Fe de erratas: Revisé el capítulo anterior y noté que no había puesto a qué edad Adrien había tenido relaciones con el cantante, no fue a los 10 años, no fue el mismo año que con Chloe, fue un poco más adelante, primero aprendió con su amiga; y ya después fue a explorar con otros.
Y también olvidé mencionar que Gabriel Agreste, como lo vieron en el primer capítulo, no es taaan frío con su hijo. Sí, seguirá siendo exigente y un poco ausente, pero no significa que no recuerde cómo ser padre.
¡Listo! Que comience el show.
Capítulo 2.
Un nuevo día de escuela comenzaba, y una semana estaba llegando a su fin. Era viernes y una jovencita de cabellos rubios y vestido rosa, arreglaba su celular para grabar un proyecto iniciado y bastante estudiado por ella desde que su buen amigo el príncipe Alí regresara a su tierra.
Ésta es mi querida escuela. — Presumía la pequeña Rosita ante la cámara de su propio celular. — Príncipe Alí, te presento el instituto François Dupont ¿Es enorme verdad? — Enfocaba todos los puntos atractivos de su escuela; aquellos que imaginaba serían de gran interés para su alteza y ahora buen amigo desde aquél día donde ella se convirtiera en un akuma. — Ese de allá arriba es mi salón de clases y allá está el laboratorio de química y allá…— Continuaba mientras poco a poco iban llegando el resto del estudiantado al edificio y sus dos mejores amigos se aproximaban a ella.
¡Hola Rosita!— Saludó Nathaniel seguido de cerca por una chica alta de cabello largo y negro con violeta.
¡Hola Rosi!— Se escuchó por parte de Juleka al tiempo que se inclinaba y daba un pequeño besito a la niña de rosa en los labios. — ¿Qué haces?
Estoy mostrando el colegio al príncipe Alí. — Les mostró el celular a sus amigos. — Él nunca ha estado en una escuela pública y quiero que al menos pueda asistir con nosotros por medio de vídeos.
Eso parece una buena idea. — Le celebró su novia.
Aunque de ésta forma tenga que tolerar un grupo fuera de su nivel social. — Opinó Nath tomando asiento junto a Juleka en las escaleras metálicas verdes que llevan a la oficina del director.
¿A qué te refieres?— Pidió saber la pequeña rubia algo confundida.
A que alguien como el príncipe Alí no se sentaría con un grupo de freaks como nosotros. — Comenzó a explicar el pelirrojo con su amiga gótica afirmando cada palabra que salía de su boca. — Sino con ellos. — Apuntó a un grupo específico de chicos. — "Los populares." — Rosita miró y enfocó al mismo tiempo a dónde sus amigos señalaban, y como era una grabación sin cortes, la chica empezó a presentar a cada uno de los antes mencionados.
Ya conoces a Nath y a Jul. — Ambos saludaron sin muchas ganas a la pantalla, pues este no era el primer vídeo que le enviaba. — Ahora te presento a los que ellos llaman "Populares."— Enfocó y comenzó a presentarlos. — La rubia de cola de caballo y ropas amarillas es Chloe, a ella ya la conoces, es la hija del alcalde.
Sólo por eso es popular. — Agregó Nathaniel al vídeo. — Por eso y por ser la mayor productora de akumas de toda Francia. — Este comentario hizo reír a las dos chicas.
Eso es cierto, y ese de allá se llama Nino. — Señaló la pequeña vestida de rosa a un chico moreno de gafas y audífonos grandes colgando de su cuello sentado en una banca. — Se hizo popular al salir ganador en un programa de concursos en televisión.
Qué efímeras son nuestras "Celebridades escolares."— El comentario de Juleka volvió a desatar las risas de sus amigos.
Con tan poco ya son populares. — Le apoyó el pelirrojo.
Bueno, no todos nuestros chicos populares son tan simplones. — Continuó Rosita. — Allí, llegando al colegio en un lujoso auto del año está Adrien Agreste. — Siguió con su celular al antes mencionado desde la puerta hasta donde estaba el DJ. — Es el modelo juvenil más importante de toda Francia.
Del mundo entero, querrás decir. — Compartió el chico del pequeño grupo entre suspiros mientras seguía con la vista al antes mencionado. — Además es actor ¿Ya lo vieron en "Billy Elliot"? ¡Me encanta! Creo que he visto la obra unas seis veces desde su estreno. — Declaró, para luego darse cuenta de las miradas y sonrisas divertidas de sus compañeras en su cuasi declaración de amor. — ¡Ah, no…yo…!
¡Uuuyyyy!— Exclamaron las dos sin dejar de verlo y grabarlo a la vez.
¡Eso me huele a romance!— Inició la rubia sin dejar de apuntarle con su celular.
¡Nooo! Lo que pasa es que cómo mamá es la directora de la obra; la he acompañado a algunos ensayos y presentaciones, pues yo le ayudo en lo que puedo con algunos diseños o cargando cosas, la mayoría de las veces soy el mensajero y, pues…— No importaba las excusas que pusiera, sus amigas sabían la verdad, así que derrotado dejó de luchar. — ¡Aaahh!— Suspiró.
¿Por qué no lo has invitado a salir?— Preguntó la gótica.
¡¿Por qué?! porque es obvio. — respondió el chico con tristeza. — El joven prodigio de las pasarelas y escenarios no es gay, por eso. — Esta noticia entristeció a las dos amigas y seguro también al joven que recibiría el vídeo.
Bueno. — Continuó Rosita para tratar de animar el ambiente. — Sí Adrien fuera gay, te aseguro que se enamoraría de ti, se casarían y tendrían tres o cuatro lindos bebés.
¡ ¿Quuuééééé?!— Exclamaron Juleka y Nathaniel para luego reír a carcajadas.
¡¿Tres o cuatro bebés?!— Preguntó primero Nath. — ¡¿No crees que son demasiados?!
Pero él es rico. — Señaló Juleka. — Podrá pagar una o dos niñeras.
Pues sí. — Admitió el pelirrojo. — Pero yo no quiero que nuestros hijos estén en manos de completas extrañas, quiero cuidarlos personalmente y, tampoco quiero que sean tantos. — Sin dejar de mirar al muchacho de cabellos de oro y ojos esmeraldas, el pelirrojo agregó. — Tendremos dos hijos pasados los primeros dos años de nuestro matrimonio. — Sus amigas sonrieron ante esta fantasía.
Y… ¿Si él quisiera tener tres o cuatro?— Preguntó interesada Rosita. — ¿Qué le dirías?
Le diría; cariño…lo que tú quieras.
¡JA, JA, JA, JA!— Esta vez las carcajadas fueron tan fuertes que muchos de los que estaban en el patio se giraron a verlos. La campana de inicio de clases comenzó a sonar, por lo que los muchachos se levantaron y empezaron a caminar rumbo al salón.
Aun no entiendo por qué dibujaste a Marinette en tú comic como si fuera tú novia y no a Adrien, ya que es más que obvio que bateas para nuestro equipo. — Retomó Juleka un viejo tema, el cual obviamente ya tenía cansado a Nath de tanto explicarlo.
Porque era un boceto de tira cómica, y ya saben que en la mayoría los protagonistas siempre son heterosexuales.
Pero tú eras el héroe. — Señaló de nueva cuenta Rosita.
