Capítulo 12.
Cuando Hermes y Poseidón llegaron a las habitaciones del segundo, se dirigieron a la cama donde se tumbaron y comenzaron a besarse.
Los besos eran dulces y pausados. Dados con mucho amor.
El dios del mar acariciaba la cara de su amante con ternura.
Suavemente giró a Hermes para que quedara tumbado boca arriba y él se colocó sobre el dios de los viajeros sin aplastarle.
Hermes abrió las piernas y Poseidón se colocó de rodillas entre ellas.
miró desde arriba al dios que llevaba dentro un hijo suyo.
-¿Disfrutando las vistas?
-Por supuesto.
Poseidón se agachó y besó con suavidad los labios del otro dios.
Sabía que con un chasquido de sus dedos o los del dios tumbado en su cama, podrían librarse de la ropa que ya empezaba a estorbar. pero a Poseidón le gustaba ir desnudando a Hermes poco a poco. Disfrutando de cada trozo de piel descubierta. Besando, lamiendo y marcando cada porción de piel que iba destapando.
Hermes como dios, podía conseguir que su embarazo no se notara pero disfrutaba cuando el moreno acariciaba y besaba su vientre con amor. Entonces cerraba los ojos y si eso era posible, se enamoraba más del dios del mar.
Los besos de Poseidón eran como el mar. Unas veces calmados y otras tempestuosos y bruscos.
El dios del mar se entretuvo en el cuello de Hermes. Sabía que le encantaba que le besaran ahí.
Sus gemidos y suspiros escitaban más a Poseidón que cualquier otra cosa.
el moreno bajó las caderas hasta pegarlas a las del otro dios. Ambos gimieron fuerte ante el contacto de sus penes a través de la ropa.
Se movieron al unísono mientras Poseidón y Hermes se turnaban en besar uno el cuello del otro.
Las camisetas fueron lo primero que desapareció.
Un rato después, se corrieron solo con el frote de sus cuerpos como dos adolescentes que experimentaban.
Hermes arañaba el pecho, la espalda y los hombros a su amante.
Poseidón lentamente fue bajando sus besos por el pecho y el vientre del ojiazul.
los pantalones y la ropa interior se fueron también.
El dios del mar se introdujo el miembro semierecto del rubio en la boca disfrutando de su sabor.
Sus movimientos eran lentos y tortuosos. Disfrutaba ver a Hermes retorciéndose en la cama en busca de más.
El dios mensajero cogió en dos puños el pelo del otro dios y marcó el ritmo que quería. Después también movía las caderas.
El moreno le dejó hacer. Sabía que su amante disfrutaba cuando se follaba su boca.
Hermes se corrió con un grito ronco.
Poseidón bebió la esencia del rubio sin dejar ni una gota.
Subió y compartieron un beso salado.
El dios del mar hizo que su amante colocara las plantas de los pies sobre la cama y sin otro aviso le penetró con fuerza.
Hermes daba las gracias porque eso no le dolía.
Pronto ambos se movían al unísono con lentitud.
Poseidón giró en la cama para que el ojiazul quedara sobre él.
Hermes colocó las manos en el pecho de su pareja y éste, puso las manos en sus caderas.
El rubio cavalgaba al dios más mayor frenéticamente.
Se inclinó un poco hacia delante y Poseidón le dio un azote.
Por cada envestida un azote.
Hermes disfrutaba esto muchísimo.
Los gemidos de ambos se volvieron gritos de placer y se corrieron con bastante fuerza.
hermes se levantó del regazo de Poseidón y se tumbó a su lado.
Se besaron cansados pero satisfechos.
Con un chasquido de dedos estaban limpios y tapados por mantas.
Poseidón acariciaba en círculos suaves la tripa del otro dios que se quedó dormido.
El ojiverde le dio un beso en la sien y se quedó dormido minutos después.
Nota: ¿Algún chico para emparejarlo con Jason?
Un saludo.
