Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto con ellos. La historia es mía.
Capítulo 3: Pesadumbre.
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—¡¿Tú?!— ambos gritaron sorprendidos. Brooklynn sonrió al ver que al parecer ambos se conocían.
—¿Son amigos?— preguntó Brook.
—¿Amigo de ella?
—¿Amiga de él?
—Ni en sueños.— dijeron al unísono. Brooklynn rió mirando cómo ambos adultos se sostenían la mirada con bronca. No lo entendía, pero algo le decía que aquel encuentro no sería para nada agradable.
Rosalie mantuvo la vista fija en Emmett, aún sin poder creerse que fuera él. No se veían hace más de diez años, creyó que nunca más lo vería de nuevo y ahí lo tenía, justo frente a sus ojos. Era real.
—¿A….a qué viniste?— preguntó tomando la palabra, haciendo que él parpadeara ante la sorpresa de escuchar su voz con claridad. Brooklynn tomó la mano de Emmett refugiándose contra su brazo.
—Vine…— Emmett frunció el ceño mirando a su hermana, desconcertado.
—No tengo toda la noche, ya es tarde. Ustedes ni siquiera deberían estar aquí, Brook debería estar durmiendo, mañana tiene escuela.
—¿Quién te crees que eres?— Emmett estaba a la defensiva. Brook apretó su brazo para evitar que él se acercara a Rose.
—No peleen— susurró la niña. Emmett suspiró derrotado, relajando la mirada con la mano libre rebuscó en sus bolsillos las llaves que tenía de la casa de Rose.
—No sabía que ella tenía una copia, lo siento.— dijo entregándole las llaves. Rosalie lo miró sorprendida.
—Descuida, no ha pasado nada grave.—tomó las llaves aún insegura. ¿Debería invitarlos a pasar? No, definitivamente no. Pero Brook… la pequeña la miraba con tristeza, tal vez Emmett no quería que volviera y ese fuera su último encuentro.— Gracias.— agregó mirando a Emmett.
—Y toma esto…— dijo Emmett entregándole una bolsa. Rose frunció el ceño— Te lo agradezco, pero yo puedo comprarle ropa a mi hermana, no era necesario que lo hicieras.
—¿En serio? Son un regalo, además Brooklynn ya las ha usado, puede quedárselas.
—Rosalie…— la forma en que dijo su nombre la hizo sentir un cosquilleo en el estómago.
—No voy a aceptarla. No te preocupes, Brook puede venir cuando quiera, no me da problemas.
—Ya lo veo.— dijo él mirando a su hermana y tomando su mano para irse de regreso— No tenemos más nada que hacer aquí, Rosalie. Gracias por acompañar a Brook pero yo me haré cargo de ella como siempre ha sido.— se dio la vuelta y caminó provocando que Brook trastabillara al caminar por estar mirando a Rose. Ella no quería alejarse de esa manera, sabía que había hecho enojar a su hermano, pero Rosalie no tenía la culpa, ella era una amiga.
—¿Dónde van a dormir?— preguntó Rosalie levantando un poco la voz para que la escucharan. Emmett se detuvo, Rosalie observó cómo Brook tiraba de su chaqueta para que volteara.
—¿Te importa?— Emmett levantó una ceja, Rosalie imitó el gesto.
—Brook me importa.— admitió en voz alta— Es una niña, no puedes hacerla dormir en un auto, no es seguro ni mucho menos cómodo. Tengo lugar para que pasen la noche, y a menos que demuestres tener una reservación en un hotel a estas horas no acepto un no por respuesta.— se cruzó de brazos observando cómo Emmett la miraba incrédulo. Brook le sonreía tímidamente y ella no pudo evitar devolverle la sonrisa.
—Quedémonos hermano— susurró Brook a Emmett.
—Eres mi perdición, enana.
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Veinte minutos después, Rosalie acomodaba a Brook en la cama del cuarto de invitados.
Emmett vio como Rose la llevaba al baño y escuchaba cómo la ayudaba a bañarse, ver a su hermana dependiente de una persona que acababa de conocer le sorprendía, más aún cuando Brook desconfiaba hasta de él mismo a veces.