¡Ya se los dije! Solo era un boceto, un borrador, no se me ocurrió nadie más y me puse como súper héroe, además ¿Quién no quisiera ser uno hoy en día cuando en realidad es posible serlo?— Eso era cierto.
Entonces ¿No te gusta Marinette?— Una vez más.
¡Ya les dije que no! Necesitaba una chica para pareja del héroe y la única chica medianamente decente en la clase era ella.
¿Y nosotras?— Preguntó curiosa Juleka.
Ustedes son pareja, y la verdad jamás me han inspirado nada hetero. — Ninguna de las dos se vio ofendida.
Rosita es bi. — Señaló acertadamente su propia novia.
Pero siempre la veo contigo. — Eso lo aclaraba todo. Ya dentro del salón y en sus respectivos lugares, Rosita continuó con su presentación.
Bien, la chica morena de cabello rojizo y gafas que viene subiendo los escalones y repartiendo tarjetas es Alya. — Señalaba la pequeña rubia a la antes mencionada, quien iba repartiendo invitaciones a selectos chicos en el salón de clases. — Ella se hizo popular al ser la primera en grabar a los héroes de Paris y también al tener un blog dedicado a Ladybug; además de conseguir también una entrevista con ella, es algo arrogante si le preguntas a cualquiera.
Y también dominante, presumida e inquisitiva. — Agregó Juleka. — Pero ¿Quién lo nota?
Me pregunto por qué no pone tanto empeño en Le Chat Noir como lo hace con la tal Ladybug. — Las palabras de Nathaniel sonaban algo salpicadas de molestia mientras miraba a la bloguera hablar con Alix y Kim; sus dos amigas sabían de su fascinación por el héroe de ropas negras y ojos verdes, por lo que Juleka compartió divertida al oído del dibujante, pero igual de fuerte para que se grabara en el vídeo.
La respuesta es muy simple…Alya está enamorada de Ladybug. — Las carcajadas por parte de los tres amigos se escuchó por todo el salón.
¡Es verdad!— Exclamó el pelirrojo como si lo anterior ya hubiera sido resuelto antes. — ¡Cielos! Cómo pude olvidarlo. — Se palmeó la frente entre las risas de sus compañeras, estas agregaron.
Ya te hemos dicho como un millón de veces. — Inició la atractiva, pero retraída gótica. — Que sí quieres que esto sea ecuánime, monta tú mismo tú propio blog dedicado por completo a Le Chat Noir. — Las caras de Rosita y Nathaniel fueron completamente diferentes la una de la otra; la chica estaba de acuerdo con su novia y sonreía en señal de total apoyo esperanzada de que el niño de cabellos de fuego se animara a hacerlo, en cambio este, estaba aterrado de los comentarios de sus "Amigas."
Me encantaría que iniciaras el proyecto. — opinaba la pequeña de ropas rosas. — Tú eres su más grande fan y estoy segura que harías un gran trabajo.
En realidad lo adoras. — Lo delató Juleka aportando otra versión de la historia.
Siempre estás buscando sus fotografías en internet.
O dibujándolo por tú cuenta; en formas por demás atrevidas. — Continuaba echándolo de cabeza con una versión más apegada a la realidad.
¡No es cierto!— Trató de defenderse el joven sin nada de éxito.
Siempre has dicho que si pudieras lo entrevistarías.
O lo invitarías a salir. — La mirada aterrada del pelirrojo iba de una chica a la otra.
¿Le pedirías que sea tú novio si tuvieras la oportunidad?
¿O le pedirías matrimonio?— Rosita miró a su compañera.
Eso sería muy rápido para la primera cita.
¡¿Cuál primera cita?!— Gritó por fin Nathaniel en su defensa.
Pero sí podría darle un beso ¿Verdad? Sabes que eso es lo que quiere. — preguntó Juleka a su novia y no al chico del grupo, quien se supone sería el de la cita.
Supongo que sí, pero uno pequeño.
¿En la boca?
¡No! Eso sería muy atrevido ¿No crees? Mejor que sea en la mejilla.
Pero Nath ya se muere de las ganas, yo voto por un beso en la boca al estilo francés. — Insistía Juleka.
¡Claro que no! Para la primera cita lo más correcto y romántico sería un besito en el dorso de la mano, en los nudillos y al dejarlo en su casa. — Compartía la más pequeña de las dos niñas entre suspiros y con las manos entrelazadas junto a su mejilla izquierda.
Muy bien. — Tomaba la palabra la oscura gótica. — Y luego te lo llevas a tu cuarto y le quitas el…
¡YA CÁLLENSE!— Gritó el pelirrojo totalmente colorado de su rostro, haciendo que no solo el resto de sus compañeros de aula se giraran a verlo, sino que sus amigas lejos de estar molestas por su reacción, se soltaran a reír a carcajadas a sus costillas.
¡JA, JA, JA, JA!— Reían Rosita y Juleka a la vez que su compañero se hacía pequeño en su propio asiento.
¿Qué sucede?— Los tres jovencitos se giraron a ver a su colega de más edad, Alya; quien estaba de pie frente a ellos con tres tarjetas en la mano.
Nada. — Respondió Rosita. — Solo ayudábamos a Nath a planear una cita. — Esto interesó enormemente a la casi periodista, que de inmediato sacó su celular y empezó a enfocarlo en espera de una entrevista.
¡Genial! ¿Se puede saber con quién saldrás?— El chico estiró la mano y por respuesta solo tapó el lente del móvil.
Con nadie, son solo alucinaciones de estás, así que ni te molestes en grabar.
¡Oh! Qué pena. — Dijo la morena guardando su teléfono y empezando a repartir las invitaciones. — Aquí tienen. — Los chicos miraron la tarjeta, la cual tenía la caratula de su propio Ladyblog, pero la gran noticia que anunciaba esta vez, era su propio cumpleaños.
¡Vaya!— Exclamó la pequeña rubia mirando su invitación. — ¿Tú mamá cocinará este año también?
¡Así es! Habrá muchos platillos ricos en azúcar y calorías. — Rió divertida la morena. — Eso le diré a Agreste para ver qué cara pone. — Las chicas rieron divertidas con esta idea, menos Nath.
Pobrecito, seguro no comerá nada.
No será nada nuevo para él. — Desechó el comentario la periodista, luego notó el celular de Rosi y preguntó. — ¿Están grabando un vídeo o se toman fotos?
¡Es un vídeo para el príncipe Alí! Le estoy mostrando la escuela y presentando a mis amigos. — Presumió Rosita al tiempo que enfocaba a la reportera y esta saludaba animada a la pantalla. — ¿Algo que le quieras decir?
Pues…— Lo pensó un momento. — ¡Hola! Soy Alya Césaire, creadora del blog más importante de tooodo el internet. — Juleka y Nath compartieron una mirada cómplice. — Y en un par de días es mi cumpleaños, es una pena que no esté en la ciudad para asistir a mi fiesta, pero siéntase en la libertad de enviarme un regalo ¡Adiós!— Rosita dejó de grabar.
¡Listo!
Qué pena que no esté hoy en la escuela. — Compartió Alya. — Seguro se divertiría mucho en el club de debate.
