Buenas noches.
Otro one shot del Herrero y la Bestia.
Que lo disfruten
¿Te quieres casar conmigo?
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Era el momento que estaba esperando, ya no había vuelta atrás, después de casi tres años de conocerse y prácticamente vivir juntos, dos años de estar en una relación formal y conocerse a la perfección y de haber formado una especie de hogar con todos los habitantes que residían en el castillo no había duda de que estaban hechos el uno para el otro, ahora, era momento de avanzar al siguiente nivel de su relación para tener nuevas experiencias y por supuesto en un futuro traer nuevos miembros a la familia.
Hiccup exhaló una y otra vez, mientras que su hermosa novia reina esperaban pacientemente frente a él, y no sabía porque le costaba tanto decirlo, si la respuesta hasta ya la sabía, pero necesitaba escucharlo.
—¿Te quieres casar conmigo?
—No, no quiero.
Respuesta inesperada, Hiccup quedó sin aliento mientras que su quieta novia comenzaba a desvanecerse frente a él
—¡Toothless! —regañó el enrojecido jefe. —¡No me ayudas!
El furia nocturna que aguardaba frente a él fingió bostezar, mientras que sus acompañantes: Branch y Poppy, cada uno a sus costados, se golpeaban sus cabezas por aquel intento fallido.
—¿Qué quieras que te diga Hiccup? Duraste tanto tiempo pensando sabrá Amaru que tantas cosas que ya hasta me estaba durmiendo ¿Crees que BellaAstrid va a esperar pacientemente a que le hagas esa extraña pregunta?
Hiccup se abochornó cabizbajo reconsiderando el regaño de su amigo, ya que tal vez si lo había pospuesto demasiado, pero también lo consideró exagerado, sólo habían sido alrededor de 10 minutos, la primera vez había sido casi una hora.
—Perdóname, pero entiéndanme… no es fácil hacer esa pregunta que define toda la vida de una persona, y por supuesto no es extraña, es algo normal.
—Sí suena algo extraña, para ser sincero. —opinó Branch. —Y hasta creo que ella se puede confundir.
—Ah, ¿sí? Si fueras Astrid ¿qué se supone que responderías?
—Haz la pregunta y averígualo. —incitó el troll para que su amigo entrenara.
—Muy bien.
Hiccup tomó aire y concentró su imaginación para ahora ver a su novia en el troll.
—¡Pero rápido! —regañó Branch. —No pienso esperar tanto.
—Está bien. —refunfuñó y tomó nuevamente aliento. —Astrid… ¿Te quieres casar conmigo? —pidió con una sonrisita mal hecha.
—¿Cazar?... ¿Quieres ir a cazar? —preguntó el troll tratando de simular el tono de voz y expresiones de Astrid.
—¡Branch! Ay, dioses… ¡tú tampoco ayudas! —se golpeó la frente.
—¡¿Qué?! Con toda seguridad algo me dice que puede llegar a responder eso, aun es muy ingenua en algunas cosas.
—¡Por supuesto que no! —replicó Poppy. —Astrid si sabe lo que significa, lo ha escuchado de mis cuentos y sabe lo que pasa cuando uno pregunta aquello.
—¿En serio? —preguntaron los "machos" presentes.
—Por supuesto, así que Hiccup no temas… mejor practica conmigo yo te ayudaré. —animó la troll.
—Está bien. —recobró el jefe la compostura, nuevamente tomó aire (para desesperación de Branch y Toothless) y preguntó: —Astrid ¿Te quieres casar conmigo? —preguntó nuevamente con su sonrisita chueca.
—¡Síííí! —saltó Poppy rebozando alegría, dando saltitos emocionados y hasta fingiendo la lagrimita saliendo de su ojo.
—Ah bueno, yo no creo que reaccione así. —le criticó ahora Hiccup su actuación.
—¡Disculpa!
Se ofendió la rosada poniéndose rojiza, para susto de Hiccup, aunque luego para su sorpresa esta inmediatamente recobró la compostura.
—No, tienes razón. —suspiró.
Hiccup también lo hizo al sentir alivio, pues por un momento pensó que había cometido una gravísima falla con su comentario.
