Capítulo 4: Next Generation Of Great.
Disclaimer: Los personajes de Little Witch Academia asi como todo lo relacionado a la saga no me pertenece, son propiedad de Yō Yoshinari y del estudio Trigger.
—De nuevo —indicó con seriedad Diana, marcando el inicio de la pista de pruebas.
—¿Otra vez? Pero si me salió bien —cuestionó Nathan desde su escoba mientras regresaba.
—Puede ser, pero fue lento. Así no puedes aspirar a otra cosa que el último lugar —respondió fríamente la rubia.
En cuanto el hijo de Akko empezó, Hedda llegó, quedándose al lado de Diana.
—¿Cómo va Nathan?
—Mejorando... Sin embargo, le falta para alcanzar un nivel óptimo —fue la contestación de la profesora.
—Ha puesto mucho empeño en 4 días para mejorar. Y aún le sobra tiempo —agregó con tranquilidad la hija de Frank y Lotte.
—Mientras no baje la intensidad...
—Deberíamos ayudarlo un poco —la sugerencia provenía de Yarine, que se había acercado de una forma tan discreta, que ni la propia Cavendish pudo percatarse de su presencia hasta antes de que hablara.
—Es una buena idea —la rubia sonrió a su compañera.
—Si eso planean, supongo que puedo retirarme. Tengo que atender algunos asuntos —Diana dio media vuelta y empezó a alejarse— Confío en ustedes.
—Gracias, profesora, no la decepcionaremos —Hedda y su compañera se despidieron de la mayor y posteriormente montaron sus escobas.
—"Es bueno que Nathan aprenda cosas de alguien que no sea yo, de lo contrario se volvería muy dependiente..." —la maestra observó de reojo a los estudiantes y una leve sonrisa se formó en su rostro— "Sí, es lo correcto..."
—Te inclinas mucho...
—¿Cómo dices? —Nate giró un poco su cabeza para ver a Yarine.
—Cuando quieres acelerar... Inclinas demasiado tu escoba hacia adelante o hacia atrás —señaló la hija de Jasminka.
—Creía que eso estaba bien...
—Si no puedes mantenerte firme al volar, por más dinámica que intentes darle, no te servirá de nada.
—C-comprendo...
—Al menos estás haciendo algo bien, tus piernas no están muy separadas de la escoba, y eso puede ayudarte a no perder velocidad en algunas rectas.
—Oh... —el joven estaba maravillado de lo mucho que la rusa parecía saber.
—¿Y qué tal crees que estás de reflejos, Nathan? —preguntó de repente Hedda.
—Supongo que bien... Y debo estarlo, si se trata de una carrera de relevos.
—¿Te parece si hacemos un ensayo ahora? —Yarine empezó a alejarse en su escoba— Lo haremos a corta distancia, Hedda te dará el relevo y tu tendrás que pasármelo de forma rápida y precisa.
—De acuerdo —el hijo de Akko y Andrew se posicionó, esperando a que su amiga empezara el ejercicio.
—3 de 5... Supongo que no está mal —Nathan caminaba junto a sus compañeras luego de terminar la práctica.
—Creo que le agarraste la mano en el cuarto intento —Hedda mostró una sonrisa nerviosa.
—Estás alcanzando un nivel aceptable para la carrera. Vas por buen camino —agregó Yarine de forma seria.
—Oh, siguen aquí —Diana llegaba en dirección contraria, llevando consigo un paquete— Eso es bueno, tenía que entregarte algo.
—¿A mi? —el castaño observó confundido a su profesora.
—Justamente fue una de las razones por las que tuve que retirarme. Para la carrera es necesario que estés en las mismas condiciones que una estudiante de Luna Nova... Y eso incluye, por supuesto, el uniforme —Cavendish le pasó el paquete a su alumno.
—¡Wow! Muchas gracias —el nieto de Paul Hanbridge observó un segundo el envoltorio— ¿No voy a tener que usar falda, verdad? —bromeó.
