Capítulo XIX: Campo de Lavandas
"Aunque sus manos estén frías, para mí, su tacto es fuego en mi corazón…"
COF, COF, COF.- Tocía Akko tratando de expulsar toda el agua que ingirió mientras Sucy exprimía su uniforme. Estaban perdidas, sabían que era un camino más rápido para llegar a la parada que las llevaría a Luna Nova, sin embargo, desde el suelo y sin escoba no eran nada.
- Akko, ¿Te encuentras bien?.- Preguntaba Sucy preocupada por su compañera quién se quedó inmóvil en el fondo del lago.
- Si-sí, ¡cof!,!cof!, ¡cof!, es sólo que tragué mucha agua.- Akko comenzó a recordar la sensación que tuvo mientras Sucy la sostuvo en sus brazos y un repentino sentimiento cálido se albergó en su pecho.
Ambas chicas miraban alrededor del sitio, tratando de identificar alguna salida, hasta que Sucy encontró a lo lejos la punta de lo que parecía ser el palo de su escoba.
- Mira, ya encontré mi escoba, podremos irnos pronto.
- ¿Pero y tu uniforme?
- No importa, en cuanto lleguemos a la escuela me seco.
Sucy caminó hacia su escoba pero cuando la encontró se llevó la desagradable sorpresa de verla partida a la mitad, la recogió y se dirigió hacia dónde aún se encontraba sentada Akko.
- Bien… me temo que tengo malas noticias.- dijo y le mostró la escoba rota
- Genial, ¿Y ahora que haremos?, ¿Conoces el camino?
- Mmmm… para serte sincera: No, en realidad es un atajo del que me habían informado apenas.
Akko hizo un puchero de desagrado y se tiró en el pasto mientras Sucy sólo observaba el horizonte sin prestarle atención. Segundos después Akko se incorporó junto a Sucy para observar a detalle el lugar en donde se encontraban y sin embargo no lograban localizar absolutamente nada conocido. Se rindieron y por un momento de limitaron a observar el horizonte.
POV. Akko
Estaba sentada junto a Sucy, aún podía recordar lo que viví en el fondo del agua y de pronto, un ligero escalofrío se escabulló por mi cuerpo. No sabíamos en dónde estábamos, no sabía siquiera que es lo que estaba sintiendo puesto que en una situación normal seguramente me sentiría desesperada y agobiada, pero no ahora, no en éste momento. Suspiré y miré a mi alrededor, no reconocía nada, pero el lugar me trasmitía cierta calma, regresé a ver a Sucy quién estaba a mi lado, estaba completamente mojada, con gotas aun deslizándose desde su barbilla, su cabello no estaba esponjado como siempre ahora estaba completamente alisado y cubría aún más la mitad de su cara, miraba a la nada pero en su rostro pude notar cierta concentración, ¿Podría ser que realmente estaba preocupada por encontrar una salida?, quién sabe, aún me costaba adaptarme a ésta Sucy… a mi amiga… o mi…¿novia?, puesto que la Sucy que yo conocía era ¡una sádica! Y en una situación como esta era muy probable que ni siquiera se inmutara por encontrar la manera de salir. Inconscientemente me fui acercando más a su rostro guiada por la curiosidad de saber en qué estaba pensando hasta que su repentina mirada me hizo darme cuenta que de seguir así, estaría a segundos de besarla; ambas nos separamos rápidamente, y mi corazón comenzó a palpitar frenéticamente y al parecer Sucy lo notó.
- Ammmm… ¿Sucede algo?
- N-no, no… jajaja e-es sólo que… tenías una hoja en tu hombro… jaja…
- ¿Ok?...- No sabía que más decir, el ambiente se había vuelto tenso y me sentía completamente avergonzada, cosa que en una situación con la Sucy "normal" nunca sentiría, así que para tratar de amenizar un poco el ambiente decidí concentrarme en el problema en el que nos encontrábamos.
