Disclaimer: Los maravillosos personajes son del fantástico Rick Riordan.

Los OC son míos.

Capítulo 55.

Un joven se adelantó. Era alto, algo musculoso, pelo negro largo hasta los hombros y ojos grises.

Al verlo, los que ya se habían presentado, ahogaron una carcajada.

-¿Legado de Atenea? -Preguntó Annabeth.

-Va a ser que no. -Contestó el chico.

-Hola Olimpo. Me llamo…

El joven se echó a reír.

-Esto va a ser muy divertido. Se va a armar buena… -Dijo.

-Venga preséntate. -Se quejó Damon.

-Como quieras cariño.

Hera miró a su hijo arqueando una ceja.

-Él es mi pareja.

La diosa asintió.

-bien. Me llamo Ryan Jackson.

-Dime que eres hijo de otro semidiós o semidiosa. -pidió Percy.

-Lo siento papá, pero no.

-¿Qué dios es esta vez? -Preguntó con un suspiro.

-Parece que no me quieres. -Dijo Ryan haciendo un puchero.

El hijo de Poseidón se levantó y le dio un abrazo a su séptimo hijo.

-Aún no te conozco, pero estoy seguro de que te quiero mucho pequeño tiburoncito.

Ryan se sonrojó.

Tyson y la señorita o'Leary se acercaron muy contentos.

-Sería mejor que te quedaras ahí. -Comentó Thalia. -Porque a este paso, vas a tener hijos con todos los dioses.

-Prácticamente sí. -Murmuró Aspen.

Un rato después, Percy, Tyson y la señorita O'Leary volvieron a sus sitios.

-Tengo dieciseis años. Vivo en el campamento mestizo en la cabaña… -Murmuró el número tan bajo que nadie le escuchó.

-¿Qué cabaña? -Quiso saber Annabeth.

-Tengo las habilidades propias de un hijo de mi progenitor divino. Lo único que he heredado de mi padre Percy, es la posibilidad de no ahogarme en el mar. Aunque no soy capaz de controlar el agua ni nada de eso.

-¿Pero quién es tu padre divino? -Inquirió Annabeth muy curiosa.

Ryan volvió a ignorarla.

-Mis padrinos son Jason Grace y Clarisse la Rue.

La hija de Ares le lanzó un cuchillo a Percy en señal de agradecimiento y Jason le abrazó electrocutándole en el proceso.

-¿Tienes pareja? -Quiso saber Poseidón.

-¿Es que no te has enterado barba percebe? Su novio es el hijo de Hera. -Contestó Atenea.

-Ten cuidado. Porque Perseus Jackson es un promiscuo. Lo mismo su hijo es igual. -Espetó Hera.

-En realidad… -Comenzó a decir Nathan. -Damon le fue infiel a Ryan.

-Aún no sé por qué le ha perdonado. -Espetó Chace.

Percy fulminó al hijo de Hera con la peor de sus miradas.

-Y me arrepiento cada día de haberlo hecho. -Aclaró Damon.

-Si lo haces una vez, puedes hacerlo una segunda… -Opinó Drew.

Ryan le lanzó una mirada asesina.

-Me fue infiel por tu culpa. -Dijo entre dientes.

Todos los del futuro miraron al hijo de Percy con la boca abierta.

-Fue con ella con la que le encontré en la cama. -Explicó el joven. Utilizó con él enbrujahabla y una poción transparente que le echó en la bebida.

-¿Y eso cómo lo sabes? -Inquirió Noah.

-Papá lo descubrió.

Afrodita miraba a su hija con decepción.

Percy jugueteaba con una esfera de agua para calmarse.

-Debido a tus acciones tanto del pasado como del futuro, me veo obligada a tomar cartas en el asunto. Normalmente no lo haría, porque eso va contra las reglas de intervenir en temas de semidioses, pero te has aprovechado de tus dones y has despreciado a los demás. Incluso a tus hermanos. Por lo tanto, a partir de ahora y hasta que note que has cambiado para mejor, te retiraré el enbrujahabla y… muy a mi pesar, dejarás de ser bella. Ahora serás una chica del montón. Y ni el maquillaje podrá arreglarlo.

Drew miró a su madre muy asustada.

Afrodita ni se inmutó. Chasqueó los dedos y una luz rosada cubrió a la semidiosa.

Cuando se desvaneció, la chica que estaba allí era de media estatura, algo rellenita, con el pelo negro enmarañado y los ojos azules. Tenía pecas y algunos granitos por toda la cara.

Ella se miró al espejo pero dejó de hacerlo dos segundos después.

Sus hermanos la miraban consternados. Pero sabían que se lo merecía.

-Sigue con tu presentación querido. -Pidió Afrodita.

-¿Qué me queda por decir?

-Tu progenitor divino. -Contestó Chace.

-Es Zeus.

Después de decir eso, se inclinó ante los dioses y corrió a sentarse junto a sus hermanos.

No quería estar en medio cuando la bomba explotara.

Por suerte se apartó a tiempo porque una ráfaga de energía pasó justo por donde él había estado segundos antes.

Hera estaba en pie muy enfadada. Había lanzado aquella ráfaga en dirección a Zeus pero había fallado debido al cabreo.

Poseidón levantó su tridente y lo movió en dirección a su hermano pequeño.

Zeus no sabía donde meterse.

-(¿Cómo rayos he acabado acostándome con Jackson?) -Se preguntó.

Es hermoso, pero si un dios deseaba permanecer intacto, sabía que no debía hacer enfadar a Poseidón. Y Zeus sabía que con él no sería tan misericordioso como con los demás dioses con los que Perseus había tenido descendencia. Como mínimo, su hermano le castraría y le haría comerse sus propias partes íntimas. Luego se las haría vomitar y las lanzaría a los mares para que los tiburones las disfrutaran.

