Aviso: Pokemon no me pertenece, ese gran derecho le pertenece a GameFreak :c


Al inicio, solo al inicio tuve problemas sobre este capitulo, he ahi el por que me tomo tanto tiempo (Ademas del Dragon Ball FighterZ * - *) PEro aqui lo tienen, me esforce en el espero que les agrade OwO.

Aedora: Ya sabes Honey, Silver (con el que me engañas) es bastante OP aqui y siempre xDDDDD deberia hacer una referencia con Tapu Koko como jefe de los mohicanos(?) Y vamos que fue solo un detalle con lo de Spencer e_e y que bueno que al menos entendiste la pelea contra Molly o3o

SkySpecial15: AMIGO! al fin estas de vuelta y bueno, como aun no llegas a este cap pero me andas dando reviews pos aqui te pongo. Coincidentemente, que te encanta el personaje de Amber, aqui tienes un cap que sale bastante, asi que esperemos que te agrade. Mid y Kige, son los mas adecuados para entrenar a ese par de idiotas xDDDDD

Sin mucho mas que agregar, enjoy!


Capítulo 11: Velvet Doll.

-Afueras del Gimnasio de Pueblo Paleta, Pueblo Paleta. 17:00Hrs-

-¡Ah… aire libre! –Grito con energías el Douraji de cabellos negros -.

"El trio de Idiotas." Apodados por Mid, salían victoriosos del gimnasio de Molly Hale, la actual Líder de Gimnasio de Pueblo Paleta. Después de una dura batalla en la cual se jugaron el todo por el todo, con increíbles tácticas para distraer a su rival y así obtener la ventaja, lograron su primera victoria en una Batalla de Gimnasio oficial.

Asphalt estiraba sus brazos, lo hacía con placer para poder estirar todos aquellos músculos tensos y apretados que aún quedaban en su cuerpo, se sacó el estrés de la batalla dando un potente grito de júbilo al son de comenzar a reír junto con su primo, quien lo imito en su ritual. Amber por otro lado, apenas podía sentir su mandíbula de tanto que la había apretado viendo la infernal batalla.

-¡Ah, tenemos la Medalla Incolora! –Asphalt observo un poco más su medalla para luego engancharla en el revés de su chaqueta -.

-Fue un desafío, pero lo logramos. –Le siguió Amethyst, el cual también veía la su propia medalla antes de engancharla en el revés de su pañuelo morado -.

-¡Ok muchachos, solo por haberme ganado, no significa que todo será más fácil de aquí en adelante! –Dijo Molly con aquella sonrisa simpática de siempre -. Cada Gimnasio será un reto único, aprendan de ellos, no solamente son para librar batallas.

-¡Si! –Dijeron ambos al mismo tiempo antes de sonreír -.

-Señorita Molly. –La llamo Amber -. ¿Cuál debería ser nuestro siguiente destino? –Pregunto la joven Ordeals -.

-Bueno, veamos… A ver, tu Asphalt. –Dijo mientras apuntaba a su bolsillo -. Dame tu PokeGear un segundo.

-Claro.

El muchacho le entrego el aparato a la Líder del Gimnasio. La mujer se manejaba con el aparato, pareciendo que ella misma poseía uno o al menos lo tuvo… Molly entonces accedió a la función del mapa y le pidió a los chicos que se acercaran.

-Ok, ahora mismo estamos aquí. –Señalo Molly en el mapa digitalizado del PokeGear -. Yo les recomendaría ir aquí. –Con su dedo marco a Ciudad Carmín, una ciudad que Asphalt conocía más o menos -. No hay atajos, por lo que deberán usar el camino largo, aunque se los recomiendo. Además pueden detenerse en Ciudad Celeste, donde se encontraba antiguamente el Gimnasio de esa ciudad, hay un teatro en el cual también se exhiben Concursos Pokemon.

-Podríamos detenernos en aquella ciudad para reabastecernos. –Menciono Asphalt, no muy interesado en el teatro -.

-Sí, también. –Molly ignoro aquella falta de interés y prosiguió -. Tengan cuidado aquí… -La Líder puso su dedo en un lugar que se marcaba, Monte Moon -. Ustedes son bastante fuertes, pero últimamente los Pokemon Salvaje de ahí han aumentado su peligrosidad.

-¡Ah, ahí capture a Dark Tower hace años! –Menciono Amethyst -.

-Sí, es posible que hace años hubieran atravesado el Monte Moon sin problemas, pero ahora es distinto. –Molly le entrego el PokeGear de regreso a Asphalt -. Seré totalmente directa en esto… Si quieren sobrevivir atravesando el Monte Moon, NO-SE-SEPAREN.

-¿Tan peligroso es ese lugar? –Pregunto Asphalt -.

-Hace años no voy al Monte Moon, pero hace cinco años, los Pokemon de ahí ya eran bastante fuertes. –Explico Amethyst -. Por lo que es probable que se volvieran más fuertes en estos años que han transcurrido.

-Muchas gracias, señorita Molly. –Agradeció Amber con una leve reverencia -.

-¡Oh vamos chica, aunque me digas señorita me siento más vieja si lo dices de manera tan educada! –Molly puso su mano izquierda en el hombro derecho de Amber mientras le cerraba un ojo y con su mano derecha levantaba su dedo índice mientras lo movía de un lado al otro -. Solo dime, Molly.

-De acuerdo, Molly. –Amber le sonrió de manera sincera a la Líder, la cual se la devolvió mientras ponía sus manos como jarra para luego verlos a los tres -.

-¿Se irán de inmediato? –Pregunto curiosa y a la vez sabiendo la respuesta de los jóvenes -.

-Eso planeamos, nos tardaremos un poco pero… -Asphalt señalo al Centro Pokemon a las afueras del Monte Moon en el PokeGear -. Podríamos llegar para la noche y descansar en ese lugar.

-Entonces les deseo suerte, ¡Cuídense! –Molly se despidió del trio y los vio como comenzaban a marcharse hacia la salida del Pueblo Paleta. Una vez se fueron, Molly se sonrió para comenzar a caminar hacia el gimnasio -. Esos niños son prodigios, con el entrenamiento y motivación correctos, no tardaran en ser profesionales.

La Líder de Gimnasio entro en la gran mansión que tenía por Gimnasio, los chicos desaparecieron de Pueblo Paleta y una figura se asomaba por entre las casas. El cabello celeste del muchacho ondeaba de manera calma con la brisa del lugar, este llegaba hasta su nuca y sus mechones de adelante no cubrían sus ojos pero si algunos cabellos molestaban su vista, su piel pálida estaba marcada por varias cicatrices alrededor de su cuerpo, tenía una playera de color gris de tela gruesa sin mangas y con cuello de tortuga, llevaba guantes de cuero negros, pantalones negros con una capa de tela delantera a modo de delantal hasta la mitad de los muslos y por la parte de atrás, otra tela más larga hasta las rodillas a modo de gabardina y botas largas gruesas del mismo color. Sus ojos anaranjados y con ojeras marcadas, como si no hubiera dormido en años, observaban el lugar, donde ya no había nadie, como observando lo que ya sucedió.

El brazo del muchacho tenia enrollado una especie de cola blanca desde su mano derecha hasta el codo. En la mano del joven, había un pequeño reloj de mano, con cobertura de plata y delineaciones de oro con las cuales se formaba el símbolo del infinito.

En el medio del cuerpo del Reloj, se abrieron dos ojos totalmente amarillos y circulares, y rápidamente, este comenzó a moverse como si vida propia tuviera, el cuerpo del extraño reloj quedo a la altura de la cabeza del muchacho mientras veía en dirección hacia donde desaparecían los jóvenes.

-Ya acabaron el primer gimnasio aquí, Chronit. –Dijo el joven mientras sacaba su móvil, marcaba unos números y esperaba en la línea… … … hasta que alguien contesto -. Van camino de vuelta a Ciudad Plateada.

-¿Time? –Pregunto Jade desde el otro lado de la línea -. Debo decir que me sorprende saber de ti desde la última vez que hablamos. Desapareciste hace unos años… temiendo lo peor.

-Estuve investigando… -Se limitó a decir el "joven" Protomon Holder -. Tengo información que podría servirle a la Casa Douraji, así también como al descendiente de Makisotu Douraji.

-¿Seguro que aún no quieres conocer a Asphalt? –Pregunto Jade -.

-Prometí proteger a Makisotu con mi vida… y falle, no tengo derecho a aparecerme frente a su hijo. –Los sentimientos de Time hacían que le doliera el pecho, como si ardiera en rabia por recordar aquellas oscuras memorias -. Al menos puedo ayudar con información crucial.

-Te espero en la mansión, puedes cenar con nosotros. –Jade sonrió y decidió añadir algo más antes de que Time se negase -. Es poco probable que los niños vengan a la mansión, así que no temas en tener que topártelos.

-De acuerdo, me pasare por ahí. –Time corto la comunicación y así comenzó a caminar a paso desganado y desanimado hacia Ciudad Verde, para luego seguir hasta Ciudad Plateada -.

-Ciudad Plateada, Mansión Douraji, 22:00Hrs-

Decidieron detenerse en la Mansión, solo después de haber comprado algunas cosas para proseguir el viaje. Se aseguraron de comprar provisiones tales como; comida, agua, medicinas tanto humanas como para Pokemon, etc. Luego de que Amber y Amethyst discutieran alrededor de media hora con Asphalt, finalmente decidieron entrar en la mansión.

Había sido solo un día, pero por algún motivo se sintió como si hubieran estado bastante más tiempo fuera de la mansión Douraji. Todo seguía en su lugar, la madera del suelo aun brillante como siempre, los detalles hogareños eran lo que hacía a la mansión Douraji, una de las más hermosas de la región.

Subieron las escaleras centrales y caminaron directo hasta el despacho de Jade, mientras que otro visitante, de cabello celeste, entraba por la misma puerta a paso desganado y sin ritmo. El trio de jóvenes abrió la puerta del despacho de Jade, quien leía de manera concentrada un libro gastado. La mirada concentrada del Douraji no se despegó del libro un solo segundo, ni siquiera cuando escucho la madera crujir tras el pisar de su único hijo.