Una vez a la semana la maestra Bustier organizaba un debate con temas que daba una semana antes a la pareja indicada. Las parejas ya estaban formadas por un sistema que la misma maestra creó y que los alumnos llamaban divertidamente como "El sistema corseé" los alumnos del interior de las escaleras se enfrentaban de manera cruzada, por ejemplo: Adrien hacía pareja con Mylene y Chloe con Marinette; y los de afuera, los que estaban pegados a las paredes se enfrentaban al que estaba sentado detrás de ellos, ejemplo: Nino contra Alya y Sabrina contra Alix. Así se fueron formando las parejas y semana a semana se daban los debates; la maestra informaba con tiempo el tema a tratar para que se prepararan, ese día tocaba a Marinette y a la hija del alcalde.
¡Oh! Pero él estará en la clase de debate. — Informaba Rosita.
¿Cómo?— Con una gran sonrisa mostró el celular.
Para esa hora el príncipe estará libre de todas sus actividades y me prometió estar presente en una vídeo llamada para ver el debate.
¡Eso suena increíble! Seguro disfrutará ver cómo Marinette pondrá de nuevo en su lugar a esa niña presumida.
Será divertido. — Opinó Juleka, para luego ser sorprendida por una duda. — Y… ¿Chloe irá a tú fiesta también?
¡Claro que no! La fiesta es solo entre amigos. — Los presentes celebraron esto último. — Así que, no falten. — Ordenó antes de irse.
¡Claro que no!
Pero si tienen que hacerlo, no olviden mandar el regalo. — los chicos se miraron divertidos.
¡Sí!
¡Claro!
Ajá. — Unos segundos de silencio después, los tres amigos se pusieron de acuerdo para verse en algún lugar y preparar los obsequios que darían a su amiga.
Mientras Alya seguía repartiendo sus invitaciones en la parte media del salón, sus amigos Nino y Adrien llegaron a tomar sus asientos, este último fue separado un momento por Chloe para hablar, pues cada que a Chloe le tocaba debatir, ambos se ponían de acuerdo en una especie de apuesta en base a los resultados de la clase.
¡Hasta esta noche Adriecutie!— Se despidió la hija del alcalde en volumen alto para que todos en el salón se enteraran. El rubio solo sonrió y regresó junto a su amigo.
¿Se verán en la noche?— Preguntó Nino en completa complicidad a su compañero ya sentado a su lado.
Como siempre que tiene un debate. — Respondió el modelo sacando su tablet. — Si gana ella decide a dónde vamos y si pierde yo decidiré.
¡Amigo! ¡Eso suena tan genial!— Le felicitó palmeándolo varias veces en la espalda. Las chicas sentadas detrás de ellos los veían con curiosidad.
¿Será cierto que esos dos salen esta noche?— Le preguntaba Alya a su compañera sin dejar de ver rumbo al asiento de Chloe.
No lo sé ¿No te ha dicho nada Nino?
Ya le he preguntado varias veces y sólo me dice que ese es un asunto de Adrien y que él no tiene por qué divulgarlo. — Esto molestaba a ambas chicas.
Espero que no. — Lloriqueaba Marinette mirando al mismo lugar. — Sé que son amigos desde pequeños, pero ¡¿Qué tiene que estar haciendo con ella fuera de la escuela?! Digo ¡¿Cómo la tolera si es tan odiosa, grosera y presumida?!
Adrien a veces se pasa de amable.
¡No quiero que salga con ella esta noche!— Volvía a lloriquear la chica de cabellos oscuros abrazada de su amiga y pegada a su hombro. — ¡No quiero!
¡Ya te he dicho cómo evitarlo chica!— Marinette la miró con curiosidad. — ¡Invítalo tú primero!— La cara de susto que puso la joven repostera habría sido la misma si le hubieran dicho que reprobó el año escolar.
¡ ¿QUÉÉÉÉ?! ¡NO, NO PUEDO ALYA! ¡Tú lo sabes! ¡¿Ya ves que lo he intentado?! ¡Simplemente no se me da!— Debía admitir la reportera que era cierto. — No sé qué tiene ese chico para que las neuronas y la lengua se me duerman por completo.
Feromonas, querida, son las feromonas. — Insistía la bloguera mientras consolaba a su amiga dándole palmaditas en la espalda. — Primera vez que llegas temprano a clase y solo fue para ver eso. — comentó más para sí misma la morena, pero al escucharlo su amiga esta intensificó su llanto.
¡Aaaahhhh!
¡Cielos!— Exclamó con fastidio la morena.
Esa de ahí se llama Marinette. — Continuaba la pequeña rubia su vídeo. — Ella antes era casi una de nosotros, una impopular, no un freak; Chloe le hacía bully cada año hasta que un buen día simplemente se defendió.
Fue cuando apareció el primer akuma ¿Verdad?— Señaló Juleka acertadamente.
Creo que sí; y desde entonces se convirtió en presidenta de grupo, ganó el concurso de diseño de bombines del señor Agreste y diseñó la portada del nuevo disco de Jagged Stone.
Fue un año interesante. — Opinó Nath comenzando a sacar las cosas para la clase, pues la maestra había llegado.
Las clases se dieron en lo que llamaríamos normalidad; literatura, ciencias, biología y deportes, para luego poder al fin salir a comer. Como siempre, cada grupo de amigos se dirigía al comedor para degustar lo que en la cafetería habían preparado para ellos ¡Una comida decente al fin! Celebraba Adrien cada día de clases, todos menos hoy, pues seguía triste por lo ocurrido anoche.
Entonces es definitivo. — Tomaba la palabra Nino junto a su amigo en el lavabo del baño. — ¿Ya no insistirás con esa chica "Misteriosa"?— Era todo lo que sabía el DJ sobre este extraño romance; Adrien le había dicho que era algo nacido en internet sin saber las identidades, por obvias razones, y su compañero lo había aceptado y no preguntaba más aunque se moría de ganas por saber más detalles; pero Nino respetaba el espacio de su amigo.
No, ya no. — Respondía triste el rubio. — Es inútil, no le intereso.
Pero viejo, si le dijeras quién eres, tal vez habría una oportunidad.
Es posible, pero es por eso que tampoco quisiera que supiera. — Insistía Adrien. — Además, ella desde un principio quiso que no nos dijéramos nuestras identidades.
¿Crees que sea alguien de la farándula?— El rubio modelo lo pensó un momento.
Tal vez. — Debía mentir. — El asunto es que me dijo que tenía a alguien más.
¿Así de directo?
Así es. — Admitió dolido. — También trató de explicarme lo mucho que lo amaba.
¡Qué cruel!— Ya afuera del baño y entrando al comedor, Nino agregó. — No puedo creer que todos los consejos que te di para enamorarla hayan fallado ¿Estás seguro que los hiciste bien?
Así es, todos y cada uno de ellos. — Nino lo pensó un momento.
¿Le dijiste que seguro tenía un cuerpo de lujo?
Sí. — Admitió dubitativo, pues no usó esas palabras.
¿Le dijiste que era una súper nena?— Adrien lo pensó un momento mientras tomaba asiento en la mesa de costumbre y empezaban a servirles el menú del día, carne asada con ensalada, sopa de champiñones con agua de manzana y un pequeño pastel de queso.
Le dije algo parecido. — Nino lo miró inquisitivo. — Le dije que era una dama hermosa. — El DJ solo elevó la vista al cielo.
Tú y tu romanticismo. — Adrien solo se encogió de hombros.
¿Le jugaste las bromas que te enseñé?
Todas y cada una de ellas. — Respondió el rubio sentado frente a su comida y con su mochila colgando de su silla. — Bueno, todas las que fueron posibles por internet. — Continuó con la mentira, pues obviamente no podía decirle aunque se muriera de ganas de hacerlo, que las había hecho todas a su dama, nada más y nada menos que a Ladybug.
