11: Lucha

Gaara acariciaba el sedoso cabello de su novia, cada onda era mimada por su mano. Estaba hipnotizado viendo como sus dedos jugaban con las hebras de cabello, ya iba casi una hora haciendo eso mientras escucha atento algunos relatos de Sol.

Ella estaba de espaldas jugando con su otra mano, la espalda femenina era suave, estaba tan pegada, que podía sentir su calidez, lo dos seguían desnudos, tal vez adaptándose a ese gran paso dado. No se arrepentía, jamás lo haría, si hubiera sabido que hacer el amor se sentiría tan bien, hubiera dado el paso hace tiempo.

No se sentía del todo agotado, solo un poco, lo habían hecho tres veces, y las tres fueron increíbles. Ella lo hizo tocar el cielo tres veces, lo hizo sentirse un hombre completo, poderoso, varonil aunque no lo sea. Porque sabía que otros de su especie tenían facciones más gruesas, rostros duros, con bigote, altos, musculosos y él era delgado, no tan alto, lampiño y en cierta forma lo molestaba. Parecía un puberto y ya no lo era, pero Sol lo hacía sentir rudo, con sus palabras, con sus caricias.

No tenía mucho musculo pero al menos todo estaba marcado, el entrenamiento ayudaba, y ella lo hizo sentir hermoso, que podía protegerla. Porque aunque su altura no era tan diferente, ahora la tenía abrazada, cubriéndola, protegiéndola. Y ella no era una damisela en peligro, ella sabía defenderse, era poderosa, pero quería sentirse importante para ella, quería protegerla a pesar de saber que ella podía patearle el trasero, porque si podía hacerlo.

- Y así fue como decidí tener a Haki – ella finalizaba

- Ya veo, fuiste muy valiente

- Ni tanto, tomar la decisión fue fácil, lo difícil vino después – ella besos sus nudillo – escuchar todo tipo de comentarios, de críticas fue mucho más duro que saber que estaría sola en eso

- ¿Tan duro fue?

- No perdonaban que una mujer sea madre soltera, donde vivía era muy mal visto, hasta cuando se divorciaban, acusaban a la mujer de no saber cuidar a su hombre. ¿Aquí es igual?

- No de esa forma, creen en el matrimonio, la familia, el respeto pero también priorizamos el bienestar de todos, si algo no funciona, es mejor dejarlo, si hay mujeres divorciadas, no muchas pero no las señalamos, al contrario las apoyamos, porque ellas son las que se encargan de los niños.

- Ya veo, me parece una buena elección

Peleo con su conciencia en decirle o no lo que Baki menciono, no quería herirla y mucho menos estresarla pero Kankuro tenía razón, ella debía saberlo.

- ¿No tienes sueño? – ella giro separándose un poco

- Solo un poco, no suelo dormir mucho

- Ya es muy tarde – miro el reloj y vio las dos de la mañana marcado

- Quédate conmigo, no es una hora prudente para que te vayas

- Puedo hacer el Kamui

- Quiero que te quedes – se acercó dándole un beso en la frente – además seria nuestra segunda noche juntos ¿Recuerdas la primera?

- Si, estabas algo ebrio, está bien me quedare pero me iré muy temprano

- Sí, tengo reunión dentro de poco

- Entonces descansemos, no quiero que te desveles

- De acuerdo – la atrajo y decidió decirle todo dentro de poco – ¿No me darás un beso de buenas noches?

- Está bien

Se besaron tiernamente, claro que después el beso se volvió apasionado envolviéndolos en una neblina de deseo, sería la cuarta vez que se sentiría complacido. Tiempo después sus ojos se cerraban, era la primera vez que sentía un sueño abrasador, que su mente se desconectaba por completo, que todo se oscurecía y pudo jurar que vio a Shukaku tranquilo durmiendo en su interior, estaba alucinando.

