— Y le volví a ver. Ahí estaba ella entre las demás personas ese día de la premier — explico Terry con un dejo de nostalgia más que de emoción. — era como si el tiempo no hubiera pasado nunca. La mismas pecas en la nariz, los mismos ojos grandes y verdes….
Tim Collins, su psiquiatra amigo de años le escuchaba atento imaginando porque una mujer que había conocido en su adolescencia le podía producir tanta añoranza a un hombre como Terruce Greum Grandchester, el actor que se había reinventado así mismo más de una vez, famoso en el cine y el teatro, la primera opción que la Metro Goldwyn Mayer habia tenido para interpretar a Rhett Buttler, y tambien de la Warner Bros para hacer de Rick Blaine.
¿Porque un hombre que era tan buscado y asediado, conocido por toda America y el viejo continente, cómo era posible que Terry Grandchester, Casi un duque, se convirtiera de nuevo en un muchacho de colegio al hablar de la chica que le gusta?
— No puedo pensar en ella como una señora casada y con hijos, para mi Candy siempre es esa chica alegre que conocí en el San Pablo, o Candy en su uniforme de enfermera, pensar que el tiempo paso para ella es imposible.
— ¿Y la joven te dijo su nombre?
— Grace… su nombre es Grace Ardlay. — Terry rio sin ganas. — Candy se casó con Albert.
— ¿Quieres decir que se casó con su tutor?
Si, Terry le había contado todos los pormenores.
Terry asintió. — Aun recuerdo la última vez que la busque en Chicago, ella estaba trabajando en una pequeña clínica de las afueras y casualmente me encontré con Albert, el medio el consejo de que le dejara libre…
Terry dio una calada a su cigarro y después se bebió su Brandy sin expresión alguna — Él se casó con ella…
— ¿Y tú que piensas al respecto?
Terry se encogió de hombros — Es extraño… Me alegro por ellos.
El doctor Collins sonrió con alivio.
