Sin memorias
Capítulo 12: Recuerdos no agradables.
Naruto estaba escondido detrás de unas cajas tratando de no hacer mucho ruido para que esos 2 sujetos que estaban ahí fumando unos cigarros mientras veían la tv no lo detectaran, aun le dolía la cabeza un poco, ese recuerdo que tuvo cuando estaba en la cafetería con hinata lo dejo un poco inquieto y a la vez a vez algo… triste.
-Oye ¿cuánto tiempo más tendremos que esperar a ese sujeto?-pregunto uno de los tipos- no quiero tener que hacer de niñero de esa niña todo el día.
-Relájate-le dijo el otro- ya falta solo una hora y después que venga nos vamos con nuestra paga y asunto acabado- respondió tomando una gran bocana de humo del cigarrillo.
-Eso espero, la maldita me rasguño en la cara- dijo molesto.
-Ya no te quejes- dijo votando el humo por su nariz –y mejor ve a vigilarla.
-Ah ok –dijo con un suspiro levantándose del lugar.
Naruto estaba sorprendido, alguien había contratado a esos dos sujetos, pero ¿quién era?, talvez debería pensar en eso después ahora debía moverse.
-Eres un maldito-
Volvió a escuchar esa voz de nuevo en su mente, sacudió su cabeza rápidamente.
-Cálmate Naruto-se dijo así mismo- Este no es el momento para ponerte a pensar en eso, ahora tienes que ir a buscarla.
Naruto sigilosamente se movió de su escondite detrás de las cajas sin que lo notaran y salió siguiendo a ese tipo que se dirigía a otra habitación, en ese momento solo tenía una cosa en mente… Rescatar a Hinata.
(1 Hora antes)
-Naruto eres muy dulce-dijo Hinata mientras agarraba una rosquilla de la cesta.
-Pero es verdad hinata, si tu pusieras tu propia cafetería tendrías muchos clientes, eres muy buena haciendo postres-declaro naruto tomando un sorbo de su capuchino.
Los dos jóvenes estaban en una cafetería cerca del parque al aire libre, luego de caminar e ir al cine los dos decidió ir a la nueva cafetería que se había inaugurado hace una semana.
-Bueno el hecho de que haga buenos postres no significa que pueda levantar una cafetería de la noche a la mañana-respondió la peliazul masticando su rosquilla.
-Eso no es problema tienes personas a tu alrededor que te apoyarían en tu decisión de abrir una, yo te ayudaría sin dudarlo-le dijo el rubio.
-Oh naruto enserio eres muy dulce-dijo la chica con un ligero rubor en sus mejillas.
Los dos sonreían y disfrutaban de la plática, pero ignoraban por completo que 2 hombres los estaban viendo desde lejos en un coche.
(Afuera de la cafetería)
-Tenemos que actuar rápido-dijo el sujeto que estaba sentado en el asiento del copiloto.
-Calmado amigo, tenemos que esperar a que ese tipo se vaya y la deje sola y ahí aprovecharemos para hacer nuestro trabajo-respondió el que estaba al volante.
-Ok-respondió.
(Devuelta con Naruto y Hinata.)
Naruto estaba mirando la sonrisa de hinata y pensando a la vez en lo linda que se veía en ese momento, la ida a la cafetería había sido armoniosa y tranquila para los dos jóvenes, al rubio le había gustado la lección de sasuke de cómo ser un caballero con las mujeres, aunque a él le hubiera gustado hablar de ese tema con su padre pero él no se encontraba en casa.
-Naruto ¿qué opinas si después de esto vamos a ver una película al cine?-sugirió hinata.
-Me parece bien pero ¿qué película podríamos ver?-pregunto naruto.
-Bueno que te parece la nueva película de terror que acabo de salir: Cult of Chucky- dijo hinata.
-¿De terror? ¿No te dará miedo verla?-pregunto naruto a lo que recibió una risa sarcástica de la chica.
-Naruto yo soy una chica grande como para asustarme por un muñeco-respondió la peliazul pero luego se puso a pensar-un muñeco que esta poseído por el alma de un asesino serial el cual mata a sangre fría y de las peores maneras posibles…-decía la muchacha en voz alta mientras se iba poniendo pálida.
-Y si mejor vemos La Bella Y la Bestia, escuche que es muy buena igual que el cuento -sugirió naruto al ver que hinata no podría resistir ver una película de terror.
