Parte I. Petición y Condiciones.

-No entiendo a qué viene tanto secretismo por está reunión. Señorita Daidouji, Joven Qiang-

-Puedes usar nuestros primeros nombres Adalius. No hay motivo de tratarnos con formalismos después de todo estamos en el mismo grado- exclamó la amatista mientras le dedicaba una sonrisa al joven.

-Adalius, debemos pedirte un gran favor. Necesitamos que cortejes a Sakura-

El de ojos dorado abrió sus ojos con sorpresa -¿estamos hablando de Sakura Kinomoto?-

El peliazul y la amatista asintieron mientras sonreían al ver como la cara del rubio pasaba de sorpresa a incredulidad.

-Sakura… tiene novio. Es el chico castaño que pasa pegado a ella. No voy a involucrarme con alguien que tenga pareja. Además Li es cinta negra en Karate y a mi los deportes no se me dan muy bien…-

-He ahí el detalle. Sakura no tiene novio. Li Shaoran es solo su mejor amigo-

Tomoyo sabía que estaban jugando con fuego. Desde que Lan le propuso encontrar a alguien que pudiera poner celoso a Li, tuvo en mente al joven Adalius. El tipo era un sueño. Era extranjero, hablaba cuatro idiomas y era de los mejores promedios en la clase. Más el suave sonrojo que cubría las mejillas del rubio le confirmó que este proyecto para acercar a los castaños podría salir mal… muy mal.

-Entiendo que Li se auto colocará en la zona de amistad pero ¿Qué quieren que haga? ¿Esperan que le dé celos? ¿Y así se acerque más a Sakura?- al ver como el chico y la chica asentian y esquivaban la mirada, el rubio no pudo evitar fruncir aún más el ceño. -Si lo hago… tengo una condición… la cortejare con las claras intenciones de que ella me elija a mi-

… … … … … … …

Parte II. El problema.

-Ay Lan acabamos de cometer una estupidez- repetía la joven mientras caminaba de un lugar a otro por el salón de clases.

El peliazul sólo acató a tomarse sus cabellos en frustración. Todo había salido mal. Todo. Jamás pensó que Adalius sintiera algo por Sakura pero vaya que la idea había sido tonta. La esmeralda era un amor y era fácil rendirse a sus encantos. Su mejor amigo lo iba a matar. Matar era poco si Li se enteraba lo iba a asesinar de la manera más dolorosa posible.

En ese momento, el sonido del celular de Tomoyo lo sacó de sus pensamientos y al ver la cara de espanto de la chica, supo que era hombre muerto.

-No me digas que ya empezó…- al ver que la chica palideció más al leer el mensaje se acercó a ella para leer también.

"Sakura: ¡Tomoyo! ¿No vas a creer quien me acaba de dar una rosa roja? ¡Adalius!"

-¡Tomoyo! ¡Eres su mejor amiga por todos los cielos! ¿Cómo, a ti, de todas las personas se te fue a pasar el detalle de que Sakura había notado a Adalius?-

-No lo sé… Sakura puede ser bastante transparente la mayoría de las veces pero ella jamás… había comentado algo de él-

-¿Te dio más detalles?-

-Solamente colocó una carita sonrojada y un corazón rosa-

-¿Quién usa corazones rosa?- la voz que apareció repentinamente logró helar la sangre de Lan y Tomoyo. Habían cometido una estupidez ahora tenían que enfrentar las consecuencias.

… … … … … …

Shaoran masajeaba el puente de su nariz mientras contaba hasta mil internamente. Estaba enojado y eso lo habían notado claramente Tomoyo y Lan cuando al contarle, sus ojos color ámbar se volvieron de un tono dorado producto de la furia.

