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Sasuke mantuvo un fuerte control sobre la pequeña mujer que sostenía. Sakura olía exactamente como recordaba y agradecía que no hubiera cambiado su esencia. La hinchazón de su pene retrocedió, pero se negó a dejarla ir.
La forma en que parecía encajar contra él, hizo que se resistiera a aflojar sus brazos alrededor de ella. Se daría cuenta de que acababa de correrse en sus pantalones. No era su momento de mayor orgullo o cómo había deseado que fuera la primera relación sexual si alguna volvían a reunirse, pero no había sido capaz de detenerse cuando escucho sus gemidos mientras frotaba su polla contra ella.
Muévete, ordenó su mente. Quería recuperar el momento y hacer lo correcto. Suigetsu le había dicho en repetidas ocasiones que a las mujeres le gustaban los hombres románticos y pacientes. Ese consejo se había perdido en la necesidad de volver a conectar con ella.
Suigetsu y Hinata no le habían mentido todas las veces que le habían jurado que conseguirían que Sakura volviera de nuevo con él. Todo había valido la pena. Había luchado furioso al principio, cuando los demás afirmaban que lo mejor para él era alejar a la mujer que le pertenecía. Como era inteligente, se había adaptado bien a juego que tenía que jugar. Había sido amable, dijo las palabras que ellos querían oír y había sido una especie ejemplar. La recompensa masajeaba su espalda a través de la camisa. Sakura.
-"Envuelve tus piernas alrededor de mí", exigió. -"Agarrate".
Ella levantó las piernas, las engancho alrededor de su cintura y él mantuvo una mano en su culo y la otra en su espalda. Le costó reunir una gran cantidad de fuerza de voluntad para ignorar la incómoda humedad en sus pantalones, pegados a su polla, cuando se levantó con ella. El apartamento no era grande, pero era su hogar. Llegó hasta el dormitorio en diez zancadas.
Su mirada se movió por la habitación con disgusto. No sabía que ella iba a venir hoy o habría recogido la ropa que había tirado al suelo. La cama no estaba hecha, pero había cambiado las sábanas el día anterior. Olió, no recogió olores ofensivos, excepto el de los zapatos en su armario, aunque era bastante débil y dudaba de su olfato humano pudiera recogerlo. El olor de su pasión se burló de su nariz y lo torturo, deseaba tenerla desnuda. Anhelaba todo en ella, pero sobre todo el sabor dulce de la excitación de Sakura y el de su liberación.
Ella echó la cabeza hacia atrás, lo suficiente para mirarlo a los ojos. El color verdesde sus ojos lo mantenía cautivo. Su pequeña nariz era adorable. Su atención se fijó en su tímida sonrisa y él gimió. No había sido capaz de darle un beso antes, cuando habían estado en el sofá, pero lo ansiaba. Él pego sus labios contra los suyos y húmeda lengua se reunió con la suya. Su dura polla sintió celos de su propia lengua. La idea de follar su coño y su boca, le instó a caminar hasta que sus piernas golpearon el borde de la cama. Rompió el beso, porque necesitaba que se quitara la ropa. Le costo hasta la ultima gota de control bajarla en vez tirarla sobre el colchón suavemente.
-"Desnudate", ordenó, con la esperanza de que esta vez lo haría.
Ella lo soltó cuando él se apartó de ella. Sasuke retrocedió mientras se quitaba la camiseta y la dejó caer al suelo. Se quitó rápidamente los pantalones. Parecía que Sakura no se había dado cuenta de que la parte delantera de sus pantalones estaba mojada por su semen, arrugo el material y lo utilizo para limpiarse la piel y eliminar las pruebas.
Sakura yacía de espaldas en la cama, él vio como ella levantó una pierna y se quitó el zapato. La satisfacción le golpeó cuando ella no los coloco suavemente en el suelo, en lugar de eso, lo arrojó sin cuidado a un lado. Él no miró donde caía, no quería perderse como ella le iba mostrando cada centímetro de su cuerpo. Ella arqueó las caderas para deshacerse de sus pantalones y su pene se puso más duro.
Date prisa, la instó en silencio. La necesitaba. La deseaba. Tenía que tenerla. Sus manos se apoderaron de sus propios muslos sólo para abstenerse de ayudarla. Ella no tenía otra ropa y no quería que ella se enojara si las rompía. La visión de sus bragas azules le hizo gruñir, seguía sin gustarle que llevara esos obstáculos molestos. Él le había dicho que se deshiciera de todas, pero le había desobedecido. Pensar en enseñarle el por qué no debía usarlas hicieron que su polla palpitara en anticipación. Jugaría con su coño hasta que ella le suplicase que la follara, eso seria un buen recordatorio de que no los usan antes de hacer eso sin embargo.
Ella tiró los pantalones lejos y enganchó los pulgares en los finos tirantes del pequeño trozo de tela que cubría su sexo y arqueó las caderas de nuevo. La curva de su culo desnudo casi rompió su control mientras se cernía sobre las sábanas. Él quería verlo desde otro ángulo. La quería sobre sus rodillas y manos, frente a él, con sus manosagarrando ambas mejillas para sostenerla en su lugar mientras él enterraba su polla profundamente en su coño. Ella se incorporó para dejar caer las bragas por el borde de la cama y finalmente se quitó la camisa. El sujetador escondía sus pezones y él volvió a gruñir.
-"¿Estás bien?" Ella hizo una pausa.
-"¡Quitate esa cosa!"
-"¿Un poco impaciente?"
Ella sonrió como si le divirtiera, algo que no podía comprender. No había nada divertido en lo mucho que ansiaba conseguir un vistazo de esos rosados pezones. Anhelaba lamerlos y chuparlos.
