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Sakura bajó su falda por sus piernas a la vez que se sentaba. La puerta del baño permanecía cerrada, pero escuchó el agua correr. Se quedó alli, sentada e inmóvil, mientras intentaba entender lo que había ocurrido. No podía pensar con claridad, incluso con Sasuke fuera de la habitación.
¿Por qué está ahí? Ella le había besado o al menos lo había intentado, para instarle a que la tomara. Se quedó mirando la puerta que los separaba mientras él se duchaba. Ella le había dado la luz verde para que hiciera lo que él quisiera con su cuerpo. ¿Por qué no lo había tomado? Por su compañera muerta. Esa posibilidad le hizo sentir culpa. Él había visto como asesinaban a la mujer que amaba, se había estrellado contra los barrotes de la jaula que lo mantenía en su interior en un intento de alcanzar a sus asesinos, se había lastimado a si mismo y había entrado en coma.
Ella se abrazó a su cintura mientras miraba con tristeza la puerta cerrada entre los dos. Había pasado meses mirándole dormir y se había informado todo lo que pudo sobre su vida antes de que lo rescataran. Pero no había ningún archivo sobre él y los empleados de Mercile que detuvieron, no ofrecieron mucha información. Ellos habían oído en las noticias que la policía pensaba asaltar las instalaciones de Mercile y habían robado algunas de las nuevas especies. Esos idiotas de bajos fondos habían robado su esperma para venderlos a una empresa europea que quería crear bebés mestizos para venderlos en el mercado negro, como si fueran mascotas para los ricos.
Probablemente habían robado a una pareja acoplada de nuevas especies con la esperanza de que tuvieran un hijo. Había un par de teorías del por qué Mercile encerraba a un macho con una hembra durante un largo tiempo. La primera era porque pensaban que un par acoplado les daría un embarazo viable. La segunda era porque así podían utilizar a las mujeres para controlar a los hombres. Los empleados que los había robado debieron renunciar a que la mujer se quedara embarazada y decidieron matarla.
El agua dejó de correr en la otra habitación y Sakura se preparó para su regreso. No tenía ni idea de cómo actuar o qué decir, pero no pensaba irse. Su estado mental le preocupaba. ¿Se sentiría culpable por tocarla? ¿Se arrepentía? Ella ni siquiera entendía porque había pasado en primer lugar si él no la quería.
Él abrió la puerta bruscamente y la sacó de sus pensamientos. Tenia el pelo mojado y sólo llevaba una toalla envuelta alrededor de sus delgadas caderas. Mostraba un montón de piel morena y sexy cubierta con gotas de agua. Su estómago era plano y sus abdominales perfectos. Sus pezones oscuros la tentaban a lamerlos y a chuparlos.
Aplanó una de sus manos sobre su vientre para quitar el exceso de agua y ella deseó que fuera su mano en vez de la suya. O su boca. Ella sólo quería explorar cada centímetro de su masculino cuerpo. El silencio se prolongó, recordándole que probablemente estaba mirándola también. Sakura le miró a los ojos para juzgar su estado de ánimo, pero él la miró con frialdad, o bien estaba afectado por lo que había pasado o simplemente era muy bueno en ocultar sus emociones.
-"No te puedes duchar".
Eso no era lo que ella esperaba que él dijera.- "Está bien."
Cruzó la habitación hasta la cómoda y abrió el primer cajón. Se mantuvo de espaldas a ella cuando dejó caer la toalla y expuso su desnudo y musculoso culo, antes de cubrirlo con unos de pantalones sueltos de algodón. Ella apartó la mirada del pantalón azul oscuro y observó las cicatrices casi desvanecidas en su espalda. Tenia la tentación de preguntarle cómo se las había echo, pero se abstuvo. Lo último que quería hacer era causarle dolor al revivir su pasado.
Sasuke se volvió y se acercó a la cama. Ella se tensó un poco, pero él simplemente se sentó en el borde de la cama. Su atención se quedó fija en la televisión silenciosa y ella simplemente espero a que dijera o hiciera cualquier cosa, pero él seguía de espaldas a ella. Él no se movió, pero ella finalmente lo hizo. Se dio la vuelta y se arrastró hacia el borde de la cama. Una de sus manos salió disparada y capturó su muñeca.
Él la miraba fijamente cuando ella le miró a los ojos. -"¿A dónde vas?"
-"Al baño".
-"He dicho que no puedes ducharte."
-"Me duche esta mañana. Yo sólo quiero usar el baño ". Sus dedos soltaron su muñeca.
- "No eches el cerrojo"
-"Está bien."
El espejo estaba empañado por el vapor cuando entró en el cuarto de baño. Obviamente, él disfrutaba mucho de una ducha caliente. Ella usó rápidamente el cuarto de baño y abrió los armarios para conseguir un cepillo extra. No tardó mucho tiempo en cepillarse los dientes, lavarse la cara y por ultimó agarró un cepillo para el cabello antes de regresar a la habitación.
Sasuke la observó en silencio cuando ella abrió la puerta y se acercó con cautela. Echó un vistazo a su mano. -"¿Qué vas a hacer con eso?"