-Si me parece mejor, me encantaría poder ver lo que una vez escuche en un cuento –dijo hinata un poco aliviada.
-Si será genial –respondió el rubio sacando su billetera de su bolsillo pero después siendo detenido por la chica – ¿Qué pasa?
-¿Qué crees que vas a hacer? -respondió con otra pregunta.
-A sacar dinero para pagar la cuenta –respondió naruto como si fuera lo más obvio del mundo.
-No te preocupes por eso yo fui la que te invite yo pagare la cuenta -dijo hinata.
-Oye no es necesario bien sabes que yo puedo… -estaba diciendo.
-Naruto enserio yo lo hare, está bien –respondió la chica haciéndole una seña a la camarera de que le trajera la cuenta.
-Aquí tiene la cuenta –dijo la chica.
-Muchas gracias –agradeció la peliazul empezando a abrir la cuenta pero es detenida por la mano de Naruto.
-Tenga esto cubrirá la cuenta –dijo el chico dándole a la chica un billete de 50 yenes –guarde el cambio.
-Como diga joven, gracias –agradeció la camarera retirándose, en eso Naruto volteo y vio a hinata con la boca abierta.
-Naruto creí haberte dicho que yo… -estaba diciendo pero fue interrumpida.
-Solo fui caballeroso, todo hombre tiene que serlo con cualquier bella dama que los esté acompañando –respondió con una sonrisa radiante la cual hizo que hinata se ruborizara un poco.
-Naruto por favor no seas tan modesto –dijo la chica cubriendo su cara.
Naruto vio como hinata estaba sonrojada y pensó que se veía muy linda así, naruto estaba procesando la información que tenía en su cabeza.
Cuando pasaban algún programa, como una novela de amor, la gente se siente atraída por la trama de la historia y de los personajes que con el pasar de los capítulos se van acercando más y más según las circunstancias y la historia que se va desarrollando. A algunas personas les gusta mucho ese programa, el cual cuando se acaba un capitulo ellos esperan con ansias a que salga el próximo.
A Naruto le gustaría poder saber si lo que pasaba en las novelas, la atracción hacia una persona con el pasar del tiempo, es lo que le estaba pasando ahora con Hinata.
El joven de cabello rubio estaba dándose cuenta de por qué (antes del "accidente" y ahora también) le gustaba hinata, la razón: era la chica más dulce y agradable que había conocido, siempre considerada y gentil, oh si Naruto estaba maravillado por hinata.
-Hinata tengo que decirte algo –le dijo Naruto sonrojándose un poco.
Hinata observo ese detalle, Naruto casi nunca se ruborizaba por nada, a no ser por que tenia algo importante que decir.
-Claro, que cosa –pregunto la chica.
-Lo que pasa es que… -iba a decir naruto pero de repente…
Todo es borroso.
-Por qué no te mueres –fue la voz que se escuchó en la mente de naruto, y poco a poco una imagen se va poniendo delante de él, era una chica con ojos aperlados y cabello azul.
-¿Hinata?-pregunto el joven un poco confundido.
-Eres un desgraciado, te creí mi amigo pero solo eres una plaga asquerosa –dijo hinata.
-Pe-pero ¿por qué di-dices eso? –Pregunto un tanto nervioso, pero lo que vino lo impacto aún más, Hinata tenía en sus manos un arma y la apunto hacia Naruto – ¿Qué haces? Hinata baja eso por favor –pidió ya asustado.
-Ya no me lastimaras nunca más… –dijo jalando el gatillo del arma, provocando un disparo que se escuchó muy alto.
Y en ese momento naruto…
Volvió a la realidad.
Nuestro joven amigo se levantó de su silla exaltado y sudando viendo a su alrededor a lo cual vio a Hinata que lo veía con una cara de preocupación.
-Naruto ¿te encuentras bien? –Pregunto la chica levantándose de su silla para tomarlo del hombro, pero naruto quito la mano de Hinata de su hombro – ¿Qué pasa?.
-Nada –respondió Naruto –Me disculpas tengo que ir al baño, cuando salga iremos al cine –dijo encaminándose hacia el baño dentro del local y dejando un poco confusa y preocupada a hinata.
(Afuera de la cafetería)
-Mira ese tipo se levantó, parece que se va –dijo el sujeto que iba en el asiento del copiloto.
