Hola a todos!
Nuevo capitulo listo y frito, comenzando el enredo de la familia Loud.
Espero les guste!
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Capítulo 2
Casa Loud, Michigan, USA
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Las cosas en la casa habían tomado un giro algo diferente desde ese día en que las verdades de varias cosas ocultas fueron contadas. Una de ellas fue la nueva recurrencia de Lincoln en tratar de cambiar algo de su apariencia cuando nadie lo veía, aunque seguía negándose a repetir lo que lo delato de bebe, logrando incluso parecerse a sus hermanas sin dejar de ser el, afirmando siempre que su apariencia favorita era la original.
Otra cosa era la forma en que las mayores habían decidido dejar a sus hermanos menores al aire sobre cualquier tema relacionado a su colegio, al cual su padre replico de forma afirmativa, casi con lágrimas en los ojos (tardaron un rato en calmarlo para poder enviar la tonta carta). Las chicas se reían entre ellas y comentaban cosas sin aparente sentido, diciendo que no explicarían nada hasta que "deban hacerlo". Cabe decir que esto al peliblanco no le hacia la más mínima gracia.
Pero la más notable y preocupante en la casa era el cambio que esa conversación había tenido con las gemelas. Lola al principio parecía haberse tomado bien la idea de que buena parte de su familia eran magos, el hecho que podría tener magia e incluso el que su gemela la había manifestado mucho antes de ella; pero pronto se dieron cuenta que la pequeña princesa no lo había tomado para nada bien.
Ahora Lana y ella peleaban a cada hora por cosas cada vez más tontas, cada vez que mencionaban la escuela de cualquier tipo (incluso la que aun asistían) se retiraba del área con claro fastidio, no soportaba ver a Lincoln y Lana juntos fuera de la hora de la cena, ignoraba a su padre y hermanas como si fuesen aire, estaba empeñada a ir a la mayor cantidad de concursos que pudiese y…
-Bueno, no se ve mal para que lo hiciera una bruja como tú. - señaló Lola cuando Leni le pidió su opinión sobre el nuevo vestido que le hizo para su más reciente concurso. Su hermana parecía inmune al comentario. - Déjalo en mi cuarto y no toques nada.
-Está bien. - acepto Leni alegre, alejándose con un canturreo para cumplir el mandado de la menor. Lori, que estaba presente en el momento, miro a Lola con claras ganas de ahorcarla.
-No tenías que hablarle así. - le regaño con fastidio.
- ¿Que? No parece ofendida. - señalo Lola sin inmutarse antes de voltear y salir de la habitación. Lori tuvo que usar todo su autocontrol para no gritarle, y casi lo hace cuando salió a tiempo para ver como Lola le sacaba la lengua a Lincoln, quien solo estaba subiendo las escaleras. - Agh, si no fuera mi hermana juro que…
-Ca-cálmate Lori- pidió Lincoln algo nervioso al ver su estado. – Creo que solo le cuesta asimilarlo. Ya verás que pronto baja a sus niveles normales de… Lolacidad. - comento con media sonrisa.
-Espero que eso sea pronto Bro. - se quejó Luna saliendo de su cuarto con el ceño fruncido. - La pequeña mandona esta entrando en mis nervios. -termino suspirando. - Bueno, dejando de lado lo innombrable…- dicho eso le sonrió a su hermano. - ¿Listo para el viaje?
- ¿Viaje? ¿Que viaje? - pregunto Lincoln extrañado. Luna abrió la boca antes de mirar dentro del cuarto con la ceja alzada, donde Luan negó con la cabeza con una sonrisa algo apenada. Leni salió del cuarto de las gemelas en ese momento.
- ¡Lincky! ¿Listo para el viaje? - pregunto alegre como siempre.
- ¡¿Alguien me puede decir cuál viaje?!- se quejó Lincoln alzando los brazos exasperados.
-Pues a comprar las cosas, tontito. -rio Leni haciendo un gesto con la mano. - Aunque me gustaría ir al centro comercial antes de ello, pero hoy no.