—Casi, tuve que hablar seriamente sobre eso con la directora. Por un segundo casi resolvemos que te tendrías que depilar las piernas —los tres estudiantes miraron sorprendidos a la educadora antes de que esta agregara— No es cierto, estaba bromeando —la rubia giro dispuesta a marcharse nuevamente.
—Je... ¡Nos vemos, profesora! —Nate la despidió animadamente.
—Lástima... Seguro tenías lindas piernas que mostrar —dijo Hedda para que después los tres rieran.
En la noche, la familia Hanbridge-Kagari estaba reunida en el comedor en plena cena.
Nathan atesoraba esos momentos ya que no era común. O al menos lo hacía, hasta que su madre dio un aviso que casi le hace escupir el agua que estaba tomando.
—¡Tu tía Sucy vendrá de visita!
—¿C-cómo dices, mamá? —el chico hacia lo posible para no temblar. Respirar profundo, contar mentalmente ciertos números en distinta cantidad.
—Que Sucy vendrá de visita un par de días —a diferencia de su hijo, la expresión de Akko era de alegría— Costó mucho convencerla pero al final aceptó ¿No es genial?
—Eh, claro, excelente... —buscó con la mirada a su padre, esperando una objeción o algo que lo salvara de ese destino. Pero nada, Andrew se mostraba casi indiferente al anuncio. Y era en parte obvio, después de todo, ellos no tenían que soportar lo mismo.
Había escuchado historias de cómo era la amiga de su madre cuando eran estudiantes. Y, si tuviera que diferenciar a aquella adolescente con la mujer que conoció, la diferencia era ínfima.
Desde muy pequeño fue víctima de las distintas maldades de su "tía". Como aquellas veces que le contaba historias de terror hasta dejarlo al borde de mojar la cama. O más adelante, jugándole bromas pesadas y de mal gusto. Y nunca olvidaría la vez que la mayor le pidió ayuda con un experimento, a los 13 años.
Desde entonces siempre buscó evitarla. Porque Sucy para él era como esos parientes lejanos que uno preferiría no volver a ver.
—Y... ¿Cuándo vendrá? —preguntó, queriendo saber cuánto tiempo le quedaba de "paz".
—Pues, más o menos llegará a tiempo para ver tu carrera. O para felicitarte.
—¿Eh? ¿Irán?
—¿Cómo no vamos a hacerlo? Ese tipo de eventos requieren todo nuestro apoyo —enfatizó Akko, levantando ambos brazos.
—Lo dices como si fuera de vida o muerte...
—¿Es algo importante para ti, no? Entonces también debe serlo para nosotros.
—Entiendo… —no esperaba escuchar tales palabras de su madre, no de esa manera. Y no evitó cuestionarse que la movía actuar de esa manera realmente ¿Amor de madre, culpa, responsabilidad?
—Ejem… —Andrew, con sutileza, logró llamar la atención de ambos— Yo no puedo asegurar nada. Trataré de llegar si mis tiempos me lo permiten.
—Aguafiestas ¿Cómo pretendes ser un buen padre si no puedes cumplir en algo tan básico? —inmediatamente Atsuko le reprochó.
—Mis deberes como padre y gobernante son mi prioridad. Por ello, no puedo permitirme fallar con ninguno —la tranquilidad de Andrew contrastaba con las explosivas reacciones de su esposa— Espero librarme de todas mis actividades para llegar a tiempo.
—Tampoco te molestes tanto, no es tan…
—¿Es importante para ti? —interrumpió el mayor.
—¿Eh? Sí, lo es… —contestó Nathan un poco sorprendido.
—Es todo lo que necesito saber… —el padre sonrió ligeramente.
—Se las arregló para salir bien parado… —murmuró Akko, jugando con el tenedor.
La extrema confianza de sus padres se transmitía a Nathan. Pero también presión, o tal vez motivación, a dar lo mejor de si para ganar esa carrera. Su mente estaba enfocada en ello más que nunca.
—¿No deberíamos seguir entrenando? —preguntó el joven Hanbridge a sus compañeras de equipo, que habían optado por reunirse en la biblioteca.
