2: Un Año
Haki supo que no sería fácil ser el nuevo, que tendría problemas. Y no estaba equivocado, cuando llego a su segunda semana en la preparación vio su lugar ocupado por unos bolsos, miro a todos y supo de quienes eran, algunos muchachos de la arena estaban, intentaban molestarlo. Hacerlo enfadar, hacer que pierda los papeles, que estalle. Pero si algo había aprendido de Sasuke Uchiha, era que ningún perdedor podría hacerlo flaquear. Si quería que no lo molesten tenía que actuar como Sasuke, tener esa mirada de desquiciado y un carácter aterrador. Le costaba imitar esa mirada seria pero ya estaba cansado de soportar ese bullying nefasto, tomo las bolsas y los tiro a la esquina que vio vacía, muchos abrieron la boca porque él nunca había actuado así, siempre se iba a otro lado, los ignoraba.
Pero era la décimo tercera vez que cambiaba de lugar y estaba cansado, quería liberarse de esos tipos sin deseo de superación, la única forma, siendo Sasuke Uchiha.
- ¿Qué diablos te pasa nuevo? – un ninja más bajo que él lo miro – son mis cosas
- Estaban en mi lugar – hablo serio e imito la mirada de Sasuke – me estorbaban
El muchacho retrocedió un paso y dio aviso para que los demás se acerquen, los otro cuatro vinieron para asustarlos pero él no se dejaría.
- ¿algún problema? – uno que casi alcazaba su estatura hablo
- No – seguía mirando al más bajito - ¿Hay algún problema?
- No – dijo sin dejar de verlo, sabía que estaba intimidándolo – no, nada
- Bien
Lo dejo de ver y se sentó, los otros seguían observándolo. No se alejaban, como esperando algo. Siguió con la vista al frente dispuesto a moverse rápido si alguien lo golpeaba. Entonces vio su oportunidad, a una velocidad de terror saco una shuriken y la lanzo entre ellos, dieron un grito y una exclamación.
- Hay que limpiar, esa libélula es venenosa, si les picaba ya estarían muertos
Lo dijo sin dejar de ver al frente, ellos giraron y vieron a la libélula atravesada en la pared con el shuriken. Volvieron a verlo, ahora todos lo veían, el los miro y estos retrocedieron. Saco su libro y empezó a leer, se alejaron y vio como otros veían sorprendido a la libélula.
- Eso fue genial Haki – hablo Moki
- Ni giraste a ver – Moki se acercó – los asustaste
- Ya estaba harto de ellos, no vinieron a estudiar, vinieron a holgazanear, a desperdiciar el dinero de sus padres, me molesta
- Ya tranquilo – sus amigos lo miraron raro
- ¿Doy miedo? – sonrió
- ¿Estas actuando?
- Si – rio – imite a mi mentor
- ¿Quién? – hablaron bajo
- Sasuke Uchiha, él fue mi maestro un tiempo
- ¿En serio Sasuke Uchiha es así de aterrador?
- Es peor, no creo que nadie asuste más que el
- Casi mojo mi pantalón al escucharte, no quiero imaginar escucharlo
- Al menos así los alejo
- Te tienen envidia, eres el mejor de la clase, las muchachas te miran embobadas, mas ahora
- Esa no es mi meta, solo quiero ser el mejor y que mi madre este orgullosa
- Lo eres, tu madre está muy feliz
- Eso espero, ¿hoy vienen a mi piso para revisar sus exámenes?, no puedo creer que hayan sacado cero
- Oye no todos tenemos el cerebro que tú y si vamos, no nos perderíamos la comida de tu madre, es exquisita
- ¿Van por la comida o aprender?
- A aprender y a comer – dijeron los dos
- Ustedes son un caso
- Vamos Haki, no seas egoísta, comparte tu comida
- Solo porque me caen bien
- Claro
Rieron y el maestro ingreso, era Baki. Era estricto y serio, la clase empezaría, abrió su cuaderno de apuntes y miro al frente. De reojo vio como los otros ninjas lo miraban, como buscando venganza, tenía que planear algo para ellos.
Kakashi miraba a Naruto en Konoha, quería ahorcarlo, quería decirle mil cosas pero se contuvo. No entendía como es que no podía resolver esos simples problemas. Shikamaru lo veía entre divertido y molesto.