De pronto, el sonido del movimiento de algo que parecía ser algún arbusto se escuchó en algún punto de dónde nos encontrábamos, Sucy y yo nos dirigimos una mirada como para hacer una comprobación estúpida de que aquel ruido no los produjimos ninguna de las dos; cuando comprobamos inútilmente aquel hecho el sonido se volvió a hacer presente pero ahora más intenso y fue entonces cuando ubicamos que el sonido se había producido a nuestras espaldas:
- ¿E-e-es-cu-cuchaste e-eso Su-Sucy?
- Si…- Sucy parecía estar de lo más tranquila, mientras yo, comencé a recordar aquel incidente por el que pase en aquella fiesta, similar por aquel sonido entre los arbustos y comencé a poner sumamente nerviosa.
Sucy ignoró mi nerviosismo y comenzó a caminar hacia dónde se producía aquel sonido para averiguar de que se trataba mientras yo me quedaba completamente paralizada en el mismo lugar; Sucy se alejaba de mi mientras caminaba sigilosamente hacia el arbusto en movimiento y por cada centímetro que se alejaba sentía que me abandonaba por kilómetros hasta que de repente se detuvo, se quedó un momento observando hacia abajo y con la mano me llamó tranquilamente para mostrarme lo que había encontrado, con miedo me acerqué, hasta estar al menos medio metro de distancia Sucy me jaló ligeramente para llegar a su lugar y cuando al fin lo vi, suspiré de tranquilidad.
Simplemente se trataba de una pequeña ardilla que se había caído de un árbol y ahora se encontraba atorada entre las ramas de aquel frondoso arbusto a lo que Sucy se inclinó e increíblemente la ayudó a desenredarse de las ramas. Se veía diferente, tomaba a aquel indefenso animal con toda la delicadeza del mundo, tratando de no lastimarla ni en lo más mínimo, su mirada no era una mirada habitual, no, la mirada de Sucy podía reflejar un acto verdadero de compasión y humanidad, y a decir verdad, ver esto simplemente me hacía cada vez más dudar acerca de que si lo que estaba viviendo se trataba de una realidad alterna o una dimensión extraña, pero Sucy cada vez me sorprendía más, debido que a la Sucy que yo conocía nunca se molestaría por hacer cosas como éstas, y sin embargo, reconozco que ver éstas facetas que no conocía de ella…despertaba en mí, las inmensas ganas de ser más cercana a ella.
Fin POV. Akko
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Sucy terminó de ayudar al pequeño animal y éste inmediatamente se alejó del lugar corriendo, mientras Akko sólo la miraba con atención, acción que llamó la atención de la bruja amante de hongos; por un momento iba a preguntarle a Akko que era lo que le llamaba tanto la atención, pero al mirarla a los ojos Sucy tristemente recordó que su compañera simplemente se estaba acostumbrando a su nueva vida después del coma, y que seguramente todo lo que miraba con atención sólo lo hacía porque se trataba de un vil natural proceso de aprendizaje, por lo que apartó su mirada volviéndola hacia otro lado. Cuando lo hizo, pudo visualizar a lo lejos un punto de luz, frunció el ceño para poder observar con precisión pero lo único que consiguió fue identificar que el lugar en dónde se encontraban se trataba de un pequeño bosque.
- Akko, Akko, Akko…- llamaba una y otra vez a su compañera quién sólo la observaba distraídamente.
- Que-¿Qué pasó?
- Mira.- Sucy señaló el punto de luz mostrándole a la pelicastaña que había una salida, pero a Akko le tomó unos minutos poder asimilar la situación.
- Estamos en un…
- Una especie de Bosque, pero al parecer sólo tenemos que caminar hacia aquel punto de luz para poder salir.
Sin embargo, el punto de luz apenas era visible y analizando el lugar parecía sumamente peligroso, por lo que se encontraban en el dilema de arriesgarse a avanzar y perderse o quedarse ahí a esperar un milagro; ninguna de las dos opciones convencía a la pelicastaña asustada, así que sólo se limitó a asentir con la cabeza y seguir las órdenes de su acompañante quién parecía más decidida y segura.
