¡Hola a todos!

Mil perdones de nuevo por mi tardanza, pero, podría decirse que entré a trabajar; iniciamos un pequeño negocio de helados y a pesar de ser algo tan simple es bastante demandante. Ya tenía la mayoría de este capítulo, incluso lo tuve que cortar porque era demasiado largo, y aun así, no tenía tiempo para acabarlo. Me disculpo de nuevo y veré cómo ordenar mi tiempo para cubrirlo todo.

Muchas gracias a todos los que me han dejado review y a los que no han dejado también ¡Muchas gracias a todos por leer este pobre trabajo! Espero les guste este capítulo y sin más qué decir… ¡Comencemos!

Capítulo 4.

¡Felicidades a toodoosss!— empezaba Alya un nuevo mensaje para su blog. — ¿Y saben por qué los felicito? Porque ¡HOY ES MÍ CUMPLEAÑOOOSS! ¡Felicidades a todos por haberme conocidooo!— los mensajes de los muchos amigos dentro y fuera de las redes empezaron a llegar.

Marinette: ¡Feliz cumpleaños amiga!

Alya: ¡Gracias Marinette! Y no olvides traer tus cosas para la pijamada de cumpleaños de cada año.

Marinette: ¡Ay nooo! Lo olvidé (ToT carita de llanto) Espera… ¿Acaso lo escribí? (:o carita de sorpresa)

Alya: ¿Es en serio? (Carita seria)

Nino: ¡Felicidades nena!

Alya: ¡Gracias Nino! No olvides traerme un regalo este año.

Nino: Tengo un regalo muuuy especial para ti…tú dirás si quieres recibirlo.

Alya: Si es lo que creo que es ¡Guárdatelo!

Nino: ¡Oh! (Carita triste)

Adrien: ¡Feliz cumpleaños!

Alya: ¡Muchas gracias! ¡No faltes a mi fiesta!

Adrien: ¡Ahí estaré!

Bella Noir: ¡Muchas felicidades! ¿Dónde será la fiesta?— preguntó una de las chicas en internet que luego de que Alya abriera su Blog, hizo lo mismo.

Alya: ¡Gracias Bella! Lamentablemente solo me permitieron un número pequeño de invitados.

Chatbug: ¡Pero nos conocemos de hace ya un año!— otro chico que también abrió su blog cuando surgieron los héroes. — ¡Merecemos estar en la lista!

Alya: Ustedes y muchos de mis fans — respondió la bloguera a sus competidores y amigos. — Por lo que transmitiré mi fiesta en vivo desde mi blog ¡Están invitados a verla!

Ladychat: Preferiría ver el nuevo capítulo de Game of Thrones.

Bella Noir: ¡Yo también!

Chatbug: Yo ya lo vi ¡Estuvo increíble!

Alya: ¡Ustedes son imposibles! (Carita molesta)

Ladychat: ¡Sube la dirección de tu casa! Prometemos llegar sólo nosotros tres.

Alya: ¡Ni loca!— escribía la bloguera divertida de todos los comentarios que llegaban a su publicación.

Mientras la joven morena se divertía en las redes, sus padres realizaban desde temprano todos los preparativos para su fiesta de cumpleaños. Tanto a Otis, el guardián del zoológico como a Marlena, la chef del hotel Le Grand París les habría gustado darle muchas cosas a la mayor de sus hijas, pero con dos pequeñas en la casa que también requieren atención económica, debieron darle a escoger entre 200 euros y una fiesta; el padre habría dado con mucho gusto el dinero, pues él solo tendría que lidiar con todos los invitados, ya que su esposa debía asistir en la tarde a una reunión de personal.

Bueno Otis, te daré las últimas indicaciones rápido porque ya me tengo que ir — iniciaba Marlene mientras se colocaba unos aretes frente al espejo de la sala; su marido estaba atrás de ella con total desgano. — ¡Presta atención!

Ajá.

Bien — inició. — Preparé 5 pizzas grandes, una charola de 20 hotdogs con mi receta especial de sal-salchicha, 3 kilos de papas a la francesa y 2 charolas con 10 calzone de tomate, jamón, mozarela y champiñones.

¡¿Es en serio?!

La mujer lo ignoró.

Los metes al horno por 20 minutos y las pizzas por 25, las papas…— el guardián la frenó.

¡¿Acaso necesitamos tanta comida?!

Alya invitó a sus amigos de clase y a algunos otros fuera de su salón.

¡¿Y acaso tenemos la obligación de alimentarlos a todos?!

Otis — le llamó la mujer en tono de advertencia mientras se retocaba el maquillaje. — También preparé ponche de frutas, fresas con crema y los refrescos están en la nevera.

¿Compraste vasos y platos desechables? Porque no pienso lavar nada al final de todo.

Sí, están en una bolsa en la despensa — avisaba mientras revisaba su peinado. — El pastel lo traerá el señor Dupain cuando traiga a su hija a la fiesta.

¿Ya está pagado?

Es un regalo de la familia Dupain.

¡Vaya! un gasto menos — la cocinera lo vio molesta. — ¡¿Qué?! Debes admitir que habría salido más barato darle el dinero.

Pero no lo quiso.

No le hubiéramos dado a escoger, así no tendría que atender a todos sus amiguitos, en especial a ese mocoso estúpido.

Ya vas a empezar — exclamó resignada su esposa.

Te juro que si vuelve a decir algo de mi pantera.

No creo que le hayan quedado ganas de hacerlo — luego cambió el tema por uno más importante. — Ahora hablemos de las gemelas y las reglas de la casa.

No creo que haga falta — lo ignoró.

A las niñas las dejas en su habitación con un par de rebanadas de pizza y una película, Alya no las quiere tener corriendo por toda su fiesta.

Ni yo — admitía el padre.

¡Y por favor no las dejes probar demasiada azúcar! ¡Una sola rebanada de pastel y punto!

¡Lo sé! No las quiero brincando toda la noche en mi cama — ahora que su esposa ya estaba por irse, Otis agregó. — Sigo pensando que una comida sencilla con sus amigos habría bastado.

Sus calificaciones no han sido tan malas y ha cuidado a las niñas cada vez que se lo pedimos, creo que se ha ganado este festejo.

¿A sí? ¿Y qué hay de las veces que sale corriendo atrás de cada monstruo sólo para grabar a esos niños mágicos para su dichoso blog?— debía admitir la mujer que ahí siempre su marido ganaba un poderoso punto. — Si fuera por mí, la encerraría en casa hasta que se graduara de la universidad su segundo hijo — Marlene no pudo evitar soltar la carcajada.

¡Ay Otis! Qué cosas se te ocurren.

¡Te estoy diciendo la verdad!

¡Ya debo irme!— luego recordó. — Y sobre las reglas…

¡No hace falta que me las digas! Ambos las escribimos; Nadie se encierra en ninguna de las habitaciones de la casa, ni solos ni acompañados.

¡Perfecto!— tomó su bolso. — ¡Ya me voy! Cuídate, cuida que todo salga bien y pon buena cara a los invitados ¿Quieres?

No.

¡Besos!— se despidió la mujer y lo dejó solo con todas las obligaciones.

¡Demonios!— se quejó ya solo el robusto hombre ahora que estaba al frente de todo el evento. — Ojalá me akumatizaran de nuevo — exclamó para luego cerrar la puerta y dirigirse a la cocina. — Así no tendría que…

"¡Tock, tock, tock!" un suspiro lleno de frustración se escuchó por parte del cuidador del zoo.

¿Y ahora qué?— con total pesadez el adulto regresó a la entrada, sólo para encontrarse con…

¡Hola viejo!

Tú.

El joven DJ rodeado de su equipo.

Me vine desde temprano para instalar mi consola ¿Me ayuda con mis cosas? ¡Gracias!— exclamó entrando sin permiso al apartamento llevando consigo parte del equipo y contando con que le trajerán el resto, dos pequeñas bocinas negras y una caja de discos. — ¿Ya cambió las clavijas cómo le dije?— preguntó camino al centro de entretenimiento. Otis le dedicaba una mirada asesina.

Mocoso estúp…

¡Ninooo!— con rabia Otis vio cómo su hija salía corriendo al encuentro de su novio. — ¡Llegaste!

¡Nenaa!— ambos se abrazaron. — ¡Feliz cumpleaños!

¡Gracias! ¡¿Qué me trajiste?!— preguntó al tiempo que veía a todos lados, incluso a las cosas que su padre obviamente no metió a la casa.

¡¿Qué no ves?! Te traje la música para tu fiesta — la cara de decepción de la morena lo decía todo. —

¡¿Es todo?!

Otis prestaba atención desde la cocina.

También te di un abrazo.

¡ ¿Eso es todo?!

¡Hey! También te di la nueva melodía para tú blog ¿Qué más quieres mujer?

¡Un regalo para mi cumpleaños! ¡En físico!

¿También quieres que te ayude con la tarea de física?

Tarado — exclamó el adulto desde el umbral de la puerta de la cocina, donde escuchaba todo. — Te dije que no te convenía — le recordó a su hija, quien ya empezaba a creerlo.

¡Hey viejo! ¿Y mis cosas?

Donde las dejaste — Nino tuvo que regresar al pasillo del apartamento.

¿Has visto a Marinette?— preguntó la morena mientras acompañaba a su novio a la puerta.

En la mañana, cuando fui a comprarle un par de baguetes; y por si lo preguntas, aún no preparaban la mezcla para tu pastel.

¡¿Quééééé?!— esto no gustó a la joven. — ¿Y a qué hora va a llegar mi pastel? ¿Y Marinette? Quedó en venir a peinarme.

Pues tendrás que peinarte sola — esto molestó a la bloguera.

Si en verdad me quisieras, me darías para ir a un salón de belleza — lejos de ofenderse, porque ya conoce bien a su chica, el moreno se echó a reír con fuerza.

¡Ja, ja, ja! ¡No inventes nena! Para eso tendrás que esperar a que sea rico y famoso, ahora mismo no tengo ni para comprarme un par de bocinas nuevas, unas más grandes y modernas con bluetooth — Alya lo vio molesta por su respuesta.

¿Y cuánto hay que esperar para que te hagas famoso tocando discos?— otra mirada molesta se sumó a esa tarde.

Ya suenas como mi madre — la chica de gafas se encogió de hombros en señal de no importarle.

Y cambiando el tema — dijo la bloguera. — Tengo varias preguntas que hacerte — Nino la vio con desdén.

Si te consigo quién te peine ¿Me salvo de las preguntas?

No.

Ya me lo imaginaba ¡En fin!— dejó sus cosas donde iba a instalarse. — ¡Dispara Baby!— Alya se fue directo a la yugular.

¿Por qué Adrien se molestó con la exposición de Mari en la clase de ayer?