-Ya lo vi, parece que tendremos que actuar, recuerda nos acercamos la sujetamos y la metemos en la cajuela del coche –le dijo recordándole el plan.
-No me lo tienes que recordar, ya lo sé –dijo el sujeto poniéndose un pasamontañas.
(En el baño del local)
Naruto entro al baño, se acercó a los lavabos y empezó a lavarse la cara, aún tenía una gran sensación de miedo por esa alucinación que tuvo hace un momento, estaba completamente aturdido, Hinata le estaba diciendo cosas horribles a la cara y de repente de la nada esta saca una arma de no se sabe dónde y le apunta para luego dispararle, es decir… ese momento aunque solo haya pasado en su mente, lo había sentido en carne propia como si de verdad hubiera pasado, y la forma en que hinata le había hablado le hizo sentirse mal, naruto sintió que algo caía de su cara y caía a su mano, vio hacia esta y vio que era una gota de sangre, inmediatamente levanto la cara y se vio al espejo, tenía un rastro de sangre cayendo de sus ojos hacia sus mejillas, eso lo asusto un poco pero luego recordó algo que el doctor le explico cuando estaba en el hospital, la bala había perforado sus lagrimales y la sangre se había mezclado con estos, la herida interna podría cicatrizar pero eso sería en un largo tiempo ya que no es nada fácil que una herida interna se cure sin muchos tratamientos.
Naruto de inmediato agarro papel higiénico y se limpió la sangre que tenía en su cara, no podía ponerse a llorar ahora, esas cosas quedaron en el asado, aunque él no recordara casi nada, ya había perdonado a Hinata por lo que ha pasado, y ahora que se daba cuenta cuando Hinata hace un momento le puso su mano sobre su hombro y le pregunto qué es lo que le pasaba, él había retirado la mano de la chica un poco alterado por esa alucinación.
-Eso fue grosero de mi parte –se dijo Naruto tirando el papel al bote de basura –Ok vas a tener que disculparte e inventar una excusa para no quedar mal –se dijo así mismo mientras tomaba aire por su boca y lo botaba hacia afuera buscando un poco de paz, pero todo eso se esfumo cuando escucho un grito que provenía de afuera, era de una voz femenina muy conocida para el rubio, de pronto pensó y reacciono.
-¡Hinata! –grito saliendo del baño rápidamente hacia afuera, entonces vio que la silla en donde Hinata se encontraba estaba tirada en el suelo y al lado de esta estaba el celular de Hinata tirado, se agacho y recogió el celular, volteo y vio a la camarera que les había atendido junto con otras personas, la camarera se veía alterada. Naruto se acercó hacia ella.
-¿Qué fue lo que paso? –Pregunto Naruto acercándose a la camarera – ¿dónde está la chica que me acompañaba?
-Joven, fue horrible unos sujetos vinieron al lugar y se llevaron a su acompañante –informo la camarera dejando a Naruto perplejo por la información recibida –en este momento estamos llamando a la policía para que los rastre, la metieron en la cajuela de un auto azul, todos los que estamos aquí tendremos que decir… -estaba diciendo pero fue interrumpida.
-¿A qué dirección fueron? –pregunto Naruto.
-Pero… -trataba de hablar.
-Viste por donde, fueron dímelo –pido saber.
-Se fueron por la avenida principal –dijo señalando hacia afuera, cuando volteo de nuevo vio que naruto ya no estaba.
El joven rubio estaba corriendo por la calle en dirección que había sido señalada por la camarera.
-Auto azul, auto azul –repetía mientras paseaba su mirado por las calles y corría volteando su vista a muchos lugares, Naruto estaba preocupado por Hinata, ¿cómo es que dos sujetos habían llegado de la nada y la habían raptado?, ¿qué razón tenían?, todos sus pensamientos se esfumaron al ver como un auto de coloro azul con 2 ocupantes adentro se pasaban un semáforo rojo.
-Ese debe ser –dijo naruto corriendo atrás de este sin que los ocupantes del vehículo lo vieran.
(En otro lugar)
Toneri estaba en un cuarto de hotel viendo la televisión, junto a él estaba Hana la cual estaba revisando mensajes de texto de su celular, de repente el celular de toneri sueña con el tono de llamada, a lo cual el responde.
-Hola –respondió.
-Ya la tenemos –hablo una voz del otro lado de la línea.