—No sólo debemos prepararnos de forma física, sino también mental para la competencia —contestó Hedda— Es por eso que vamos a hablar sobre nuestros rivales.
—¿Nuestros rivales?
—Estoy de acuerdo con ello —secundó Yarine cruzándose de brazos.
—Bien, las principales candidatas a ganar este año son las integrantes del equipo amarillo, violeta y verde —comenzó la hija de Lotte— Cuentan con al menos 1 bruja talentosa con la escoba. Sue Lockhart en el equipo amarillo, las gemelas Feng en el equipo violeta y Rusalka Krastev en el verde.
—¿El equipo azul no participa este año? —la interrumpió la chica de Rusia.
—Sí, lo hacen, y son competitivas, pero… dudo que puedan llegar a primer lugar —contestó Hedda para después encogerse de hombros.
—Subestimar a un equipo puede ser un grave error, hay que considerar todas las variables —señaló la integrante más reciente del equipo.
—Disculpen, todo esto me hace preguntarme ¿Y cuáles son nuestras probabilidades de quedar en primer lugar? —Nate sintió la necesidad de hacer esa pregunta. Pero la primera reacción de completo silencio que le dieron sus compañeras lo preocupó.
—50/50… —Hedda finalmente dio una respuesta y luego observó a Yarine, que sólo asintió.
—¿Y eso en comparación de los demás equipos es bueno o malo? —preguntó el castaño nuevamente.
—Depende si quieres ver el vaso medio vacío o medio lleno. Somos un equipo nuevo y con miembros de distinto origen, no podemos saber cómo va a resultar frente a equipos con mucho más tiempo de desarrollo —esas palabras, aunque un poco desalentadoras, eran ciertas y Nate lo sabía. Si tenía que soñar, iba a hacerlo con los pies sobre la tierra al menos.
—Comprendo. Con permiso —apenas terminó de decir eso, el hijo de Akko y Andrew se levantó de la mesa y caminó hacia la salida.
—¿A dónde vas? —la rubia dirigió una mirada un poco confundida a su amigo.
—A practicar, obviamente, al menos quiero llegar al 60/40 —contestó animadamente el chico antes de irse.
—"Cielos, ni todas las normas estrictas que aprendió pueden con sus genes" —Chariot, cerca de una de las estanterías, observó a aquel muchacho optimista— "Sin embargo, no puedo ignorar que alguien más tiene que ver con eso" —tomó uno de los libros, más bien, un anuario a la vez que esbozaba una sonrisa.
—"Toma una decisión"
—"Parece que ganaste"
—"¡Por favor, Diana!"
—"¿Es lo que desea tu corazón?"
—"¡Perdóname!"
—Perdóname… —abrió sus ojos en la oscuridad de su cuarto, percatándose de que en verdad todo fue sólo un mal sueño mezclado con amargos recuerdos— ¿Lágrimas? —palpó su rostro comprobando efectivamente que estaba llorando ¿Por qué? ¿Por qué lloraba? Si esas penas pertenecían solamente a la Diana Cavendish del pasado. A aquella joven que fue muy ingenua e impulsiva, casi dándole la espalda a sus principios.
Al fijarse en la hora recordó que ese día sería al fin la esperada carrera. Podría ver si sus enseñanzas habían dado frutos o si fracasó como maestra. Y, esa duda resultaba más pasajera y hasta agradable comparada con seguir pensando en antiguas penas.
Nathan había llegado temprano, dejando a su madre batallar con la almohada unas horas más. Podía ver a ciertas estudiantes que no participaban realizar las últimas preparaciones para el evento.
—¿Nervioso? —preguntó alguien detrás de él. Quién resultó ser Yarine, la cual también se había adelantado.
—¿Cómo no estarlo? Si las chances de hacer el ridículo y tener éxito están prácticamente igualadas —contestó Hanbridge, dando otra mirada a los preparativos y volviéndose a su compañera.
—Oye ¿Y qué pasó con esas energías que tenías el otro día? —recordó divertida la rusa— ¿No tienes hambre?