-Cosas… Oh, cosas. - acepto Lincoln recordando una lejana lista de objetos que definitivamente no encontraría en un centro comercial, no al menos de los que conocía… o esa era su idea. - ¿Y donde es eso?
-Chicas, Lincoln, hora de salir. -se escuchó la voz de su ´padre desde el piso de abajo.
-Ya verás, bro. - rio Luna saliendo para darle una palmada en la espalda.
-Te mostrare mi tienda favorita, esta para bromear por ello. - rio Luan pasando de largo.
-Nos vemos abajo Lincky. - guiño un ojo Leni bajando tras las chicas. Lori le sonrió a su hermano y la siguió. Lincoln solo las miro con un ligero tic en el ojo.
-Ser aceptado en su escuela. - dijo Lucy de la nada detrás de él, asustándolo. - Suspiro. Debo pensar que mi tiempo no ha llegado. Felicidades de nuevo Lincoln. - y entro en su habitación.
-Está bien… - acepto el chico regresando por donde vino, solo para toparse a una cabizbaja Lana saliendo de la cocina. – Lana, ¿Estas bien?
-Si, es solo que no sé que hacer con Lola. - acepto con algo de pesar, pero mayormente fastidio. - Pensé que se alegraría con todo eso, pero… Quiero que me entienda, pero no puedo hacer nada.
-Hmm… -pensó Lincoln mirando las escaleras. - Tal vez solo debas hablar con ella.
-Ya lo intenté Huston. - rodo los ojos la niña antes de sonreírle con un poco de tristeza. – Tranquilo Lincoln, ya lo resolveré. Diviértete en tu viaje y si encuentras algo más sobre- Lana miro a ambos lados antes de acercarse a susurrar. -nuestros "amigos" me avisas, ¿vale?
- ¿Es que todos sabían de esto menos yo? se quejó Lincoln antes de suspirar. - Vale lo hare. Nos vemos Lana. -se despidió mientras salía donde su padre y sus hermanas mayores, que lo esperaban en Vanzilla. El chico se subió y pronto estuvieron en camino. - Y… ¿a dónde vamos?
-A comprar las cosas, ya te dije. - contesto Leni con obviedad mostrándole su lista. - Y dicen que soy olvidadiza.
-Si, ¿pero ¿dónde? Dudo que esto lo vendan en algún lugar cercano a la tienda de comics. - señalo Lincoln a la lista. Luna rio por ello, sacando la de su hermano de su bolsillo.
-Hermanos sabes la política de la casa: Todo heredado. - señalo divertida mientras la repasaba con la mirada. - Aunque creo que varias cosas si las tendrás nuevas. El viejo caldero de papá no tiene mucha vida por delante.
-Después de todo no puedes llorar por un caldero agujereado. Hahaha ¿Entienden? - esta vez su padre rio por el chiste, pero los demás no. Luan lo ignoro, sentándose mejor para ver a su hermano. - Me pregunto cómo será tu varita.
-Apuesto que será de pelo de unicornio. - señalo Luna sacando la suya sin que su padre la viera para dedicarle una mirada de cariño.
-Papa, Luna está sacando su varita. - replico Lori sin levantar la vista del teléfono. Su padre fulmino con la mirada a la mencionada por el retrovisor, por lo que Luna guardo la vara mientras fulminaba a Lori con la mirada. Mientras, Lincoln aun miraba perdido a Luna, por lo que Lynn Sr. contesto a la silenciosa duda de su hijo.
-Las varitas están hechas de madera y un núcleo mágico, ambos muy variables y con varias combinaciones. -comenzó a explicar el padre de forma sencilla. - A dónde vamos las más comunes que se venden son de Pelo de unicornio, plumas de fénix y Fibras de corazón de dragón. - Lincoln hizo cara a eso último. - Ey, mi varita esta hecha de eso, un poco más de respeto.
-Las nuestras nos eligieron por un pelo. - La mayoría rio por este chiste de Luan, cosa rara. - Pero ya en serio, yo no apostaría por eso, últimamente nos sorprendes mucho Lincoln.