-Genial, llévenla donde acordamos llegare en una hora –dijo Toneri cortando la llamada.
-¿Ya lo hicieron? –pregunto Hana.
-Sí, y ahora tengo que prepararme para pedir el rescate, tu te quedas aquí mientras tanto –dijo levantándose de la cama.
-¿Por qué tengo que hacer eso?, no quiero quedarme encerrada todo el día –respondió un tanto molesta.
-Hana no me discutas, no quiero estar enojado tan temprano, así que te quedas y punto –respondió el chico sacando debajo de la cama una bolsa, al abrirla se vio que había un pasamontañas, un celular algo viejo, una laptop y una navaja –Bien ahora voy a salir, si todo sale bien nos iremos lejos tu y yo –dijo tomando a la chica por las mejillas y dándole un beso de pico –nos vemos luego –dijo saliendo del cuarto.
Hana suspiro.
-Solo espero de que todo esto salga bien –dijo parándose para ir a la nevera a comer algo.
(En otro lugar)
-¡Golpea más fuerte, no te contengas!- gritaba Gaara mientras devolvía los golpes a su Matsuri la cual trataba inútilmente de esquivar los golpes del pelirrojo.
-N-no, ya no p-puedo, me rindo –dijo la chica cansada bajando su guardia. Grave error.
-¡Que te defiendas! –grito el pelirrojo dándole un gran golpe en el estómago lo cual la dejo sin aire e hizo que se arrodillara al suelo agarrándose el vientre –levántate, no fue para tanto.
-¡Gaara! –Se escuchó el grito de una chica que acaba de entrar, era Temari -¡¿Qué crees que haces?! ¡A tu alumna no la puedes tratar de esa manera! –Le reclamo indignada arrodillándose para ayudar a levantar a Matsuri – ¿estás bien matsuri?
-S-si estoy bien, Temari no te preocupes –dijo la castaña parándose.
-¿Qué es lo que pasa? –pregunto Kankuro que recién acaba de llegar al lugar.
-Resulta que Gaara estaba golpeando a Matsuri cuando ella se había rendido –dio a explicar la rubia mirando mal a su hermano menor.
-Gaara ya hemos hablado de esto en los encuentros amistosos no te tienes que sobrepasar, es tu alumna, a la que estas entrenando –dijo Kankuro acercándose al pelirrojo.
-No es mi culpa que alguien débil quiera ser entrenado por mí –dijo viendo de reojo a sus hermanos y pasando sus ojos sobre Matsuri quien agacho la mirada al suelo.
-Fue mi error –dijo de repente la castaña –yo baje la guardia, en una pelea nunca se tiene que descuidar por que las consecuencias serían grandes.
-Lo ven, ella conoce la regla número uno, Jamás bajar la guardia –dijo el pelirrojo quitándose los guantes y tirándolos al suelo –además es problema de ella si quiere seguir entrenando conmigo o no –dijo Gaara saliendo del lugar siendo seguido por su hermano quien quería hablar con él acerca de su comportamiento.
-Matsuri –la llamo Temari –solo porque estés enamorada de él no significa que tengas que aguantar los golpes que te da en el entrenamiento y defenderlo cuando él tuvo la culpa de algo –dijo la rubia haciendo que la chica se voltee con sorpresa.
-¿C-como lo…?-iba a preguntar.
-Eres muy predecible –hablo Temari –cada vez que vienes y lo ves te sonrojas, soportas su conducta agresiva y lo que fue más obvio.
-¿Qué cosa? –pregunto la castaña.
-Cuando viniste por primera vez y viste los entrenamientos y la demostración de artes marciales de nosotros tres, pudiste haber escogido a Kankuro o a mí dado que vamos más despacio, pero escogiste a Gaara, y me dije a mi mismo dos cosas: o esta chica es muy valiente para tratar de seguir el ritmo de Gaara, o bien se enamoró de mi hermano a primera vista, y vaya que resulto ser la segunda –respondió acercándose a donde el pelirrojo había tirado los guantes y recogiéndolos –escucha no me molesta el hecho de que estés enamora de Gaara, pero por favor no dejes que Gaara vaya muy duro contigo, y créeme, aunque no lo demuestre él tiene un lado sensible, amable y cariñoso, y si en verdad quieres que él lo muestre, deberás de tener paciencia –dijo retirándose del lugar dejado a la chica ahí con sus pensamientos.
