Título: Festival.
Género: Amistad/Familia
Palabras: 5038
Tipo: Oneshot
Advertencia: What If...?, ¿Qué hubiera pasado si...Sasuke es nombrado heredero y la revolución Uchiha jamás se llevo acabo?
Aclaraciones: Todo esta en POV omnisciente. Hinata tiene 10 años y Sasuke 11 .Los puntos suspensivos [...] indicaran cambio de escena, y/o espacio tiempo.
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【SasuHina month 2017】: Day (11) - Kimono
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"Los eventos son efímeros, las emociones perduran."
—Meet Barceló
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Festival
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Residencia Uchiha, 09:38 am.
—No.—sentenció un pre-adolescente enojado.
—Pero Sasuke-bocchan, esta es la vestimenta que un heredero Uchiha sabe usar a partir de su doceava primavera.—explicó algo desesperado el mentor del joven.
—Me vale, no pienso usar esa cosa tan incómoda.—contradijo enfado el chico, cruzando los brazos y volteando la mirada.
Esta inusual disputa se llevaba a cabo dentro del complejo Uchiha, más específicamente, en la alcoba del futuro líder.
Naoki, el shishou(1) del legado Uchiha, tenía la difícil tarea de convencer a un joven Sasuke de usar el kimono correspondiente a los futuros líderes. Sin embargo, pese a darle argumentos pesados, el primogénito(2) se negaba ceder; causándole jaqueca al pobre maestro.
—Sasuke...—de nueva cuenta trato de hacerlo entrar en razón, pero fue interrumpido por el mencionado:
—Ya lo decidí Naoki y no vas a hacer que cambie de opinión.—declaró aguerrido.
Sí, sabía sobre los tediosos protocolos que debía acatar por ser la futura cabeza del clan, los había hecho a regañadientes; porque más que nadie deseaba ser un digno sucesor, capaz en todo aspecto y digno protector de su legado.
No obstante, esta regla era lo más ridículo que había conocido.
¿Un kimono?
Por Kami, ni que fuera mujer.
Esa vestimenta carecía de comodidad, no le favorecía en combate y menos para entrenar. Además, si se lo ponía con esas getas(3) parecía pingüino maltrecho.
—Es parte de la tradición, bocchan—comenzó de nuevo con su argumento el mentor.—Si desea llegar a ser…—
Empero, el chico hacía caso omiso a las recitaciones del mayor.
Sus pantaloncillos cortos, playera, mallas y sandalias ninjas eran mil veces mejor que ese traje. Más cómodos, flexibles y libres a la hora de entrenar y luchar.
Si quería ser un líder glorioso, debía entrenar y hacerse más fuerte, con esa ropa no podía hacerlo.
Así que, dejando a su tutor a media oración, saltó por la ventana y huyó lejos de ahí.
—¡Sasuke-dono!—exclamó angustiado el Uchiha mayor.—¡Regrese!—corrió a la ventana desde donde el pre-adolescente había brincado.
Se quedó con el brazo extendido y media cuerpo fuera del cuarto, entendiendo lo inútil de perseguirlo.
"¡¿Ahora que le voy a decir a Fugaku-sama?!", se lamentó el profesor a moco tendido. Su jefe lo ahorcaría por dejar escapar a su hijo...de nuevo.
…
Dōjō Hyuuga, 10:30 am.
—Bien Hinata-sama, ya casi domina la danza de Kagura(4) por completo.—elogió Kō, el guardián de la pequeña heredera, dándole un vaso con agua.
—Arigatou, Kō-niisan.—con timidez aceptó el recipiente.
En un par de horas se celebrará el festival de Satokagura(5) en Konoha y le fue encomendado al clan Hyuuga la realización de la danza. Como futura cabeza del clan, su padre le ordenó que la ejecutara; así que desde hace un mes y medio -después de sus entrenamientos matutinos- se dedicaba a practicar una y otra vez en el dōjō con su querido protector observandola.
—Creo que es tiempo de vestir el kimono ceremonial mientras practica, ojou-sama.—mencionó el mayor.
La joven sintió escalofríos.
—N-no lo sé...quizás debería esperar un poco más...—vaciló con la mirada hacia el vaso, moviendo nerviosamente sus pulgares mientras seguía sosteniendo el recipiente.
Kō suspiró despacio.
Como protector de su pequeña dama la conocía mejor que nadie, era de esperar su nervio por usar ese ropaje tan pesado y, para los movimientos que iba a ejecutar, incómodo. Sin embargo, no podía retrasar más el momento, al ser su guardián debía protegerla en todo momento: y eso incluía la vergüenza y desaprobación pública.
—Hinata-chama...—pronunció despacio, y la nombrada se sonrojó. Su querido guardaespaldas solo usaba ese sufijo y tono cuando la quería reprender sin lastimarla.
—Está bien Kō-niisan, lo entiendo.—suspiró derrotada. Sabía que lo hacía por su bien, aunque todavía tenía la incertidumbre acerca del baile.