-Gracias…creo. - el resto del viaje se convirtió en una discusión abierta que fue de las varitas y sus propiedades a los diferentes materiales mágicos para pociones; discusión en la que, para sorpresa de Lincoln, hasta Lori participó activamente. Para cuando la Van se detuvo frente a un viejísimo motel, a Lincoln le dolía la cabeza por toda la nueva información. Todos bajaron de Vanzilla y Lori comenzó a darle abrazos a todos, tardando un poco más con su hermano, que la miro extrañado. - ¿No vienes con nosotros?
-Oh, No me malentiendas, me encanta ver el lugar. - acepto Lori con una sonrisa. - Pero si no contamos que no hay señal en toda esa área, tengo que llevarme a Vanzilla de vuelta para recoger a Lynn de su práctica y llevar a su "Alteza Real" al concurso que tiene hoy. -termino rodando los ojos. Luego les sonrió a sus hermanos. - Diviértanse y cuídense. -comento subiéndose al asiento del conductor. - Me llaman para venirlos a recoger. Bye… -y se fue.
-Eso siempre me hace sentir mal. -acepto Leni con un suspiro mientras miraba el suelo con pesar. -Bueno, cada vez que sucede, pero en serio.
- ¿Lori ha ido a dónde vamos? - pregunto Lincoln mientras su padre entraba en el viejo Local.
-Obvio, tal vez no sea maga, pero tiene algo de sangre mágica. - sonrió su hermana recordando. - Recuerdo que el Sr. de los helados nos dio uno gratis a las dos cuando vio que ella se quedó calmándome cuando nos perdimos antes de mi primer año. Es super amable, te va a agradar.
-Chicos, se están tardando. - llamo su padre asomándose desde la puerta. Lincoln miro el motel con duda, notando su estado por primera vez.
- ¿Es aquí? - comento incrédulo.
- No genio, esta es solo la forma de llegar. - rio Luan entrando de primera. Los demás la siguieron a la recepción, que literalmente no era mejor que su exterior. Lynn Sr. estaba conversando amenamente con un señor barrigón con traje que seguramente era el recepcionista.
-Ah! Un nuevo Loud. - señalo el recepcionista mirando a Lincoln de arriba abajo mientras este sonreía nerviosamente. - Felicidades Hijo. Y no te preocupes, sé que te gustara el viaje. - tras decir eso continúo hablando con el Sr. Loud. - La habitación tres como siempre, solo asegúrense de NO regresar entre las 2pm-3pm local, tengo revisión de saneamiento, otra vez.
- ¿La Señora Silvin sigue queriendo el negocio? - cuestiono Luna alzando una ceja.
-No la culpo, para los no magos este es un buen lugar de negocios más que para un "mundano motel". -rio el hombre con diversión. -Pero ya verá si se lo daré. – termino dando la llave. – ¡Diviértanse en su viaje!
- Lo haremos. ¡Bueno, gracias Will! - y con eso la familia siguió de largo, despidiéndose con la mano. Luna miro a su hermano. - Will es el dueño del local, siempre es muy amable con nosotros.
- ¿Pero a que se refería con viaje? ¿Es algo como el sótano? - pregunto su hermano perdido, logrando que sus hermanas sonrieran entre sí sin contestar sus preguntas. - O-Oigan…
-No lo asusten. - regaño su padre con cierta diversión justo cuando llegaron a la habitación establecida. Dentro no tenía la gran cosa, pero Lincoln pudo notar que lo más resaltable de la habitación era una chimenea demasiado grande para la misma que estaba en un costado, con el fuego encendido. - ¡Ah! Perfecto. - Lincoln iba abrir la boca para preguntar, pero decidió callarse. Lynn Sr. avanzo hasta la mesa de noche y saco su varita, tocando con ella el tercer cajón del que saco un tarrito con un curioso polvo verde.
-Vamos Lincky. - apremió Leni acercándose a su padre. - Entre más pronto llegamos, más podemos mostrarte cosas divertidas.