-"Sakura", advirtió, -"Ha pasado mucho tiempo."
El sujetador se deslizó de sus hombros después de que desabrochara la parte de atrás, al segundo sus hermosos montículos quedaron desnudos y pudo ver sus picos tensos. Ella separó las piernas para mostrarle su coño brillante, como si necesitara un incentivo para unirse a ella. Luchó por mantener el control. Él quería que fuera bueno para ella también.
Ella rodó sobre su estomago, se puso sobre sus rodillas y manos, sacudió la cabeza a un lado, para mirale por encima de su hombro, movió su culo frente a él y le sonrió al ver su asombro.
-"Lo sé. Estoy mojada, preparada y te quiero. "Su lengua lamió sus labios.- "Soñé que me montabas. Follame ".
Sus instintos animales surgieron con tanta fuerza dentro de él que se tambaleó un poco sobre sus pies. Olvídate de ser cortes,de tomarte las cosas lentas o de los consejos de Suigetsu sobre la forma de tratar a una compañera humana. Apoyó una rodilla en la cama mientras se acomodaba en el borde y su mirada bajó a su culo. Era pálido, redondo y exuberante. Quería agarrarlo con las dos manos y apretar. Ella bajo su pecho, alzo más su culo y abrió las piernas lo suficiente como para darle una buena visión de la hendidura de su coño. Rosado y listo para ser follado por él. Ella meneó su culo de nuevo y él gruño.
-"Entra en mí lentamente," le instó. -"Ha pasado un tiempo y ahora eres más grande. Creo que incluso ganaste un poco de peso ahí. "
Bajó la mirada para mirar su polla y luego miró su coño. Su rabiosa lujuria se enfrió ligeramente. No quería hacerle daño. Sus manos vacilaron en sus caderas cuando él se acercó más. Sakura bajó su pecho lo suficiente para que sus pezones rozaran las sábanas y se mordió el labio mientras veía como la observaba.
-"No me tortures, Sasuke. Quiero sentirte dentro de mí. "
Él no la estaba torturando, era ella quien le torturaba a él. Ajustó las piernas al exterior de las de ella para que sus cuerpos encajaran entre sí con mayor facilidad. Su pene no necesitó que su mano lo orientase hacia la entrada de su coño, ya que ella rodó las caderas y la corona de eje quedó justó en su entrada.
Él empezó a temblar y se agarró a sus caderas, en un intento de ocultar lo mucho que le afectaba. Su compañera podía hacerle caer de rodillas y temblar de deseo por ella.
La humedad de su excitación mojó la punta de su polla y empujo contra la pequeña abertura. Ambos gimieron mientras se hundía en ella. Su coño se apoderaba de él con firmeza, le acomodaba perfectamente. Ella estaba hecha para él.
-"Sí", le animó.
Se retiró un poco y una fuerte corriente de placer rodó a través de él con ese movimiento. Se metió de nuevo en ella y le fue imposible decidir cuál de los movimientos era el mejor. Aumentó el ritmo a medida que su coño se estiraba lo suficiente como para asegurarle que no la rompería.
Soltó sus caderas, se inclinó hacia delante y apoyó su peso en los brazos antes de aplastarla bajo su cuerpo. Él moldeó su cuerpo alrededor del de ella, enterró su verga dentro de ella hasta que quedaron completamente conectados y la acarició con su mejilla.- "Dime si soy demasiado duro."
Él meció las caderas, penetrándola profundamente y los gemidos de Sakura sonaron más altos y desiguales, instándole a ir más rápido, hasta la cabecera golpeó insistentemente contra la pared. Sus bolas se apretaron, avisándole de estaba a punto de estallar y de llenar a su compañera con su semilla. Deslizó la mano a su alrededor y encontró su clítoris. Dos dedos capturaron el pequeño brote entre ellos y lo masajeó. Sus músculos vaginales se apretaron con fuerza alrededor de su polla, apretándolo y luchó por no derramarse dentro de ella.
-"Correte", le exigió dureza. -"Ahora".
Ella se estremeció con su orden y su coño empezó a ordeñarlo cuando el clímax hizo que gritara su nombre. Ya no tenía ninguna razón para controlarse más. Sasuke apartó la mano de su coño, gruñó en voz alta y reclamó a su compañera.
Sakura sonrió, mientras escuchaba los latidos, lentos y constantes en el pecho de Sasuke. Disfrutaba de la sensación de paz que sentía al acurrucarse contra su costado, con la cabeza apoyada en su amplio torso, con la oreja sobre su corazón.
-"Te extrañé Sasuke"
Su ritmo cardíaco se aceleró. -"No me dejaras. Ellos no te llevarán lejos de mí. "
Tenía un trabajo todavía en Fuller, pero no tenía ningún deseo de volver. -"Bien."
De repente se dio la vuelta, sujetándola debajo de él y la miró a los ojos. -"¿No vas a discutir?"
-"No."
-"Eres mía".
-"Eso es incluso mejor".
Su mirada se amplió. -"¿Estás de acuerdo?"
Ella trató de poner sus sentimientos en palabras, pero él habló antes de que pudiera.
-"¿Tú no quieres decirme que es demasiado pronto y que necesito más tiempo? ¿Ya no te preocupa que no sepa lo que realmente quiero? He pensado en muchas cosas que decirte para responder a esas acusaciones. "Él frunció el ceño.- "Esperaba una pelea."
-"He tenido mucho tiempo para pensar en los últimos tres meses."
-"¿Qué significa eso?"
-"Te amo."
Él sonrió, la felicidad le llenó al oír esas palabras y al ver la sinceridad en su miraba.-"Siento que amo."
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