Disclaimer: los personajes son de Rick Riordan.
Lo demás, le pertenece a mi alocada mente y a las ideas fantásticas de los aún más fantásticos lectores.
Capítulo 51.
Una chica se adelantó. Era alta, delgada, pelirroja y de ojos castaños.
-Hola a todos. Me llamo Tracy Dare.
Todas las miradas se dirigieron a Rachel que miraba a la joven como si hubiera visto un fantasma.
-¿No se supone que el oráculo no puede tener hijos? -Preguntó Annabeth.
-Eso mismo quiero saber yo. ¿Cómo es que existes? -Inquirió Apolo frunciendo su divino ceño.
-Bueno… Soy adoptada.
-Eso lo explica todo. -Comentó Apolo acomodándose de nuevo en su trono con una sonrisa.
Rachel sonrió ampliamente a Tracy.
-Mi madre divina es Afrodita. Pero mi padre mortal me abandonó en un contenedor.
-¡Lo convertiré en ciervo!
-Eso ya lo hizo lady Artemisa.
La diosa sonrió sádicamente.
-Tengo dieciseis años y vivo en la cabaña diez.
Los descendientes de Afrodita aplaudieron menos Drew que miraba a la pelirroja como si fuese algo sumamente asqueroso.
-Una pequeña comadreja. -Espetó.
Aston la amenazó con su lanza.
-¿Qué pasa? ¿Es que te gusta? -Inquirió Drew con sorna.
-¡No! -El chico puso cara de asco. -¡Es mi cuñada por las armas de Ares!
Las miradas de los presentes se dirigieron a Sena que sonreía como una boba.
Ares prefirió mantenerse callado. Había visto la mirada que Afrodita le había dedicado.
-Tengo embrujahabla y soy empática.
Piper y Rachel sonrieron.
-Mis padrinos son Percy Jackson y Annabeth Chase.
-Soy popular. -Dijo el hijo de Poseidón.
Después, él y la hija de Atenea fueron a abrazar a una muy colorada Rachel.
-No te pregunto si tienes pareja porque ya sé que es Sena. -Comentó Annabeth.
Tracy sonrió.
Luego, se inclinó ante los tronos y se sentó al lado de su futura madre.