—Astrid no puede reaccionar así porque es la propuesta de matrimonio más aburrida del mundo. —continuó Poppy.
—¡Uhhhh! —abuchearon Toothless y Branch entre risitas.
—¡¿Disculpa?! —ahora fue Hiccup el que rechinó los dientes completamente ofendido.
—Sí… "Astrid ¿te quieres casar conmigo?" —lo imitó Poppy usando su sarcasmo. —¡Que aburrido! Sólo piensa Hiccup en lo que ella ha hecho por ti, ella te ha salvado, te ha enseñado muchas cosas, ¡Te escribió una canción! Y tú sólo pones tu cara mal hecha de lindo fraude y preguntas vagamente "¿te quieres casar conmigo?" Mi amigo, hasta yo te diría que ¡NO!
—¿Qué? —se asustó Hiccup con las reacciones la pequeña.
—Digo, si realmente quieres que Astrid te dé un buen "sí, sí quiero", creo que deberías esforzarte un poquito más y… ¡Oh, por los dioses!
—Ay no, aquí vamos… ya se le ocurrió algo. —dijo Branch sintiendo temor por lo que se aproximaba.
—Hiccup lo tengo. ¡TE AYUDAREMOS A HACER LA MEJOR PROPUESTA DE MATRIMONIO QUE EL MUNDO JAMÁS HAYA VISTO!
Destellantes brillos salieron expulsados por detrás de Poppy, su sequito, que siempre estaba dispuesto a ayudar, aportó con los efectos de luz y brillos, mientras que Hiccup y Toothless quedaron boquiabiertos y Branch se golpeaba la frente.
—Poppy no creo…
—Silencio Branch, ya lo decidí… Hiccup, es tu turno ¿quieres que Astrid recuerde su propuesta de matrimonio como el mejor día de su vida?
—Pues yo creo que…
—¡Entonces no temas mi amigo! Mañana por la mañana nos reuniremos aquí ya con mi plan elaborado, no te preocupes.
—Ay por el dios. —se siguió Branch golpeando la frente
—Y muchas gracias por apuntarte Branch, ¡vamos, que tenemos mucho que hacer! —lo estiró Poppy del brazo para que junto con los otros trolls planearan lo que pasaría al día siguiente.
—¿Estás seguro de esto Hiccup? —preguntó Toothless una vez los pequeños se fueron.
—No realmente.
No teniendo más que hacer en medio del bosque, dragón y humano se encaminaron de regreso al castillo. Hiccup en el transcurso se puso a pensar seriamente en lo que le había dicho Poppy.
¿Realmente a Astrid le importaría en un futuro la manera en que le propondría matrimonio?
¿Le diría "NO" sólo por no esforzarse como Poppy había dicho?
Tan metido estaba en sus pensamientos que ni cuenta se daba por donde iba, hasta qué…
—Ay miren ¿Quién está ahí?
Despertó de sus pensamientos, viendo que ya habían llegado al castillo y que incluso estaban en los jardines, y lo que señalaba Toothless era a su Astrid, que acompañada de Stormfly y ya de un enorme Pihc recolectaba las plantas que utilizaba para cuestiones médicas.
Hiccup en ese momento la vio embobado, y ¿cómo no hacerlo? Si para él, Astrid era la mujer más bella que jamás había visto, que lo amaba con devoción, que lo cuidaba y cuidaba a los demás con esmero y que siempre tenía una buena actitud pese al hechizo que la tenía presa en esa isla, ella nunca bajaba la guardia y siempre estaba dispuesta a aprender más y más.
Recapitular todas las cualidades de su novia, hizo a Hiccup caer en cuenta de algo: Poppy tenía razón.
Si se quería casar con la mujer más maravillosa tendría que esforzarse en su propuesta.
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Al día siguiente.
Nuevamente en una parte del bosque estaban Hiccup, Toothless, Poppy, Branch los demás trolls de su grupito y Pihc que curioso de lo que hacían su padre y amigos los siguió para cooperar con lo que fuera que estuvieran haciendo.
—¿Y bien? ¿Qué se te ocurrió? —preguntó Hiccup ansioso por empezar.
