Capítulo XIII: Carta

¨Fuiste, eres y serás lo más importante…¨

¡CRASSSHHH! Fue lo que se escuchó de pronto de la ventana de la biblioteca, justo en un momento crucial para Akko y su acompañante.

POV. Akko

De pronto pude ver total obscuridad, sentía como volvía a viajar en el mismo túnel por el que pasaba cada vez que cerraba los ojos y extrañamente aparecía en otro estilo de vida. Ésta vez no sentí que el viaje fuese tan largo, pero si lleno de sensaciones, todo mi cuerpo experimentaba un tacto suave mientras que mi mano derecha repentinamente comenzó a tener la sensación de apretar algo moderadamente grande y suave, muy suave. 1, 2, 3 veces apreté sin saber de qué se trataba, podría jurar que se trataba de un gran malvavisco o incluso hasta una especie de almohada hasta que de la nada en alguna lejanía comencé a escuchar una especie de… ¿Quejido? De… ¿Placer?, la temperatura comenzó a aumentar, y me sentí completamente extraña:

- ¡¿Pero qué diablos?!- el viaje entonces comenzó a hacerse turbulento, hasta que la facultad de poder abrir mis ojos pareció habilitarse.

Comencé a ver un rostro borroso, parpadeé un par de veces hasta que pude enfocar de quién se trataba, me tomó sólo un par de segundos para descifrar que aquella cara le pertenecía a Sucy, quién aún se encontraba encima de mí y con un rostro totalmente ¿ruborizado?.

- ¿A-Akko?, ¿Qué-qué crees que estás…?

Y fue entonces que descubrí qué tipo de ¨malvavisco¨ estaba apretando con insistencia y el inicio de mi nueva vida con la quijada chueca, porque sí, precisamente lo que apretaba era el pecho de Sucy y como respuesta obtuve la sensación de poder ver estrellas y pajaritos con el buen golpe que me proporcionó.

- ¡Su-su-sucy, lo siento!- grité, pero ella inmediatamente se había ido tomando sus cosas y cerrando la puerta de un fuerte golpe.

¿Qué hice?, me preguntaba a mí misma mientras me dejaba caer recargada en la puerta con las pulsaciones de mi corazón a mil por hora.

Fin POV. Akko

Tras cerrar la puerta estruendosamente la bruja que ahora se encontraba fuera de la habitación estaba parada y con las piernas temblorosas, llevó una mano al centro de su pecho para tratar de calmarse a sí misma, mientras que con el rostro hirviendo maldecía mentalmente la situación tan vergonzosa y excitante por la que había pasado.

- I-Idiota.

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Akko aún no podía asimilar lo que hace algunos instantes había pasado en su habitación, puesto que probablemente ese haya sido la situación más vergonzosa de su vida y lo peor, haberlo pasado con su ¨amiga¨ en una situación muy comprometedora. Se retiró de la puerta lentamente hasta que intuyó que Sucy se había ido de su casa y se tiró de un salto a la cama tapando su rostro con ambas manos.

POV. Akko

Di vueltas en mi cama como si tratara de apagar un incendio en mi piel, ¡Porqué sentía que me quemaba de vergüenza!, ¡¿Cómo demonios había llegado a hacer eso?!, ninguna amiga normal le tocaba de esa manera el pecho a su otra amiga.

-¡AAAAGGGGG!- Mi corazón no paraba de latir después de aquella extrema sensación que experimenté, seguía revolcándome a lo largo de toda mi cama con la esperanza de poder calmarme, pero fue tanta la fuerza con la que lo hacía que en una de esas la velocidad tomó fuerza y terminé estampada en el piso.

¡TUUUUUUUUUUUUUUUUM!-retumbó el piso, mientras mi madre preocupada gritaba preguntando si me encontraba bien.

-¡Siiii!, ¡no te preocupes!- grité, pero la verdad era que si me había metido un buen golpe, no quise levantarme, me quedé ahí por algunos minutos observando el techo y pensando en lo que había vivido. ¿Qué hubiese pasado si aquella pelota no hubiese golpeado mi cabeza?, ¿Diana y yo nos hubiésemos besado?. Y por alguna extraña razón, de pronto pensar en ello no me emocionaba en lo más mínimo, ¡¿Y Por qué?! Si hace algunos minutos que pasó aquello me sentía la persona más afortunada del mundo ahora que estaba segura que Diana me amaba tanto como yo a ella, pero ahora, en ésta habitación de ésta realidad… tirada aquí en éste suelo… simplemente no sentía emoción alguna, más bien, sentía que una parte de mí se desvanecía y sólo la mitad de mi alma se aferraba a querer quedarse aquí.

¨¡CRACK!¨ -De pronto escuché que se rompía algo y me levanté sacándome de aquel trance para averiguar de qué se trataba, miré alrededor buscando con la mirada de que se podría tratar pero, nada, no encontré indicio alguno de algo que pudiese haberse quebrado.