—¿Eh? No, por ahora no.
—Mi madre dice que a veces un buen aperitivo puede calmar los nervios— Nate soltó una pequeña risa ante el comentario de Yarine, al menos lo distrajo un poco.
—¿Le contaste a tu madre sobre la competencia?
—Por supuesto. Vendrá hoy a verme.
—¿En serio? Bueno, eso me deja más tranquilo— el estudiante apoyó ambas manos en su escoba.
—¿Tus padres también vendrán?
—Eh, tal vez mi madre solamente. Mi padre suele estar ocupado.
—Ya veo… Debe ser difícil cuando se ocupa un cargo tan importante.
—Sí, así es… —Nathan permaneció en silencio, cuestionándose cómo formular su siguiente pregunta a su compañera— Disculpa, creo que sonará raro lo que diré ahora, pero… ¿Alguna vez has sentido que lo que haces no enorgullece a tus padres? O, más bien, los decepcionas.
—¿Decepcionarlos? —la chica de Rusia ladeó la cabeza, pensando en su respuesta. Luego sonrió— Pareceré un registro andante de lo que me dicen, pero es que me recuerda a algo que me dijo mi papá hace un tiempo —el integrante masculino del equipo tenia completamente su atención en lo que iba a decir— 'Si de verdad te gusta, si amas lo que haces, lo demás no importa'. Creo que era así…
—Vaya…
—¡Claro, mientras lo que hagas no sea nada ilegal! —se apresuró a añadir Yarine, causándole gracia a su compañero.
—Gracias, Yarine —sonrió el hijo de Akko y Andrew.
—De nada, supongo —iba a preguntarle sobre el motivo de tal duda, aunque prefirió quedarse con una conjetura.
—¿Hablando sobre la estrategia para hoy? —Hedda hizo acto de presencia, acercándose a ellos.
—Algo así.
—Ya llego la jefa —bromeó el chico.
—No me digas así, me hace parecer mandona —inmediatamente se quejó la hija de Lotte.
—Como quieras… ¿Aunque, no es eso cierto? —murmuró Nathan, aunque su compañera pudo escucharlo.
—¡Claro que no! ¿Tú que dices, Yari? —giró a ver a su amiga que solo desvió la vista a un costado— ¿Tú también crees eso? —bajó la cabeza, derrotada.
—Tranquila, sigues siendo una excelente líder para el equipo —dijo en un intento de consuelo el estudiante de Appleton— Lo que me lleva a preguntar… ¿Tienes planeado como nos dividiremos finalmente?
—Pues, sí. Yo empezaré la carrera, luego te pasaré el relevo a ti y entonces tú tendrás que llevárselo a Yarine —explicó, sorprendiendo un poco al hijo del Ministro.
—¿Yarine será quien definirá la carrera? —preguntó, mirando de reojo a la mencionada. No quería ofenderla, pero esa chica hasta el momento no le había demostrado una velocidad fuera de lo normal.
—¿Estás en desacuerdo con las posiciones? —no notaba malas intenciones en la interrogación de la rusa. Sin embargo, sentía que ella se había dado cuenta que desconfiaba de sus habilidades.
—Para nada. Además, la decisión de la líder es definitiva —soltó una pequeña risa antes de que la hija de Lotte lo despeinara con un golpe de su escoba.
Ya era hora de empezar la carrera, todas las competidoras ocuparon sus lugares, esperando la orden.
—Que nervios… —Hedda aguardaba mirando a su alrededor, sentía como si fuera la única que no estaba 100% concentrada.
—¡Hey, Hedda! —entre tanta gente pudo ver a lo lejos a alguien animándola— ¡Vamos, tú puedes!
—¿Señora Kagari? —parpadeó sorprendida, pero debió recuperar rápido la atención en la carrera que inició en pocos segundos.
—Y… ¡Arrancan! Empieza una nueva edición de esta gran carrera anual en Luna Nova. Soy su amiga Andy Evans y seré quien tendrá el privilegio de relatar todo lo que suceda en la competencia.