—jefe de mi corazón, no dormí por buscar en mis libros de recortes las mejores propuestas de matrimonio que he presenciado a lo largo de mi existencia.
—Aclarando, propuestas de otros trolls. —agregó Branch con su semblante amargado.
—Entonces…—incitó Hiccup a que continuaran.
—Te daremos un demo de todas las propuestas—prosiguió Poppy. — Para que te sientas con la libertad de escoger la que más te gusta, la verdad hubiera querido que pensaras algo por tu cuenta, pero dado que te quieres casar durante el invierno no tenemos mucho tiempo.
—¿Por qué durante el invierno? —preguntó Toothless pues ese dato sí que lo desconocía.
—Bueno es que…
—¿No dijiste que querías que tu familia y amigos estuvieran presentes? En el invierno es más difícil que vengan ¿no lo crees?
—Bueno es que eso…—siguió balbuceando el tenso Hiccup.
—Toothless, es obvio porque quiere casarse en el invierno. —dijo Poppy como si de una sabia se tratara.
—Ah, ¿sí? —cuestionaron todos al mismo tiempo.
—Sí, en los previos años en nuestras guerras de bolas de nieve Hiccup ha tenido que competir contra Astrid y este año quiere hacer equipo con ella ¿O acaso me equivoco?
—Sí, exactamente eso. —respondió el aludido sudando.
Pero dentro de su ser sabía que mentía, la razón por la cual quería casarse en invierno era para compartir ya la cama con su esposa y de cierta forma dormir "calientito" con ella, además de otras cosas.
—Bien, entonces no perdamos el tiempo. ¡A cantar!
Fugazmente detrás de la troll (como era costumbre) apareció todo un escenario, sus trolls amigos aparecieron vestidos de anillos, flores, ramos, y otros con vestidos de novia, Branch estaba disfrazado de la palabra "cásate" y Poppy de la palabra "conmigo".
Y ahí empezó todo el problema.
Si bien las cosas habían empezado bien las proposiciones eran de lo más absurdas.
1 La proposición de los brillos: Hiccup le tenía que arrojar brillos a la cara a Astrid mientras gritaba los cuatro vientos que si se quería casar con ella. Idea descartada al segundo en especial cuando en la demostración a él le arrojaron los brillos en los ojos.
2 La proposición de las cosquillas: Hiccup le tenía que ganar a Astrid en una guerra de cosquillas para poder pedir su mano. Idea descartada por previos intentos fallidos, nadie le ganaba a Astrid en las cosquillas. (Secreto de Hiccup)
3 La proposición de los arañazos sobre la pared: los trolls pretendieron que Hiccup entonara una canción con los sonidos chillantes que se hacían al clavar las uñas sobre una fina pared. Idea descartada por el horrible ruido, estar en el demo de ese tipo de proposición le provocó jaqueca.
4 La idea de la broma de féretro: los trolls pretendía que Astrid acudiera a un falso funeral, en donde por cierto le tenían que decir que él había muerto, para cuando llegara el momento regresar inesperadamente del más allá y darle un susto de muerte con la propuesta de matrimonio. Idea descartada, ya que Astrid lo mataría en serio si se atrevía a hacer eso.
Y así continuaron las ideas durante todo el día, idea absurda tras otra, Hiccup terminó desesperado, adolorido y golpeado por tremendas ideas, le dolía la cabeza, el estomago y el cuerpo por todo lo que lo habían hecho hacer, decir y comer; y cuando ya no pudo más…
—¡Ya basta! —gritó enloquecidamente estirándose el cabello.
—¡Oye! ¿Qué te pasa? —reclamó Poppy pues fue interrumpida en medio de un demo, donde todos los trolls usaban unas botas rechinantes.
—¡Pasa que son las ideas más tontas que he escuchado! —gritó Hiccup desesperado. —¡No le propondré matrimonio a Astrid de esas formas tan tontas!
—¡Ah! ¿Cómo te atreves? —fingió Poppy indignación.
—¡Sólo miren lo irritado que tengo los ojos! —señaló Hiccup furioso.