-¡Zeus! ¿Cómo te has atrevido? ¡Es mi hijo! ¡Es intocable! ¡In-to-ca-ble! ¡Te lo dijje! ¡Te advertí que ni se te ocurriera acercarte a él con esas intenciones!

-¡No te atrevas a gritarme! ¡Soy el rey de los dioses! ¡Hago lo que me da la gana!

Poseidón empujó a su hermano contra la pared y le mantuvo ahí.

-¿Ves la que estás liando por tu insensatez? -Le preguntó Thalia.

-Percy no es conocido por ser sensato precisamente. -Comentó Grover.

-Aún no he hecho nada. -Se quejó el chico.

-Pero lo harás. -Dijo Nico.

Los rayos de luz iban de punta a punta de la sala.

Zeus había logrado separarse de la pared y lanzaba rayos en dirección a su hermano.

Hera le mandaba ráfagas de energía morada.

Zeus intentaba esquibar tanto la energía de su esposa como los chorros de agua de su hermano.

-¡Maldito promiscuo! -Chilló Hera.

Entonces, se detuvo y giró lentamente quedando cara a cara con Percy.

Zeus y Poseidón seguían peleando sin percatarse de nada.

La diosa del matrimonio sonrió ampliamente. Todos los dioses estaban distraídos mirando la pelea de los dos hermanos y no se estaban fijando en ella.

-(Adiós Perseus Jackson.) -Pensó.

Y lanzó una gran bola de energía.

Percy estaba hablando con Nico y Jason, cuando éstos se quedaron mirando fijamente algo que iba en su dirección.

Percy también se dio cuenta y jadeó.

Ahora todos los mestizos miraban con espanto aquella enorme esfera que iba directa hacia Percy.

Todos, tanto los del presente como del futuro, intentaron detener aquella energía pero no tuvieron éxito.

Intentaron colocarse delante del semidiós, pero la diosa del matrimonio les alejó con un movimiento de su mano.

Hades estaba mirando la pelea entre sus hermanos. Era muy divertido verles.

habían pasado a discutir sobre Percy, a hacerlo sobre quién era el mejor, después pelearon por quien era el favorito de mamá Rea, luego discutieron sobre si era mejor el mar o el cielo, siguieron cambiando de tema constantemente. En ese momento discutían sobre si era mejor Harry Poter o Cazadores de sombras. A saber por qué discutían sobre eso.

Entonces, el dios del inframundo se giró porque quería ver la cara de Hera y lo que vio, hizo que el corazón se le saltara varios latidos.

Una gran esfera de energía morada se dirigía a Percy. Si esa cosa le tocaba, ni él podría rescatarlo del inframundo.

La esfera era lo suficientemente poderosa como para noquear a un dios.

Hades la rodeó de sombras, pero al ser este el Olimpo y Hera ser la reina, puesto que no estaban en el territorio del dios del inframundo, las sombras apenas pudieron detener la esfera.

Entonces, el dios se teletransportó quedando justo delante del mestizo que le miraba con los ojos muy abiertos.

Hera observó a su hermano cuando intentó detener su ataque y sonrió cuando no lo logró. pero cuando Hades se puso entre su energía y el chico, la diosa palideció. Si la esfera le daba a su hermano… Intentó recoger la energía pero no lo consiguió. Había utilizado demasiada y era incontrolable.

La bola morada impactó de lleno en el pecho de Hades.

Se escuchó un fortísimo estruendo que opacó el ruido de la pelea entre Zeus y Poseidón.

Ambos hermanos se giraron y… Hicor dorado fluía de alguna parte encharcando el suelo del salón de los tronos.

Ahora todos los dioses estaban mirando la truculenta escena.

No entendían lo que estaban viendo.

El suelo estaba lleno de hicor, el cual salía de una masa informe.

Aquella cosa… Perseus estaba abrazado a…

Zeus miró a su alrededor y se asustó al no ver a su hermano.

Luego, fijó la vista en aquella cosa irreconocible y gritó.

-¡Hades! ¡Hades se está desvaneciendo!

Los dioses sintieron una punzada de dolor muy intenso en el pecho y como se debilitaban un poco. Esa era señal de que un dios había dejado de existir o estaba a punto de hacerlo.

Sin embargo, cuando un dios menor se había desvanecido, el dolor y el sentimiento de pérdida no habían sido tan intensos.

-¡Hera! -Gritó Poseidón.

la diosa del matrimonio estaba temblando por lo que había hecho.

-No iba en su dirección. -Dijo con la voz ahogada. -Hades se colocó delante de la trayectoria… Intenté detener la energía, pero usé demasiada y perdí el control.

-¿Y a quién iba dirigida? -Preguntó Poseidón sabiendo la respuesta.

-¡Solo es un mestizo! Muchas veces los hemos fulminado y no ha importado demasiado. ¡No tenía por qué ponerse delante. ¿Qué importa un simple semidiós?

-Pues está claro que a él si le importaba. -Espetó Apolo con lágrimas en los ojos.

Hera iba a hablar, pero Zeus la calló con un gesto de la mano.

-Siéntate. No te muevas de tu trono. No hables.

La voz del dios era baja, quebrada e inexpresiva.

-Vamos a tratar de arreglar esto. Aunque dudo que podamos hacer algo.

Poseidón sollozaba con fuerza.

Había recogido el hicor de su hermano, y lo había introducido de vuelta a su cuerpo.

El líquido quería salir, pero el dios del mar no lo permitió.

Todos los dioses se acercaron donde Hades estaba y se miraron sin saber qué hacer.

Solo Hera permanecía en su trono.

Nota: Salvemos a Hades con un comentario.

Me esconderé para no ser masacrada por las enfurecidas masas.