Capítulo 27.
Un chico se adelantó. Era bajito, delgado, pelo negro rizado y ojos azules.
-Hola a todos. Me llamo Tim McLean.
-Otro que proviene de un vertedero. Igual que la madre. -Rió Drew.
El chico apretó los labios.
-¿Ha anidado una plaga de ratas en tu cabeza?
-Deja al chico en paz. -Dijo Lacy.
-Solo digo la verdad. -Se quejó Tanaca.
-¡Basta ya!
Piper estaba harta. Ella estaba viendo que esas palabras afectaban a su futuro hijo más de lo que quería mostrar.
-Sigue presentándote cielo.
-Tengo dieciseis años. Soy hijo de la diosa Perséfone y Piper McLean.
La diosa le sonrió.
-Vivo en el campamento mestizo. Se me dan bien las plantas.
-¿Y para qué te sirve eso? -Se carcajeó Bianca.
Muchos le siguieron el juego.
Tim se encogió.
-Eso ha estado de más. -Regañó Nico.
Bianca le miró con desdén.
Nico se levantó furioso y se posicionó delante de ella.
-No se te ocurra mirarme así en tu vida niñata. -La voz del hijo de Hades era pausada.
-Es que es verdad. ¿Para qué le sirven las plantas?
-Esa prepotencia tuya no me gusta nada. -Dijo Will.
La chica resopló.
Una vofetada resonó en el silencio de la sala.
-¡María! -Gritó el hijo de Apolo.
-Nunca os ha hablado así. Y no voy a permitir que lo haga ahora.
Mat estuvo de acuerdo con ella.
-L lo siento. -Dijo Bianca mirando a sus futuros padres.
Nico la miró mal y se sentó llevándose a su novio con él.
Los dioses muchas veces querían intervenir en las discusiones, pero preferían no hacerlo a no ser que fuera algo totalmente necesario porque si no, acabarían peleando entre ellos.
-El poder con las plantas está muy bien cariño. -Felicitó Perséfone.
El chico tenía la cabeza gacha.
-Tiene pinta de que se han metido bastante con él. -Dijo Leo en un susurro.
Pero como la sala resonaba mucho, todos le escucharon.
Tim se encogió un poco más.
-¿Y de qué le sirve ese poder? -Preguntó Raila.
-¿Se va a hacer una corona de flores? ¿Les va a entregar a los monstruos margaritas y amapolas? -Inquirió Sena.
Muchos reían a carcajadas.
-¿Basta!
El grito de Leo hizo callar a todo el mundo.
Estaba muy serio cosa que sorprendía muchísimo a los presentes.
-No lo he dicho con intención de herir. Soy siempre así. -Explicó Sena.
-Yo también. -Secundó Raila.
-¿Quién se mete contigo? -Preguntó Piper.
-N nadie. Es s solo q que yo soy débil y no se me da bien luchar.
-Para eso estoy yo. -Aclaró Jasmine. Y todos mis hermanos.
-Y yo. -Dijeron Alec y Jace.
-Se pasa el día leyendo. Me exaspera a veces, pero siempre estoy dispuesta a reventar caras por su causa.
Tim le sonrió un poco a su hermana.
-¿Y cómo es que lee tanto? -Preguntó Mat. Yo lo he intentado, pero el THDA me impide quedarme quieto.
-Y la dislexia. -Aportó Annabeth.
-Eso ya no es problema con las nuevas gafas que ha creado Leo Valdez. -Comentó Aiden.
-¡Síiii! ¡Equipo Leo! ¡Aplaudid al gran y sexi Leo Valdez!
-El latino se había levantado y giraba sobre sí mismo y saltaba gritando como loco.
Jason y Cecil lo atrajeron hacia ellos y le besaron.
-¿Podéis dejar que mi retoño se presente? -Inquirió Piper.
-Lo siento reina de la belleza.
-Mis padrinos son Percy Jackson y tía Lacy.
Ambos abrazaron a Piper y le sonrieron a Perséfone.
El hijo de Poseidón se levantó cogiendo de las manos a Tailor y a Noah y los arrastró hasta donde estaba Tim.
Le dio un abrazo haciendo que Tailor y Noah le abrazaran también.
Sus otros ahijados le miraban con un puchero.
-Todos sois mis peces pero Tim es adorable.
Le pellizcó las mejillas y volvió a abrazarle.
-Siempre hace lo mismo cada vez que le ve. -Explicó Noah.
