Se adelantaron dos chicos.
Ambos eran altos, musculosos, pelo negro revuelto, ojos azul zafiro y sonrisas traviesas.
-Esto será divertido. -Dijo el chico de la izquierda.
-Y que lo digas hermano. -Dijo el otro.
-Hola a todos soy Aspen Jackson.
-y yo me llamo Chace Jackson.
-¿Chase? -preguntó Annabeth.
-Chace con c de cascada. -Contestó el chico.
-¿Pero cuántos hijos tiene este tío? -Inquirió Grover.
-Unos cuantos bastantes. -Respondió Noah.
-A él si que le gusta el sexo. -Rió Leo.
-Por supuesto. -Dijo Percy.
-Si quieres...
-Déjalo Tanaca. -Antes me acuesto con Zeus.
-¡Ni se te ocurra! -Chillaron Hera y Poseidón.
Aspen y Chace se rieron a carcajadas.
-¿Qué estáis insinuando con esas risitas? -Inquirió la diosa del matrimonio.
-Nada lady Hera. -Se apresuró a decir Chace.
-Más os vale. -Refunfuñó.
-Tenemos veinte años.
-¿Cómo puede ser eso posible? -Se impresionó Annabeth.
-Pues gracias a algo que se llama sexo. No sé si tu lo habrás practicado alguna vez... -Rió Travis.
-¡Stoll!
Los hijos de Hermes rieron más fuerte.
Percy se levantó y abrazó a sus gemelos.
-Mis pececitos.
-Te repites Jackson.
-No te metas Grace.
Se colocó entre ellos y esperó a que continuaran presentándose.
La señorita O'Leary se levantó, les lamió y se sentó cerca de elloos.
Tyson les abrazó y se quedó al lado de la perra del infierno.
-Somos hijos de Percy Jackson y... -Dijo Aspen. -Dilo tú hermano.
-Mejor dilo tú.
-No quiero. no me atrevo.
-Vamos Chace de mi corazón. ¿Quién es tu otro padre? -Interrogó Percy con cara de foquita bebé.
-Ap... Ap... -Lo siento papá. -¡No puedo decirlo!
-¿Aspen? ¿Mi dulce hipocampo?
-no estoy tan loco. Carezco de instinto de supervivencia como tú, pero no puedo hacerlo.
-Su otro padre es el dios Apolo. -Dijo Tailor desde los brazos de su novio.
-Y por estas fechas, ya estás esperándolos. -Secundó Noah.
-¡Apolo!
El chillido provenía de un muy cabreado Perseus Jackson.
-Me aseguraste de que no me pasaría nada, que no me quedaría embarazado. ¡Vaya dios de la curación más cutre!
-¿No nos quieres papá? -preguntaron los jóvenes dramáticamente.
-Claro que sí. pero me voy a cargar a vuestro otro padre.
-¡Te voy a matar estúpido dios del sol y los malos haikus!
Esta vez el que gritó fue Poseidón.
-No podéis matar a un dios tan guay como yo. ¿Qué será del mundo sin mi genialidad, mi encanto, mi ingenio, mi carisma y mis haikus?
-Todos podemos vivir sin tus haikus. -Comentó Artemisa.
-No estás ayudando hermanita.
-No pretendía hacerlo. Tú te lo has buscado.
Poseidón atrapó al dios de la curación en una gran ola y le dio vueltas como si fuera una lavadora divina.
-¡Es mi hijo maldito pervertido! ¿Cómo te has atrevido?
-Fue una muy buena noche. -Se escusó Apolo.
-Eso hermano. Sigue cabando tu propia fosa en el Tártaro. -Dijo Hermes.
El dios del mar se acercó a su hijo y le abrazó.
-Tranquilo mi tiburoncito. Papá ya está aquí y no permitirá que ese dios descarado te haga nada malo.
Mecía al joven como si fuera un niño pequeño.
la señorita O'Leary gruñó fulminando al dios con la mirada.
-Dice que hará que te tragues tus propios intestinos. -Tradujo Nico.
-Y que tus haikus son lo peor que ha escuchado nunca. -Terminó de traducir Hades.
-¡Te pegaré con mi porra! -Gritó Tyson.
-Los niños nacerán igualmente. -Dijo Ares.
Poseidón muy cabreado lanzó al dios poeta a través de la sala estampándolo contra la pared.
-Grábate esto en tu descerebrada cabeza llena de gas. ¡Es. mi. hijo! ¡No se toca! ¡Nunca!
-L lo siento tío P. No volverá a pasar.
-Por supuesto que no. ¡Porque voy a matarte y darte de comer a las ballenas!
-Las ballenas comen placton. -Dijo Atenea.
-¡Las ballenas se comerán lo que yo diga!
Le dio varias vueltas más y le soltó en su trono con un estrépito.