—Ya mejor vamos a calmarnos. —sugirió Branch también pensando que su amiga nuevamente se había pasado de la raya.
—Ay gracias al Dios. —suspiró Toothless abrumado también por todo el ruido.
—Opino lo mismo. —dijo Pihc. —¿Realmente es necesario que Hiccup haga tanto para hacer una pregunta?
—Es que no es sólo una pregunta… es la pregunta. —aclaró Poppy.
—¿Y eso debe suponer algo? —preguntó el dragón menor sin entender. —Creo que basta con que Hiccup se lo pregunte a la reina Astrid, es una cosa que deber ser solo entre ellos dos.
—Lo mismo opino. —asintió Toothless concordando con su hijo.
—Ah, pero… pensé que Hiccup quería hacerlo de manera especial. —dijo Poppy desanimada.
Lo mismo pasó con Hiccup, que reconsiderando nuevamente todo, él no se estaba esforzando en buscar una manera de proponerlo, más bien sólo se había sentado a esperar que los trolls le solucionaran todo.
—Sí quiero que sea especial. —aclaró Hiccup para sorpresa de todos. —Pero como dice Pihc es algo que sólo yo debo hacer y…
Su discurso motivacional se vio levemente interrumpido por una ventisca que sacudió su alrededor, esta había sido provocada por Barf y Belch, que una vez que los divisó se apresuró a aterrizar en donde estaban.
—Barf, Belch… ¿qué los trae por aquí? —preguntó Toothless.
—Ah… la reina Astrid nos mandó a buscarlos. —respondió una de las cabezas.
—Sí, y manda a decir que la cena ya casi está lista.
—Entonces volvamos… entre tantas odiosas canciones ya se nos pasó todo el día. —observó Toothless el anaranjado cielo.
—Pues ya que… volvamos. —concordó Poppy.
Todos se empezaron a preparar para retirarse; sin embargo, Hiccup fue el único que no se movió, ya que al ver al dragón de dos cabezas una idea cruzó por la suya.
—¡Chicos! ¡Ya sé cómo proponérselo a Astrid!
—¿En serio? ¡¿Cómo?! —brincó Poppy emocionada.
El jefe sólo sonrió y miró al cremallerus, el cual sería su cómplice en toda su idea.
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—Ay, pero ¿qué pasa? ¿Por qué no me explican que sucede? —preguntó Astrid mientras era empujada por Stormfly por todo el castillo.
—¡Queremos que veas algo Astrid! —saltaba la emocionada Poppy.
La reina no entendió que tramaban esas dos, pero cuando salieron a los jardines del castillo vio que todos los habitantes estaban ahí, los trolls, las hadas, gnomos, dragones hasta Toothless, al único que no vio fue a Hiccup.
—¿Qué sucede? —volvió preguntar sin tender qué hacían todos reunidos ahí.
—Sólo observe al cielo reina Astrid—invitó Branch señalando hacia lo alto
Entonces, la reina observó, al principio no distinguió nada pero cuando enfocó bien en todo aquel anaranjado algo verde destacó en el cielo.
—¿Es Barf y Belch? —se preguntó confundida.
—¡Observa bien Astrid! —animó Poppy.
—Sí, porque ahí está. —sonrió el indiferente amargado, notando también algo negro.
Conforme el cremallerus se acercaba a aquella zona, Astrid pudo percatarse de que también estaba Hiccup ahí, y que usaba la armadura de caballero negro que le seguía quedando tan bien como en años atrás, pero lo realmente intrigante era ¿qué pretendía?
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—Muy bien chicos, como les dije ¿lo recuerdan?
—Eh… sí…—respondieron las cabezas un poco inseguras, ya que el jefe había solicitado su ayuda de la nada y no estaban muy seguros.
—¡Ahora! —ordenó Hiccup con entusiasmo.
Entonces Belch empezó a echar chispas; sin embargo.
—¡Tonto! —lo golpeó Barf haciendo que Hiccup se desequilibrara un poco de su lomo. —Primero va el gas.
—Ah, sí… cierto
—Chicos…—llamó el dudoso Hiccup.