- No es gracioso Shikamaru, se supone que lo estas preparando
- ¿Y de que me va a servir eso? – Naruto replico – solo son números
- Es lo básico Naruto –
- No es obligatorio que saque cien
- Cincuenta el menos, no solo diez
- Kakashi sensei está siendo muy gruñón
- ¿Qué?
- Sexto vamos a darle otra oportunidad, se lo merece, saco diez, hubiera sacado cero
- Quiero dejar el mando de una buena vez y no estas cooperando
- ¿Planeas ir por Sol?
La pregunta lo descoloco, quería ir, se moría por ir a Suna pero no podía, seria traicionar la promesa, sería injusto y tampoco podía, aun sentía vergüenza. Solo habían pasado seis meses, pero parecían años, no soportaba no verla.
- No es algo que…
- No iras entonces, no lucharas por ella
- No puedo Naruto – dijo sin darse cuenta – volvamos a eso
- ¿Por qué no puede? – el rubio insistía
- Cosa de adultos
-¿Cuántos años cree que tengo?
- Naruto
- Dígame porque no puede
- Porque no – sentencio – sigamos
- ¿Es verdad que Ud. La engaño?
Automáticamente miro a shikamaru, el parecía sorprendido. ¿De dónde el sabia eso? ¿De dónde sacaba esa información?
- ¿Qué? – dijo
- ¿Es verdad?
- ¿De dónde diablos sacas eso?
- Hace unos meses en el ichiraku, unas mujeres hablaban, dijeron que el Hokage se había enredado con su asistente, que por eso la muchacha ya no estaba trabajando, que nechan los vio haciéndolo ¿Es verdad?
Se quedó callado, ¿De dónde sabían eso? Sol no pudo haberlo dicho, confiaba en ella. ¿Quién entonces? ¿Aoi? ¿Ella había sido capaz? No lo creía, aunque dudaba.
- ¿Es verdad? – Volvió a mirar a Naruto, no sabía que decirle
- Sigamos
- Ya veo – el rubio bajo la mirada – ahora entiendo
Vio como el rubio se levantaba y salía de la oficina sin decir nada, se escuchó la puerta y nada más. Miro al Nara, estaba conmocionado, se quedaron viendo la puerta por mucho tiempo. Después de unos veinte minutos, tal vez mas otra vez la puerta se abría, Naruto ingresaba, parecía tener algo en la mano.
- Naruto – Shikamaru hablo
- En este libro antiguo dice que si mato a mi antecesor en una batalla limpia, puedo reclamar el título de Hokage sin ningún examen – sonrió – prepárese Kakashi sensei, porque Ud. morirá hoy Dattebayo
No supo cómo o en qué momento, estaba quieto pero al instante tenia a Naruto encima, Shikamaru no había podido reaccionar rápido para sujetarlo. Trato de esquivar algunos ataques pero fue difícil, tenía la guardia baja. Cuando el Nara pudo sujetarlo Naruto lo miro, bastaba con que cambie al modo sabio para soltarlo.
- Déjame Shikamaru, voy a romperla la cara
- Ya lo hiciste – grito – míralo
Y si tenía la máscara manchada de sangre, tal vez otra vez su labio está roto. Genial, ¿porque siempre su labio? Sabía que defenderse no era una opción, que tenía que aceptar.
- Déjalo Shikamaru, así tal vez esto se acabe
- Tus planes suicidas no me ayudan – le respondió el Nara
- No me importa morir – bajo sus brazos – vamos Naruto hazlo, solo mátame y ya
Vio que el rubio miraba a Shikamaru, después nada. Estaban viéndose, como tratando de entender que le pasaba. Vio que Naruto desistía, que se volvía a sentar. Toco su máscara, estaba empapada.
- ¿Por qué no lo haces?
- Porque debe estar sufriendo si desea morir, pero tenga en cuenta que no le comentare nada a Sasuke porque el si no dudara en hacerlo, ni siquiera esperara, solo lo atravesara
- Lo sé, así que antes que se entere y me mate, conviértete en Hokage
- ¿Puedo preguntar porque?
- ¿Me creerías si te dijera que hasta ahora no entiendo como pude?