Rosalie le prestó una de sus remeras a Brook para que la usara de pijama, la había peinado y perfumado y ahora la arropaba para que durmiera cómoda en la cama.
—¿Estás cómoda?— preguntó acariciando la mejilla de la niña.
—Sí, Rose. Muchas gracias — Brook bostezó aferrándose a su osito— Gracias por dejar que nos quedemos.— Rosalie sonrió.
—No hay problema, cariño. Ya es tarde, cierra tus ojitos y duérmete. Cualquier cosa voy a estar en…
—Rose, ¿me cantas?— la interrumpió. Rosalie miró a la niña abrazando al oso de peluche que la miraba con sus dulces ojos azules. Sonrió asintiendo, acomodándose para poder acariciar su cabello y lograr que se duerma.
—¿Cómo se llama tu osito?— preguntó. Brook rió.
—Microbio.
—¿Microbio?— Rosalie no pudo evitar reírse y mirar extrañada al oso.
—Sí. Mamá me lo regaló. Tenía un microbio viviendo en su ojo y lo perdió, entonces lo llamé así.
—¿Le pusiste el nombre de algo que lo hizo perder la vista? Pobre osito.
—A él no le molesta, además es original— sonrió—¿Vas a cantarme?
—Sí, cielo. Hmm…— Rose comenzó a pensar en las canciones que se sabía y descartó las que no eran apropiadas para un niño y mucho menos para hacerlo dormir. Su mente divagaba en recuerdos hasta llegar a la canción correcta.
Brook la miraba expectante, los ojos de la niña parecían estar más despiertos que nunca y Rosalie temía no lograr que durmiera. Tomó aire nerviosa, nunca se había visto en un escenario como ese y tenía vergüenza, sabía que Brook no la juzgaría pero ella sí se juzgaba a sí misma." Aquí vamos" pensó.
—Somewhere over the rainbow…— comenzó intentando no pifiarle a la letra. Brook abrió sus ojos más de lo que ya estaban abiertos, sorprendida. Sonrió ante la angelical voz de Rosalie y se apegó más a ella, cerrando los ojos mientras la escuchaba y le hacía mimos en el pelo.
Rosalie terminó de cantar y Brook estaba profundamente dormida.
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—Sobra una cama…— dijo Rose al ver a Emmett caminar por la sala.
—No, no te preocupes. Dormiré en el sofá.
Rosalie asintió, no iba a insistirle, después de todo ella sólo les ofreció quedarse porque no quería ni pensar dónde dormiría Brook esa noche.
—¿Quieres una cerveza?— preguntó luego de un momento estar ambos parados manteniendo la distancia uno del otro. Había notado que ni siquiera eran las doce de la noche todavía, aún era temprano para ellos.
Emmett la miró por un momento, notando que Rose se había cambiado el elegante vestido por una camiseta vieja y unos shorts gastados, bastante cortos que dejaban ver sus largas piernas. Los años no le habían pasado encima a Rosalie Cullen.
—Seguro.— aceptó.
Rosalie buscó en el refrigerador dos latas de cerveza y le hizo gesto a Emmett para salir fuera a tomarlas.
—¿Qué pasó con Ciel?— preguntó Rose de repente. Emmett terminó de beber un trago de la lata y la dejó a un lado.
—Se murió. Brook tenía cuatro años. — a Rose se le rompió el corazón.
—¿Y te haces cargo de ella tú solo?— Emmett se encogió de hombros.
—No iba a abandonarla.
—Pero…¿tu padre? — Rosalie vio como las facciones de Emmett se tensaban, claramente el tema no era de su agrado, pero Rosalie necesitaba saber cómo su ex compañero de secundaria había terminado en esa situación.
—Ese hijo de puta se las tomó. Él y mi madre se divorciaron cuando Brook nació. No había caso. De vez en cuando nos pasaba la pensión pero… no fue un padre presente.
—¿No le importaste siquiera tú?