—Descuide jefe… ahí vamos. —comenzó Barf a expulsar el humo y a moverse tal como le había dicho rápidamente Hiccup que lo hiciera.
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Los que estaban en la superficie…
—¿Que están haciendo? —seguía Astrid confundida
—Creo que tratan de escribir algo…—dijo el también el confundido Branch.
—ogimnoc…etasac…dirts4… ¿qué significa ogimnoc…etasac…dirts4? ¿Será alguna clase de juego de adivinanza? —se preguntó la pensante Poppy.
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—Ay no, no…—de por si le dolía la cabeza a Hiccup, más le dolió cuando vio que Barf escribió todo al revés.
—¡Tonto, te faltó un palito al final! —le regañó Belch pues en lugar de un A de "Astrid", parecía más bien un el número cuatro.
—No chicos, esta todo mal ¡Está todo al revés! —dijo el frustrado Hiccup a punta de arrancarse el cabello.
—¿Al revés? —se preguntaron ambas cabezas.
—Ay, es que yo escribo de derecha a izquierda. —se justificó Barf.
—¡Tonto, tu ni siquiera sabes escribir! —lo golpeó Belch.
—¡Oye, deja de pegarme! —le devolvió su cabeza hermana el golpazo.
Entonces, en medio del cielo las cabezas empezaron a discutir mientras Hiccup perdía cada vez más el equilibrio y sobre todo la paciencia.
—Ay, ¿qué hago? ¿qué hago? —trató de pensar rápidamente en medio de la pelea, cuando una alternativa poco alentadora llegó a su cabeza. —¡Astrid, léelo al revés!
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—Creo que Hiccup dijo algo. —trató la reina de comprender mientras veía a su amado haciendo señales.
—¡Poppy, dile que dice que lea lo que está escrito al revés! —comprendió Toothless.
—Ah, si, sí. —se apuró la troll aun sin encontrarle sentidos a los garabatos del cremallerus.
—¡Astrid, dice Toothless, que dice Hiccup que dice que quiere que leas todo al revés!
—¿Al revés? —siguió Astrid confundida. —Cuatrostrid… oh, el viento lo está borrando.
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—Ay, no, no, no…—seguía Hiccup aferrado al dragón tratando de no caer y viendo como el gas se iba esparciendo.
—¡Mira, y ahora por tu culpa se está borrando! —seguía reclamando Barf echándole humo apestoso en la cara
—¡Pues toma para que no se borre! —provocó Belch empezando a sacar chispas.
—¡Oh, no, no! —trato de detenerlos Hiccup
Pero fue demasiado tarde, el dragón cremallerus se hizo explotar a sí mismo, y de encuentro se llevo a Hiccup y a lo que quedó de su distorsionado mensaje.
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—¡Hiccup! —gritó Astrid espantada al ver lo que el cremallerus había hecho
Cuando el humo en lo alto se disipó, los observadores vieron que el cremallerus sólo tosía y seguía discutiendo en el cielo, mientras que de Hiccup, este salió disparado y caía en picada.
—¡Toothless! —ordenó la reina.
—Como digas…—salió disparado el furia nocturna.
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Al ver que caía irremediablemente Hiccup abrió las alas de su traje de vuelo y por unos armoniosos segundos pudo planear, eso hasta que el feroz viento que había distorsionado su mensaje lo hizo desequilibrarse.
Empezó a gritar desquiciadamente conforme bajaba y subía por la fuerza del viento, de repente le pareció escucha el singular sonido del furia nocturna.
—¡Toothless, ayuda!
—¡Deja de moverte tanto! —lo regañó este, pues amigo no se quedaba quieto ni cayendo.
Hiccup trató de cerrar las alas, pero por la fuerza que pesaba sobre él al intentarlo la terminó rompiendo, acto seguido, comenzó a caer.
Toothless al verlo se apresuró, pues aun estaba a unos cuanto metros así como el inicio de la bruma del bosque. Pero como el dragón más veloz del lugar, agitó más sus alas y antes de que Hiccup tocara la punta de un pino, lo alcanzó a sostener del pie.
—¡Te tengo amigo! —dijo victoriosamente, aunque extrañamente luego Hiccup se le hizo tremendamente liviano.