-¿Qué parte de todo esto fue una buena idea? Me parece recordar que claramente les dije que se abstuvieran de meterse ya que yo iba a tratar de que ella me dejara de ver solo como su amigo-

-¡Eres demasiado lento! ¡Eso fue hace cuatro meses!-

-¡Demonios Lan! He sido su mejor amigo por casi diez años. ¡La conozco desde que tenemos seis! No es tan fácil-

-Li… discúlpanos… creímos que si veías que Sakura podía llamar la atención de alguien más… creímos que tú… tomarías cartas en el asunto y tratarías de…-

-¿Pelear por su amor? Ustedes dos tienen la suerte que son mis mejores amigos también. Lo único que deseo es golpearte Lan-

-¿¡Ah!?-

-¡Tomoyo no es la de estas ideas! Estoy seguro que fuiste el primero en sugerirlo. Y para colmo eligieron al Beach boy ese. Hubiera preferido que le pidieran ayuda a Subaru del club de escritura-

-Jamás pensamos que Adalius sintiera algo por ella-

-El tipo no ha parado de verla desde que llegó. Maldita sea… la voy ahora per…- repentinamente un poco de agua cayó en el rostro de Shaoran. Tomoyo le había lanzado el líquido. Sus mejillas estaban rojas pero su mirada era de enojo.

-Si mi mejor amiga decide quedarse con Adalius te lo mereces. Detesto que asumas que ella no siente nada por ti y que la vas a perder. ¡Lucha por ella! Medio instituto muere por ti. Demuéstrale a Adalius que eres un digno rival-

-Tomoyo…-

En ese momento, el celular de la amatista volvió a sonar indicando un mensaje. Lo reviso rápidamente y se lo mostró a los dos chicos.

"Sakura: Adalius me ha pedido que lo deje acompañarme a casa por el día de hoy"

… … … … … … …

Parte III. Amor en Flor

La tarde era hermosa, la suave brisa movía suavemente los cabellos del rubio y la castaña mientras que los últimos rayos de sol bañaban de dorado las calles.

Sakura veía de reojo al chico a su lado mientra le rogaba a sus mejillas que no se tornaran rojas. Con una sonrisa de medio lado, decidió aprovechar el momento y disfrutar de la compañía del chico.

-Muchas gracias por permitirme acompañarte el día de hoy Sakura… para serte sincero quería desde hace un tiempo poder conocerte mejor- dijo mientras le dedicaba una sonrisa a la chica.

-Gracias a ti por querer pasar tiempo conmigo. Jamás pensé que tuviéramos tantos temas en común- y es que así había sido la conversación entre ambos, había fluído sin ningún problema. Adalius amaba los libros con historias de fantasía y magia, las películas de aventuras, y la buena cocina. Los chicos incluso se habían detenido en el parque ya que Sakura deseaba conversar y saber más de él.

-Parece que ya llegamos y Sakura…-

-Dime-

-Espero que me permitas volver acompañarte de nuevo- después de esas palabras tomó la mano de la joven y posó un suave beso en ella.

-Adalius…- Pero el joven sólo le dedicó una última sonrisa y se marchó apresuradamente.

… … … … … … … …

Si Shaoran ayer quería matar a sus mejores amigos, en el momento que vio a Sakura llegar a clases, deseaba darles la muerte mas dolorosa y lenta posible. Su adorada esmeralda llegó con una sonrisa que dejaba a todos maravillados. Su mirada brillaba más y había algo en ella el día de hoy que la hacía verse diferente.

-¡Shaoran! ¡Buenos días! No te parece un día hermoso- exclamó la chica mientras se sentaba en su escritorio y miraba por la ventana el cielo azul.

El ambarino sabía que la perdería si no tomaba cartas en el asunto así que, aunque había pasado en vela toda la noche, se había jurado así mismo que no dejaría que la timidez le ganará. Si tenía que salir de su zona de confort lo daría todo por ella.