—Me alegro, traeré el traje enseguida, espere un momento.—declaró para salir con rapidez del dōjō hacia la alcoba de la menor.
Hinata inhaló profundamente, relajó sus músculos y exhaló.
Camino hacia las puertas corredizas que daban hacia el jardín Hyuuga. Admiró el bello paisaje frente suyo, la primavera acechaba por aparecer en cualquier momento y el follaje cambiaba velozmente.
Los rayos del sol arropaban cada espacio geográfico dándoles un brillo casi celestial. El pequeño lago con peces koi brincaba despacio y el viento que soplaba mecía las hojas de las plantas y el pasto.
Toda esa quietud hizo que la heredera Hyūga se calmase un poco.
"Ka-sama, dame fuerzas para superar esto.", pidió en la mente con la vista al cielo.
Su mano tocó el borde de las puertas corredizas y la otra mano se situó en su pecho. Daría todo de sí misma para que todo saliera bien, probandole a su dinastía el compromiso que tenía con el liderazgo.
Ya con nuevas fuerzas y ánimos, se dio la vuelta para esperar a su guardián.
…
Barrios de Konoha, 11:18 am.
Por otro lado, el futuro líder Uchiha corría despavorido entre los techos de Konoha rebosante de alegría. Al fin se había librado del estirado de Naoki; la verdad no le desagrada del todo, y hasta cierto punto le caía bien, pues ha sido su maestro desde que fue llamado oficialmente heredero del legado carmesí. Sin embargo, cuando le enseñó el protocolo de fiestas ceremoniales...todo se fue al caño.
… ¿Y ahora qué?
No podía regresar a casa en un largo tiempo y tendría que esconderse bien porque a esta hora la policial militar ya lo ha de estar buscando.
Rayos.
Tal vez se precipitó en su actuar. Aunque no es como si se arrepintiera o algo así…
Debía pensar un lugar para esconderse hasta que pase ese fastidioso festival.
Pero, ¿dónde?
Con esa cuestión en mente detuvo su paso y se sentó en forma de buda sobre un tejado, pensando en el último lugar donde su padre lo buscaría.
…
Dōjō Hyuuga, 11:39 am.
—Con cuidado, Hinata-sama…—algo nervioso, Kō repetían, viendo asu joven dama tambaleándose ligeramente mientras bailaba.
El kimono era más pesado de lo que creyó. Sus incontables capas y accesorios pesaban cual piedras, eso sin contar los artefactos para el cabello. Era muy difícil mantener el ritmo y equilibrio al mismo tiempo.
Término la última nota y Hinata detuvo su danzar.
—Lo hizo bien.—felicitó el guardia acercándose a ella, dándole una ánfora.
La chica la tomó y bebió.
—N-no tienes porqué mentir, Kō-niisan.—habló entrecortada por el ejercicio hecho y bajo la mirada avergonzada.
—No tengo motivo para hacerlo.—rebatió con tranquilidad. Agachándose frente a ella, la tomó por el mentón, agregando:—Lo ha hecho muy bien, ha aguantado y trabajado muy duro; sin mencionar que nunca abandonó su entrenamiento. Esto,—dijo señalando el ropaje—no es nada porque usted es más fuerte, aún si no lo cree.—concluyó cargándola con delicadeza.
—Yo...—titubeante, aún en brazos de su protector, empezó.
—Nada de excusas. La llevaré a bañar, comerá, descansará un rato, practicará una última vez e irá al festival, danzará como los ángeles y todos la amaran. ¿Entendido?—advirtió juguetón.
La pequeña heredera solo pude asentir colorada como un tomate maduro.
Kō-niisan tenía razón, lo único que le faltaba era más confianza en sí misma, lo podía hacer.
…
—¡Ya sé!—exclamó glorioso el menor Uchiha.
Y con rapidez se dirigió a su escondite perfecto.
…
Casa Hyuuga, 12:57 pm.
—Ahh…—exhaló relajada secándose su cabello. La ducha había sido muy relajante.
Asa-san, la ama de llaves, muy amablemente le sugirió llevarle el almuerzo a su alcoba; lo cual agradeció demasiado.
Entró a su cuarto apreciando un hermoso y elegante estilo japonés, con colores perlados y púrpuras, su padre decía que el morado era el color de los emperadores y por eso todos los herederos y líderes decoraban sus alcobas así.
—Tss, tss.—un leve sonido se escuchó en el cuarto—Tss, Hinata. Tss, tss.—la vocecilla llamo.
Al instante la de ojos perlados se alertó y, activando su línea sanguínea, empezó a revisar todo el lugar.
Su boca formó una "O" de asombro al vislumbrar a su amigo parado de cabeza cerca de su ventanal.
Preguntándose cómo podía estar ahí, recordó que Sasuke le comentó sobre lo tedioso que se estaba tornando su entrenamiento como cabeza del clan, y el como su shishou lo estaba hartando. Conociendo el temperamento de su camarada, solo era cuestión de tiempo para que se escapara, como siempre.
Desactivando el byakugan abrió la ventana para dejarlo entrar, de un salto el morocho estaba dentro con la fémina, dirigiéndose directamente a la cama.
