Disclaimer: todos los personajes que reconozcáis le pertenecen a Rick Riordan.

Nota:

Esta idea le pertenece a ACUARIO NO JUNE 4211.

Aquí tienes a tu bebé.

Disculpa la tardanza.

Espero que te guste.

Capítulo 76.

Las personas que quedaban por presentarse se miraban entre ellas para ver quien sería el siguiente.

Cuando una joven se decidió a avanzar, una luz azul bañó la sala por unos segundos.

Cuando se desvaneció, un niño pequeño descendía suavemente hasta el suelo.

Cuando llegó allí, miró a su alrededor con confusión.

-Oh mierda. Papá nos va a matar. -Susurró Aspen con los ojos desorbitados.

-¿Mami? -Preguntó el pequeño comenzando a asustarse. Había muchas personas estrañas a las que no conocía.

-¿Mami? -Volvió a repetir.

Tailor se acercó al menor y se arrodilló ante él.

-Hesper tranquilo.

-¿Talor, done etán papi y mami?

-Están…

-¡Mami! -Gritó Hesper al divisar a Hades.

Corrió como pudo hasta su trono y levantó los bracitos para que lo levantara.

-Yo no soy…

El infante comenzó a llorar.

-Hades coge ahora mismo a ese niño y más te vale que deje de llorar si no quieres pasar un siglo comiendo paja. ¿Entendido? -Dijo Hestia con dulzura pero con un toque amenazante en la voz.

-Pero yo no…

-Recuerda que hay personas del futuro en esta sala. -Gruñó Artemisa.

El pequeño seguía llorando.

-¿Papi? -Preguntó mirando a Percy.

Se acercó a él con cautela.

El moreno de ojos verdes miró a sus futuros hijos en busca de ayuda.

Chace asintió despacio.

Jackson sujetó al pequeño entre sus brazos y le acarició la espalda para tratar de consolarlo.

-Mami no me quede. -Sollozó.

Le meció suavemente para que dejara de llorar.

Se levantó y se dirigió al trono de Hades.

-Te juro que como no cojas en brazos a tu hijo te arrancaré tus partes bajas y me las pondré de colgante.

El dios iba a protestar, pero la mirada fulminante de su sobrino hizo que se lo pensara mejor.

Lo agarró y le sentó en su regazo.

Hesper se acurrucó contra su pecho.

-Su nombre es Hesper, tiene casi tres años y bueno… Es hijo de Percy y Hades. -Le presentó Noah.

El pequeño era un niño sano de graciosos rizos oscuros, piel pálida y ojos verdes.

-Tiene cierto control sobre el agua, puede hablar con los caballos y controla las sombras. -Explicó Blake.

-Sus padrinos son tío Nico y tía Hazel. -Continuó Ryan.

Poseidón bullía de furia. Su hermano no tenía justificación para lo que había hecho esa vez. Sin embargo, tenía al niño en brazos y no podía atacarle.

-Voy a castrarte ladrón de inocencias. -le dijo telepáticamente a su hermano.

Hades bufó.

Otra luz bañó la sala.

De ella salió Percy más adulto.

-Por los dioses bebé. Estás aquí.

Se acercó a toda velocidad al trono del dios del inframundo.

-¿Qué te he dicho sobre escaparte?

-Mami. -Le señaló.

-Sí cariño es tu mami pero tenemos que ir a casa con tus otros hermanitos.

-¿Y mami?

-Vendrá en un rato.

Cogió a su pequeño en brazos, saludó a los estupefactos y boquiabiertos presentes y antes de irse dijo:

-Jake Mason. No creas que te has librado. Voy a matarte. Ellis y yo lo haremos.

Tailor miró a su padre con ojitos de cachorro.

-No me mires así jovencito. Mason sabía donde se metía cuando decidió robarte la inocencia.

-Papá, no soy ningún…

-Eres mi hijo. Y eso significa que voy a ser sobreprotector incluso cuando tengas cuarenta años.

Hizo que todos sus bástagos se acercaran y cuando lo hicieron les abrazó a todos uno por uno.

Satisfecho, les dedicó una sonrisa cariñosa y desapareció con Hesper en brazos.

Justo después, Poseidón se lanzó a por su hermano.

Toda la sala tembló a causa de su pelea.

El dios del mar había logrado colar su tridente entre las piernas de su hermano y estaba dispuesto a cortarle el miembro.

-¡Basta! -Gritó Hestia.

Hefesto, Apolo y Hermes fueron los encargados de separarlos.

-Voy a tener un hijo con Nico di Angelo. A ver qué tal te sienta.

-Mi hijo tiene pareja. -Espetó Hades.

-Como si eso me fuera a detener. -Bufó.

Nico miraba a Will con cara de espanto.

Percy estaba pensando muy seriamente si hacerse una basectomía o algo.

Nota: ¿Queréis que Poseidón cumpla su amenaza?