-Tienes razón… es un día hermoso. Tan hermoso como para aprovecharlo en un paseo. Sakura, mañana no tenemos lecciones así que… ¿Te gustaría salir conmigo en un día de campo?-

Al oír esas palabras la esmeralda se giró sorprendida. La mirada de Shaoran se veía diferente. Sus ojos, usualmente de un característico tono ámbar, la miraban con lo que Sakura percibió como anhelo. Las mejillas de la chica se tornaron de un suave tono rosa y esbozó lo que para Shaoran era la sonrisa más bella del mundo -Claro, me gustaría salir contigo Shaoran- respondió haciendo que el corazón del chico saltará de alegría y esperanza, pero logrando que unos ojos dorados los vieran con molestia.

… … … … … … … …

La mañana era soleada y el suave cantar de las aves alegraba el trayecto que recorría la castaña para encontrarse con Shaoran. Habían quedado de verse en la estación a las nueve en punto por lo que Sakura se había propuesto llegar al menos 15 minutos antes para no hacerlo esperar.

Un leve sonrojo volvió a las mejillas de la joven al recordar la intensidad de esos ojos ambarinos. Shaoran nunca le había visto de esa manera y no entendía si esto era una broma de la señorita fortuna o mera coincidencia.

-Después de todo… Shaoran suele ser muy misterioso. Todo estos pensamientos son producto de mi imaginación- murmuró para luego apresurarse a llegar.

Por su parte Shaoran veía la canasta de picnic que sostenía en sus manos como si fuera algo imposible de creer. Había pasado desde las cuatro cocinando para asegurarse de que la comida fuera un éxito y Sakura la disfrutará pero aún se preguntaba cómo había reunido el valor para pedirle esta salida.

"Lo hermosa que se veía y el suave brillo rosa que llevaba en sus labios…" Shaoran no pudo continuar ese pensamiento. No se atrevía a pensar en los impulsos que lo estaban manejando y esos momentos donde su valor aparecía y tomaba control.

Cuando Sakura llegó, Shaoran guardo todos esos pensamientos y preocupaciones y se prometió disfrutar el día junto a la esmeralda. El día era precioso y Sakura le dedicaba hermosas sonrisas cada que veía las aves y las flores.

Como siempre que estaba a solas con la esmeralda, Shaoran se dió cuenta que las palabras que usualmente le costaba manejar, fluían sin problema en compañía de la castaña. También notaba esa clara calidez que se esparcía por todo su pecho. La amaba. La amaba tanto que dolía pero su timidez siempre había sido la mayor barrera para pensar en llegar a algo más.

"Más si no hago algo…¿Seré capaz de pasar mis días a su lado viendo como otro tiene su atención?"

-Shaoran…-

-Shaoran…-

-¡Shaoran!-

La voz de la castaña lo sacó abruptamente de sus pensamientos y ocasionó un sonrojo en sus mejillas.

-Estas distraído…¿Te sientes bien?-

-Si…-

-Lo que te decía era que podríamos tener el picnic bajo ese cerezo- agregó la joven mientras le quitaba la canasta de las manos al chico y se disponía a preparar todo.

Sakura veía maravillada toda la comida que Shaoran se había esmerado en preparar. El chico siempre había sido un destacado cocinero y los pequeños emparedados cortados meticulosamente, los diferentes dulces y galletas que el chico había horneado la dejaban sin palabras.

En un momento de la tarde, Sakura apoyó su cabeza en el hombro de Shaoran. La joven sintió como el chico se tensó un momento pero luego se relajo y tímidamente colocó su mano en el hombro de la chica.

Al cabo de unos minutos sintió como Shaoran se movía un poco para colocarse frente a ella pero cuando mantuvo contacto visual con el chico se quedó sin aliento.

Ahí estaba esa mirada de ayer de nuevo.

-Sakura- la voz del chico era un poco más ronca de lo usual pero impregnada de algo que la esmeralda no lograba entender.

-Sakura yo…- los ojos del joven bajaron lentamente hacia los labios de Sakura. La esmeralda sentía como sus mejillas ardían y su corazón latía a mil por ahora pero por algún motivo no deseaba apartarse. Sin saber cómo actuar, se mantuvo quieta al ver como Shaoran se acercaba más a ella con la clara intención de…

-¡Sakura!-

La repentina voz logró que el momento se interrumpiera, Sakura se separó inmediatamente del castaño al percatarse que el dueño de la voz era Adalius.

