Disclaimer: Los persojanajes son Rick Riordan. Yo solo me divierto con ellos.

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Capítulo 52.

Tres personas se adelantaron. Eran dos chicas y un chico.

Ellas eran bajitas, atléticas, la de la izquierda tenía el pelo negro liso hasta la cintura y la de la derecha lo tenía negro cortado por debajo de los hombros. Ambas tenían los ojos oscuros.

El chico era alto, delgado pero fuerte, pelo negro rizado y ojos azules.

Los tres eran de piel oscura.

-Hola Olimpo. Me llamo Christine Lightnin. -Dijo la joven de pelo largo.

-Yo soy Aline Lightnin.

-Y yo Damon Lightnin.

-¿Hijos de Zeus? -Inquirió Hera molesta.

Los tres negaron con la cabeza.

-Tenemos diecisiete años. -Continuó Aline.

-Somos hijos de un mortal llamado Oliver Lightnin. -Prosiguió Christine.

-¿Vuestro progenitor divino es hombre o mujer? -Preguntó Apolo.

-Mujer: -Contestó Christine.

-¿Atenea? -Cuestionó Hermes.

-Nop. -Respondió Damon.

-¿Afrodita? -Interrogó Hefesto.

Aline negó.

-Entonces es Deméter. -Dijo Dioniso.

-Tampoco. -Intervino Christine.

Los dioses se miraron entre ellos.

-¿Una diosa menor? -Quiso saber Zeus.

-No señor. -Contestó Damon.

-¿Perséfone? -Preguntó Annabeth.

Los tres negaron.

-¿Por qué no dicen el nombre y ya? -Se quejó Atenea.

-Porque así es más divertido. -Contestó Hermes.

-¿No será Artemisa verdad? -Inquirió Apolo tensando la cuerda de su arco.

-¡Claro que no! -Espetó ella.

El dios del sol siguió mirando a los tres jóvenes hasta que Aline negó con la cabeza.

Satisfecho, dejó el arco a su lado.

-¿Se trata de Hestia? -Preguntó Hades.

-Nop. -Contestó Damon.

-¿Hera? -Cuestionó Zeus solo por preguntar algo.

Estaba seguro de que ella, al ser la diosa del matrimonio, no tendría aventuras con mortales. No las había tenido en milenios y Zeus dudaba que las tuviera en un futuro.

Los tres jóvenes se miraron y asintieron con la cabeza.

-Ah vale bien. -Dijo el rey de los cielos.

Todos le miraron sin dar crédito a sus palabras.

Pero cuando Zeus asimiló la información dijo:

-Espera… ¿Qué? ¿Hijos de Hera?

Los tres jóvenes volvieron a asentir.

-¿Cómo os atrevéis? -Bramó Zeus. -¿Cómo osais mentirme?

-Dicen la verdad padre. -Intervino Apolo.

El silencio reinó en el salón de los tronos.

Las miradas iban dirigidas a una atónita Hera.

Zeus estaba tan sorprendido, que no podía hablar.

-Increíble. Por primera vez, la reina del drama está sin palabras. -Rió Hades.

-¿Pero no se supone que eres la diosa del matrimonio? -Preguntó Atenea.

-Sí. Pero supongo que me cansaría de las aventuras de Zeus y como en muchos matrimonios, yo también fui infiel.

Zeus por fin reaccionó.

Se levantó muy indignado de su trono y comenzó a gritar.

-¿Cómo te hass atrevido mujer? ¡No tienes derecho a serme infiel! ¡Te lo prohibo!

-¿Que tú qué? ¿Tú me prohibes algo… A mí?

-¡Sí! ¡La diosa del matrimonio no debe ser infiel! ¡Nunca!

-¡Haré lo que me dé la divina gana! ¡Y si quiero acostarme con mortales, lo haré!

-Oh querida. Claro que no lo harás.

La voz de Zeus era calmada. Los dioses sabían que ese estado era aún peor que si estuviera gritando.

-Si lo haré, de hecho, en un futuro cercano, tendré tres hijos.

-¡No te lo permitiré!

-¿Serás hipócrita? ¿Cómo tienes los santos cojones de reclamarme algo así cuando es lo que haces tú siempre?

-Y tú te cargas a la mayoría de sus hijos. -Murmuró Poseidón.

-Sabía que no era buena idea venir. -Se quejó damon. -Vamos a morir fulminados por un rayo.

-¡Tendré los semidioses que quiera y se acabó! -Bramó Hera.

-Será si yo lo permito.

-¡Cierra la boca Zeus! ¡Ni tú ni nadie me hará cambiar de opinión!

-¡Pues quiero el divorcio!

-Va a ser que no. -Dijo Hera risueña.

-Esto empieza a ser aburrido. -Comentó Dioniso.

Zeus se preparó para lanzar su rayo en dirección a los tres jóvenes, pero Hera se colocó de manera protectora delante de ellos.

-Quítate mujer.

-No. Si los matas a ellos, primero tendrás que pasar por encima de mí.

-¡Aléjate! ¡Es una orden!

-voy a decirte por donde me paso yo tus órdenes.

-Pues acabaré con ese Lightnin para que no puedas tenerlos.

Hera bufó.

-¡Vas a sentarte en tu relampagueante trono, y vas a quedarte quietecito! -Bramó Hestia.

Zeus iba a replicar, pero las miradas fulminantes de sus hermanos le hicieron callarse. Nadie le negaba nada a Hestia. Ni siquiera él.

Hera sonrió cuando Zeus volvió a su trono.

-Ahora sabes lo que siento cada vez que tienes semidioses.

-Yo Era, soy y seré un promiscuo siempre.

-Entonces, atente a las consecuencias.

Zeus gruñó disgustado.

-Esto cada vez se está poniendo más y más raro. ¿Qué será lo siguiente? ¿Que Quirón tenga hijos con Tyson? -Ironizó Annabeth.

El cíclope y el centauro se miraron entre ellos pero no dijeron nada.

-O tal vez, la señorita O'Leary tenga hijos con Cervero. -Añadió Percy.

-¿Con mi bebé de tres cabezas? ¡No! ¡Espero que no se le ocurra a esa perra quitarle la inocencia a mi cachorro! -Gritó Hades. -Seguro que gracias a tu influencia promiscua, se habrá acostado con todo perro del infierno que haya visto y después le romperá el corazón a mi pequeño e inofensivo Cervero.

La señorita O'Leary le miró muy ofendida.

-bueno. Dejad que se presenten mis primeros hijos semidioses. -Espetó Hera.

La diosa les sonreía a sus futuros hijos con dulzura.

-Vivimos en el campamento mestizo desde hace cinco años. En la cabaña dos. -Dijo Christine.

-Somos buenos emparejando a la gente de por vida. -Intervino Aline.

-Y también sabemos manejar la espada. -Comentó Damon.

-Podemos hablar con las vacas y con los pavos reales. -Secundó Aline.

Hera sonreía muy orgullosa.

-¿Tenéis pareja? -Inquirió la futura madre.

-Aún no se han presentado. -Contestó Christine.

Después, los tres jóvenes se inclinaron ante los tronos y se sentaron cerca de Hera.