Hola a todos!
Nuevo capitulo! Lo tenia listo hace rato, pero me costaba corregirlo. Siento la demora.
Los personajes, la magia y bla bla bla son de sus autores. La trama es mía.
Espero les guste!
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Capitulo 1
Claro cerca del cementerio, Michigan, USA
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Lana estaba recostada de Winter Breeze, el blanco hipogrifo, ambos mirando a Lincoln caminar de un lado a otro mientras disfrutaban de uno de los refrigerios que habían traído de casa. Hops se había dedicado a echar una siesta al lado de la niña mientras Ace, el fénix, comía tranquilamente unas rebanadas de fruta picada.
- ¿Que hare, que hare…? - musitaba Lincoln mientras caminaba de un lado a otro, ignorante de que en ese momento su cabello estaba del mismo color negro que el de Lucy.
-Solo diles. -contesto Lana sin muchas vueltas. SU hermano la miro poco sorprendido.
-Van a pensar que es una broma Lana. - sentencio con cierto fastidio, dejándose caer al lado de Ace. - Si no lo hubiera traído Ace, hasta yo pensaría que es una broma.
- ¡Pero hemos tratado de hacer magia por siglos! - se quejó su hermana alzando los brazos. - Hasta Barbara es una prueba contundente. ¡Puede predecir la lluvia!
- Tenías que meter a Barbara. - sentencio Lincoln nada sorprendido. – Ya dijimos que es algo natural de las aves… Y me da algo de miedo, si soy sincero.
-Solo es un ave incomprendida. - señalo Lana con dramatismo antes de sentarse de piernas cruzadas. - Pero ya enserio Lincoln, solo hay que decirlo. Si creen que es una broma podemos presentarles a los chicos, ¿que dicen? - pregunto a los voladores que estaban con ellos. Ace hizo un leve canturreo mientras Breeze agito la cabeza. - ¿Ves? Tienes nuestro completo apoyo.
-Tienes razón…- acepto Lincoln mientras su cabello volvía a ser blanco y el alzaba el sobre. – Solo espero que esto sea suficiente para convencerlos… Y no quiero ni pensar en lo que harán nuestras hermanas… En especial Lisa.
-Ni creas que dejare a esa loca científica acercarse a estos dos. - amenazo Lana abrazando a Ace con un brazo y apoyando el otro en Breeze.
-Ya, yo tampoco tengo ganas de ello.- los dos hermanos se miraron con cierto recelo, ambos pensando en cómo revelar esto a sus padres y hermanas, así como cual podría ser su reacción.
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Casa Loud, Michigan, USA
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Otro suspiro se escuchó en la sala y Lori no pudo soportarlo más. La chica bajo el teléfono para fulminar con la mirada a su hermana Leni, quien seguía mirando la apagada televisión con pesar.
-Ya es suficiente Leni. - se quejó, aunque era obvio que también estaba algo decaída. - No llego, fin de la historia. Que literalmente suspires tanto como Lucy no va a cambiarlo.
-Ya lo sé Lori, pero estaba segura de que Linky… suspiro. -se quejó la fashionista con tristeza.
-Todas lo estábamos. -acepto Lori uniéndose a su pesadez mientras dejaba el teléfono un rato. Tras un rato Lynn y Luan entraron a la sala, notando de inmediato el ambiente que las dos mayores tenían en la habitación.
-Diría un chiste ahora, pero no estoy de humor para hacerlo. -comento Luan dejándose caer en el sillón con los mismos ánimos. Lynn miro a sus hermanas exasperada.
-Oh vamos! No hicieron tanto cuento cuando me sucedió a mí. - se quejó alzando los brazos.
-Es que son situaciones diferentes Lynn. - refuto Lori apagada. Lynn pensó en refutar a su hermana, pero tuvo que aceptar que tenía razón, aunque siguió terca en su postura sobre unirse al club depresivo a pesar de que el ambiente era más que tentador para hacerlo. En eso llegaron sus padres a la sala.