—¿Andy Evans? Suena más como Wangari —dijo para sí misma la japonesa, recordando a aquella compañera miembro del club de periodismo.
—Eso, en parte, es cierto —alguien se acercó a ella.
—¡Amanda! —fue grande su asombro ante la presencia de la estadounidense.
—Cierra la boca, que te vas a tragar un insecto —bromeó O'Neill por la expresión de su amiga.
—¿Pero qué haces aquí?
—¿No lo sabías? Suelo asistir a este evento hace un par de años. Me gusta ver si alguna de estas mocosas puede aunque sea imitar lo buena que yo era a su edad —se cruzó de brazos mirando el procedimiento de la carrera— Conozco a muchas de las niñas que estudian aquí. La locutora, por ejemplo, es la presidenta actual del club de periodismo. Y sus integrantes reciben a veces una visita de Wangari.
—Vaya… Con razón el parecido.
—Sí, es bueno que tengan a alguien con experiencia que les de consejos.
—¿Y no has considerado hacer lo mismo?
—Para nada, tengo poca paciencia y me da pereza —contestó, causándole gracia a Akko— Cambiando de tema… ¿Quién lo diría? La hija de Lotte, tu hijo y la hija de Jasminka, juntos, como equipo.
—Es estupendo que sea así.
—Es una buena coincidencia, gracias a que los tres tienen casi la misma edad y optaron por lo mismo.
—¿Qué hay de tu hijo?
—¿Kurt? Ese mocoso salió por el lado de su tonto padre. Nunca presentó un gran interés por la magia.
—De todas formas, Nate dice que es un buen chico. Y por cómo lo describió, diría que se parece mucho a ti —sonrió Kagari, y retomo su atención en la carrera.
—Lo dudo. Y hablando de Nathan, pronto será su turno. Espero que lo haga mejor que tú la primera vez.
—¡Ya casi! —la hija de Frank y Lotte se aproximaba a su compañero, peleando entre el tercer y cuarto puesto— ¡Tu turno, Nathan!
El chico asintió, tomando el relevo y tratando de acelerar lo más que pudo para no perder el paso de las otras competidoras.
—"Vamos, vamos, no puedo darme el lujo de ceder terreno" —a pesar de que iba a una gran velocidad, podía darse cuenta que para sus rivales no era suficiente. Incluso con todo el entrenamiento se sentía lento a comparación de los primeros puestos.
—¡Y aquí vienen más obstáculos! ¿Estarán listos?
Esa sección de la pista le resultaba bastante familiar. Justo como la que Diana usó para practicar aquella vez. Gracias a ese conocimiento, le resultaba más sencillo moverse, casi con naturalidad.
—¡Eso hijo, sigue así! —Akko y sus ánimos desentonaban con el resto de los presentes.
—"Muéstrales lo que puedes lograr, Nathan…"—desde otro lugar, Diana observaba la competencia sin dejar que sus facciones delataran sus pensamientos.
—"Sin duda… soy solo otro participante más. Solo un participante..." —podía ver como una de las integrantes del equipo amarillo estaba por delante de él y como otra, del equipo verde, ya casi lo alcanzaba— "¡Un participante más que va a ponerle las cosas difíciles! ¡Pase lo que pase, no me iré sin luchar!"
—¡Esto es increíble! ¡Nathan Hanbridge está peleando el segundo puesto, casi pegado a quien lidera la tabla de posiciones! —se escuchaba el efusivo relato de Evans— El primer hombre en la academia Luna Nova en competir, al menos hasta donde sé, y llegando a tal nivel de competitividad.
—No me gusta ser segundón —mientras decía esto, Nathan y las demás competidoras se acercaban al siguiente traspaso de relevos— No queda de otra, es tu turno ¡Yarine! —adelantó su mano, cada vez más cerca— Show… off! —murmuró con una sonrisa apenas dio el cambio a su compañera.
No quedaba nada más que hacer de su parte. Lo había dado todo y, aunque no fue suficiente, estaba satisfecho y deseoso de avanzar más. Ya solo le quedaba descansar y disfrutar del resto de la carrera, fuese cual fuese el resultado.
