Disclaimer: Todo lo que reconozcais le pertenece a Rick Riordan. Lo demás excepto algunos personajes es mío. No obtengo beneficio alguno al escribir este fic.
Capítulo 87.
Hestia comentó que vendría bien un descanso para comer así que pronto todos estaban alrededor de largas mesas conversando y compartiendo anécdotas.
Aún quedaban algunas personas por presentarse, pero cada vez eran menos.
Apolo estaba coqueteando con Leo cosa que hacía gruñir a Jason y Cecil. El dios se había encaprichado del chico y quería algo de ese duende travieso para él pero no parecía que fuese a tener éxito con sus intentos.
De hecho, Grace parecía un poste de alta tensión. Su pelo estaba de punta y si alguien se acercara lo suficiente, lo escucharía crepitar.
-Ven, papá. Te contaremos un secretito. -Aspen y Chace se lo llevaron de allí.
-Pero yo quiero... -Comenzó a decir.
-Esto es más interesante. -Chace lo engatusó.
Apolo lo dudaba, pero se dejó llevar.
Sintió verdadera curiosidad cuando le llevaron a la mesa que ocupaban quienes aún no se habían presentado.
Minutos después, cuando Zeus se aburrió y quiso cotillear... eh... Que continuaran las presentaciones para que todos se fueran cuanto antes, sí, eso, el dios del sol se sentó en su trono con una amplia sonrisa.
Aspen y Chace le guiñaron un ojo.
Un chico se adelantó. Era alto, musculoso, con el pelo negro cortado al estilo militar y los ojos verdes con un anillo rojizo.
Vestía una armadura de combate y estaba armado por todos lados. No se veía que llevaba armas, pero quienes lo conocían, sabían que las llevaba.
Los que no le conocían decidieron que era mejor mantenerse lejos y fuera de su camino.
-Hola y eso. -El chico comenzó a hablar.
Su voz era profunda. Reina la comparaba con el tono autoritario de un general incluso cuando solo estaba saludando.
-Soy Ethan Jackson.
-Sí, e hijo de Ares. Ya lo sabemos todos. -Hermes hizo un puchero. -Seré el único que no tenga al semidiós en mi... No he dicho nada, tío P.
-¿Y cuándo resolvieron su tensión sexual palpable esos dos? -Apolo preguntó muy interesado. -No me miréis así. Todos lo queremos saber.
Ares y percy se lanzaban miradas fulminantes el uno al otro.
-¿Yo? ¿Con el pringado? -El dios de la guerra se carcajeó.
-¡Soy yo quien ni de coña permitiría que me tocaras!
-Dejad eso. Es aburrido. -Ethan se quejó. -La evidencia soy yo y las discusiones tontas en las que nadie va a perder un miembro no son divertidas.
-Pues a ver, chico interesante. Preséntate si crees que lo que tengamos que oír de ti es más entretenido que ver a Ares y Jackson peleando.
-Si no fueras un dios, tendrías un cuchillo en la garganta por tu insolencia.
-Claramente hijo de Ares. -Poseidón gruñó.
-Tú mejor no hables. Eres tan o incluso más horrible que nosotros. -Zeus intervino.
-Cierra el pico, idiota mental.
-A nadie le importan vuestras peleas conyugales. Dejad que el chico espeluznante se presente. -Leo se quejó.
Los dioses le miraron mal pero Hefesto ya estaba alzando sus herramientas en contra de ellos.
-Tengo diecinueve años y soy griego pero también fui al campamento romano porque pude y porque quise. Toco un arma y sé como funciona. Domino las artes marciales y será mejor que no queráis saber lo que soy capaz de hacer con el agua.
Percy sonrió cuando muchos miraron con los ojos como platos a su futuro hijo.
-Mis padrinos son Will Solace y Clarisse la Rue.
-Buena elección, pringado. -la mencionada le dijo a Percy.
-Sí. Una guerrera y un sanador por si se lesiona. -Travis intervino.
-Dinos quien es tu pareja. Porque supongo que tienes una. -Apolo parecía ansioso de saber.
Aspen y Chace rieron. Sabían que su padre estaba ansioso por conocer a los trillizos.
-Park. -Dijo simplemente.
-Vosotros sí que tenéis todo el tiempo del mundo para estar juntos. -Leo comentó.
Ethan asintió sin amenazarle con algún tipo de tortura dolorosa para sorpresa de varios.
Pero nadie excepto su padre Percy, sus hermanos y su prometido sabían que Valdez había salvado su vida cuando le tendieron una trampa.
Castellan se acercó y el beso que se dieron pareció durar una eternidad.
Tras inclinarse desdeñosamente ante los dioses, echó a sus hermanos del lado de su padre y se acomodó allí como siempre hacía. Aunque no podía ser demasiado efusivo por el embarazo.
-Pero Ethan... -Ryan y Jese se quejaron.
-¡Largo! -Les gruñó.
Percy le acarició el pelo a su futuro hijo.
-Ahora la siguiente presentación. Venga venga venga. -Apolo dio palmadas entusiastas.