-Espera Leni, aún tenemos que explicarle. - le recordó Luna deteniéndola, por lo que la mayor se detuvo algo apenada. Luna se dio la vuelta para ver a su hermano. - Bien, Lincoln, este polvo verde son Polvos Flu y te permiten transportarte de una chimenea a otra en el mundo mágico. Solo lo tiras en las llamas, te metes y dices donde quieres ir.
-Lo malo es que quedas todo cubierto de cenizas. - critico Leni algo asqueada. -Es como, nada agradable para la ropa.
-Es una situación polvosa. Hahaha ¿Entienden? - todos menos su padre gruñeron por el chiste. Luan no le importo y agarro los polvos con un aire profesional. -No te preocupes hermanito, yo te muestro. -dicho esto se acercó al fuego y los tiro en su interior, cambiando las tranquilas llamas naranjas a unas voraces esmeraldas que le dieron un susto a Lincoln. Sin miedo Luan entro en la chimenea sin quemarse y miro a su boquiabierto hermano. - ¡Callejón Diagon! - las llamas crecieron y al bajar ya no había Luan.
-Wow. ¿Ella está bien? - Soltó Lincoln mirando el fuego con precaución.
-Por supuesto Lincky, eso es normal. - sonrió Leni imitando a su hermana. Antes de entrar al fuego tomo una bocanada de aire. - Callejón Diagon. - dijo con voz amortiguada, pero clara. Sucedió lo mismo que con Luan.
-Ves hijo, es sencillo. - Comento su padre con una sonrisa. - ¿Quieres intentarlo? - Lincoln miro los polvos con algo entre la emoción y el miedo antes de tomarlos y caminar a su destino.
-Tranquilo Bro, solo mantén los codos pegados… y cierra los ojos... y no respires dentro. - aconsejo Luna cuando se detuvo frente al fuego.
- ¿Algo más? -pregunto Lincoln con algo de fastidio.
-Mmmm Nop. Nada. -acepto su hermana encogiéndose de hombros. - Buen viaje y que aterrices en la chimenea correcta.
-Gracias, Luna.- Con el corazón latiendo en la garganta Lincoln miro a su padre y hermana, quienes le dieron un pulgar arriba, antes de encarar al fuego y lanzar los polvos como habían hecho Luan y Leni. Al ver las llamas esmeraldas tomo aire y entro. No le hacían daño, pero si daban un poco de cosquillas. Lincoln se dio la vuelta y cerró los ojos. - Callejón Diagon.
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Casa Loud, Michigan, USA (después de lo anterior)
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-¡Wuju! ¡Arrasaremos el partido! - soltó Lynn tras entrar en la casa, poniéndose a hacer una barra imaginaria en medio del recibidor. Lori entro detrás de ella rodando los ojos antes de seguir escribiendo en su teléfono.
- ¡Puedes callarte Lynn! - grito Lola mientras salía de la cocina con un bote de helado en las manos y una mirada amenazante en la cara. - ¡No quiero escuchar tus tontos comentarios de deportes ahora!
-A mí no me mandas Lola. -refuto su hermana con enojo, solo para recibir un gruñido casi animal de la niña, por lo que se hizo atrás para dejarle la vía libre al desastre ambulante de color rosa. Las dos mayores la siguieron a la distancia hasta verla cerrar su habitación de un portazo. Lynn alzo una ceja. - ¿Se puede saber que bicho le pico?
-Lo que sucede es que le comunicaron la deleción de su competencia fenotípica. - todos miraron a Lisa, quien estaba saliendo del baño con un portapapeles en mano. Al estar cerca de sus hermanas alzo la vista para aclarar. - Cancelaron su concurso de la tarde.
-Se lo merece. - murmuro Lynn por lo bajo, justo cuando la puerta del cuarto de Lincoln se abrió y por ella se asomó una fastidiada Lana.
- ¡Al fin! Pensé que nunca se callaría. - señalo saliendo por completo de la habitación con la mochila de su hermano puesta. - Menuda forma de reaccionar.
- ¿Y a donde literalmente crees que vas con la mochila de Lincoln? - pregunto Lori alzando la ceja. Lana sonrió de repente animada.