Le pareció raro que solo instantes después algo sonara a lo lejos, una melodía suave, chisto molesto y estiro su brazo para apagarla, cuando el sonido ceso se volvió a perder en la oscuridad y los cálidos brazos que lo envolvían, se sentía demasiado bien, demasiado tranquilo.

Otro rato después se escucharon unos golpes fuertes, no les dio importancia pero el golpe que vino después lo hizo sentarse del susto.

- ¿Qué? – Sol se sentó a su lado

- Gaara – se escuchó afuera - ¿Estás ahí?

Era su hermano, giro a ver a Sol, tenía el cabello algo alborotado y miraba a la puerta, giro a ver el reloj y tuvo que frotarse los ojos, eran las ocho y algunos minutos más, incrédulo trato de hablar pero la puerta volvió a ser golpeado.

- ¿Gaara? ¿Estás ahí?

- Es Kankuro – Sol trato de levantarse descubriendo su cuerpo, quedo maravillado

- Me quede dormido

- Nos quedamos – la vio recoger la ropa que estaba toda regada – tengo que irme, no quiero que me vea

- Olvide la reunión – se levantó asustado, cogió la toalla y se la envolvió

- Diablos – ella se colocó como pudo la ropa - estoy tarde para la academia

- No escuche mi despertador – abrió un cajón

- Gaara – escucho otro grito

- Ábrele, hare el kamui, te enviare un mensaje

- Pero

- Nos vemos – ella le dio un beso rápido y vio como desaprecio en ese agujero distorsionado

- Mierda hermano siento tu chacra – la voz se escuchaba muy molesta

Miro a todos lados y recogió algunas ropas rápido, no quería que sospeche. Abrió la puerta y Kankuro tenía la mirada furiosa.

- ¿Qué diablos Gaara? Llevo haciendo el ridículo con el consejo desde hace media hora, ¿Bebiste?

- Si – mintió – voy a darme una ducha

- No puedo creerlo, aun estas desnudo, dúchate rápido, les dije que te llevaría

- Ya lo sé – corrió a la ducha

- Mira tú habitación, tienes todo tirado – escucho

- Si

Lavo rápido su cabello, se había quedado dormido y no entendía porque, eso nunca le pasaba, siempre dormía poco, tal vez dormir con Sol lo noqueaba por completo. Estaba enjuagando su cuerpo cuando la puerta de vidrio se abrió con brusquedad, Kankuro estaba frente a él con un sujetador en la mano ¡Sujetador¡

- ¿Qué diablos es esto? – Kankuro lo estiro

- No ves que me estoy duchando – quiso cerrar de la vergüenza pero él no lo dejo

- Te he preguntado ¿qué diablos es esto?

- Es un sujetador, ¿No los conoces acaso?

- No estoy para bromas – se acercó sin importarle que al ducha este abierta - ¿Es de Sol?

- ¿Y de quien más seria? – se puso rojo, sintió arder su rostro

- Entonces ella… ustedes…

- No creo que sea difícil concluir algo

- ¿Perdiste tu virginidad?

- Si – quiso cerrar pero él no lo dejo

- Demonios – Kankuro cerro la llave del agua – tienes que contarme todo, detalles explícitos

- Kankuro - se puso más rojo – es…

- Habla, ¿fue anoche?

- Si pero…

- ¿pero?

- El consejo nos está esperando

- Que se vayan a la mierda, esto es más importante – lo arrastro fuera de la ducha y le tiro una toalla - ¿Cómo fue?

- Kankuro

- Habla maldición – se sentó en la cama – te escuchare

- Solo lo hicimos y ya

- Pero ¿tú lo sugeriste o ella fue?

- Lo hice, le dije que quería y ella acepto – secaba su cabello – solo eso

- ¿Solo así? ¿Solo se bajó las bragas y listo?-

- No, sabes que no, trate de hacerla sentir bien

- ¿Y ella?

