Un chico se adelantó. Era alto, delgado pero fuerte, pelo color chocolate y ojos azules.
-Hola a todos. Mi nombre es Noah Jackson.
-¡Mi pequeño pececito!
Percy se acercó y envolvió al chico entre sus brazos.
Noah le devolvió el abrazo y Tailor se les unió.
Los tres dieron vueltas por la sala como niños de dos años.
Tyson se unió a ellos con la señorita O'Leary dando vueltas a su alrededor.
lamió a Noah llenándole la camiseta de babas.
El chico se subió a lomos de la perra y dieron una vuelta a la sala corriendo.
Percy y Tailor bajaron a Noah y dieron vueltas de nuevo gritando como niños.
Dejaron a Noah en el centro de la sala, y después de darle un sonoro beso en la mejilla, Percy y Tailor se sentaron en sus sitios. Y un rato después, Tyson y la señorita O'Leary les siguieron.
Noah estaba muy sonrojado.
Hera miraba la escena exasperada.
-Mira Alec. Parece que está chupando un limón.
Cállate Jace. No vaya a ser que nos escuche.
Leo soltó una risita al oirlos.
-Tengo dieciocho añños. Y vivo en el campamento mestizo.
Noah se puso serio y continuó hablando.
-He dicho que mi padre es Percy Jackson pero no es del todo cierto. Él estaba en una misión y...
***Pasado de Noah.***
Percy estaba cansado. Llevaba tres días intentando volver al campamento para estar con su familia pero no dejaban de llegar monstruos.
La flor dorada que debía entregarle a Deméter, estaba bien guardada. Pero su poder era tal, que atraía incluso más monstruos que su propia esencia.
Mató a una dracaenae que se estaba poniendo pesada y siguió corriendo.
Un gemido le llamó la atención. Iba a seguir su camino, pero parecía que era un niño asustado y eso no lo podía pasar por alto.
Se acercó cauteloso donde había escuchado el ruido.
Al final de un callejón bastante sucio, había una especie de vulto que temblaba y gemía.
Percy se acercó muy lentamente con Contracorriente en la mano por si era una trampa y miró bien.
Movió una manta sucia y raída.
El vulto se removió y unos asustados ojos azules lo miraron.
Percy se agachó y movió aún más la manta.
Un pequeño niño de no más de un año le miraba a punto de echarse a llorar.
-Hola pequeño ¿Cómo te llamas?
El niño tembló aún más.
-Yo soy Percy ¿y tú?
El infante seguía mirándolo con desconfianza.
Una luz plateada los envolvió.
Percy levantó la mirada encontrándose con una cara muy pálida con los ojos azules más asustados que le había visto al dios en su vida.
-¿Hermes?
-¡Por todos los robos Percy! ¡Menos mal que lo has encontrado!
-No grites. Lo estás asustando.
El dios se agachó al lado de Percy y miró al pequeño.
-Hola Noah. ¿Cómo estás?
-¿Así que te llamas Noah?
El niño asintió asustado.
-Le perdí la pista. Iba a llevarlo yo mismo al campamento porque su madre... No quería saber nada de él.
Percy miró al dios con los ojos muy abiertos.
-Y entonces, dejé de sentir su esencia. Me temí lo peor.
Hermes tragó saliva y miró aún espantado al semidiós.
-Es hijo mío. Y en cuanto me enteré de lo que sucedía, quise venir a buscarlo de inmediato. No quiero que le pase como a Luke.
-¿Cuántos años tiene?
-Dos y medio.
-¿Cómo? Si no aparenta tener más de un año.
Hermes miró al pequeño con tristeza.
-Os llevaré al campamento.
Percy se lo agradeció con la mirada.
Percy sujetó al niño con delicadeza.
Al principio, el infante se tensó. Pero se relajó al comprobar que no le pasaría nada malo.
Aparecieron en el campamento en medio de una luz plateada.
Como era de noche, Percy se dirigió a su cabaña decidiendo que saludaría a su familia al día siguiente.
Antes de llegar, Deméter se apareció a su lado.
El semidiós le entregó la flor y ella, hizo aparecer leche y fruta para que comieran él y el niño.
Al día siguiente, un caduceo apareció sobre la cabeza del pequeño.
Los hijos de Hermes intentaron llevárselo a su cabaña, pero el infante no quería separarse del hijo de Poseidón.