La chica no se inmutó, él acostumbraba a tomar demasiadas confianzas con ella y, sinceramente, le gustaba; ya que eso significaba que se sentía cómodo con ella y que la veía como un igual.
—¿Tienes hambre, Sasuke-kun?—inquirió al ver como su compañero veía con demasiada devoción el plato en una mesita al lado de la cama.
—Nah, qué va.—respondió girando su cara cruzando de brazos orgullo.
Grrr.
No obstante el sonido proveniente de sus tripas rugiendo lo delató.
Una risilla salió de los labios femeninos y un ligero rubor se colocó en los mofletes del chico.
—Vuelvo en un santiamén, te daría mi comida, empero a ti no te gustan los hongos.—pronunció antes de irse dejando al Uchiha aún apenado.
Luego de quince minutos la Hyuuga regresó con una bandeja que tenía dos onigiris, salmón y sopa de miso, junto a una taza de té verde y unos palillos.
—¡Comamos!—vociferó alegre mientras colocaba la bandeja en el piso y Sasuke hacía lo mismo con la que estaba en la mesa para después cambiar de puestos.
—Itadakimasu.—dijeron al unisón, chocando las palmas.
Hinata observó como su camarada devoraba fervientemente los onigiris, pescado y bebía la sopa, con una singular elegancia. Mientras que ella sin prisas comía bocado por bocado.
—Oi, Hinata.—dijo para después beber un sorbo de té.—¿Irás al festival?—preguntó.
—Sí...—contestó despacio.—Este año al clan le fue encomendado la danza Kaguya, y otou-sama me la encargó a mí.—agregó.
—Ya veo.—se metió otro pedazo de salmón a la boca.—También tengo que ir.—
—Mmhp.—asintió masticando.
—Sabes...—comenzó al terminar sus alimentos y acomodar los trastes.—odio los kimonos, ¿cómo los aguantas?—cuestionó abrumado.
La peli-azul igual había acabado de ingerir su comida y haciendo lo mismo que el caucásico comentó:
—No lo sé, quizás sea de familia.—levantó su charola junto con la del Uchiha para salir de la habitación.
—Cierto. Los Hyugas siempre usan ese ropaje.—concordó, recordando la vestimenta usual de los ojos blancos.
—Síp.—asintió.—Ahorita vengo, iré a dejar esto.—dijo levantando un poco las bandejas y salió de ahí.
A los cinco minutos la heredera volvió y se encontró con su amigo acostado en el suelo. Y éste, al percatarse de su presencia, se paró de un salto.
—¡Hinata!—exclamó frente ella.—¡Huyamos!—proclamó sacudiéndola por los hombros.(6)
—¡¿Ehhh…?!—balbuceó nerviosa y roja por la propuesta y cercanía del chico.
—¡Sí!–afirmó eufórico.—Vámonos de aquí hasta que pase ese ridículo festival.—decretó firme.
—P-Pero n-no podemos—tartamudeó confusa.
—¿Por qué no?—cuestionó extrañado, pues en su mente esa era la idea perfecta, tan genial y buena.
—P-porque es nuestro deber estar ahí.—argumentó—S-somos los futuros líderes del clan.—finalizó jugando con sus pulgares.
—Mmm...—Sasuke frunció el entrecejo e hizo un leve puchero.—¡Por eso mismo!—rebatió.—Seremos las cabezas de los clanes, podemos faltar si queremos.—
—Esa lógica no me parece correcta...—alegó y también apareció un pequeño mohín en sus labios.
—¡Vamos, Hinata!—se quejó.
—...—la mencionada giró su cabeza evitando mirarlo a los ojos. El festival es un evento muy importante y no podía faltar, aún si fuera Sasuke quien lo pidiera.
—¡No seas estirada como tus familiares!—acusó molesto cruzándose de brazos.
—Es que Sasuke-kun...no puedo...—bajó la vista tristona. No podía fallarle a su clan, más cuando le daban una oportunidad de confianza.
El varón la observó, temblaba tenuemente y, pese a no ver sus omóplatos, sabe que está apunto de derramar lágrimas.
Respiró hondo.
No es que fuera secreto que entre ambos, ella mantenía un mayor deseo por agradar a su familia.
Entonces, optaría por otra estrategia.
—Está bien Hina, no faltaremos al dichoso evento.—admitió.—Pero podemos fugarnos hasta que suceda...—recobrando su ánimo y con algo de cizaña sugirió.—Después de todo relajarnos no nos hará daño.—alzándose de hombros concluyó.
—¡Pero tú no harás nada!—se quejó la oji-blanco.
—¡¿Eh…?!—exclamó indignado.—Como futuro jefe del clan Uchiha tengo que asistir a ese evento—dijo solemne, tocando su pecho con la mano derecha agregándole más dramatismo.
—¡Sasuke-kun!—se quejó divertida ante la actuación de su amigo.
No podía enojarse con él, después de todo era su único amigo y con quien compartiría una vida juntos(7).