¿Sólo la exposición?

¡Bueno! con todo lo que dijo después también ¿Por qué le disgustó tanto que Marinette hablara mierda de los dichosos bisexuales?— Nino sonrió divertido.

No lo sé — se encogió de hombros para después abrir una de sus cajas y buscar sus cables. — Quizás sea porque es un dichoso bisexual — el silencio gobernó el lugar, Nino levantó la vista sólo para encontrarse con su novia más pálida que la cera, mirándole con la boca y los ojos abiertos a todo lo que podían dar; mirándole fijamente. — ¿Nena? ¿Estás bien?

¡ ¿QUÉ DIJISTEEEEE?!

Que Adrien es…

¡ ¿ES EN SERIO?!— ni le dejó terminar. — ¡ ¿ADRIEN ES BISEXUAL?!

Sí.

¡ ¿NUESTRO AMIGO ADRI…?!

¡SÍ NENA!— la frenó su novio. — Adrien Agreste es bisexual.

¡NO LO PUEDO CREEEERRR!— gritaba y se llevaba las manos al cabello. — ¡No puede ser! ¡No lo creo!— caminaba de un lado a otro de la sala. — ¡Ahora entiendo su molestia! ¡El por qué…!— luego lo pensó bien. — ¿No le molestará que me lo hayas dicho?

¡Claro que no! Eso es algo que jamás le ha avergonzado.

¡¿Y si su padre se entera?!— exclamó horrorizada. — ¡Quizás lo vaya a…!

¡Tranquila nena!— Alya le prestó atención. — Gabriel ya lo sabe — la bloguera estaba impactada.

¡NO LO CREO!— se cubrió la boca con ambas manos. — ¡¿Y no le molestó?!

¡Para nada! Aunque esto es algo que aún no sale a la prensa, que yo sepa; así que por favor…

¡Obvio! ¡No tienes qué decírmelo! No pienso meterlo en problemas — igual el DJ preguntó.

¿No le dirás a nadie, verdad? ¿Ni dentro ni fuera de las redes?

¡Claro que no!— luego lo pensó un momento. — ¿Puedo decírselo a Mari, verdad?— Nino apenas si lo pensó.

Supongo, aunque no creo que le guste mucho saberlo, recuerda cómo lo trató con lo de la goma de mascar; y si ahora se entera que es un "Deshonesto"— dibujó las comillas con sus dedos. — Sólo te advierto que no voy a permitir que lo haga sentir mal ¿Eh?

Ni yo — se le unió la chica. — ¡Ni que hubiera hecho algo malo!— al fin detuvo un momento su caminar y tomó asiento en el sillón junto a Nino. — ¡Dios! ¡Esto es una locura!— de pronto se le vino una pregunta más a la mente. — ¿Sabes si ya ha estado con algún hombre?

Nop — obviamente estaba mintiendo, y Alya lo sabía.

¡Vamos, dime!

Nop — Alya iba a insistir, pero el DJ cambió de inmediato el tema. — Mejor dime ¿Por qué Marinette les tiene, no sé, tanta, rabia o repulsión a los bisexuales?— luego de exhalar un largo suspiro, Alya respondió.

No lo tengo muy claro que digamos, pero siempre he pensado que ambas, tanto la madre como la hija, tienen muchas cosas raras metidas en la cabeza — Nino la vio extrañado.

¿A qué te refieres con exactitud?

Su mamá viene de china, aún tienen mucho contacto con su familia allá, la señora Cheng viene arrastrando muchas de las viejas costumbres de su país natal y Marinette pues…ella es el resultado de ambos — finalizó no muy convencida de lo que estaba diciendo. — Es mi teoría personal, no estoy del todo segura.

Pero su papá se ve muy apacible — por no decirle sumiso. — Después de lo que dijo ayer, no creo que su papá intervenga en sus creencias…a menos que él quiera que llegue virgen al matrimonio.

No, eso viene de parte de ella, o de su madre — la chica parecía confundida. — Mari es una chica ¿Romántica?

¡¿Romántica?!— repitió incrédulo Nino. — Romántico Adrien, si escucharas las cosas que hizo para tratar de conquistar a la chica de internet — la bloguera se vio interesada.

Y ¿Qué fue exactamente lo que…?

¡Olvídalo!— por ese lado se había acabado la conversación.

Está bien, pero dime… ¿Qué sabes sobre Adrien y Chloe?

¿Qué hay con ellos?

¡Tú sabes! Cada vez que salen… ¿Qué es lo que hacen exactamente? ¿A dónde van? ¿Qué tan seguido lo hacen y cómo se divierten?— el DJ sonrió divertido.

No sé nada — volvió a mentir.

¡¿Cómo que no sabes nada?! ¡Mentiroso!— el moreno parecía disfrutar la desesperación de su novia.

¡No lo sé!

¡Claro que lo sabes! Solo que no quieres decirme nada.

Exacto.

¡Nino!

¡Nena!— se burlaba. — ¡Chica! Ya no preguntes más, no te puedo decir nada sobre ellos, porque es asunto de ellos, punto.

Está bien — aceptó resignada la bloguera. — Sólo una cosa más y te dejo en paz.

¿Sólo una? ¿En serio?— la chica pasó por alto su mofa y continuó.

¿A ti no te molesta que tu mejor amigo se sienta atraído por los hombres?

¡Claro que no! ¿Por qué habría de molestarme?

Muchos muchachos llegan a incomodarse cuando se enteran que sus amigos son bisexuales u homo — Nino la vio confiado y con una sonrisa en su rostro.

Pues a este galán no, nena — se señaló a sí mismo. — A mí lo único que me interesa es que mis amigos sean felices — Alya sonrió complacida con sus palabras. — Y si Adrien sólo quiere relacionarse con hombres, yo le ayudaré a encontrar al más indicado — su novia de inmediato objetó esto último.

Te aplaudiría de pie por tus bellas palabras, pero tengo pensado casarlo con Marinette — las carcajadas por parte del moreno tomaron por sorpresa a la pelirroja.

¡Ja, ja, ja! ¡¿Y cómo piensas hacer semejante milagro si la chica no puede ni respirar con naturalidad a su lado?! ¡¿Y más ahora que sabemos que no le gustan los bisexuales?!

No tengo idea — admitió derrotada la bloguera. — Creo que mejor me voy a terminar de arreglar — ya iba camino a su recámara, cuando su padre le llama desde la cocina.

¡Alya! ¡¿Recuerdas a cuántos grados hay que prender el horno?!— sin siquiera mirar atrás, la chica respondió.

¡Hoy no sé nada! ¡Llama a mamá!

¡Pero es para tu fiesta!

¡Llama a mamá!— repitió rumbo a su cuarto, esquivando a sus hermanitas que corrían de un lado para otro con sus muñecos de peluche de los héroes de París. Juguetes aprobados por el gato y la Catarina para apoyar con una parte de las ganancias a obras de caridad.

El resto de la tarde la mayoría de nuestros amigos se la pasaron ocupados preparándose para asistir a la fiesta. Adrien por ejemplo, pensó que al ser domingo, día que no hay función de teatro ni clases de ningún tipo, estaría libre de hacer lo que se le viniera en gana, pero no fue así; su padre le agendó una sesión fotográfica importante para su empresa, por lo que no podía negarse; bajo promesa de poder asistir a la fiesta si se aplicaba en el trabajo, el lindo niño de ojos verdes se dispuso a darlo todo para llegar a tiempo con sus amigos; bueno, salir, comprar el regalo a su propio criterio y luego llegar al festejo.

Como había prometido la bloguera, instaló su propio celular en el mueble más alto de su casa, para empezar a transmitir la llegada de los primeros invitados. Varios de sus amigos y fans se conectaron desde las 6 para ver y criticar cada detalle de la fiesta. Los primeros en llegar fueron Juleka, Rosita Y Nathaniel.

BellaNoir: ¿Y esos quiénes son?

Chatbug: Sus regalos son pequeños.

Ladychat: Me gusta la gótica.

La fiesta continuaba con prometedor éxito. Un par de minutos después llegaron Iván y su novia Mylenecon una caja mediana de parte de los dos. Aurora llegó con un par de amigas, cada una con una bolsita de regalo de tamaño pequeño. A las 7:30 de la noche llegaron Tom Dupain y su hija; la pelirroja iba a reclamar a su amiga por su tardanza, pero cuando los vio entrar con un bello pastel de dos pisos color salmón con flores blancas de azúcar hechas a mano por la señora Sabine, olvidó por competo su queja. La joven mestiza de cabellos oscuros pudo notar que los presentes dieron una gran bienvenida al apetitoso postre y no a ella; la chica al parecer todavía era el centro de varias críticas.

¡LLEGÓ EL PASTEEELL!— anunció Nino por el micrófono haciendo que los invitados gritaran y aplaudieran contentos.

¡Siiiiiii!

BellaNoir: ¡Se ve delicioso!

Ladychat: Aún estamos a tiempo de llegar a la fiesta ¿Alguien sabe dónde queda?

Chatbug: Si lo supiera, ya lo habría publicado ¡Ja, ja, ja!

¡Es hermoso!— celebró la festejada de pie junto a Marinette y su padre.

Lamentamos mucho la tardanza — se disculpó el señor Dupain luego de dejar el postre en la mesa principal. — Hoy tuvimos muchos pedidos y la camioneta que nos prestan para las entregas se desocupó hasta ahora.

No hay problema — le aseguró Otis. — No lleva mucho la fiesta.

¡Qué alivio!— se alegró el repostero.

¿Nos acompañará señor Dupain?

No puedo, gracias; dejé sola a mi esposa en la tienda y debo regresar la camioneta.

Entonces nos veremos de nuevo en alguna junta escolar.

Es posible — luego se giró a su hija. — Entonces ¿Te quedarás a dormir?

¡Sí!— respondió Alya por la pelinegra. — Ya es tradición cada año — Marinette sonrió algo apenada.

Está bien, compórtate y acomídete.

¡Sí papá! ¡Hasta mañana!

¡Hasta mañana! Buenas noches — Tom se despidió de todos y se retiró, el señor Césaire volvió a la cocina y las chicas se fueron un momento a la recámara de la bloguera para dejar las cosas de Marinette; en el camino la joven repostera alcanzó a escuchar por parte de sus compañeros de clase y escuela, que su postura en el debate del viernes seguía siendo una gran controversia.

Siguen hablando de eso — exclamó fastidiada en la seguridad de la habitación. — ¡¿Hasta cuándo me dejarán en paz?!

Eres la chica del momento; incluso muchos me preguntaron si no vendría Chloe.

¡¿Qué?!

Querían un tercer round.

Pues se quedarán con las ganas — ansiosa de respuestas, Marinette preguntó. — ¿Ya llegó Adrien?