-Pero fue una noche inolvidable. -Murmuró Apolo.
-Tan inolvidable que de ahí nacerán dos niños. -Dijo Hermes.
-Presentaos antes de que decida que matar a vuestro estúpido padre merece la pena y mi tiempo. -Pidió Poseidón.
-Ambos somos buenos arqueros y controlamos el agua. -Habló Aspen.
-No entendemos a los caballos pero somos buenos médicos. No tanto como Will, pero de momento no se nos ha muerto nadie.
-¡Chace! -Protestó Mat.
Apolo les sonrió algo dudoso a sus futuros hijos.
-Los padrinos de Aspen son Will Solace, que por cierto es nuestro hermano, y Reina.
-Prefiero no pensar en con quién estáis emparentados. -Refunfuñó Percy fulminando al dios del sol con la mirada.
Solace y Reina le dieron las gracias al hijo de Poseidón.
-Los padrinos de Chace son Nico y Hazel.
los dos hermanos le sonrieron a Percy.
Él se acercó y les abrazó.
-Vivimos en el campamento mestizo aunque también nos gusta Nueva Roma. -Siguió diciendo Chace.
-Somos un dolor de cabeza para los demás dioses y para la abuela Sally.
Percy sonrió abrazando más a sus niños contra él.
-¿Tenéis pareja? -Preguntó Drew.
-Mi pareja todavía no se ha presentado. -Contestó Aspen mirándola mal.
-¿Y tú tío bueno? -Le preguntó la hija de Afrodita a Chace.
la señorita O'Leary la gruñó.
Drew se estremeció.
-¡No lo toques, ni lo mires, ni le hables! ¡Que no se te ocurra acercarte a él! -Bramó Liam.
-¿Y quién te crees tú para hablarme así?
-Soy el novio de ése chico. Y si te le acercas, le diré a Izzi que te reviente tu estúpida cara.
-¿Qué pasa es que no tienes huevos para hacerlo tú mismo?
Liam se levantó y se acercó a zancadas hasta la chica.
La levantó del pelo y arrimó su cara a la de ella.
-Mira niñata creída. Si quisiera, partiría tu insignificante cuello con dos dedos. Pero no mereces mi tiempo. Y sé que Isabelle tiene verdaderas ganas de darte una paliza.
-¿No te enfrentas a ella por ser mujer? -Inquirió Hylla molesta.
-No es eso. Me he peleado con chicas varias veces. Pero sé que con ésta, no podré controlarme.
Chace se acercó a él y le puso una mano en el brazo con suavidad.
-Vamos Liam.
El hijo de Clarisse dejó caer a la chica con estrépito al suelo y siguió dócilmente a su pareja.
-¡Jackson! -bramó Clarisse.
Percy la miró.
Se levantó y blandió su lanza eléctrica.
El hijo de Poseidón sacó a contracorriente y ambos se pusieron a pelear.
-¿qué le ha hecho ese hijo tuyo al mío?
-¿Por qué ha tenido que hacerle algo? A lo mejor ha sido el tuyo quien le ha hecho algo al mío.
-¡No digas tonterías!
Al chico le bibraron los dientes a causa de la electricidad.
Diez minutos después, Dioniso separó a los dos luchadores colocando un muro de vides entre ellos.
-Muy divertido y todo eso. Pero prefiero que no destrocéis mi trono.
-Pero si no...
-Silencio Clarisa.
Ella gruñó pero se sentó al lado de Chris.
-No me gusta ese chico para ti. -Espetó a Liam.
-Peleó por mí. -Contestó el chico.
-Estuvo tres días inconsciente, pero ganó. -Dijo Isabelle.
Clarisse se limitó a gruñir.
-No es algo que yo elegiría, pero si le quieres y él te quiere, para mí es suficiente.
Chace abrazó a su padre con cariño.
Liam abrazó a su novio y le besó con algo de brusquedad.
Después, los gemelos se inclinaron ante los dioses y se sentaron junto a su futuro padre al lado de sus hermanos.
Liam se acomodó pegado a Chace.
-Se pasan todo el día juntos. -Protestó Aspen.
-¿Tú también quieres?
-No gracias Rodríguez.
-¿Cómo los diferencias? -Se interesó Annabeth.
-Porque Chace tiene motitas verdes en los ojos y Aspen no. -Dijeron Liam y Percy a coro.
-Si mi abuelo se ha puesto así cuando se ha enterado que somos hijos de Apolo, no sé como reaccionará cuando sepa lo de mis demás hermanos. -Le susurró Chace a su pareja.
-Es que tu padre ha tenido bastantes escarfeos con varios dioses. Hasta que al final se quedó con uno.
-Más bien... Fue como... raptado. -Rió el moreno.
-A Poseidón le va a dar un ataque.
-Varios dioses van a sufrir la ira del mar.