-Time, llegaste a tiempo. –Dijo Jade, para subir su mirada y encontrarse con tres individuos, ninguno con el nombre antes mencionado -. Oh… ok esto es incómodo…

-¿Time? –Pregunto Asphalt -.

-¿Quién me ha… -En eso, aquel joven de cabellos celeste, el cual fue invitado por la cabeza de la familia Douraji a cenar, entro al despacho para encontrarse no solo con Jade, sino también con su hijo, sobrino y Amber -. …nombrado?

-No, ahora si esto es incómodo. –Se corrigió Jade -. Ok pensé que no pasarían por la mansión tan rápido.

-Solo queríamos pasar a verte y mostrarte nuestras primeras Medallas. –Explico Amethyst -.

-Dijiste que no estarían aquí. –Reclamo Time, molesto, aun mas cuando Asphalt se lo quedo mirando -. ¿Qué rayos miras?

-Dije probablemente. –Le corrigió Jade -.

-¡¿Quién te crees que eres para hablarme así, subnormal?! –Aquel tono agresivo molesto a Time, bastante -.

-Ok, no hace falta pelear. –Calmo Amber -.

-Amber está en lo correcto. –Siguió Amethyst -. Nosotros solo estábamos de paso, ya nos íbamos de todos modos.

-Podrían quedarse a cenar, descansar y luego partir en la mañana. –Ofreció Jade -.

-En ese caso, será mejor que me vaya. –Time comenzó a darse la vuelta, pero Amethyst volvió a tomar la palabra -.

-¡No es necesario! –Dijo en tono amigable y animado -. Debemos seguir nuestro camino, no nos queda mucho tiempo y queremos aprovechar nuestra aventura al máximo, ¿Verdad Asphalt?

-… -Asphalt se quedó mirando de manera enojada a Time, quien le devolvía el mismo rostro, aunque algo más cansado. Entonces Amethyst, decidió darle un pequeño golpe con el codo a su primo, entonces este reacciono, no sin antes sobarse el lugar golpeado -. Sí, es verdad, solo pasamos a saludar, pero tal parece que el Tío Jade, está ocupado y nuestras madres no se encuentran en casa.

-Lira y Freya se encuentran en Ciudad Celeste. –Explico Jade -. Quizás puedan toparse con ellas.

-Me parece perfecto, ya nos vamos padre. –Amethyst corrió y le dio un abrazo a su padre -. Cuídate.

-Tú también. –Jade le devolvió el abrazo antes de mirar a Asphalt -. Cuídense ambos.

-No te preocupes tío, estaremos bien. –Asphalt le sonrió de medio lado antes de salir del despacho junto con su grupo -.

"El trio de Idiotas" se fue a paso firme, hasta salir de la gigantesca estructura. El silencio reino mientras Time seguía viendo la puerta por la que los jóvenes se habían marchado y Jade se limitaba a mirarlo con curiosidad. No había manera de saber si estaba enfadado o no, con aquella expresión de cansancio y desvelo.

-Huh… ¿Cuáles eran las probabilidades? –Pregunto Time al aire -. El muchacho tiene agallas.

-Como su padre. –Dijo Jade -.

-Las agallas mataron a su padre. –Respondió con un deje molesto, para luego calmarse y mirar a modo de disculpa a Jade -. Lamento haber dicho eso, no sé por qué lo dije.

-Aun estas herido. –Supuso Jade mientras se acercaba al hervidor, lo rellenaba de agua y luego, lo encendió -. No es fácil, perder a alguien que quieres.

-No, no lo es… -Time dio un largo suspiro antes de sentarse en la silla frente al escritorio del Douraji -. Sabes, no es fácil hablar de la persona que me gustaba frente a su hermano.

-Mucho menos fácil para el hermano, iniciar una conversación así. –Le siguió el de cabellos blancos, esperando a que el agua hirviese para servir unas tazas de café -. Soy el único que se dio cuenta de ello y que hasta ahora lo sabe.

-Prefiero que así se mantenga. –Time se masajeo los parpados, de manera agotada -.

-¿Cuánto has dormido esta semana? –Pregunto Jade, preocupado por el estado de salud de Time -.

-No lo sé, ¿quince horas? –Ni siquiera él sabía cuanto tiempo de sueño había logrado tener -. Trato de no pensar en ello.

-Esto se está volviendo difícil para ti, quizás deberías considerar tomar unas cuantas horas para dormir más. –Jade se acercó para darle la taza con café a Time -.

-No puedo darme ese lujo, no aun. –Dijo Time recibiendo la taza que Jade le había alcanzado -. De todos modos, decidí partir mañana. Por lo tanto, hablemos sobre la información que poseo en la cena.

-Les diré a los encargados que vayan preparando la cena, mientras podemos conversar. –Jade dio un largo sorbo a su café, no sin antes ingerir las píldoras que tanto lo tenían con vida desde hace ya muchos años -.

-Ruta 3, 23:00Hrs-

El grupo había abandonado la mansión y procedió a avanzar por la Ruta 3, camino hacia el Monte Moon. El camino era largo y probablemente no podrían llegar ahí en la noche, pero se sorprendieron al ver gran cantidad de Entrenadores aun batallando. Algunos apostaban dinero y otros objetos, pero la misma regla existía desde hace años en Kanto y en todo el mundo.

-¡Si dos entrenadores se miran a los ojos, mejor prepárate para pelear! –Dijo un tipo de unos cuarenta y tantos años, con una gorra hacia atrás de color azul, playera amarilla y unos shorts azules -.

-¿No estas algo grandecito para vestirte así? –Pregunto Asphalt de manera maleducada -.

-Asphalt. –Reprocho su primo al aludido -. Disculpe señor, mi primo suele hacer eso… ¿A cuál de los tres se refería con pelear?

-¡Pues a la jovencita aquella! –Al decir aquello, Amber retrocedió unos pasos al mismo tiempo que ambos jóvenes se acercaron peligrosamente al hombre adulto -.

-¡Con ella no te metas viejo verde! –Dijeron ambos al unísono mientras amenazaban con sus miradas al pobre hombre -.

-¡Ok, perdón, que sea alguno de ustedes! –Dijo el hombre -. ¡De todos modos debo entrenar para la Liga Pokemon y no tengo compañero siquiera!

-Ame, tu encárgate por favor. –Dijo Asphalt mientras se sentaba en una roca -. Amber, deberías sentarte también -.

-¡Si! –La muchacha corrió hasta una Roca al lado del Douraji, para poner distancia entre los entrenadores que batallarían -.

-¡Ok, que sea uno contra uno, mi nombre es Joey! –Anuncio el hombre -.

-Me llamo Amethyst. –Dijo el Douraji mientras tomaba una Pokeball -. ¡Valerian, ve!

El de cabellos blancos y ojos anaranjados, lanzo grácilmente su Pokeball, la cual en medio del aire se abrió, liberando a un pequeño Dratini, el cual lanzo un gruñido al aire preparándose para la batalla que se avecinaba.

(Battle! Trainer (Johto Version) - Pokémon Heart Gold & Soul Silver Music Extended)

-¡Te demostrare que mi Raticate está por encima del porcentaje normal de los demás Raticates! –Luego de decir aquello, lanzo su Pokeball y al abrirse esta en mitad del aire, libero a un gran Raticate… común y corriente a la vista de cualquiera -. ¡Entonces comencemos, usa Placaje!

-Valerian, Onda Trueno y evádelo. –Ordeno Amethyst de manera firme -.

El Dratini de Amethyst cargo energía eléctrica y la lanzo contra el Raticate, este pronto sintió los efectos de la parálisis y sus movimientos quedaron restringidos por este. Valerian no tuvo problemas en evadir el Placaje de aquel Raticate que se aventó contra él.

-¿Qué sucedió? –Pregunto Amber -.

-Ame uso Onda Trueno, un ataque que tiene un cien por ciento de probabilidades de Paralizar al oponente, en ese estado de Parálisis, el Pokemon le cuesta moverse y pierde movilidad casi tres veces de su velocidad original. –En eso, ambos notaron como pequeños rayos amarillos adornaban el cuerpo del Raticate -. Además, está la posibilidad de que el Pokemon no pueda moverse en lo absoluto.

-¡Oh! –Dijo Amber interesada en la pelea -.

-¡Raticate, tu puedes, usa Mordisco! –Ordeno Joey -.

-No podrá moverse bien, Valerian. –Ame sonrió de manera amable hacia Joey -. Furia Dragón.

El Dratini de Amethyst, disparó una bola de fuego azul y amarillo, la cual viajo rápidamente hacia el Raticate de Joey. El impacto fue bestial, pero no basto para derrotar totalmente al Raticate, quien desafortunadamente, no pudo moverse debido a la parálisis.

-¡Vamos Raticate, debes luchar! –Grito un Joey algo desesperado -.

-Valerian, acaba esto con un Cola Dragón. –Amethyst sonrió nuevamente hacia Joey, quien no podía creer la facilidad de su pronta derrota -.

De manera ágil, el pequeño Dratini envolvió su cola en una brillante energía de color purpura, con la cual azoto contra el cuerpo del Raticate, enviándolo a volar hasta los pies de su entrenador, ya debilitado.

-¡Ahhh, maldición, volví a perder! –Dijo Joey incrédulo -. ¡Pensé que por ser jóvenes, tendría mejor oportunidades!

(Detener)

-Me subestimaste, pero está bien, Joey. –Dijo Amethyst mientras corría hacia el Raticate con una poción en las manos -. En estos tiempos, ver a jóvenes entrenadores, no es algo muy común.

-Sí, tienes razón, gracias por sanar a mi Raticate. –Dijo Joey cuando Amethyst aplico el objeto, para luego aplicar el Anti paralizar -. Oye chico, tu Dratini está brillando.

-¿Qué? –Dijo Amethyst volteándose a ver a Valerian -.

-¿Qué sucede Asphalt? –Pregunto Amber -. Es como Aerosmith en el gimnasio de Molly. –Recordó ella -.

-Amber, Valerian está evolucionando. –Anuncio Asphalt mientras que Valerian comenzaba su proceso evolutivo -.