El rubio le sonreía a la castaña pero Shaoran notó como la mirada que le dedicaba a él reflejaba claramente su molestia y satisfacción por interrumpir.

-A..Adalius que sorpresa-

-Solamente pasaba por el lugar y al verte quise saludar…¿espero no interrumpir nada?- preguntó pero volvió a sonreír al ver que una sonrojada Sakura negaba con la cabeza rápidamente.

Shaoran solo rodó los ojos al escuchar la pobre excusa de su rival. "Esto es solo el comienzo Beach boy...he decidió que Sakura sabrá que siento y lucharé por ganar su amor"

… … … … … … … … …

Adalius caminaba ansiosamente por su habitación. Una parte de él se alegraba al saber que logró interrumpir a Li pero la otra no podía parar de escuchar esas alarmas en su cabeza.

Estaba asustado y preocupado. Desde el primer momento en el que la vio en la cafetería había quedado prendado de esos ojos esmeraldas. Los días pasaban y para su fortuna se había dado cuenta que compartía un par de clases con ella más se decepcionó al ver que el chico Li siempre estaba a su lado. Trato de olvidarla, de dejar ese sentimiento que empezaba a crecer de lado pero siempre se sorprendía a sí mismo buscándola con la mirada o pensando en ella.

El día que Lan y Tomoyo le habían propuesto aquel trato el corazón del chico saltó de alegría. Por respeto nunca intentó nada con ella ya que creía que Li era su novio, pero sí el castaño era lo suficientemente estúpido para solo mantenerse como amigo de una mujer tan maravillosa como Sakura, él iba a preocupar ganar el corazón de la chica.

Entre sus manos mantenía su celular indeciso de si debía llamar a la chica o no. Después de lograr interrumpir a Li, se quedó unos minutos más conversando trivialidades con la esmeralda para después retirarse sin antes dedicarle una mirada de desafío a su rival. Y es que al verla ahí, apunto de ser besada por el ambarino, que se dió cuenta de la profundidad de sus sentimientos.

Estaba celoso, asustado, nervioso y….

-Enamorado -susurró mientras su corazón latía a mil por hora al ponerle nombre a su sentir.

Con manos aún un poco temblorosas decidió marcar el número de Sakura.

… … … … … … …

Si los corazones se pudieran salir, Sakura estaba segura que el de ella ya habría salido corriendo. Y es que con cada paso que daba sentía el palpitar de su corazón incrementar.

Tratando de tranquilizarse, se detuvo un momento frente a un gran aparador donde podía ver su reflejo. Llevaba un vestido blanco que al final de la falda tenía un estampado de flores y rosas, unos zapatos bajos de color negro, una cartera rosa y su cabello corto iba suelto pero había procurado darle cierta ondulación a las puntas.

Tomoyo no la había ayudado a elegir el atuendo así que temía haberse vestido demasiado formal para la ocasión pero la imagen frente a ella igual le agradaba.

-Después de todo es mi primera cita… no sé muy bien cómo vestirme para la ocasión- murmuró mientras sus mejillas empezaban a arder ante el recuerdo.

Después del picnic con Shaoran, Adalius la había llamado para disculparse una vez más con ella por interrumpir su salida con el castaño . Sakura no sabía muy bien qué sentir por el paseo de ese día así que sólo se limitó a decirle que no había problema. Mientras conversaban de su semana y las tareas que tenían pendientes Adalius repentinamente cambió de tema.

"Sakura, yo quisiera que me des el honor de salir contigo….en una cita… ¿podrías?" fueron las palabras que el chico había pronunciado dejando a la esmeralda completamente sin habla. Estaba acostumbrada a salir con Tomoyo, Lan y Shaoran a solas o en grupo pero nunca había salido con alguien más. A pesar de que estaba nerviosa le había dicho que sí.