-Vamos niñas, no es tan malo. - las calmo su madre con una sonrisa algo triste. - Seguramente se perdió en el correo o algo así.
-Si, seguro. - dijo el Sr con sarcasmo, ganándose un codazo de su esposa. El hombre carraspeo. - Pero ese no es el punto chicas, no podemos llorar por la leche derramada todo el tiempo, así que alcemos la cabeza y sigamos adelante como siempre hemos hecho, ¿entendido? - Las hermanas le sonrieron con comprensión mucho más animadas. El padre asintió y miro alrededor. - ¿Donde esta Luna?
-Está escuchando música arriba con Lily. -señalo Luan con obviedad. -Dijo que la dejásemos sola un momento.
-Voy a hablar con ella… - comento su madre preocupada, haciendo ademan de subir las escaleras… justo cuando la puerta de enfrente se abre y entran Lincoln y Lana, ambos quedándose congelados al ver a la mayor parte de la familia en la sala. Rita bajo un escalón para sonreírles. - Hola chicos, ¿que tal fue su salida al terrario?
-Bien. - dijeron a la vez con notorio nerviosismo, ganándose miradas incrédulas de sus hermanas.
- ¿En serio? - señalo la madre cruzándose de brazos. Los dos se miraron y Lana señalo con la cabeza a sus padres. Lincoln negó y miro a las mayores. La niña lo hizo de nuevo con más insistencia para después señalar la cocina. - ¿Sucede algo?
-Papa, Mamá… - el chico miro a sus hermanas mayores antes de volver a mirar a sus padres. - EH… ¿Podemos hablar afuera un momento?
- ¿Que hicieron esta vez? - soltó Lori con la ceja alzada, olvidando todo el pesimismo anterior.
-Nada, solo queremos hablar. - señalo Lincoln con calma antes de entrecerrar los ojos cuando dos castañas hicieron cierto movimiento. - Sin intervenciones.
-Comprendo hijo. - acepto Lynn Sr. en lo que la señora Loud bajaba de nuevo las escaleras. - ¿Vamos? -Los hermanos se miraron y asintieron, entrando a la cocina para ir al patio de atrás. Rita los siguió tras lanzarle una mirada de advertencia a sus hijas. Ellas se miraron entre si con complicidad. - Chicas ni piensen en venir. -ordeno su padre saliendo tras su esposa. Cabe decir que apenas salió de la casa la advertencia de ambos padres fue completamente ignorada y todas entraron sin dilación al cuarto que compartían Lynn Y Lucy, quien actualmente estaba afuera en su club de poesía, aprovechando que la oscuridad de la misma habitación cubriría su presencia.
- ¡¿Que sucede aquí?! -se quejó Lola entrando al área con paso firme. - ¡Están arruinando mi fiesta de té!
- ¿Que pasa sis? -salió Luna asomándose desde la puerta con Lily en brazos. Ambas confundidas.
- ¡Shh! Tratamos de escuchar. - las callo Lynn mientras Luan hacia algo para que escuchasen mejor.
-Sin Lisa y su equipo de espionaje estamos literalmente por nuestra cuenta. - señalo Lori tratando de ayudar. -De todos los días para estar fuera…- Las recién llegadas se miraron y de inmediato se unieron a la multitud de vidajenas. Mientras en el patio…
-Bien, ¿que quieren hablar? - comento Rita con calma mirando a ambos hijos con escrutinio. - No volvieron a liberar nada de sus jaulas ¿no? No quiero que se repita lo de los sapos de la clase de Lincoln. - Los niños se tensaron un poco antes de suspirar de alivio.
-No, no es eso. -acepto Lincoln negándolo antes de pensarlo un poco. -Bueno… tal vez si, pero no en la forma en que piensas. - Los padres se cruzaron de brazos. - Verán… ¿recuerdan ese campamento de hermanos, al que fuimos Lana y yo hace tres años?