- Ya veo
- No hagas lo mismo, fíjate bien a tu alrededor, atesora lo que tengas, porque de un momento a otro se te va de las manos, te lo encargo Shikamaru
Salió rápido, llegó al baño cercano y se encerró. Apoyo su cabeza contra la pared, ¿hasta cuándo seguiría cargando con esa culpa? ¿Cuándo podría liberase de eso? Suspiro y dio la vuelta, tenía que revisar su labio. Y si estaba partido, otra vez tendría que cosérselo, otra maldita marca más.
- Sol, como te saco de mi cabeza y de aquí – toco su pecho
Sol miro su presentación, estaba casi terminada, le faltaban detalles pequeños. Había usado colores, dibujos, cosas que mostraran que materiales necesitaría. Mañana la expondría frente a los consejeros, habían tardado en darle el visto bueno, casi seis meses en poder darle una chance de explicarles. En esos meses había trabajado mucho en la academia, preparando una curricula, para guiarse y ayudar a la maestra.
Con eso podían trabajar en conjunto, los niños se apegaron mucho a ella, ahora cuando ellos llegaban sonreían, corrían a abrazarla. Los padres parecían contentos, por ejemplo el niño de tres años ya estaba reconociendo colores, formas, sus manos estaban trabajando con papel, alistándose para cuando les presente un lápiz, una tijera.
Era emocionante, aunque ganaba poco, no le importaba, estaba haciendo lo que quería, lo que le gustaba. Y todo gracias al Kazekage que la había apoyado en su idea aunque aún faltaba más aprobación. Gaara se había portado diferente esos meses, la invitaba a cenar en ocasiones y muchas de ellas lo había dejado plantado. No por mala, si no que algunos padres solían llegar muy tarde de las misiones y trabajo, no podía dejarlos solos.
La otra maestra tenía niños y no podía quedarse, así que se disculpaba y prometía para otra ocasión. Pero el Kazekage la entendía, no se enfadaba. Al contrario insistía para otra fecha, como ayer, que cenaron juntos. Claro que su hermano mayor estaba presente, la charla fue menos incomoda aunque aún la mirada de Gaara era inquietante. Supo sacar un tema de conversación, pudo escucharlo y opinar, la miraba atento cuando hablaba. Tenía su atención.
Después se quedaron solos, observando el cielo, las estrellas. El empezó a contarle como era Suna, las costumbres, la forma en que se graduaba un ninja. Ella tuvo la confianza de contarle como fue su niñez, como vivió con su madre/abuela, como supero el haber tenido sola a Haki. Se había abierto un poco a él.
Lo que paso fue algo extraño, él le pidió poder tocar su mano, ella se la ofreció de manera inocente. El la toco con delicadeza, como si temiera dañarla, como revisándola. Como experimentando, después el había colocado su palma contra la suya, la mano del Kazekage era más grande, cálida, dedos largos, uñas limpias, suave. ¿Cómo es que era un ninja si no tenía esa dureza en las manos?
Las manos de kakashi y Sasuke solían tener marcas, cayos, cicatrices, pero la de Gaara era impecable, limpia. Se avergonzó, había quitado su mano, porque ella tenía las venas marcadas y cicatrices. El pareció sorprendido y se disculpó. Tuvo que decirle la verdad, que se había sentido avergonzada, por eso había retirado su mano. El como siempre la miro atento, y volvió a tomarla de la mano, a mirarla y puso sus labios sobre ella.
El había besado su mano, se sintió extraña. Algo paso en su estómago, tuvo un calambre en todo el cuerpo. El la miro y dejo su mano, se despidieron y nada más. ¿Qué había sido eso? ¿Qué rayos había sido eso? Se despabilo porque no podía entretenerse pensando lo que había pasado. Tenía que enfocarse, su presentación seria mañana y de ella dependía que muchos niños tengan la oportunidad de tener una mejor educación.
- Se ve que te esforzaste – Haki venia secando su cabello corto
- Si, solo tuve tres días
- Pero hiciste mucho en tres días – vio todos los dibujos – me sorprendes mamá
- Me gusta hacerlo
- Si lo aprueban serás considerada una maestra aquí, ya no un apoyo
- No lo sé, no importaría seguir siendo un apoyo, solo quiero sentirme útil
- Algo ha cambiado en ti mamá
- La gente no cambia Haki, solo mejora o empeora
- Entonces algo ha mejorado, veo que estás pensando más en otros, que te estas preocupando por esos niños, ya no solo me ves a mi
- ¿Y te molesta?