La cita no fue inmediatamente ya que por los exámenes y proyectos habían quedado de salir casi tres semanas después de la llamada. Más sin embargo, Adalius trataba de pasar al menos un momento del día con ella o llamarla durante la noche.

Tomoyo y Lan no parecían tener una opinión al respecto de Adalius y aunque Shaoran no dijera nada, la esmeralda había notado que el chico trataba de pasar más tiempo con ella.

El sonido del celular había logrado sacarla de sus pensamientos. Tomó el aparato y leyó el mensaje entrante.

"Shaoran: ¿Dónde estás?"

Sin pensarlo mucho tecleo una respuesta rápida.

"Sakura: En una cita. Nos hablamos luego"

Cómo nunca hablaba de Adalius con sus amigos, no había encontrado la oportunidad para comentarles. Pero al ver que había llegado al lugar y Adalius la esperaba con una sonrisa, decidió apagar el celular y dedicarle toda su atención a él.

… … … … … … … …

Shaoran sentía que su mundo se desmoronaba frente a él. El corto mensaje de Sakura hizo que su corazón se fracturara en múltiples pedazos. Dolía y asustaba. Todo pasaba tan rápido que sentía como si estuviera viendo una película de su vida sin poder interferir.

Preso del remolino de sentimientos que experimentaba había optado por salir de su casa y empezar a caminar sin un rumbo definido.

Después de vagar por la ciudad sintiéndose miserable y pensando que ya era hora de regresar, sus ojos vieron a Sakura.

El ambarino optó por esconderse lo suficiente para que no lo notaran pero igual permitiéndose ver la escena ante él. Sakura y Adalius estaban almorzando en la terraza de una de las cafeterías favoritas de Sakura. La esmeralda se veía preciosa pero Shaoran se sentía a morir al ver lo cómoda que se veía la chica hablando con el de ojos dorados.

Shaoran siempre había pensado que mientras Sakura fuera feliz no importaba si su felicidad era con él o con alguien más. Más sin embargo al ver como su rival se acercaba más a Sakura y esta no parecía estar molesta con la cercanía, se dio cuenta que era más fácil decirlo que vivirlo.

Su corazón dolía, y aquel amor incondicional estaba siendo nublado por la envidia que aumentaba más al ver como Adalius depositaba un beso en la mejilla de Sakura y ella solo sonreía atrapada en esa burbuja de un floreciente amor donde ambos eran ajenos a su alrededor.

… … … … … … … … …

Parte IV. Verdades

Tomoyo revisaba su celular por centésima vez durante los últimos diez minutos. Su rostro no reflejaba la ansiedad que sentía ante la espera de un mensaje que no llegaba.

-¿Hace cuánto le enviaste el mensaje a Sakura?-

-Después de que Li te escribiera diciendo que Sakura estaba en una cita, espere un par de horas para preguntarle cómo estaba. Ya pasó uno hora desde que le escribí y ni siquiera lo ha visto-

El peliazul llevó su mano a la cabeza y empezó a revolver sus cabellos con frustración mientras se sentaba al lado de la chica. -Tomoyo… no se que decirte… Estos últimos días ella se ha visto tan feliz…-

-Lo sé… Ambos son nuestra amigos pero siento que todo esto es nuestra culpa-

Al ver lo angustiada que estaba, Lan tomó la delicada mano de la chica y la apretó suavemente -Sakura es una persona maravillosa Tomoyo. Y creo que ya sea Adalius o Shaoran… ella sabrá elegir a la persona adecuada para ella-

En ese instante la amatista recibió una notificación de un mensaje entrante, lo tomó con las manos temblorosas y procedió a leer al lado del peliazul.