- ¿Y bien?, ¿Avanzamos o nos quedamos?
- No-no lo sé, ¿Qué opinas tú?.- Sucy observó nuevamente el lugar, pero ahora con más atención.
- Si nos quedamos aquí, probablemente estemos a salvo, pero anochecerá y entonces tendremos que aguantar las consecuencias como el hambre y el sueño. Por lo que considero… que será mejor intentar salir de una vez de aquí, si no lo logramos, al menos lo intentamos, ¿no crees?.- dijo con una sonrisa, una sonrisa que causó el rubor de la chica que tenía enfrente.
POV. Akko
¡Sucy sonrió!, y no se trataba de una usual sonrisa burlona, ésta vez era una sonrisa dulce que lograba inspirarme confianza y la tranquilidad que necesitaba. Nunca la había visto sonreír de aquella manera y debo confesar que se veía hermosa, sin embargo, su dulce sonrisa para mi desgracia no duró mucho e inmediatamente me sacó de mi pequeña ensoñación y comenzamos a caminar, para adentrarnos a la obscuridad que nos llevaría a la luz.
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Sonidos de ranas, pequeños insectos que se deslizaban por el suelo y hacían crujir las hojas caídas, el lugar difícilmente tenía luz, Sucy caminaba segura y sin mirar atrás, por lo que únicamente mi compañía era su espalda, mientras yo, me aterraba de cada sonido y movimiento que se producía en el bosque… era extraño, pero desde aquel día cualquier pequeño sonido relacionado a los árboles me recordaba aquella aterradora sensación: la noche, el viento, los árboles y arbustos, yo misma, las mortales punzadas en mi cuerpo, todo… lo recordaba, tenía miedo y ésta vez el agua no me abrigaba, ni siquiera Sucy quién se empeñaba por caminar, explorar y sacarnos de éste extraño lugar mientras yo solamente la seguía.
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No teníamos noción del tiempo, sin embargo según mis cálculos yo diría que fue demasiado tiempo, hasta que Sucy se paró de repente en el centro de un círculo rodeado por árboles, y yo, que sólo caminaba sin prestar atención me golpeé con su espalda provocando que ambas cayéramos hacia enfrente:
- Auch…
- ¡Di-disculpa! ¡No vi!, ¡lo siento!.- dije nerviosamente esperando una venganza por su parte, aunque no obstante, la sorpresa que me llevé fue que únicamente se levantó y sacudió el uniforme que aún seguía un tanto húmedo y que con el tacto de la tierra le dejaron manchas de lodo para después darme una suave palmada en el hombro en señal de que no me preocupara.
- Está bien, fue mi culpa, yo me detuve de repente.
- Sucy…- fue lo único que pude decir, y es que su extraño comportamiento provocaba en mi, que cada cosa nueva que veía en Sucy me alterara los sentimientos repentinamente.
- Akko, te diré algo pero espero que te calmes…
¿Qué me calmara?, ¿Ahora se estaba preocupando por mí?, no dije nada esperando su respuesta…
- Akko, al parecer nos hemos perdido…
- ¿Qué?.- Estaba tan sumida en mis pensamientos que en todo el camino sólo seguía la espalda de Sucy sin siquiera prestar atención a mi alrededor y ahora resulta que mi temor se estaba haciendo realidad: lo que no quería escuchar era que estábamos perdidas… y si lo estábamos.
- Dije: Que al parecer nos hemos perdido.
- ¡¿QUUUUUUUUUUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!
