Capítulo 35.

Otra chica se aproximó al centro de la sala.

Era bajita, delgada, con el pelo rubio y los ojos color chocolate.

Sonreía de manera traviesa.

-Otra Stoll. -Dijo Annabeth.

La chica que iba a presentarse rió.

-Hola Olimpo. Me llamo Allie Stoll. Mis padres son Travis y Katie Stoll.

La hija de Deméter se ruborizó al ser nombrada con el apellido del chico que le gustaba.

-Tengo diecinueve años.

-No has perdido el tiempo hermano. -Rió Connor.

Travis enrojeció.

-Está más colorado que el pelo de Rachel. -Comentó Annabeth.

La mencionada sonrió.

-¿Por qué no hablas? -Se extrañó Percy.

-Porque estoy afónica. -Susurró la chica.

-Haberlo dicho antes. -Se quejó Apolo.

El dios se levantó, se acercó a su oráculo y acarició con la yema de los dedos la garganta de ella.

La pelirroja suspiró aliviada.

-Gracias.

-No hay de que.

El dios del sol volvió a su asiento.

Pasó por al lado de la señorita O'Leary que le gruñó.

-Te tiene verdadero cariño. -Comentó Chace.

-Gracias por tu apoyo hijo mío.

-Cuando quieras padre.

-Mi Allie se está presentando. -Gruñó Travis.

Todos guardaron silencio.

-Vivo en el campamento mestizo en la cabaña cuatro. Soy la consejera.

Deméter y sus hijos sonrieron.

-Mis padrinos son Percy y Annabeth.

Ambos se lo agradecieron a los futuros padres con un abrazo.

-Jackson vas a partirme las costillas. -Se quejó Travis.

El hijo de Poseidón le abrazó con más fuerza.

-Anda mira. También se está volviendo azul. ¿Será una cualidad de los hijos de Hermes?

Una enredadera apartó a Percy bruscamente de un mareado Travis.

Katie fruncía el ceño enfadada.

-¿Lo siento?

-¿Y encima lo preguntas?

Percy sonrió.

La enredadera se apretó más en torno a él dejándole sin respiración.

-Katie. -Dijo Miranda.

La mayor de las Gardiner no hizo caso y siguió haciendo que la planta comprimiera más a Percy.

Al ver que Percy aún no era liberado, Nico frunció el ceño e hizo que las sombras cubrieran la enredadera. Ésta se deshizo enseguida permitiendo al hijo de Poseidón respirar entre toses y jadeos.

-¿Qué haces hijo de Hades?

-Por si no te has dado cuenta, hija de Deméter, Percy espera a Aspen y Chace en estos momentos. -Dijo el rey de los fantasmas en un susurro amenazador.

La chica se quedó consternada.

-¡Está tosiendo sangre! -Gritó Clarisse exaltada.

Todos miraron como Percy tosía sangre y al final, vomitaba.

Tenía toda la ropa manchada de rojo y amarillo.

El chico seguía temblando descontroladamente.

-¿Chace? ¿Dónde te has metido? -Quiso saber Liam.

Percy seguía tosiendo y temblando. Tenía combulsiones.

-¿Donde están los mellizos? -Inquirió Tailor levantándose.

Todos miraron alrededor de la sala.

-¿Os acordáis de cuando Wakefield casi se carga a Percy?

-¿Qué quieres decir con eso papá? -Cuestionó Alec mirando a Jason.

-Lo que quiero decir es que cuando casi muere, varias personas estaban desapareciendo.

-Pero Aspen y Chace... -Dijo Grover sin acabar la frase.

-Si esto es una clase de broma, no tiene ninguna gracia. -Espetó Liam.

Percy se agarraba el vientre y gemía dolorido sin poder hablar.

Katie estaba muy pálida.

Apolo se acercó al hijo de Poseidón y le hizo un rápido examen.

Su cara palideció más que la de un cadáver.

-¿Qué pasa? -Quiso saber el dios del mar.

El dios de la curación no contestó.

-¿Hermano? -Se preocupó Hermes.

-L los bebés. N no es están.

-No entiendo nada. -Dijo Poseidón atemorizado.

Nico y Hades se quedaron muy quietos.

-Sus pequeñas almas están en el inframundo. -Comentó Nico temblando.

Will se apresuró a sostenerlo.

-¿C cómo? -Consiguió preguntar Percy al fin.

Katie lloraba desconsolada.

Travis y Miranda querían abrazarla pero Katie no quería que nadie sintiera lástima por ella.

-Lo siento tanto Percy...

El chico ni la miró.

-¿He p perdido a l los niños?

Hades asintió.

Percy negó varias veces con la cabeza.

-N no puede ser.

Poseidón se acercó a él con rapidez y le abrazó.

Su hijo se derrumbó en sus brazos sollozando descontroladamente.

-Vamos a tomarnos un descanso. -Dijo Hestia mirando fijamente las llamas del hogar.

El fuego tenía un tono oscuro.

Todos asintieron de acuerdo con ella.

Los que habían quedado para pelear en el descanso, decidieron que lo dejarían para otro momento. No eran tan desagradables como para ponerse a fanfarronear sobre quien era más fuerte.

Los hijos de Percy, incluso los que no se habían presentado, se acercaron al que sería su futuro padre.

-Q qiero estar s solo.

-Pero papá... -Dijo Noah.

-No pececito. N necesito estar solo.

Todos asintieron y se marcharon decaídos.