—Ya, ya.—dejando todo espectáculo, el menor invitó de nueva cuenta:—Vamos Hinata, juguemos un rato en lo que llega la hora del evento, después iremos ahí. Sabes que nunca arruinaría nada que ayude a nuestro futuro.—sensato ahora serio, pero los ojos de cachorro persuasivo mostraron sus intenciones.
Sin encontrar alguna buena objeción, más que la vocecilla en su cabeza que le decía no lo hagas, la joven heredera no tuvo otra opción más que acceder a la propuesta del morocho.
Tomando una mochila y saqueado la cocina por unos bocadillos y frutas con ánforas, los niños salieron del recinto Hyuga haciendo el menor ruido posible.
Antes de huir, la joven dejó una pequeña nota para su padre y guardián, diciendo:
Honorable padre,
Disculpe mi atrevimiento al salirme sin su permiso, sin embargo, el primogénito de nuestro nuestro apreciable aliado Uchiha necesitaba de mi presencia.
Kō-niisan, también perdóneme por no practicar más la rutina en casa, pero lo haré donde esté.
Llegaré puntual al festival y daré todo de mi parte para que el apellido Hyuuga resuene por su elocuencia y perfección.
Gracias y disculpas nuevamente,
H.H
Ya decía el dicho "es mejor pedir perdón que permiso", y Hinata esperaba que fuera de verdad cierto.
…
Despacho de Hiashi, 01:23 pm.
—Pásame papel y tinta, Kō.—pidió estoico el patriarca del ojo blanco.
El mencionado no tardó en darle lo solicitado y observó al varón escribir de forma elegante y molesta sobre la hoja. Al terminar su labor lo dobló con cuidado y le añadió el sello de su estirpe, para devolvérsela al joven.
—Dile a Jun que lo envié al Uchiha lo más antes posible, a Ayumi que prepare el traje de Hinata para llevarlo al festival y tráeme una taza de té.—ordenó sobándose la sien y preguntándose porque había accedido a ese trato.
…
Por otra parte, los jóvenes caucásicos saltaban alegres sobre las ramas de los árboles yendo a la par, Sasuke cargaba la mochila y aún así, esperaba a Hinata para cruzar algunas palabras.
Él, siendo un hombre era más fuerte y rápido en sus movimientos, mientras que ella lo supera en agilidad y control de chakra (pese a él negarlo públicamente); ambos solían entrenar juntos y sabían sus puntos débiles, por lo cual estaban acostumbrados a equilibrar sus habilidades estando juntos.
Siguieron su camino unos minutos más hasta que se pararon en una pequeña cascada con un riachuelo que venía desde una cima. El pasto ahí era ideal para un picnic y los árboles daban la sombra necesaria para pasar un momento agradable. No había mucha fauna, solo algunos pajaritos que recorrían el lugar, aunque sí una hermosa flora y lechos.
Dejaron la mochila junto a un árbol y se dirigieron a la orilla del río.
—¿Qué tal si practicamos Shurikenjutsu?—propuso animado el peli-negro.
—Pero esas son técnicas emblema de tu clan, estaría en desventaja.—argumento pensativa.
—Bueno, yo puedo lanzarte algunos kunais y shurikens mientras que tú los esquivas con el byakugan.—sugirió alzando suavemente los hombres.
—Eso me gusta más.—concordó sonriente.—Aun así creo que también deberías practicar el sharingan.—dijo interesada.
—No te preocupes por eso, nii-san práctica todas las tardes conmigo.—respondió.—Además...—mirando hacia otro lado y rascándose la mejilla, completó:—aún no estoy listo para enfrentarme al ojo blanco.—susurro lo más bajo que pudo.(8)
—¿Uh?—inclinando la cabeza, la pre-adolescente lo miró confundida al no comprender su última frase.
—¡Nada! ¡Comencemos!—cambiando el tema vociferó con energía, saltando unos metros lejos de ella y sacando sus armas ninja.
Restándole importancia la chica se posicionó, y haciendo unos cuantos sellos de mano, activó su línea sanguínea.
Sasuke hizo lo propio con sus manos, lanzando varios kunais con dirección a su amiga. Viendo que los evadió fácilmente, saca de su bolsillo trasero un pergamino y libera dos fūma shurikens.
Luengo de un par de sellos exclamó:
—Kage Shuriken no Jutsu(9)—aventó las armas a tal velocidad, que Hinata solo alcanzó a evitar uno con el byakugan, más tuvo que saltar para librarse del segundo dando una vuelta de carro hacia atrás, apenas logrando salvarse.
"Esto se pondrá divertido", se dice Sasuke emocionado con una sonrisa ladina.
"Espero que Sasuke-kun no esté olvidando la presentación", piensa preocupada la oji-perla sin poder suprimir su sonrisa.
…
Estudio de Fugaku, 02:13 pm.
—Jajajaja...—resuena la carcajada masculina en un estudio.
—Fugaku-sama...—llama con temor un hombre castaño ante el cambio de humor en su líder.