-Ay Gaara no sé por qué tuve que enamorarme de ti –dijo la chica soltando un suspiro pesado.
-En verdad amo a Gaara, solo debo esperar y ser paciente, ahí le diré a Gaara mis sentimientos –dijo retirándose del lugar también.
(En un lugar desconocido)
Hinata sintió que el auto en el que ella estaba se había parado, la chica estaba asustada, todo estaba oscuro, no sabía porque esos dos tipos habían aparecido de repente y la habían sujetado para llevarla hacia el auto y meterla en la cajuela, Hinata intento forcejear pero no pudo hacer nada ya que cuando se dio cuenta estaba encerrada dentro de la cajuela del auto. La chica tenía miedo, no sabía que era lo que querían, en ese momento se puso a pensar en Naruto, el chico había ido al baño cuando sucedió todo eso, si tan solo él hubiera estado esto talvez no hubiera pasado, pero ese no era momento para echar la culpa a nadie, en especial a naruto, no quería volver acusarlo de algo. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la cajuela fue abierta y la luz del día cegó un poco a la chica.
-Muy bien hora de salir –dijo uno de los sujetos con un pasamontañas agarrando a Hinata.
-¡Suéltame no me toques! –grito la chica forcejeando.
-¿Oye puedes ayudarme? –pregunto viendo a su acompañante.
-Si como digas –dijo el tipo acercándose –ok vamos a…
El sujeto se calló y se llevó la mano a la cara al sentir como las uñas de la chica habían rasgado un poco de su piel, lo había rasguñado.
-¡Eres una…! –iba a decir mientras alzaba su puño pero fue detenido por el otro tipo.
-¡No la golpes idiota! Recuerda tiene que estar sin ningún rasguño así que quédate quieto ¿entendido? –pregunto el tipo soltando la mano de su compañero.
-Ok –respondió de mala gana.
-Bien, tu quédate quieta –le dijo poniéndole una bolsa en la cabeza.
-¡No suéltenme!, ¡déjenme ir! ¡Ayuda! ¡Ayuda! –gritaba la muchacha mientras sentía que era cargada.
-Grita todo lo que quieras que aquí nadie te va a oír –dijo el sujeto metiendo a la chica dentro de un hotel abandonado seguido por su compañero quien se sujetaba la cara con la mano, mientras Hinata era llevada a dentro de la fábrica Naruto llegaba al lugar donde habían aparcado el coche, miro hacia la entrada de la fábrica que estaba abierta, Naruto procedió a llamar a la policía desde su celular y avisarles lo que pasaba y en donde era el lugar, luego de haber hecho esto el joven se acercó con cuidado a la entrada y entro adentro, miro hacia todos los lados para ver que no hubiera nadie más.
-Eres muy despreciable en verdad –dijo una voz a tras del rubio, el chico volteo y vio a Hinata.
-¿Hinata? –Pregunto al verla ahí – ¿qué es lo que me sucede?
-Lo que sucede es que no puedes ver la realidad por ti mismo –dijo la chica acercándose un poco a Naruto.
-¿Realidad? ¿De qué realidad me hablas? sinceramente no entiendo lo que dices –dijo Naruto igualmente acercándose a hinata.
-¡Es que enserio no te das cuenta o no te enteras de nada! –grito Hinata enojada y asustando un poco a Naruto – ¡yo estoy siendo buena y amable contigo solo porque me das pena y lastima, si no te hubiera pasado lo que te paso yo aún seguiría igualmente de enojada y no te dirigiría la palabra aunque quisiera! –grito mirándolo con odio.
-N-no esto n-no es cierto, ¡tú solo eres una alucinación! ¡Hinata jamás diría eso! –grito naruto sacudiendo su cabeza.
-Solo pregúntate por qué tan de repente tiene un interés por ti –dijo con una voz que hizo eco en su mente –piénsalo –eso fue lo último que dijo.
Naruto sacudió su cabeza de nuevo y cerró los ojos y cuando los volvió a abrir ya no había nadie, esa alucinación se fue.
-Diablos Naruto cálmate, tienes que alejar eso de tu mente y seguir buscando a Hinata –se dijo así mismo mientras caminaba por adentro de un pasillo y giraba hacia la escalera que daba al segundo piso.
