Disclaimer:

Los personajes que reconozcáis le pertenecen a Rick Riordan.

Nota:

Tal vez querréis lanzarme varias armas punzantes por esto, peeero como este fic no es muy normal por así decirlo, he decidido añadir esta… Cosa…

Capítulo 69.

Un joven se adelantó.

Era alto, musculoso, con el pelo rubio revuelto y los ojos verde mar.

-¿Con qué dios ha sido esta vez? -Preguntó Poseidón con la voz resignada pero moviendo su tridente de manera amenazadora.

El chico sonrió.

-Con Tritón.

-¿Qué? -Preguntaron Percy, Poseidón y prácticamente todo el campamento mestizo y el Júpiter.

-No sé por qué os extrañáis tanto. -Bufó Afrodita. -Entre los dioses el incesto está a la orden del día.

-pero… Pero… ¡Es Tritón! ¡Es verde! -Chilló el joven.

-Y Eros tiene alas, Dioniso es un borracho… -Comenzó a decir la diosa del amor.

-Eso es racismo Jackson. -Dijo Hazel.

-¡Claro que no! ¡Eso es ridículo!

-¿No lo aceptas por su color de piel? -Preguntó Apolo. -Porque déjame decirte que fuera del mar no tiene ese color tan poco favorecedor.

-Ya está aquí la diva. -Bufó el heredero de Poseidón.

-No es por eso. -Contestó Percy. -¡Pero es mi hermano!

-Emmm… No soy hijo de tío Percy. -Intervino el joven rubio.

El semidiós suspiró con alivio.

-¿De quién eres hijo? -Quiso saber Poseidón más relajado.

No quería incrustarle su tridente a Tritón en el trasero por haber mancillado a su otro bebé. Pero lo habría hecho si el joven rubio resultaba ser hijo de sus dos retoños.

-Me llamo Jayden.

-¿De quién eres hijo? -Qiso saber Malcolm. ¿De Tritón y otro dios, de Tritón y un mortal o de Tritón y un mestizo?

-Mi otro padre es mestizo.

Todos se miraron entre sí.

-Tengo veinte años.

Uno de los semidioses tuvo un extraño presentimiento.

-Creo que mi otro padre sabe quien es.

El hijo de Poseidón sonrió lentamente.

-Mis habilidades son propias de un hijo de Tritón. Puedo controlar las corrientes, respirar bajo el agua y aunque no puedo hablar con los caballos, sí puedo hacerlo con cualquier ave acuática.

-¿En qué cabaña te quedas? -Quiso saber Percy.

-En la veintitrés. En estos años mi padre se ha vuelto algo… Cariñoso así que tengo varios hermanos.

Tritón siguió sonriendo.

-Mis padrinos son Percy Jackson y Thalia Grace.

-Gracias… A quien me haya otorgado el honor de ser padrino de Jayden. -Dijo el segundo hijo del dios del mar.

-Digo lo mismo. -Secundó la teniente de las cazadoras.

-¿Tienes pareja? -Quiso saber Tritón.

-Aún no. Pero tengo a alguien en la mira.

Varias miradas hostiles se clavaron en Jayden como dardos envenenados.

-¿Y quién es tu otro padre? -Quiso saber Poseidón.

-Contaré la historia de como fui creado.

***Unos meses antes***

Un mestizo estaba en una misión que le había encomendado Hera.

La diosa quería recuperar una tiara de zafiros que le había regalado su hijo Ares siglos atrás.

El semidiós había ido con dos chicas, pero ellas se habían quedado atrás porque su parte de la búsqueda había finalizado.

Ahora le tocaba a él recuperar la dichosa joya.

En una guarida subterránea, el adolescente encontró lo que buscaba.

Pero… oh, sorpresa, varios monstruos estaban haciendo guardia a su alrededor.

Tenían unas extrañas antorchas encendidas que daban a la cueva un aspecto verdoso como el veneno.

Con una especie de palos largos, los monstruos dibujaban figuras y líneas en el suelo.

Cantaban una extraña canción con rugidos, siseos, silvidos y gruñidos.

El joven atacó a un telequín que se había girado al oír ruidos tras él.

Cuando la criatura se desintegró, los demás monstruos se lanzaron hacia el semidiós.

Al acabar con una dracaena, pudo acceder al interior del extraño rombo que habían dibujado esos seres.

Al tocarla, una empusa se le lanzó encima pero por suerte, el chico pudo esquivarla.

Un extraño monstruo alado se acercó a él desde arriba, pero con su arma le dio en el vientre y lo convirtió en polvo.

Entonces, los bichos que quedaban se apartaron a tiempo porque segundos después, una fuerte explosión sacudió la caverna haciendo que el semidiós saliera despedido por los aires.

Cuando despertó, se hallaba en una cama mullida.

Al abrir los ojos y mirar a su alrededor, vio a un joven alto, atlético, con el pelo negro hasta los hombros y los ojos verdes.

-¿Ya has despertado vello durmiente?

-¿Percy? ¿Señor Poseidón?

-Soy Tritón.

-Ah.

-¿Solo… Ah?

-¿Qué me ha pasado?

-¿Quieres la versión larga o la corta?

-Si pudieras hacerme un resumen…

-Bien. La cosa fue así. Yo estaba caminando por la playa observando a un precioso mortal de pelo castaño, cuando sentí un temblor y de repente, vi algo volando hacia mí. Como comprenderás, traté de apartarme porque no soy muy partidario de que extraños que salen propulsados por el aire me caigan encima.

El semidiós le miró mal.

-Pues como iba diciendo, me aparté y te vi caer en el mar. Normalmente no me involucro en cosas de mortales, está prohivido y toda la cosa…

-¿Pero?