… … … … … … … … …

Dos días habían pasado desde que Sakura y Adalius habían tenido su primera cita. La esmeralda había regresado envuelta en una nube de alegría y ensoñación. Había optado por contarle a Tomoyo lo maravillosa que fue la velada y lo mucho que le gustaría repetirla. Su amiga parecía feliz por ella en sus mensajes lo cual la alegró mucho aunque hubiera preferido contarle un poco más en persona. Y es que en la noche del día de su salida, fuertes lluvias habían azotado el área donde vivía. Las clases habían sido suspendida y los servicios de electricidad e Internet se encontraban funcionando intermitentemente.

Perdida en sus pensamientos mientras las gotas de lluvia golpeaban contra su ventana, la esmeralda se dejó caer en un profundo sueño del cual fue despertada una hora después por el sonido de una llamada entrante en su celular.

Aún un tanto dormida, tomó el celular y lo colocó en su oído.

-Sakura- la voz de Shaoran al otro lado de la línea logró despertar a la chica.

-¿Shaoran?-

-Sakura, ¿puedes...salir? Estoy afuera de tu casa-

-Hay un diluvio afuera ¿cómo se te ocurre estar ahí? Enseguida bajo - inmediatamente la chica cortó la llamada y procedió a ponerse unos jeans y un impermeable.

Sakura bajó apresuradamente las escaleras pensando en que su hermano y padre habían prometido volver tan pronto el clima mejorará. El primero estaba en el hospital ayudando con todos los pacientes producto de las inundaciones y el otro estaba en una excavación en las afueras de la provincia.

Al abrir la puerta, el viento y la lluvia golpearon su cara. Se sorprendió al ver a Shaoran en medio de esa tormenta completamente empapado.

-¡Shaoran! ¿Estás bien? Pasa por favor estás empapado te puedes enfermar-

-Sakura, ¿Por qué te importa si me enfermo o no?-

-¿De qué hablas? Shaoran eres mi mejor amigo. Es obvio que me preocupo por ti-

El chico sólo apretó con fuerza los puños mientras evitaba la mirada de Sakura. La esmeralda estaba siendo ella siempre preocupada por aquellos que son importantes en su vida pero Shaoran solo sentía dolor al escucharla hablar de esa manera.

-¿Mejor amigo? ¿Eso es lo único que soy para ti, Sakura? - preguntó en un susurro

La chica solo acató a mirarlo con sorpresa. Esa mirada llena de anhelo estaba ahí de nuevo pero la esmeralda no sabía cómo interpretarla o cómo actuar.

Al ver la confusión en el rostro de su amada, Shaoran solo fue capaz de dejar salir una amarga risa cargada de dolor. -Sakura, ¿Enserio nunca lo notaste? - al ver que la joven no respondía el chico se acercó más a ella y la tomó de las manos -Quizás nunca quise que lo notarás aunque las demás personas lo veían. Quizás tenía tanto miedo que no me atrevía a dar ese paso. He cometido tantos errores por mi cobardía…- el ambarino se acercó más a Sakura quedando a solo milímetros de la boca de la chica -hay muchas cosas de las que me arrepiento pero… amarte... amarte es de lo único que no me arrepiento-

En ese momento, el chico se acercó más a los labios de la chica. La respiración agitada de ambos se entremezclaban y la lluvia había pasado a un segundo plano. Cuando Shaoran estaba a punto de terminar de romper la distancia, se percató de que Sakura estaba llorando.

-Sakura…-

La joven dejó que las lágrimas fluyeran aún más mientras empezaba a negar con la cabeza. Incapaz de contenerse la joven empezó a hipear mientras trataba de controlar el temblor que recorría todo su cuerpo.

El corazón del chicó se contraía de dolor pero suavemente tomó a la chica entre sus brazos y dejó que las lágrimas de ambos se mezclaran con la lluvia.

-Shaoran yo…-

El chico solo la separó un poco de él y le dedicó una mirada llena de compresión -Shhhh no es necesario Sakura. No es necesario-

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Un capítulo loco con rienda suelta a ship extraños jajaja

Todo surgió de un pedido de parte de Wonder Grinch que esperamos le guste jejejeje

Saludos!