(En la residencia Namikase)
Se veía como Minato y Kushina llegaban a su casa, la pelirroja estaba con una mirada cansada.
-No puedo creer esto Minato, se demoraron mucho en esa reunión, y tuvimos que estar quietos en nuestro lugar hasta que tu jefe terminara de hablar, no pude ni siquiera ir a servirme un vaso de agua, fue muy aburrido –dijo Kushina tirándose al mueble a descansar.
-Kushina tú siempre te impacientas cuando algo no transcurre rápido, además tú sabes que esto es importante, con el pasar del tiempo voy a tener que salir de viaje y los llevare a ustedes para tener vacaciones familiares –señalo Minato sentándose a lado de su esposa.
-Esas "vacaciones" serán de trabajo así que no me mientas, no pasaras tiempo con nosotros –dijo Kushina levantando la mirada.
-Kushina te estoy hablando enserio, pasare tiempo con ustedes tu sabes que no los decepcionaría –dijo el rubio.
-mmm…Ok confiare en ti, pero para que enserio confié en ti necesito algo a cambio –dijo con voz sensual.
-¿Y eso que sería señorita Uzumaki? –pregunto siguiéndole el juego.
-Un beso –pidió acercando su cara hacia su esposo.
-Concedido –respondió cerrando la distancia entre los dos y juntando sus labios en un tierno beso.
El momento fue tan hermoso hasta que…
-¡Iugh! ¡Se están besando en la boca que asco! –se oyó la voz de una niña, los dos mayores se separaron y voltearon para ver como su hija Naruko estaba viéndolos con una mueca de desagrado.
-Naruko te he dicho muchas veces que… -Kushina iba a regañarla pero Minato la detuvo.
-Déjala, no la regañes aun es una niña, pero ya veremos cuando seas más grande hija –dijo en broma su padre.
-¡¿Que?! ¡A mí nunca me van a gustar hacer esas cosas! –declaro haciendo otra mueca.
-Eso se sabrá con el tiempo hija –dijo Kushina levantándose del mueble –bien, ve llama a Naruto que tu padre tiene algo que decir.
-Naruto no está –respondió la pequeña pelirroja –cuando llegue estaba cerrado y abrí con mi llave.
-¿A dónde fue? –Pregunto Minato – ¿no te dijo que iba a salir? –pregunto viendo a Kushina.
-No a mí no me dijo nada –respondió la pelirroja.
-Bueno no me preocuparía mucho, Hanabi me comento de que Hinata iba a invitar a Naruto a salir uno de estos días, talvez este con ella –dijo Naruko con una sonrisa.
-¿Enserio? ¡Ah mi bebe tendrá su primera cita!, espera porque no me comentaron nada, lo hubiera ayudado a arreglarse –dijo la pelirroja mayor.
-Sera por que no estábamos –le recalco minato –bueno tendremos que esperar a que Naruto llegue para hablar todos juntos.
-Ah, ¿no me lo pueden decir a mí primero? –pregunto Naruko viendo a su madre.
-No tu hermano también tiene que estar presente –dijo Kushina –voy a cocinar ¿quieres ayudarme?
-¡Claro que sí! –dijo emocionada Naruko yendo a la cocina.
-Mi amor cuando llegue Naruto hablaremos –dijo Minato levantándose –iré un rato a mi estudio.
-Ok Minato, te llamare cuando la comida este lista –dijo la pelirroja entrando a la cocina.
(Ahora en el presente)
Se puede ver como Hinata estaba atada, amordazada y vendada los ojos, sentada en una silla, al frente de ella estaba sentado un tipo vigilándola. La chica tenía ganas de llorar, no solo por el miedo que la situación le provocaba, sino también por saber de qué talvez ya no podría volver a ver a su familia ni a sus amigos, ella no era tonta sabía que esos sujetos no la dejarían ir, el miedo y la sensación de saber que ya no volvería a ver a sus seres queridos fueron las que provocaron que ella empezara a sollozar.
-O no, no llores no me gusta tener que limpiar mocos –dijo el sujeto levantándose del lugar –escucha niña más te vale cooperar, así todo saldrá bien y salimos todos ganado.
La chica no le hacía caso y seguía sollozando un poco más fuerte.
-Agh –gruño enojado –escucha si no me haces caso voy a tener que golpearte y créeme con lo que me hiciste a la cara tenga ganas de dañar ese lindo rostro que tu tie… -se calló.