- No, sé que me amas – la abrazo por detrás – de eso estoy infinitamente seguro, pero también quisiera que pienses en ti
- ¿En mí?
- Si, que trabajes está bien pero date un tiempo, ve a dar una vuelta, a tomar algo con la otra maestra, no solo seas de la academia aquí y viceversa como cuando vivíamos allá en el barrio. Tenía seis años sé que era difícil dejarme solo pero ahora tengo quince, puedo quedarme en casa un día solo, puedo dormid solo, ve y distráete, no hare estallar la casa
- Haki
- Mamá quiero que seas feliz, que no creas que tu felicidad es la mía, yo soy feliz, me enseñaste como serlo con pocas cosas, es hora de que tú seas libre
- Nunca me sentí oprimida por ti –
- Lo sé pero quiero que salgas, te arregles, te pongas ropa que muestre la mujer hermosa que eres
- ¿acaso no me arreglo?
- Me refiero al maquillaje, aunque no lo necesites, quiero ver que también te amas, mereces eso mamá y mucho mas
- Si salgo Haki, ayer cene con el Kazekage
- ¿Estuvo Kankuro ahí?
- Si
- Entonces no es una cita, arriésgate y pídele una cita – se sentó en silla frente a ella - ¿Hace cuánto que no le pides una cita a alguien?
- Hace más de quince años
- Lo ves, proponle caminar, tomar algo, parece interesado en ti
- Olvídalo Haki tuve muchos problemas por estar con Kakashi, ya aprendí la lección, no más amoríos con gente importante
- Solo una cita mamá – el sujeto sus manos – solo será una cita, no tiene por qué ser un amorío
- Pero
- Mamá, tienes todo para tener a los hombres de rodillas a ti
- No quiero eso
- Lo sé pero quiero verte feliz, junto a alguien, porque cuando me vaya a las practicas, o cuando yo decida viajar como jonin ¿Con quién voy a dejarte? ¿Sola? No podría
- Es parte de la vida
- No mamá, me rehusó a dejarte sola, tienes derecho a buscar a un amigo, compañero. Un hijo – dijo el suave- sé que no quieres más hijos pero aun puedes, me gustaría tener un hermano o hermana, alguien que te cuide cuando me vaya porque sabes que cuando sea jonin estaré mas lejos de ti
Y se cubrió el rostro porque empezaba a llorar, sabía que eso pasaría. Que su hijo cuando sea jonin empezaría un viaje solo, una vida de hombre. Sin ella, ya se había planteado la idea pero dolía, y le daba por llorar. Porque no se imaginaba una vida sin él, sabía que pasaría pero era difícil.
- Ay mamá – él se levantó y la volvió a abrazar – no llores
- Lo sé – hablo suave – pero es difícil pensar que no estarás conmigo
- ¿Entiendes porque no te quiero dejar sola?
- Casándome eso no se solucionará, igual te iras
- Pero estarás acompañada, tendrás a alguien, no sola
- Haki
- Solo piénsalo, aún tenemos tiempo, si pudiera te llevaría conmigo a donde sea pero es peligroso, tu deber como madre terminara dentro de poco, mi deber como hijo empezara
- Mi deber nunca acabara Haki porque así tengas familia, hijos, yo estaré ahí
- Lo sé, pero quiero que tengas a alguien más a tu lado, por favor piénsalo al menos
- Está bien Haki, voy a pensarlo pero no te aseguro nada, ya tuve suficiente con Sasuke y Kakashi. No quiero estar en el medio de la tormenta otra vez
- Lo se mamá, sé que pasaste malos momentos pero – sonrió – sé que Gaara es diferente, veo que él es más, no sé cómo decirlo, creo que es serio podría decir
- ¿Y si solo ve a una amiga en mí? No lo que tú crees
- Por ahí se empieza, sean amigos y después pues, pues no sabemos pero pídele una cita, me enfadare si no lo haces
- Está bien, está bien – se secó las lágrimas – le pediré una cita
- Genial
Se quedaron hablando más del tema, muy tarde se fue a dormir. Estaba tan nerviosa que ni cerrar los ojos podía, necesitaba algo. Recordó que tenía un teléfono en su piso, busco el aparato de Orochimaru. Cuando lo encontró, fue rápido a la sala y lo encendió. Después marco el número que le dio el sanin, rezaba porque le responda, a esa hora era difícil pero necesitaba hablar con alguien.