- Quizás sólo es mi imaginación …

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¨No querida, no ha sido tu imaginación, ¿Me has escuchado?...no falta mucho para que esto se convierta en una bomba, mi hermosa bomba de tiempo…¨

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Me senté en el suelo y noté que tenía un tiradero así que comencé a levantar los papeles que había dejado en el suelo, hasta que de pronto, me volví a encontrar aquella caja de la cual Sucy parecía consternada y entonces recordé la llave…

¨Yo soy tu llave¨… decía mientras me aprisionaba con sus piernas y me mostraba la piel tersa de su pe… ¡AH! ¡DEBERÍA DEJAR DE PENSAR EN ESO!, volví a ponerme roja y me levanté inmediatamente para buscar aquella presunta llave.

La encontré justo en el lugar en dónde estábamos Sucy y yo, la tomé y la observé cuidadosamente: la llave era pequeña y al igual que la caja de metal, ésta era una llave muy hermosa que hacía juego con los finos detalles de la caja, y estaba sostenida por una delgada cadena de plata que brillaba con la luz del sol.

¿De dónde habré sacado una caja tan bonita?, ¿Por qué Sucy tendría la llave? Y la pregunta más importante… ¿Por qué parecía importante para Sucy?... estuve a punto a abrir la caja con una mezcla de curiosidad e incertidumbre hasta que mi madre entró para avisarme que el almuerzo ya estaba listo.

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En todo el día no paré, mi madre me mantuvo ocupada casi todo el día mientras yo, internamente me sentía ansiosa por el misterio de la caja y la llave, hasta que se dio el atardecer, ella había decidido salir de compras al supermercado dejándome sola para que pudiera descansar y prometiéndome que traería mi postre favorito a lo que con una sonrisa asentí prometiéndole que estaría bien y que se fuera sin preocupaciones. En cuanto cerró la puerta, subí corriendo las escaleras para abrir por fin la caja, entré mi habitación y efectivamente seguía ahí junto a la llave; me dirigí hacia los objetos pero algo más capturó mi atención:

A través de la ventana de mi habitación pude visualizar un hermoso atardecer, que inundaba por completo nuestro patio trasero dándole un aire tranquilo y relajante, el clima era fresco y parecía un lugar cómodo sentarse bajo la sombra del gran árbol que había vivido con nosotros desde que tengo memoria, ¿Cuánto tiempo ya que había dejado mi hogar por cumplir mi sueño de ser como Shiny Chariot?, quién sabe, pero en ese momento sentía como si pudiese apreciar más las cosas que había vivido en toda mi vida.

Volteé a observar la caja, tomé la decisión de abrirla en aquel tan hermoso escenario y salí.

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Llegué al patio y comprobé que efectivamente aquel lugar transmitía calma, sólo el sonido del viento y las aves me acompañaban, me recargué en el tronco y coloqué entre mis piernas la caja, la admiré y entonces recordé la habilidad de Sucy para hacer bromas pesadas, por lo que de pronto comencé a tener un poco de miedo, pero ya estaba ahí y mi curiosidad era más grande que cualquier trauma.

- Ok… a las de tres abriré esto…1 (tragué saliva)… 2 (comencé a sudar)… 3!- metí la llave y la giré, hasta que la caja comenzó a abrirse lentamente… revelando algo que me dejó totalmente impactada.

El interior de la caja estaba forrado de terciopelo color vino, desprendía un elegante olor a chocolate y en ella encontré algunas fotografías, la primera que podía visualizar era una en la que nos retrataba a Lotte, a Sucy y a mi abrazadas amistosamente en el patio de la escuela, metí la mano y pude sentir que debajo de aquella se encontraban más por lo que decidí sacarlas y verlas una a una. Las demás fotografías siempre me retrataban a mí con alguien de la escuela, con las profesoras, con mis amigas; hasta que al llegar a la mitad de aquel montón de fotografías comenzaron a salir sólo en las que se encontraba Sucy; las comencé a pasar lentamente, ¿Por qué guardaría yo muchas fotografías de Sucy?, en cada fotografía se reflejaba a una Sucy que yo nunca había conocido, fotografías en dónde ella sonreía y mostraba una faceta amable.

Y con cada una de sus fotografías, sentía como una parte de mí se encendía… me gustaba, mucho, y eso me asustaba.

Terminé de verlas y las acomodé hasta que me percaté de que dentro de la caja había un pañuelo de seda que parecía cubrir algo más, al principio creí que sólo era parte de la decoración y que estaba pegado al fondo pero al moverlo un poco noté que se desprendía dejando a la vista la parte de un sobre. Retiré el pañuelo y efectivamente, encontré un sobre que contenía una carta.