¡Increíble!
¿Qué es increíble?— Preguntó Alya alcanzando lo último de su conversación, seguida de cerca por su compañera peli azul.
La chica que rechazó a Adrien.
¡ ¿QUÉÉÉÉÉ?!— Exclamaron las dos amigas.
¡¿Una chica te rechazó?!— Preguntó incrédula Alya.
Sí.
¡No lo puedo creer!— Expresó Marinette realmente asombrada. — ¿E, en, en verdad, u, una…?— Intentó preguntar sin éxito.
¡¿Y quién es la rara?!— Cuestionó la reportera en ayuda de su amiga. — ¿La conocemos? ¿Es de esta escuela? ¡¿Cómo fue?!
Fue por internet. — Respondió Nino con un trozo de carne en el tenedor. — Ni siquiera sabía la chica quién es en realidad.
¡Ja, Pobre idiota! — Exclamó divertida la bloguera. — Quisiera verle la cara a la sonsa cuando se llegue a enterar que rechazó al mismísimo Adrien Agreste. — El joven modelo agradeció con una sonrisa su apoyo.
¡No puede ser! — Chilló por lo bajito Marinette, y digo chilló porque a eso sonó su voz cuando expresó su sorpresa en voz bajita y ocultándose tras un bocado en su tenedor. Adrien estaba cortejando chicas en internet y saliendo con Chloe ¡Mientras ella no se atrevía a pedirle ni siquiera un lápiz! Algo tenía que hacer, algo tenía que hacer.
¡Niña, algo tienes que hacer pero ya!— Le exigió Alya a Marinette en el baño mientras se aseaban después de la comida. — El chico anda flirteando por todos lados y si no te pones lista ¡Alguien más te lo va a ganar!
¡Lo sé, lo sé! ¡Pero lo que no sé es cómo acercarme a él sin terminar tartamudeando o haciendo cualquier cosa embarazosa!— Volvía a lamentarse. — ¡Te juro que apenas me le acerco, se me apaga el cerebro y se me olvida todo lo que le iba a decir!
Pues eso está bien. — Opinó Alya secándose las manos con una toalla de papel. — Ya ves que le gustan las niñas tontas. — La chica de lentes empezó a reír con su propio comentario y de la cara que puso su amiga.
¡Oye! ¡¿Cómo te atreves?!— Reclamó la joven de cabellos oscuros al tiempo que le tiraba su toalla de papel a modo de proyectil.
¡Hey!— Las carcajadas de ambas retumbaron en todo el cuarto de baño mientras se divertían con su pequeña guerra de bolas de papel. — Ya en serio amiga. — Retomó el tema Alya afuera del cuarto de baño mientras iban rumbo al salón de clases. — Debes ser más agresiva a la hora de cazar a este espécimen.
Lo sé. — Respondía Marinette caminando a su lado.
No estará disponible por mucho tiempo si se la pasa buscando novia a su alrededor mientras tú te quedas mirando desde tú asiento.
¡Lo sé! — Admitía apenada la franco-china.
Con esa cara, ese carácter y todo lo que le sigue ¡Es un milagro que Adrien siga soltero!— Continuaba sermoneando la periodista a una oyente muy atenta. — Sabes lo mucho que deseo que ambos estén juntos, porque en verdad que los quiero.
Lo sé.
¡Y me frustra hasta la médula que te quedes tan quieta y calladita mientras la oportunidad de oro; literalmente, se te va de las manos!— La joven repostera bajó la mirada apenada. — ¡Tú tienes más oportunidades que todas esas niñas!— Continuaba. — Eres lista, divertida, cariñosa, atractiva y a diferencia de la chica del internet; tú podrías reconocer a Adrien bajo cualquier disfraz.
¡Es cierto!— Expresó animada la joven de ojos azules con una enorme sonrisa en su rostro.
¡¿Entonces qué esperas?!
¡No lo sé! …dime ¡¿Cómo le hago para…?!— No hallaba cómo explicarse.
Empieza por impresionarlo. — Marinette prestó atención. — Ahora que empiece el debate, toda esa fuerza y empeño que pones en cada exposición, aprovéchala también a la hora de hablar con él. — Eso sonaba posible. — Apenas ganes el debate de esta tarde, irás y te pararás frente a este chico y lo invitarás a comer. — La chica de coletas abrió los ojos a todo lo que daban ante la escena expuesta.
¡ ¿YO?! ¡¿Quieres que yo lo invite a comer?! ¡¿A ÉL?!
¡Sí!
¡¿CÓMO?! ¡Yo no tengo dinero! ¡Ya no! Yo, compré unas cosas hace poco en…
¡Invítalo a tú casa! O pide prestado, pero tienes que dar el primer paso ¡Ya!— Los ojos de Marinette brillaron con decisión.
¡Tienes razón!
Siempre la tengo.
Solo me la paso buscando excusas para no acercarme al chico de mis sueños ¡Pero ésta vez lo haré!
¡Bien dicho!— Celebró ilusionada su compañera. — ¡Muero por verte en acción!
Yo también. — Chilló de nuevo nerviosa la chica al verse metida en semejante reto ¡¿Cómo lo iba a hacer?! Se preguntaba casi en la histeria.
Cuando las muchachas llegaron al salón de clases se encontraron con sus dos amigos charlando aún de esa misteriosa "Chica de internet;" al parecer Nino seguía consolando a su mejor amigo dándole razones justificadas del por qué la susodicha lo había rechazado.
Es lesbiana. — Sentenció el DJ con total seguridad.
No puede ser.
¡¿Por qué no?! Ella te habló de la existencia de "Otro chico"— Marcó con las manos las comillas. — De manera exagerada y nunca mencionó su nombre, lo cual indica que es falso, lo que significa que ella lo inventó porque en verdad le gustan las chicas y aún no se atreve a salir del closet. — Adrien se quedó pensando seriamente en esto.
Suena posible. — Meditaba seriamente. — Siempre la estuve cortejando y ¿Si en realidad la molestia que me mostraba era porque yo soy hombre y no porque no sea de su tipo?— El DJ afirmaba con decididos movimientos de cabeza cada palabra que de los labios del rubio salían. — Jamás contemplé ese punto, quizás deba disculparme.
¡Claro que no!
¿Por qué no?
Porque ella no quiere que se sepa ¿Y si llegas diciendo algo?
Se volverá a molestar. — Concluyó más convencido. — Tienes toda la razón.
¡¿Nino tiene toda la razón?!— Preguntó Alya al tomar asiento. — ¿Desde cuándo?
Desde siempre nena. — Le guiñó un ojo a su novia. — Tú hombre es la voz de la razón, el señor corazón, el…
¡Ay, por favor!— Lo desechó la reportera por completo. — ¡Si necesitaste ayuda para hablarle a Marinette en el zoológico!— Le recordó avergonzándolo. — ¡Y ni eso te salió bien!— los tres amigos se rieron del moreno. — ¡¿Cómo me sales ahora que eres el señor corazón?!
¡Bueno!— Se defendió el DJ. — Es posible que ese día estuviera un poco fuera de práctica, pero al final tú saliste ganando ¿No es verdad nena? — Se apoyó en el pupitre de su chica de manera coqueta, pero no le funcionó, pues la reportera hizo una mueca de desagrado y lo corrió con un buen empujón.