-"Yo pensé que podría cepillarte el pelo." él levantó las cejas.-"Lo hice por ti unas cien veces."
la sorpresa se reflejo en su rasgos. -"¿En serio?"
Ella apoyó la rodilla en el colchón y se colocó detrás de él. Su mano temblaba un poco cuando comenzó a cepillar suavemente su cabello húmedo.- "Sí. Veo que estás utilizando el acondicionador. Bien. Me preocupaba que olvidaran mostrarte lo que era. No queremos que se convierta en una maraña de nuevo. "
Él volvió la cara lo suficiente para verla. Ella le miró a los ojos antes de volver a su tarea. Era íntimo y agradable cuidar de él. Familiar. Le encantaba cepillar su largo cabello y era mucho más fácil con el sentado que tumbado sobre su espalda.
El Doc. Sarutobi había querido cortarlo cuando lo trajeron, ya que en el momento de su rescate habían estimado que no le habían aseado durante semanas, pero ella había luchado con uñas y dientes para que no lo hicieran. Ella le había lavado el cabello la primera vez y se había pasado horas quitando sus enredos. Decidió que había valido la pena todo el esfuerzo ahora que observaba su obra.
-"Ya he terminado."
Sasuke torció su cuerpo hacia ella y levantó una mano para quitar el cepillo de entre sus dedos. Él le frunció el ceño. -"¿Por qué me cepillaste el pelo?"
-"¿Por qué no habría de hacerlo?"
-"No querías acariciarlo."
Le recordó que le había abofeteado y ella se sentó sobre sus piernas, en la cama.- "¿Te cepillabas el cabello cuando estabas en cautiverio?"
-"Mi compañera atendía mi pelo y yo el de ella. Utilizamos nuestros dedos para peinarlo después de bañarnos. "
-"¿Ella también tenía el pelo largo?"
Él asintió con la cabeza.- "Los técnicos no cortaban el pelo a menudo. Era demasiado peligroso ".
-"¿Por qué?"
Un gruñido bajo salió de él.- "Tratábamos de matarlos."
-"Oh." Estaba contenta de estar sentada.
-"Ellos eran el enemigo."
-"De acuerdo."
-"Los seres humanos hacen daño".
-"Yo no."
-"Tú eres una doctora." Arrojó el cepillo al suelo y se volvió hacia ella, apoyó sus manos en la cama y te acostó a un lado sobre su espalda. -"Estoy cansado. Vamos a dormir ".
Había dormido poco desde que la habían arrestado. Seguramente no eran más de las siete noche, pero la idea de dormir no le sonaba mal. -"Está bien."
Su mirada bajó. -"Suelta tus pechos."
Ella contuvo el aire en sus pulmones, pero asintió con la cabeza y estiró sus manos detrás de espalda. No tardó mucho tiempo en desabrochar el sujetador y en bajar los tirantes por sus brazos. Ella levantó la parte delantera de su camisa y apenas se lo quitó Sasuke se lo arrebató de entre sus dedos para estudiarlo.
Él la sorprendió cuando levantó las copas de su sujetador a la nariz y respiró profundo. La miró a los ojos todo el tiempo y luego simplemente lo tiró al suelo. Él agarró las mantas y tiró de ellas hacia abajo.
-"Métete debajo de las mantas. Tu cuerpo no mantiene bien el calor. "
-"La temperatura de tu cuerpo es más alta que la de un ser humano. La mía es normal ".
-"Métete debajo de ellas."
-"Podrías decir 'por favor'".
Él gruñó y le mostró los colmillos. Ella gateó por la cama, se dio la vuelta y se sentó. Arrastró las mantas sobre sus piernas, hasta la cintura y cayó sobre su espalda y rodó sobre su lado para enfrentarse a él. Él agarró su pelo mojado para arrastrarlo por encima de la almohada y volvió la cabeza para mirarla.
-"Levanta la cabeza."
Ella hizo lo que quiso y él estiró su otro brazo para ofrecerle sus bíceps como almohada. Ella apoyó la mejilla contra su piel caliente. Todavía estaba un poco húmeda pero olía bien.
-"Acércate".
Ella le mantuvo la mirada mientras se acercaba más él, hasta que su camiseta se presionó contra el lateral de sus costillas. Era tan grande. Estiró su otro brazo y apagó la televisión. La habitación quedo a oscuras.
-"Duerme".
Sakura le vio cerrar los ojos, pero ella simplemente no podía dormir. Su mente no paraba de darle vueltas a varias preguntas y estaba muy preocupada por Sasuke. ¿Se arrepentía de haberle tocado? ¿Por qué lo había hecho?..
-"¿Sasuke?"
-"¿Qué?" Él no abrió los ojos.
-"¿Por qué ocurrió esto entre nosotros?"
Él apretó los labios y ella pensó que no iba a darle una respuesta cuando pasaron varios segundos. La tensión en su boca se desvaneció.- " Para distraerte de tu ira."
Dejó que sus palabras se asentaran en su cerebro y odió el dolor que causó.- "Oh."
Él no había querido tocarla, sólo había usado su cuerpo para manipularla. Hizo que lo que había pasado entre ellos pareciera sucio y frío.
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