Disclaimer: Los personajes son de Rick Riordan.
Yo solo me entretengo con ellos.
Capítulo 14.
-Me parece una tontería.
-¡Las ratas no son una tontería!
George y Marta llevaban discutiendo media hora y Hermes estaba a punto de pulverizarlos.
Entre el embarazo, todos los envíos que tenía que realizar y sus serpientes, estaba muy estresado.
Respiró profundamente y recordó cuando los dioses se enteraron de que esperaba un hijo de Poseidón.
Flashback.
Cuatro meses antes...
Hacía un tiempo que Hermes y Poseidón tenían una relación.
A la esposa del dios del mar no le importaba, porque ella ya no sentía nada por él.
Uno de esos días, estaba hablando con poseidón y se desmayó.
El dios muy asustado, apareció en el Olimpo con Hermes en brazos.
Esperó en el templo de Apolo y por suerte, éste no tardó en aparecer.
El dios de la medicina vio a su tío con su medio hermano en brazos y se asustó.
-Dime que lo habéis hecho tantas veces que le has dejado exausto.
-Estábamos hablando y se ha quedado inconsciente.
-¿No será que se ha aburrido tanto que se ha hecho el enfermo?
-¿Puedes examinarlo ya?
Apolo hizo aparecer una camilla en la que Poseidón depositó a su "pareja."
el dios del sol le hizo un chequeo con sus manos y no encontró nada hasta que llegó a su vientre.
Abrió mucho los ojos y después se echó a reír.
-¿No habéis tomado precauciones? -Preguntó riendo.
-¿A qué te refieres?
-A que voy a tener un primito.
Poseidón tardó un tiempo en comprender lo que el otro dios le decía.
-¿Está esperando un hijo?
Apolo volvió a reirse pero asintió.
-¿Y de cuánto está?
-De dos meses y medio. Me extraña que ninguno de los dos se haya dado cuenta.
Poseidón se pasó una mano por la cara.
-No se lo digas a nadie todavía. Voy a convocar una reunión para mañana y se lo diremos Hermes y yo.
Apolo estuvo de acuerdo.
-Por Zeus. Un bebé. -iba diciendo Apolo mientras se alejaba riendo.
poseidón cogió en brazos a Hermes y se transportó a la habitación donde estaban antes.
El dios de los ladrones despertó unos minutos después.
-¿Qué ha pasado?
-Te has desmayado.
-¿En serio?
Poseidón asintió.
-Te he llevado con Apolo y me ha dicho que... Estamosesperandounhijo. -Dijo eso con tal rapidez y en un tono tan bajo, que Hermes no entendió ni una palabra.
-¿Qué has dicho?
-Que e estamos esperando un hijo.
El rubio le miró con los ojos muy abiertos.
-¡Poseidón! -El grito resonó por todo el océano.
El dios mencionado puso la cara más inocente que pudo.
-¿Me has dejado embarazado?
-¿Sí?
-¿Y encima lo preguntas? ¡Yo te mato!
-No es para tanto.
-¿Cómo que no es para tanto? ¿Tú sabes lo que duele parir? ¡No lo sabes!
-Tú tampoco.
poseidón se arrepintió en seguida de lo que había dicho.
-¡Tal vez no lo sepa, pero seguro que duele!
Después, lágrimas corrían por su rostro.
-¿Estás bien?
-¿Cómo quieres que esté bien? ¡Eres un insensible! ¿Es que acaso no te importan mis sentimientos? ¿Cómo puedes llegar a ser tan cruel?
-Pero si no he dicho nada.
-Déjame solo. -Sollozó.
-Pero si esta es mi habitación.
-¡He dicho que me dejes solo!
Sacó su caduceo y apuntó al moreno con él.
Poseidón se levantó y se dirigió a la puerta.
Cuando la abrió, Hermes le dijo:
-¿Te vas?
-Me has dicho que me vaya.
-¿Vas a dejarnos solos a mí y a tu hijo?
-Pero tú has dicho...
-Claro, como ahora me voy a poner gordo... -Volvió a sollozar.
Poseidón cerró la puerta.
-Pero si puedes disimular el embarazo. No tienes por qué enseñarlo.
Hermes le miró peligrosamente.
-¿Me estás diciendo que quieres que esconda a nuestro pequeño? ¿Es que no quieres que nadie se entere?
-Acabo de convocar una reunión con los demás dioses para mañana.
-No me importa. ¿Te avergüenzas de mí? ¿Por eso quieres que esconda mi estado?