Finalmente, Percy decidió quedarse con él.
***En la actualidad.***
Y así es como fui adoptado. -Finalizó Noah la historia.
Hermes le sonrió a Percy agradecido.
El hijo de Poseidón se levantó y abrazó a Noah con fuerza.
-Pececito de mi corazón. -Canturreó Percy.
Noah sonrió divertido.
-Al ser hijo de Hermes, tengo super velocidad y puedo detectar el mecanismo de las cerraduras. Incluso puedo abrirlas colocando la mano sobre ellas.
Thalia y Annabeth se miraron acordándose de Luke.
-Mis padrinos son mi hermano Travis y mi hermana Alice.
Los mencionados sonrieron agradecidos.
-¿Y tus hermanos adoptivos te tratan bien?
-Sí lady Hestia. Todos me quieren mucho. Y yo a ellos.
Tenía una sonrisa tierna.
-¿Estás saliendo con alguien? -Preguntó Percy dándole golpecitos en el costado con el dedo.
Había decidido quedarse a su lado de pie en el centro de la sala.
Tailor rió bajito.
Noah le fulminó con la mirada.
-¿Qué sucede pececitos míos?
-¿Sabes que cuando te diriges así a ellos suena un poco perturbador? -Cuestionó Hacel.
-Lo sé.
-Vamos dilo Noah. -Sonrió Jace.
El chico se ocultó ligeramente detrás de Percy.
-Mi novio es...
Susurró el nombre tan bajo que ni siquiera Percy pudo escucharlo.
-¿Quién? -Inquirió Liam.
-Matew Solace.
Las sombras se arremolinaron en torno a Noah y Percy.
-¡Jackson!
Los que se apellidaban así, dieron un salto de la impresión.
-Nico estaba de pie delante de ambos Jackson amenazándoles con su espada.
Pero el que había gritado no era otro que Will.
-¿Tu hijo ha osado tocar a mi bebé?
Noah quería tener la capacidad del pretor Zhang para transformarse en cualquier cosa. Se habría convertido en una mosca y habría huido sin ser visto.
-Voy a machacarte Noah Jackson.
-Lo peor, es que al ser médico, sabe donde hacer verdadero daño sin causar la muerte. -Comentó Liam sonriendo como loco.
-Por cierto Noah. Me encantan tus rizos color chocolate. ¡Pero eso no impide que vaya a matarte!
Nico miraba a su novio muy sorprendido.
-Es bipolar. -Dijo Clarisse riendo.
Noah miraba a los que serían sus futuros suegros bastante asustado pero dio un paso al frente hasta quedar delante de su padre.
Mat estaba detrás de Will y Nico mirando asombrado la escena.
No se veía al consejero de la cabaña siete cabrearse de esa manera.
Will palmeó el hombro de Noah y se alejó arrastrando a Nico con él.
-Me caes bien. -Le dijo al atónito hijo de Hermes.
-¡Jackson te mataré si tu hijo le hace daño al mío!. ¡Y le daré tus restos a Cervero! -Advirtió Nico.
-Técnicamente no es hijo suyo. -Comentó Drew.
-Por supuesto que lo es. -Dijeron Tailor y Percy al unísono.
Mat se acercó a su novio y ambos se besaron con suavidad.
Noah se inclinó ante los dioses y se sentó junto a Mat cogidos de la mano.
Percy sonrió y se sentó en su sitio.
-¿Tú no le vas a dar alguna clase de advertencia a Matew? -Cuestionó Clarisse.
Percy sonrió.
-No hace falta. Sé que no le hará daño.
-¿Cómo estás tan seguro?
-Porque no tengo que advertirle. Él ya debe saber, que si daña de alguna manera a Noah, será castrado y sus partes serán arrojadas al mar y miraré como los tiburones se las comen.
Todos los chicos de la sala tragaron saliva asustados.
Poseidón le sonrió a su hijo satisfecho.
-No me caes bien Jackson. Pero me encanta esa amenaza. -Dijo Ares.
Percy siguió sonriendo como si nada.
la señorita O'Leary gruñó.
-Dice que si te pasas con Noah, jugará contigo al "Busca al griego" y te hará pedazos lentamente. -Tradujo Hades.
-Cuánta amabilidad. -Dijo Mat con sarcasmo.