-Como olvidarlo. - suspiro su madre mirando a un lado.- Tuvieron que cerrarlo temprano porque algún cazador furtivo inicio un fuego forestal. -Los dos hermanos se miraron. -Estuve preocupada hasta que los tuve de regreso a casa.
-Cierto. -acepto el padre antes de reír. - Je, recuerdo que trajeron un animal a la casa y estuvieron meses tratando de que no nos diéramos cuenta hasta que lo liberaron. Les doy crédito por ello, de no ser por Lori no nos hubiésemos enterado nunca que estuvo en la casa.
-Gracias por recordarlo. - musito Lana cruzándose de brazos y fulminando la casa con la mirada (Sin saberlo, ya que se habían escondido tras escuchar el nombre de la mayor, las demás hermanas también fulminaban a Lori con la mirada por lo que la chica solo sonrió como disculpa)
-Pero el punto es que no deben quedarse con los animales del bosque. - se metió su madre con seriedad. - No es su lugar una casa y nosotros ya tenemos suficientes mascotas… Me alegra que lo hayan cuidado hasta que pudo valerse por si mismo y después liberado, aunque cierta señorita parece que aún no aprende la lección. - Termino mirando a Lana, quien miro a Hops y después a su madre con una sonrisa.
-Si, sobre eso... - comenzó a decir Lincoln sin mirarlos. - Pues, no es exactamente la verdad.
-Explíquense. - dijo su padre serio.
-Es un larga historia... y después se las diremos. - confirmo el chico al ver la mirada de sus padres. - El punto es que ese día sucedió algo y hoy técnicamente confirmamos que fue…
- ¡Oh, vamos! - se quejó Lana al ver que daba muchas vueltas. Sin más se levantó la gorra, saco el sobre y lo mostro a sus padres, quienes abrieron los ojos ampliamente por el repentino movimiento. - Ace le trajo esto a Lincoln en la mañana. Es muy importante y deben leerlo.
-Lana. - soltó Lincoln mientras su hermana se encogía de hombros y ponía el sobre en la mano de su padre, quien no tardo en notar que ya estaba abierto antes de sacar la carta y pasarla a su esposa sin realmente leerla. El hijo los miro nervioso. - Se que parecerá una locura, pero realmente creo que es cierto y…
-Ese Ace… - comenzó a preguntar su madre sin dejar de leer. - ¿Es una lechuza? - A Lincoln le extraño la pregunta, pero a Lana le dio un nada pequeño ataque de risa. Mientras afuera la miraban con duda, adentro las aguas estaban caldeadas.
- ¿Que les dio? - pregunto Lynn tratando de ver por su cuenta. Lola la hizo un lado ajustando sus binoculares.
-Creo que es un papel… No, una carta. - señalo la niña asomándose más en la ventana, solo para ser sujeta por Luna antes de que se cayera. – Creo que es de Lincoln… Me pregunto porque la tenía Lana.
-Pues lo que sea los dejo papelizados. Hahaha. ¿Entienden? - todas gruñeron ante la mala broma de Luan.
-Espera… ¿De que color es la tinta? - pregunto de repente Leni con emoción contenida. Lola la miro sin entender. -Solo míralo, ¿sí? -Las demás la miraron un segundo antes de sorprenderse y mirar a Lola expectante.
-Verde. - señalo Lola tras un rato para después rodar los ojos. - Agh, ¿quien escribe con verde? El rosa es mucho mejor. - y siguió mirando sin notar que de repente las demás se habían congelado, menos Lily que las miraba confusa. Volviendo al patio…
-Ja! Si Ace es una lechuza yo soy un cocodrilo. - rio Lana divertida mientras se limpiaba una lagrima falsa, recuperándose por fin de su ataque de risa. - Ace una lechuza… ¡Y ahora Breeze es un alce! - ante eso Lincoln no pudo evitar reírse un poco, aunque pronto callo al ver la mirada de sus padres. Lana recibió un codazo de su hermano y alzo la vista antes de retomar la seriedad del tema.
