...

Sakura terminó de cerrar la última caja y sintió nostalgia a pesar de que sólo llevaba viviendo unos meses en su casa. Había sido el mejor momento de su vida. Ella parpadeó para contener las lágrimas mientras trataba de trazar su futuro. Se veía bastante sombrío.

Había jugado con su carrera y ahora llegaba el momento de pagar el precio. No le sería difícil encontrar otro empleo, siempre y cuando la ONE no presentara cargos de secuestro. Cualquier otro hospital tendría mucho interés en contratarla. Se sentó en su escritorio y observó sus opciones en la pantalla de su ordenador.

Una imagen de Sasuke la distrajo cuando cerró los ojos. No lamentaba haberlo sacado del Homeland. Le había salvado la vida. Él se estaba recuperando físicamente muy rápido y ella podía dar fe de su fuerza.

Su mano baja a su cadera, donde tenia un pequeño moretón. Se lo había echo cuando la había enganchado por la cintura antes de tirarla sobre la cama. No le dolía, pero era consciente de el. Deseó que sus emociones pudieran sanar tan rápido como lo haría esa pequeña contusión. En cuestión de días la marca física desaparecería, pero tenía la sensación de que él se quedaría con ella para el resto de su vida.

¡Vete!

Ella revivió el recuerdo de él señalando hacia la puerta, exigiéndole que saliera de su habitación. Era lo mejor. Una parte de ella sabía eso, pero otra parte se negaba aceptarlo. Me necesita. No. Él sólo quiere usarme para el sexo. Maldición. Ella parpadeó para contener las lágrimas.

-"Estúpida", susurró en voz alta. Sabias que no debías involucrarte personalmente con tu paciente y te enamoraste de él. Le hacia daño emocionalmente, sin embargo, deseaba estar con él.

El timbre de la puerta la sacó de su tortura moral. Ella trató de calmar su acelerado corazón al pensar que Itachi había enviado a alguien para devolverla a la celda. . Habían tenido que gastar dinero y recursos para enviar al equipo humano detrás de ella. Esperaba que simplemente hubieran decidido enviarla fuera de la ONS ya que la otra opción significaría que había perdido el tiempo buscando otro trabajo.

El temor hizo que se quedara inmóvil en la puerta, con la mano en el pomo, pero sin girarlo. El concepto de ir a la cárcel le asustaba. Ella no era muy dura y nunca se había peleado a puñetazos con nadie. Sus padres le habían echo estudiar en casa para refugiarla de los otros niños y luego se había ido directamente a la escuela de medicina, donde la violencia no era exactamente algo común entre los estudiantes. Los presos se la comerían viva y tendría suerte de sobrevivir toda una semana a menos que su título médico le ofreciera algún tipo de privilegio especial. Tal vez podría trabajar gratuitamente en el hospital de la prisión y mantenerse alejada de los demás presos.

El timbre sonó de nuevo y ella enderezó los hombros. Se enfrentaría a las consecuencias de sus acciones con la barbilla en alto. Levantó la cabeza cuando giró el pomo de la puerta y la abrió de par en par.

Sasuke la miró fijamente. Su pelo era una maraña y caía sobre su pecho desnudo, pero ella apenas se dio cuenta, estaba demasiado sorprendida de verlo en su puerta.

-"Quiero entrar." Dio un paso adelante y bloqueó completamente la abertura.

-"Retrocede".

Ella tropezó un poco cuando hizo lo que él exigía. Entró en su casa y cerró firmemente la puerta detrás de él. Su mirada recorrió lentamente la sala de estar.

-"¿Cómo saliste del centro médico? ¿Saben dónde estás? Podrías haberte herido o sentirte desorientado. "

Él fijo sus oscuros ojos en ella.-"Cállate. He venido a hablar y te escucharé. " Ella cerro la boca mientras le miraba a los ojos, atónita.

Él dejó escapar un profundo suspiro y enderezó los hombros. Se preguntó por qué no se había puesto una camisa. Ella bajó la mirada para descubrir que tampoco se había puesto los zapatos. Tenía manchas de hierba en las rodillas como si se hubiera arrastrado por ella.

-"¿Sakura?"

Ella se centró en su cara y se quedó sin aliento. Parecía estar sufriendo, tenia los ojos muy abiertos y los labios fruncidos hacia afuera. Él parpadeó rápidamente y pensó que estaba a punto de desmayarse. Aplanó las manos en su pecho y lo empujó contra la puerta detrás de él, aunque sabia que no era lo suficientemente fuerte como para atraparlo si se caía hacia delante. Ella sólo esperaba poder mantenerlo en pie hasta que recuperase el equilibrio. Su cabeza se golpeó contra la madera lo suficiente duro como para hacer una mueca al oír el ruido.

-"¿Por qué me estás atacando?" Él parecía sorprendido. -"¿Todavía estás tan enfadada conmigo?"

-"¿Dónde te duele? ¿Estás aturdido? ¿Mareado? "

-"No me has empujado tan fuerte."

-"Te veías enfermo."

Un suave gruñido salió de sus labios entreabiertos.- "Yo estaba tratando de mirate como un cachorro".

-"¿Qué?" Ella se sorprendió y dejó de empujarlo tan fuerte contra la puerta.

-"Vine aquí desde el centro médico para decirte que lo siento."

-"¿Por qué? ¿Para asustarme? Pensé que ibas a desmayarte. ¿Seguro que estás bien?"Ella se echó hacia atrás y miró sus rodillas. -"¿Te has caído? ¿Te has golpeado la cabeza de algún modo? Tienes las rodillas rojas. "Su mirada sostuvo la suya para reconocer sus pupilas.

