Un chico se adelantó. Era alto, delgado, pelo negro rizado y ojos azules.

Otro chico se colocó a su lado.

Él era bastante alto, muy musculoso, pelo rubio y ojos oscuros.

-Hola Olimpo. -Dijo el más bajo. Me llamo Lee di Angelo.

-Y yo soy Michael di Angelo.

Will y sus hermanos sonreían llorosos ante el recuerdo de sus hermanos caídos.

Clarisse rió por lo bajo.

-Michael es el más alto, siendo el más bajo del campamento.

Will amplió su sonrisa.

-Mi hermano es bastante tranquilo. Yo he sacado el mal humor de papá Nico. -Aportó Lee.

-Tenemos quince años.

-Pues tú aparentas diecisiete por lo menos. -Dijo Kayla.

Michael sonrió.

-Los habéis tenido bien seguidos. -Comentó Apolo.

-Les gustará el sexo. -Comentó Afrodita.

Ambos semidioses se ruborizaron.

Will les hizo una seña a sus futuros hijos para que continuaran su presentación.

-Somos buenos arqueros y sanadores. Así que vivimos en la cabaña siete. -Explicó Lee.

-Además, Lee puede viajar por las sombras y yo puedo convocar esqueletos.

Nico sonrió.

-Todos nosotros aprendimos italiano. Incluso papá Will lo aprendió. -Comentó el más alto.

Nico sonrió aún más.

Will le besó suavemente en los labios.

-Los padrinos de Michael son Clarisse y Leo.

La chica se sorprendió pero se lo agradeció a ambos futuros padres.

-¡Siiii! ¡Tengo ahijados del rubio y el chico muerte!

Nico le miró mal, pero Leo siguió sonriendo.

-(Estoy perdiendo facultades) -Pensó Nico.

-Y los de Lee son Annabeth y Frank.

Ellos también le dieron las gracias a un sonriente Will y a un malhumorado Nico.

-¿Tenéis pareja? -Preguntó Apolo.

Nico le miró mal.

-Si. -Contestó Lee.

Mat les miró y frunció el ceño.

-¿Qué pasa? -Se interesó Nico.

-Están enfadados y no sé por qué. -Contestó el chico.

El hijo de Hades miró interrogante a sus mellizos.

-Lee es estúpido.

-¡Solo porque tenga novia no significa que sea idiota!

-¡Ni siquiera te gusta!

-¡El hehcho de que a ti no te guste nadie, no significa que a mí tenga que pasarme lo mismo!

-¡Tú no sabes nada!

-¡No me importa!

Michael le dio un puñetazo a su hermano en la cara.

-¿Y se supone que es tranquilo? -Preguntó Hermes.

-Es que esta discusión lleva posponiéndose durante semanas. Se han presentado juntos porque han tenido que hacerlo pero llevan sin hablarse bastante tiempo. Aunque Mikey lleva molesto con Lee desde que comenzó a tontear con chicas. -Aclaró Mat.

-¿Y por qué estás enfadado? -Inquirió Will.

-¡Yo no estoy enfadado!

-Y yo tengo los ojos dorados. -Ironizó Nico.

-A lo mejor...

-¡Cállate Tanaca! -Espetó Annabeth.

Ella no hizo caso.

-A lo mejor, Michael está enamorado de su hermano mellizo.

-No digas tonterías. -Rebatió Nico.

Michael estaba callado.

-¿Estás enamorado de mí o qué?

El más alto empujó a su hermano.

-¡Cállate!

Lee rió entre dientes.

-¡No estoy enamorado de ti! ¿Tu gran ego te ha causado estragos?

-Ahora estás diciendo cosas sin sentido. -Comentó Lee.

Michael suspiró, se inclinó ante los tronos y fue a sentarse al lado de Will.

Lee se quedó mirando a su hermano durante un rato.

-Sé lo que le pasa. -Anunció.

-¿El qué? -Se interesó Mat.

-Es algo entre él y yo. Algo complicado que nadie entendería.

-¿Te rompió una flecha? -Se jactó Drew.

-No sé como alguien puede soportarte. -Comentó Terry mirándola con el ceño fruncido.

-No estoy hablando contigo Stoll.

Travis la fulminó con la mirada.

-¿Escribiste algo horrible y tu hermano te lo dijo? -Siguió ella metiendo cizaña.

Will creía saber lo que les pasaba.

A sus hermanos mayores, Lee y Michael, les había pasado algo complicado también. De puertas para afuera de la cabaña, eran hermanos. Pero cuando estaban dentro de la cabaña, se amaban como pareja.

La muerte de Lee fue más dura para Michael de lo que lo fue para los demás.

Will y sus hermanos sabían que él quería irse con Lee, pero sabía que debía cuidar a los demás hermanos y ya se marcharía con su amor cuando tuviera que irse.

Los hijos de Apolo sabían de aquella relación, pero juraron jamás revelársela a nadie.

A Lee y Michael les había costado muchísimo demostrarse su amor porque compartían padre divino y eso en el campamento no estaba bien visto.