- ¿Creen que esto es divertido? - regaño su padre con seriedad, tomando de vuelta la carta. Los dos niños tragaron duro, pero pronto su padre se echó a reír y hacer su baile de la victoria. - ¡Aha! ¡LO SABIA!
- ¿Que? - preguntaron los dos extrañados antes de verse abrazados por su madre.
-Me alegro por ti Lincoln. -señalo sonriente antes de alejarse para mirarlos seria. -Pero aún tienen que decirme exactamente que sucedió en ese campamento.
-Esperen… ¿Hablan en serio? -los paro Lincoln perplejo. - No creen que es una broma o… -su madre lo callo colocando una mano en su hombro.
-Te explicaremos ahora Lincoln. - dijo con calma antes de mirar a Lana. -Y a Lana también, al parecer. - acepto con un suspiro antes de volverlos a abrazar. - Crecen tan rápido… - los dos hermanos se miraron como si a su madre le hubiese crecido otra cabeza. La mujer se separó y miro a su extravagante esposo. - Querido, ya deja de hacer el ridículo. ¿Qué dirán los vecinos?
-Je, je… Lo siento. - acepto algo avergonzado mientras retomaba algo de compostura. - Creo que mejor continuamos esta conversación dentro. - y avanzo a la casa seguido de su esposa.
-Eso fue… raro. -acepto Lincoln mirando a sus padres.
-Completamente. - corroboro Lana igual de perdida. -Pensé que tardaríamos más en convencerlos… ¿Crees que ya sabían de la magia?
-Eso es obvio.
-Me pregunto porque no dijeron nada…- comenzó a pensar Lana antes de cruzarse de brazos. - Porque eso es injusto.
- Entonces vamos a averiguarlo. - sentencio Lincoln caminado tras sus padres con determinación. Ya no era solo curiosidad, ahora estaba molesto. Pero antes de tener cualquier idea primero escucharía a sus padres. En cuanto Lincoln entro en la casa se vio atrapado en un abrazo grupal por todas sus hermanas mayores, que decían un millón de cosas a la vez. - ¡Agh! ¡Chicas! ¡Espacio! - todas se alejaron menos Leni que siguió prácticamente estrangulando a su hermano. - A…yu…da…
-Lo siento…- se disculpó la chica soltándolo. En lo que Lincoln se reponía ella salto de arriba abajo. - ¡No sabes lo feliz que estoy por ti Linky! ¡Espera a que veas el colegio! Los uniformes están completamente fuera de moda, pero las clases son geniales. En especial…
-Ya cálmate Leni. -regaño Luna señalando con la cabeza a Lola, que miraba la escena con la ceja alzada, y a Lana, que la miraba incrédula.
- ¿Ya sabían? - se quejó la niña alzando los brazos y haciendo a las mayores mirarse entre ellas. - ¡¿Todos sabían y nunca dijeron nada!?
- ¿Se puede saber de que están hablando? -se quejó Lola ya cansada de tanta cháchara sin sentido, para ella. - Primero todas están deprimidas desde la mañana y ahora están así por un pedazo de papel con verde? Algo está pasando aquí y exijo que me expliquen.
-Ya somos dos. - secundo Lana cruzándose de brazos tras un rato. Lincoln miro a la gemela menor algo preocupado hasta que por fin asintió, formando el tres en contra. Las hermanas se miraron entre ellas y luego a sus padres, que claramente no estaban felices con el giro que tomo la situación.
-Todos al sótano. - ordeno su padre y nade se atrevió a contestar. Avanzaron con prisa toda la familia hasta llegar al sótano, donde su padre tardo otro rato en llegar, cerrando la puerta tras revisar el área. - Bien, lo que se diga de ahora en adelante permanece en esta casa y no saldrá nunca, ¿entendido? - Todos miraron a Lola.