El pequeño cuerpo serpenteante de Valerian comenzó a alargarse aún más, ninguno supo cuantos metros logro alcanzar. En la punta de su cola, aparecieron dos Gemas de color azul, una más grande que la primera, otra gema apareció en el cuello del Pokemon, en la frente del dragón, creció un pequeño cuerno y las protuberancias que tenía como orejas, cambiaron de forma parecidas a las de unas alas.

Entonces, Amber decidió hacer uso de su Pokedex, por primera vez.

"Dragonair, el Pokémon dragón. Dragonair tiene la habilidad de manipular los elementos a voluntad. Sus cristalinos orbes parecen darle al Pokémon el poder de controlar el clima libremente."

-¡Vaya Valerian, te convertiste en un poderoso Dragonair! –Amethyst acaricio el suave cuerpo nuevo de su Pokemon Dragón -.

-¡Felicidades a ambos! –Dijo Amber emocionada -.

-¡Si chico, felicidades, me destrozaste y debo decir que fue una gran experiencia! –Dijo Joey regresando a Raticate a su Pokeball -. Sera mejor que vuelva a casa o mi mujer me regañara… ¡Que tengan suerte muchachos!

Joey se despidió del grupo mientras ellos aun admiraban la hermosura del gran Dragonair que tenían frente a ellos. Pero la noche les cayó encima y aun no lograban atravesar toda la Ruta 3, ni siquiera para lograr llegar y pedir refugio en el Centro Pokemon y tampoco querían regresar al Centro Pokemon de Ciudad Plateada.

Decidieron acampar, después de todo, era la primera vez que lo hacían y pensaron que sería una idea estupenda. Caminaron hasta encontrar el lugar perfecto y todos ayudaron para armar el campamento.

Gracias a las llamas de Torchic, lograron tener una fogata con la cual poder abrigarse en la fría noche, además de poder cocinar. Los demás ayudaron a levantar las tiendas de cada uno mientras Aerosmith y Salvador, vigilaban los alrededores, ambas aves tenían una excelente vista y podían ver si una amenaza se les acercaba en mitad de la noche. La oscuridad de la noche no era un impedimento para sus ojos y lo sería menos cuando se dispongan a entrar en el Monte Moon.

Una vez estuviese todo armado y los vigilantes se asegurasen de que no había peligro cerca, comenzaron a preparar la cena, un estofado de verduras con carne hecha de bayas. Sirvieron un poco a todos, inclusive a sus Pokemon y comenzaron a degustar la cena improvisada de la noche. No era mucho, de hecho la ración para cada uno tuvo que ser no muy abundante para que alcanzara para todo el mundo, pero se sentían bien, era un sentimiento de libertad o quizás de independencia lo que los motivaba.

-¡Esta delicioso! –Exclamo el de cabellera negra, mientras terminaba su plato de comida -. ¡Ah, con el dinero que ganemos enfrentando a otros entrenadores, podremos darnos un mejor gusto para la próxima cena!

-Para ello, debemos entrenar y asegurarnos de no perder, si perdemos entonces nosotros debemos dar dinero. –Dijo Amethyst dejando su plato ya vacío a un lado -. No es por ser rudo, pero Joey no entreno mucho en sus años de Entrenador, no esperemos rivales tan fáciles la próxima vez.

-¡Pero enserio me encanto como dominaste el combate! –Alago Amber al de cabellos blancos -. ¡Y Valerian evolucionando! –En eso miro a Torchic, Montt Sainte y Victoire -. Me pregunto si podré hacerlos evolucionar algún día.

-"No lo sé, por mi parte estoy bien con esta forma de momento." –Hablo Montt -.

-"Yo si deseo evolucionar, quiero protegerte a ti y Montt." –Victoire era más atraído a las batallas -.

-Me pregunto que pensara Torchic. –Amber miro fijamente a su compañera de fuego, quien solo miraba el fuego sin distraerse ni un poco, Amber no obtuvo más respuesta del Pokemon Polluelo -. Supongo que no lo sabremos.

-Sera mejor que nos vayamos a dormir. –Asphalt se levantó del suelo y observo que ya todos habían terminado su ración de estofado -. Mañana debemos llegar al Centro Pokemon que está a las afueras del Monte Moon, sanaremos a nuestro equipo y nos adentraremos.

-Suena como un plan. –Amethyst le siguió, comenzando a tomar los Platos de sus Pokemon -.

El trio se marchó a sus tiendas, pensando en que mañana sería un día más movido y quizás, hasta más peligroso. Los Pokemon Voladores decidieron hacer guardia junto a Greninja y Decidueye. La noche era oscura y llena de peligros que podrían estar asechando, mientras los muchachos descansaban luego de aquel agotador día en el cual obtuvieron su primera medalla.

-(Día siguiente) Ruta 3, Centro Pokemon, 12:15Hrs. –

Habían descansado bien, la noche paso sin ningún ataque ni nada por el estilo y los Pokemon de ambos chicos merecían un buen descanso luego de desvelarse cuidándolos. Al despertar hace unas horas, recogieron todo lo que habían armado y siguieron su camino hacia el Centro Pokemon.

En el camino batallaron con algunos Pokemon salvajes e intentaron que Amber luchara y entrenara un poco, pero no resulto, Amber seguía sin querer volver a luchar de nuevo.

Así luego de caminar por un par de horas, llegaron al Centro Pokemon. Se impresionaron al ver a gran cantidad de Entrenadores que ingresaban al Monte Moon, al parecer, no eran los únicos que estaban trabajando arduamente por la Nueva Liga Pokemon.

Una vez en el Centro Pokemon, la encargada del lugar, les dio comida para ellos tres y sus Pokemon, luego sanaron a los Pokemon heridos y/o cansados y se comenzaron a preparar para entrar en el Monte Moon. No había problemas con Amethyst o Asphalt, puesto que sus vestimentas estaban preparadas para la zona rocosa… Amber era el problema.

-A ver cómo te explico… -Decia Asphalt con ambas manos juntas a la altura de su boca, para luego apuntar con ambas manos hacia la chica -. No puedes entrar con sandalias.

-El terreno es peligroso y lleno de tierra, tienes que cambiarte. –Explico mejor Amethyst -.

-Ok, entiendo, denme unos minutos. –Dijo Amber escarbando en su maleta -. Creo que traje algunas cosas que podrían ayudarme.

Los chicos la dejaron ir al vestidor que poseía el Centro Pokemon, el cual usaban las enfermeras de turno cuando se bañaban. Los muchachos esperaron unos minutos hasta que la muchacha salió con sus vestimentas nuevas.

El sombrero de ala ancha fue cambiado por una gorra blanca en su totalidad, el vestido era el mismo solo que se había puesto una chaqueta de tela encima, de igual color que su blanco vestido y finalmente, sus sandalias fueron reemplazadas por unas botas largas y gruesas de color blanco, perfectas para un terreno engañoso como lo era el Monte Moon.

Los muchachos la miraron disimulando lo embobados que estaban, la miraron de pies a cabeza y a pesar de que su vestimenta no era nada distinta, se limitaron a darle un visto bueno, para así poder partir de inmediato.

-Monte Moon, Entrada, 12:45Hrs.-

(Pokemon HG/SS - Mt. Moon Theme)

Habrían querido tener una entrada más calmada al Monte Moon, pero simplemente las personas que entraban y salían, eran demasiadas como para sentirse a gusto en aquel lugar. De hecho al entrar hubo dos minutos en los cuales se separaron por el gran caudal de personas que ahí se encontraba.

-No pensé que los Entrenadores se tomaran tan rápido como nosotros el entrenar y superar los retos. –Menciono Amethyst viendo a su alrededor -.

-Sí, solo espero que el camino no esté muy difícil con ellos aquí. –Dijo Asphalt -. De todos modos, envié a Greninja apenas entramos a investigar algún camino sencillo.

-Bien pensado, Asphalt. –Dijo Amber -. ¿Les importa si me adelanto? ¡Quisiera ver si hay algún Clefairy!

-De acuerdo, nosotros esperaremos a que Greninja regrese. –Dijo Amethyst, mientras Amber salía corriendo a adentrarse un poco más en el lugar -.

Ahí esperaron y esperaron unos minutos, hasta que Greninja regreso con los muchachos. Algo alerto a los Douraji, pues Greninja no se veía muy contento.

-¿Qué sucede Greninja? –Pregunto Asphalt, sabiendo que no tendría una respuesta verbal -.

Greninja extendió su mano derecha la cual sostenía un trozo de tela roja, muy similar a…

-¡¿Ellos están aquí?! –Asphalt rápidamente comenzó a mirar hacia todos lados, intentando reconocer algún rostro -.

-¡Maldicion, debemos sacar a la gente de aquí, debemos buscar un lugar seguro, debemos…! –En eso, mientras Amethyst hablaba, un gigantesco crujido resonó en el lugar -.

Las miradas de todos los Entrenadores presentes fueron a dar al techo de la gran caverna que era la entrada del Monte Moon. No sabían cómo, no sabían por qué, pero el techo rocoso comenzaba a agrietarse, amenazando con aplastar a todos los viajeros que querían adentrarse. Pero rápidamente, la mirada del par viajo hacia unos metros más lejos, donde una rubia de ojos carmesíes miraba atónita la situación.

-¡Amber! –Gritaron al unísono, desesperados por llegar hacia la muchacha. Pero la turba de gente que quería escapar, los arrastro a la salida -.

-¡¿Chicos?! –Grito Amber desesperada mientras el techo comenzaba a ceder -. ¡Ah, no!

-¡¿Qué haces ahí mujer?! –Una figura femenina corrió hasta ella, la tomo de la mano y decidiendo que era lo mejor, se adentraron más al Monte Moon -. ¡Vamos, muévete, debemos entrar más o las rocas nos caerán encima!

-¡S-si! –Dijo Amber reaccionando al fin, comenzó entonces a correr con todas sus fuerzas mientras las rocas caían con fuerza detrás de ambas chicas -.

Cada paso que daban, era un gran trozo del techo que evadían, siguieron así por unos segundos hasta que con un gran salto, lograron llegar a una zona donde el techo parecía estable. Las mujeres cayeron al suelo tras el colapso total de la entrada y quedaron cubiertas por tierra y polvo, pero vivas. Amber abrió los ojos con dificultad, pues la tierra en el ambiente no la dejaba ver bien, pasaron unos minutos hasta que por fin pudieron observar que habían quedado atrapadas dentro de la caverna.