Volteé el sobre y en el reverso leí:

¨De: Mí. Akko¨

¨Para ti, Sucy¨

¿Por qué le escribiría yo una carta a Sucy?, podía escuchar mis rápidas palpitaciones y sentir una especie de suspenso por lo que abrí el sobre rápidamente, no necesitaba de un cúter pues sólo al parecer alguien lo había abierto anteriormente y en su interior encontré dos hojas doblabas a tres partes semi arrugadas y comencé a leer:

Querida Sucy:

Probablemente éstas sean mis últimas palabras, aquí y ahora, por lo que me gustaría decirte algo que probablemente sea lo último que sepas pero que sinceramente me gustaría que conservaras eternamente, no me hubiese gustado expresarlo bajo éstas circunstancias pero al parecer ésta es la única y tal vez última oportunidad para hacerlo.

Sucy, desde la primera vez que nos conocimos nunca he olvidado cada una de tus facciones ni tus descabelladas acciones de aquel momento, entraste a mi vida e inundaste mi corazón con lo que para mí es tu destellante ser. A muchas personas en la escuela puede que les parezcas extraña y a veces hasta desagradable y aburrida, pero déjame decirte que para mí eres completamente todo lo contrario, para mi eres la chica más bonita de la escuela, basta tan sólo con verte cada amanecer en nuestro dormitorio y deslumbrarme con la belleza de tus finos rasgos y tu esbelta y delicada figura para asegurar que nadie se compara con tu natural belleza; también, eres una chica muy inteligente y dedicada en lo que amas pues siempre te esfuerzas al máximo para obtener lo que deseas, incluyéndome a mi…

Te has mantenido incondicionalmente a mi lado y me has aceptado tal y como soy, pues sin importar las tonterías que cometo te has atrevido a vivirlas conmigo. Sucy, quiero agradecerte por todo lo que me has dado, por todo lo que has compartido y sobre todo, por todo lo que has cambiado por mi culpa.

Como hubiese querido que el tiempo ahora no fuese tan egoísta y que me mantuviera por más tiempo a tu lado, para haber podido remunerarte todo el amor y cariño que me has dado, pero las cosas son así y ahora estoy agonizando, maldito tiempo… ¡MALDITO!.

No puedo hacer nada, querida. Sólo puedo esperar aquí a que me lleve, pero quiero que sepas que hasta el último suspiro antes de partir estaré luchando para mantenerme aquí, contigo. Quisiera que estuvieras aquí junto a mí, en este preciso momento, para que me abrazaras fuertemente como la primera vez que me dijiste ¨Sí¨, que me consolaras diciéndome que todo saldrá bien…y cerrar los ojos juntas para después despertar y ver que sólo se trata de un sueño, sólo un mal sueño.

Pero no… no hay tiempo. Si después de esto la vida me da otra oportunidad, Sucy, por lo que más quieras, ¡por favor!, mi deseo es que me salves para estar juntas otra vez y decir: ¡que afortunada soy de vivir una vez más!, pero, si de lo contrario no vuelvo a despertar… Sucy no quiero que llores, quema ésta carta y olvídame, pues mi mayor felicidad será que retomes tu vida y puedas vivir plenamente feliz, sin remordimientos de haberme amado; Sí, puedo sonar egoísta pero creeme que en dónde quiera que me encuentre sé que nunca te olvidaré y que nunca, olvidaré cada valioso momento que compartimos.

Sucy, si vuelvo abrir los ojos… por favor, no me abandones.

Sucy, y si ya no lo hago… suéltame.

Sucy… Te amo.

Siempre tuya, Akko.

Arrugué aún más la carta sin poder creer lo que acababa de leer, comencé a sentir de pronto un terrible sentimiento de angustia y tristeza, no sólo por las palabras de aquella carta de la cual no tenía recuerdo alguno de haberla escita, sino también de imaginar la profunda tristeza por la cual debió haber atravesado Sucy al leerla. Tomé el sobre nuevamente y en el proceso las lágrimas comenzaron a brotar con insistencia de mis ojos, mojando la superficie de la caja mientras sentía un dolor punzante dentro de mi pecho, que contraía mi corazón de manera que no podía respirar.

Abrí el sobre para guardar aquella carta hasta que descubrí que aquel sobre guardaba algo más:

Era una fotografía, una fotografía que nos mostraba a Sucy y a mí en un atardecer, sentadas en el pasto mientras yo besaba una de sus pálidas manos. Volteé la fotografía y en ella decía: ¨Gracias por decirme que sí, ¡te amo!¨ 27 de Septiembre.

Y a partir de ese momento, comencé a ver con un poco más de claridad. Limpié mis lágrimas sin éxito, puesto que seguían deslizándose sin cesar. Éste día al fin había descubierto algo:

- Sucy era mi novia. Y la amaba…

Fin POV. Akko

Continuará.

Gracias por sus comentarios, y lamento si me llegaron a odiar por lo que le hice a la pobre de Diana jaja. Saludos muy especiales a OSIRIS VALENSKY, JAYDISITA.8709 y SILVERS07, siempre me alegra poder leer sus comentarios en cada uno de los capítulos.

Pregunta: ¿Quién debería darle su primer beso a Akko en ésta historia?

Eimi Catto.