La Serpiente Y El Tejón
Draco había notado a Cedric en cuanto las reuniones para ayudar a Harry, empezaron a incluir al Hufflepuff. No sabía exactamente qué es lo que le llamaba la atención de Cedric. De hecho, no fue sino hasta cuando cumplió los 13, que descubrió que sentía cierta atracción por Neville, pero Nev era demasiado amigo suyo como para intentar algo más allá de una amistad.
Tuvo este "sueño" donde Neville lo besaba y lo arrastraba a un rincón oscuro del castillo y Draco sentía algo duro contra su pierna y de repente, él también se "sentía" duro y su abultado miembro, cubierto por su pantalón, se frotaba con el de Neville que seguía igual que él suyo, cubierto por el pantalón.
Neville entonces se abría el pantalón y Draco hacía lo mismo y cuando se liberaron de la apretada ropa, sus miembros se encontraron y ambos estaban frotándose contra el otro, sus caderas se encontraban y ambos chicos estaban sudando copiosamente y Nev entonces lo besaba, con hambre y pasión.
En su sueño, Nev lo estaba acariciando por todos lados y en la realidad, sus manos estaban subiendo y bajando por su miembro y su vientre y finalmente, tanto el Draco de su sueño, como el de la realidad, tuvieron su primer orgasmo.
Draco se despertó de ese sueño sabiendo dos cosas, una, que Nev era ardiente pero fuera de sus sueños, no podría haber nada entre ellos, y dos, que él mismo era tan gay como las túnicas de Dumbledore.
Entonces, sabiendo su sexualidad, no le extraño darse cuenta de que se sentía atraído por Cedric. El chico era guapo y amable, atento, caballeroso, buen estudiante y en general, el chico perfecto… para cualquier chica. Incluso tenía un club de fans.
Por eso estaba confundido cuando Cedric lo veía con "cierta" mirada, y luego le sonreía coquetamente. Seguro que no estaba siendo más que amable, si eso debía ser. Se repetía continuamente Draco. No había manera de que ese lindo Hufflepuff se fijara en un Slytherin. ¿O sí?
Fue después de una reunión para la segunda tarea del Torneo de los Tres Magos, que Cedric le pidió unos minutos para decirle algo. Draco se quedó atrás y en cuanto todos se fueron, Cedric se acercó a él y simplemente lo beso.
Era el primer beso de Draco y Cedric era simplemente muy bueno con sus labios. Para Draco el beso fue perfecto. Cedric se separó de Draco y le dijo que le gustaba mucho. Draco no estaba seguro de que sucedía, pero sabía que Cedric no le era indiferente.
Pronto, ambos estaban robando momentos donde podían besarse y en un par de ocasiones, Cedric hizo algo con su boca que simplemente elevó a Draco hasta las nubes. Cómo podía el imaginar que la boca de su "casi-novio" podía hacerle eso a su miembro.
Cedric jamás fue más allá de ese punto y cuando pasó lo del cementerio y el retorno de sin-nariz, Cedric supo que debía decirle a Draco como se sentía y le dijo "Te Amo", una tarde frente al lago. Draco supo que él también estaba enamorado de Cedric y prometieron escribirse durante el verano y continuar su noviazgo. Cedric dijo que le pediría permiso a su tutor de cortejarlo y Draco estaba feliz.
Cartas llenas de poesía, palabras dulces y algunas otras… llenas de descripciones de que quería hacerle a Draco, fueron enviadas por Cedric a su lindo novio, haciendo suspirar, ruborizar y siendo usadas como material masturbatorio por el adolescente de 15 años que era Draco en el momento en que las cartas comenzaron a llegar a sus manos.
Cuando cumplió los 16, Draco se tomó a sí mismo una fotografía y se la envió a Cedric como respuesta a una carta bastante ardiente. Cedric casi se va de espaldas cuando vio la foto de su dragón, en una pose muy sugerente y lasciva, vistiendo solo un ligero y unas medias negras y en su cuello, una bufanda de Hufflepuff. Cedric en verdad que amaba a su dragón y su mente tan sensual. Los 17 no podían llegar lo suficientemente rápido.
Luego de eso, la guerra comenzó y lo único que mantenía a Cedric ecuánime, era la idea de que pronto podría estar junto a Draco, que todo lo que estaban haciendo para derrotar a Voldemort, tendría su recompensa una vez que el malvado mago fuera vencido.
Cedric no se equivocó, la guerra había terminado favorablemente para el bando de la luz, y ahora estaba por casarse con su adorado dragón. Incluso su padre terminó aceptando que Draco era un buen chico y aunque jamás iba a dejar de querer nietos, ya no estaba tan obsesionado con las expectativas sobre su hijo. Cedric era, después de todo, su único hijo y lo amaba por sobre todas las cosas.
Todos sus amigos y familiares estaban en su boda y fuera del "Sí, acepto", Cedric apenas recordaba nada, excepto lo mucho que deseaba estar a solas con Draco. Así que, en cuanto sintió que ya habían pasado suficiente tiempo en su propia boda, y luego del pastel, arrastró a Draco hasta los jardines y los apareció a ambos en su nuevo hogar.
—Bienvenido a nuestra casa, amor—Dijo Cedric, mientras Draco miraba alrededor, complacido con su sala, que fue lo primero que vio.
Draco soltó a Cedric y empezó a correr por todo el lugar, diciendo lo increíble que era su casa. Luego Draco fue hasta Cedric y empezó a arrastrarlo hacia el piso superior—Vamos, quiero saber cómo es nuestra habitación—.