- ¿Sí? – esa era la voz de Suigetsu
- Hola, sé que es tarde, ¿podría hablar con Orochimaru?
- ¿Quién habla?
- Sol
- Ah, eres tú, espera
Espero un rato, tal vez diez minutos, eso le saldría caro. Después escucho voces y luego sonidos raros.
- Hola querida
- Orochimaru – sonrió – disculpa la hora
- No te preocupes, dije que para ti todo lo que quieras ¿Qué sucede?
- Necesitaba hablar con alguien
- Te escucho
Le conto sobre lo que iba a pasar al día siguiente, también le comento todo lo que Haki le dijo. El escucho atento y le dio sus opiniones, intercambiaron información.
- Hable con Naruto – el sanin soltó – lo cite aquí y vino, ya sabe de Mitsuki
- ¿Y qué dijo? – se asustó –
- Quiere que el viva en la aldea, lo hará pasar como un niño de transferencia, pero depende de Mitsuki, si él decide ir, tengo planeado hacer algo para que se anime a ir, lo dejare decidir
- Me parece bien, ¿Naruto sabe que Mitsuki tiene mi ADN?
- Si – tembló – se lo dije todo
- ¿Y qué dijo? – tenía miedo
- Que entonces sería un buen niño, no entendía porque no le habías confiado eso, pero te lo disculpaba, así que Mitsuki será un ninja de Konoha, se le creara una ficha de vida, claro sin nombrarte como su madre, solo a mí pero, es clasificado
- Entiendo, entonces vivirás lejos de el
- Es lo mejor, aquí no es buen lugar para que se desarrolle, quiero que elija su camino, además aquí me vigilan
- Lo entiendo, ¿Crees que algún día lo pueda ver?
- Si, tú lo sabrás reconocer
- Claro – suspiro - ¿Sabes algo de Sasuke?
- No, no ha enviado ningún mensaje, solo sé que estaba investigando algo relacionado al ataque que tuvieron
- Entonces aun no encuentra pistas – vio la hora y se asustó – volveré a llamar otro día, ya casi será mi presentación
- Duerme un poco, solo deja el mensaje a Suigetsu, te devolveré la llamada
- Está bien, cuídate mucho Orochimaru, gracias por escucharme
- Siempre para ti querida, y hazle caso a tu hijo, el Kazekage puede estar muy interesado, no pierdes nada
- Lo pensare
- Adiós
Corto y apago el aparato del sanin, lo guardo y vio la hora, eran las cuatro de la mañana, si presentación seria a las ocho. Se recostó y trato de dormir algo, tenía que hacerlo.
Escucho un ruido raro pero no le tomo importancia, siguió durmiendo, sus ojos querían descansar más.
- Mamá – abrieron su puerta – disculpa si entro pero se hace tarde
- ¿uhm? – abrió los ojos, miro el reloj y se levantó de un salto – diablos
- Ya tengo listo el desayuno – Haki sonrió – dormilona
- Ya voy
Eran pasadas las siete, diablos, se había quedado dormida. Se ducho lo más rápido que pudo, se vistió con lo que encontró primero, una camiseta normal, un pantalón suelto, recogió su cabello, pero decidió trenzarlo abajo, era otro peinado y no le hacía lucir tan mal. Después vio sus ojos, dio un poco de color a sus parpados, después vería sus labios, primero a desayunar.
- Apresúrate mamá – Haki bebía leche
- Si – tomo la taza de café y el pan tostado – ya sabes tostar pan
- No requiere mucha ciencia, Sasuke me enseño
- Ese mocoso – bebió rápido, comió el pan mirando el reloj – llegare rápido si hago el kamui
- No te arriesgues, además te puedes despeinar
- No lo creo, si voy caminando no llegare – termino – me lavare los dientes
- Claro
Se lavó y busco alguien brillo labial, algo. Encontró uno de color natural, se lo puso y noto el cambio, parecía más despierta. Se colocó algo de colonia y salió, cogió todo, busco sus notas pero no las encontró, no importaba todo estaba en su mente. Seis minutos para las ocho, tenía que usar el Kamui.
