Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer salvo los que yo invente para la historia, la historia es mía.
Capítulo 4: Accidente.
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—Emm… Emmett… ¡Hermano!— Emmett parpadeó repetidas veces antes de lograr enfocar la vista en el rostro sonrojado de su hermana.
—¿Qué pasa? ¿Tuviste una pesadilla?— en un intento por acomodarse en su "cama" olvidó que estaba durmiendo en el sofá y al girar sobre sí mismo cayó al suelo.— Diablos, Brook. ¿Qué mierda quieres?— preguntó ya molesto.
—No seas grosero, tú no quieres que diga malas palabras.
—Diablos. Brook son las seis de la mañana, todavía queda una hora para que duermas— suspiró sentándose en el piso. Observó a su hermana que movía los pies impaciente contra el suelo mientras jugueteaba con las manos, enrollando la tela de la remera en ellos.— ¿Brook?— se alarmó al ver los ojos llorosos de ella.
—... mojé la cama— susurró en un tono apenas audible. Emmett suspiró, no era la primera vez que lo hacía, pero llevaba tiempo sin que sucediera y creyó que esa etapa ya había sido superada.
—No te preocupes— se levantó despacio intentando no marearse y tomó su mano para subir las escaleras hasta la habitación.
—¿Crees que Rose se enoje?
—Nah… fue un accidente, peque.— Emmett se detuvo para mirarla un momento— Tienes que intentar que ya no pase, Brookie.
—Lo siento.
—Descuida…— Emmett entró en la habitación, retiró las sábanas con rastros de pipí y las tiró en el suelo, Brook lo observó salir de la habitación y regresar con unas toallas del cuarto de baño. Las colocó sobre el colchón y miró a su hermana— Listo, puedes volver a dormirte.
—No creo que Rose lo apruebe.
—Brook, ¿qué quieres que haga? Si no te da gusto lo que hago por tí, comienza a arreglarte tú sola.— Brooklynn empezó a llorar y Emmett comenzó a impacientarse, no quería que Rosalie despertara. Definitivamente no fue buena idea quedarse.— Enana basta, no llores…— se acercó pero Brook retrocedió, aumentando el llanto.
—¿Qué es lo que ocurre aquí?— Rosalie los observó desde el marco de la puerta de la habitación. Emmett la miró sin saber qué decir.
—Cariño, tranquila. ¿Qué pasa?— Rosalie ni se fijó en la cama, fue hasta Brook y la tomó en brazos sin importarle que la ropa que aún llevaba puesta estuviera mojada. Besó su mejilla y la arrulló un momento hasta que el llanto cesara.
—Fue mi culpa, lo siento. No quería despertarte.— se disculpó Emmett.
Rosalie mantuvo a la niña pegada a ella y miró a Emmett, que continuaba sobrepasado con la situación. Vio la cama y la toalla en ella, sonrió apenas y volvió la vista al pelinegro.
—Si quieres puedes volver a dormir, no pasa nada. Brook estará bien, ¿no es así, linda?— besó nuevamente la mejilla de la niña y Brook se aferró a su cuello. Emmett resopló y salió de allí, Brook estaba bien, eso seguro. Pero él debía cuidarla, su hermana debía confiar en él no en alguien más y menos una desconocida.
Emmett esperó a que la hora pasara, así llevaría a Brook a la escuela y eso no iba a impedírselo Rosalie ni nadie, él era quien iba a llevarla.
Rosalie preparó el desayuno para los tres, Brook no se despegaba de ella y la ayudaba a llevar las tazas a la mesa así como las tostadas que había preparado. Emmett no dijo ningún comentario, se dispuso a aceptar y agradecer el desayuno siendo paciente mientras la hora pasaba.
—Brook, es hora de irnos. Saluda a Rosalie.— ordenó levantándose de la silla una vez que vio a su hermana terminar la taza con leche chocolatada.
—Eres mandón.— se quejó la niña.
—Yo puedo llevarla…— se ofreció Rosalie cuando Brook los dejó solos.