-Voy al "terrario" - informo con presteza, mirando de Lisa a ellas para dar su punto y solo logrando que la genio alzase la ceja ante la obvia señal. - Estoy haciendo un proyecto personal. - señalo algo apenada.
- ¡Genial! ¿Puedo ir contigo? - pidió Lynn emocionada, ganándose miradas incrédulas de sus hermanas presentes. - ¿Que? Quiero ver al… eh… caballo que dicen pasa por ahí. - Lana y Lori se llevaron una mano a la cara por la pobre excusa, mientras Lisa solo se encogió de hombros y siguió su camino. En cuanto la niña entro en su habitación todas suspiraron. Lynn miro de nuevo Lana. - ¿Puedo ir?
-No lo sé… que yo sepa solo nos ha visto a Lincoln y a mí. - acepto Lana preocupada por su amigo albino. - No sé cómo reaccionara Breeze…
-Vamos. Prometo hacer todo lo que me digas. Solo quiero verlo, ¿sí? - pidió Lynn emocionada, juntando las manos para aumentar su ruego.
-Solo quieres montarlo. - dijeron Lana y Lori a la vez nada impresionadas.
-Rayos. - acepto Lynn. - Vale, quiero hacerlo, pero también quiero verlo. En serio. ¿Podría ir? - pidió mirando a Lana con ojitos de cordero. La gemela mayor pareció pensárselo un momento antes de suspirar.
-Vale, pero nos llevas en tu bicicleta. Y creo que deberías llevar tu cosa de cátcher. Salimos en cinco. - Lynn hizo un gesto de victoria y fue de inmediato a prepararse. Lana sonrió por ello y comenzó a bajar para esperarla.
- ¿Estas segura Lana? - pregunto Lori preocupada. - Ya sabes que nosotras no… eso. Y sabes lo que dijo Papá, puede ser peligroso que vayan allá.
-Tranquila, Lincoln y yo hemos ido por años y seguimos de una pieza. Solo ira mal si le dice algo malo a Breeze. - la calmo su hermanita con una sonrisa. - Y allí estará Ace cuidándonos, así que cualquier cosa estaremos bien.
-Vale, pero tengan cuidado ¿sí? - pidió Lori preocupada. Lana asintió y salió corriendo antes que Lynn. - Espero que literalmente no haya problemas. - suspiro la mayor retomando su teléfono y yendo a su cuarto. Tras cerrar la puerta otra se abrió, donde se asomó una no tan triste princesa.
-Hmm. - comento Lola con fingida duda, alzando una curiosa pluma blanca y enorme, casi tanto como su cabeza. -Me imagino que puedo convencer a Lisa de acompañarme a un corto paseo. - señalo con una sonrisa malvada.
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Desconocido destino del viaje en Polvos Flu
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Si le preguntasen a Lincoln la descripción sobre su primer viaje en polvos Flu sería esta: El peor viaje de toda su vida. Por curiosidad desafío el consejo de Luna y abrió los ojos, mareándose al instante por lo que los volvió a cerrar. Siendo consciente de que, de alguna forma estaba girando sobre si mismo no ayudaba a calmarlo, mucho menos cuando por instinto abrió un poco los brazos para mantener el equilibrio, dándose un buen golpe contra una pared de la nada. El chico no supo cuánto estuvo ahí, pero cuando sintió sus pies chocar con algo sólido, haciéndole perder el equilibrio, no pudo alegrarse más de saber que ya había terminado.
-El viaje te dejo en el suelo ¿eh? - bromeo Luan mirándolo divertida antes de ayudarle a levantarse.
-Por favor dime que no tengo que volver a usar eso… -se quejó su hermano alejándose lo más posible de la chimenea.
-Lo siento, pero es nuestro fuego de salida. Hahaha ¿Entiendes? - Lincoln solo pudo gruñir en lo que el fuego se encendió de la nada y de allí salió Luna, con mucha más gracia que su hermano cabe decir.
-Si, el primer viaje. Nada agradable. -acepto Luna con una sonrisa algo burlona al ver el estado de su hermano, quien pareció tan molesto por el comentario que su pelo comenzó a ponerse rojo, sorprendiendo a sus hermanas. - Wow, tranquilo viejo.