No, y no tienes ni idea de las cosas que averigüé de él.

Igual yo

¡¿Averiguaste algo?! ¿Qué?— la chica no lo pudo resistir más y gritó.

¡Se acuestan juntos!

¿Eh?

¡Chloe y Adrien! ¡Esa zorra se acuesta con mi Adrien!

¿Y de dónde sacaste eso?— la razón al fin llegó a la cabeza de Marinette. — ¿Acaso los seguiste anoche?

¡No! ¿Cómo crees? Yo…

¡No inventes! ¡¿En serio saliste de tu casa sólo para seguirlos después del teatro?!— la pelinegra no sabía qué decir. — ¡Amiga! ¡Eso es loco!— Marinette se rindió.

¡¿Y qué más podía hacer Alya?! ¡Me encuentro desesperada! Creí que el viernes sería nuestro día y ¡Tooodo salió mal! Por no sé qué razón se enfadó conmigo, se citó con esta bruja saliendo del show, función que por cierto sigo sin ver y ambos se fueron al hotel sólo para que esta ofrecida le diera sexo ¿Escuchaste? ¡La sucia zorra de Chloe Bourgeois se le regala cada vez que puede!— Alya no podía creer lo que escuchaba.

¡Eres increíble! Y no te lo digo en buen plan ¿Sabes?— Marinette la vio con tristeza. — En primer lugar no te aplaudo que hayas salido a espiarlo ¡Eso es creepy! Segundo, si se acuestan o no qué más te da.

¡¿Hablas en serio?!

Mientras no le digas nada y él no te lo proponga, el chico es libre de acostarse con quien se le venga la gana — esto no gustó nada a la pelinegra. — Punto que nos lleva a algo que descubrí esta mañana y te aseguro que dejará el asunto de Chloe Bourgeois fuera de toda discusión.

¿Qué sucede?— mientras las chicas hablaban en confidencia; Otis Césaire caminaba rumbo a la puerta para recibir a unos insistentes invitados, con la mirada buscaba a su hija sin éxito alguno.

¿Dónde demonios se habrá metido?

"¡Tock, tock, tock!"

¡Ya voy!— abrió el hombre encontrándose de frente con Alix, Max y Kim. — ¡Tú!

Eh… ¡Bu…buenas noches señor!— saludó el deportista con timidez escondiéndose detrás de sus pequeños amigos. — Linda casa — Otis les dejó entrar sin quitarle la vista de encima al joven, como un depredador tras su presa.

¿Y Alya?— preguntó Alix para llamar la atención.

Estaba por aquí — respondió el adulto retirando la vista de Kim para localizar a su hija, cuando se escuchó un enorme alarido.

¡ ¿QUÉ DIJISTEEEEEEE?!— todos en la fiesta se quedaron paralizados; las preguntas sobre lo ocurrido no se hicieron esperar dentro y fuera de las redes.

BellaNoir: ¿Qué ocurrió?

Ladychat: No tengo idea.

Chatbug: Creí que era parte de la canción ¿Habrá ocurrido un accidente?

BellaNoir: ¡Ojalá! Eso haría la fiesta más interesante de lo que es — luego de ubicar el origen del grito, Otis, Nino y varios de los invitados fueron hasta la habitación de Alya.

¡DEBES ESTAR BROMEANDO! ¡TIENES QUE ESTAR BROMEANDO!— gritaba y exigía casi en la histeria la pelinegra.

¡Oye, cálmate!— ordenó la festejada. — Fue lo que me dijo Nino.

¡ES UN MENTIROSO!— señaló furiosa.

¡¿QUÉÉÉ?!

¡TE VIO LA CARA! ¡SEGURO QUISO BURLARSE DE LAS DOS! ¡SÍ! ¡ESO! Seguro que fue eso — Alya no daba crédito a lo que estaba viendo.

No lo creo — Marinette la vio con seriedad. — Quiero decir, es posible que Nino nos haya querido hacer una broma, pero nunca a expensas de alguien más; y menos si se trata de Adrien, ellos son mejores amigos.

¡PERO ES OBVIO QUE NOS ESTÁ JUGANDO UNA BROMA! ¡ADRIEN NO ES NINGÚN…!— no pudo continuar con lo que sea que iba a decir, pues la puerta del cuarto se abrió de golpe dejando entrar al señor Césaire, a Nino y a varios de los invitados que se quedaron en el pasillo en espera de buena información.

¡¿Qué está pasando aquí?!

¡Ah, papá…!— se levantó la festejada. — ¡Nada! Nosotras…

¿Por qué gritaron? ¿Qué le sucede?— preguntó al ver a la repostera alterada, mirando fijamente a la puerta, perdida en sus miedos y pensamientos.

Eh…pues…— la bloguera vio a su padre, a Marinette y a toda la gente reunida afuera, era obvio que no se lo podía explicar en ese preciso momento, por lo que Otis agregó.

Arreglen lo que tengan que arreglar y salgan; tienes que atender a tus invitados.

Sí papá, ya vamos — la gente se retiró; Nino le miró con intensidad en busca de explicaciones, mismas que juró darle más adelante. Todos volvieron a la sala empezando a crear un sinfín de rumores. Ya estando a solas; Alya se dirigió a Marinette que lloraba amargamente.

Marinette — la chica de ojos azules levantó la vista para prestarle atención. — ¿Estás bien?— tomó asiento frente a ella.

¿Bien? ¡¿Cómo quieres que esté bien si me acabas de decir que Adrien es…?!— no se atrevió a decirlo.

¿Es qué?— quiso saber la pelirroja. — ¿Un homosexual? ¿Marica?

¡NO ES ASÍ! ¡ÉL NO ES ASÍ!

¿Entonces qué es?

¡NO LO SÉ!

¿Un desviado?

¡¿POR QUÉ INSISTES EN DECIR ESO?!

Porque me pareció que ibas a decirlo — Marinette la vio claramente disgustada.

¡Yo no discrimino a nadie Alya!— aseguraba molesta.

Pues no me lo pareció — insistió la bloguera.

¡Yo no estoy en contra de los homosexuales!

Siempre y cuando no estén tras tu hombre ¿Verdad?

¡Adrien es el hombre más hermoso de todo el planeta! ¡Es natural que la gente se fije en él!

Pero él tiene prohibido fijarse en ellos ¿No es así?

¡Por supuesto!— Alya la vio impactada. —Digo…si Adrien va a ser mi marido, obviamente no debe fijarse en nadie más.

Especialmente en hombres.

¡Sobre todo en hombres!— admitió después de tanta insistencia. —Es que yo…no puedo creer que alguien vaya por la vida gustando de ambos sexos a la vez ¡Es imposible! No lo creo.

¡Ay, Marinette! ¿Y ahora qué piensas hacer?

¿Con qué?— esta respuesta extrañó a la bloguera.

¿Cómo que con qué? ¡Con lo que me dijo Nino!

Nino está mal.

¿Y si no?— Marinette se vio atrapada. — ¿Y si es verdad que Adrien es bisexual?

No lo sé.

¡¿Cómo que no lo sabes?!

¡¿Qué es lo que quieres que te diga?!

¡Qué no te importa!

¿Qué?

¡Que no te importe que sea bisexual! Que seguirás adelante con todos tus planes, que te casarás con él y tendrán tres hijos, y un gato y el perro y el hámster.

No quiero un gato ¡¿Y cómo pretendes que siga adelante?! Yo; no es que no siga amando a Adrien, pero ¿Cómo confiar en él ahora que sé que está viviendo una doble vida?

¡¿Qué?!— pedía una buena explicación la bloguera.

¡Sí! ¿Cómo saber que los hombres que se le acerquen para hablar o pedirle un autógrafo sólo sea eso, un fan o un empleado? ¿Qué tal si a pesar de jurarme fidelidad absoluta tiene una recaída y se va con un…? ¡No podría soportarlo!— la pelirroja no lo podía creer. — ¡O peor aún! ¿Qué tal si estando juntos en, tú sabes, piensa en un hombre?

¡¿Es en serio?!

¡Sí! ¿Qué tal si estando en la intimidad desea hacerlo con un hombre y no conmigo? ¿Si mientras nos besamos quiere besar a un muchacho y no a mí? ¡Yo no podría resistirlo!— declaraba con rabia y lágrimas en los ojos. — ¡Alya! ¡¿Qué debo hacer?!— pedía auxilio de nuevo

Creo que antes que nada, antes que buscar una pareja, y principalmente, antes de tratar algo con Adrien — la pelinegra prestaba atención. — Creo que debes aprender mucho sobre sexualidad, en especial sobre orientaciones y aún más importante — Marinette escuchaba con interés. — Debes confiar en Adrien.

¿Acaso crees que no confío en Adrien?

Me lo acabas de decir — la joven mestiza solo pudo desviar la mirada avergonzada. — Adrien es un buen chico, pudo ser igual a Chloe y tratarnos con la punta del zapato cuando lo conocimos, pero no fue así.

Es cierto — admitió Marinette viendo que Alya se ponía de pie y caminaba rumbo a la puerta.

Así que no veo motivo para tanto drama; Adrien es un buen chico, será un buen novio y un excelente marido para quien logre enamorarlo — esto último extrañó a la joven pelinegra.

¿Para quién logre enamorarlo? ¿Acaso no crees que yo pueda hacerlo?— la joven morena frenó su camino rumbo a la puerta, para girarse y responder.

No lo sé, en éste preciso momento no sé si quiero que lo enamores — la joven china-francesa la veía boquiabierta. — No me lo tomes a mal, sigo siendo tú amiga, pero también lo soy de él — ya iba a dejar la habitación, cuando. — Y por cierto, antes que nada te pido que por favor no divulgues su secreto — Marinette la vio con sorpresa.

No pensaba hacerlo — Alya creyó en su palabra y se retiró dejando sola a la joven heroína. — Lo que menos quiero es que todos lo sepan — susurró para sí misma, pero igual Tikki alcanzó a escucharla desde su escondite en su mochila.

¡Ay, Marinette!— exclamó la pequeña kwami.

Cuando Alya llegó a reunirse con sus invitados, varios de estos le preguntaron lo que había pasado, obviamente no dijo ninguna verdad a nadie ¡Una araña! Fue su versión para semejante grito y de ahí nadie la pudo sacar. El reloj marcaba las 8:30 de la noche cuando Marinette salió de la habitación de su amiga; tratar de unirse a una fiesta donde nadie quería hablar con ella era inútil, por lo que fue a ocultarse a la cocina, donde se encontró al señor Césaire batallando con el horno.

¡Maldita porquería!— maldecía el hombre al aparato después de haber quemado una pizza y dos calzone.

¿Puedo ayudarle?— preguntó la joven pelinegra con una vocecita apenas audible.