- Me sentí bien – escondió su mirada – fue un momento fascinante

- Que bien hermanito, ya eres un hombre, que alegría

- Si te atreves a mencionar esto te matare

- No lo diré, aunque Temari gritaría de….

- No se lo digas, no tiene por qué saberlo – busco una camiseta – es algo muy personal

- Está bien, pero me alegra mucho Gaara, han dado un gran paso ¿Se fue en la noche?

- Cuando tocaste, se quedó a dormir aquí

- Entiendo, con razón sentí una chacra extraña, pero tienes que tener cuidado, si uno de los consejeros ve que ella se queda

- Lo sé, conozco sus reglas

- Bien, devuélvele eso – señalo el sujetador – muy bonito por cierto

- Kankuro

- ¿Son así de grandes?

- Kankuro

- Solo bromeaba – dejo de sonreír - ¿Cuánta veces paso?

- No tienes por qué saberlo

- Oye

- Cuatro

- Demonios hermano, sí que tienes vitalidad

- ¿No es normal?

- Bueno a tu edad,

- ¿a mi edad?

- Déjalo así, mientras lo disfrutes – una sonrisa picara adorno el rostro pintado del mayor – no sabía que tuvieras preservativos, al menos pudiste ponértelos bien

- ¿Cómo?

- Preservativos, ya sabes – se miraron - dime que los usaste

- No – se había olvidado de eso – no tengo

_ Diablos hermano – Kankuro se levantó – te la cogiste cuatro veces sin eso

- Kankuro, mejora tu lenguaje, ella no es un animal

- Al diablo, ¿Y si la embarazaste?

- No lo creo

- Oh no, con cuatro polvos no

- Kankuro

- ¿Si queda en cinta y el consejo lo sabe? ¿Qué crees que dirían?

- No pasara nada, además querían un heredero

- Ni siquiera sabemos si la aceptaran-

- Que se vayan al carajo – se enfadó –

- Debiste usarlos, me lo hubieras pedido

- No sabía que pasaría

- De acuerdo, lo dejaremos a la suerte, pero platícalo con ella, quiero ser tío, no me mal entiendas, pero no así, quiero cerrarle la boca al consejo, no que digan que ella se embarazo a propósito

- Lo se Kankuro

- Termina de peinarte y pon esa cara de miedo, porque necesitare de tu autoridad, si no querrán pasar por encima de ti

- Lo sé – se peinó - ¿Crees que debería enviarle algo?

- ¿Por lo que paso?

- Si

- Unas rosas, sé que a ella le gustan las blancas

- Está bien, ¿Podrías pedirlas?

- Las pediré, se nos hace tarde

- Ya lo estamos

A los minutos estaban caminando rumbo a la reunión, había dejado su habitación hecha un tiradero, solo esperaba poder convencer a todo el consejo.


Sol tenía el cabello húmedo cuando llego a la academia y vio que una de las novatas la suplía, se disculpó justificando su tardanza con un "Estuve mal en la madrugada" no hubo mayor problema, esperaba que Gaara tampoco lo tuviera, porque algo se le había quedado en su habitación. Por el apuro y el miedo olvido ponerse el sujetador, tal vez Gaara ya se había percatado, ¿O alguien limpiaría su habitación? Esperaba que no porque sería vergonzoso que alguien más vea su prenda íntima.

Miro el reloj y marcaban las nueve de la mañana, tal vez ya este reunido con el consejo, no sabía que asuntos tratarían y la verdad tampoco debería importarle, esos asuntos son de Gaara y no se atrevía a preguntarle, no debía, no quería parecer una chismosa.

Una de las novatas la apoyaba en las tareas, tener a los más pequeños conllevaba mucho trabajo, se dedicó a atenderlos, jugar, al rato estaba bebiendo agua, suspiro y recordó lo sucedido, lo había disfrutado tanto, cada caricia, cada beso, cada movimiento. Todo había resultado hermoso, hasta dormir con él.