—No hace falta, Rosalie. Entiendo que quieras ayudar pero no necesitamos tu ayuda, por milésima vez.
—¿Por qué eres así, Emmett?
—¿Y a tí qué te importa? — ambos se mantuvieron la mirada por un lapso de tiempo que parecía infinito. Emmett tiraba fuego por los ojos y Rosalie no comprendía el repentino cambio de actitud. Ella no había hecho nada malo.
El teléfono de Emmett comenzó a vibrar en su bolsillo, se alejó de la cocina donde desayunaban y contestó en voz baja para que Rosalie no escuchara.
—¿Diga?
—¿Emmett? ¿Has borrado mi número?— parpadeó repetidas veces captando de quién se trataba del otro lado de la línea, sonrió al recordarlo.
—¿Ben?
—Conseguí boletos para el partido de esta noche. Ángela puede quedarse con tu hermana, no te preocupes por eso, tengo todo arreglado.
—¿Hablas en serio? Es muy temprano...— Estaba por saltar de emoción por al fin poder asistir a un partido.
—Hablo en serio, tonto. ¿Vienes o no?
—Pásame la dirección, ahí estaré.— cortó la llamada y se despidió de Rosalie antes de irse con Brook, quien ya la esperaba en el auto para ir a la escuela.
—¿Por qué tienes la sonrisa de idiota? ¿Conseguiste cita para esta noche?— sonrió Brook.
—Cállate enana. Iremos a Seattle esta noche, yo veré un partido y tu verás disney con Ángela.
—¿Ella sigue viva?
—Brook…
—Sólo preguntaba.— rodó los ojos cruzándose de brazos.
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Una vez que los chicos se fueron, Rosalie se dio prisa en limpiar todo y vestirse para ir al trabajo. Apenas era su segunda semana y aunque no había sido tan estresante, tenía papeles acumulados por toda su oficina.
Su jefe, que la tenía como secretaria en la importante compañía de abogados, la tenía pendiendo de un hilo . Rosalie sabía que estaba a prueba pero algo le decía que el muy maldito estaba esperando ansioso cualquier excusa para despedirla.
Regresó a su casa más tarde de lo pretendido, debía ponerse al día en el trabajo y eso le había costado horas extras, tal vez incluso al día siguiente también tenga que quedarse hasta tarde ya que aún no había terminado.
No le sorprendió que Emmett y Brook no estuvieran en su casa, Emmett se había mostrado osco esa mañana y ella no pensaba buscarlo. Confiaba en que esta vez no fuera tan idiota y tuviera dinero para pagar una buena habitación para Brook. Puso la contestadora y escuchó el mensaje de la llamada perdida del día mientras se tiraba en el sofá, quitándose los zapatos con los pies.
—Rose…— Edward reía y podía escuchar la risa de Bella de fondo también— Te hemos estado llamando, supongo que estás muy ocupada ¿eh? Bueno, lo cierto es que… Bella y yo tenemos que comunicar algo, ha sido demasiado pronto y no podemos creerlo, ¿mañana estás libre? Vente para acá, escucha la noticia y celebra con nosotros. Papá y mamá confirmaron su asistencia, sólo quedas tú. No seas aguafiestas. — el pitido le anunció la finalización del mensaje y ella no podía pensar en otra cosa más que dormir. Le dolía la cabeza y le pesaba el cuerpo de cansancio. Se tomó un ibuprofeno luego de ducharse y se fue a dormir, sin importarle haberse saltado la cena.
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Emmett se la había pasado bomba la noche anterior viendo el partido con uno de sus mejores amigos de universidad, llevaba mucho tiempo sin ver a Ben y estaba bastante contento de no haber perdido el contacto. Brook también la había pasado genial, Ángela había preparado macarrones —sin queso, ya que a ella no le gustaba— y palomitas para ver durante la película, no podía quejarse.
Eso sí, al día siguiente, no se levantaron ni con una grúa. Ángela y Ben les dejaron el departamento, confiando en ellos sin problemas.
Emmett tuvo que disculparse con su jefe ganándose una riña por su parte, por no haber avisado antes de que "estaba enfermo", Brook se rió al escucharlo fingir una tos pesada para que su jefe le creyera.