Hubiese sido un gran consuelo para él de no ser por lo que sus ojos, retornando la atención a la carrera, presenciaron. Yarine avanzaba a toda velocidad, dejando atrás a algunas de las competidoras que tanto temían antes de la carrera, había tomado la delantera y se mantenía al frente.
—Oh my…! ¿Es cierto lo que mis ojos están viendo? ¡Claro que sí! ¡Yarine está barriendo con la competencia! Va por todo y el oro. Es una bala… ¡No, se queda corto! ¡Un cohete! ¿Acaso Luna Nova nunca se dio cuenta de que tenía a alguien tan hábil con la escoba?
—¿Yarine era capaz de hacer algo así? —los ojos de Nathan estaban abiertos ampliamente, la sorpresa y la emoción del momento se apoderaban de él paso a paso hasta que solo se dejó llevar y empezó a animar a su compañera.
—Es asombrosa… —Akko mantenía sus ojos en el avance de la competidora.
—Tenemos que felicitarte, Jasminka, tu hija es genial —Amanda volteó a ver a su antigua compañera.
—Gracias. Y arruinaste mi entrada sorpresa —dijo la rusa acercándose— Aunque no esperaría menos de alguien que es buena con las predicciones.
—No es necesario predecirlo, solo hay que estar atenta al entorno.
—¿Qué tal va todo en tu pastelería, Jasminka? —preguntó Kagari, cada vez más alegre de encontrarse con una ex compañera tras otra.
—Bastante bien, tanto como para dejarla a cargo de mis tres mosqueteros.
—Justo iba a mencionar que me sorprendía que no hayas traído a ninguno de tus hijos o a tu esposo.
—Alguien tiene que hacerse cargo de la tienda, además el mayor ya puede cuidarse y ayudar a su padre con el más pequeño —su mirada fue a parar en su hija— De otra manera, no podría estar aquí para animarla.
—Je, podemos molestar a Lotte otro día con que es la única que no vino a apoyar a su hija —bromeó la antigua usuaria del Shiny Rod con ambas manos en la cintura.
—Tampoco es como si te hiciera mejor madre…
—Tu en primer lugar eres la que menos razones tiene para estar aquí, Amanda. Así que tu opinión está de más.
—¿Así de autoritaria eres? Pobre Nate… —aprovechó para molestarla la estadounidense.
—¡Para tu información soy una madre muy permisiva! —Jasminka solo pudo reír ante la creciente "discusión" de sus dos amigas.
—Yarine pierde un poco de ventaja en la recta final, sus rivales la están alcanzando ¿Será que se quedó sin "combustible"? —en medio del comentario, la compañera de Hedda y Nathan aumentó en un breve impulso su velocidad y no paró hasta cruzar la línea de meta— … ¡IN-CRE-I-BLE! ¡Tenemos un equipo ganador! ¡La combinación más extraña y el triunfo menos esperado!
—¿Ganamos? ¡Ganamos! ¡Sí! No puedo creerlo ¡Lo logramos! —efusiva, Hedda fue corriendo hasta donde estaba Nathan y lo abrazó.
—Esto si que es suerte…—sonreía el británico— Eh… Hedda… me cortas la circulación.
—Ups —se apartó un poco la hija de Lotte— Vamos con Yarine, ella sin duda es quien lo logró—tomó de la mano a su compañero y se apresuró a dirigirse hacia donde estaba la ganadora,
—Me llevé un buen susto allá, casi sentí que perdería la punta —la hija de Jasminka aún estaba recuperando sus energías luego de tal carrera.
—Diste un buen condimento dramático para el final —Hanbridge apoyó una mano en el hombro de la rusa, sonriendo.
—¡Sabia que podías hacerlo, Yari! Sabía que no me equivocaba en ponerte en la recta final —cubrió de abrazos a su amiga la joven descendiente de los Yanson.