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Después de escuchar tan aterradora noticia seguimos caminando pero a un paso más lento, Sucy se sentía culpable aunque yo sabía perfectamente que ella sólo intentaba sacarnos de aquí además de que la decisión la habíamos tomado ambas y en todo caso, la mitad de la culpa era mía por no prestar ni la más mínima atención. El silencio que antes nos embargaba ahora lo podía percibir pesado, nos encontrábamos alerta y guiadas únicamente con la vista; cada vez que dábamos un paso sentía que caminábamos por horas en el mismo lugar y ningún ruido o luz nos ayudaba en nuestra exploración.
Poco a poco sentía como mis piernas se agotaban por lo que para amenizar un poco el ambiente se me ocurrió proponerle a Sucy un descanso:
- Hey!, Sucy, ¿Qué te parece si descansamos un poco?, llevamos quizás horas caminando y ya me duelen horrible las piernas.
- ¿Quieres parar?
- Si, por lo menos un ratito, ¿Sí?.- respondí tan infantilmente como siempre que la hacía molestar.
- Está bien, sentémonos un rato en aquel árbol.- Dijo señalando un gran árbol que reflejaba un pequeño círculo de luz debido a que sus ramas no eran tan grandes.
Y así pasamos no sé cuánto tiempo, sin darme cuenta me había quedado dormida y cuando desperté sólo pude visualizar mis brazos alrededor de la cintura de Sucy, quién al parecer también había quedado dormida. Me separé inmediatamente, diciéndole a mi corazón que se calmara, pero no me escuchó y a éste paso, Sucy se estaba convirtiendo en una letal amenaza para mi gran órgano bombeante. Volteé para darle la espalda y calmarme, hasta que una pequeña sensación de humedad se hizo presente en uno de mis dedos, primero pude sentir una gota, luego dos y después pude escuchar el movimiento del cuerpo inconsciente de Sucy despertarse:
- Akko, mira…- Y efectivamente, para nuestra suerte, Sucy señaló hacia el cielo y pudimos observar su profundo color grisáceo mientras las gotas de lluvia comenzaban a brotar con intensidad.
Corrimos, tratando de ocultarnos de ella, pero en ningún lugar podíamos encontrar refugio, puesto que ningún árbol lograba impedir el agua por tener grandes espacios entre sus ramas. Poco a poco la ropa de por sí ya un poco sucia y húmeda volvía a humedecerse exageradamente como si hubiésemos salido del agua otra vez; Sucy se detuvo, con su uniforme sucio y mojado, su cabello cubriendo ahora completamente su rostro y los zapatos sucios, miró con dificultad al cielo y me dijo:
- Continuemos, no hay que perder el tiempo.
Y así lo hicimos, caminamos bajo la intensa lluvia que parecía caer con odio sobre nosotras, el suelo estaba cada vez más lodoso y resbaloso, por momentos yo tropezaba pero Sucy siempre se detenía a ayudarme; pasaron entonces al menos varios minutos más cuando la lluvia cesó, el cielo aún estaba gris y ahora el viento comenzaba a demostrar su odio por nosotras, la determinación de Sucy por salir era tanta que no parecía afectarle en lo más mínimo los cambios mientras que yo, al contrario, mi cuerpo comenzaba a resentir los cambios climáticos que experimentó mi piel:
- ¡ACHU!.- estornudé con fuerza, y fue entonces que ese pequeño sonido logró al fin capturar la atención de mi acompañante.
- ¿Te sientes bien?.- volvió hacia mí preocupada.
- Si-si- ¡ACHU!,!ACHU!.- Contesté con dificultad, puesto que mi entrometida nariz no me dejaba hablar.
- ¿Segura?
- Si-si…¡ACHU!
- No quieres que…
- No, continuemos.- Sucy de por si parecía estar preocupada como para convertirme en una carga para ella, por lo que sin mala intención le contesté cortantemente y seguí caminando, ahora era yo quién llevaba la ruta.