Cuando Ángela y Ben llegaron de sus respectivos trabajos, ambos partieron.
—Creo que no debí haber faltado a la escuela— comentó Brook dando saltitos mientras caminaba de la mano con su hermano.
—Un día no hace nada, Brook, además todavía te queda el resto de la semana.
—La directora Victoria no opina igual, ella cree que puedo perder el año.
—No le creas.
—Estás siendo descuidado.— Emmett miró a su hermana, odiaba cuando Brook empleaba palabras que no formaran parte de su vocabulario usual.
—Cuando haya que preocuparse, lo haremos enana.
—Lili, una de mi clase, contó que sus padres se divorciaron y que ahora se peleaban por ella. Y que su mamá no quería que fuera a vivir con su papá porque él le pegaba.
—¿Y eso?— Emmett la escuchó atentamente, lamentaba lo de Lili y su familia, nunca entendería ese comportamiento en ciertos hombres. Brook suspiró.
—Si algo pasara, ¿tú pelearías por mí?— Emmett se detuvo y se agachó para estar a la altura de la niña.
—Daría mi vida por ti.— sonrió y besó su frente. Brook sonrió y ambos siguieron caminando.
—¿Ese es nuestro auto?— preguntó Brook señalando el Jeep que estaba a pocos metros de distancia de ellos. Emmett miró su coche, viendo cómo un tipo de gorra de lana revisaba sus cosas en el interior luego de haber roto el vidrio de la ventana.
—¡Oye tú!— gritó acercándose a paso apresurado. Brook se asustó cuando Emmett soltó su mano y comenzó a perseguir al tipo.
—¡Emmett!— comenzó a seguirlo a las corridas, pero él era más rápido que ella y se estaba quedando atrás— ¡Emmett!— chilló. Dejó de correr al ver cómo ambos se metían a un callejón, se acercó despacio temiendo por su hermano. Si algo había aprendido en ese tiempo, era que la gente de la calle era bastante peligrosa, no todos, pero aún así no dejaba de haber peligro en cada esquina.
Cubrió sus ojos con ambas manos al llegar al callejón y ver como ambos estaban en una pelea de puñetazos. Emmett le decía cosas al tipo mientras intentaba noquearlo, Brook miró a través de sus manos y cerró los ojos con fuerza cuando el hombre de gorra de lana le dio un golpe seco a su hermano en la nariz. Emmett tropezó pero no cayó al suelo, intentó defenderse pero se detuvo cuando vio al tipo sacar una navaja de su bolsillo.
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Rosalie estaba esperando a que su padre terminara su turno para poder ir a comer con él, su madre y su hermano, que iba con su esposa para dar una nueva noticia que sospechaba sería por la adopción. El turno de Carlisle debía de haber terminado hacía quince minutos, pero Rose respetaba su trabajo y sabía lo dedicado que era él con su trabajo al igual que Edward.
Unos sollozos que ella conocía muy bien se escuchaban desde la sala de emergencias. Dejó su lugar y se acercó a la procedencia del llanto.
Brooklynn estaba siendo retenida por uno de los enfermeros mientras que su padre atendía a Emmett que acababa de ingresar.
Detuvo sus pasos al ver el cuerpo de Emmett en esa camilla, golpeado y cubierto de sangre. No entendía qué había pasado.
—Cariño, tengo que llevarlo para curarlo.— insistía Carlisle a la niña que se negaba a soltar a su hermano. Rosalie solo necesitó un momento para recuperarse e interrumpir. Ella era la única que conocía a Brooklynn en ese lugar, la pequeña no respondería a ningún desconocido.
—Yo me encargo.— interrumpió. Carlisle la miró un momento.
—¡Rose!— Brook saltó a sus brazos, Rosalie aún estaba en shock viendo tal escena. Abrazó a la niña y dejó que se llevaran a Emmett.
—Tranquila cariño, todo estará bien— le sonrió acariciando su mejilla. Brook no desprendía el abrazo alrededor de su cintura y Rose no iba a apartarla.