-Y vosotros le dais vueltas como si tuviera cuatro años. -Apostilló Menw.
-Cierto.
Un rato más tarde, Percy y sus futuros hijos se sentaron.
-lo hacen por lástima seguro. ¿Quién le querría? -Murmuró Drew siendo oída por todos.
Piper se levantó tan enfadada que no podía ni hablar.
Le dio tal tortazo en la cara a su media hermana que le giró el cuello noventa grados.
-¡Cállate zorra amargada!
Tim se había encogido de nuevo.
Patric se levantó.
-Yo le quiero. -Dijo.
Todos le miraron sin parpadear.
-¿Estás de coña? -Interrogó Bianca.
-No. simplemente, me gusta.
-Pero él es... -Siguió diciendo la chica.
-Cuidadito con lo que dices Solace. O tu pelo no va a ser lo único que cambie de color.
-¿A qué te refieres?
-O puede que se te caiga como le pasó a Britten. -Siguió diciendo Patric ignorando a Bianca.
Las personas del futuro le miraban sin comprender nada.
El hijo de Jason se acercó a Tim y le besó.
El chico estaba tan sorprendido que no reaccionó.
-Sabes tan bien. -Susurró Markowitz rozando sus labios.
-Esto no tiene gracia. Si es otra apuesta...
-¿Qué quieres decir con eso? -Inquirió Perséfone parpadeando a su forma divina.
Todos se taparon los ojos.
-N no es nada.
-No es ninguna apuesta Timmy. No podría... Simplemente no se me ocurriría...
Tim salió corriendo pero Patric logró agarrarlo.
-¿No habéis tenido suficiente diversión a mi costa ya? -Sollozó el hijo de Piper.
Drew sonreía.
-Déjame por favor. Simplemente no puedo más. Diles a tus amigos lo que quieras y yo diré que es cierto. Me da igual si les dices que nos hemos acostado y te supliqué pidiendo más. Lo corroboraré. Pero no te rías de mí. Tú no.
Patric abrazó con fuerza el cuerpo del chico que más amaba en el mundo. los dos estaban llorando.
-Te amo Timmy. Y no podría jugar contigo nunca.
Se acercó tirando de Tim hasta el trono del dios del sol.
Patric le miró y le suplicó:
-Por favor. dígale si miento o si digo la verdad.
Apolo le miró durante un rato.
-Te está diciendo la verdad. -Dictaminó.
Tim lloró aún más fuerte abrazándose a Patric.
-Te amo. -Repitió el hijo de Jason.
-Yo... Yo... también. -Susurró Tim.
-Me encargué de que Louis no quisiera joder a nadie más.
Tim le sonrió.
Ambos chicos se inclinaron ante los dioses y se sentaron al lado de Jace y Alec con Tim en el regazo de Patric.
-Te llevo amando desde que te conocí.
-Y yo a ti. -Dijo el hijo de Perséfone acurrucándose más en el pecho de Patric.
-¿Saldrías conmigo?
-¿Por qué querrías eso?
-Porque eres la persona más maravillosa que he conocido y te amo cada día más.
-Me encantaría ser tu pareja. Sí tu quieres.
-Lo deseo más que a nada.
Los chicos se besaron y la mayoría aplaudió emocionada.
-Ya era hora. -Se quejó Alec.
-Patric se pasaba el día entero diciendo lo maravilloso, adorable y tierno que eras.
-También se pasaba horas creando venganzas contra aquellos que se metían contigo.
-¿Tú fuiste el de las cucarachas, los gusanos, las arañas, los granos, las caídas de pelo, las roturas de huesos y el cambio de luc? -Se asombró Cahal.
-Sí. -Respondieron Alec y Jace riendo.
Piper miraba con una sonrisa a su hijo.
-Si le haces daño, te enterraré vivo. -Aclaró Nico.
-Yo te humillaré públicamente. -Aportó Piper.
-Haré que te ahogues en tu propia sangre. -Especificó Percy.
-Joder Jackson eres siniestro. Incluso más que di Angelo. Bueno más no pero... tú me entiendes. -Dijo Connor tragando saliva.
-Serás una buena planta para darle de comer a las vacas sagradas de Apolo. -Siguió Perséfone.
-No me preocupa nada de eso. Cuidaré a Tim porque es lo más preciado que existe para mí en el mundo.
El chico de rizos le abrazó fuerte.