Hace poco lo estaba regañando a tal punto de casi enviarlo a un genjutsu eterno por dejar escapar a su hijo, y ahora, después de recibir un mensaje de la cabeza Hyuuga parece que no cabía en felicidad.
—Ese Sasuke es un canalla, no puedo tener a un mejor heredero.—alegó alegre.
—Perdone, señor...—Naoki no quería sonar irrespetuoso, ni mucho menos que su jefe recordará el enojo de hace un instante, pero sentía una enorme curiosidad por saber el contenido del mensaje el cual hizo cambiar la emociones de su líder tan abruptamente.
Por algo dicen que "la curiosidad mato al gato".
Fugaku aún mantenía la carcajada limpia estando sentado en su despacho, como le divertía hacerla la vida imposible al estirado Hyuuga. Si bien era cierto que se encontraba molesto con Naoki y Sasuke ante su imprudencia, ver a Hiashi volverse loco valía completamente la pena, en su mensaje decía:
Tu mocoso secuestro a mi hija, más te vale que se presente sana y salva para realizar la danza Kaguya. Será mejor que le enseñes un poco de modales, estas "visitas" me están hartando.
Su amado hijo lo había cabreado lo suficiente como para hacerlo olvidar la formalidad y diplomacia que tanto presumía, significando que iba por el camino correcto en la realización de su plan.
…
En la sala de estar Hyuuga, el padre de Hinata bebía malhumorado el té, murmurando:
—Esto no se quedará así Fugaku...—
…
Ante la mirada sincuespectra del shishou, el mayor Uchiha recitó:
—No sabes lo que te espera Hiashi...—
…
—Al final,—empezó el Hyuuga.
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—el que venza...—pronunció el oji-negro .
…
—¡Voy a ser yo!—afirmaron a viva voz, el castaño azotó su taza en la pequeña mesa de estar, provocando la huida de su personal cercano; el peli-negro golpeó su escritorio con el puño, enviándole a su acompañante el aviso de retirada.
...
Sasuke y Hinata llevaban más de hora y media entretanto, el chico lanzando y ejecutando jutsus a diestra y siniestra, combinándolos con el elemento fuego y rayo. La joven hacía lo mejor para desviarlos con su puño suave, pese a que en algunos caso tenía que esquivarlos con otras medidas, como jutsus de sustitución o contraataque de armas.
Exhaustos por el ejercicio decidieron descansar junto a unas rocas.
—Creo que tener las mismas naturalezas facilita los contraataques.—mencionó el chico tomando un trago de agua.
—Puede ser, pero casi no practicó el katon y raiton.—comentó la chica solviendo de la ánfora.
—Ahg.—se quejó con una mueca el varoncito.—Sin ofender, pero tú clan es muy estirado,—contestó enfadado.—¿por qué solo aprender jutsus de byakugan y tienes que desperdiciar las naturalezas con las que naciste?—cuestionó haciendo un puchero.
Hinata soltó una risita juguetona, era cierto, sin importar que tuviera la afinidad al rayo, fuego y yang, solo debía aprender jutsus referentes a su doujutsu. Muchas veces se preguntó si podía osar a practicar algún elemento, arrepintiéndose al instante, conociendo lo tradicional y arraigado que era su legado.
"Tal vez, cuando sea la líder…", se dijo a sí misma titubeante.
—¡¿Qué tal si te enseño algunos trucos con el raiton para tu presentación?!—ofreció rebosante el moreno.
—No creo que...—dudativa y mirando a otro lado, la chica esquivo.
—Será fantástico. No seas amargada Hinata, ¡tú no!—exclamó abatido.
Con esas palabras y viendo la buena disposición de su colega, la Hyuuga otra vez solo pudo acceder derrotada, rogando a Kami-sama que todo saliera bien.
—¡Sugoi!—clamó en un grito de guerra—¡Hay que hacerlo en el agua!—y renovando todas sus energías, toma a la chica de la mano y la llevó al riachuelo.
Caminaron sobre el cómo si de tierra fuerte se tratarse. A diferencia de sus compañeros en la academia, ellos -junto con otros líderes del clan- entrenaban con sus padres y mentores en casa; ocasionando una gran diferencia de poderes entre ellos. Aunado a eso, sus clanes al ser muy estrictos, les enseñaban de manera más dura y neta. Por ejemplo, en lugar de enseñarles control de chakra para escalar árboles, siendo esto lo más sencillo, de una los mandaron al agua.
Razonablemente Hinata fue la primera en aprender esa técnica, y muy a su pesar, Sasuke tuvo que pedirle mucha ayuda.
No obstante, en la actualidad ambos eran muy buenos en eso, y por alguna extraña razón, al joven heredero le encantaba estar en el agua con la mujercita.
—Este es el mejor lugar para entrenar el raiton,—intelectual el caucásico enunció.—pues en el agua funge como conductor natural del rayo, haciendo una sinergia excepcional al usuario con un gran control de energía.—finalizó imponente.
La primogénita quedó fascinada con la explicación de su camarada, si hablaba con tal seguridad y conocimiento, debía ser realidad.