¿Se volvería a repetir? Esperaba que sí, pero en su momento, no quería pasar por eso otra vez, se tocó el cuello y sintió la cicatriz del implante, aún faltaba un año entero para cambiarlo, hasta había olvidado mencionárselo a Gaara, ya que no usaron protección, las cuatro veces, él no lo sugirió, tal vez lo intuía o se la paso.

Si no hubiera tenido nada de barrera estaba segura que de esas cuatro veces una hubiera dado en el blanco, rio ante su pensamiento, ¿Cómo sería tener un bebe con él? ¿Sería pelirrojo? Tal vez, nadie lo sabría, ni siquiera ella.

Volvió a mirar el reloj, eran las diez, las horas estaban pasando lentas y no sabía si escribirle o no, porque sabía que esas reuniones con los consejeros duraban horas.


Sasuke miraba atento a Naruto, los dos tenían la vista tan fija que podrían decir que en cualquier momento pelearían pero no, el no había ido para eso. Solo quería dar un reporte y volver a salir pero lo que escucho lo dejo entre helado y divertido porque otra persona estaba afuera y "Demonios" quería ver esa cara, quería verlo rabiar.

- No dices nada Sasuke – Naruto seguía viéndolo

Le sorprendió el tono de voz que usaba él ahora hablaba, no tenía nada de vida como hasta hace poco, desde que es Hokage hablaba tan secamente, que podría decir que estaba aburrido. ¿Ese es Naruto? Se preguntó porque al menos esperaba un "Porque tardas tanto Tebayo" pero nada, solo seriedad y mucho silencio, estaba perdiendo la vida.

- ¿Qué te sucede? – se animó a preguntar

- ¿Uhm?

- Ya no eres el mismo, tienes ojeras, tu voz esta distinta, diría que estas agotado

- No es fácil ser Hokage

- Oh, lo aceptaste, ¿No que serias Hokage y bla bla bla?

- No es sencillo – lo vio suspirar – no cuando muchas cosas están cambiando

- La tecnología

- Te facilita algunas cosas pero temo que en un momento dependamos mucho de eso, que nuestros genin no valoren las cosas

- ¿Lo dices por los niños?

- Boruto no suelta esa maldita cosa de juego, no sabes cuánto quiero destruirlo

- Y tú no soltabas la revistas de adultos

- Mejoraba mi jutsu

- Oh si, un buen jutsu

- Salvo al mundo

- Por lo estúpido que es

- Una vez caíste

- Me tomaste por sorpresa

- ¿Estas aceptando que te vencí aquella vez?

- Fue un golpe bajo

- ¿Cómo lo que te acabo de decir?

- Hijo de pe…

Se contuvo, no quería pisar el palito pero ya casi lo había hecho, Naruto tenía talento para pisarle las bolas sin moverse, vio una sonrisa burlona en el rubio, quería largarse pero también quería saber.

- ¿Y se supone que es oficial?

- Bueno no lo sé, pero según me dijeron él lo hará oficial

- No tengo ningún comunicado, ¿O acaso tu amigo piensa no tomarme en cuenta?

- Como te digo es un chisme, pero debe ser oficial, el no suele andar en chismes

- Llámalo – señalo el teléfono – quiero escucharlo

- Oye

- Llámalo – exigió

- Está bien – lo vio marcar el número y esperar – Bueno, quisiera hablar con el Kazekage, soy el Hokage, Naruto, ah ya veo, pero ¿A qué hora puedo volver a llamar? … claro, dele mis saludos – colgó – está en una reunión con su consejo

- Tonterías

- Llame, te consta

- Me quedare cerca, quiero escucharlo

- ¿Y porque no la llamas?

- No, no puedo

- ¿Por qué?

- Porque puedo hacer una locura y no quiero

- ¿aun la amas?