-Un barco iba a aplastarte y estabas azul. Así que con mi buena voluntad te salvé la vida. Te traje aquí y te di algo de néctar y ambrosía. Estabas inconsciente así que tuve que hacértelo tragar.

-¿Por qué me ayudaste?

-Porque soy una buena… Divinidad.

El menor bufó.

-no te creo.

-Esto va así. Como toda la playa tembló gracias a la explosión de la guarida, mi chico castaño se marchó. así que no pude tener una noche de placer como había planeado. En lugar de eso, me quedé cuidándote.

-Ya… ¿Con qué propósito?

-Yo te he ayudado a ti, así que tú me harás un favor a mí.

-¿Y si me niego?

Tritón fingió entristecerse.

-No puedes hacerlo pequeño semidiós. Tienes una deuda conmigo. Son las normas.

Cuando el adolescente le fulminó con la mirada, el heredero de Poseidón rió con alegría.

-Yo no redacté las leyes muchacho.

-¿Y qué quieres, oh mi salvador?

-Sexo.

El semidiós se atragantó con su propia saliva.

-¿Qué?

-Sí. Quiero que tengamos relaciones sexuales aquí y ahora.

-Pero… Yo no…

-¿Tienes pareja? No. ¿Verdad? -Pero tengo la intención de tenerla… Pronto…

-No tienes pareja y eso es lo que cuenta.

-¿Y la tiara de Hera?

-Me tomé la livertad de enviársela. Había caído al mar así que sería imposible que la recuperaras.

Aprovechando que el semidiós estaba en la cama, Tritón se inclinó sobre él y sujetándole la barbilla le besó.

El chico se dejó hacer.

Lo que no entendía, era por qué de repente sentía tanto deseo hacia ese dios descarado.

-Mi padre también es considerado el dios del sexo entre hombres en algunos mitos como lo llamáis los humanos. Así que tengo algunos… trucos que harán que esta sea una noche inolvidable.

Los labios de ambos volvieron a encontrarse.

La ropa les molestaba así que Tritón la hizo desaparecer con un chasquido de dedos.

Las caricias y los besos cada vez iban más abajo hasta que el dios lamió la punta de la gruesa erección del adolescente.

-Sabes tan bien pequeño mestizo…

Debido a que el dios también podía controlar los líquidos, no permitió que el menor se corriera hasta que le rogó poder hacerlo.

Tritón tragó toda la semilla con habidez. Él también había terminado mientras le practicaba sexo oral al precioso chico que había sobre la cama.

El hijo de Poseidón se colocó sobre su amante juntando sus caderas para frotarse sensualmente con él.

Cuando volvieron a excitarse, Tritón se sentó sobre el mestizo y sin preparación previa se empaló en él dando un grito de placer.

-¡Dioses! -Chilló el menor. -Estás tan apretado… Tan estrecho…

El ojiverde sonrió complacido.

Segundos después, el dios cabalgaba a su joven amante con fuerza.

El mestizo tuvo que admitir que le excitaba que el dios le montara de aquella forma.

Cuando el adolescente creyó que no podría más, tuvo uno de los mejores orgasmos de su vida.

Exhaustos, ambos se recostaron en la gran cama tratando de acompasar sus respiraciones.

Más tarde esa noche, Tritón transportó al semidiós al campamento mestizo.

***En el Olimpo***

Todos alternaban la mirada entre Tritón y uno de los jóvenes.

-¿Eres tú verdad? Hera te mandó recuperar aquella joya junto con Nyssa y Kayla. -Dijo Leo.

-Puedo explicarlo.

-No hace falta. -Intervino Cecil.

-Solo queremos saber por qué no nos lo has dicho. -Finalizó el usuario del fuego.

-Iba a hacerlo… Cuando nos hiciéramos novios… Pero como hemos empezado aquí… Y con las presentaciones… Lo siento.

La verdad era que no tenía sentido enfadarse. Sí, había tenido sexo con un dios y sí, ahora ese dios estaba esperando un hijo. Pero en ese momento, Jason no era nada suyo y ningún mestizo podía negarle nada a un dios.

-¿Y qué tal fue?

-¡Leo! -Se escandalizó Annabeth. -Ha tenido una aventura con un dios… ¿Y tu le preguntas que cómo fue?

-Chase, en el momento en el que eso pasó, Jason no era nuestro novio. Así que no tenemos derecho a reprocharle nada. -Intervino Cecil.

El hijo de Júpiter suspiró aliviado y besó con pasión a los amores de su vida.

-¿Y con quién te criaste? -Quiso saber Zeus.

-Con todos mis hermanos y mis tres padres. -Contestó el chico.

La familia Grace Markowitz Valdez, le sonrieron.

Tritón se acarició el vientre de manera distraída.

-Aunque también paso tiempo con mi padre.

El rey de los dioses apuntó con su rayo al heredero del dios del mar.

-Si le haces algo a mi hijo, te las verás conmigo y esta vez, ni Hestia podrá detenerme.

-¡Pero está prohibido!

-A ti te hace falta a alguien que te domine. -Opinó Hades.

Como Jayden había terminado de presentarse, se inclinó ante los dioses y se sentó junto a Jason.

Notita: ¿Quién podrá dominar a Zeus?

Nota: Se me ha ocurrido una idea descabellada… Ah, no, si así son normalmente mis ideas… (Y también las vuestras… no me lo neguéis.)

Bueno. Es que estaba pensando y quería preguntar: ¿Qué os parecería una historia como esta peeero uniendo a Harry Potter y Percy Jackson? Una especie de crosover raro.

Aún no estoy muy segura sobre eso, así que me gustaría saber qué pensáis.

Sed honestos/as mis pequeñ s.