-Ya se. No diré nada. - acepto la princesa con cierto fastidio. - ¿Ahora que?
-Oh, no hablaremos aquí. - señalo la señora Loud mirando a su esposo y asintiendo. Este sonrió y saco un palito de su manga. Lana y Lincoln lo reconocieron de inmediato, quedando ambos con la boca abierta, la niña tapando la boca de Lola antes de que dijese algún comentario. Su padre alzo una ceja a su reacción, pero continuo con lo que hacía.
-Dissendio- murmuro el señor dándole un golpe a la pared al lado de la lavadora de inmediato esta se levantó y permitió ver una habitación desconocida. - Entren. - Empujando a los pasmados Lincoln, Lana y Lola, la familia entro en la habitación, la cual se cerró detrás de ellos. No era muy diferente de la sala, excepto que no había nada electrónico ni ventanas, la chimenea era enorme y en lugar de la puerta al cuarto de sus padres había una que llevaba a un espacio que tenía varias cajas y baúles mal organizados. Aunque para los hermanos lo que más les llamo la atención fue una fotografía de toda la familia… una fotografía que se movía como si fuese un video. Lincoln solo pudo parpadear cuando su contraparte de imagen le saludo con la mano.
-Holey Shamoley…- soltó Lana dejándose caer en el sofá. Lola la siguió poco después, igual de perpleja.
-Estoy soñando. - acepto la princesa sin dejar de mirar el cuadro donde ella misma hacia un gesto de "quisieras" y se retiraba de la imagen como si nada.
-Creo que necesito sentarme. - acepto Lincoln colocándose entre las gemelas.
-Como Lola es desconocida de esto, creo que lo aclarare. - comenzó a decir el señor Loud tras encender unas burbujas flotantes de Luz.
- ¿Eres un mago? - soltó Lana antes de que pudiese decir nada. - ¿Somos magos? ¿Una familia de magos? ¿Con magia? ¿De verdad?
-Eh… Algo así. - acepto Luna mirando a su hermana entre divertida e incómoda. - No todos lo somos. Mamá, Lori y Lynn no lo son. Y no estamos seguros de Lisa, Lily, Lucy, y ustedes.
-Excepto Lincoln. - acepto Lynn divertida. - Él fue muy obvio… ¡Auch!- se quejó cuando Lori le dio un golpe fuerte en el brazo.
-Esperen... Esperen… Esperen… - llamo Lola alzando las manos. - ¿Están tratando de decirme que podría ser una bruja? ¡Eso es imposible! - después miro a los otros dos del sofá. - ¿Y cómo es que ustedes sabían de esto antes que yo? -pregunto en un tono casi dolido, claramente dirigido a su gemela. Lana solo bajo la mirada.
-Cálmate Lola, por favor. - pidió su madre colocándose a su lado para que se tranquilizara. - Deja que tu padre explique, ¿sí? - La niña la miro antes de suspirar y asentir, mirando al hombre con firmeza.
-Gracias. - acepto Lynn Sr. antes de seguir. - Primero comencemos explicando cómo es el mundo. Este lo podemos dividir en dos partes: Un mundo visible donde la electricidad impera y la tecnología de punta es la vanguardia, y en el que convivimos diariamente, y otro mundo oculto en que lo imposible es real y los mitos no lo son; el mundo de la magia.
-Uy, me gusta esta parte… - comento Leni sentándose al lado de Lana. Las hermanas la miraron antes de encogerse de hombros y ponerse cómodas, dejando algo incomodo a su padre.
-Eh… Bueno, Yo nací en una familia con ambas caras, casi como la nuestra. Mi padre era un mu… no mago y madre era una bruja. Con mis hermanos nos educaron en ambos mundos para apreciarlos, entenderlos y respetarlos sin importar sus diferencias. Curiosamente, solo yo tuve el don de la magia, así que fui al colegio y aprendí a utilizarla. - tras decir eso suspiro cabizbajo. - Mis padres estaban orgullosos, pero mis hermanos tardaron un tiempo en acostumbrarse a que muchas de las maravillas que conocían no podrían realizarse y estaban algo tocados de que solo yo pudiera disfrutar de esas cosas con las que crecimos juntos.