Sasuke comenzó a enseñarle lo básico de este elemento, igual que los movimientos que necesitaba hacer. Ella trato de imitar lo más que pudo, sintiendo un hormigueo desde las manos hasta a la punta de sus pies y pequeños destellos de luz aparecieron rodeándola.
—Eso es Hinata, sigue así.—animó el oji-negro.
…
Explanada de Konoha, 05:34 pm.
Un hombre castaño deambulaba enfurruñado por el balcón ceremonial donde se efectuaría la danza Kaguya, portaba los ropajes formales de su clan de la cabeza a los pies y no paraba de murmurar maldiciones contra cierta familia de emblema rojo. A su lado se encontraban la escolta oficial del líder, el protector de la heredera, junto con algunos concejales del clan.
Todos notablemente preocupados.
La cabeza de familia se preguntaba por millonésima vez por qué había accedido a tal acuerdo y, pese a recordar el objetivo a alcanzar con esa "relación", en estos momentos lo único que deseaba era romper tal acuerdo.
Ko se moría de los nervios, odiaba a ese escuincle(10) Uchiha por sonsacar a su querida señorita, si algo le pasaba a su protegida; aniquila a ese rebelde.
Ambos Hyugas estaban tan sumergidos en sus mentes que no se percataron de la presencia del Uchiha que odiaban...pero era el mayor.
Fugaku lucía el traje para eventos especiales de su clan, pavoneándose con superioridad entre los poseedores del byakugan.
—Saludos, Hiashi.—jactante habló.
—Fugaku...— pronunció crujiendo los dientes.
—¿Qué?—alzo la ceja aparentando sorpresa—¿Acaso se te ha olvidado las formalidades, como el saludo?—burlón preguntó.
—Tú...—parpadeando, mostrando una gruesas venas, Hiashi estaba a punto de propinarle un juken pero…
—¡Otto-sama!—se escucharon dos voces infantiles gritar a todo pulmón entrando de golpe al balcón. Agitados y cansados, los pre-adolescentes trataban de mostrar una apariencia decente.
El primero en reaccionar fue Ko, quien velozmente cargo a la chica y la llevó con Ayumi y sus compañeras para que arreglaran a la joven dama.
Luego de eso, Sasuke carraspeó un poco y dijo:
—Lo sentimos, se nos hizo un poco tarde.—y, aunque esa disculpa podría ser para ambos padres, su leve inclinación hacia el Hyuga daba a entender que lo hacía por Hinata.
El patriarca Uchiha se ofusco, y el Hyuga sonrió, al parecer el rumbo del acuerdo cambiaba a su favor.
—¿Debido a que se demoraron tanto?—soltó tajante y el joven chasqueo la lengua.
—Estábamos practicando la danza y en un descuido nos caímos al lago.—con simpleza explicó.
No le diría que fue él quien, desbalanceado su chakra por estar mucho tiempo activo, se llevó consigo a Hinata al agua, bastante con disculparse.
—Hmph—rezongo de soslayo.
—Deja de quejarte Hyuga, mi hijo tajo a la tuya sana y salva, a tiempo para que de su espectáculo. Por lo menos da las gracias.—acusó altanero el varón pelinegro, tomando a su hijo por los hombros acercandolo mas a él.
—¿Cuidaste a mi hija de todo peligro?—ignorando las palabras de su contraparte, le inquirió al joven cruzando de brazos.
—Por su puesto.—sin pensarlo Sasuke contesto inflando el pecho orgulloso.
—Excelente—sonriendo enigmático, Hashi comentó.
El gesto de su hijo y la respuesta del Hyuga tensaron al Uchiha mayor, a este paso perdería. Preparando su nueva jugada, se dispuso hablar, pero fue interrumpido por el personal del ojo blanco el cual avisaba que la función estaba por comenzar.
…
Satokagura en Konoha, 06:30 pm.
Hinata ejecutaba los movimiento con la gracia de un cisne. Brincando cual hada en el bosque como si sus ropajes fueran plumas. La melodía de cuerdas y viento acariciaba gentilmente los pasos de la chica, quien transmitía una calidez a los espectadores. Las campanillas que sacudía ligeramente con su manos hacían palpitar el corazón de los espectadores y sus gestos suaves, combinados con la vestimenta y maquillaje, la hacían lucir como un astro de otro mundo.
Sin embargo, lo que más llamaba la atención y mantenía al público embalsamado, no eran los ropajes color blanco y morado, ni las flores azules que adornaban su cabello o los cascabeles que sonaban al son del ritmo; sino las pequeñas chispas plateadas-púrpuras que la rodeaban. Ese toque le daba un aire enigmático y atrayente.
Sonando el último acorde, Hinata se detuvo, concluyendo la danza. El público hizo una ovación de pie y algunos más emocionales derramaron pocas lágrimas, Jo entre ellos. Volteo a ver a sus familiares quienes le sonreían con aprobación y se permitió hacerlo también, contenta que su arduo trabajo diera frutos. Miro a Kô y le dijo con los labios arigato, logrando que llorara un poco más. Regreso su vista a Sasuke y le entregó una de sus mejores sonrisas, ocasionando un leve sonrojo en el muchacho el cual no pasó desapercibido de un expectante Fugaku.