No se necesitó más y ambos estaban corriendo hasta el piso superior. Apenas atravesaron el umbral, ya estaban quitándose la ropa.
—He esperado mucho tiempo mi dragón—Dijo Cedric mientras iba dejando besos por el cuello de Draco—He esperado tanto para poder verte así—.
—¡Ahh! —Gimió Draco bajo las atenciones de su esposo—Yo… también… —.
Draco empezó a ser tendido en la cama y ya solo faltaban sus bóxers por ser quitados. Cedric los empezó a sacar con parsimonia, como si estuviera desenvolviendo un regalo el día de navidad. Su dragón era simplemente hermoso, y era todo suyo.
Cedric entonces terminó de desnudarse y cubrió con su cuerpo a Draco quien ya estaba retorciéndose, buscando frotar su cuerpo contra el de su esposo. Cedric fue dejando un rastro de besos y mordiscos en la nívea piel de su esposo, marcándolo como suyo, dejando que su cordura se fuera de paseo.
Había deseado tanto este momento que dolía.
Sin perder tiempo, Cedric fue hasta la mesa de noche y saco el lubricante, y observó que Draco sacaba un vial de su túnica que quedo arriba de la otra mesa de noche. Descorcho el vial y bebió el contenido.
—¿Qué era eso amor? —Preguntó Cedric, genuinamente curioso. Draco se sonrojó y tenía esta cara de felicidad.
—¿Recuerdas la poción que el profesor Snape creo? ¿La que permitió que Sirius tuviera sus propios hijos con Remus? —Cedric abrió los ojos.
—¿Tomaste la poción de fertilidad? —Draco asintió—¿Por qué? ¿Pensé que querrías esperar? —Draco negó con la cabeza.
—Siento que hemos esperado mucho y quiero que tengamos bebés—El sonrojo de las mejillas de Draco era de lo más adorable.
Cedric se acercó, con el lubricante en una mano y beso a su dragón—Y yo quiero que tengamos bebés, todos los que quieras—Draco sonrió y volvió a besar a Cedric, dándole a entender que estaba listo.
Cedric acomodo a Draco de forma cómoda, contra las almohadas de la cama y coloco un par debajo de sus caderas. Abrió el bote de lubricante y embadurno sus dedos, llevando el miembro de su esposo a sus labios y empezó a distraerlo, chupando con fruición mientras sus dedos exploraban más hacia el sur y llegaban hacia la fruncida entrada.
Draco se retorció cuando sintió el primer dedo entrar, pero se distrajo muy fácilmente por la hábil boca de su esposo y no notó mucho cuando el dedo explorador empezó a resbalarse dentro y fuera de él.
Siseo de placer cuando fueron dos los dedos que entraron y casi deliraba cuando tres dedos juntos empezaron a embestirlo y daban con un punto que lo hacía sentir estrellas detrás de sus ojos. Su esposo estaba preparándolo cuidadosamente y le fascinaba.
Draco gimió de decepción cuando los dedos fueron retirados pero entonces observó que Cedric se colocaba en medio de sus piernas y lo miraba con amor y deseo. Era la hora. Cedric alineó su miembro dolorosamente erecto y cubierto de mucho lubricante y empujo dentro de Draco.
Había sido tan cuidadosamente preparado, que Draco no sintió mucho dolor, apenas una molestia y Cedric terminó de enfundarse en su dragón sin problemas. En cuanto estuvo pegado a Draco, Cedric volvió a besar a su esposo, mientras este se acostumbraba a tener su miembro dentro.
—Te amo—Draco lo decía sinceramente. Amaba a su esposo completamente, con locura. Y quería tener a sus bebés.
—Yo también te amo mi dragón—Cedric supo instintivamente, que podía moverse y saco su miembro casi hasta sacarlo y embistió con cuidado.
Draco hecho su cabeza hacia atrás, disfrutando plenamente de sentir a su esposo dentro suyo. Una y otra vez, Cedric se hundía dentro de Draco, sintiendo como era estrechado por su esposo, reteniéndolo más fuerte cada vez, estaban tan cerca… y cuando estalló el placer, ambos se sintieron tan conectados y en paz.
Esa noche volvieron a amarse dos veces más, Draco insistiendo que debían hacer eso, muchas veces más, si querían encargar un bebé. Cedric solo estaba ansioso de complacer a su dragón.
Fue hasta el cuarto mes de su "exilio" en su hogar, que el hechizo de diagnóstico salió positivo y Draco se lanzó a los brazos de Cedric, gritando de alegría "¡Tendremos un bebé!". Aun así, no salieron hasta el sexto mes luego de su boda, y solo porque necesitaban víveres y aprovecharon para anunciarle a sus familias y amigos que pronto serían tres en su familia, con una improvisada reunión en casa de los padres de Cedric.
La visita no tardo mucho, ya que Draco le dio cierta mirada a Cedric y paseaba delante de él, contoneando sus caderas y dándole una vista perfecta de su trasero. Cedric no tardó mucho en deshacerse en excusas y arrastrando a Draco hacía el flu, llegaron a su casa, cayendo en la mullida alfombra que habían instalado frente a la chimenea, cerrando el flu y desnudándose, todo eso en tiempo récord.
No sabían si era por el tiempo que esperaron, o porque eran naturalmente "cachondos", no es que les importara la causa en realidad. Cedric y Draco pasaron mucho tiempo conociéndose en la forma más física e íntima posible.