-No… No, no, no. –Dijo Amber acercándose de manera cuidadosa hacia la pared de rocas que se había formado con el derrumbe de la gran entrada -. ¡Ayuda! ¡Chicos, alguien, ayúdeme por favor!

La muchacha gritaba con todas sus fuerzas, mientras la chica que la había salvado, se incorporaba recién a lo que había pasado en aquel lugar.

Mientras tanto, cuando todo se derrumbaba y pudieron ver que alguien arrastraba a Amber hacia lo más profundo del Monte Moon, ambos chicos comenzaron a forcejear, para intentar alcanzarla. Pero la muchedumbre era inmensa y el caudal que generaban, enorme, solo lograron gastar energías en vano. Amethyst entonces logro zafarse e intento correr, pero Asphalt supo que era demasiado tarde para perseguir a Amber y supo que si ella lograba correr lo suficiente, estaría a salvo, pero su primo no.

-¡Amethyst, vuelve! –Grito Asphalt intentando alcanzarlo -.

-¡Pero Amber…!

Fue entonces cuando un trozo de roca, del tamaño de un puño, golpeo a Amethyst en la frente, logrando causarle una herida de la cual, la sangre no se detenia.

-¡Ugh! –Gruño Amethyst -.

-¡Maldición, Greninja, tráelo! –Ordeno Asphalt -.

Greninja rápidamente, estiro su gran y poderosa lengua, con la cual atrapo a Amethyst y lo trajo consigo, justo a tiempo para cuando la entrada terminaba por colapsar sin remedio. El polvo se levantó y salió disparado hacia afuera, casi no se podía respirar.

Asphalt tomo a Amethyst, quien era cargado por Greninja, vio que la herida no era grave, pero si iba a necesitar puntadas para el corte que le causo la roca.

-¡Ame! –Grito Asphalt con preocupación -. ¿Estás bien?

-Uh… Asphalt… estoy bien, solo… ve a ver si Amber se encuentra bien… -Pidió Amethyst -.

-¡Bien, no te preocupes! –Antes de partir, Asphalt rasgo parte de su pantalón y le hizo presión en la herida de su cabeza -. ¡Sostén esto, entrare a ver si encuentro a Amber!

Sin darse más tiempo a demora, Asphalt salió corriendo a lo que quedaba de la entrada y la verdad, no era muy alentador el panorama. Solo quedo una pequeña abertura a la sección aledaña que estaba en el Monte Moon, mas no se podía cruzar hacia lo profundo que era lo que realmente importaba en ese lugar.

Asphalt se desesperó al no encontrar rastros de Amber, se temió lo peor, se temió que Amber estuviera sepultada bajo toneladas de roca del lugar. No fue hasta pasados unos minutos que escucho una voz, la voz de socorro de Amber.

-¡Ayuda! ¡Chicos, alguien, ayúdeme por favor! –Se escuchó la voz de la rubia -.

-¡¿Amber?! –Grito Asphalt todo lo que sus cuerdas vocales le dieron -. ¡Amber, soy yo, responde!

-¡Gracias a Arceus, te oigo! –Respondió la chica -.

-¿Estas bien, no estas herida? –Pregunto el muchacho preocupado -.

-¡No, una chica me salvo, estamos atrapadas…! –Amber se calló unos minutos antes de volver hablar -. ¡Creo que solo nosotras quedamos atrapadas!

-¡Amber, escúchame, necesito que tú y ella atraviesen el Monte Moon y avisen en Ciudad Celeste de lo ocurrido! –Grito Asphalt lo más fuerte que pudo -. ¡Intentaremos despejar el camino como podamos sin causar mayores daños!

-¡No, te esperare! –Pidió Amber -.

-¡Amber! –Regaño Asphalt -. ¡Escúchame, es peligroso quedarse aquí, además con todo este jaleo, los Pokemon Salvajes estarán más agresivos en esta zona!

-¡Pero no se pelear!

-¡Si lo sabes, solo debes dejar de temerle! –Asphalt apretó los dientes unos segundos, sabía que le pedía lo imposible, pero ahora mismo, Amber era la única esperanza de abrir el camino -. ¡Sé que tienes miedo, estas atemorizada, pero eres la única que puede ayudarnos, a mí, a Ame!

-¿Y dónde está Ame? –Pregunto la chica -.

-¡Está ayudando a los heridos! –Mintió Asphalt -. ¡Amber, debes seguir! –Entonces, un nuevo crujir se escuchó y algunas rocas sueltas del techo comenzaron a desprenderse -. ¡Maldición, debo retirarme! ¡Oye tú, quien quiera que seas, manténganse a salvo, vayan por ayuda, AAGH!

-¡¿Estas bien?! –Pregunto preocupada… pero no pudo seguir escuchando más -.

Asphalt logro evadir las rocas y dio un gran salto hacia la salida. Las rocas habían tapado totalmente la entrada esta vez y muchos quedaron sin palabras para lo que acababa de suceder. El de ojos purpura vio en donde había dejado a su primo y pudo ver que un Chansey lo estaba atendiendo.

El Douraji miro nuevamente hacia el Monte Moon, con el corazón en el puño, esperando a que la chica se encontrase bien y tuviera la fuerza para poder salir con vida de aquel lugar, sana y salva. Sus pensamientos fueron cortados al ver como la enfermera de turno ayudaba a los más heridos y decidió acercarse a su primo.

-¡Ame! –Dijo Asphalt agitado -. ¿Cómo te sientes?

-Como si una roca me hubiera caído en la cabeza. –Hablo sarcásticamente su primo, antes de reír y quejarse por haberlo hecho, pues le causo algo de dolor -. ¿Y Amber? ¿Está bien?

-Calma. –Dijo Asphalt, notando que comenzaba a agitarse -. Ella está a salvo, lamentablemente quedo atrapada del otro lado con otra persona.

-Bien… debemos sacarla pronto… -Dijo intentando incorporarse, pero lo detuvo en el acto, reuniendo fuerzas para decirle lo siguiente -.

-Si bueno yo… eh… -Asphalt titubeo pero finalmente decidió hablar -. Le ammmm, "solicite" que fuera a Ciudad Celeste para pedir ayuda…

-¡¿QUE TU, QUE?! –Grito para luego quejarse del dolor -. ¡¿En qué diablos pensabas?! ¡Son al menos uno o dos días de aquí a Ciudad Celeste!

-¡Si y al menos medio día hacia Ciudad Plateada, pero piensa mejor Amethyst! –Asphalt entonces miro a su alrededor -. ¡Quien quiera que nos hizo esto, espera que hagamos eso y será ahí cuando nos atraparan!

-Vamos Asphalt, no seas paranoico eso no…

Entonces, una gran explosión ocurrió entre ambas estructuras rocosas que funcionaban como entrada hacia el claro donde se encontraba el Centro Pokemon. Aquello provoco que las rocas se derrumbaran, cerrando el camino y también la salida hacia Ciudad Plateada.

Una mueca de incredulidad se marcó en el rostro de Amethyst mientras que en la de Asphalt, era la expresión que alguien ponía, cuando odiaba tener la razón. Pronto, todos entraron en caos y la verdad, no era para menos, alguien había orquestado todo esto para obtener algo y Asphalt no tenía idea si los buscaban a ellos y alguien más era el objetivo.

-¡Escuchen todos! –Grito la enfermera a cargo -. ¡Sé que todos están confundidos, pero necesitamos organizarnos, todos los heridos que sean llevados al Centro Pokemon! –La mujer apunto hacia el edificio -. ¡Los demás, por favor, armen un campamento alrededor, no entendemos que sucede, pero debemos prepararnos!

-¡Escúchenme! –Grito Asphalt esta vez -.

-¿Qué haces? –Pregunto Ame -.

-Confía en mí. –Le respondió el pelinegro en un susurro -. ¡Es posible que puedan atacarnos, ha habido rumores sobre ataques a Entrenadores, créanme, soy de la familia Douraji de Ciudad Plateada y se dé esto! –Asphalt miro como todos le prestaban atención -. ¡Aún no tenemos información de quien o quienes sean, pero debemos prepararnos, ya nos encerraron así que necesito que todos los Entrenadores que puedan luchar, nos turnemos para hacer guardia y protegernos!

Las palabras de Asphalt, alertaron un poco más a la gente, pero consiguió que algunos Entrenadores se decidieran a ayudar en proteger el campamento que debían armar en esos momentos. Mientras el Douraji sonreía, solo podía tratar de no pensar, en que la rubia estuviese en peligro.

-Monte Moon, Primera Planta, 13:20Hrs. –

Amber aun temblaba de miedo, no siguió escuchando la voz de Asphalt, pero tenía la esperanza de que su amigo había podido evitar quedar atrapado por las gigantescas rocas que amenazaban contra su vida. La muchacha que la acompañaba le puso la mano sobe su hombro, a modo de tranquilizarla, ahora que Amber se estaba relajando, por fin podía fijarse bien en cómo se veía.

Su cabello era de un tierno color rosa, unos ojos de un profundo café, piel de tez blanca y suave como la porcelana. Vestía unos shorts cortos de color negro, una playera sin mangas color granate, unas largas medias negras cubrían sus piernas hasta la mitad de sus muslos y traía unas zapatillas café deportivas. También llevaba una mochila y al Amber observarla, se dio cuenta de que solo traía su mochila y que su maleta tuvo que haber quedado enterrada bajo las rocas.

-¡Oh no, mis cosas! –Se lamentó Amber -.

-Hey, al menos no estas aplastada. –Menciono la chica que había salvado la vida de Amber -. Ah… supongo que deberíamos escuchar a tu amigo… ¿Entrenas Pokemon?

-Yo… esto… -Amber le enseño sus Pokeballs y la muchacha solo asintió unas cuantas veces -. No soy Entrenadora, aunque, lo intento.

-Bien, deberás aprender hoy y rápido. –La joven tomo una Pokeball de su mochila y la lanzo al aire, liberando así a una pequeña esfera metálica, con un imán en cada lado, lo que parecieran ser dos tuercas debajo de un gran ojo en el medio de su esférico cuerpo además de otra tuerca en la parte superior de su cabeza -.