"Con el tiempo mejoro nuestra relación a lo estable que es ahora, pero tomo su tiempo. Seguí creciendo como mis padres nos habían enseñado hasta que un día mis encantos captaron la atención de una hermosa doncella" – señalo el hombre alzando las cejas a su esposa, para asco de sus hijos y risa de la mujer.
-Contrario a Lynn, yo nací en una familia netamente no mágica. - continuo Rita para aliviar la tensión tras la broma. - Mis abuelos, mis padres y yo no tenemos ningún poder mágico y prácticamente desconocía de ese mundo, hasta que cierto incidente en casa de la tía Ruth cuando tenía trece me hizo darme cuenta de que no todo es lo que parece. -Al ver que Lincoln iba a preguntar se adelantó. - Eso es una historia para otro día. Lo importante es que cuando conocí a tu padre, ya tenía idea de que la magia existía.
- ¿Entonces ya sabias que papa era un mago cuando saliste con él? - pregunto Lola curiosa.
-Yo sabía, pero él no sabía que yo sabía. - afirmo la mujer con una sonrisa. - Congeniamos de inmediato y no tardamos en salir. Estuve dando pistas de mis conocimientos del tema para que fuese más abierto conmigo, pero ya saben cómo son los hombres. - Todas las chicas rodaron los ojos, ignorando a los extrañados padre e hijo. - Tomo su tiempo (años) y cierta táctica, pero logre hacerle entender. El me confió todo al respecto y unos meses después me pidió matrimonio.
-Ahhh. - suspiraron las gemelas con ojitos brillantes.
-Cuando nos llegó Lori tuvimos que decidir como queríamos criarla. - continúo relatando su padre con un suspiro. – Quedamos en que crecería en un entorno normal, sin magia visible. No quería que sucediera la mismo con mi familia en caso de que no tuviese magia y Rita, aunque algo en contra, comprendió mi punto de vista. Llegamos al acuerdo de que si mostraba alguna señal la guiaría y si no, dejaríamos que encontrase algo que le gustase en la vida como toda niña normal. Fue una buena decisión. - sonrió mirando a su hija mayor con cariño y orgullo, claramente la carencia de magia no le afectaba. - Tuvimos a Lynn y no hubo señales en ninguna, así que decidí dejar la magia como último recurso y centrarme todo lo posible en este mundo.
-Espera… pero dijeron que Luna, Leni y Luan si son magas. - se quejó Lincoln mirando a las mencionadas.
-No he terminado. - regaño de nuevo su padre, esta vez severo. - Como dije, decidí centrarme en este mundo… muy prematura mente. No fue difícil conseguir un trabajo ni ponerme en sus reglas (Rita me ayudo en lo que estaba oxidado), pero un año después de ello Luan dio su primer indicio de poder mágico: se metió en la cuna de Lynn para dormir tras hacer desaparecer los barrotes de la cuna, literalmente.
-Que puedo decir, no puedo quedarme enjaulada. Hahaha. ¿Entienden? - la familia gruño por ello.
-Y cuando estaba embarazada de Lincoln, tuvimos una señal de Luna. - continuo su madre ignorando lo anterior. - Tu hermana logro crear sola una orquesta en su habitación con los pocos instrumentos que tenía. Cuando regresamos a la casa lo primero que hizo fue arrastrarnos arriba para mostrárnoslo. Tu padre confirmo que eso era un gran dominio para alguien de su edad.
- ¿Y que hay de Leni? - pregunto Lana extrañada.