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El cielo se iba pintando de colores más profundos y el clima cada vez más frío, los mosquitos comenzaban a hacerse cada vez más molestos al igual que mi nariz y su escurridera de mocos, y para colmo, mi cuerpo, cada vez me sentía un poco más pesado; a medida que íbamos caminando pude sentir como mis piernas palidecían y mis brazos colgaban, no sabía si era debido al cansancio o quizás a que estaba a punto de enfermarme así comencé a caminar más lento hasta quedar a una considerable distancia de Sucy.
No pasó mucho tiempo para que Sucy se diera cuenta de esto, volteó a verme y corrió hacia mí preocupada por mi estado de salud y mi ya probablemente nariz roja.
- ¡Akko!, ¿Estás segura de que puedes continuar?
- Si…- dije sin ánimo alguno.
Sucy no me creyó , así que salvajemente se acercó a mi rostro, por un momento imaginé que iba besarme, nuestros labios estaban a sólo centímetros y podía sentir su piel fría sobre mí, mi corazón volvía a latir con fuerza y mis mejillas volvían a ponerse del color del cabello de mi profesora Chariot, cerré los ojos para esperar lo que se venía, pero ¡Oh, decepción!…Esperen…¿Decepción?, fue que sólo unió su frente con la mía para poder tomar mi temperatura e inmediatamente se alejó de mi dejándome con temperatura y taquicardia.
- Akko, creo que la ropa húmeda y el ambiente te están afectando demasiado, a éste paso enfermarás gravemente, quizás debemos detenernos.
- ¡No! Ya hemos caminado mucho y parece que la luz se está haciendo más cercana.- dije señalando débilmente hacia el frente, puesto que a final de cuentas, era cierto, parecía que pronto nuestros esfuerzos por salir de ahí valdrían la pena.
Sucy observó mi mano con la que apuntaba al frente atentamente y después hizo algo que colmó el límite de mi cordura: Tomó mi mano y la apretó fuertemente con la suya.
- Está bien, pero no te dejaré sola.
- Si-si…
Ella caminaba un poco hacia al frente pero no tan lejos de mí, me llevaba de la mano, apretándola suavemente a ratos y con fuerza en otros, yo no sabía qué hacer, una extraña mezcla de sentimientos y sensaciones surgían en mi interior sin explicación ni razones pues cada momento que pasaba a una parte de mi le gustaba Sucy… y no precisamente como una simple amiga.
Comencé a observarla a detalle y me perdí en sus facciones, su mirada penetrante que se fundía en el ambiente buscando tercamente una salida, sus largas pestañas que se debatían entre el cansancio y la esperanza, su cabello lacio apartado a la fuerza de sus ojos para poder seguir buscando, de su barbilla aún podía percibir gotas caer y por último, su mano, la cual sostenía la mía persistentemente brindándome la seguridad de que con ella jamás caería.
Y es que aunque por el color de su piel y la humedad de su uniforme que reflejaba la frialdad, su mano, era sumamente cálida y eso era suficiente para que mi cuerpo se mantuviera igual de cálido. No sabría determinar la temperatura corporal de Sucy, pero sí puedo decir una cosa: Aunque la verdadera temperatura de su piel se igualara al de un cubo de hielo, para mí, el tacto de su mano era una llama para mi corazón…
Fin POV. Akko
Ambas chicas caminaron y caminaron tomadas de la mano, habían recuperado el camino y no parecían encontrarse lejos de aquella luz, el viento se había calmado convirtiéndose en una suave brisa y las luciérnagas se preparaban para recibir la noche; cansada de ver al frente, Akko miró hacia arriba contemplado el aún nublado cielo que estaba por convertirse pronto en el escenario de las estrellas y fue entonces cuando entre la tranquilidad del ambiente, el ligero viento y una mano cálida Akko pudo recordar un momento desconocido.
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7 de Julio por la noche…
- ¡No puedo creer que por fin hayas aceptado venir conmigo!, ¡Estoy muy emocionada!, ¡¿Qué quieres hacer primero?!, ¿Comer?, ¿Jugar?, ¿Perdernos y buscar un lugar solitario para poder ver el espectáculo?, ¿Qué te gustaría hacer mi honguito? jajaja...¿Sucy?, ¿Sucy?