-No he dicho que lo escondas. Sólo he dicho que puedes hacerlo.
-Me estás haciendo sufrir Poseidón. Y puede ser malo para nuestro hijo.
Hermes abrazó una almohada y siguió llorando.
Poseidón se acercó despacio y se tumbó en la cama con él.
Se pegó a él y le abrazó por detrás.
El dios de los mensajeros se dio la vuelta y le devolvió el abrazo.
Minutos después, se quedó dormido.
Poseidón lo miró dormir y le besó con suavidad en los labios.
Acarició dulcemente el vientre del rubio y se quedó dormido con la mano ahí.
Al día siguiente, Hermes y Poseidón se dieron una ducha. Tardaron más de lo esperado porque hicieron el amor.
Zeus y los dioses restantes esperaban en el Olimpo a que llegaran Hermes y Poseidón.
Apolo no paraba de reír por lo bajo.
-¿Qué es tan gracioso? -Preguntó Hera exasperada.
-Me estoy acordando de una cosa.
-¿Sabes algo que nosotros no sepamos? -Interrogó Hades.
-Sé muchas cosas que vosotros no sabéis.
-¿Sabes por qué Poseidón nos ha convocado? -Inquirió Zeus.
-Si. Pero le he pedido que no se lo contara a nadie.
Los dioses que faltaban por fin habían llegado.
Ocuparon sus tronos pero no hablaron.
Apolo soltó otra risita.
-¿A qué esperáis? ¿A que sea navidad? -Cuestionó Zeus.
-Pero si nosotros no celebramos la navidad. -Dijo Atenea.
-Por eso lo digo.
-Hermes y yo tenemos que deciros una cosa.
-¡Dilo de una vez! -Bramó Hera.
-Estoy embarazado.
-¿De verdad? ¿Hace cuánto no tenemos un bebé en el Olimpo? ¡Qué emoción! -Dijo Hestia.
-¡Aaaaaaaaaauuuuuuuuuu! -Chilló Afrodita encantada.
Se giró hacia Hefesto y empezó a decirle cosas que debería fabricar para el bebé.
-¿Has dejado embarazado a mi hijo? -Preguntó Zeus.
-Sí.
-¡Cómo te has atrevido!
-¿Perdón?
-¡Es mi hijo! ¡Y tú te has atrevido a tocarlo!
Los dioses miraban estupefactos a Zeus.
-Padre. ¿Qué haces?
-Protegerte de dioses indeseados.
-¿Cómo? -Preguntó Poseidón atónito.
-Eres de lo peor Poseidón. Solo es un niño.
-padre. Tengo miles de años.
-¡Si quiero protegerte y gritar lo haré!
-Esto es maravilloso. -Dijo Apolo.
-¿Quién habría imaginado a padre en modo papá oso? -Preguntó Hermes.
Zeus estaba estrangulando a Poseidón.
Los otros dioses, le dieron la enhorabuena y le prometieron que...
-Le enseñaré a lanzar flechas.
-Si es niño, le enseñaré a no ser un cerdo.
-Voy a enseñarle a diferenciar los mejores vinos.
-Conmigo aprenderá las distintas plantas.
-Sabrá luchar con todo tipo de armas.
-podrá fabricar todo lo que quiera.
-Será un dios inteligente. Me encargaré de ello.
-Le enseñaré a llevar un hogar.
-Yo evitaré que vaya al inframundo antes de lo debido.
-Le enseñaré a detectar las diferentes emociones.
-Le enseñaré a no ser infiel.
Será un super dios. -Comentó Apolo.
-Dioniso. Díselo tú a los campistas. -Pidió Hestia.
El dios del vino asintió.
Era a la única diosa a la que no podía negarle nada.
Al fin, Zeus soltó a Poseidón y cogiendo a Hermes de la mano, se transportaron a un paraje tranquilo.
Fin flashback.
Volvió a la realidad y se alegró de que las serpientes hubiesen acabado su discusión.
Sintió a alguien detrás de él.
Se giró, y recibió un beso en los labios de parte de Poseidón.
-¿Cómo están mis amores? -preguntó acariciando el vientre del rubio.
-Estoy cansado.
El moreno abrazó a su pareja y juntos, se transportaron a un prado verde lleno de flores.
-Tengo que trabajar.
-Le he pedido a las nereidas que te ayuden. Hoy eres totalmente mío.
-pero tengo que enviar varios paquetes a...
-Relájate amor. Lo necesitas.
Hermes ovedeció y poco a poco se dejó llevar por las caricias suaves de Poseidón.