—¡Toothless!
Lo escuchó gritar, y cuando apenas se percató vio que sólo tenía la prótesis de su amigo y que este ya había caído entre las ramas de los árboles.
—¡Hiccup! —gritó espantado y se apresuró a rescatar lo que pudiera de él.
El pobre del Hiccup se golpeó una y otra vez contra las ramas, y como Amaru probablemente estaba en su contra (porque la criticaba demasiado) hasta terminó dándose un golpe en los bajos, para finalmente quedar atrapado entre unas extrañas redes que sólo podían pertenecer a…
—Pixies. —susurró espantado al ver que había caído aparentemente en propiedad privada.
Los pixies a pesar de haber llegado a un acuerdo de respetar el ciclo de la vida lo vieron con mala cara y antes de que Toothless pudiera llegar lo picotearon todo el rostro.
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—Ay Hiccup pero ¿qué estabas pensando? —regañó Astrid con suavidad mientras ponía un paño húmedo sobre la frente de su muy adolorido e hinchado novio.
Este, postrado en la cama de su habitación, tenía las mejillas rojas por la fiebre provocada por el estrés de haber escuchado un montón de canciones trolls, haber lidiado con un cremallerus que no se soportaba ni así mismo (y con el que definitivamente debió practicar de qué lado debía escribir), rematando con su increíble caída y la cereza de todo aquel paste, los pixies picoteándolo, y que de no haber sido por Toothless tal vez le hubiera ido peor.
—Sabes que los pixies muy apenas nos toleran, acordé con ellos reparar los daños a cambio de que te dejaran en paz. —contó la reina mientras le daba un brebaje que había aprendido a hacer gracias al recetario de Gothi y el libro de herbolaria de Liris.
—Lo siento mucho. —balbuceó adolorido.
—¿Qué tratabas de hacer? ¿Qué querías mostrarnos?
En ese momento Hiccup empezó a tener una doble visión, el brebaje que su lady le había dado a beber era muy fuerte y le estaba ocasionando que le diera mucho sueño.
—¿Hiccup? —llamó Astrid preocupada al verlo desorientado.
—Yo… sólo…—balbuceó este de repente. —debí practicar…
—¿Practicar? ¿Practicar qué?
—Lo que tu sabes…yo sólo quería preguntarte…—Cada vez más iba decayendo por el efecto de la medicina. —La pregunta…
—¿preguntarme la pregunta? Ay Hiccup, mejor descansa. —acarició Astrid su cabello.
—Practicar…cómo preguntarte…—seguía balbuceando. —la pregunta.
Astrid seguía sin comprender, pero lo tomó de la mano esperando con esto darle un poco de tranquilidad para que durmiera,
—Astrid… te… quieres…casar… conmigo?
La reina sintió un golpe en su pecho cuando escuchó aquello y perdió el aliento, por un momento su mente se fue a un lugar muy lejano, pero cuando sintió que la mano de Hiccup se zafó un poco de la de ella, reaccionó. Sonrió. Sonrió enternecida al ver a su novio dormido con sus mejillas aun encendidas por la fiebre.
¿Entonces todo ese espectáculo extraño había sido para proponerle que fuera su esposa?
No lo podía creerlo.
Sonreía de oreja a oreja, festejando en silencio mientras cuidaba con devoción a su querido Hiccup, ese muchacho que un día había aparecido en su vida y que ya no se iría, que con sus locuras lograba desde sacarle una sonrisa o como en ese momento el corazón.
Lo amaba demasiado, y por supuesto estaba lista para unir su vida a él, hacer los votos como en los cuentos de Poppy, y aunque no muy segura, lo que una vez le explicó Hiccup que hacían las personas que se amaban.
—Si Hiccup, si me quiero casar contigo.
Besó su frente y con una gran sonrisa pintada en su rostro siguió cuidando de él.
Fin.
Agradecimientos reviews capítulo anterior
Michelle, Aki Electric, Vivi, Astrid fangirl, AlbaAstrid, Maylu Liya.
Nos seguimos leyendo.
16 de marzo de 2019
