Disclaimer: Los maravillosos personajes son de Rick Riordan.

Nota: Voy a editar este capi porque cometí un error.

Espero que os guste el cambio.

Capítulo 48.

Un joven se colocó en el centro de la sala. Era alto, delgado, con el pelo color chocolate rizado y los ojos ámbar.

-Me encantan tus ojos. -Comentó Drew.

El chico asintió haciéndole entender a la chica que la había oído.

-Hola a todo el Olimpo. Me llamo Nathan. Pero prefiero que me llaméis Nate.

-¿Y tu apellido? -Quiso saber Annabeth.

Nate miró a la chica exasperado.

-Ya lo diré.

-Soy hijo de Hefesto.

-¿Qué? ¿Acabo de coquetear con un hijo de… de… Hefesto? ¡Lo que me faltaba! ¡Y encima no estoy sobria!

-Yo que tú me callaría. -Espetó Nathan.

-¿Un hijo de Hefesto guapo? ¿Y qué más?

-¡Oye! -Se indignó Leo.

Drew le miró como si fuera una cucaracha.

-Un respeto niña. -Dijo el dios de las fraguas.

La joven se encogió en su sitio.

-Tengo dieciocho años y vivo en el campamento mestizo en la cabaña nueve.

Los hijos de Hefesto sonrieron.

-Me encanta construir cosas y soy usuario del fuego.

Hefesto sonreía muy orgulloso.

-Mis padrinos son Grover Underwood y mi hermano Leo.

Los mencionados sonrieron muy contentos.

-¿Por qué yo? -Quiso saber el sátiro.

-Porque mi padre lo decidió.

Grover miró a Hefesto y le dio las gracias aún algo confuso.

-¿Tienes pareja? -Quiso saber Leo.

Nathan miró dudoso a su alrededor.

-Si. -Dijo finalmente.

-¿Y quién es? -Volvió a preguntar el latino.

-Jasper Caale. -Contestó el chico con algo de timidez.

El hijo de Dakota se levantó y abrazó a Nate. Después le dio un suave beso en los labios y volvió a su sitio.

-¿Por qué tanta timidez? -Se interesó Jason.

-El idiota ése, a veces no está muy seguro de que le quiero. Y no entiendo por qué. -Explicó Jasper.

-Es culpa de Tanaca. -Intervino Jace. -Ella siempre le dice que no es suficiente para Jasper por ser hijo de Hefesto y todo eso.

-Pero si antes ha dicho que es guapo. -Comentó Lacy confusa.

-Pero para ella, todos los hijos de Hefesto son repulsivos. -Apostilló Clarisse.

Leo muy enfadado, le lanzó una esfera de Arquímedes a la hija de Afrodita atrapándola en una red que giraba y daba bandazos en el aire.

Cinco minutos más tarde, Leo recogió su esfera y Tanaca cayó agotada en el suelo.

-¿Entonces lleváis una relación a distancia? -Quiso saber Mike.

-Si. Pero en unos meses, Nate se vendrá a vivir a Nueva roma. -Contestó Jasper.

-¿Tu madre es alguna semidiosa? -Inquirió Annabeth mirando a Nathan.

-No.

-¿Entonces es una mortal? -Quiso saber Hera.

-Tampoco.

-¿Una ninfa? -Preguntó Grover.

-Te has equivocado.

Como a Hefesto no se le conocían amantes varones, nadie preguntó si su otro padre era hombre.

-¿Algún tipo de monstruo? -Cuestionó Drew.

-Nop. Y me ofende que hayas pensado eso siquiera.

-¿Tu madre es Rachel?

-Emmm. Percy… El oráculo, no puede tener hijos. -Contestó la pelirroja mirándole con cara de incredulidad.

-Ya lo sé, pero es que no se me ocurría nada más.

-¿Tu padre es un semidiós? -Preguntó Travis.

-¿Pero tú eres tonto? A Hefesto no se le conoce ningún amante masculino. -Dijo Annabeth.

-Deja en paz a mi hermano. Además, nada es imposible. Por preguntar, no pierde nada. -Espetó Connor muy molesto.

Nathan sonrió.

-Pues da la casualidad, de que mi padre es un semidiós griego. -Contestó el joven.

Muchos se sorprendieron.

-Que no se me conozcan amantes masculinos, no significa que no los haya tenido. Por ejemplo, a Charles Vequendorf, le tuve con un mortal.

Todos le miraron incrédulos excepto sus hijos.

-¿Y ese semidiós está aquí? -Interrumpió Nico.

El hijo de Hades tenía una sospecha sobre quien era el otro progenitor.

-Sip.

-¿Y es…? -Inquirió Jason muy curioso.

-A ver quien acierta. -Rió Nathan.