¿Por qué no estás en la fiesta?

Nadie me quiere en ella — respondió con voz quebrada. — Y yo no quiero estar tampoco ahí — el guardián del zoológico dejó un momento su tarea y se dirigió a la jovencita.

¿Qué te sucede? Parece que alguien se te está muriendo. — la chica no pudo evitar más su llanto.

Es Adrien, está mal. — Otis trató de hacer memoria.

¿Adrien? ¿El modelo? ¿Qué es lo que tiene?— la chica no pudo evitar revelarle el secreto.

Le gustan, los hombres — el padre de su mejor amiga esperaba cualquier cosa menos eso.

¡¿Qué dijiste?!

A Adrien, le gustan los, chicos, le atraen los, hombres — decía entre sollozos; Otis parecía estar sorprendido y a la vez divertido.

¡Vaya! parece que gané la apuesta.

¡¿Qué?!

Es que, ya en serio ¡¿No lo has visto bien?!— exclamó metiendo otra charola de pizza al horno. — Esa cara, esos ojos grandes y brillantes enmarcados con largas y abundantes pestañas, de rosados y delicados labios; si le pones una peluca de cabello largo, un vestido, tacones y lo pones a dar una vuelta a la manzana, te aseguro que regresa con al menos cinco prometidos detrás de él ¡Ja, ja, ja!— furiosa, Marinette lo veía reír con ganas de ponerle de corbata la charola de pizza quemada que tenía a un lado.

No le veo la gracia — Otis notó el disgusto de la chica.

Está bien, disculpa — ya calmado agregó. — Así que… ¿El chico es gay, eh?— la pelinegra le dio la espalda, pero igual con voz llorosa respondió.

Algo así.

¿Cómo que algo así?— pidió saber al tiempo que iba a la puerta de la cocina, la cual tenía una puerta de resorte, de esas tipo cantina, pero completa. — ¡Alya!— llamó a su hija, quien estaba abrazada de un nuevo invitado. — Ya está la pizza ¡Ven por ella!

¡Ya voy!— gritó para luego dirigirse al recién llegado. — Creí que ya no llegabas ¡Mira la hora que es!

Lo siento — se disculpó Adrien. — La sesión de fotos se prolongó dos horas más y luego fui a dos tiendas a buscar tu regalo — se veía que venía directo del trabajo, pues llegó vistiendo un pantalón azul, una sudadera con capucha negra de cierre al frente en un material tipo impermeable; junto a una camisa de manga larga en gris pegado al cuerpo. la bloguera sonrió agradecida con su regalo en las manos.

Bueno, en ese caso te perdono — ambos rieron divertidos. — ¡Vamos, ven!— lo acercó a la mesa de bocadillos. — Debes probar todo lo que hay aquí ¿De acuerdo? Esta noche no hay dietas ¿Entendiste?— Adrien sonrió agradecido.

Está bien.

¡Chicos!— llamó la atención de sus compañeros de clase, Kim, Max, Nath, Juleka y Rosita; quienes estaban junto a la mesa de la comida. — Se los encargo ¿Sí? vean que coma de todo, iré a traerle una bebida.

¡Claro!— exclamó Nath bastante entusiasmado y con una gran sonrisa en su rostro.

¡De acuerdo!

¡No hay problema!— aceptaron los demás recibiendo con gusto al rubio en el grupo; al cual pronto se les unió Nino tomando del cuello a su mejor amigo.

¡Adrien Zoolander!— le saludó con una de sus acostumbradas bromas. — ¡Vamos! Hazme la carita, dame esos ojitos — le pedía que hiciera el gesto característico del personaje de Ben Stiller; el rubio lejos de molestarse, se echó a reír.

¡Ja, ja, ja! ¡Sabes que no puedo!

¿Es marca registrada?— se unió Juleka a la broma.

¡No!— respondió el modelo.

¡Le gana la risa!— lo delató Nino. — Siempre que lo intenta le gana la risa — los que estaban al pendiente en la mesa de bocadillos rieron divertidos, incluido el niño rubio. — Sigo pensando que debiste salir en Zoolander 2 — Adrien negó con la cabeza — Bueno, entonces en la tercera parte ¡Y como villano!

El villano de esas películas siempre ha sido Mugatu — le informó Max al DJ sin necesidad alguna de esta información; mirando a Adrien en busca de respuestas, Nino preguntó.

¿Tú papá se empeña en ser el malo de la saga, verdad?

Ya lo conoces, le encanta ser el centro de atención — las carcajadas sonaron fuerte en la mesa de bocadillos.

BellaNoir: Parece un chico divertido — comentaba con respecto al joven modelo.

Ladychat: ¡Dios, lo amo!

Chatbug: Es gay.

Ladychat: ¡No estés molestando Chatbug!

Entonces el chico es gay — continuaba la charla de Otis y Marinette en la cocina. — Pues ni modo, te buscas otro y listo ¿Para qué estás llorando?

¡Noo! ¡¿Usted no entiende?! ¡Adrien es el hombre de mi vida!

Pero si es homosexual ¿Cómo quieres que te haga caso?

¿Quién es homosexual?— preguntó Alya entrando en la cocina.

El tal Adrien — respondió Otis extrañando a la morena.

¡Adrien no es homosexual! ¡Es bisexual!— tanto padre como hija miraron a la pelinegra en busca de explicaciones.

¡Tú me dijiste que era gay!— reclamó el guardián del zoológico a la repostera.

¡Y lo es!

No — la frenó Otis. — Ser bisexual no es lo mismo que ser gay.

Pero yo leí en las redes…

No, no, no niña — la frenó de golpe el adulto. — La bisexualidad como la homosexualidad y las demás orientaciones, todas son únicas y diferentes, son también un regalo de la madre naturaleza a todos los seres vivos, tanto en el reino animal como en el humano; incluso en las plantas hay diversidad; cada una con su propio nombre y forma de vida; no puedes decir que ser gay y ser bisexual es lo mismo.

¡Pero no es natural que un hombre ame a ambos sexos a la vez!

¡Claro que es natural! Un hombre puede amar de igual manera a otro hombre o a una mujer, todo depende de la relación sentimental más que de la sexual.

¿Usted trata de decirme que…Adrien podría llegar a amarme? Digo ¿A serme fiel sin que se fije en un hombre?— el guardián la miró un tanto dubitativo, pero igual respondió.

No sé si amarte a ti en exclusiva, pero sí, de que puede quedarse con una mujer y serle fiel, puede; igual que quedarse con un solo hombre y serle fiel a él, todo depende del mismo chico y de la relación de pareja — la joven pelinegra parecía comprender, pero igual insistía en cierto punto de interés personal.

Pero ¿Y si se le llega a antojar un hombre mientras esté casado?— tanto la hija como el guardián la miraron impactados.

Es posible — respondió Alya por su padre. — Así como a un hetero casado se le antoja otra mujer y viceversa; lo importante aquí es que tan fiel será cada uno con su pareja, ya te lo había dicho antes.

Entonces ustedes creen…— preguntó Marinette un poquito esperanzada. — ¿Qué aún pueda tener un matrimonio sano con Adrien?— tanto Otis como Alya la miraron asombrados.

¿Qué quieres decir con "Matrimonio sano" muchacha?— preguntó el padre.

Parece que a Marinette no le gustan los "Desviados"— respondió la morena mirando fijamente a su mejor amiga; quien estaba sorprendida por la clase de palabras ocupadas para seguirle reclamando su postura ante la sexualidad.

Yo no tengo problemas con los homosexuales — declaró con seriedad la pelinegra. — Lo que no tolero es que alguien guste de ambos géneros a la vez, me parece deshonesto para ambas partes — los Césaire la miraron con interés. — Sé que Adrien atrae las miradas de todos, de hombres y de mujeres por igual sin importar sus edades; lo que no me gusta es que le corresponda a ambos a la vez ¡No lo tolero!— admitió. — ¡Él es perfecto! Él no juega con los sentimientos de nadie, él es digno de confianza — tomando sus últimas palabras, Alya preguntó.

Si sabes que es digno de confianza…— o al menos lo intentó.

¡Por eso no creo que sea así!

¿Y si lo es?— ayudó el hombre a su hija — Y si el chico es bisexual ¿Lo dejarás en paz?— Marinette lo pensó un momento.

Hay algo en lo que he estado pensando — los presentes prestaron atención. — Leí que solo deben decidirse.

¡Insistes en eso!— la joven mestiza no daba crédito a lo que estaba viviendo.

Si consigo que esté contento y satisfecho de este lado — empezó a explicar con una tímida sonrisa. — Si logro que Adrien solo se vea con mujeres —

¡¿Qué?!— gritó Alya sorprendida.

No estás hablando en serio niña — expresaba divertido Otis.

¡Sí!— continuaba de manera animada. — Si Adrien sólo se ve con mujeres, si estuviera bien…

¿Atendido?— le ayudó el guardián.

¡Así es! Si lo consigo ¡Adrien se quedaría heterosexual permanentemente!— la joven franco-china guardó silencio unos momentos como si esperara una felicitación por parte de sus oyentes, en lugar de eso, Alya gritó.

¡ ¿ACASO ESTÁS LOCA?! ¡La sexualidad no se maneja así! Y si así fuera ¿No crees que al estar con tantas mujeres, desearía después a un hombre?— la joven Dupain se vio preocupada. — ¿No crees que deberías hacerlo al revés? ¿Llenarlo de hombres para que solo al final quiera a una mujer?— padre e hija se divertían de lo lindo con la psique de la niña.

¡Ja, ja, ja! ¡Eres un demonio Alya!— exclamó entre risas su padre. — ¡Ya no confundas más a esta pobre criatura! No ves que el futuro harem del tal Adrien pende de un hilo.

¡Ese es un buen punto!— volvió a tomar la palabra la bloguera. — Cuando dijiste que sólo se viera con mujeres ¿Te referías a tener a más de una?

Yo…

¿Compartirás a Adrien sólo para mantenerlo hetero?

Yo…— la Catarina parecía confundida. — Eso no, no lo sé; no sé qué voy a hacer, pero te aseguro que la familia que siempre he visto a su lado será una realidad — la determinación con la que fueron dichas estas palabras, dieron mucho qué pensar a los Césaire — ¿Sabes si Adrien ya llegó?— Alya la vio confundida.

De hecho, sí, está afuera con los muchachos, por eso vine, para llevarle una bebida y de eso hace ya bastante — la joven de ojos azules sonrió ante la atractiva oportunidad.

¡Excelente! Seré yo quien lo atienda — de inmediato se dirigió a la ponchera, para ser inmediatamente interrumpida por su mejor amiga.

Esa me parece una mala idea.

¿Por qué?

En primer lugar, aún está molesto contigo por lo que dijiste el viernes — Marinette la vio sorprendida.