—Me deben muchas explicaciones por ocultarme algo asi —"Nate" de repente bajó la cabeza— Y tal vez yo unas disculpas por dudar de…
—Está bien, no pasa nada —una fuerte palmada en la espalda hizo regresar la cabeza del chico a su posición original— Ganamos ¿no? Todos pusimos de nuestra parte y confiamos al fin y al cabo en los demás.
—No podría haberlo dicho mejor —Hedda asintió y enseguida Nathan también— Ahora vamos por ese trofeo.
El evento finalizó con la ceremonia de premiación. Con Chariot dándose el tiempo de dedicarles unas palabras a los ganadores y posteriormente al resto de las estudiantes de Luna Nova.
—¿Es idea mía o se ve más pequeña que en las fotos? —preguntó Hedda al observar la copa mientras iban a donde se encontraban sus familiares.
—No empieces con la soberbia de campeona —soltó una pequeña risa Yarine.
—¡Felicidades! —Akko se lanzó a abrazar al trio apenas estuvieron a su alcance— Estuvieron increíbles, una de las mejores carreras que vi en Luna Nova.
—Tampoco los infles tanto… Igual, los felicito, chicos, sobre todo a ti, me has sorprendido —señaló Amanda a Yarine— Y lo digo muy en serio, no es fácil sorprenderme.
—Gracias, aprecio eso —luego de contestar al elogio, la joven quedó cara a cara con su madre—Mamá…
—No esperaba que ganaras o no, pero de todas formas te traje tu postre favorito —dulcemente, Antonenko mostró a su hija la caja donde llevaba lo mencionado— Bien hecho, hija— no tardó en acoger en sus brazos a Yarine, en silencio, aunque compartiendo el momento profundamente,
—¿Es tarde para saludar a los campeones? —se les unió Andrew, acompañado de alguien más— Quisimos llegar antes, aunque al menos pudimos ver el último tramo de la carrera.
—¿Papá? —Hedda parpadeó dándose cuenta de la presencia de aquel hombre de cabello rubio. Pronto sus ojos se llenaron de lagrimas de alegría y corrió hacia él— ¡Papá! —tal era su emoción que casi lo embistió— Sí viniste…
—Claro que estoy aquí, Hedda. No iba a perderme algo así por nada del mundo —Frank acariciaba la cabeza de su hija— Perdona por llegar tarde.
—E-es suficiente con que hayas venido.
—Bueno, la próxima intentaré ser más puntual y de paso traeré a tu madre —soltó una carcajada el amigo de Andrew,
—Otra jugada que te sale bien últimamente —murmuró Akko codeando el hombro de su esposo.
Sin embargo, el político no le prestaba atención, incluso el congratular a su sucesor fue dejado de lado. Sus ojos estaban fijos en los de otra persona que se había presentado ante ellos. Una persona que sabía que encontraría si iba a Luna Nova.
—Diana.
—Andrew —el saludo mutuo un tanto frio logró atraer la atención de Nathan.
¿A qué se debía tal actitud? ¿Acaso imaginaba cosas o sucedía algo entre su padre y su profesora? Solo podía esperar a que esas dudas fueran en algún momento respondidas.
Stop! Hasta aquí lo dejo xD
Ya deseaba con ansias poder terminar este capítulo, que ya debería haberse publicado hace meses. Pero por muchas razones, distracciones, ocupaciones, como quieran llamarlo, terminé tardando tanto. Me disculpo por eso.
Aunque, como dije, es mejor no proponerme una fecha de actualización porque usualmente termino fallándole a mi querido público.
Igual, no tengan duda de que este fic pienso terminarlo, tarde lo que tarde. Mi amor a LWA impulsará mi inspiración (?) (o al menos eso espero)
Ahora debo también agradecer enormemente sus Reviews que espero haber contestado en su totalidad por PM. Y con gusto los seguiré leyendo y contestando.
¡Saludos a todos! Y prepárense porque el fic está cada vez más cerca de sus momentos más dramáticos. Espero y lo disfruten, así como también lo espero de este capítulo.
Have a nice day~
PD: Felices fiestas/año nuevo ultramente atrasadas de mi parte.