- Lo hare
- Ten cuidado – Haki le dio un beso y la miro, el tenia clase a las nueve
- Si
Creo el agujero en la torre del Kazekage, rezaba porque nadie la vea salir de ahí. Cogió todo e ingreso, cuando cayó, tuvo que mantener el equilibrio, porque no podía apoyarse, iba a darse de bruces contra el suelo pero alguien le sujeto. Levanto la mirada y vio al Kazekage, estaba viéndola sorprendido.
- Hola – dijo asustada – lamento caer así pero se me hacía tarde
- ¿Estás bien? – el la ayudo a pararse derecha
- Si – vio a los demás consejeros – buenos días – realizo una reverencia – lo siento, buenos días
- Tranquila, apenas íbamos a la sala – le estiro la mano – vamos
- Si – miro la mano y no sabía si tomarla o no – yo puedo sola, gracias
Camino detrás de él, que vergüenza, estaba despeinada, estaba segura. Dejo todo en una silla, se acomodó el cabello y recogió todo, suspiro y lo siguió. Una vez adentro los vio sentarse y verla, acomodo todo para empezar. Se encomendó a Dios y cambio su mirada. Era hora
Sol era un enigma, su acertijo favorito, más aun cuando ella casi había caído en sus brazos, estaba pensando en ella, justo en ella, imaginando que ella estaba por llegar y de la nada ella caía de un agujero y en sus brazos. Instantáneamente la mirada de ella paso a ser nerviosa, como siempre. Pero ahora que le escuchaba, la veía, era otra. Una mujer diferente la había poseído, estaba segura, confiada en todo lo que decía.
Su mirada ya no era esa tímida, era una llena de seguridad, conocimiento y lo intimidaba, se sentía nervioso, como si ella pudiera dominarlo. Ella paso por su lado y le entrego una carpeta, la vio pero ella lo miro seria, explicando de que trataba, era tan extraña. ¿Dónde estaba esa mujer nerviosa de hace un momento? ¿Dónde estaba ese nerviosismo? Volvió a olerla, una mezcla de limpio y cítrico. No paso por alto que tenía algo en los labios, un brillo que la hacía ver hermosa.
Su cabello estaba de lado trenzado, ya no como antes en un moño alto. Se veía tan vulnerable pero su voz y sus gestos eran de alguien poderoso, de alguien que no podías derrotar. Abrió la carpeta y tenía mucha información, se dio cuenta que ella decía todo de memoria, era como si estuviera leyendo eso.
Mostro imágenes, grandes. ¿Los hizo sola? Sabía que sí, vio que un consejero revisaba la carpeta y asentía, otro hacia lo mismo, él estaba perdido, ¿Dónde estaba? Se había concentrado tanto en ella que no escuchaba nada de lo que decía. Estaba distraído, pero cuando quiso enfocarse sus miradas se cruzaron otra vez, y su yo interno se puso tenso, como si ella estuviera dominándolo. "Es una Uchiha que esperabas" – era como escuchar a Shukaku hablarle, el seguía en su yo interno, esa esencia de la bestia le hablo – "puede dominarnos, solo con seguir viéndote así"
Asintió un poco y bajo la mirada, ahora él se sentía intimidado. Siguió revisando la carpeta y vio varios párrafos que no reconocía, ¿Quién era Sócrates? No recordaba haber escuchado nada de ese hombre. Ella parecía finalizar, se apoyó en la mesa y los vio a todos.
Este educación es la básica, es la base de todo ser humano, favorece al desarrollo integral del niño, con la finalidad de formar seres humanos autónomos, con pensamiento crítico, creativos, independientes, seguros de sí mismos y con habilidades de trabajo en equipo, eso es lo que buscan en un ninja, aquí se empieza, es todo gracias.
La forma en que ella lo dijo fue tan impactante que todos se quedaron viéndola, no sabía que decir, si aplaudir o simplemente firmar la propuesta.
- Eso fue extraordinario – el consejero hablo – nos acaba de explicar todo el proceso con palabras exactas, no tuvo titubeos o algo parecido, me ha convencido, voy a apoyar su idea – el consejero lo vio – de mi parte no tengo ninguna pregunta o rechazo, la apoyo.
- Gracias – ella sonrió
- Tengo una pregunta – otro hablo - ¿Cómo podría convencer a los padres?