Lo miro, ahí estaba lo que menos quería escuchar, no quería responder, porque no podía, no podía solo mentirle y decirle que no, cuando su corazón estaba latiendo demasiado rápido, cuando aún tenía su única mano empuñada, sintiendo coraje, envidia, dolor, porque ella estaba rehaciendo su vida sin él, aunque ya se sabía desde hace tiempo, dolía, dolía como mierda, y no quería aceptarlo.

- No, no siento nada

- Quien mal mientes

- Si sabias mi respuesta ¿Por qué demonios preguntas?

- Quería saber si podrías ser sincero

- Pues – se acercó – estoy a punto de matarlo

- Él no le hará daño, sé que la cuidara bien

- No lo dudo, pero – pensó – aún no he dado mi autorización

- ¿Se la darás?

- No

- Sasuke

- Naruto – imito su voz – no lo he pensado

- Piénsalo, Sakura debe estar esperándote

- La veré mas tarde

- ¿No quieres ver a Sarada?

- La veré mientras duerme, no quiero sus preguntas, aun no

- No seas así, ella te necesita

- Lo sé, has pasar al idiota del sexto, que quiero reírme en su cara

- Sasuke

- Me lo debes

- Está bien pero no seas cruel

- Ya hice suficiente perdonándole la vida

- Sasuke

- Solo hazlo

Lo vio mover su cabeza y un ninja hizo pasar al sexto, trato de no reírse o sonreír, puso su mirada más seria y trato de soportar el hecho de que le debía una paliza.

- ¿Podemos hablar a solas? – Kakashi tenía la voz seca

- El tema que trataremos le importa mucho a Sasuke

- Deseo hacerlo a solas

- Kakashi – sensei, Sasuke debe saber

- ¿De qué me perdí? – pregunto porque el solo quería burlarse

- Sasuke, sabemos que usaste un Genjutsu contra Aoi para suprimir los recuerdos, sé que fue para salvaguardar la integridad de Sol, no te estoy acusando pero también investigamos porque ella se encargó de decir eso en varias villas

- ¿Y?

- Pudimos deshacer el justu con ayuda de Ino, solo que ahí pudimos saber porque paso todo eso, me refiero a que todo fue preparado por alguien mas

- Me temía que alguien había ordenado a esa zorra a hablar

- No solo eso – Kakashi intervino – Aoi fue instruida y muy bien pagada por crear todo lo que paso, me refiero a lo… ella me sedujo para alejar a Sol,

- Eso no quita la culpa y que caíste como un im... que la engañaste, nada costaba decir no

- No me estoy justificando

- Claro, no lo haces, la humillación que soporto Sol no es nada

- Ella debe saber que fue todo preparado

- Así lo sepa, en cualquier escenario te acostaste con otra, eso es lo cierto, nada cambiara esa verdad

- Pero

- Momento – Naruto intervino – sea cual sea el móvil Aoi cometió un delito, manchando el nombre de Sol-nechan de esa forma, los consejeros de la arena no la aceptaran tan fácil por esa causa

- ¿La aceptaran? – Kakashi giro a ver a Naruto

- Ella y Gaara tienen una relación y creo que contraerán nupcias, es algo casi oficial

- ¿Vas a permitirlo? – Sintió la mirada de Kakashi

- Si – sonrió levemente – no puedo negarle eso a Sol, no después de lo que paso contigo

- Cuando Sol sepa que fui manipulado ella querrá volver y entonces

- Kakashi sensei por favor

- ¿Me están cerrando la oportunidad?

- Así lo sepa nada cambiara nada, si Sol ha decidido establecerse en la arena no pienso contradecirla, siendo su líder daré mi autorización

- Hablare con ella

- Lo tienes prohibido – Lo miro serio – lo deje claro en la carta que te envié

- Necesita saber la verdad

- Se la diré – el rubio hablo

- Yo lo hare – el sexto insistió

- Necesita mi permiso para salir de Konoha, sea el sexto o no, sigue siendo un ninja

- ¿Naruto?