Lo había olvidado.

Y segundo ¿Recuerdas la última vez que le compraste una bebida para entablar con él una conversación?— la pelinegra se puso toda roja.

Tropecé y se la tiré encima — reconoció avergonzada.

¿Entonces…?— esperó la pelirroja una respuesta correcta de su parte, pero.

¡Esta vez no fallaré!— le aseguró tomando un vaso y llenándolo de la refrescante bebida roja. — De esto depende mi futura y perfecta familia con el chico más bello de todo el mundo ¡Esta vez no fallaré!— repitió llevando la bebida consigo y cruzando la puerta; unos segundos después.

¡SPLASH!

¡AY NOOOO!— gritó la pelinegra aterrada.

¡No puede ser!— repitió la pelirroja saliendo junto a su padre de la cocina y llegando de frente al alboroto. — Lo hizo otra vez.

¡Ay, no, no, no, no!— gritaba la mestiza al verse frente a su "Futuro esposo" quien estaba completamente mojado del pecho a las rodillas con el ponche de frutas. — ¡No puede ser otra vez! ¡No de nuevo!

BellaNoir: ¡No inventes!

Ladychat: ¡¿Quién es la tarada?!

Chatbug: Ni idea, pero te aseguro que pasará a la historia gracias a este show.

¡¿Qué diablos pasa contigo?!— reclamó Nathaniel de pie a un lado de Adrien algo salpicado de lo que le tocó al modelo.

Eso dejó de ser gracioso tres vasos atrás — le señaló Kim a su compañera de clases. Otis miró a su hija.

¿Tres vasos?

Con este ya son seis las veces en las que Marinette le ha tirado una bebida encima.

Increíble — opinó el único adulto de la fiesta, mirando cómo la joven repostera tomaba un puñado de servilletas para tratar de limpiar la enorme mancha roja en la ropa de diseñador del chico. Obvio que era un caso perdido.

¡Lo lamento! ¡Lo siento! No quise…

Está, bien…— respondió el rubio claramente conteniendo su furia contra la niña. — Fue un, accidente — finalizó con amabilidad y una exhalación llena de frustración. — Tendré que retirarme a casa.

¡Nooo!— gritaron Marinette y Nathaniel, para luego verse a los ojos, obviamente extrañados de la reacción del otro.

No creo que sea necesario — tomó la palabra el pelirrojo en busca de una buena solución; pues no quería que se fuera. — Tal vez — meditó un momento. — Tal vez Alya pueda prestarte algo de ropa.

Eso iba a decir — señaló Marinette en voz apenas audible, pues estaba más interesada en prestar atención al joven dibujante.

¡Claro!— se escuchó a la festejada. — Vamos a mi cuarto y…

Gracias Alya — la interrumpió el rubio. — Pero necesito más que solo un cambio de ropa.

Puedes ducharte aquí — ofreció la morena. — No contamos con todos los lujos que hay en tú casa, pero sí tenemos agua caliente — le guiñó un ojo al modelo con el fin de convencerlo y divertirlo a la vez, pero este declinó su ofrecimiento.

Muchas gracias Alya, pero prefiero irme a casa.

Viejo — tomó la palabra Nino. — Cámbiate aquí, si no te sientes seguro, te prometo que cuido la entrada del baño — Adrien sonrió agradecido con su mejor amigo, quien comprendía el por qué se negaba a quedarse.

Gracias amigo, pero prefiero irme — era claro que no había manera de hacerlo cambiar de parecer. — Gracias por la invitación Alya.

¿No volverás?— preguntó la bloguera a pesar de saber la respuesta — Pero no hemos cortado el pastel.

Lo siento, no creo que me dejen volver — y la verdad ya no tenía ganas de regresar, estaba molesto. — Espero que se sigan divirtiendo, buenas noches — se despidió para luego ir a la puerta seguido de cerca por Nath, Kim y Nino.

Te llevamos a tu auto — ofreció el DJ.

Gracias — se retiraron los cuatro sin que Marinette pudiera evitarlo; y vaya que deseaba impedirlo.

¡NO LO PUEDO CREER!— gritó desesperada la pelinegra. — ¡¿Qué diablos pasa conmigo?!— ninguno de los que la estaban observando podía darle una respuesta satisfactoria; y no la esperó de todos modos, pues casi de inmediato se fue tras ellos para volver a disculparse con el que parecía seguir siendo el amor de su vida.

¡Viejo!— tomaba la palabra Nino en la banqueta mientras llegaba el chofer con el auto. — No puedo creer que lo haya vuelto a hacer.

Ya con esta van seis vasos que te tira encima — agregó Nath irritado. — Esto va más allá de solo ser despistada.

No puedo creer que no le hayas dicho lo que se merece — se escuchó por parte de Kim. — Si fuera yo, ya le habría gritado hasta de lo que se iban a morir sus padres.

Eso sería grosero — opinó Adrien analizando los daños recibidos en su ropa.

No — opinó Nath. — Eso sería natural, en especial después de ser bañado con seis diferentes bebidas; no creo que sea bueno para ti reprimirte.

Yo no me reprimo.

¡Claro que lo haces!— lo delató Nino. — Cualquiera de nosotros habría gritado un sinfín de improperios, pero tú sólo apretaste los dientes y te tragaste el coraje; eso a la larga te puede hacer daño.

Nino tiene razón — tomó la palabra Nathaniel, preocupado por el chico que le gusta. — No es bueno para ti, te puedes enfermar — Adrien guardaba silencio, agradecido con sus amigos, pero debía guardar las apariencias; debía ser un niño bueno por su padre y su apellido.

Gracias…estaré bien — ya nadie pudo decir nada más, el coche llegó y se estacionó frente al niño de rubia cabellera, mientras este se despedía de sus amigos, el guardaespaldas y chofer bajó y le abrió la puerta. — Buenas noches chicos — antes de que el joven modelo pudiera subir, Nathaniel dio un paso al frente y logró tomarle de la mano derecha.

Adrien — ambos chicos se vieron un momento a los ojos. — Cuídate — pidió el niño de cabellos de fuego a su adorado. El joven modelo dijo sí, con un leve movimiento de cabeza, sin poder retirarle la vista de encima. Cuando el chico ya se hubo retirado, el joven dibujante no pudo liberarse de los comentarios de sus dos acompañantes.

¡Uuuuuuuhhhhh!— exclamaron el DJ y el deportista, sonrojando al pequeño de cabellos de fuego.

¡¿Qué fue eso?!— inició Nino.

¡Eso es amor!— le siguió Kim.

¡No es cierto!— Nath trató de despistarlos.

¡Claro que sí!— insistió Lê Chien. — Soy bueno detectando los amores secretos — Nino lo apoyó.

¡Cierto! Ya ves a Iván y Mylene.

Sí, lo sé…quién puede olvidar a Corazón de piedra — le recriminó el dibujante a modo de defensa; las carcajadas por parte del DJ, no se hicieron esperar.

¡Ja, ja, ja! ¡Es cierto! — le apoyó Nino divertido.

Ok, eso no me lo esperaba, pero deben admitir que están juntos desde entonces y también que gracias a eso aparecieron Ladybug y Chat Noir — sus amigos no podían creer lo que estaban escuchando.

¡¿Ahora resulta que gracias a ti tenemos héroes en la ciudad?!— gritaba Nino su pregunta.

Eso parece.

En ese caso — tomó la palabra Nath. — También debemos agradecerte por Hawkmoth — el joven Lê Chien ya no parecía tan orgulloso.

Bueno, este, yo…— las risas se volvieron a dar entre los muchachos, bajo la estricta mirada de la pelinegra, quien los había seguido con la intención de volver a disculparse con Adrien, y no se acercó para verle interactuar con sus compañeros de clase.

Esto no me gusta nada — murmuró para sí la jovencita.

Adrien llegó a casa sin problema alguno, y como era de esperarse nadie salió a recibirlo, el único que lo acompañó rumbo a su recámara reclamando una y otra vez la ausencia de su rebanada de pastel, fue Plagg, que no le perdonaba haberse ido de la fiesta sin su porción de todo lo que estaba en la mesa. "¡Al menos hubieras traído mi parte, al menos hubieras traído mi parte!" alcanzaba a entender el joven modelo más de una vez; la verdad, Adrien no prestaba mucha atención a la criatura negra, ya que todo el camino estuvo pensando en lo que pasó afuera del apartamento de Alya, ese pequeño momento con Nathaniel, podía sentir aún en sus manos la suavidad y calidez del breve contacto que tuvieron; fue algo breve, pero le gustó, y mucho.

Al entrar a su recámara, puso de inmediato el modo cinema de su nuevo proyector; un aparato instalado en el techo del pasillo del segundo piso para proyectar cualquier tipo de imagen, tv, internet, y películas a las ventanas cuando estas están cerradas para ser usadas a modo de pantalla; así su habitación se convierte en una sala de cine personal.

Luego de ordenar que se proyecte la fiesta de Alya desde su Ladyblog; Adrien se metió a bañar, desde la regadera podía escuchar gracias a los altavoces que ya se estaba cortando el pastel.

¡Aahh!— volvía a quejarse Plagg. — ¡Esa rebanada era mía!— señalaba. — Y esa también ¡Y esa!

Adrien no prestaba mucha atención al kwami que revoloteaba frente a la enorme pantalla de cine; después de bañarse, usando una toalla grande color azul rey para secarse el cabello, el rubio modelo fue directo a la cama para poder ver la fiesta de su amiga; acostarse tan temprano le pareció un poco extraño, se suponía que debía ir al patrullaje más tarde, pero su compañera dijo que se tomara la noche y definitivamente le haría caso.

Cómodamente recostado en su cama, el niño de cabellos de oro veía la fiesta de su amiga, la cual ya empezaba a abrir sus regalos. La joven bloguera abría y mostraba a la cámara lo que sus amigos le habían traído; la gran mayoría eran hechos por ellos mismos. Los primeros fueron Rosita, Juleka y Nathaniel.

Rosita le hizo un perfume, su familia tiene un negocio de perfumería y ella deseaba convertirse en la mejor en el mercado gracias a las extravagantes fragancias de su propia autoría; su regalo para Alya, fue un perfume en botella de cristal rosado con aroma a Hamburguesa; Juleka que gusta de todo lo oscuro y su familia tiene una juguetería, hizo una muñeca con temática de la famosa Ladybug, solo que zombificada; y Nath por su parte le obsequió una USB con imágenes para su blog. Tanto Adrien desde su cama, como los invitados en la fiesta comentaban animados estos presentes.