- Ellos podrán ver el avance, no se necesita convencer a un padre con palabras, basta que vea el progreso de su hijo, si el niño quiere quedarse en la academia, pide ir al día siguiente es porque está siendo tratado como debe ser, eso quieren los padres, como madre siempre busque eso en mi hijo
- Ya veo
Los consejeros se quedaron viéndolo como esperando algo, el detalle es que no sabía que decir. Él estaba de acuerdo desde antes y no sabía que agregar. Reviso la carpeta y busco las palabras exactas.
- De mi parte este proyecto ya había sido tomado en cuenta, solo esperaba que ustedes la escucharan para ponerlo en práctica, ustedes saben los costos que generarían y como se recuperarían a la larga. Lo dejo a votación suya
- Bien – otro hablo – voto porque se haga, quien mas
Todos los consejeros levantaron la mano, sonrió y vio que ella sonreía y mordía su labio. La vieron girar y esconder el rostro, se preocupó. Pero ella pareció recuperarse y darles la cara otra vez.
- Agradezco su tiempo y darme esta oportunidad – se secó las lágrimas – mi sueño desde pequeña siempre fue ser maestra, tuve algunos problemas y deje este oficio pero a pesar de los años que han pasado sé que puedo hacerlo, por eso, agradezco mucho su gentil apoyo – sonrió – es muy importante para mi
- Sabemos la calidad de enseñanza que tiene, la maestra Yumiya nos ha dado tan buenos comentarios, inclusive ella dijo estar recibiendo apoyo suyo en el aprendizaje, como Ud. Vera señora Uchiha, no tenemos maestros preparados en esa área por esa razón propongo que sea Ud, las que los prepare, podrá ser pesado pero es la mejor opción, se nota que sabe del tema
- ¿En serio?
- Si, lo propongo ¿Alguna oposición? – todos negaron - Entonces ud. Prepararía a los candidatos que deseen volverse maestros, no tengo la menor duda que hará un excelente trabajo
- Gracias por sus palabras
- Su hijo Haki Uchiha, nos ha demostrado que ha tenido una excelente madre, tiene las calificaciones más altas del programa, eso inspira a los padres para dejar a sus hijos en sus manos, tomando de ejemplo al muchacho. ¿Sabe Usted que su hijo podrá recibir invitaciones de diferentes aldeas por su gran desempeño?
- No señor
- Eso pasara y se debe a la calidad de madre que ha tenido, sabemos que usted no es casada y que en muchas aldeas como en esta esa situación es algo comprometedora pero, las referencias que nos hizo llegar el sexto Hokage de Konoha son ciertas, ud. Es una persona preparada, así que no tenemos que dudar de su desempeño
No le quitaba la vista de encima, de todas las expresiones. Emoción, tristeza, todo. Ella no dejaba de sorprenderlo, de atraerlo. La reunión acabo, los consejeros parecían felices, complacidos, se despidieron. Se quedó viéndola, ella guardaba todo.
- La felicito Sol – ella lo miro, el nerviosismo regreso
- Gracias Kazekage
- Estamos solos – la miro atento
- Ah – sonrió tímida – Gracias Gaara
- Este proyecto empezara, tal vez en un años esté terminado, el arquitecto revisara el academia para ver que podemos reformar
- Lo sé, lamento que se tenga que hacer eso – señalo una silla - ¿Puedo?
- Si – la seguía viendo – ponte cómoda
- Este gran cambio traerá muchos beneficios a la aldea, ustedes pueden tal vez informar que en su aldea se está haciendo eso, entonces por ejemplo Konoha, podría copiar la idea pero ustedes podría pedir algo a cambio de la idea, regalías bueno algo así
- Te entiendo – cerro la carpeta – tienes razón, sabes – ella lo miro – serias una gran Hokage, podrías ser un gran líder
- No lo creo – rio – soy muy impulsiva, terca, egoísta – dijo sin miedo – además los consejeros de Konoha morirían primero antes de que yo sea Hokage
- Creo que están perdiendo un gran potencial
- Gracias por creer eso, gracias
Se quedaron viendo, ella desvió la mirada y termino recoger todo. Salieron y ella parecía querer decirle algo pero se desanimó. La vi irse corriendo porque tenía a los niños esperando.