¡Ay por favor! Mejor pónganse a discutir lo que me van a comprar como regalo de cumpleaños; y eso va en especial para ti Agreste.
¿Disculpa?
Tú sí que no tienes pretexto para no comprarme algo bueno. — El rubio sonrió al ser señalado. — Será refrescante recibir un regalo adquirido en un establecimiento de prestigio en comparación con el abrazo de cumpleaños de mi novio, la blusa diseñada por Marinette, el perfume creado por Rosita entre las muchas otras cosas hechas a mano de cada año. — Los primeros mencionados ofendidos le reclamaron.
¡OYEE!
Ya quisiera cualquiera uno de mis abrazos de oso meloso. — Inició el DJ.
Yo creí que te gustaban mis regalos. — Chillaba Marinette cuando por fin llegó la señorita Bustier a iniciar la lección.
¡Muy bien clase! Es hora de empezar con el debate de esta semana. — Todos los alumnos prestaron atención. — Gracias a su compañera Rosita, tenemos un invitado muy especial. — Los presentes se giraron a ver a la chica, quien mostraba en la pantalla de su celular a un jovencito de piel morena clara y ojos verdes. — Su alteza el príncipe Alí del reino de Achu ¡Bienvenido a la clase!— Los presentes aplaudieron como bienvenida al chico.
¡Aaahh!— Exclamó entusiasmado el niño desde el móvil. — ¡Muchas gracias a todos por permitirme estar presente!— Se alcanzó a escuchar por el dispositivo, haciendo que todos también le saludaran con la mano.
Bien, ahora empecemos. — Siguiendo la línea formada por ella misma llamó a las alumnas. — Marinette y Chloe pasen al frente, es su turno. — Las dos chicas acompañadas por las ovaciones de sus compañeros, obedecieron; una de ellas mandando un coqueto guiño a cierto chico rubio y la otra renegando por la compra que había hecho para cierta malagradecida.
Tú puedes Chloe. — Animó tímidamente Sabrina a la rubia que miraba a su contrincante con petulancia.
¡Hazla polvo Marinette!— Exclamaron desde arriba del salón Alix y Alya. La maestra llamó al orden con un movimiento de manos y dio comienzo al debate.
Muy bien, el tema que se les dio desde hace una semana fue "Sexualidad" ¿Quién está a favor y quien en contra de que los jóvenes inicien a temprana edad su vida sexual y por qué?— La primera como siempre, dando un paso al frente y bloqueando a su contrincante fue la hija del alcalde para tomar una opción.
¡A favor!— Eligió ante la mirada burlona de Marinette.
¿Por qué no me extraña?— Comentó la pelinegra lo suficientemente fuerte para que la mayoría del salón la alcanzara a escuchar y rieran divertidos, todos menos Adrien que la miró con sorpresa y la misma Chloe que le lanzó una mirada asesina.
¿Y por qué estás a favor Chloe?— Preguntó la maestra con el fin de continuar la clase.
Porque la sexualidad es lo más natural que hay, y si tienes toda la información necesaria puedes empezar de a poco para conocerte no sólo física sino también sexualmente, debes saber lo que te gusta y lo que no. — Los alumnos se quedaron pensando en sus palabras, pues al parecer la chica hablaba con conocimiento de causa, ahora tocaba el turno de Marinette.
Pero no a temprana edad.
¿Y por qué no?— Preguntó la maestra.
Porque los que inician muy jóvenes, son propensos a adquirir todo tipo de enfermedades y también a embarazarse, además de ser víctimas de abuso por alguien mayor que podría aprovecharse de ellos.
¿Acaso no escuchaste lo que dije? — Refutó la rubia con total seguridad en su voz. — Dije que con toda la información necesaria; es obvio que además de recibir educación sexual, sus padres deben cuidarlos y también llevarlos con un especialista para ayudarles a encontrar un anticonceptivo adecuado para cada uno y también aclararle las dudas que tengan; los adolescentes que tienen una buena comunicación con sus padres y maestros, difícilmente contraen enfermedades y se embarazan; de esta manera los jóvenes iniciaran una vida sexual plena. — La mayoría del salón para horror de la pelinegra se veía interesado en las palabras de su archienemiga, por lo que contraatacó.
¡Pero no todos tienen esas ventajas!— Ahora las miradas estaban sobre ella. — Muchos padres trabajan o están ausentes por diversas razones o no saben cómo hablar de ese tipo de temas a sus hijos.
¡Pues que los padres que trabajan o los que no saben hablar de estos temas se atengan a las consecuencias!
¡WWWOOOWWW!— Una exclamación general se escuchó en el salón de clases; Chloe continuó.
Cuando exploten las hormonas los chicos y las chicas empezaran a experimentar quieran sus padres o no. La escuela proporciona educación sexual, pero no hay como la familia para terminar de formar el aprendizaje. — Un espontáneo aplauso se escuchó por parte de los chicos del salón de clases debido a estas últimas palabras, dejando desconcertados tanto a Marinette como a la mismísima Chloe. — ¡Vaya! Esto es nuevo.
No lo puedo creer.
Ninguno en la clase podían creer lo que estaba pasando; la pelinegra no estaba del todo de acuerdo con la rubia, en especial por la manera tan ligera en la que estaba tocando un tema tan delicado. El resto del salón en cambio, no daban crédito a que la consentida hija del alcalde y bully oficial del colegio, se estuviera manejando de manera tan…sensata; ahora sí que no sabían a quién irle, por una parte estaban de acuerdo con la odiosa rubia, pero la lealtad a su amiga y presidenta de grupo los tenían dudando.
Hablas de la explosión de hormonas como si se tratara de un ataque de rabia o algo que no se pudiera controlar. — Contraatacó seriamente Marinette, decidida a ganar de nuevo esta ronda. — Sí, hay deseo y sí, hay mucha curiosidad, pero no es nada que no puedas sobrellevar con calma. — La rubia la miró con incredulidad.
¡¿Sobrellevar?! ¡¿Es en serio?!
¡Claro!— Aseguraba sonriente la joven china-francesa. — Al aprender a mantener el control de nuestros impulsos te permites la oportunidad de disfrutar esa primera vez con la persona indicada.
¡¿La persona indicada?! ¿Acaso hablas del novio o…?
¡No! Estoy hablando del matrimonio.
¡ ¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!— La exclamación fue general.
¡Debes estar bromeando!
¡Por supuesto que no! Al permitir que los adolescentes inicien a temprana edad, las escuelas, el gobierno y los padres que lo permiten están creando una generación sin valores morales. — El grupo entero soltó una exclamación de sorpresa al escuchar esto.
¡¿Cómo que sin valores morales?!
Estoy hablando de auto-respeto, y no me sorprende que no sepas que es.
¡Uuuuuhhhh!— Lanzaron los alumnos divertidos de la disputa que se estaba dando entre las dos chicas.
¡Silencio!— Les ordenó la maestra. — Y ustedes dos, vayan con cuidado. — Advirtió a las debatientes, las cuales aceptaron.
Con auto-respeto me refiero a cuidar de nosotros mismos, de nuestros cuerpos, sentimientos, reputación y familia, no podemos ir de un "Amante" a otro como si fuera un simple juego; al permitir que los niños empiecen a experimentar con uno y con otro y otro, estamos dejando que se arriesguen de diversas maneras, tanto en su salud como en su honor y el de su familia y el de su futura pareja. — Sus palabras no fueron tan bien recibidas como Marinette se lo esperaba, de hecho, la miraban como si fuera un bicho raro; y no es que le molestara ser un insecto.