-Te estas encendiendo Lincoln. - bromeo Luan señalando su cabeza. Lincoln miro arriba y noto el color, cambiándolo rápidamente al normal con algo de pánico.
- Nunca había sucedido eso… Espero que no sea algo constante. -comento preocupado. En ese momento salió su padre del fuego y de inmediato se dio cuenta que algo aconteció.
- ¿Me perdí de algo? – pregunto con la ceja alzada, pero los presentes negaron. -De acuerdo… ahora, ¿dónde está Leni? - Luan señalo la barra, donde la chica estaba conversando alegremente con el tabernero, un joven algo raro con el pelo negro largo en una cola de caballo, quien la escuchaba mientras limpiaba unos vasos. – Hola Jhon. - dijo el padre acercándose celosamente.
-Hola Sr. Loud. - saludo el chico con algo de cansancio. - Hola chi… Ey, ¿este es su hermanito? - comento divertido mirando a Lincoln, quien saludo incomodo con la mano. - He, no bromeaban con lo del cabello blanco. Soy Jhon Willson, encargado del "Caldero Chorreante", un gusto eh…
-Lincoln. - acepto el saludo Lincoln con una sonrisa algo más confiada. - Un gusto Jhon. - El mencionado rio y miro al padre.
- ¿En serio? - comento divertido antes de señalar un lugar con la cabeza. - Camino despejado, pero no me quejo si quieren comer algo. Hoy tenemos pastel de melaza como postre.
-Comeremos después, pero gracias por el dato. - señalo el Señor Loud antes de avanzar más calmadamente. Todos los chicos se despidieron y siguieron a su padre a un callejón que estaba detrás del local.
- ¿Es mi idea o Jhon tenía acento británico? - pregunto Lincoln mirando a Luna, conocedora del tema. Para su sorpresa todos rieron. - ¿Que dije?
-Hermano… Lo tiene porque estamos en Londres. - señalo Luna con una sonrisa divertida.
- ¡¿Que?!
-Porque crees que fuimos hasta el lugar de Will?- pregunto Luan con diversión sin bromear.- Es el lugar más cercano de la Red Flu internacional, aprobado por el MACUSA.
- ¿El que? - Lincoln sintió que realmente disfrutaban el confundirlo con toda la información que le ocultaban.
-Deja de confundirlo Luan. - todos miraron al señor Loud, justo cuando la pared de ladrillos comenzó a abrirse, dejando ante ellos una abarrotada y bulliciosa calle, repleta de artículos y letreros que despertaron de inmediato la curiosidad del chico. - Bueno hijo, Este es el callejón Diagon.
Aunque Lincoln estaba acostumbrado al ruido (No era un Loud por nada) nunca había escuchado algo como esto. Las personas iban hablando entre ellas, entrando y saliendo de tiendas que tenían calderos y cosas raras en sus escaparates. Algunas se quejaban del precio de las cosas que compraban utilizando términos desconocidos para el chico, otras comentaban temas que no sabía exactamente con que relacionar. Muchos negocios tenían nombres extraños, sus contenidos aún más. Bueno, tenía que admitir Lincoln, esto solo era extraño para él.
-Necesito tiempo para acostumbrarme a esto. - acepto Lincoln llevándose una mano a la frente. Luna le dio una palmada de comprensión mientras la familia retomaba su camino, sus hermanas explicándole todo lo que veía y donde iban a comprar cada cosa tanto para el como para ellas.
-Ves esta tienda? Ahí saldrás caldeado. Hahaha, ¿Entiendes?
-Bro, tal vez te dejen tener una lechuza. Siempre he querido una, pero no nos dejan.
-Me muero por presentarte a Madame Malkin. ¡Es una genio de la costura!
-Chicas, chicas, chicas. - pidió calma su padre mientras seguían caminando por la calle, llamando un poco la atención de los transeúntes ante sus nada silenciosos comentarios. – Después iremos a comprar las cosas. Primero lo primero, hay que conseguir el oro.
