Tuerca
Kagome miraba preocupada en la dirección donde se encontraba el joven. Se mordía el labio, le sudaban las manos… Y la billetera.
—¿Es grave?
Escuchó un ligero quejido, el sonido de algo rozar el piso y finalmente el muchacho se mostró ante ella. Aún acostado en el suelo, debajo del enorme vehículo.
—Afortunadamente no, solo tiene algunas partes sueltas —se incorporó y la miró a los ojos mientras se limpiaba las manos con un trapo viejo—. Requiere mantenimiento, con suerte estará listo en cinco días. —Kagome se mordió el labio nerviosa, ¡No podía quedarse cinco días sin auto!— Aunque por usted lo tendré listo en dos días, solo porque es linda.
El hombre le guiñó un ojo coquetamente y ella le sonrió mientras se ruborizaba. No era la primera vez que escuchaba ese tipo de comentarios de su parte.
—¿Pero qué cosas dice?
Sonrió con arrogancia al verla avergonzada, le gustaba ver sus reacciones de chiquilla a pesar de ser una mujer hecha y derecha.
—Vuelva aquí el martes, lo tendré listo para entonces.
Volvió a tumbarse en la áspera lona debajo suyo y se arrastró debajo del automóvil. Observó los numerosos fierros, cables, tornillos y tuercas. Justo cuando estaba por tomar la llave francesa al lado de su cabeza la dulce voz de su clienta llamó su atención.
—Le agradezco por ser tan bueno conmigo, señor Taisho. Créame que he buscado muchos mecánicos, pero no hay nadie como usted —el peliblanco asomó su cabeza para poder mirarla y le sonrió.
—Me halaga.
—Es la verdad. Casi todos buscan sacarme dinero o dejan el auto peor de lo que lo encontré.
—Bueno… —salió de debajo del coche y se encaminó a una pequeña mesa donde reposaban varios tipos de herramientas— Tiene mala suerte con su auto y me sentiría mal si no la ayudara.
Kagome se detuvo a mirarlo con cierta curiosidad. Era verdad, desde que se compró su primer auto —hace ya más de un año—, no había dejado de llevarlo al mecánico. Era un modelo relativamente nuevo, por lo que no debería de tener problemas. Sin embargo, eran cada vez más extraños y recurrentes. Primero fueron las correas, luego el aceite del motor, le siguieron los frenos, la palanca de cambio se atoraba, el volante era demasiado duro… La lista seguía y seguía. Ya estaba harta de tener que pagar tantos arreglos, si esto continuaba entonces no tendría otra opción más que vender el dichoso auto. Volvería a la bicicleta, lo juraba por su billetera. Pero… miró disimuladamente la dirección en la que se encontraba el joven mecánico. Revolvía una caja de herramientas buscando una pinza más pequeña y eso le dio tiempo de admirarlo. La camisa cuadrillé color rojo, estilo leñador, le quedaba bien y el hecho de que las mangas estuvieran arremangadas hasta los codos lo hacía ver muy sensual, sugerente. Tenía manchas de grasa en el rostro, al igual que en el pantalón de mezclilla* color celeste. Se veían viejos, pero le sentaban bien.
—¿Ocurre algo?
Casi se atraganta con su propia saliva al toparse con aquellos ojos dorados en medio de su intensa exploración. Estaba tan avergonzada que ni siquiera se dio cuenta de que aquel joven le sonreía altivamente al descubrirla con las manos en la masa.
—E-entonces, vuelvo el martes ¿No?
—Sí, en la tarde estará listo.
—Bien, nos vemos. Muchas gracias por todo.
—Nos vemos…
Esperó a que la chica saliera por la puerta de su garaje mientras se limpiaba las manos nuevamente. Era joven y linda, llamó su atención desde el primer momento en que la vio. Aquella tarde de enero en la que trajo el vehículo a su taller. Normalmente habría solucionado el problema a medias o le habría cobrado un pequeño "extra" solo para aprovecharse. No fue capaz de hacerlo, claramente. Miró de soslayo el auto y sonrió mientras arrojaba el andrajoso trapo al piso.
Fue capaz de algo mucho peor, era un sinvergüenza… Pero, ¿Qué otra forma tenía de volver a verla? La tuerca en la palma de su mano fue la respuesta. Tal vez era chantajista e inmoral sacarle pequeñas partes al auto para que la azabache no tuviera otra opción más que traer el vehículo al taller, pero era su única opción. Ya había descubierto que se llamaba Kagome, que vivía sola en un departamento ubicado en el centro de la ciudad. En cuanto lograra reunir el valor suficiente para pedirle el número de teléfono, dejaría aquella infantil jugarreta.
¡Lo juraba como que se llamaba Inuyasha Taisho!
FIN
Mezclilla: Jean. En mi país le decimos "jean", pero no sé si alguien se sentirá incómodo con el término o si lo desconoce. Por eso decidí poner "mezclilla" como sinónimo. La próxima utilizaré la palabra "jean" porque ya expliqué su significado xD
Quiero que sepan que voy a entrar al reto "Fickers unidas para llevar el canon hasta la cima", en el cual me nominó una hermosa lectora :D así que estén atentosss
Me encantaron sus comentarios ¡Me alegra saber que disfrutan esto tanto como yo! c:
Kagura Higurashi: ¡¿En serio te leíste casi todos mis fics en solo dos días?! Wowowowoooo, ¡Me siento tan halagada! Dime, ¿Cuál fue tu favorito hasta ahora? Me refiero a tu fic favorito y a tu drabble favorito (el drabble puede ser de este libro o del anterior). Espero seguir recibiendo comentarios de tu parte ;)
Tengo malas noticias: Abandonaré el long-fic "¡Otra vez!" por falta de material, información, tiempo, etc. No quiero forzar un final donde ya no se sienta el amor y dedicación que tienen los otros capítulos. Tal vez un día retome el proyecto, pero por ahora prefiero abandonarlo porque es imposible terminarlo antes de que llegue abril y tampoco quiero dejarlos seis meses esperando por un capítulo de pésima calidad y extremadamente corto :s
Terminaré mi otro long-fic de los perros y escribiré todos los drabbles para finalizar el reto anual antes de tiempo. Espero que puedan entenderme. Hoy, siete de marzo, tengo una reunión en la universidad y eso solo me recuerda que se agota el tiempo. Ah y, por cierto, ¡El trece cumplo dieciocho años! Así que ya están avisados, los que quieran saludarme son libres de hacerlo ;)
¿Les gustó este drabble? ¿Qué opinan? ¿Cuál fue su favorito hasta ahora? ¿Por qué? Puede ser de este libro o el anterior :o
Hasta pronto, besitosss ¡No olviden comentar! Quiero saber lo que les pareció este drabble ;)
7.3.19