¡JA, JA, JA, JA, JA!— Soltó la carcajada no solo la rubia sino también algunos de los presentes. — ¡Debes estar bromeando! ¡¿Honor?! ¡¿Reputación?! ¡¿A dónde diablos se fue el siglo 18 y por qué te dejó aquí con nosotros?!— Las risotadas aumentaron en escándalo para disgusto de la pelinegra, la maestra volvió a intervenir.
¡Más respeto por favor!
¡Ja, Ja, Ja! ¡Qué tontería más grande es esa Marinette Dupain-Cheng! El que tú familia tenga bizarras costumbres directas de china sobre llegar virgen al mejor postor, no significa que todos en Francia hagamos lo mismo. — Esto último enfureció a la joven repostera.
Compórtese señorita Bourgeois. — Volvió a llamar la atención la maestra.
Sí maestra, me disculpo. — Respondió falsamente la chica de ropas caras con la mano sobre el corazón.
El llegar virgen al matrimonio no es nada de qué avergonzarse. — Reclamó la joven repostera.
Si tú lo dices; que en tú caso no me extrañaría, pues dudo que llegues a encontrar a alguien que quiera estar contigo. — La repostera prefirió ignorarla y continuar con su exposición.
Entregarse a tu esposo o esposa por primera vez esa noche tan especial es un acto tan romántico que debería ser valorado y enseñado como una opción más en las clases de sexualidad. — Los susurros comentando lo anterior por parte de los estudiantes no se hicieron esperar.
¡Qué ridiculez!— Exclamó la hija del alcalde. — El romanticismo no tiene nada que ver con llegar completamente ignorante a tu primera noche de matrimonio, además, tengo entendido que la abstinencia es el peor método educativo que ha existido.
No estoy de acuerdo con eso.
Pero es la verdad, obligar a los jóvenes a mantenerse vírgenes hasta el matrimonio es igual que si dejas a un niño pequeño solo en una dulcería y exigirle que no toque nada aunque se muera de hambre. Además el valor y el respeto de un hombre y una mujer no se mide por su virginidad ni por la cantidad de amantes que tienen si no por sus acciones para con su familia, su comunidad y a sí mismos. — Los aplausos nuevamente se volvieron a escuchar para celebrar la participación de Chloe y no la de Marinette en este debate; para sorpresa de la joven de ojos azules y su amiga bloguera.
¡CHLOE, CHLOE, CHLOE!— Exclamaron los alumnos del salón dejando boquiabiertas a las dos contrincantes, la rubia fue la ganadora de esta primera parte del debate. La susodicha estaba impactada al escuchar que aclamaban su nombre.
¡Cielos!— Expresó la niña rica ruborizada y con las manos en ambas mejillas, completamente maravillada. — Esto sí que no me lo esperaba.
Ni yo. — Agregó Marinette por lo bajo.
Ni yo. — Opinaba también Alya desde su asiento.
Muy bien. — Tomó la palabra la maestra. — Ya para terminar vamos a la siguiente pregunta. — Las chicas prestaron atención listas para tomar el primer turno, una motivada por la ovación y la otra para no perder ante la consentida hija del corregidor. — ¿Qué opinan?— Ambas niñas estaban listas para salir primeras. — Sobre la creación de grupos de ayuda LGBT en las escuelas ¿A favor o en contra?— Marinette esta vez fue la primera en tomar la palabra al bloquearle el brazo derecho y prácticamente taparle la cara a Chloe con su mano izquierda.
¡A favor!— Gritó molestando a su contrincante.
¿Por qué?
Porque la mayoría de los jóvenes que tienen otra orientación, necesitan información extra para ayudarse. — Chloe la miró con desagrado.
Yo estoy en contra. — Era la opción que le quedaba a la rubia.
¿Por qué?— Preguntó la maestra.
Porque los chicos gays, lesbianas, bisexuales y demás orientaciones no son discapacitados que requieran "Apoyo."
No dije que lo fueran. — Reclamó Marinette disgustada.
En todo caso es a los padres a los que deben darles orientación, pues los que nacen gays, bisexuales entre otros, están muy conscientes de lo que son desde un principio; es la opinión errada de sus familiares y amigos los que los llenan de dudas e inseguridades. — Los alumnos nuevamente empezaron a compartir entre ellos sus opiniones con respecto al debate. Marinette por su parte opinó.
¿Acabas de decir que los que nacen gays y bisexuales están muy conscientes de lo que son desde un principio?
Así es. — Marinette la vio con suficiencia y una sonrisa triunfadora.
Pues no es verdad. — Tanto la rubia como los presentes estaban confundidos.
¿De qué estás hablando? Es obvio que quien nace con una orientación bien definida, sabe perfectamente cuál es la sexualidad que tiene. — La chica de las coletas sonrió confiada ante este punto.
Muy cierto, a excepción de los bisexuales.
¡ ¿QUUÉÉÉÉÉ?!— Exclamaron todos los presentes.
¡¿A qué te refieres?!— Preguntó sorprendida Chloe.
A que la bisexualidad no existe.
¡ ¿QUUUÉÉÉÉÉÉ DIJOOOOO?!— La joven de coletas vio que todos sus compañeros la miraban como si se hubiera transformado en su alter ego ahí mismo, por lo que intentó explicarse.
¡No como orientación al menos!— No funcionó.
¡¿Entonces cómo?!— Preguntó la rubia a su contrincante; Marinette aprovechó para ilustrar a su público.
La bisexualidad en sí es solo un pretexto que utilizan algunos para poder descubrir su verdadera orientación sexual. — Las miradas de los chicos del salón era muy variada notaba la joven repostera, pues esta no paraba de buscar entre la audiencia quién estuviera de acuerdo con ella; desgraciadamente no encontró a nadie, pues la mayoría la veía con curiosidad, sorpresa o molestia; en especial cierto modelo de cabellos dorados que no paraba de mirarla con el ceño fruncido. — Bueno, quizás la palabra "Pretexto" no fue la más adecuada. — Se corrigió al notarlo, pero aun así no funcionó, por lo que prefirió desviar la vista o no podría continuar su presentación. — Pe… pero la verdad es que las personas que se dicen ser "Bisexuales" en realidad solo están confundidas y utilizan esta supuesta "Orientación." — Dibujó con timidez las comillas con sus propias manos. — Para poder experimentar y descubrir qué son en realidad; heterosexuales u homosexuales.
¡Eso es lo más estúpido que he escuchado en mi vida!— objetó Chloe con energía. — ¡Y vaya que tengo tiempo conociéndote!— La joven china-francesa la volvió a ver con desprecio. — La bisexualidad es tan real como la heterosexualidad, hay personas que se sienten atraídos a ambos sexos tanto de manera íntima como sentimental.
En realidad están buscando su verdadera orientación sexual.
¡¿Cómo se te ocurre pensar que una persona que tenga sospechas de si le gustan los de su mismo sexo o los del otro, se ponga a probar hasta que todo se aclare?! ¡¿Qué pasaría después de "Decidirse"?!— Imitó con burla su modo de dibujar las comillas. — ¡¿Acaso ya no querría "Probar" de nuevo?!
Pues, no. — Respondió Marinette con algo de duda. — No tendría por qué, si ya eligió.
