Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Rick Riordan.

Yo solo me entretengo con ellos.

Capítulo 42.

-un momento. Yo tengo un par de dudas. –Interrumpió Sherman antes de que alguien se presentara.

-Dispara. –Dijo Ares.

-Si Blake acaba de ser gestado, ¿Cómo es posible que esté con Sebastian?

-Porque cuando yo fui creado, como venimos del futuro, en este futuro ya existo. Así que todos me recuerdan como si siempre hubiera estado entre ellos.

-¿Entonces no sabes si estabas con otra persona o estabas soltero antes de que Blake apareciera? –Inquirió Annabeth.

-No. Para mí, es como si nos conociéramos desde siempre.

-Es más, cuando Aspen y Chace desaparecieron, nosotros empezamos a olvidar que existían. Porque en el futuro, no existieron. ¿Entendéis? –Cuestionó Aiden.

-O sea que si ahora muriera Pace por ejemplo, Tailor no existiría y al cabo de un tiempo vosotros lo olvidaríais. –Dijo Clarisse.

Todos asintieron.

-Entiendo. –Dijo Sherman.

-¿Y tu otra duda? –Quiso saber Ares.

-Sabemos como nacen los críos cuando son gestados por un semidiós. ¿Pero en caso de un hombre mortal?

-Eso no sucede nunca. –Dijo Apolo.

-¿Puedes explicarlo? –Se interesó Malcolm.

-Cuando los dioses tenemos hijos con hombres mortales, somos nosotros los que gestamos a los fetos. Ellos no podrían soportarlo y morirían entre terribles dolores porque no están preparados para tenerlos en su interior.

-¿Entonces los dioses siempre sois los pasivos? –Cuestionó Travis.

-No tiene por qué. –Contestó Hermes.

-Nosotros cuando somos los activos y queremos tener un hijo con ese mortal, traspasamos algo de su esencia a nosotros, y entonces, creamos un bebé. –Explicó Hermes.

-Suena como una película de ciencia ficción. –Dijo Chris.

-¿Y los semidioses no podemos tener hijos con mortales? –Quiso saber Connor.

-No. A no ser, que el pasivo sea el semidiós. –Contestó Ares.

-¿Algo más? –Quiso saber Hades.

Los semidioses negaron.

-Oye hermanito. Se ha presentado un montón de gente, y no ha salido ningún hijo tuyo. –Comentó Poseidón.

-Y más le vale que así siga la cosa. –Espetó Hera.

Los semidioses del futuro se miraron entre ellos pero decidieron no decir nada.