Amber, busco entre sus cosas de manera desesperada, hasta que encontró lo que buscaba y logro relajarse un poco. Era su Pokedex, la cual identifico al nuevo Pokemon en un instante.

"Magnemite, Pokémon imán. Es capaz de flotar en el aire y emite ondas trueno a través de los imanes que tiene situados en los costados. Magnemite se engancha a las líneas de tensión para nutrirse de electricidad. Cuando se producen apagones en las casas, es aconsejable revisar el automático y comprobar que no hay Pokémon de este tipo colgados de la caja de fusibles."

-Así que un Magnemite… -Dijo Amber maravillada por ver al Pokemon Eléctrico/Acero -.

-Así es, se llama Magel. –Menciono la pelirrosa antes de fijarse en algo -. Espera, ¿Eso es una Pokedex?

-Ah sí, la tengo desde hace mucho tiempo. –Menciono Amber -. Por cierto, mi nombre es Amber, Amber Ordeals.

-Un gusto, mi nombre es Emily Evergreen. –Entonces la joven se giró hacia su Magnemite, Magel -. Magel, cariño, ¿Podrías iluminarnos un poco?

El Magnemite hizo unos sonidos metálicos y sus imanes comenzaron a iluminarse, dándoles la suficiente luz como para poder ver bastante de lo que venía adelante.

Una horda de Zubats se les acercaba, hambrientos y enojados por todo el ruido causado por el derrumbe. Emily no tardo en tomar otra Pokeball y lanzarla, liberando a un pequeño Pokemon arácnido de color amarillo con pequeños ojos azules oscuros.

"Joltik, el Pokémon adjunto. Joltik se aferra a los Pokémon grandes y absorbe la electricidad estática. Almacena la energía en una bolsa especial. Los que viven en las ciudades saben absorber electricidad de los enchufes de las casas particulares."

-Un Joltik. –Dijo Amber con Pokedex en mano -.

(Battle! Wild Pokémon (Kanto Version) - Pokémon Heart Gold & Soul Silver Music Extended)

-¡Magel, quédate en la retaguardia y sigue iluminando! –Ordeno Emily mientras apuntaba a Joltik -. ¡Joel, usa Electrotela! –Luego se giró hacia Amber -. ¡Y tú has algo que no sea mirar la Pokedex, debemos avanzar mientras luchamos!

-¡Ah! –En eso, Amber tomo una de sus tres Pokeball y la lanzo al aire, para liberar a un pequeño polluelo anaranjado -. ¡Torchic, uhh! –Amber comenzó a temblar, no sabía exactamente qué hacer y así mismo, Torchic se puso nerviosa al ver que su entrenadora no reaccionaba -.

"¡Sé que tienes miedo, estas atemorizada, pero eres la única que puede ayudarnos, a mí, a Ame!"

Esas palabras retumbaron dentro de su cabeza, como una idea aun fresca, como si el mismo Asphalt se lo estuviera gritando ahora mismo. Aun temblaba, aún tenía miedo, pero se sentía determinada, más que nada, por instinto de supervivencia y por preocupación hacia sus amigos.

-¡Ascuas y gira mientras disparas el fuego! –Grito Amber con todas sus fuerzas -.

Mientras Joel lanzaba una telaraña eléctrica que logro abatir dos Zubats al mismo tiempo, Torchic se apoyó sobre Magel y dio un gran salto enfrentando a la gran cantidad de Zubats que se acercaban. Torchic comenzó a girar mientras disparaba aquellas bolas de fuego que impactaban a Zubats de manera aleatoria.

-¡Esta bien Amber, imita lo que hacen ellos, piensa como ellos, actúa como ellos! –Pensaba Amber nerviosa, pensando en que debía hacer -. ¡Retrocede y deja que Joel ataque!

-¡Bien hecho novata! –Dijo Emily sonriente -. ¡Joel, dispara tus Telarañas y forma una red para atraparlos a todos!

El pequeño Joltik lanzo una gran cantidad de telaraña en cada extremo de las paredes rocosas formando una gran red que si ben no logro atrapar a todos los Zubats, si detuvo a una gran cantidad, dejándolos pegados sin posibilidad de escapar.

-¡Tu turno Amber! –Aviso Emily -.

-¡Torchic, dispara una ráfaga de Ascuas hacia la red! –Amber de manera instintiva, tomo las Pokeball de Victoire y Montt Sainte -. ¡Chicos, ayúdenme!

-"¿Amber, estas luchando?" –Pregunto una atemorizada Montt -.

-"¡¿Qué está pasando, Amber?!" –Pregunto Victoire, no sin antes comenzar a prepararse para cualquier cosa -.

-¡Chicos, lo lamento, no puedo explicarlo! –Dijo Amber mientras veía como la red de Joel se desintegraba, logrando quemar y dañar a algunos Zubats, pero rápidamente los que no quedaron atrapados, se lanzaron en picada hacia ambas entrenadoras y Pokemon por igual, solo quedaban siete -. ¡Por favor, usen Confusión!

Montt no pudo moverse, se sentía aterrada, por otro lado, el sentimiento de proteger a su amiga Montt y a su Entrenadora Amber, la protuberancia roja de su cabeza comenzó a brillar de un color purpura, al mismo tiempo que esa energía envolvía a uno de los Zubats y lo enviaba debilitado al suelo.

-¡Bien hecho Victoire! –Dijo Amber -.

-¡Ahora Joel, Chispazo! –Ordeno Emily -.

El Joltik se envolvió de energía eléctrica y la disparo en forma de cúpula hacia los enemigos, alcanzando a tres Zubats más. Otros tres quedaban bastante cerca, Amber tuvo que arrojarse al suelo junto con Emily para evitar un golpe feroz de los colmillos de un Zubat.

-"¡Amber!" –Grito Montt Sainte, mientras que veía como un tercer Zubat venia para rematarlas -.

Rápidamente, como había sucedido con Victoire, la protuberancia roja de aquel Ralts, se ilumino con energía purpura, así mismo, el Zubat fue envuelto por aquella energía Psíquica, siendo abatido por la pequeña Ralts, aun temerosa por lo que había hecho.

-¡Gracias, muchas gracias Montt! –Dijo Amber agradecida y temblorosa -.

-¡Solo quedan dos, ahora Amber, acabémoslos! –Amber solo asintió a lo que dijo Emily -. ¡Joel, Impactrueno!

-¡Torchic, Ascuas!

Tanto el Pokemon Polluelo y Arácnido lanzaron sus ataques hacia el par de Pokemon Voladores que se acercaban de manera amenazante. Una combinación de fuego y electricidad los impacto al mismo tiempo y los hizo caer totalmente debilitados.

Las chicas jadeaban del cansancio al igual que sus compañeros Pokemon, ambas se sonrieron del alivio, pero luego Emily se puso más seria. La pelirrosa sabía que no podían perder más tiempo o tendrían que enfrentarse a más Pokemon salvajes.

(Detener)

-Debemos movernos Amber, deja a uno de tus Pokemon afuera, no puedes ordenar a tantos al mismo tiempo y podríamos correr peligro. –Señalo Emily -.

-D-de acuerdo. –Dijo tomando la Pokeball de Torchic y Montt -. Victoire, ¿Me ayudarías?

-"Tanto como desees, Amber." –Le respondió el pequeño Ralts -.

-Huh, es como si pudiesen entenderte, quizás es porque es un Ralts. –Menciono Emily curiosa -. Magel, tú te quedas conmigo. –Dijo luego regresando a Joel -.

-Sí, quizás. –Amber sonrió sin dar mayor explicación sobre su poder para hablar con sus Pokemon -.

Las jóvenes decidieron caminar, avanzar por la siguiente planta, ya que aún tenían dos sótanos que travesar para llegar hacia la Ruta 4, solo para poder atravesarla y llegar finalmente a Ciudad Celeste. Quizás tardarían uno o dos días, pero debían apresurarse en pedir ayuda.

Cuando avanzaban unos metros, saltaban Pokemon salvajes de tipo roca y tierra, así como Geodudes o Sandshrews. La cooperación entre Amber y Emily estaba resultando, sobre todo porque con cada pelea, Amber sentía como su habilidad como entrenadora crecía y su valor aumentaba con cada segundo que estaba con aquella muchacha y sus Pokemon.

Mientras ellas avanzaban, una figura las asechaba desde las sombras, las observaba con detenimiento, algo extrañado, enfadado pero con un deje de interés hacia las jóvenes que parecían haber evadido el derrumbe. Pronto, el asechador comenzó a moverse, persiguiéndolas, pero con total cautela, sin dejarse ver, preparándose para el momento oportuno.

-Monte Moon, Sótano 1, 21:00Hrs. –

Amber cayó de rodillas, nunca en su vida había caminado ni corrido tanto tiempo. Pensó por un segundo, solo por un segundo… que esto sería fácil, pero la realidad era otra. Desde que comenzaron el trayecto hasta el Sótano número uno, los Pokemon salvajes al principio eran sencillos, solo Zubats y Geodudes, casi ningún Sandshrew… pero cuando iban por la mitad, todo cambio. Los Pokemon se volvieron agresivos y eran más fuertes, grandes familias de Nidokings y Nidoqueens se habían hecho con un lugar en el gran Monte Moon, pronto salieron Rhyhorns a cortarles el camino y sus pequeños Pokemon no eran lo suficientemente fuertes para hacerles frente, más si para lograr evadirlos con tácticas que Emily se sacaba de la manga.

-N-no podemos… -Balbuceo Amber -. No podremos lograrlo… -Dijo finalmente, con un deje de desesperación -.

-Óyeme chiquilla, debemos hacer esto solas. –La regaño la pelirrosa -. Ah… ¿Por qué no pude quedarme con alguien más competente?

-Perdón por ser una inútil… -Dijo Amber realmente apenada, a lo que Emily suspiro de manera sonora -.

-¡Ah vamos, por Arceus, respóndeme, insúltame, algo que sea! –Grito Emily perdiendo los estribos, para luego relajarse un poco -. Escucha, no sé qué tipo de problemas tengas o que pasaste para ser así pero, debes esforzarte, ese amigo tuyo te necesita. –Emily comenzó a apelar a su lado bueno -. Si él estuviera aquí, de seguro que sabría qué hacer. –Pensó ella mientras veía que sus palabras funcionaban en Amber -.