- Como su líder, no dejare que eso pase, Naruto te encargo la información para Sol, si tienes listo el documento donde autorizo la relación de Sol con el kazekage, voy a firmarlo

- No – Kakashi golpeo el escritorio – primero hablare con ella

- ¿De qué?

- Fui manipulado

- Eso no quita el hecho que te revolcaste con otra, entiéndelo sexto – lo miro tan fríamente que pensó que otra vez empezarían a pelear

- ¿Naruto? – kakashi seguía viéndolo

- Lo siento Kakashi-sensei, si Sasuke no lo autoriza, no puedo, es su líder y comparto la opinión de Sasuke

- Bien – Kakashi realizo una reverencia y salió lento – gracias

La puerta se cerró despacio, se quedó viéndola, sabía que el sexto no se quedaría así, pero esperaba que sí. No quería pelear, deseaba la felicidad de Sol pero maldijo porque le dolía en el alma dejarla ir de esa forma.

- ¿En verdad firmaras?

- ¿Tengo opción?

- No

- Una vez Sol me dijo que amar a alguien es desearle el bien, contigo o sin ti. Si ella es feliz, si Haki es feliz, no veo porque no dejarla serlo, tengo a Sarada, Tengo a Sakura, mi clan restablecido, no puedo solo cerrar mis ojos y negarme

- Sasuke – giro a verlo – eres tan guay – Se asqueo de la mirada brillante de Naruto

- Idiota

- Imbécil

- Tarado

- Bastardo

- Mal padre

- Mira quien lo dice

Sonrió un poco y decidió sentarse, aun quería saber más del tema, vio algo nervioso a Naruto, ahora empezaba lo bueno.

- ¿Quién fue?

- Prometes no matarlos

- Carajo – suspiro - ¿Qué demonios tienen en contra de los Uchihas?

- No lo sé, he trato de entender pero no puedo, tampoco solo puedo decirles que se vayan al demonio, quedo establecido que ellos podrían seguir en su estatus de consejeros hasta su muerte

- ¿Y de que han servido sus consejos?

- Guerras, curiosamente

- Nadie se daría cuenta si mueren

- Sasuke

- ¿Harás algo?

- Si lo hare, pero no matarlos, eso no lo solucionara

- Aceptare tu sano juicio, pero por nada de este mundo permitas que Kakashi hable con ella

- ¿Temes que la convenza?

- No, sé que Sol no es tan blanda, le prometí que él no se le acercaría, además Haki querrá matarlo

- ¿La has visto?

- Solo hable por teléfono, no podría verla

- ¿Por qué?

- Sabes porque, además no gano nada viéndola

- Claro

- He visto a muchos niños nuevos, de diferentes villas

- Si, son el programa de intercambio

- Vi a uno del sonido, llama la atención

- ¿Así? – Naruto empezó a revisar pergaminos – Orochimaru tiene un tratado con nosotros

- Entiendo, ¿Sabes sobre la familia de ese niño?

- Si, tiene un padre, una madre, creo que hermanos

- ¿Uno de esos hermanos se llama Haki?

- ¿Qué?

_ No quieras engañarme, ¿Sol es la madre de ese niño?

- ¿La viste embarazada en estos años?

- No siempre estuve con ella

- ¿Crees que dejaría a su hijo por ahí?

- ¿Es Sol la madre?

- No

- Elaborare mejor mi pregunta, ¿Tiene algo que ver Sol con ese mocoso?

- No – Naruto lo miro serio – solo que los dos son amigos de Orochimaru

- Sabes que si me entero que me estas mintiendo y ocultando algo, te matare

- Lo sé, ellos no tienen nada que ver

- Está bien – miro a la ventana – llama a Gaara

- ¿Otra vez?

- Si

Vio que Naruto marcaba y le volvían a decir que estaba ocupado, no entendía que tanto hacia chismeando con su consejo, aunque podría deducir que era por Sol. Decidió esperar un poco más, platicando otros temas con el Hokgae, temas que lo tenía algo preocupado.