- ¿Oro? - Lincoln miro a su padre sorprendido. - ¿De dónde sacaremos eso?
-Del banco. - dijo Leni con obviedad antes de mirar a su padre con ojos de perrito. - ¿Puedo quedarme esperando afuera esta vez? El viaje siempre arruina mi cabello.
-Lo siento cariño, pero iras con nosotros. Por eso no olvides sentir el viaje. - Todos rieron menos Leni y Lincoln, una ofendida y el otro perdido antes de enojarse.
-Estoy comenzando a pensar que les gusta dejarme en blanco. - Luan se echó a reír por el comentario, mientras los demás solo lo miraban divertidos. Lincoln se resistió un poco, pero al final se unió a las risas de su familia. Eso hasta que llegaron a un edificio blanco y enorme, cuyas puertas estaban custodiadas por… Lincoln miro al ser con curiosidad. - Eso… es…
-Un duende. - termino su padre. - ¿Listo para entrar?
-Espero que no hayas comido. No importa cuanto lo haga, ese viaje siempre me revuelve el estómago. - señalo Leni con cara de pocos amigos. Lincoln solo pudo tragar duro.
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Casa Loud, Michigan, USA
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- ¡Lola! Llamaron de tu concurso, dicen que lo movieron la próxima semana. - señalo Lori subiendo la escalera sin dejar de mirar el teléfono. Cuando su respuesta fue silencio se dio la vuelta para mirar la habitación de la niña con el ceño fruncido. - ¿Escuchaste?
-No está en casa. - dijo Lucy saliendo de la nada y asustándola. Lori la miro con sorpresa antes de procesar lo dicho y enojarse.
- ¿No está? ¿A dónde fue? - se quejó caminando a la habitación para comprobarlo. Abrió la puerta y efectivamente estaba vacía. - Ugh… Espera a que agarre a esa niña. Literalmente está en muchos problemas. Lucy. - dijo mirándola con autoridad. - ¿Sabes a dónde fue?
-Ella y Lisa fueron a seguir a Lynn y Lana en su viaje a un lugar que obviamente no es el terrario. - contesto su hermana sin emoción, pero sus palabras lograron causar mucha en la mayor, quien abrió la puerta del cuarto de las menores de inmediato y solo encontró a una sonriente Lily. Con el corazón latiéndole en la garganta y una cara tan pálida como su hermana Lori se alejó de la habitación lentamente. - ¿Sucede algo? - para sorpresa de Lucy, Lori salió corriendo directo a su habitación dejándola sola en el pasillo. Tras unos sonidos de cosas tirándose y algo parecido a un haz de luz la mayor de las hermanas bajo a la sala, agarro las llaves del auto y abrió la puerta.
- ¡Voy saliendo, cuida a Lily! - dijo antes de salir con prisa mientras escribía un mensaje rápido en su teléfono para Lynn, rogando que donde estaban hubiese señal. - Por favor que tenga tiempo…- susurro para si misma mientras entraba en Vanzilla y se acomodaba el cinturón. Ya dentro metió la mano en su bolsillo y miro un pequeño reloj con preocupación.
- ¿A dónde vamos? - pregunto Lucy desde el asiento de al lado con una feliz Lily en su regazo y completamente inmune al grito que soltó Lori cuando hablo de repente.
-Te dije que te quedaras en la casa! -se quejó la mayor llevándose una mano al pecho.
-Solo me pediste que cuidase a Lily, y aquí esta. -replico Lucy con naturalidad, siendo respaldada por la bebé. Lori considero seriamente mandarla a la casa, pero si lo que tenía pensado que iba a suceder sucedía, no tenía tiempo para perder en ello. Resignándose a su suerte Lori inicio el motor.
-Sosténganse fuerte, este no será un viaje delicado.
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Listo!
Como dije, comienzan los problemas. Se que parece que va un poco rápido, pero no niego que me parece algo que realmente pudiese suceder.
Espero les haya gustado. Me dejan sus comentarios al respecto.
Bueno, hasta la otra.
Ciao!