Las siguientes fueron Aurora, Mireille y sus amigas, todas regalaron pulseras o aretes con la temática de mariposas blancas, catarinas o huellitas verdes de gatitos. Alya agradeció a cada una mostrando los presentes a la cámara de su celular, mismo que estaba siendo sostenido por su novio Nino. Blogueros y fans subían sus opiniones cada vez que la pelirroja mostraba un presente. Adrien apenas prestaba atención a lo que escribían, pues el sueño ya lo estaba venciendo.

Había muchos más regalos por abrir, pero todos pidieron que se abriera el de Adrien, pues este venía en un elegante envoltorio y seguro no era hecho a mano como la mayoría, no por él al menos. "¡Ábrelo, ábrelo, ábrelo!" pedían los invitados y Alya de inmediato los complació.

La caja era algo grande, 40 o 50 centímetros de alto, envuelta en un papel blanco con líneas doradas, azules y verdes, decorado con un bello y ancho moño en rojo. Con cuidado la festejada retiró el listón e intentó hacer lo mismo con el papel, más que nada para crear un poco de suspenso a los espectadores, pero cuando aparecieron seis letras negras formando la palabra "Cámara", el asombro fue para otra.

¡No es cierto! ¡No lo puedo creer!— empezó a destrozar el papel, descubriendo la imagen de un paisaje y también de una... — ¡AAAAHHHHHH! ¡ES UNA CÁMARA, ES UNA CÁMARA, UNA CÁMARA!— gritaba mostrando la caja libre de envoltorio a todos los presentes y también a los que miraban por la red. — ¡TENGO UNA CÁMARA PROFESIONAL! ¡UNA CÁMARA!— gritaba emocionada, para luego soltarse a llorar. — ¡No lo… puedo… creer!— de inmediato le abrazaron sus amigos y familiares.

¡Felicidades!— le gritó Kim.

¡Es preciosa!— aseguró Mylene.

BellaNoir: ¡Perra afortunada!— escribía uno de sus competidores en el chat.

Ladychat: ¡Es preciosa!

Chatbug: ¡Quiero una igual! Debo invitar a ese chico a mi próximo cumpleaños.

¡Sácala de la caja!— pedía Max.

¡Sí!— le apoyó Alix. — ¡Veamos cómo se ve!— ya empezaba a calmarse la bloguera, aunque su rostro seguía empapado en lágrimas.

¡Sí Alya!— pedía también Marinette. — ¡Vamos a verla!

¡Sí, sí! pero antes — se ponía de pie la bloguera. — Quisiera llamar a Adrien para agradecerle el regalo.

¡Y vaya que debes agradecerle!— exclamó Max que veía su teléfono casi aterrado, pues había buscado el precio del presente en la web. — ¡Esa cosa vale más de 50.000 Euros!

¡ ¿QUUUUÉÉÉÉÉÉÉ?!

¡¿ESTÁS BROMEANDO?!— gritó Alya mirando a su amigo de anteojos.

¡No estoy jugando!— le mostró el teléfono donde estaba la página oficial de la cámara que ahora descansaba en su mesa.

¡NO LO PUEDO CREER!— gritó horrorizada la bloguera. — Debo llamarlo, debo agradecerle ¡Un teléfono! ¡¿Alguien tiene un teléfono?!

¡Lo tienes en la mano!— le recordó Marinette que no había devuelto a Max su aparato, cuando se disponía a escribir el número del celular; se paralizó.

¿Cuál es su número? ¡Olvidé su número! ¡Nino!

¡Cálmate nena!— le pidió el novio retirando el celular de su mano.

¡¿Qué haces?!

Evito que cometas una locura.

¿Qué quieres decir?

Digo que cualquier cosa que quieras decirle lo haces mañana en la escuela — la bloguera no parecía de acuerdo con el DJ, pero. — En este momento te aseguro que ya está dormido, si lo llamas lo vas a despertar — Alya se frenó de inmediato.

Es cierto — admitió descorazonada. — ¡Ahhh!— se quejó. — Debería estar aquí para agradecerle; y el pastel, ya no le pude dar pastel ni… — Marinette no pudo evitar sentirse culpable.

Lo siento, yo…

Ya mañana le agradecerás — interrumpió Otis. — Y le llevarás también pastel y pizza — esto agradó a su hija.

¡Tienes razón!

Por ahora guarda ya tú regalo ¿Quieres? Para continuar con la fiesta.

Está bien — aceptó Alya retirándose con la cámara a su habitación.

El resto de la fiesta continuó sin problema alguno; como era de esperarse, los regalos que siguieron se vieron muy minimizados gracias a la cámara profesional. Los invitados comieron y se divirtieron hasta pasadas las doce de la noche, la única que se quedó fue Marinette, quien no veía a qué hora su amiga se iría a dormir para ella poder salir a patrullar.

¡Esta cosa es simplemente maravillosa!— gritaba sobre su cama mientras leía la pantalla de su laptop y el manual que venía en la caja. — Aquí dice que es excelente sacando imágenes con cualquier tipo de luz y trabaja de día y de noche — luego leyó la propaganda de la cámara en internet. — Dice también que mi nueva cámara capta asombrosas escenas de acción a alta velocidad con un rendimiento eficaz y disparo en serie de alta resolución con un zoom de 65x y más de 20.2 megapixeles, la cámara dispara haciendo el menor ruido posible ¡¿Puedes creerlo?! ¡Podré capturar en vídeo de alta definición las batallas de Ladybug y Chat Noir y ni siquiera sabrán que estoy ahí!

Lo que nos faltaba — murmuró la pelinegra acostada en el suelo, en una colchoneta y varias mantas a modo de cama — ¡Alya! ya deberías estar dormida, es tarde, mañana tenemos escuela…y yo tengo que salir a patrullar antes de que se haga más tarde — esto último lo dijo para sí misma y para la pequeña figura roja que la escuchaba desde la ventana.

¡Lo sé, pero no puedo! ¡Estoy tan emocionada con mi nueva cámara que quisiera salir ahora mismo a buscarlos y grabarlos en su patrullaje!

Dudo que hoy haya patrullaje — murmuró Marinette a la almohada. — Ahí dice también que las baterías de "Tu nueva cámara" deben cargarse por 12 horas. — una verdad que la mantenía segura en casa.

Es cierto — aceptó con tristeza. — Pero aún no me puedo dormir, tengo mucho por leer del manual y también por compartir en las redes ¿Sabías que mi nueva cámara también tiene wifi y que puedo manejarla a control remoto, incluso por internet? ¡Podré subir mis vídeos de inmediato a mi blog! ¡Mis seguidores están que arden!— la pelinegra se recostó dándole la espalda, resignada a no poder salir esa noche.

Lo siento Tikki — dijo sin voz mirando hacía la ventana. — Si tan solo pudiera hablar con Chat y decirle que no puedo cumplir con mi palabra — Marinette esperó lo más que pudo, Alya no se durmió hasta después de las 2 de la mañana, cuando la pelinegra ya estaba profundamente dormida. Esa noche París estuvo desprotegida, pues ambos héroes se quedaron en cama.

Lunes por la mañana, inicio de escuela. Marinette llegó junto con su amiga al salón de clases, temprano para variar y no sin antes preparar un enorme paquete de comida para Adrien por parte de la misma bloguera y sus padres en agradecimiento por tan esplendido regalo; como se había ido temprano de la fiesta, la señora Césaire le preparó y cuidó personalmente una pequeña pizza de cuatro rebanadas, un calzone de champiñones con jamón y mozzarela, unas papas fritas, una copa grande de fresas con crema y dos enormes rebanadas de pastel, mismas que bien repartidas alcanzaban para cuatro personas; sin olvidar también dos hotdogs con la receta de sal-salchicha de la señora Césaire.

¿Traemos todo Marinette?— preguntó la bloguera desde su asiento, revisando los platillos preparados para su rubio amigo. — ¿No olvidamos nada?

Solo que Adrien es modelo y dudo que se acabe todo lo que le cocinaron — se burló la joven repostera, Alya la miró divertida.

Qué simpática; recuerda que por tu culpa se fue temprano de la fiesta y no alcanzó a probarlo todo.

Lo sé — admitió apenada su compañera.

¡Hola chicas!— las saludó animadamente Nino llegando a su asiento. — ¿Y eso?— señaló la bolsa con estuches de plástico.

Mamá le preparó un pequeño almuerzo a Adrien ya que se fue temprano de la fiesta y por el regalo que me dio — le mostró Alya a su novio la bolsa con al menos cinco recipientes dentro, el moreno no pudo evitar soltar la carcajada.

¡¿Almuerzo?! Todo eso lo alimentará al menos dos días.

Quizás la semana completa, ya ves que come poco — le siguió la broma la bloguera, cuando.

Nino.

¿Sí Marinette?— parecía no querer tocar el tema de nuevo, pero necesitaba hacerlo.

Es… ¿Es cierto, lo que le dijiste a Alya?— ambos chicos la miraron con sorpresa. — Que Adrien es… — no podía repetirlo.

Sí, es verdad — le aseguró el joven DJ. — El mismo Adrien me lo dijo — la joven repostera palideció al escuchar de la mismísima fuente, que la información que Alya le había facilitado era genuina.

No puede ser — susurró dejándose caer en su asiento. — No lo puedo creer.

Yo no le veo lo malo — opinó el joven de lentes sin que la mestiza dijera algo al respecto.

Ni yo tampoco, pero Marinette es… — Alya no pudo terminar de exponer su punto, pues vio que su amigo modelo llegaba al salón de clases. — ¡Adrien!— le llamó la pelirroja bajando casi de un salto los pocos escalones que habían para llegar a su pupitre, y abrazarle con todas sus fuerzas. El joven de ojos verdes estaba impactado.

Ho, hola… ¿A qué se debe este…?

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS!— le gritó y volvió a estrechar entre sus brazos. — ¡Muchas gracias por mi cámara nueva! ¡Muchas gracias!— Adrien sonrió contento.

Fue un placer, solo quiero que… — intentó decirle algo importante, pero Alya no había terminado.

¡No puedo creerlo todavía!— el rubio esperó un momento. — ¡Era lo que más quería tener desde que abrí mi Ladyblog! ¡ ¿Alguien te lo dijo?! ¡ ¿Cómo lo supiste?!

Me pareció lo más lógico, ya que siempre grababas con tu celular.

¡Está increíble!— continuaba gritando. — Creí que con mi nuevo celular, las imágenes serían buenas, pero con ésta cámara ¡Mi canal será lo máximo! ¡Me veré como toda una profesional!

Sí, sobre eso Alya…

¡Me muero de ganas por usarla ya!

Alya — llamaba su atención el joven modelo.

¡Cómo me gustaría que apareciera un akuma ahora mismo!— no había de otra.

¡Alya!— levantó la voz el joven de ojos verdes logrando al fin su atención.

¿Sí?