-Nadie se enteró hasta que recibí mis cartas. - contesto la chica divertida. - Osea, ni siquiera sabía de que estábamos hablando hasta que tuve mi varita.
- ¿Y que hay de Lincoln? - todos miraron a Lola. - Lynn dijo que ya sabían que él era mago.
-Si, ¿cómo sabían sin que yo mismo lo hiciera? - se quejó el niño mirando a los demás acusatoriamente. Ante esto hubo varias risas nerviosas.
-Veras hijo… Eh… Dejando de lado la enorme alegría que nos diste tras ser nuestro primer hijo varón, ese día también nos diste otra… sorpresa. - acepto el señor Lynn con nerviosismo. -Veras tú eras de esos bebes que nacen con un poco de pelo. El blanco ya de por si era muy llamativo, pero después de unas horas pues…
- ¿Cambio de color? - pregunto Lincoln uniendo cabos sueltos. Su padre asintió mirándolo curioso por el comentario. - ¿Así? - y se volvió castaño. Lola grito, Lana rio divertida y los demás lo miraron petrificados. El cabello de Lincoln volvió a ser blanco y los miro con la ceja alzada. - ¿Puedo hacer eso desde bebe?
- ¿D-Desde cuándo pu…sabes que puedes hacer eso? - soltó Lori alzándose en la silla. Lincoln sonrio apenado.
-Unos… Cuatro años, creo. - acepto apenado. - No dije nada porque pensé que me dirían raro. Lo malo es que a veces sucede sin que quiera… no sucede a menudo, pero Lana se enteró así. - todos miraron a la pequeña que se encogió de hombros. - Yo le pedí que no dijera nada.
-Pues no era necesario. - rio Luna llamando la atención. - Porque es por ti que Lori y Lynn se enteraron que la magia existía. Casi las matas de susto en el proceso.
-Eh?
-Veras, después del tercer día que naciste dejaste de cambiar el color de tu cabello. - acepto la señora Loud con calma. - Por lo menos logramos un hospital en que tu cuna estaba en mi habitación y tu padre podía hacer algo para que el hospital no notase ese… peculiar detalle. Una semana después, cuando te trajimos a casa no habías vuelto a cambiar. Tu padre me explico un poco la situación y los dos nos dedicamos a vigilarte para cuando se repitiese, porque iba a hacerlo.
- ¿Y que es? - pregunto curioso el niño.
-Bro, eres un metamorfomago. - contesto Luna con una sonrisa.
-Por eso todo está en metamorfosis. Hahaha. ¿Entienden? -nadie rio. Luan se sentó mejor. - Ahora en serio, eso significa que puedes cambiar tu aspecto a voluntad. ¡Podrías ser cualquier cosa que quieras! Siempre y cuando sea del reino animal, incluyendo personas.
-Cool. - acepto Lana mirándolo con una sonrisa. - Yo también quisiera hacerlo.
-Lo siento Lana, Los que son como Linky nacen, no se hacen. - comento Leni dándole palmaditas.
-No me molesta ya soy hermosa como soy. - aprovecho Lola con altiveza. - ¿Pero porque lo descubrieron por culpa de Linky? No creo que alguien se asuste por un cambio tan pequeño como el pelo.
-Cualquiera lo haría si dejas tu hermano en la cuna y tras regresar del baño te das cuenta de que tienes otra hermana. - comentó Lori con una sonrisa nostálgica. - Literalmente entre en pánico, incluso llame a mama para decirle que alguien entro en la casa y te cambio por otro bebe.
-Mi primera reacción fue gritar en el trabajo. - informo Rita algo avergonzada. - Ya había pasado un año desde que naciste y había bajado un poco mi guardia. Cuando me recompuse llame de inmediato a tu padre y fuimos de regreso a la casa. Tratamos de hacerte cambiar de vuelta por dos días antes de que volviste a ser como eras. En ese momento Lynn pregunto a unos conocidos que podría hacer para evitar estos problemas a futuro y decidieron un encantamiento que evitaría cambios tan drásticos por un par de años, hasta que pudiésemos decirte.