...
Después de la danza, el padre de Sasuke lo obligó a cambiarse y este sin más, tuvo que aceptar el traje que Naoki le entregaba.
Los jefes de clanes se fueron aun reunión tras finalizar la ceremonia, así que mandaron a sus hijos a recorrer el festival. Ahora se encontraba con su amiga caminando por lo puestos, tenía un palo con bolas de teriyakis(11) en la mano y con el otro sostenía el molesto abanico con el símbolo de su clan. Ella llevaba otro tipo de kimono, también banco pero con pétalos plateados y una horquilla con forma de mariposa de oro blanco, en su mano llevaba un pez koi que se había ganado un concurso y estaba ansiosa por dejarlo en su estanque junto a los otros.
—Oi, Hinata.—rompió el silencio—Sigo pensando que estos kimonos son horrendos.—enunció dándole un mordisco a su alimento.
La chica soltó una pequeña risa, llevando la manga de su kimono libre a la boca.
Sasuke la miró asombrado, pensando lo linda que se veía con esa ropa.
Tal vez los kimonos no eran feos como creía, o a lo mejor solo se veian bien cuando Hinata los vestía.
Aunque eso no lo confirma sino hasta más grande.
…
Reunión de clanes, 8:56 pm.
Shikaku Nara luchaba por mantener el Kagemane no Jutsu(12) y detener con esto a Fugaku y Hiashi de pelearse hasta la muerte.
—¡Suéltame Nara!—vociferó enardecido el Uchiha—¡Le mostraré a este estirado que doujutsu es mejor!—delcaró aun inmovilizado pero activando su sharingan.
—¡Ja, quisieras!—rebatió el Hyuga, activando -aún inmóvil- el byakugan.—No sabrás ni que te derribó—amenazó confiado—el clan Uchiha estará acabado—alardeó soberbio.
Esto hizo desatar la furia del peli rojo e hizo que Inoichi, Choza, Tsume y hasta el hokage tuvieran que intervenir.
—Calma hombres, dejen de pelear por tonterías.—dijo el Nara tratando de amortiguar las cosas aunque estos le hicieron caso omiso. Debía pensar algo rápido, su sombra no resistirá demasiado y aún tenían que terminar la reunión.
—Hokage-sama, ¿por qué Hiashi-sama y Fugaku-sama desde un tiempo acá terminan peleándose?—se aventuró a preguntar Genma notando como la sombra de fuego estaba apunto de emplear el Hiraishin no Jutsu(13) para separarlos.
—Nadie lo sabe con certeza, pero se dice que hace unos años, después de quedar empatados en una pelea de protocolo, apostaron algo referente a sus hijos.—respondió.
Sabía que el tema de los hijos era algo muy delicado para cualquier padre, digo, para él su pequeño rubio hiperactivo era su todo, pero sepa Dios en qué términos habían quedado, solo esperaba tener la suficiente fuerza para poder amortiguarlo, después de todo se trataban de los clanes más longevos de toda la era ninja; pese a que actualmente sus máximos exponentes parecían adolescentes aguerridos.
Entre tanto y tanto, los líderes del blanco y rojo lograron zafarse de las garras del genio Nara y apunto de blandice en un duelo por orgullos el Yondaime intervino:
—¡Fugaku-dono, Hiashi-dono, por favor, deténganse!—pidió ejecutando su jutsus, separándolos al instante.
Malhumorados los nombrados pararon.
Todos en la sala suspiraron aliviados y Minato rogó a Kami por fuerza para mantenerlos quietos.
Notas del autor;
(1) Palabra japonesa usada con profesores de artes marciales más respetuosa que sensei y con un doble significado más profundo, como por ejemplo, un mentor, que se referiría a la persona que nos enseñó a ser como somos.
(2) Con esto me refiero a que cuando Itachi renuncio a heredar el liderazgo, también lo hizo hacia su primogenitura. Así que ahora Sasuke es el nuevo heredero y primogénito (he usado una referencia bíblica para eso, por si se lo preguntaban).
(3) Es el nombre de un tipo de calzado tradicional japonés.
(4) Es una antigua ceremonia teatral japonesa, con danza y música, en honor a los dioses (kami, 神) de la religión sintoísta.
(5) Sacerdotes Shintō y grupos profesionales que contenían danzas, música, canciones, malabarismos y pantomima, que darían origen a sofisticados artes, es la shunda (y mas popular) parte de la danza Kagura.
(6) Sí, referencia a la linea original del Narutoverse porque sí ;v. Igual porque se juega con la temática de mundos paralelos y da sentido a la obra si lo piensa bien, por obviedad, si esto es un SasuHina, Sasuke esta tomando el papel de Naruto en la serie original como interés amoroso de Hinata.