-Está bien, hare mi mejor esfuerzo. –Amber entonces se incorporó -.

-Así se habla. –Dijo Emily usando a Magel para iluminar el camino, que parecía un gigantesco y largo pasillo rocoso -. Es solo media hora de caminata, quizás menos hasta la siguiente zona del Sótano número uno.

-Según mi PokeGear, ya debe ser de noche afuera. –Señalo Amber -.

-Bien, acamparemos en la siguiente zona, esa es más pequeña y segura, los Pokemon salvaje de ahí son débiles y se esconden al ver a humanos cerca. –Sin decir nada más, se pusieron camino a su siguiente destino dentro del Monte Moon -.

-Ruta 3, Centro Pokemon, 21:50Hrs –

Tal como Asphalt sugirió, todos los Entrenadores en condiciones de luchar, se habían coordinado para hacer guardia, las guardias eran de cuatro en cuatro y con una ronda de dos horas cada grupo. Los heridos eran tratados dentro del Centro Pokemon, hacían lo que podían puesto que el Centro Pokemon no estaba diseñado para atender a humanos, pero de todas la enfermera a cargo tenia conocimientos de cómo tratar heridas humanas.

Asphalt y Amethyst, quien ahora tenía su frente vendada y se encontraba mejor, se reunieron con varios Entrenadores Montañeros, quienes decían tener un plan para poder apartar las rocas del túnel.

-Bien, déjenme tener esto claro. –Dijo Asphalt con un mapa del Monte Moon entre sus mano, el cual no tardo en colocar en el suelo, ya que no poseían una mesa en el campamento fuera del Centro Pokemon -. Si usamos a sus Rhydons y Rhyhorns, podrían intentar quitar las rocas sin un derrumbe y aun si hay uno, al ser Pokemon de tipo Roca, podrían fácilmente salir de ahí.

-Exactamente, mis compañeros y yo tenemos experiencia en este tipo de derrumbes, siempre lidiamos con algo así. –Dijo uno de los montañeros -. Pero nunca vi algo como lo de allá.

El hombre apunto hacia el derrumbe de la única ruta que les hubiese permitido salir y pedir ayuda a Ciudad Plateada, dejándolos aislados totalmente. Asphalt supuso que alguien debía estar encargándose de que los Entrenadores no llegaran a este punto, si no, ya se habrían enterado de que el camino yacía cortado.

-¿Cuándo pueden empezar? –Pregunto Ame -.

-Hoy mismo podemos comenzar, pero al ser solo tres de nosotros, nos tardaremos bastante. –Menciono el Montañero -.

-Asphalt, yo les ayudare, tengo a Dark Tower. –Amethyst se les quedo mirando a los montañeros antes de liberar a su Pokemon -. Es un Pupitar, servirá para ayudar con las obras.

-Bien, yo me encargare de protegerlos en caso de alguna visita inesperada, ahora mismo solo podemos contar con que Amber y su amiga logren llegar a Ciudad Celeste. –Detrás de Asphalt apareció Greninja, con su expresión tranquila de siempre -. Mis Pokemon nos mantendrán informados, intentare comunicarme con el PokeGear de Amber, lamentablemente, no creo que resulte, la señal no le llega.

-¡Bien, entonces manos a la obra muchachos! –Dijo uno de los montañeros a lo cual los demás lo siguieron con un grito de guerra y ánimos -.

-¿Crees que funcione? –Pregunto Amethyst -.

-Cincuenta por ciento seguro, no obstante, es nuestra única salida, no podemos arriesgarnos a un ataque sorpresa al despejar la Ruta Tres. –Explico Asphalt mientras liberaba a todo su equipo a excepción de Diver Down, ya que no podía dejarlo sin agua por mucho tiempo -. Greninja, vigila el perímetro. Gold Experience y Aerosmith, los quiero en el cielo, informen de cualquier cosa extraña que vean.

El equipo de Asphalt asintió y se separó rápidamente para poder cubrir sus responsabilidades.

-Toma. –Amethyst le dejo la Pokeball de Decidueye aa su primo -. Usa Decidueye, es tan bueno volando como ocultándose en las sombras.

-Gracias. –Rápidamente, Asphalt libero a Decidueye y este solo desapareció entre las sombras, sabiendo que debía hacer -.

Amethyst se dirigió junto con los Montañeros a la zona del derrumbe, para ayudarles a quitar las rocas del camino y así, poder alcanzar a Amber. Una parte del pelinegro se odiaba por enviar a Amber a tal difícil y complicada tarea, pero no había otra opción, Amber debía hacerlo o estarían condenados… probablemente.

Algo no paraba de circular en la mente de Asphalt, aquel trozo de tela roja, definitivamente eran los tipos de gabardina que se encontraron y que cazaban a personas con el poder del Fenómeno Lazo. Se sacudió la cabeza, quitándose esos pensamientos de su cabeza, decidió volver con los chicos que estaban de guardia y así poder ayudarles a vigilar, mientras su primo y los demás quitaban las rocas del sector del derrumbe.

-Monte Moon, Sótano 1, Zona Segura, 22:00Hrs.-

(Persona 5 OST - Beneath the Mask (Rain))

Las chicas habían llegado hacia unos minutos a la gran Zona Segura del Monte Moon y gracias a Arceus, lo que había dicho Emily, era verdad. Los Pokemon de aquel lugar se alejaban de ellas y así evadían el peligro de ser atacadas, mas no se fiaron del todo y decidieron hacer guardia para que no hubiera peligro alguno.

Apenas tocaron aquel lugar, totalmente cansadas, tuvieron que sacar un segundo aliento en armar un campamento totalmente improvisado. La mayoría de las cosas se encontraban en la maleta de Amber, por lo que solo tenía su saco de dormir, entre otras cosas.

Emily tenía una tienda y cavia un solo saco de dormir, de todas formas una de ellas debía hacer guardia mientras la otra descansaba. Con lanzar una moneda decidieron quien se quedaría primero y Amber fue la afortunada primer guarda de la noche.

-No creo que haya problemas, pero de todas maneras, si sucede algo, no dudes en despertarme. –Informo Emily con un tono serio, para luego sonreírle -. Me caes bien Amber, al comienzo pensé que tendría que arrastrarte, pero con la motivación correcta, eres bastante decidida.

-Lamento ser así… -Dijo Amber apenada -.

-Maldición, de nuevo, se mas asertiva cuando alguien hable así de ti, no sé, insúltame al menos.

-¡E-entendido! –Dijo con una combinación de timidez y confianza -.

-De todas formas… ¿Quieres hablar de ello? –Pregunto Emily -.

-¿De qué? –Pregunto suavemente Amber, no entendiendo la pregunta -.

-Bueno, el por qué eres tan… ¿Inocente? –Pregunto Emily, por no querer usar la palabra "dejada" -.

-Oh… Si, podríamos hablar un rato de eso… -Dijo Amber algo insegura -. Veamos…

"Todo comenzó con la desaparición de mi padre… Crimson Ordeals…

Soy la heredera de la familia Ordeals, cosa que a estas alturas no vale mucho, la familia quedo en la ruina tras la guerra. Mi madre, era una guerrera que estaba bajo el cargo de la familia Ordeals y mi padre, era la cabeza de la Familia Ordeals.

No sé todos los detalles ya que, solo era un bebé en ese entonces, pero según se, mi madre falleció en la guerra y mi padre desapareció meses después del término de la guerra.

Conmigo solamente como heredera y nadie que liderara la casa Ordeals, fui criada expresamente para seguir la etiqueta que supuestamente una muchacha, que en el futuro heredara el liderazgo de la familia, debe seguir… me criaron para ser una… Muñeca de Porcelana…"

-Vaya… -Dijo Emily para luego suspirar -.

-Pero, gracias a mis amigos, estoy intentando no ser como los demás quieren, quiero ser como ellos, quiero cambiar. –Dijo Amber apretando sus puños -. ¡Lo lograre, algún día seré alguien diferente!

-Sí, lo lograras. –Dijo Emily mientras comenzaba a bostezar -. Lo siento, me entro el sueño, creo que ya me dormiré…

-Sí, mañana debemos llegar a la salida… -Dijo Amber, decidida -. Buenas noches.

Así pasaron la noche, cada ciertas horas, las chicas intercambiaban lugares para montar guardia y que la otra pudiese descansar. No hubo mucho que decir, no se acercó nadie y tanto Torchic como Montt y Victoire, eran excelente guardias para Amber y Emily.

(Detener)

-(Día siguiente) Monte Moon, Sótano 2, 11:00Hrs. –

La noche paso sin incidencias, pudieron descansar de manera decente y apenas se levantaron, decidieron continuar su camino hacia la salida.

Habían logrado avanzar bastante, caminaban rápido y estaban cansadas, pero decididas a salir de aquel lugar y poder llegar hacia la salida, no les quedaba mucho, probablemente llegarían en veinte o treinta minutos.

Los Pokemon salvajes en el segundo sótano eran de mediana dificultad, pero eran manejables con buen trabajo en equipo. Estaban aliviadas de no tener que enfrentar a Pokemon gigantescos como los de la Primera Planta del Monte Moon.

Luego de minutos de caminata incesante, lograron visibilizar una luz, era la salida que por fin habían logrado alcanzar, ellas solas y sin ayuda de terceros. Amber se emocionó al igual que Emily y sintieron que un segundo aliento las llenaba y con fuerzas recargadas, saltaron a correr hacia lo que sería su pase a la tranquilidad de la Ruta 4.

-Hasta aquí llegaran…

Una voz retumbo en el lugar, mientras las chicas corrían hacia la salida, podían ver el pasto verde de la ruta. Amber se dio la vuelta al escuchar aquella voz y vio una extraña estrella de fuego que se les acercaba de manera amenazante, con una intención de aniquilarlas en el instante.

-¡Emily, al suelo! –Advirtió Amber -.

Emily, sin siquiera dudar, ni preguntar, ni siquiera voltear… se lanzó al suelo junto con su compañera rubia, vieron como la estrella de fuego se estrelló en la entrada, generando una muralla de fuego que les bloqueaba el camino. Rápidamente la mirada de ambas, viajo hacia el lugar que se había disparado aquel ataque y lo vieron.