—Mamá iba a dar a Brook en adopción. Comenzaron a discutir mucho, eso fue antes que Brook naciera. Tobías no estaba de acuerdo, creía que si mi madre hacía eso sería porque lo había engañado y el bebé no era suyo. Cuando mi hermana nació, mi madre no pudo hacerlo, decidió quedarse con ella, pero Tobías llegó al día siguiente con los papeles del divorcio. Se borró en ese instante, incluso si ahora apareciera, sé que no le agradaría ver a su hija a los ojos. No puede aceptarla como suya, es un hijo de puta resentido.— agarró la lata de cerveza y se bebió lo que quedaba del contenido, apretando la lata al terminar.
—Diablos, lo siento mucho, Emmett.
—¿Siguen con el idiota de Royce? — preguntó cambiando de tema. Rosalie se puso incómoda.
—¿Cómo lo recuerdas?
—¿Cómo olvidarlo?— rió— vivía pegado a tu falda. — Rose sonrió apenas.
— No funcionó. No estaba destinado a funcionar de todas formas…
—Nunca me agradó ese tipo. No era para ti.
—¿Ah?— Rose lo miró frunciendo el ceño— No sé si era o no, pero terminó siendo un idiota como todos.
—Buena suerte encontrando a tu idiota ideal.— le sonrió, Rosalie no pudo resistirse a los hoyuelos y terminó por sonreír contra su voluntad.
—¿Tú? ¿Has estado con alguien? No se nada de tí ahora que volvemos a vernos. Actualizame.
—Pareces interesada por mí, Rose— sonrió.
—Estúpido, hablo en serio.
—De acuerdo… Intenté tener algo pero con Brook no puedo, es complicado, ¿sabes?
—Entiendo.— asintió— Ya te llegará alguien que valga la pena.
Emmett comenzó a reir descontroladamente.
—No se puede hablar contigo, maldito imbécil— Rose se levantó entrando a la casa, Emmett la siguió, recibiendo una manta que cayó al piso al impactar contra su rostro.
—¿Ya no está disponible la otra cama?— bromeó.
—Conformate con el maldito sofá.— murmuró antes de subir las escaleras hasta su habitación.
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Edward terminaba de guardar su traje en el armario de su habitación, mientras Bella se quitaba las joyas y le pedía que la ayudara con el vestido.
—A tus padres les agradó la noticia, lo tomaron bastante bien.— sonrió.
—Ellos están felices por nosotros, estaban preocupados por nuestro matrimonio, obviamente ésto les ha hecho ver que nada podrá contra nosotros— respondió besando su cuello en el proceso.
—Edward…— Bella dejó que le quitara el vestido, buscó el camisón de seda y se lo puso mientras miraba a su esposo, quien se encontraba en bóxers, listo para ir a la cama.
—¿Qué sucede?
—He visto las miradas que Rosalie y tú se hacían. ¿Estás bien con esto?— preguntó viéndolo a los ojos.
—Estoy bien con esto. Ambos hemos tomado la decisión juntos, no bajaremos los brazos, Bella. Seremos los padres de un niño que nos necesite tanto como nosotros a él.
—No quiero forzarte a esto.
—No lo estás haciendo, amor. Ambos hemos pasado por mucho, no quiero que volvamos a pasar por algo igual, no quiero que suframos de nuevo. Necesitamos seguir adelante, ningún niño reemplazará a Dani, quiero que sepas eso…
—¿Quién dijo que intentaba reemplazarlo? Edward… —Bella se llevó una mano a la boca, apartándose— No metas a Daniel en esto, no menciones a nuestro hijo.— dijo antes de salir de la habitación.
—Bella…— Edward intentó que no se fuera pero ya era tarde, la había cagado.— Maldita sea— maldijo golpeando una de las almohadas mientras escuchaba a su esposa llorar en el cuarto de baño.
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Hola! Rosalie y Emmett se han encontrado, incluso hablaron sin ningun problema. ¿Ustedes qué creen? También tenemos a Bella y Edward con su problema pasado, ya tienen una idea de lo que les pasó. En fin... espero que les haya gustado el capi, escribo y actualizo desde el celular asi que disculpen los errores. Dejen un review para ver qué les pareció, sus dudas y/o sugerencias, son bienvenidas.
Muchas gracias por los reviews del capi anterior a: Emmett McCartys angel, Maryluna, Yoliki, Lizdayanna, Jupy y Moshisushi :)
Nos leemos en el proximo capitulo!