Si a sus futuros hijos que tenían el mismo nombre les sucedía lo mismo, él los apoyaría pero sería difícil que los demás se lo tomaran bien porque una cosa era liarse con un medio hermano, que ya estaba mal visto de por sí, y otra muy distinta era enamorarse de un hermano completo por así decirlo. Eso no estaba bien visto ni en el campamento ni en ningún sitio.

Entendía por qué su hijo Lee lo escondería.

Drew seguía azuzando a los chicos.

-¡Dioses Tanaca! Si te interesa saberlo, Michael y yo...

La chica estaba espectante.

-No te importa ni a ti ni a nadie. -Finalizó el moreno.

-¿Asustado di Angelo?

Las sombras atraparon a Drew y la levantaron hasta el techo.

-Podría tirarte desde esa altura y me daría igual. Pero creo que a lady Afrodita no le haría ninguna gracia.

Soltó las sombras y la chica cayó rápidamente.

Cuando todos creían que se estrellaría contra el suelo, Lee la volvió a sujetar y la bajó despacio.

A diez centímetros del suelo la dejó caer y la chica cayó espatarrada.

-¡Estúpido! -Gritó ella.

-Eso te pasa por entrometida.

-¡Di la verdad! ¡Te has liado con tu hermano pero no quieres admitirlo!

-¿Y a ti qué cojones te importa? -Interrogó Nico. -Eso es asunto solo de ellos.

-Además, no se han liado. Eso sería una... En fin. Que no estaría bien. -Dijo Bianca.

-Dejad de decir estupideces. -Dijo Will.

-Michael y yo hemos mantenido una relación en secreto durante dos años. Pero no hemos dicho nada porque somos conscientes de que no está bien visto. Él se enfadó conmigo porque he estado coqueteando con chicas. Yo le he asegurado que no significa nada. Pero él...

-Se lo ha tomado mal. -Terminó Will.

Lee asintió.

Michael le miró perplejo.

-¿Y lo dices así tan tranquilo? -Se escandalizó Bianca.

-Es asqueroso. -Secundó María.

-Yo no sé lo que opinaré dentro de veintitantos años, pero ahora, aunque no me parece algo normal, os apoyo. El amor es amor al fin y al cabo. -Dijo Will.

Los hermanos de Solace sonreían.

Afrodita asintió de manera aprobadora.

El amor se daba a veces en circunstancias extrañas, pero no dejaba de ser amor.

-Yo aún lo estoy asimilando. No es algo que me esperaba, pero no me importa. Quiero decir que seréis mis hijos en un futuro. Pase lo que pase. Es algo complicado, porque no todo el mundo lo ve bien, pero yo estoy de acuerdo con que estéis juntos.

-Vuestro padre y yo llevamos tiempo sabiendo que vuestra relación iba más ayá de una relación de hermanos y al principio nos sorprendimos, pero estamos bien con la situación. -Dijo una voz.

Todos giraron la cabeza y vieron a un Nico de unos treinta y siete años más o menos.

Detrás de él, abrazándole por la cintura, estaba Will.

-Estás buenísimo. -Dijo Drew.

El nico del futuro arrugó la nariz.

-¿Cómo es que...? -Se asombró Lee.

-Las moiras nos dijeron algo sobre un viaje temporal y aunque nosotros no estamos allí, hemos podido escuhchar las presentaciones y se nos ha permitido intervenir al ser esta una circunstancia especial. -Comentó Will.

-Ahora, nos despedimos porque la imagen ya se está desvaneciendo. -Apostilló Nico.

Ambos semidioses se despidieron con la mano y la imagen desapareció.

Lee sonreía. Sabía que para Michael era muy importante que sus padres se sintieran orgullosos de él.

-Yo creo que deberíais besaros de una jodida vez y dejaros de dramas. -Dijo Mat. -Y tú, deberías decirle a Michael la verdad.

Lee se sonrojó.

-¿Y eso qué sería? -Preguntó el rubio acercándose a su hermano.

-Que no tengo novia. Me la inventé.

-¿Quieres otro moratón en la cara?

-Si me los curas con los labios después...

Michael empujó a su hermano de manera juguetona.

-Idiota.

-Lo sé.

Ambos chicos se besaron con suavidad.

-Que asco.

-Si no te gusta Bianca no mires. -Espetó Lee.

A la mayoría de semidioses eso les parecía antinatural, pero preferían quedarse callados.

Jason, Percy, Annabeth, Hazel, Frank, Piper, Leo y Reina les sonreían con orgullo.

También lo hacían Thalia, Hylla y la mayoría de dioses.

Travis y Connor comenzaron a aplaudir.

Sus hijos se le unieron y poco a poco, los más allegados a los Solace di Angelo aplaudían con fuerza.

Michael se sonrojó.

La pareja se inclinó ante los dioses y se sentaron cerca de su familia.

María y Bianca se apartaron de ellos.

Nico y Will las miraron mal.

-Sois unas...

-Déjalo Mat. No importa. -Comentó Lee.