La pareja más extraña de Luna Nova había salido de cita a ver el festival que cada año se hacía en la pequeña ciudad, Akko y Sucy se habían escapado de sus amigas por insistencia de la pelicastaña y ahora se encontraban entre una exagerada aglomeración de gente que caminaba en diferentes direcciones por los atractivos del festival. Akko caminaba tranquilamente mientras hablaba a la nada hasta que se dio cuenta de que su novia ya no estaba a su lado.
- ¿Sucy?, ¡Sucyyyyyyy!, ¡Sucy ¿Dónde estás?!
Por otro lado, la estudiante de bruja de piel pálida quién llevaba por primera vez un sencillo pero lindo vestido para su cita y para complacer a su novia había perdido de vista a Akko desde que ésta comenzó a emocionarse y se puso a caminar más rápido haciéndole difícil el ritmo a Sucy.
- ¡Akko!, ¡Akko!, ¡¿Dón-dónde és-és-tas?!.- Gritaba con dificultad mientras pasaba entre la gente.
Así pasaron al menos 40 minutos, buscándose entre sí, el verdadero espectáculo iba a comenzar y el objetivo de la cita se estaba arruinando. Sucy se había cansado y decidió quedarse en un banco a descansar y a esperar por si Akko pasaba por ahí, hasta que la voz de un guardia de seguridad se escuchó en los megáfonos acompañada de los sollozos de lo que parecía ser una niña perdida. El movimiento de la multitud se calmó sólo para escuchar con atención el aviso:
- ¡Atención ciudadanos, Tengo un aviso importante!, ¡Una pequeña chica está desesperada por buscar a su… ¿amiga?!
- ¡Noviaaaaaa!.- gritaba llorando al fondo de la cabina
- ¡A-amiga!, ¡Está intentando buscar a su amiga llamada Sucy!, por lo que Sucy si estás ahí te….
- ¡Sucyyyyyyy! ¡Veeeeeen! ¡Lo arruiné todooo!.- gritaba Akko después de quitarle el megáfono al policía.
Y la trasmisión se cortó. Afortunadamente a Akko no se le había ocurrido describir a su novia, sin embargo, Sucy estaba tan roja de la vergüenza que la gente fácilmente podría identificar que se trataba de ella.
- ¡I-Idiota!
Decidió esperar unos minutos hasta que la gente se calmara e inmediatamente se dirigió con sigilo a la caseta de vigilancia, y ahí encontró a Akko, llorando ridículamente mientras los policías intentaban tranquilizarla, Sucy tocó ligeramente la puerta y dijo:
- Bu-buenas no…
- ¡SUCYYY!.- Gritó la pelicastaña al escuchar su voz e inmediatamente se abalanzó sobre su novia quién por poco sacaba humo de las orejas de la pena.
- ¿Así que usted es la señorita Sucy?
- Así es, disculpe las molestias que pudo haberle causado mi acompañante.
- No se preocupe señorita, qué bueno que la encontró. Ahora váyanse que el espectáculo está por comenzar.- respondió el policía con una sonrisa.
Ambas chicas se alejaron de la caseta, Sucy parecía estar un poco molesta y Akko lo había notado puesto que en ningún momento regresó a mirarla; cabizbaja, Akko seguía a Sucy y en voz muy baja dijo:
- Lo siento… Siento… haber arruinado la noche…
Sucy no dijo nada, simplemente paró de caminar, extendió su mano hacia su acompañante y respondió:
- Vamos, ésta vez no pienso perderte…
Akko volvió a estallar en lágrimas, pero en ésta ocasión de felicidad y se apresuró a tomar de la mano de su acompañante.