(7) Ya saben, porque al ser ambos herederos serán la cabeza de sus clanes y tendrán que verse en reuniones y todo eso. (Recuerden que aun no hay sentimientos de por medio, ella lo dijo con toda la inocencia del mundo)
(8) Por lo mismo, al no ocurrir el incidente Uchiha, Sasuke no obtuvo el sharingan a temprana edad. Sino que fue mucho después y a petición de su padre, fue Itachi (con la ayuda de un genjutsu) quien lo ayudo a despertarlo. Para este tiempo aun es neófito.
(9) Jutsu: Sombra Shuriken, elegí este jutsu porque pese a que Sasuki es muy habilidoso, ni siquiera es genin (risas) así que una técnica rango D me parecía los mas adecuado.
(10) Persona que está en el período de la niñez, modismo mexicano.
(11) Es una técnica de cocción de la cocina japonesa en la cual los alimentos son asados en un adobo de salsa dulce.
(12) Jutsu: Posesión de sombra.
(13) Jutsu del Dios Trueno Volado
Extras:
Kami: Dios.
Dono: "Señor" en un sentido respetuoso, pero a diferencia de -sama,-dono no indica que el interlocutor sea de menor rango, meramente que está a su servicio o como forma de referirse a otro oficial de alto rango.
Sama: Indicativo de gran respeto, y cuando me refiero a gran respeto, me refiero a que esa persona está muchos estratos por encima del tuyo en el ámbito social. Cambien al español su equivalente seria honorable.
Chama: Se supone que es "como un niño pequeño diría -sama", pero Kô lo usa como muestra de cariño a Hinata.
Bocchan: Joven amo.
Niisan: Hermano mayor. Hinata lo utiliza como forma de respeto hacia Kô, como lo hace con Neji.
Otto-sama/san: Padre.
Ka-sama/Oka-san: Madre/Mamá
Itadakimasu: ¡Que aproveche/ buen provecho!
Shurikenjutsu: Técnicas con Shuriken
Sugoi: ¡Genial!
Arigato: Gracias.
Dōjō: Lugar de meditación y práctica del Budismo zen, y de las artes marciales tradicionales del Japón, o gendai budo.
Ah...al fin termine (suspiro). Después de tanto tiempo se siente bien regresar. Este año ha sido muy productivo, más de lo que desearía. He estado de un proyecto a otro y las tareas, trabajos y exámenes no dejan de golpearme a diestra y siniestra. Me he olvidado hasta de mi existencia, pero sus comentarios me han vuelto a si y contra viento y marea he sacado este OS. Literal me pase las ultimas dos semanas escribiendo entre clases y reuniones, mis profesores y compañeros pensaban que estaba tomando notas, que ilusos (risas). Y me obligue a corregirlo hoy y subirlo este mismo día (aun son las 11 pm en mi país, así que sigue contando :v).
Contra todo pronostico, este reto resulto ser la continuación de otro OS (cosa rara conmigo porque siempre termino olvidando estas cosas), empero, la verdad es que me he encariñado con este universo alterno y disfruto mucho hacer las escenas de Fugaku y Hiashi. Sí, lo se, hay un buen de OCC; sin embargo esto, como repito, es un universo alterno. Sí, dentro del mismo universo ninja, pero es una linea paralela donde no hubo masacre, por consecuencia las personalidades de los personajes que fueron afectadas por estos sucesos también deben cambiar.
Otro ejemplo es Sasuke, siendo sincera, temo que piensen que es una imitación barata de Naruto. No es así. Si son observadores, notaran que el Sasuke antes de la masacre era alegre, algo bromista y jovial (con su pequeña dosis de emo reprimido), tal vez lo único que cambie fue un poco su devoción hacia Itachi; pero ya es casi un pre-adolescente, así que es lógico que eso mengue (aunque siempre lo amara).
La inclusión de Kô es porque lo amo. Fin. (y quiero darle mas protagonismo). Además que pare este mundo, Neji y Hinata no son tan cercanos (pero tampoco se odian) y el padre del mismo sigue vivo.
¿Acaso adivinan que fue lo que apostaron Hiashi y Fugaku? He dado algunas pistas y dando a entender otras mas, me gustaría saber si lo he dejado muy claro o -tal vez- deba decirlo.
Por cierto, Sasuke y Hinata ya van a la academia, pero como mencione en la historia, son entrenados aparte en sus clanes (y ellos aveces lo hacen juntos) y por eso están a nivel genio sin serlo oficialmente.
Debo aclarar que ni Hinata o Sasuke tienen sentimientos románticos el uno por el otro, por lo menos no ahora. Porque vamos, ¡aun son niños! (risas), tal vez en un futuro (si le doy continuación a este universo).
Para finalizar, detendré un poco los resto (¿más? xD), no se preocupen, sera para avanzar en mis historia Demencia Delirante y Espérame; que también las he tenido muy abandonadas, empezare por la primera.
Saludos y agradecimientos especiales a: laura. so16, fran. sanchez, Mangetsu Hyuga, kioh, esther82 y Blossom Komatsu; como dije en el OS pasado, este reto esta dedicado a ustedes, espero y les guste.
Nos leemos luego~
~Karolina Benett.
