) y ella ya no está. Se queda entonces solo con su instinto, el mar, el verano, sus libros, sus crayolas, los peces, las flores y la hierba en los maceteros, el chocolate, su nido, sus mantas, sus poppets y el amo. Todo y siempre arrullo, arrullo y embriagante ronroneo.

El tiempo posterior a ello es todo lo que jamás supo o hubiese podido imaginar, sería.

Es maravilloso.

Se olvida del pasado, de lo anterior a sus días del mar, de la granja. De que es Omega.

Entonces cumple 12 años, le llega su primer celo, y su paradisíaco mundo se diluye en un aluvión.


(...)


Eren tiene 40 años, y la primera cana de su vida entre sus dedos cuando (mucho antes de lo pensado) sus sueños se materializan, de manera retorcida (como no había querido que pasará) ante sus ojos.

Llegan con un el sonido agitado de un grito de Historia, con sus pasos frenéticos y tambaleantes atravesando el corredor hasta su habitación; con una ola dulce, empalagosa y almizclada de feromonas, apenas atenuado por el olor salino, golpeando su olfato. Con la imagen que él pensó, llegado el tiempo sucedería, por el deseo de ambos, solo después de que el amor (entregado y natural) se diera entre ellos.

Nunca antes.

Pero ha sucedido; pues allí está su amado Omega, tan empapado como Historia (que lo ve con un brillo de histeria y dolor) de agua oceánica, todo sonrojado, respiración agitada, lágrimas atrapadas entre sus oscuras pestañas, pupilas dilatas, y su cuerpecito flácido, completamente rendido ante las sensaciones que seguro están quemando bajo su piel, hasta su núcleo.

Está en celo.

Y él solo puede boquear, sintiendo como su instinto despierta, araña su interior en búsqueda de tomar el control. Dejar que la naturaleza rechazada fluya como un río.

Esto es malo, se dice, retrocediendo dos pasos al interior de la habitación, muy malo, hace eco su corazón, que llora porque en verdad él no quería esto así. Acabar en el mismo círculo del que ha tratado de escapar. Siendo reducido a la necesidad sobre el sentimiento. Lastimando lo anhelado a amar por satisfacción personal.

¡No! brota en un hipido estrangulado de su garganta en el momento en que Historia empuja al tembloroso Omega entre sus brazos, por favor no, intenta decir mientras ella escapa de allí, un brillo de reproche y compasión en su mirada.

Eren no intenta suponer el porqué de tal mirada, aunque en el fondo sabe que es por eso de que es difícil ver el pequeño pollo que cuidaste, ser transformando en cena de navidad.

Él está sintiéndose eso exactamente mientras entre trompicones alcanza el cuarto de baño, abre los grifos y deja caer todas las lociones y jabones sobre el cuerpo de ambos, en un remedio insulso para despejar su cabeza que cada vez está más nebulosa.

Entre sus brazos Levi se retuerce, su piel sobrecalentada refregándose incitante, buscando un contacto sensual que aliviase su sufrimiento, pero que no le dará. Aferrado al pequeño susurro del sentir que fue sembrado desde la primera vez que cruzó sus ojos con la criatura sollozante contra su cuerpo, y que ha brotado en los últimos años; lucha contra su instinto, repartiendo mordisquitos de suavidad(2) por todo el cuello y la clavícula del Omega, murmurando palabras inconexas de amor y espera en los oídos que muy probablemente no capten ni su sonido, mucho menos la profundidad de ellas.

Muchas horas después de estar así, el agua causándoles arruguitas en sus manos y calando en sus huesos, más un método de mitigar que de rendición, Eren libera (solo un poquito) el agarre sobre el cuerpo de Levi, desenvolviendo el caracolito en el que han estado, permitiendo el movimiento del menor sobre sí, que rasque su boca pequeña contra su nuca, detrás de su oreja, en su glándula de olor, besitos parecidos a las lamiditas de un gatito, manos aferradas a sus hombros y caderas rodantes que torturan su ingle dolorida, que acaban con una mordida sangrante de dientecitos apenas terminados de estrenar hace unos meses, que él regresa con vigor y culpa.

Marcas de unión a juego, dadas por impulso.

Después de ellas, todo es momentos borrosos, de caricias torpes sobre la ropa, besitos sobre el rostro, los hombros y a veces la espalda, temblores, corazones agitados, y el sueño intermitente como un escape al impulso primario.

Son las 24 horas más largas y tortuosas de la vida de Eren. Sin embargo, la noche posterior, metido en el nido de Levi con él, en su aún abrazo perpetuo, ojeras oscuras bajo los ojos, piel pálida y cetrina bañada por la luz opaca de la luna creciente invernal, sigue sin arrepentirse de su decisión del camino que ha tomado.

Es feliz bajo las capas de cebolla de dolor.

Y algún día, se dice, lo será total y abiertamente como un girasol.

Dos semanas tarde, en un atardecer, ese pensamiento se hace trizas, su sueños y lucha derrumbados, igual que la puerta de la cabaña, arrancados a la fuerza, tal como Levi de sus brazos, aplastados contra el suelo como él, bajo el peso de cinco alfas que esposan sus manos y lo mantienen quieto mientras Kenny Ackerman, su alguna vez suegro, con ojos de pedernal le recita que, ha sido encontrado culpable por la desaparición y probable muerte de Armin Arlert, así como la comprobación de su relación inmoral con un Omega.

Será purificado.

Entre sus gritos, su voz alfa, gruñidos y el llanto silencioso y las manitos luchadoras de Levi, son separados hacia el destino irremediable del que había él intentado superar.

Del cielo resquebrajado por la noche cerniente, la nieve cae suave, blanca e inmisericorde.


...

Notas finales y anclas:

¡Papá Keny ha llegado! ¡BANG! ¡BANG! (XD)

Pido disculpas por el tiempo tardado en actualizar este Fic. Supongo que, a como todos estamos viviendo, no ha sido un buen inicio de año. Y en general esta es mi excusa. Gracias a todas las que me han seguido, espero este capítulo les haya gustado. ¡No olviden dejar su poderoso review!

Ahora las molestas anclas *

(1) Amado: La consciencia de este sentimiento es la muestra de la racionabilidad de Levi. Su mente ha sido reparada.

Aunque Levi se limita a guardarlo en su interior, debido a la manera en que Eren lo ha criado: Totalmente un niño mimado.

(2) Mordiscos de suavidad: Es una forma de tranquilizar a un omega, pero solo el alfa del omega puede hacerlo, porque de otra manera es un método de tortura, pues altera el omega interior (su instinto) hasta hacerlo colapsar.

PD: El inicio del celo de Levi es una parte que me trago, porque muy probablemente ustedes malentenderían, y no sería su culpa, sino la mía, porque tenga la mala manera de confundirlas.

¡Perdón x 1000000!

Igualmente siento cualquier error ortográfico o sintáctico que encuentren. Escribir este fic me cuesta uñas y pelos (cries in eldian)

Próximo capítulo: Sequía (Solsticio de verano)