-Y me enteré por mi cuenta. - replico el chico, recibiendo varias miradas de disculpa. - Entiendo un poco el porqué no dijeron nada antes… Esperen. Leni dijo que se enteró cuando recibió sus cartas. Eso quiere decir…
-En serio crees que aceptamos ir a un internado solo porque ¿si? - bromeo Luna sonriente. - Bro, siempre te reciben en el colegio con una carta… Aunque siempre llegan con el correo.
-Por eso nos pusimos tristes cuando llegaron las nuestras, pero no la tuya. - acepto Leni con un suspiro aliviado. - Y sucede que ya la tenías.
-Sí… -acepto Lynn con sospecha. - ¿Como la conseguiste? Dudo que solo te la encontrases por ahí.- todos miraron al muchacho.
-Eh… Un amigo me lo trajo. - replico Lincoln mirando a sus padres un segundo.
- ¿Que clase de amigo? - replico Lori entrecerrando los ojos.
-Se que todos queremos saber cómo la encontró, pero tengo una pregunta. - se quejó Lola parándose en la silla. - ¿Dónde están mi carta y la de Lana? ¿No deberíamos tener una?
-Lo que sucede es que uno entra a la escuela mágica desde los once años hasta los diecisiete. -informo su padre rascándose la cabeza. - Hasta entonces no tienes carta.
- ¿Entonces yo también puedo ir? - se emocionó Lana parándose también.
-Tal vez. -acepto su padre agachándose para mirarlas a la cara. - Recuerden que puede suceder como con Lori y Lynn o incluso Leni. ¿Entienden realmente porque no les queríamos decir? -Lana y Lola se miraron antes de bajar la cabeza, pero Lana la alzo de inmediato.
- ¡Pero yo si iré! - señaló contenta. - Lincoln y Yo ya podemos usar magia… o algo así… Hemos tratado de repetirlo sin el palo ese pero es difícil… -comenzó a decir pensativa, no notando ni como Lincoln trataba de que se callara ni la mirada de Lola.
-El palo es una Varita. - informo Luna sacando la suya de una parte de su guitarra.
- ¿Que dijimos de varitas fuera en vacaciones? - regaño su madre con seriedad. Luna sonrió forzadamente mientras la guardaba. La mujer asintió antes de mirar a Lincoln y a Lana con esa mirada de madre que te hace saber que no importa lo que hagas estas en problemas. - ¿Y se puede saber, si ninguno de los presentes les ha presentado una varita, como saben de las existencias de estas?
- Como dije es una larga historia. - desvió Lincoln antes de notar algo. - Esperen, ¿no deberíamos decirle esto a Lucy y a Lisa? Es un poco injusto que sean las únicas que no saben en la familia.
-Todos estamos seguros de que Lucy tiene una idea del tema. - acepto su padre con calma antes de suspirar. - Y Lisa… Déjame pensarlo.
-Me alegra que pienses en tus hermanas jovencito, pero no desvíes el tema. - regaño Rita con seriedad. Lincoln sonrió culpable. - Ahora quiero escuchar una explicación, tanto para "Ace" como para su conocimiento de varitas. Ahora. – Las mayores los miraron entre curiosas y simpáticas, Los padres con severidad, Lily con una sonrisa inocente y Lola con duda mientras lo único que hicieron los dos hermanos fue mirarse mutuamente como un desafío.
-Fue culpa de Lana.
-EY!
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Listo!
Espero les haya gustado esta revelación. No saben lo que me costo unir todo y crear la historia antes de la historia. No se preocupen, el incidente de Rita se sabrá... algún día.
Ahora que las cartas están echadas, solo queda esperar que ha de suceder con la familia con esta revelación.
Déjenme sus comentarios sobre la historia, porque viene algo bueno.
Bueno, les dejo. Hasta otra!
Ciao.
