Disclaimer: Los maravillosos personajes son de Rick Riordan.
Capítulo 18.
Will acababa de llegar del palacio de Poseidón y estaba algo cansado.
Habían averiguado que los gemelos de Percy serían ambos niños y el hijo del dios del mar estaba muy contento. Aunque no dejaba de quejarse de que tenía una enorme barriga y solía decir que era más parecido a una ballena que a una persona.
Will estaba sentado en la enfermería escuchando a Austin que hablaba sobre el último vídeo que había subido a youtube.
-Y Kaila sale lanzándome flechas y yo las esquivo mientras canto. ¡Ya tengo más de un millón y medio de visitas! ¡Y lo he subido hace dos horas!
-Me alegro mucho hermano.
Will se frotó los ojos.
pensó que en unas horas podría dormir hasta el día siguiente. Pero la alegría no le duró mucho porque se acordó de que hoy tenía guardia en la enfermería.
Le habría pedido a alguno de sus hermanos que le cambiase el turno, pero prefería trabajar esa noche y así tener las demás libres.
Después de cenar y de la fogata, todos se dirigieron a sus cabañas excepto Will que se encaminó a la enfermería.
Tal vez si tenía suerte, nadie acudiría allí y podría dormir un poco.
Llevaba allí media hora, cuando la puerta se abrió y por ella entró Connor Stoll.
El chico había estado resfriado y ahora tenía fiebre.
Will le dio unos analgésicos y el joven se fue a su cabaña.
El rubio se había quedado dormido aprovechando que no había nadie.
Nico entró a la enfermería y vio a su novio en una postura extraña.
Le acarició la mejilla con suavidad.
Iba a dejarle dormir, pero se le ocurrió una idea.
Hacía mucho tiempo que tenía una fantasía, y quería cumplirla.
-Vaya médico. Se queda dormido en su guardia. Así, se muere cualquiera esperando. -Dijo Nico en voz alta.
Will parpadeó lentamente como si fuera una máquina reiniciando el sistema.
-¿Will estás despierto?
-No. -Gruñó el rubio.
A Nico le encantaba despertar a su novio porque se ponía de mal humor y era como un gatito enfadado.
-¿Y ahora?
-Estoy durmiendo. -Refunfuñó Will.
-¿Entonces por qué contestas?
-Soy sonámbulo.
-Es que… Drew me está acosando… Otra vez.
Nico sabía que así, Will se levantaría de inmediato.
El hijo de Hades era serio y reservado, pero con Will se comportaba de manera muy diferente cuando estaban a solas.
En efecto, el rubio se levantó de un salto y miró por toda la enfermería como si allí pudiese haber alguna amenaza.
Cuando el hijo de Apolo se percató de que Nico le había mentido, suspiró y se volvió a sentar en la silla en la que se había quedado dormido.
-¿Qué pasa amor? -Preguntó el rubio.
Nico se acercó a su novio y se subió a su regazo.
-Requiero atención médica urgente.
-¿Te ocurre algo?
-Sí. Creo que…
No acabó la frase. Si no que se acercó más al cuerpo de su novio y se frotó contra él.
Al ojiazul se le encendió una lucecita en la cabeza.
-Entiendo. -Dijo despacio.
-¿Es grave doctor?
Si alguien escuchara a Nico hablar así, no se lo podría creer. Solo Will sabía sobre el lado pervertido de su novio.
Al principio le había costado compartir sus fantasías, pero el rubio le hizo sentir seguro, y pronto Will tenía a un novio muy creativo.
-Creo señor di Angelo, que va a necesitar una intervención urgente.
Los chicos se besaron con deseo acariciándose mutuamente por debajo de la camiseta.
-Ve a la camilla. -Pidió Will a su novio entre beso y beso.
Nico ovedeció.
-¿Qué me hará doctor?
-Tengo que examinarle a fondo así que tendré que desnudarle.
Nico respiraba agitadamente.
Will se acercó y Nico le atrajo hacia sí con impaciencia.
El deseo de los jóvenes semidioses era arrollador y pronto estuvieron sin ropa.
-Abra la boca. Debe tomar un jarabe especial para su dolencia.
El moreno ovedeció y un rato más tarde, lamía el miembro erecto de su novio como si fuera un delicioso helado.
Will esperaba que nadie entrase en la enfermería porque si no, les vería allí y eso no le haría ninguna gracia.
Unos minutos después, Will acabó en la boca de su compañero.
Nico lamió toda la extensión recogiendo cada gota de aquel líquido espeso.
Cuando acabó, se relamió los labios.
-Ahora te haré un examen interno. -Comentó Will colocándose entre las piernas del moreno.
Cogió un botecito de un estante y volvió junto a un excitado hijo de Hades.
Will se introdujo el pene de Nico en la boca y a la vez que le hacía sexo oral, dilataba su entrada con los dedos.
Cuando tenía tres dedos en el interior de su novio, los metió y sacó hasta que encontró aquel nudo de placer.
Nico se derramó en la boca del rubio unos minutos más tarde.
-¿Cómo se siente? -Preguntó Nico.
-Creo… que aún me falta la inyección.
El hijo de Apolo sonrió y acomodó a su chico para poder penetrarle con facilidad.
A ambos les gustaba mirar la cara del otro para ver las expresiones de placer de cada uno.
Los movimientos fueron lentos, pero a medida que pasaba el tiempo, aceleraban las envestidas.
Nico y Will se besaron para evitar que los gemidos se escucharan.
Más tarde, Nico se corrió por segunda vez, y estocadas después, lo hizo Will.
Ambos se acostaron en la cama muy satisfechos y agotados.
-¿Y ahora, qué tal se encuentra?
-Mucho mejor. Pero creo que voy a necesitar más de este tratamiento para sentirme bien del todo.
-Tienes razón.
Los chicos se besaron y antes de que se quedaran dormidos, se levantaron, se limpiaron y se vistieron.
-Duerme Will. Yo vigilaré si viene alguien. Y si es grave te despertaré.
-tú también necesitas dormir.
-Hoy lo necesitas tú más que yo.
Will no discutió. La verdad es que estaba exhausto.
Se tumbó en una de las camas y minutos después ya estaba en el mundo de los sueños.
Nico sonrió y le dio un suave beso en los labios.
Para suerte de Nico, solo vinieron tres personas y como no era nada grave y podía encargarse él, no hizo falta que despertara a Will.
El hijo de Hades no era el chico más normal, y su vida no era fácil, pero tenía a Will y con eso le bastaba.