Traía una gran gabardina carmesí, una bufanda negra que le cubría la mitad inferior de la cara, sus ojos eran de color azules cristalinos y su cabello era negro peinado hacia atrás. A su lado, tenía un gran Arcanine, el cual tenía su esclerótica de color roja y traía un collar negro en el cuello.

-¡Esa gabardina, son ellos! –Dijo Amber -.

-¡¿Los conoces?! –Pregunto Emily -.

-¡No exactamente, pero vi lo que le hacen a la gente! –Dijo la rubia, recordando lo que sucedió en pueblo Magenta -.

-Lo lamento muchachas, pero no puedo permitirles salir de aquí. –Explicaba el tipo -. Me divertí siguiéndolas, si mis jefes me decían que no había problema y que el trabajo estaba hecho, las podría haber dejado ir, pero aun no es el momento.

-Amber… -La llamo Emily -. Este tipo es la última línea a cruzar, para llegar a la Ruta cuatro. –Explico Emily -. Lo distraeré y tu huiras, ahora mismo está lleno de fuego, pero espera mi señal.

-¡P-pero, no puedo hacer eso! –Reclamo Amber -.

-¡No discutas y quédate atrás! –Entonces Emily, tomo una Pokeball y la lanzo al aire, cuando esta se abrió, libero a Joel nuevamente, el cual se juntó con Magel para prepararse a la batalla -.

-Lamento tener que hacer esto. –Dijo el hombre -. Arcanine, Lanzallamas.

(Boku no Hero OST - You Say Run)

-¡Joel, Magel, evádanlo y usen Chispazo! –Ordeno Emily, al mismo tiempo que lanzaba un pequeño dispositivo hacia el muro de fuego -.

Mientras los Pokemon Eléctricos atacaban al Pokemon de tipo Fuego, el dispositivo, al tocar el fuego, este estallo con una especie de espuma que logro apagar el fuego. Amber entendió que esa era la señal para huir.

-¡Ahora Amber! –Sin darse cuenta, fue impactada por sus dos Pokemon, Joel y Magel, quienes fueron lanzados por aquel feroz Arcanine que logro vencerlos en un abrir y cerrar de ojos -.

-¡Emily! –Amber grito al ver que Emily no reaccionaba, el golpe la dejo inconsciente mientras que aquel hombre se acercaba de manera amenazante -.

-No sé qué uso, ni que era… pero fue bastante inteligente. –Dijo el hombre, cada vez más cerca de Emily -. Niña, si escapas ahora, por respeto a esta joven, no te detendré.

-Y-yo… ¡Y-yo!... –Amber esta como estatua -.

No sabía qué hacer, vio que Emily uso esa oportunidad para poder dejarle la vía limpia para escapar… Pero no se atrevía a dejarla abandonada en aquel lugar, menos con aquel tipo que quizás la mataría en el acto…

"No puedo, no puedo ¡No puedo!"

-¡NO LA TOQUES! –Grito de manera impulsiva mientras liberaba a sus tres compañeros, Torchic, Montt y Victoire -. ¡No te dejare tocar a Emily!

-Me gustan tus agallas niña, pero… -El hombre miro despectivamente a sus Pokemon -. Honestamente, ¿Qué harán dos Ralts y un Torchic contra mi Arcanine? –Pregunto el hombre -.

-Quizás… ¡Pero aun así no te dejare! –Grito Amber preparándose para la batalla -.

-Como gustes. Arcanine, Triturar. –Ordeno -.

-¡Montt evádelo y usa Confusión! –Ordeno Amber -. ¡Torchic, Ataque Rápido! ¡Victoire, usa tus poderes para sacar a Emily y sus Pokemon de aquí!

Rápidamente, Montt Sainte, a quien iba dirigido el Triturar, dio un salto hacia un lado y rápidamente ataco con su ataque de Confusión, el cual no causo mucho efecto en el Arcanine, solo logro ponerlo más furioso. Antes de que pudiese atacar de vuelta, Torchic impacto la cabeza del Arcanine con un potente Ataque Rápido, que logro descolocarlo solo un poco. Por otro lado, Victoire levanto con sus poderes psíquicos el cuerpo inconsciente de Emily, no sin antes guardar a Joel y Magel en sus Pokeballs.

-¡Bien, déjamela a mí! –Dijo Amber tomando a Emily en sus brazos -.

-¡No! –Grito el hombre al ver lo que Amber planeaba -. ¡Arcanine, Llamarada!

Rápidamente, el Pokemon de fuego acumulo una gran cantidad de fuego en su boca y luego procedió a lanzar una estrella de fuego dirigida a las jóvenes. Los Ralts y la Torchic se pusieron como método de defensa, mientras que los Ralts usaban sus poderes psíquicos para formar una barrera improvisada, Torchic usaba sus Ascuas para detener el ataque.

Pero no basto…

La potencia del ataque fue tal, que la explosión envió a volar a Amber y Emily junto con los Pokemon de Amber, hacia afuera del Monte Moon, justo en las afueras de la salida. Fuego comenzaba a invadir el pasto, rocas salieron despedidas desde dentro y aun así, Amber solo tenía heridas menores al igual que Emily, ya que sus Pokemon evitaron que el ataque las calcinara y asesinara.

Amber vio atónita, una vez se incorporó, sus Pokemon tirados en el suelo, heridos… Un sentimiento comenzaba a florecer dentro de ella, no era algo que alguna vez hubiese sentido… si… así se sentía odiar… odiar a alguien…

-¡Torchic, Montt, Victoire! –Grito preocupada -.

-Bien, ya lograron salir, ahora, desaparezcan. –Aquel hombre extendió su mano, para poder ordenar a Arcanine, pero entonces se fijó en Amber -. ¿Qué estás haciendo?

-¡Tu…! –Con la explosión, la gorra de Amber salió disparada, quien sabe a dónde. Su cabello comenzaba a revolverse con una energía extraña rodeando su cuerpo -. ¡¿Cómo te atreves a dañar a mis queridos compañeros?!

Entonces, desde Amber salto una gran presión de energía, tan fuerte que la liga que amarraba el cabello de Amber en una cola de caballo, reventó, dejando su rubia cabellera, suelta y revoloteando con la energía que desprendía su cuerpo y que poco a poco, invadía el cuerpo de sus Pokemon.

-No puede ser… ¿Es esto un Fenómeno Lazo? –Rápidamente, el hombre saco un aparato, parecido a un medidor de radiación, el cual no marcaba ninguna señal de la energía que buscaba -. ¿No es un Fenómeno Lazo? –Se preguntó al no tener la respuesta que quería -. ¿Qué rayos estás haciendo?

-¡Este poder! –Dijo Amber mientras la energía que despedía seguía aumentando -. ¡Mente Verde, el poder para conectarse con los Pokemon, el poder para fortalecerlos!

Al decir aquello, con otra explosión de energía de Amber, sus compañeros Pokemon se levantaron, esta vez parecía que se fortalecían a cada segundo… no, subían de nivel con cada segundo que pasaba… Pronto, los tres comenzaron a evolucionar, rodeándose con una luz brillante.

-¿Mente Verde, poder para conectarse? –Se preguntó él -. Ella… No, primero debo derrotarla.

-¡Chicos, ayúdenme! –El caudal de energía logro hacer que el sujetador del cabello que Amber usaba, que perteneció a su madre, saltase disparado a también -.

El cuerpo de Torchic comenzó a crecer, grandes piernas se formaban al igual que fuertes brazos crecían, luciendo bastante potentes, su cuerpo superior se volvió anaranjado y sus ojos se volvieron rojos con pupilas negras. Tanto Montt Sainte y Victoire tomaron una forma más frágil, pero elegante, las protuberancias en su cabeza se alargó solo un poco y otra más creció al lado, casi parecían bailarinas.

La Pokedex no pudo identificar que Pokemon eran, ya que la extraña energía de Amber causaba interferencias con esta, pero eso no importaba, algo le decía a Amber que hacer.

"Ayuda…"

Amber pudo sentir la voz de aquel Arcanine, sentía que aquel collar no era normal y que debía estar siendo controlado por alguna especie de control mental.

-¡Combusken! –Amber sabía de alguna manera el nombre de la nueva forma de Torchic -. ¡Montt, Victoire, quitémosle ese collar!

-¡Arcanine, Llamarada! –Ordeno el hombre -.

-¡Montt, Victoire, usen Psíquico! –Ordeno Amber antes de dirigirse hacia Combusken -. ¡Combusken, espera mi señal y usa Ataque Rápido!

El Arcanine lanzo una gran Llamarada, la cual fue recibida por el trio de Pokemon, que como equipo resistieron de manera magistral o mejor dicho, porque el poder de la Mente Verde de Amber los recuperaba de una manera acelerada.

El dúo de Kirlias comenzó a rodear a Arcanine de una poderosa energía Purpura, mucho más poderosa que el del ataque Confusión. Aquel ataque de Psíquico levanto al Arcanine y comenzó a hacerle gran daño, muy distinto a lo que le hacían solo minutos atrás.

-¡No puede ser! –Exclamo el hombre -.

-¡Ahora!

Haciendo gran fuerza en sus piernas, Combusken salto con su Ataque Rápido, apuntando con su garra derecha… Fueron segundos en cámara lenta para Amber, vio como aquel hombre sacaba una especie de Kunai de entre sus ropas y lo lanzaba hacia Combusken, no podía moverse ni evitar que aquel objeto se clavara en su Pokemon, de seguro, era un tiro a matar.

Entonces, otro objeto volador se interpuso, una daga, no una cualquiera, una que Amber reconocería en cualquier lugar. Aquella daga choco con la que lanzo el hombre de la Gabardina, el choque provoco que esta saliera disparada hacia otra dirección, logrando cortar la mejilla de Asphalt… El muchacho estaba en la salida, atrás de él venía Amethyst y un grupo de Montañeros, y para su sorpresa, estaba Time con ellos. Finalmente, Combusken arranco el collar del cuello de aquel pobre Arcanine.

(Detener)

-¡Discúlpame Amber, nos tardamos pero gracias a este sujeto, logramos llegar a tiempo! –Dijo Asphalt apuntando a Time -.