¿Y si vuelve a relacionarse con alguien de su mismo sexo una vez más?
Entonces es un depravado que solo busca engañar a las personas con las que sale. — La sorpresa e indignación de varios estudiantes esta vez no se limitó a solo expresiones de asombro.
¡No inventes!— Exclamó Kim fascinado y divertido con tanta controversia.
¡No puedo creer que estés diciendo eso!— Gritaba molesta Juleka.
Creí que era mi amiga. — Susurró entre lágrimas Rosita.
¡Yo…! Lo que quiero decir es… — Intentaba de nuevo ayudarse sin salir del tema. — Que hay personas que utilizan su supuesta "Bisexualidad" para aprovecharse de la confianza que otras con orientaciones bien definidas. — Parecía que en lugar de estar resolviendo todo, en realidad lo estaba empeorando, pues las miradas furiosas cada vez iban creciendo más en número.
¡Estás diciendo puras estupideces!
¡Señorita Bourgeois compórtese!— La rubia inclinó la cabeza en señal de entendimiento, luego retomó la conversación.
Los bisexuales nacen tan bien definidos como los demás, ellos pueden gustar de ambos sexos a la vez y sentar cabeza con uno de ellos; no son seres desorientados como los estás describiendo; y de haber dudas, estás estarían en tooodos.
Pues si dices que las dudas pueden estar en tooodos, entonces me estás dando la razón; la bisexualidad solo es una forma de protección que utilizan las personas que buscan su lugar entre homosexuales y heterosexuales.
Tener dudas no es lo mismo a tener una preferencia dual.
Yo discrepo. — Seguía la morena firme en sus puntos, por lo que la maestra intervino dando por terminado el debate.
Bien, debido a que ya casi es la hora de salida ¿Qué tienen que decir cómo cierre? ¿Chloe?— Con aire de suficiencia y despectiva mirada a su contrincante, la rubia dio un paso y dijo.
La sexualidad es una parte importante para el adecuado desarrollo; familia y educadores deben trabajar juntos para que el adolescente pueda ejercerla sin preocupación alguna; y en caso de no contar con el apoyo necesario en tu hogar, siempre puedes acercarte a los centros de salud ¡Gracias!— El alumnado recibió esto con beneplácito y así se lo hicieron saber con los aplausos y ovaciones.
¡CHLOE, CHLOE, CHLOE!— La hija del alcalde sonreía con asombro y agradecía con besos al público. Marinette por su parte no daba crédito a lo que estaba pasando.
Muy bien ¿Marinette?— Dio la palabra la maestra; el alumnado guardó silencio para escuchar con atención.
La sexualidad no es solo órganos sexuales, lo son también los sentimientos, las primeras reacciones, la memoria corporal y mental; por lo que es importante siempre entregar todas estas primeras experiencias a la persona adecuada. — El incómodo silencio parecía querer estrangular a la morena, y no solo eso, las caras de confusión y rechazo del grupo entero tampoco la ayudaban con su confianza al exponer sus ideas. — Gra… gracias. — Ni un solo aplauso; poniendo nerviosa a la chica de ojos color cielo.
Al parecer tenemos una nueva ganadora ¡Felicidades señorita Bourgeois!— La joven rubia sonrió triunfante. — Eres la ganadora del debate de esta semana.
¡Siiiiii!— Celebró la chica entre los aplausos y gritos de su compañera Sabrina y la gran mayoría de los alumnos, en los cuales también estaban Adrien y su mejor amigo.
¡Nino!
¡¿Qué?! Debes admitir que tuvo muy buenos argumentos. — Defendió su punto el DJ frente a su novia.
¡Aahh! Lo sé. — Admitió derrotada la bloguera.
La próxima semana tocará el turno a Nino y Alya. — los susodichos se miraron un momento. — Su tema a debatir será "La migración ¿Es bueno o malo?"— Ambos asintieron. — Agradezco al joven Alí por su presencia y espero que nos vuelva a acompañar de nuevo. — Los muchachos afirmaron esto último con sus gritos al chico en el celular.
¡Muchas gracias profesora!— Se alcanzaba a escuchar desde el móvil. — Me encantaría volver ¡Muchas gracias a todos! ¡Hasta pronto!
¡Adiós, Hasta luego!
Bien, y Marinette; un consejo. — La joven heroína giró a ver a su maestra. — La bisexualidad es real, te recomiendo que vuelvas a informarte, ya sea en una clínica, en las páginas LGBT o con tu compañera. — Tanto la morena de gafas como la repostera abrieron los ojos y la boca con horror al ver que señalaban a Chloe.
¡ ¿QUUÉÉÉÉ?!
¡Sí! Ella podrá ayudarte. Ahora todos pueden retirarse. — Ninguna de las dos chicas lo podía creer. Mientras los alumnos celebraban este anuncio levantándose de sus asientos y conversando con algún otro compañero sobre lo ocurrido en la clase. Marinette por su parte volvió a su asiento sin hacer nada de lo que había planeado y mucho menos lo recomendado por su instructora. La verdad de ser por ella, le habría gustado salir directo a su casa en silencio y sin mirar a nadie, pero…
¡¿Qué fue lo que ocurrió ahí?!— Al parecer debía atender los reclamos de algunos de sus compañeros empezando por Alya. — ¡Creí que habías investigado!
Lo hice. — respondió con tristeza.
¡¿En dónde?! ¡¿En la parte trasera de una caja de harina?!— La repostera la miró ofendida con el comentario, pero la bloguera la ignoró. — ¡Dejaste que Chloe Bourgeois te hiciera polvo!
No fue mi culpa.
¡Y todavía te la pusieron de ejemplo!
¡No fue mi culpa!— Recalcó frustrada la pelinegra. — Ella se valió de la opinión popular y no de los hechos para ganarse a todos. — Su compañera de gafas parpadeó varias veces con la intención de comprender mejor lo que había escuchado.
¿La opinión popular? ¡¿Qué significa eso?!
¡¿Qué no es obvio?! Tomó ventaja de la parte inmadura y hormonal de los adolescentes en lugar de los hechos; es imposible ir por ahí haciendo lo que se les venga en gana a temprana edad sin sufrir las consecuencias ¡Ella es la que estuvo mal en toda su presentación!— Alya comprendió que por ese lado no iba a avanzar mucho, pero...
Oook, ya sé que con lo que respecta a la virginidad y sexualidad activa tienes unas ideas algo raras y bien clavadas en lo más profundo de tú cerebro; pero ¿Qué hay de lo que dijiste sobre la bisexualidad?
¿Qué hay con eso?— La chica de gafas la miró impresionada.
¿Cómo que qué? ¡¿De dónde diablos sacaste eso de que no existe la bisexualidad?!
De internet, de muchas páginas que decían lo mismo.
¡Pero eso no significa que sea verdad! ¡Internet no siempre dice la verdad! ¡Eso ya lo sabes!
¡Pero esto me pareció lógico! El término es solo utilizado por personas que sufren conflictos emocionales y por pervertidos para justificar el estar con uno de un sabor y luego con el otro. — Explicaba disgustada mientras tiraba sus cosas dentro de su mochila con coraje. — No comprendo cómo es que perdí.
¡¿Disculpa?!— Tanto la pelinegra como su amiga se congelaron en sus lugares al escuchar a Adrien, pues por su tono de voz obviamente venía a reclamar. — ¿En serio no sabes por qué perdiste?— La pelinegra de inmediato miró a su mejor amiga en busca de apoyo, pero esta de plano la dejó sola levantando las manos en señal de no saber nada.