Caminaron hasta que encontraron un lugar en el pasto y junto a otras ciento de parejas sentadas se acomodaron para poder ver el espectáculo por el cual habían ido. Akko aún estaba avergonzada por lo que había hecho, pero tan pronto como reapareció aquella sensación de culpa así se desvaneció cuando notó que Sucy aún sostenía de su mano y con un poco de valor se atrevió a disculparse:
- Su-sucy, en verdad… siento mucho lo que sucedió hoy, ¿Soy terrible para planear citas no? jaja… Pero… la verdad es que estaba muy emocionada por poder salir contigo…ahh….-Suspiró y continuó:- Lamento también haberte avergonzado por lo de hace un rato, en verdad, soy una idiota…
- Mi idiota.- Respondió Sucy sorpresivamente, provocando un rubor en el rostro de la pelicastaña.
- ¿Eh?
- Es lo más estúpido que has hecho… pero también lo más li-lindo.- Sucy al fin volteó su mirada y en ella reveló el rostro de una chica tímida y enamorada.
En ese momento, fuegos artificiales comenzaron a hacerse visibles en el cielo, el espectáculo había comenzado, pero ninguna de las dos les prestaba atención, puesto que la magia del festival podía reflejarse en sus miradas, la emoción en sus sonrisas y el amor en el tacto de sus manos.
Fin Flashback
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¿De dónde venía?, ¿Cómo pasó?, Akko no lo sabía, aquel agradable recuerdo había sido revelado por su mente e inconscientemente sonrió, siguió caminando y apretó con más fuerza la pálida pero cálida mano de Sucy.
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- ¡Mira Akko!, ¡Estamos muy cerca!.- gritó Sucy de repente al observar que la luz estaba muy cerca.
Ambas chicas apresuraron su paso y con las pocas fuerzas que les quedaban hicieron el último esfuerzo y corrieron hacia la luz, pero cuando llegaron descubrieron algo aún más sorprendente.
POV. Akko
Un campo, un hermoso campo de lavandas estaba frente a nuestros ojos y a lo lejos se podían visualizar algunas casas que indicaban que nos encontrábamos a salvo, el cielo ya estaba por obscurecer, pero seguía siendo gris, indicando que volvería a llover; las lavandas se movían con el viento y desprendían su exquisito aroma, el aroma que identificaba a Sucy…
Nuestra ropa estaba sucia y nuestras piernas con heridas, sin embargo no sentíamos dolor o malestar alguno, el simple aroma de las lavandas nos curaba, nos protegía de cualquier amenaza; Sucy estaba en frente de mí, sólo observándonos como lo hacen los compañeros de un equipo cuando han cumplido con la meta; el viento revoloteaba el hermoso cabello de Sucy y sólo eso me bastó para romper esa barrera:
Mi cuerpo se movía sin mi permiso, guiados por el borde mis sentimientos, llegando justamente al frente de Sucy, quién no hacía nada por detenerme; el viento no cesaba, las lavandas nos seguían embriagando de su aroma, impregnándose en mi piel como el aroma que ella desprendía, me paré al estar tan sólo treinta centímetros de distancia y cómo una reacción química exploté, me abalancé hacia su cuerpo… uniendo con fuerza nuestros labios.
Sí… en aquel campo de lavandas, entre todas las dificultades, nos besamos, probé sus delgados sus delgados labios descubriendo así, que a pesar de su apariencia éstos escondían el sabor más dulce de su ser. Al final de cuentas, había llegado a la conclusión de que quién realmente necesitaba ayuda era yo, y definitivamente al menos en esa realidad, quería ser salvada por Sucy.
Lamentablemente como aquella vez, la mitad de mi ser estaba emocionada… la otra parte, se destrozaba.
Fin POV. Akko
Continuará….
Reportándome nuevamente después de un largo rato, bien, me he incorporado al mundo laboral y con orgullo he concluido con mis estudios. El tiempo no fue fácil, por lo tanto les agradezco la molestia que se tomaron por esperar la actualización.
Estoy feliz de volver a dedicar parte de mi tiempo en escribir.
E.C.