-Luego de conversar con Jade, decidí acompañarlos un tiempo, ya que mi investigación se centra en la extraña organización de personas portando gabardinas carmesíes. –Explico Time -. Cuando los seguí hasta aquí, descubrí el derrumbe y algunos tipos intentaron asesinarme, probablemente los compañeros de este sujeto.

-Phobos, así me llamo. –Dijo algo irritado aquel hombre -. De todas maneras, parece que calmar a Arcanine no sirvió.

-¿Qué sucede? –Se preguntó Amber, mientras veía que Arcanine aún no se calmaba, es más, luego de quitarle el collar aún seguía intentando atacar -. ¡Le quitamos ese collar infernal! –Grito Amber frustrada -.

-¡Amber, debe estar confundido con lo que sea que le hacían! –Informo Asphalt -. ¡Debes conectarte con ese Pokemon y calmarlo!

Amber no se quedó quieta, ahora que sus amigos estaban ahí para apoyarla, sentía que podía hacer cualquier cosa. Corrió con todas sus fuerzas, evadiendo el fuego que intermitentemente disparaba accidentalmente aquel Pokemon.

Asphalt quiso ir a ayudarla pero Phobos tenía otros planes cuando le siguió lanzando cuchillos, eran tantos que Asphalt no podría esquivarlos todos a la vez.

-¡Tiempo!

El grito de Time resonó por todo el lugar, mientras las manecillas de Chronit giraban de manera agitada. El tiempo se congelo y él sabía que debía hacer, uno a uno, iba despejado los cuchillos hasta que no quedo ninguno.

-Solo cinco segundos es mi límite en mi estado actual. –Susurro para sí mismo, luego de volver a su lugar original y dejar que el tiempo corriera al llegar los cinco segundos limites -.

-¿Qué? –Dijo Phobos -.

-Time controla el flujo del tiempo, fue así como logramos adelantarnos y llegar a tiempo. –Explico Asphalt limpiándose la sangre de la herida de su mejilla, causada cuando llego a bloquear el ataque al Combusken de Amber -.

Mientras eso sucedía, Amber se lanzó sobre el Arcanine, quien intento repelerla, morderla o quemarla, pero no la quería cerca. La muchacha se envolvió en aquella energía de nuevo y logro hacer contacto con el Pokemon.

"Duele… ¡Duele!"

-Ya estás bien… -Dijo en un susurro -. El dolor ya se fue…

Como si nada, el Arcanine se quedó quieto, su esclera volvió a aquel común color blanco y luego término cayendo al suelo, debilitada.

-Ok, esto no salió como planeamos… -Dijo Phobos -. Escúchame tu, y tu también –Dijo apuntando a Asphalt y a Time -. Esto no se quedara así, "El Culto" no se detendrá, por nada.

-¡Greninja, Shuriken de Agua no lo dejemos escapar, ahora! –Rápidamente, se sincronizaron y Greninja tomo aquella extraña forma combinada -.

Greninja quiso lanzar su ataque pero de la nada, un portal apareció y se tragó a Phobos, haciéndolo desaparecer en el acto al mismo tiempo que el portal desaparecía sin dejar rastro. La transformación de Greninja se deshizo rápidamente y al fin, los jóvenes pudieron relajarse.

Amber estaba en el suelo, abrazando al Arcanine con una sonrisa de satisfacción. La joven había trabajado duro y se merecía un descanso luego de tal hazaña.

-Ugh… ¿Qué sucedió? –Dijo Emily recuperando la conciencia -. ¡¿Amber?! –Grito al verla desmayada -.

-Ella está bien, solo se desmayó por el sobre uso de sus poderes. –Dijo Amethyst -. ¿Cómo te llamas?

-¡¿Emily?!

-¿Uh? –Emily observo a Asphalt, quien dijo su nombre y hasta la llamo -. ¡¿Asphalt?!

Ambos se quedaron de piedra, puesto que ambos trabajaron y crearon Jormundgander. Siendo Emily, la que creaba todos los dispositivos y trajes que Asphalt usaba para sus misiones y su apodo, era Goddess.

-¿Tú eras… la que cuidaba de Amber? –Pregunto atónito -.

-¿Eras tú el amigo de Amber? –Pregunto de vuelta, también sorprendida -.

-Escuchen, debemos ir a Ciudad Celeste, luego se ponen al día y conversan, ahora mismo, viene gente detrás de nosotros. –Dijo Amethyst -.

-Yo no tengo nada que hablar con un cobarde. –Dijo Emily para fijarse en Amber -. ¿Ella despertara pronto?

-Con un buen descanso, quizás mañana este de pie. –Explico Amethyst -.

Los heridos fueron atendidos, Emily solo tenía leves arañazos y cortes, nada grave. Amber estaba algo moreteada por la explosión que sufrió contra el Arcanine, pero además de eso, no tenía nada que fuese incurable. La gente que se lastimo en el derrumbe estaba habilitada para caminar y Asphalt, solo recibió un leve corte en su mejilla al desviar el cuchillo de Phobos.

-Ciudad Celeste, Posada, 20:15Hrs. –

Hace horas la gente pudo buscar refugio en Ciudad Celeste y así mismo, la gente de la Ciudad fue a ayudar con el derrumbe.

Los jóvenes Douraji no tenían el número de Jade, por lo cual Time se los facilito, no lo llamo antes pensando que ya lo habían llamado, por lo que recién en la posada pudieron hacer la llamada.

Los heridos fueron bien recibidos en el hospital especializado para humanos con el cual contaban. Amethyst recibió vendajes nuevos en su frente por el golpe de aquella roca y le dijeron que no le dejaría marca ni nada por el estilo, aunque él decía que se vería genial una cicatriz en su frente.

Amber despertó antes de lo esperado y pudo hablar con Emily, ambas se había hecho buenas amigas en ese pequeño tramo que pasaron juntas. Emily le conto el cómo se conocían con Asphalt en una cena que prepararon ella, Asphalt, Amethyst, Amber y Time en la posada, a pesar de que Emily no le hablaba a Asphalt, no lo repudiaba ni nada por el estilo, solo lo ignoraba.

-Y bueno, luego de que este tipo se fuera y nos abandonara, los de Jormundgander decidieron separarse. –Explicaba finalmente Emily -. Seguí creando dispositivos, como el extintor instantáneo que use para apagar las llamas. –Dijo mostrando otra capsula esférica de color metal -. Creía en las convicciones de Jormundgander, así que comencé a viajar, me convertí en Entrenadora y ayudo a la gente que necesite de mis inventos.

-¡Eso es increíble Emily! –Alabo Amber -.

-Bien, ya me aburrí, discúlpenme pero no tengo hambre. –Dijo Asphalt dejando su plato de comida sin tocar -. Hace unos días no duermo en una cama cómoda y quiero aprovecharla antes de partir.

-Descansa Asphalt. –Dijo Amethyst -.

El joven de cabellos negros se fue, dejando al grupo conversando de manera amena, intercambiando anécdotas y demás. Se entretenían, el ocio los mantenía ocupados y hasta se pusieron a jugar cartas luego de pedir unas tazas de café. Si, la estaban pasando bien, pero era hora de descansar, mañana seria otro día en cual deberían seguir avanzando.

-Ah, le llevare esto a Asphalt. –Dijo Amber, tomando el plato sin tocar de Asphalt -.

-¿Para qué? Dijo que no tenía hambre. –Le dijo Emily -.

-Sí, pero de todos modos debe comer, se ha esforzado mucho.

-Es cierto, creo que no comió demasiado en el campamento del Centro Pokemon. –Señalo Amethyst -.

-Iré a dejárselo y vuelvo para ayudar a limpiar todo. –Prometió la chica -.

-De acuerdo, pero antes toma esto. –Dijo Emily -.

La pelirrosa entonces le entrego una liga para el cabello nueva que ella guardaba y también el sujetador de cabello de su madre, que hasta ahora, no había realizado que no lo llevaba puesto, quizás el sueño le paso demasiado la cuenta y no se percató de aquello.

-¡Gracias, Emily! –Dijo Amber tomando las cosas que le entrego su amiga -. ¡Bueno, iré a dejarle su comida a Asphalt!

Amber tomo el plato y un vaso de agua para acompañar, subió grácilmente las escaleras de la posada y se dirigió directamente al cuarto del muchacho. No tardó mucho en encontrarlo, no había muchas habitaciones después de todo, por lo que se puso frente a su puerta.

-¿Asphalt? Soy Amber, te traigo comida. –Dijo la rubia, pero aun así no recibió respuestas -.

La chica hizo el ademan de dar golpecitos a la puerta con sus pies, puesto que sus manos estaban ocupadas, y entonces advirtió que la puerta se encontraba abierta… Pensó unos segundos antes de entrar, quizás sería descortés, pero luego de meditarlo, decidió entrar a pesar de todo, solo le iba a entregar su comida y nada más.

-¿Asphalt, estas ahí? –Pregunto mientras entraba por la puerta -.

Lo primero que vio, fue al joven, tirado en el suelo, con su mano en el pecho y la respiración entrecortada. Estaba pálido y sudaba mucho, rastros de sangre se encontraban en sus labios como su hubiese escupido sangre o quizás vomitado. La chica tiro el plato de manera instintiva al igual que el vaso y corrió a socorrer al muchacho, instintivamente le toco la frente y pudo verificar que tenía una fiebre horrible.

-¡¿Asphalt, que te pasa?! –Pero no obtuvo respuesta -.

Pero no obtuvo respuesta, el solo temblaba y sentía dolor, pronto los ojos carmesíes de Amber viajaron hacia el parche que Asphalt tenía en su mejilla, este se despegó, revelando que la herida estaba morada, no cicatrizada y las venas de aquella zona se encontraban bastante marcadas.

La mente de Amber no lo proceso bien, no fue hasta que Amethyst, quien escucho el sonido del plato caer al suelo, llegar a la habitación y ver al muchacho tirado, que obtuvo una respuesta clara de lo que sucedia.

-¡Asphalt! –Dijo con preocupación para verlo bien -. ¡Él está… esta envenenado!

Fue lo que dijo, antes de que Asphalt comenzara a convulsionar de manera violenta…