-"Salté desde el techo del edificio y no aterrice tan bien como pretendía, pero no me duelen ".

Estaba horrorizada por sus palabras.- "¿Qué? ¿Por qué hiciste eso? "Ella agarró su brazo.- "Ven aquí". Tiró de él, instándole a sentarse en su sofá.

Él no lo cojeo mientras se acercaba al sofá y ella le empujó un poco, instándole a sentarse. Su gran cuerpo empequeñecía su sofá de color crema y hacia que resaltara el color de su piel oscura. Sakura se arrodillo delante de él, agarró los tobillos de sus pantalones y los empujó hacia arriba.

-"¿Qué estás haciendo?"

Ella levantó la vista cuando el material se quedó agrupado en sus voluminosos gemelos. Era demasiado musculoso como para poder subirlos y explorar sus rodillas.

-"Levántate". Ella se deslizó un poco hacia atrás para darle espacio y se sentó en sus piernas. -"Bájate los pantalones."

Sus ojos oscuros se estrecharon, pero él se puso de pie, agarró la cintura de los pantalones y los empujó hacia abajo. Su pelo largo cayó alrededor de ella cuando él se inclinó lo suficiente para bajarlos hasta los tobillos, la cegó momentáneamente mientras se retorcía y soplaba el pelo en su cara.

ÉL se incorporó y apartó la cortina de cabellos sedosos de su cara. Ella comprobó inmediatamente sus rodillas, ambas estaban un poco rojas, pero no estaban inflamadas o tenia heridas. Parecía que sus pantalones se habían llevado la peor parte del impacto.

Ella levantó la vista. Sasuke estaba desnudo y muy excitado.

El tipo tiene las pelotas grandes, pensó. Todo lo tiene grande. Tragó saliva y se aclaró la garganta. -"Puedes volver a sentarte."

Se dejó caer sobre los almohadones, todavía excitado y ahora podía verlo bien, ya que ahora apuntada directamente hacia ella.

-"Um, puedes subirte los pantalones." Ella trató de retroceder, pero su mente no coordinaba bien con sus movimientos y perdió el equilibrio. Ella se deslizo hacia un lado y tuvo que apoyarse en una mano para evitar caerse.

-"¿Por qué?"

Él parpadeó, completamente indiferente a su estado de desnudez. Ella miró de nuevo su polla, que sobresalía hacia arriba. Él se inclinó hacia delante hasta que la corona de su polla se presionó contra su abdomen. Mira hacia otro lado, se ordenó, pero su mirada se negó a obedecer. Se quedó mirando su regazo.

-"¿Sakura?"

Eso hizo que desviara la atención a su cara.-"No es adecuado sentarse desnudo en el sofá de alguien."

-"No me preocupa eso." Él extendió la mano y sus dedos acariciaron su mejilla, en una caricia. -"No deseo montarte para reemplazar a Naori."

-"¿Saltaste desde el techo de un edificio para decirme eso?"

-"Sí. Me acusaste de eso y no es cierto. Yo sé que Naori está muerta y tú no te pareces en nada a ella. Te veo. "

Eso tiró de las fibras sensibles de su corazón. Él podría haberse herido, se había metido en un montón de problemas para aclarar este malentendido. Ella quería creerle, pero también podía estar muy confuso. El luto podía ser un factor impredecible sobre la estabilidad mental.

-"Tengo que llamar a seguridad y decirles dónde te encuentras. Se preocuparan un montón cuando se den cuenta que no estás. ¿Cómo has pasado al guardia para llegar al ascensor o las escaleras sin que te vea? "Otro concepto terrible golpeó. -"No luchaste con Gaara o su reemplazo, ¿verdad?" Ella inspeccionó sula cara en busca de lesiones, pero no encontró ninguna. Ella se levantó, con la intención de acercarse al teléfono para realizar la llamada, pero no dio ni un paso. Sasuke la agarró por la cintura y la atrajo hacia su regazo. Su pene quedó atrapado entre su estómago y la cadera, ya que ella quedó sentada de lado y sobre sus muslos.

-"No. No estás en peligro conmigo. "Él gruñó las palabras airadas.

Ella aplano las manos en su pecho desnudo.- "Lo sé. Ellos se asustaran y empezaran a buscarte. Pensarán que algo malo te ha pasado. "

-"No estoy listo para volver." movió las piernas para ponerse más cómodo y los reajusto a los dos como si ella no pesara nada.- "Estoy aquí para hablar contigo y no volveré hasta que entiendas que Naori no tiene nada que ver con que me sienta atraído por ti ".

-"Ahora lo entiendo." Al menos esperaba que hablara en serio y que no se estuviera engañando a sí mismo.

-"Bien." Volvió la cabeza y miró alrededor de la habitación.- "¿Dónde duermes?"

Ella señaló con la cabeza hacia el pasillo.- "Es una casa de dos dormitorios. ¿Quieres que te la muestre? probablemente no has visto una casa antes, ¿eh? "

Apartó una mano de su cintura y deslizo el brazo bajo sus rodillas. Ella se sorprendió un poco cuando él se levantó con ella en sus brazos. Pateo a un lado los pantalones y se dirigió hacia los dormitorios.

-"¿Qué estás haciendo?" Sakura se aferró a sus hombros. Hizo una pausa para mirarla.

-"Voy a montarte."

...