Conforme los días pasaban no podía verla, los trabajos para la ampliación de la academia empezarían el siguiente año y tenía que revisar muchas opciones. Los meses pasaron rápido. Sin darse cuenta se cumplía un año desde que ella había llegado a la Arena. Justo es día, en que ella estaba revisando los planos, frente al consejo. Parecía más confiada, más alegre. Ahora ya no veía tanto nerviosismo en su mirada.
El consejo salió y ella giro sonriente, él se sintió algo extraño, como si ahora fuera el, quien no podía verla por mucho tiempo.
- Es genial ¿no?, en solo seis meses ya se empezó con la remodelación – sonrió –pronto tendremos los salones especiales, no puedo esperar
- Me alegra que estés complacida, es tu proyecto
- Nuestro proyecto porque le recuerdo al Kazekage que Ud. implemento alguna ideas más, como las clases gratuitas para los de recursos bajos
- Sin embargo sigue siendo tu idea
- Nuestra – ella se acercó – no aceptare todo el crédito, sin su apoyo esto nunca hubiera sido posible
- Solo destaque tu gran iniciativa
- Quisiera pedirle algo – ella jalo una silla y se sentó frente a el – algo muy importante
- Dígame Sol
- ¿Le gustaría ir a – tomo aire –¿le gustaría dar un paseo conmigo?
La miro sorprendido, ¿Ella le estaba pidiendo dar un paseo? La voz de Kankuro resonó en su cabeza "Pídele una cita" ¿Eso era pedir una cita? Ella parecía nerviosa, expectante. ¿Qué debería decirle? ¿Solo si?
- Claro que si no es posible no importa – se levantó – lo siento, debo retirarme
- No – le sujeto el brazo – si me gustaría dar un paseo
- ¿En serio?
- Si – seguía sujetando su brazo – sería fantástico
- ¿Qué lugares sugiere el Kazekage? – ella se volvió a sentar
- Mis jardines, te van a gustar
- Está bien – le sonrió –entonces ¿Mañana por la tarde?
- Si, mañana pasare a recogerla a la academia
- No – sonrió – yo vendré a buscarlo, es el Kazekage, déjeme hacer eso
- Está bien Sol, la dejare
- Me tengo que ir – ella giro pero volvió a girar – nos vemos
La vio agacharse y darle un beso en la mejilla, salió corriendo, como escapando. Se quedó estático, helado, ni siquiera pestañaba. ¿Qué había sido eso? ¿Un beso?
- Gaara estaba en tu oficina, tengo estas misiones para los aspirantes, pero no si – Kankuro lo vio - ¿Estás ahí?
- ¿Eh? – giro a verlo – sí, estaba pensando
- La vi salir corriendo – se sentó el mismo lugar en donde Sol estaba - ¿Qué sucedió?
- Me pidió dar un paseo
- ¿una cita?
- Debe ser eso
- Es una cita Gaara, ¿ella te lo pidió? Genial ¿Cuándo?
- Mañana por la tarde
- ¿Lugar?
- Le sugerí los jardines
- Súper – Kankuro parecía más emocionado - ¿Qué más paso? Te veo raro
- Ella me beso
- ¿Qué? – él se levanto
- Aquí – señalo su mejilla – me beso
- Ah – se sentó – fue un beso en la mejilla, pensé que te había besado en los labios, por eso estas así, es solo un beso en la mejilla
- Es el primer beso que recibo en la mejilla – toco la zona
- ¿Y te sienes mal?
- No – acaricio su mejilla – aun siento su aroma
- Entonces si te gusta, si no te desagrado, entonces te gusta
- ¿tú crees?
- Basta verte la cara para saberlo, mañana bésala
- Sugieres que le dé un beso parecido
- Si pero – se acercó un poco – en los labios
- No puedo hacerlo, ¿si ella se molesta?
- Te disculpas, pero inténtalo si ella no retrocede entonces es porque también le gustas
- No hare eso
- Está bien, solo sugerí
Kakuro se levantó y lo siguió, jamás haría eso, besarla sin avisarle. No podría, no debía. ¿O sí? Llego a su oficina y suspiro, sentía algo extraño en su cuerpo, algo que le hacia sonreír pero no sabía que, era mejor descubrirlo, tal vez si haga lo que Kankuro le dijo.