Luego de varios minutos y lograr que la niña se tranquilice, ambas se encontraban en la sala de espera. Brook tenía su cabeza en las piernas de Rosalie quien le hacía mimos en el pelo para mantenerla calmada. Rose podía asegurar que estaba dormida.
—Brook…—susurró.
Observó a la pequeña que dormía en sus piernas y tratando de no despertarla la acomodó en sus brazos de manera que pudiera alzarla. Brooklynn parpadeó y balbuceó dormida.
Rosalie la sostuvo en sus brazos y salió con ella para buscar su auto.
—Rose…
—Sh… tranquila.— continuó hablando despacio mientras la acomodaba en el asiento trasero— Cariño, necesito que me escuches, ¿si?— observó cómo Brook asentía aún con los ojos cerrados— Seguramente tu hermano tenga que pasar la noche aquí… tu irás a mi casa y te quedarás conmigo, ¿de acuerdo?
—¿No puedo quedarme con Emmett?— preguntó abriendo sus ojos de repente.
—Me temo que no…—se mordió el labio— Tengo entendido que ustedes no tienen a nadie, si ellos se enteran, llamarán a alguien para que venga a buscarte y… La situación es complicada, Brook.
—Está bien, Rose.— Rosalie la observó un momento, tal vez Brook estaba demasiado cansada para discutir o en serio comprendía la situación, una de dos.
—Iré para ver si hay alguna noticia, no salgas del auto ¿de acuerdo?— Brook asintió y Rosalie caminó apresurada al interior del hospital.
Le costaba creer cómo su vida había cambiado en tan sólo dos semanas. En cómo creyó que no volvería a ver a Brooklynn, aquella niña ladronzuela que había allanado su casa y había mejorado sus días imprevisiblemente.
Emmett estaría bien, su padre le había dicho que por esa noche no despertaría y que tal vez por la mañana se encuentre algo mejor. Brooklynn no podía seguir en el hospital sola, las enfermeras lo notarían y no tardarían en llamar a servicios sociales, por lo que decidió llevarse a la niña a su casa y regresar antes de que Emmett despierte para que no se alarme por su hermana ni haga alborotos. Aunque claro, ella no era una cara que a él le gustaría ver.
—Había una niña con él…— comentó Carlisle luego de explicarle la delicada situación a Rose.
—Vinieron dos adultos y se la llevaron.— mintió— Creo que eran sus abuelos…—frunció el ceño.
—¿Y no se quedaron? Qué extraño.
—No querían que la niña pasara la noche aquí.
—Bien.— dijo Carlisle tragándose el cuento— Llamaré a tu madre…
—Ya la llamé. Le expliqué en resumen que tuviste una urgencia. Edward pensaba acercarse pero le dije que no era necesario…
—Gracias, hija— le sonrió— Lamento haber arruinado la noche.
—No te preocupes papá, Edward lo entiende. Además, creo que todos sospechamos lo que iban a contarnos— sonrió.
—Espero que nuestras sospechas sean confirmadas entonces. ¿Necesitas que te acompañe?
—No, voy en mi auto, no te preocupes.
—Mándame un mensaje cuando llegues.
Rosalie se llevó a Brook a su casa con miles de cosas en la cabeza. ¿Qué demonios había pasado? ¿Qué hacían en Seattle? Observó a la niña dormida en el asiento de atrás, Brook sollozaba en sueños y eso le rompía el corazón. Sabía que se estaba arriesgando pero no iba a pensarlo demasiado o colapsaría. Debía mantenerse cuerda para poder enfrentar a una niña que pediría insistentemente por su hermano y luego tener que ir al hospital para ver a Emmett y decirle que todo estaría bien. Tenía que estar bien.
Hola! lamento la demora pero llegué a tiempo, ¿no? Espero que les haya gustado el capi...
Gracias por los reviews en el capítulo anterior Moshisushi, Emmett McCartys angel, Maryluna y jupy :)
No creo tardar mucho en el próximo capítulo así que espero actualizar antes que termine la semana. Gracias por leer!