-Percy. -Dijeron la mayoría de semidioses.

El mencionado se puso colorado.

-Espero que no. -Espetó Poseidón mirando amenazante a Hefesto.

-Mi nombre completo es: Nathan Luke Jackson.

-¡Hefesto! ¡Prepárate para morir de manera lenta y dolorosa!

El grito de Poseidón sacó a Percy de sus pensamientos.

-¡Morirás entre terribles sufrimientos!

El dios del fuego se preguntaba cómo había acabado teniendo un hijo con Jackson.

Percy se levantó y se acercó a Nathan.

Tyson y la señorita O'Leary hicieron lo mismo.

-¿Cuántos hijos voy a tener? ¿Y por qué soy tan promiscuo? -Quiso saber el hijo de Poseidón.

-¿En serio quieres que te conteste a la primera pregunta? -Inquirió Nate.

-Mejor no. -Dijo Percy tras pensarlo durante un rato.

El cíclope abrazó con fuerza a su nuevo sobrino y le dio vueltas a gran velocidad.

la señorita O'Leary le bañó a lametones y estuvo a punto de tirar el trono de Atenea devido al movimiento de su cola.

-¡Tengo un pez de fuego! -Chilló Percy emocionado mientras abrazaba a su quinto hijo.

Nathan y su futuro padre daban vueltas y hacían figuras de fuego y agua. Percy formaba dragones y Nate todo tipo de peces.

Mientras, Hefesto y Poseidón seguían forcejeando el uno contra el otro.

-¡Es mi bebé! ¡Mi inocente caballito de mar! ¿Cómo te has atrevido a profanarlo de esa manera?

-En realidad, fue papá Hefesto quien me gestó. -Dijo Nathan.

Muchos miraron con mucho asombro a Hefesto y Percy.

-¡Vale! -Chilló Poseidón. -¡Pero aún así es mi hijo!

-Pero si es un promiscuo. -Dijo Hera mirando con asco a Percy.

-Igual que Zeus. -Devolvió el hijo del dios del mar.

-¡Un respeto Perseus Jackson! -Bramó el rey de los dioses.

-Ahí está la reina del drama. -Se quejó Hades.

-¡Voy a castrarte! ¡Y tendrás que hacerte unos testículos de bronce celestial! ¡Y también un pene de oro imperial porque voy a cortártelo! -Gritó Poseidón.

-Y la otra reina del drama ha llegado. -Dijo el dios del inframundo.

-¡Basta! -Gritó Hestia.

Todos volvieron a sus sitios más rápido que Dioniso hacia una botella de vino del bueno.

Hefesto y Poseidón seguían lanzándose miradas de odio desde sus tronos.

La señorita O'Leary se tumbó detrás del trono de Hades, y Percy se sentó con Nathan al lado de sus otros futuros hijos.

-¿Hace cuánto tiempo estáis juntos Jasper y tú? -Quiso saber Percy.

-dos años y medio. -Respondió Nathan.

-¿Y cómo empezó todo?

-Emmm… Fuísteis tú y Dakota quien les obligó a admitir lo que sentían una semana de Diciembre que algunos romanos vinieron al campamento mestizo. Y como no funcionó, los encerrásteis en una habitación hasta que se aclarasen. -Explicó Blake.

-Duramos allí dentro un día y medio. Salimos porque la abuela Sally trajo galletas azules y nos amenazaste con coméroslas sin nosotros. -Secundó Nate.

-Eso es una amenaza muy grave. Debería estar bastante harto o desesperado para utilizar eso contra ti. -Dijo Percy.

-Es que llevaban tiempo con miraditas y estaban celosos el uno del otro todo el tiempo. -Intervino Aspen.

-Entonces, Jasper muy enfadado le dijo a Nathan lo que sentía y le besó. -Siguió Tailor.

-Y cuando decidieron intentarlo, les abriste la puerta. -FinalizóChace.

Percy sonreía con malicia.

-¿Y no has heredado ningún poder por parte de Poseidón?

-Puedo hablar con los caballos. Y no me ahogo debajo del agua. Pero si decía eso, todo el mundo adivinaría enseguida que tú eras mi otro padre.

-Bien pensado. Aprobó Percy.

Entonces, el hijo de Poseidón vio por el rabillo del ojo un borrón de pelo castaño que se lanzaba sobre él.

-¡Gracias por hacerme padrino de Nate!

Percy rió y rodó por el suelo junto a Leo haciéndose cosquillas mutuamente.

Varios minutos después, el castaño se retiró y dejó que Grover abrazara a su mejor amigo.

Un rato más tarde, ambos volvieron a sus sitios.

Tyson estaba al lado de Noah y reía al ver las tonterías que hacía su hermano.