Precisamente hablando de akumas, lo que quiero al darte esta cámara, es que estés a salvo — tanto la pelirroja como su novio y su mejor amiga prestaron atención. — Este aparato tiene el zoom más potente que pude encontrar para que no estés corriendo riesgos al seguir a los akumatizados.

Pero es obvio que los siga para poder…

¡Pero no tan cerca!— agregó Nino apoyando a su mejor amigo.

Adrien tiene razón — aportó Marinette. — Ninguno de nosotros quiere que te lastimen al estar tan cerca de las batallas, ya incluso te han usado como rehén — Alya sabía que era cierto, pero no quería dejar de arriesgarse.

Entiendo, entiendo; pero esto me apasiona, me gusta capturar las batallas, llevar la noticia a mi blog, poder llegar a descubrir las identidades de nuestros héroes y del villano ¡Informar a los demás!

Y por ello quiero que no corras riesgos innecesarios — volvió a tomar la palabra Adrien. — No sé si sea correcto desenmascarar a Ladybug y Chat Noir, pero sí quiero que no vuelvas a ser rehén de nadie; por ello te pido que utilices esta cámara en una distancia prudente ¿De acuerdo?— la bloguera sonrió agradecida.

¡Aahh! — suspiró. — Haré lo posible — Adrien la analizó con la mirada por un par de segundos, para luego sonreír.

No me la creo del todo, pero fingiré que sí — un nuevo abrazo se dio al final de estas palabras.

¡Muchas gracias Adrien!

Fue un placer — alcanzó a responder luego de que lo soltara la pelirroja.

¡Por cierto!— la bloguera llegó a su asiento y tomó la enorme bolsa que traía. — ¡Mira! Te traje un pequeño almuerzo.

¡¿Qué es todo esto?!— preguntó mirando dentro de la bolsa.

Mamá quiso agradecerte el regalo que me diste y a la vez darte algo de lo que no probaste por irte tan pronto — esto último sonrojó de nuevo a Marinette.

Lamento lo del ponche — se volvió a disculpar.

Está bien — respondió Agreste para luego prestar atención a su pequeño tesoro.

Hay pizza, calzone, fresas, papas, salchichas y pastel — le mostraban tanto Nino como Alya a su amigo, mientras Plagg desde la mochila ya se hacía agua la boca.

¡Esto es increíble, gracias!

Luego de terminar un día de clases atareado, y de compartir sin quererlo su abundante almuerzo con sus amigos y kwami; vino una tarde llena de ejercicios y ensayos para nuestro rubio protagonista. Como siempre, desde el día que Agreste fue contratado para la obra, Nathaniel se tomaba un descanso de sus propias labores para sentarse frente al escenario y perderse por completo en los ágiles y divinos movimientos de baile de Adrien. Mientras el chico de dorada cabellera practicaba una de las escenas de baile de la obra junto a la maestra de baile, varios hombres en trajes elegantes, productores de la obra, la directora y los padres de los protagonistas se reunían para una importante junta; esto habría pasado inadvertido para la pareja de chicos antes mencionada, de no ser por el suplente, Barnett.

¡ERES UN INCOMPETENTE!— todos los que estaban en el escenario y en las butacas detuvieron sus labores para prestar atención a un lado del escenario. — ¡UN ESTÚPIDO! ¡ ¿CÓMO PUDISTE ACEPTARLO?!— gritaba el chiquillo a todo pulmón y sin miramientos.

¿Qué sucede?— preguntó alguien para luego reunirse con todo el personal en la salida izquierda del escenario, por donde se podía apreciar al joven Barnett gritando furioso a su propio padre.

No exageres — se defendía el hombre sin darle nada de importancia a la conducta de su hijo y mucho menos al porqué de su explosión. — Igual vas a seguir trabajando y te pagaran lo mismo por menos días ¿Cuál es el problema?

¡¿Cuál es el problema?! ¡ ¿CUÁL ES EL PROBLEMA?! ¡¿ACASO NO TIENES LA MÁS REMOTA IDEA DEL PROBLEMA AQUÍ?! ¡Ahora me verán menos que antes! ¡ESE ES EL PUTO PROBLEMA! ¡IMBÉCIL!— lejos de hacerlo callar y enseñarle que esa no era la manera de hablarle a su padre, el adulto lo miró como si estuviera haciendo una rabieta por no comprarle una golosina en el supermercado y dio media vuelta para retirarse. Dejando atrás al mocoso explotando literalmente de ira. — ¡AAAHHHHRRR!— gritó furioso para luego mirar a sus compañeros y dedicarles una mirada asesina; en especial a su competencia. — Maldito seas — murmuró para luego retirarse.

¿Pero qué sucedió?— preguntó la actriz que hacía de maestra en la obra.

Ya lo conoces, está loco. — comentaban los actores y tramoyistas más cercanos a ella.

¿Escuchaste cómo le habló a su padre?— preguntó Nathaniel a su niño favorito, para iniciar una conversación. — Si hiciera lo mismo a mi padre, terminaría colgado junto a las luces sobre el escenario.

Igual yo — le siguió Adrien. — Por cierto, quería pedirte algo, si no es problema para ti — el pelirrojo lo miró sorprendido y con una gran sonrisa en los labios.

¡De ninguna manera! Pídeme lo que quieras — dijo con una gran sonrisa y rubor en sus mejillas. Adrien, apenado dijo.

Hay algo que necesito resolver esta noche y necesito que me consigas algo.

Lo que quieras — el rubio le dedicó una brillante sonrisa de agradecimiento.

Como era lunes, no había función de teatro, solo ensayos; por lo que al terminar el joven Agreste se retiró a su casa a terminar sus deberes de la escuela y por supuesto, a prepararse para ir de patrullaje con su compañera de batallas; esa noche de una vez por todas se decidiría el futuro para la heroica pareja. Las primeras manzanas con las que iniciaba el dúo su vigilancia fueron llevadas de manera rápida y eficiente. Extrañamente la hora del descanso llegó pronto, Chat ya estaba en la torre Eiffel esperando a la Catarina con el fin de llegar a una conclusión.

¡Buenas noches mi lady!— la saludó al verla llegar. — Quisiera agradecerte por la noche de ayer — la joven de rojo y negro se vio apenada.

¿De… anoche…?

¡Así es! Debo aceptar que me hacía falta — admitió sonrojado el minino. — Me siento mucho mejor — la chica de ojos azules sonrió complacida al saber que había ayudado a su compañero, pero ahora menos se atrevería a decirle que no salió a patrullar, y que incluso le habría gustado que la supliera.

Me alegra saber que te ayudó — el silencio se hizo un momento entre los dos niños, Chat trataba de tomar valor para preguntarle algo y ella por su parte, buscaba la manera de crear con su compañero alguna forma de comunicación para casos de emergencia estando en sus formas civiles, como la de anoche, pero de qué manera se lo podría exponer sin que piense que quiere algo más. Debía hacerlo ahora o nunca.

¡¿Sabes?! ¡Quisiera decirte algo!— iniciaron ambos al mismo tiempo; luego se echaron a reír ante tal sincronía. — ¡Tú primero!— continuaron. Chat levantó la mano.

Tú primero.

Está bien, yo…— inició la pelinegra. — Estaba pensando que deberíamos tener una manera de comunicarnos cuando somos civiles — el chico gato la miró confundido. — Para casos de emergencia — Chat sonrió con picardía.

Creo saber la solución.

¿Ah, sí?

Sí, bueno — inhaló y exhaló para agarrar valor, cosa que no gustó para nada a la mariquita, pues ya se imaginaba lo que iba a pasar. — Quisiera…— sí, era eso.

No, no de nuevo — susurró la heroína.

Bueno, sé que has estado teniendo problemas con ese chico que te gusta, y…— se explicaba apenado. — Me preguntaba si, si quisieras salir conmigo — dijo al fin extendiendo la mano y mostrando lo que parecían ser dos tarjetas color blanco con rojizo.

Chat, yo…— la joven de rojo no le veía de frente ni parecía interesada en lo que el chico gato quería decirle, de hecho, parecía fastidiada por tener que volver a tocar el tema de las citas. — Sabes que nosotros dos solo podemos ser…— se giró para decirle esto de frente, cuando vio que el rubio le presentaba un regalo. — ¿Qué es eso?— preguntó curiosa.

Bueno…— Chat recogió el brazo para ver mejor su propio presente. — He visto lo mucho que rondas el teatro y pensé que te gustaría ir conmigo a…— al oír la palabra "Teatro" la chica abrió los ojos a todo lo que daban y le arrebató lo que tenía en las manos ¡Por todos los cielos! ¡No lo podía creer! Eran dos bellos y bien cuidados boletos para para la obra de su gran amor; la pelinegra lucía en su rostro una enorme sonrisa, al verla Chat tomó un tono de voz más confiado y preguntó. — ¿Debo tomar esto como un sí?

¡Ay por todos los cielos! ¡NO LO PUEDO CREER!— miró ambos tickets de arriba abajo, el título de la obra, el número de asiento, sellos y hologramas para comprobar que fueran auténticos. — ¡ESTO ES INCREÍBLE! ¡¿SON DE VERDAD?! ¡¿EN VERDAD SON BOLETOS PARA…?!— la obra de Billy Elliot en primera fila. — ¡AAAAHHH!— gritó eufórica la pelinegra sin dejar de ver las entradas. Chat sonrió satisfecho consigo mismo y continuó con su invitación.

Entonces cómo…— pero no pudo avanzar mucho.

¡Por todos los cielos Chat!— le miraba impactada con los boletos en las manos. — ¡¿Cómo conseguiste éstas entradas?! Están agotadas desde hace mucho tiempo y son carísimas.

Tengo mis secretos — presumía de manera seductora. La joven sonrió aún más eufórica si esto era posible.

¡Eres increíble!— el minino se vio entusiasmado con esta descripción.

Entonces…— volvió a invitarla. — ¿A qué hora paso por ti o dónde prefieres que nos vea…?

¡¿Puedo llevar a una amiga?!— Chat Noir guardó silencio, pues no pareció comprender del todo su pregunta.

¿Disculpa?

¿Puedo llevar a una amiga?— repitió la Catarina ocultando parte de su rostro con los dos tickets; Chat seguía sin entender.

¿Una amiga? Pero, sólo hay dos entradas; a esta hora sería imposible conseguir…— como que estaba entendiendo. — Quieres decir… ¿Te…te refieres a…tú y ella…?— sin quitar su sonrisa la joven heroína dijo sí con un vigoroso movimiento de cabeza. — Pero yo…

No podemos…Chat — aquí venía una vez más, la mariquita de nuevo estaba usando ese tono de voz con el que acostumbraba decirle que no podía haber nada serio con ella. — Sabes que entre nosotros sólo puede haber una relación de amigos…— el joven rubio desvió la vista claramente disgustado. — Somos compañeros en una misión, no podemos revelar nuestras identidades al otro.