Hinata pudo oír como el hombre que estaba frente a ella se calló y no sigue hablando y luego escucho una voz muy familiar.
-Querer golpear a una mujer indefensa es de cobardes –dijo esa voz que resulto ser Naruto para sorpresa y alegría de la peliazul –Hinata –dijo el rubio acercándose a ella –tranquila voy a sacarte de aquí.
Naruto le quito la venda de los ojos a la chica y pudo ver al rubio enfrente ella y al tipo que la estaba vigilando en el piso inconsciente, después la mordaza y al último la desato de la silla en la que estaba.
-¡Naruto! –Dijo Hinata abalanzándose a sus brazos con lágrimas en los ojos – ¡gracias a dios tenía mucho miedo! –dijo entre lágrimas y sollozos.
-Ya tranquila todo va estar bien –la tranquilizo con un abrazo –tenemos que salir de aquí.
-¿Cómo aremos eso? –.
-Iremos por atrás y saldremos sin hacer ruido –dijo tomándola de la mano –vámonos.
-Pero tenemos…. –iba a decir pero fue interrumpida.
-No te preocupes ya llame a la policía –le comunico –ahora tendremos que salir de aquí.
-Ok –respondió.
Los dos jóvenes salieron de la habitación y recorrieron el pasillo silenciosamente, Hinata miraba como Naruto estaba serio, aunque claro estando en una situación así porque no tendría que serlo, los pensamientos de la peliazul fueron interrumpidos al sentir como era jalada con brusquedad de la otra mano y separada de Naruto, al voltear vio al otro sujeto el cual le puso un cuchillo al frente de ella apuntando a Naruto.
-¡¿Cómo demonios llegaste aquí?! –pregunto el sujeto.
-Suelta a hinata –le dijo Naruto.
-¡No lo are, ahora de rodillas! –exigió.
-Escucha te lo pido por favor, suelta a Hinata –dijo el chico con voz fuerte acercándose al sujeto.
-O si no que idiota –desafío acercando el cuchillo al cuello de la chica la cual estaba paralizada de miedo.
En ese momento a las afueras del sitio se escuchan sirenas y autos estacionándose al frente de la fábrica, el sujeto sorprendido voltea la cabeza un poco hacia atrás al oír el sonido de las sirenas y en ese momento de descuido naruto agarra la mano en la que tenía el cuchillo y le aplica una llave tirándolo al suelo, Hinata cae al piso por perder el equilibrio.
-Te dije que la soltaras –le dijo apretando el agarre.
-Arg- gruño de dolor –maldito.
En ese momento una de las puertas es tirada abajo e ingresa la policía al lugar, Naruto suelta al sujeto y la policía procede a esposarlo, el rubio informa que en otra habitación esta otro tipo que esta inconsciente, el joven voltea y ve a Hinata la cual está en el piso aun paralizada, él se agacha y pone una mano sobre su hombro lo cual parece que hace que la chica reaccione.
-Tranquila Hina ya paso –le dijo abrazándola a la chica quien acepto el abrazo con gusto.
-Jóvenes –un policía se acercó hacia ello –tendrán que acompañarnos a la comisaria –informo.
Los dos jóvenes se miraron entre ellos y asintieron lentamente mientras se ponían de pie y salían con la policía del lugar.
(Desde lo lejos)
-¡Maldita sea! –grito Toneri al ver como la policía tenía rodeado el lugar y los 2 sujetos que contrato salieron esposados del hotel.
-Todo se fue al diablo y todo por culpa de Namikase –dijo al ver a Naruto salir del lugar abrazando a Hinata.
-Tengo que salir de aquí, muy pronto nos veremos las caras Naruto Namikase –dijo el peliblanco subiendo a su vehículo para marcharse del lugar.
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Aquí está el número 12 de mi historia, disculpen la demora pero créanme que en mis estudios estoy un poco mal (y cuando digo poco me refiero a que probablemente me quede a supletorios) y por estar repasando mucho Física y Química para tratar de subir mi promedio he estado muy ocupado, pero no os preocupéis porque voy a seguir con esta historia. Además tengo un nuevo proyecto que quiero iniciar, una historia llamada: The Walking Dead Shippuden, espérenla por que estará llena de sorpresas.
Sin más que decir me despido y nos vemos hasta la próxima, Bay.