Aaahh…— Intentó decir algo la chica, pero nada salió de su boca, así que Adrien preguntó.
¿Qué quisiste decir exactamente con "Son pervertidos por estar con un sabor y luego con otro"?— Marinette seguía en completo silencio, por una parte era por no poder articular una oración completa frente al chico de sus sueños; y por otra, porque este extrañamente estaba muy disgustado con ella, o al menos con su punto de vista.
Aahh, yo…aahh. — Las palabras seguían sin salir de la boca de la china-francesa. — Yo…— Lo intentó otra vez, pero se volvía a congelar frente a su adorado futuro esposo. — Buduguaa…daahh. — Era imposible, su lengua estaba completamente dormida y el joven modelo empezaba a exasperarse; por suerte para ella, alguien más vino en busca de respuestas.
¡Oye!— Marinette se giró para hacer frente a Juleka. — ¡¿Qué fue todo eso de que los bisexuales no existen y que los que se llaman así son desorientados y pervertidos?!— El que viniera claramente molesta no gustó a nuestra amiga, pero al menos la había descongelado y podría al fin dar explicaciones.
La… la bisexualidad como orientación no existe. — La gótica no podía creer que insistiera, por lo que Marinette trató de instruir a sus amigos. —Leí que las personas que dicen ser bisexuales en realidad solo están en busca de su verdadera orientación sexual.
No todos son así. — Tomó la palabra Adrien, cosa que volvió a poner nerviosa a la chica de ojos azules.
No, porque…
Sé que hay quienes "Experimentan." — Volvió a hablar Juleka más molesta que al principio. — Y al hacerlo con alguien del sexo opuesto descubran una homosexualidad o heterosexualidad latente. — Hasta ahí parecían ir bien las cosas según la pelinegra. — Pero de eso a que digas que no hay quienes puedan enamorarse de ambos sexos me parece demasiado irresponsable de tú parte.
¡Pero es verdad! Lo encontré en varias páginas de internet; la bisexualidad como orientación no existe en realidad. — Insistía la repostera.
No todo lo que dice internet es cierto. — Revelaba Max acertadamente uniéndose al grupo.
Y hay quienes en realidad se pueden relacionar con ambos sexos. — Tomaba la palabra Adrien. — Tanto de manera sexual como emocional.
A esos en realidad se les llama promiscuos.
¡Aaaahhhh!— Una fuerte exclamación de horror anunció a Marinette que no solo estaba rodeada de todo el alumnado; sino que también opinaban diferente a ella. En definitiva se estaba estrellando aparatosamente.
Yo…lamento si lo que dije incomoda a algunos, pero creo, creo que esa es la verdad. — Admitía algo intimidada ante la mayoría de los inconformes que la veían. — Y desgraciadamente también este tipo de personas son una gran amenaza para todos.
¡¿Qué has dicho?!— Preguntó Nino desde su asiento.
¡Estás loca!— La sentenció Nathaniel.
¡¿En serio piensas así?!— Exigió saber Juleka.
Es algo lógico ¿No…?— Intentó explicarse Marinette, cuando fue nuevamente interrumpida.
Me parece muy atrevido de tú parte señalar a los bisexuales como promiscuos y pervertidos. — Todos se giraron y abrieron camino para que Chloe se acercara a su contrincante y continuara así tan interesante disputa. — Hasta donde sabemos cualquiera puede ser un adultero y degenerado.
Cierto, es por eso que, para evitar el juicio social, inventan ser parte de una supuesta bisexualidad. — Las bocas de todos los presentes cayeron hasta el piso por la sorpresa.
¡No es cierto!— Soltó Kim entre divertido e incrédulo.
¡Insiste!— Señaló Alix igual de asombrada.
No entiendo ¡¿Qué es lo que ven mal?!— Preguntó extrañada la pelinegra al ver que nadie le daba la razón. — Lo que digo es solo lo que vi en internet.
¿Pero lo crees?— La cuestionó Adrien.
¡¿Eh?!
¿Crees cada palabra que leíste en internet?— Apoyó Juleka a su rubio compañero de aula.
Pues…— En silencio esperaron a que la presidenta de clase se diera a entender. — He leído mucho sobre la idea de que esta orientación sea falsa.
¿Y…?— La apuró Chloe.
Y me pareció lógica la parte en la que dicen buscar su real inclinación. — Varias cabezas empezaron a moverse de un lado a otro en total desacuerdo con ella.
¡Estás mal!— La señaló Iván.
¿Y con respecto a ser pervertidos?— Preguntó Sabrina por todos. — ¿De dónde sacaste eso?
Pues yo concluí que…
¡Esto es el colmo!— Estalló Juleka.
Es increíble que alguien tan joven piense de esa manera. — Compartía Mylene al lado de su novio.
Jamás llegas a conocer a las personas por completo. — Declaraba Nathaniel subiendo a su lugar por su mochila.
¡Oigan no…! ¡Esperen!— Les llamaba la atención la joven repostera. — No crean que soy una intolerante.
¿Entonces?— Le dio la oportunidad Adrien de explicarse, lo que fue terrible para la joven heroína.
Yo…ah…
¿Qué tienes que decir en tu defensa?— Le cuestionó la rubia amiga del modelo.
Yo…— Marinette no podía decir nada, estaba confundida al ver que su querido Adrien la miraba realmente disgustado ¿Por qué? ¿Por qué le molestaba tanto un tema como ese?— Yo…
Parece que no puede justificarse. — Sentenció su contrincante. — ¡Vámonos Adrien! Se te está haciendo tarde. El joven modelo no pudo llevarle la contraria, pues esa noche tenía función de teatro, así que en silencio siguió a su amiga de la infancia para tormento de su admiradora número uno.
¡No puede ser!— Chilló al ver que se salían del aula. — ¡Se fueron juntos!
¡¿Eso es lo único que te importa?!— Le reclamó la bloguera. — ¡Acabas de ponerte una pistola en la sien frente a todo el alumnado! ¡Y frente a Adrien!
¡Lo sé!
¡¿Por qué no dijiste nada?!
¡Porque no pude! ¡Me estaba viendo de frente y…! Y no sé por qué le molestó tanto todo esto.
De eso no tengo idea, pero te aseguro que lo voy a descubrir. — Se comprometió Alya. — Lo que quiero saber ahora es…uno ¿En verdad estás en contra de los bisexuales?
Estoy en contra de los deshonestos. — La pelirroja la miró confundida.
¿Deshonestos? ¿Eso crees que son?
Creo que no son sinceros consigo mismos y con las personas con las que se relacionan. — Esto no fue del todo aceptado por la bloguera, pero no buscaba cambiarla.
Bien; y dos… ¿Cómo piensas contentar a todos? Porque parece que perdiste la amistad de varios aquí. — Marinette miró a su alrededor comprobando a simple vista las palabras de su amiga.
No tengo idea.
Ambas chicas terminaron de guardar sus cosas, sin querer volver a tocar el tema por ahora. Seguidas por las miradas molestas de varios alumnos, Marinette y Alya salieron en silencio del aula solo para ver de lejos cómo Chloe charlaba con Adrien antes de que este entrara en su propia limusina. El chico de cabellos de oro se fue con una sonrisa y la hija del alcalde por su lado también, pues le esperaba una gran noche.
Fin del capítulo 2.