Pero si fuéramos pareja, una pareja formal.

Pero no lo somos, no podemos, yo ya tengo a alguien — escuchar esto le dolió al felino.

Pero creí que tenías problemas con él.

Bueno, se ha presentado algo inesperado; pero, estoy segura que lo resolveremos para bien — era inútil.

Entonces — el minino se veía triste. — ¿Es definitivo? Tú y yo, sólo seremos…— sentía que la voz se le extinguía.

Así es Chat, sólo seremos amigos — finalizó apenada por la situación. — Lo siento — ambos guardaron silencio por varios segundos. Ladybug esperaba no haber lastimado demasiado a su amigo con su sinceridad, pero ya le había dicho en otras ocasiones que nada podía haber entre ellos, no debió insistir; luego de lo que pareció una eternidad, el chico gato habló.

Yo… — la joven de rojo prestó atención — Lamento haberte puesto en esta situación de nuevo — dijo rápido antes de que no pudiera pronunciar ninguna palabra. — Creí que había una… oportunidad, yo…sólo quería...

Lo entiendo — el silencio se hizo de nuevo, más que nada porque el apenas podía hablar y ella quería darle su espacio.

Yo… — Chat volvió a tomar la palabra. — Discúlpame, te aseguro que no volveré a molestarte — le sonrió tristemente. — Esta fue la última vez; ya entendí — la joven heroína le vio muy apenada.

Chat — el niño de negro la miró con las orejas pegadas a su dorado cabello. — Te agradezco todo lo que haz hecho por mí, y lamento mucho no poder corresponderte — el héroe le dio la espalda. — Eres un gran chico, y hay miles de jovencitas suspirando por ti ahí afuera — la pelinegra lo tomó de los hombros para girarlo y verle a la cara. — Sé que encontrarás a la adecuada, y que serás muy feliz a su lado — Chat le miró a los ojos un poco más animado.

Gracias, y…lamento haberte puesto en esta situación tan incómoda de nuevo — su amiga sonrió con ternura, demostrando que no había problema. — Tal vez…tengas razón — trató de verse animado. — Es posible que mi pareja ideal esté… esperándome — Ladybug sonrió animada en señal de apoyo. Una vez más guardaron silencio. La niña de ojos azules avanzó hasta quedarse de pie a su lado, mirando la ciudad.

Estoy segura que encontrarás a la chica correcta para ti.

A la chica correcta ya la encontré — la miró de reojo por un momento. — Pero me rechazó — la pelinegra parecía apenada, no sabía si debía decirle algo, pero Chat continuó en tono decidido — Ahora me toca buscar al joven ideal para mí. — la pelinegra quedó en shock.

¿Qué dijiste?— el rubio se sonrojó, estaba nervioso, pues iba a dar un gran paso.

Yo…soy bisexual — la heroína de rojo y negro palideció.

¡¿Que eres qué?!— el chico gato sonrió y se llevó una mano al cabello.

Bisexual, me gustan las chicas y los chicos por igual — la Catarina estaba muda, al verla tan contrariada, preguntó. — Acaso… ¿Te molesta?— Marinette parpadeó varias veces para salir de su asombro.

¡¿Qué?! ¡No! ¡Yo, solo…! No sé qué decir — mintió. Chat la vio preocupado.

Te molestó.

¡No es eso!— quería asegurarle. — Es solo que, me tomó por sorpresa — sonrió para verse más normal. — Siempre coqueteando a diestra y siniestra, nunca imaginé que estabas abarcando ambos sexos — esto sin duda hizo reír mucho al niño de negro, lo cual ayudó a la mariquita a salir del radar.

Sólo coqueteaba con otros cuando me rechazabas, te lo aseguro — la miró con total seguridad. — Siempre fuiste mi único objetivo amoroso, lo demás solo fue para tratar de ponerte celosa.

¿Celosa?— preguntó divertida.

¡Lo sé! Nunca funcionó — para este momento ambos rieron divertidos. — ¡En fin!— dijo casi como un grito para al fin cambiar el tema. — Creo que debemos volver al patrullaje.

Es verdad — luego recordó al ver que seguía sujetando los boletos. — ¡¿Y los boletos?!— le mostró la pelinegra a su rubio amigos las dos entradas, para luego poner unos ojos que claramente decían lo que quería que dijera. Adrien sonrió con ternura.

Te los regalo — el rostro de la heroína se iluminó por completo.

¡ ¿Es en serio?!

Sí, consérvalos, a mí no me interesa ir al show — la pelinegra no lo podía creer.

¡Oh, por dios Chat, gracias, gracias, gracias!— brincaba de felicidad. Adrien suspiró resignado.

Haré mi ronda y me devolveré a casa.

¡De acuerdo!

Buenas noches…Ladybug — se despidió ya sin llamarla suya.

Buenas noches Chat Noir — correspondió su compañera con una sonrisa, para luego quedarse sola en la emblemática torre.

Sin desearlo en verdad, Adrien cumplió con su parte del patrullaje, para luego ir por fin a casa. Como de costumbre el chico entró por la ventana del baño, en su cuarto seguía sonando el sistema de cine a todo volumen, tal y como lo había dejado para que creyeran que estaba en su habitación. Luego de darse una ducha, el joven modelo se metió a descansar en su jacuzzi, mientras disfrutaba del cálido hidromasaje, meditaba en lo que acababa de pasar.

Una parte de él estaba triste, había perdido en definitiva la oportunidad de ser algo más para la chica de rojo y motas, ya estaba más que claro que la heroína tenía a alguien más, un joven o una chica como había dicho Nino, ya no le importaba; él ya era historia, si el destino se empeñaba en que fueran uno, la conquista ahora tendría que venir por parte de ella.

¿Estás bien?— preguntó el pequeño felino negro a su protegido, dejando un momento su queso en el lavabo.

Eso creo — respondía el chico dentro de su tina.

Estás muy callado y sereno — el niño lo vio de reojo. — La verdad pensé que estarías…

¿Destrozado, llorando? ¿Qué apenas llegara a casa desearía cortarme las venas?

Pues…sí — el joven suspiró.

Debo admitir que me siento triste, pero, por otra parte, me siento optimista— esto gustó al ser mágico.

¿En serio?

Sí, yo, creo que es hora de avanzar — Plagg voló quedando frente al rostro del modelo. — Yo, estoy seguro que alguien más me está esperando.

¡Sí!— exclamó el kwami entusiasmado.

Y es hora de encontrarlo.

¡Aaaahhhh!— revoloteó el gatito alrededor de la cabeza del niño. — Así que "¿Encontrarlo, eh?" ¿Acaso irás ahora por un chico? — Adrien sonrió apenado.

Creo que tengo una oportunidad ahí.

¡Chico! Creo que tienes oportunidades en todos lados — ambos rieron, pasando un rato agradable. Relajado gracias al jacuzzi y usando una toalla mullida color rojo vino para secarse el cuerpo y lo más posible el cabello, Adrien se dirigió a su habitación con el fin de meterse en la cama; de pronto escuchó que abrían la puerta de su cuarto. Grande fue su sorpresa, cuando vio entrar a su padre.

¡¿Papá?!— el niño le veía caminar hacia él mientras estaba de pie en el umbral de la puerta del baño. Obvio que a ninguno de los dos les incomodaba la desnudez.

Pausa — ordenó Gabriel al sistema, de inmediato el sonido del vídeo cesó, dejando paralizado a Jagged Stone en el enorme ventanal a modo de pantalla de cine. — No entiendo por qué tienes tan alto el volumen.

¿Qué haces aquí?

Vine a ver si ya estabas acostado, pues mañana tienes función de teatro — esto extrañó al pequeño.

¿Mañana? no, mañana es el turno de Barnett, los martes son…

Hoy hubo una reunión en el teatro — comenzó a explicarle al tiempo que veía qué tan mojado estaba el cabello de su hijo.

Eso escuché — Gabriel tomó la toalla de las manos de Adrien y continuó secándole la cabeza; el niño sonrió oculto bajo la tela.

El alcalde tiene invitados muy importantes y uno de estos es un empresario teatral de Nueva York muy influyente, personalmente André (El alcalde) pidió que fueras tú quien diera la función para estas personas — Adrien comprendía a qué se estaba refiriendo, pues el padre de Chloe ya le había adelantado algo.

Así que ¿Por esa razón estaba tan enojado Barnett?

A su padre ni siquiera le importó que no participara mañana, siempre y cuando no disminuyera su salario.

¿Salario?

Esas fueron sus palabras — dejando un momento al niño con la toalla en la cabeza, Gabriel se dirigió a la cama y empezó a prepararla. — Un encanto de muchacho — señaló con sarcasmo. — Lo sacó de su madre, al parecer ella es tan ambiciosa como él; esa fue la impresión que me dio al conocerla en los primeros días de la obra.

Ahora entiendo por qué se enojó — opinaba el joven mientras iba al baño a dejar la toalla. — Los martes y los miércoles son sus días.

A la cama — ordenó el padre, Adrien obedeció para ser arropado de inmediato. — A dormir, no quiero que te desveles en internet ni con películas; no quiero ojeras ni fallos por estar somnoliento.

Sí, papá — respondió con cansancio, pues esta petición no era para nada algo nuevo.

Buenas noches — se despidió Gabriel para después ordenar al sistema de cine, retirar los vídeos de Jagged y proyectar el programa de relajación número 1. El cual consistía en varias imágenes espaciales, planetas y nebulosas de colores cubriendo todas las paredes del cuarto ambientada con música instrumental clásica en un volumen moderado.

Buenas noches — respondió el niño dejándose llevar por el espacio sideral. Ya que se quedaron solos, y antes de que el chico se durmiera, Plagg salió de su escondite para tomar su lugar en la almohada junto al chico.

¡Vaya suerte la nuestra! Ahora resulta que actuarás para Ladybug mañana por la noche — se escuchó un refunfuño como respuesta por parte del humano. — Es una pena que no sepa que tú eres Chat Noir, así sabría de lo que se perdió — esto último Adrien lo agradeció con una pequeña sonrisa, pues el sueño ya lo estaba invadiendo.

Ella así lo quiso y debemos respetarlo — alcanzó a decir para luego caer en un tranquilo y agradable sueño. Plagg vio que su minino ya dormía tranquilo y con cuidado empezó a tomar su lugar.

Sé que debemos respetarlo, pero algo me dice que esa chica sólo nos dará problemas cuando se entere.

Fin del capítulo 4.

PD: La cámara no me la inventé, sí hay aparatos con ese tipo de zoom, con wifi y muchas cosas más; y sí, al menos en México están a más de $50.000 pesos, en Euros, el aparato me imagino sale creo más caro.