Gaara masajeo su frente, su buen humor estaba acabándose por culpa de la batalla campal que acontecía en la sala, viejos insultándose, recriminándose batallas pasadas, miradas de culpa y una que otra queja de su elección. Bebió agua, estaba por mandarlos al demonio, miro de reojo como Kankuro empuñaba las manos, como si estuviera reprimiendo el luchar contra ellos, sabía que no sería fácil, que iba a luchar pero no imagino que fuera de esa magnitud.

- Es un peligro, Konoha nos quiere controlar del todo, por eso nos envió a esa mujer, una Uchiha con poderes oculares – un anciano hablo

- Por favor – otro anciano intervino – si fuera así, nunca nos hubiera planteado la academia para los niños, ¿Cuál sería el fin?

- Controlarnos

- Ella no nos controla, le debemos mucho, si nuestro Kazekage la ha elegido, debemos estar felices, es hermosa

- Viejo pervertido, se ve que solo eso le viste. Nadie duda de su belleza, de su inteligencia, pero es de konoha

- El esposo de la señora Temari también es de Konoha

- Pero es líder de su clan, un clan con historia de lucha y bondad, no de un clan lleno de odio

- Es por eso que la arena se estanca, por opiniones tan retrógradas

- ¿Por culpa de quien nuestro anterior Kazekage está muerto?

- Por Orochimaru

- Ella y ese ninja son amigos

- Pero eso no significa que ella hará lo mismo

- No estoy de acuerdo, muchas muchachas con clase pueden ocupar ese puesto, no tiene que ser ella, es muy obvio, Konoha creerá que nos queremos apoderar del sharingan

- No es así, el Hokage nunca pensaría eso, es de su completa estima

- Por favor señor Baki, dennos su opinión

Justo lo que no quería escuchar, sabía que diría Baki, solo tenía a cuatro, cinco incluyendo Kankuro que lo apoyaban, faltaban seis. Tenía que convencerlos.

- El Kazekage conoce mi opinión y no pienso cambiarla

- ¿Cuál es?

- Ella no merece ser la esposa del Kazekage

- Lo ven, él fue su tutor, lo conoce, ella no merece ese puesto

- Ella lo merece, no veo nada que la haga desmerecer ese puesto, Kazekage tiene todo mi apoyo

- Somos seis contra cuatro, ganamos por votación

- Alto – por fin hablo – en ningún momento puse a votación mi relación con Sol Uchiha. Si los cite aquí es para informarles, mas no pedirles su autorización

- ¿Cómo? – se escuchó muchas exclamaciones - ¿Cuál es el fin de tenernos si no escuchará nuestra opinión?

- Los escucho pero no hare lo que dicen, es gratificante saber que algunos de ustedes festejan mi relación, lo agradezco, mientras a los otros, no encuentro valida su opinión, es más de lo mismo, calificativos ofensivos, sin ninguna prueba fehaciente, Suna no dejara de existir si me llegase a casar con ella, nuestros lazos con Konoha se consolidarían mas, podríamos optar por una nueva alianza con los Uchihas, ya que su líder está abierto a nuevos convenios, estrategias, separando eso, La he escogido, por razones personales

- Esta reunión no tiene caso, va a ir en contra nuestra

- Como dije solo era para informarles, no busco su aprobación o lo contrario, ella si desea será mi esposa, mientras es mi novia y se hará oficial hoy mismo, se enviara un documento a Konoha y a su líder. Pido respeto para ella y la relación, gracias

Escuchó mas murmullos y un "No se permitirá" la verdad no quería seguir discutiendo, espero que salgan todos y se levantó, Kankuro aún seguía ahí. Dejando que su ira salga, golpeo con sus dos manos la mesa, no entendía ese odio o recelo a Sol, si ella no les hacía nada. No lo entendía y la verdad, tampoco quería entenderlos, solo quería verla y decirle que todo estaría bien desde ahora.