Nadar

Kagome presionó más su espalda contra el borde de la piscina pública mientras buscaba desesperadamente a Sango con la mirada.

—¿Por qué demonios tiene que ser castaña como todos y no una mujer rubia? Así sería más fácil encontrarla —masculló.

—¿Dijiste algo, linda? —Kagome levantó la mirada. Sus ojos pasaron por el fornido pecho que se imponía ante ella hasta situarse en aquellos orbes dorados que la miraban con picardía. Arrugó el ceño con molestia y trató de apartarlo de su cuerpo.

—Nada que te importe.

—Vamos, ¿Por qué eres tan hostil?

Sintió que una gran mano se posaba en su cintura desnuda y comenzaba a realizar suaves caricias con el pulgar sin atreverse a ascender o descender. Kagome tragó saliva con dificultad. ¿Quién la había mandado a quedarse sola en esa inmensa piscina? ¿Dónde demonios estaba Sango? Y, más importante, ¿Cómo se sacaba a ese tipo de encima?

Recordaba haber salido de la piscina para dejar cargando su teléfono en el auto de su amiga. Al regresar no la encontró y, mientras nadaba entre la inmensa multitud, un picaflor había osado abordarla. No lo negaría, era guapo. Vestía un short para el agua, sin nada más que lo cubriera. Sus ojos parecían tener una luz propia que los iluminaba desde el interior, su sola mirada logró encandilarla lo suficiente como para seguirle la conversación olvidándose por un momento de la persona que había estado buscando solo instantes atrás. La había arrinconado contra el borde de la piscina para tener mayor privacidad, según él. En cuanto comenzó a tocarla por debajo del agua algo en su mente hizo click. ¡Momento! Era un completo desconocido que, de un momento para acá, comenzaba a tocarla con la mayor familiaridad del mundo. Y eso sin mencionar que su amiga debía estar en algún lugar entre esa multitud de gente, buscándola.

—¿Qué dices si un día vamos a tomar un café?

La voz grave y segura de aquel hombre la devolvió a la realidad. Notó que sus manos ya no se encontraban en su cintura sino que acariciaban sus muslos con familiaridad. ¿Quién se creía?

—Disculpa… emmm…

—Inuyasha —completó.

—Eso. Discúlpame, pero soy una mujer ocupada, Inuyasha.

—No hay problema, linda. Podemos...

—Kagome —corrigió. ¿Ni siquiera se tomaba la molestia de aprenderse su nombre?

—Bueno, Kagome —canturreó—, podemos vernos un día que estés desocupada. Un fin de semana, un día que no tengas nada en tu agenda... —sus manos, ásperas pero gentiles, subieron abruptamente hasta acariciar descaradamente el valle entre sus pechos utilizando únicamente el dedo índice— o el día de los enamorados.

La mujer parpadeó de forma involuntaria. Cierto, dentro de poco sería el día de los enamorados. ¿Acaso pensaba proponerle un encuentro vulgar en un hotel como a una mujer cualquiera? Tomó la mano del hombre, que no había dejado de acariciarla, y la sacó de su pecho. Se sentía expuesta, pero al mismo tiempo el hecho de ser seducida por un completo desconocido —que no era para nada desagradable a la vista— la hacía sentir sensual, osada, atrayente. Meneó la cabeza intentando sacar esas ideas de su mente. No. Necesitaba encontrar a Sango y rápido.

Sintió una mano acariciando sutilmente su cabellera y pegó un brinco en el agua ante tan inesperado acto. El sujeto frente a ella la miraba como un lobo hambriento miraría a un conejo indefenso. Parecía querer comérsela con la mirada... Y con algo más. Mientras pataleaba en el agua para no hundirse pudo darse cuenta del bulto que se alzaba entre las piernas de su extraño acompañante. Era la primera vez que se encontraba en una situación de ese tipo.

¿Cómo debía reaccionar?

—Me encanta tu cabello, preciosa —jadeó en su oreja. Su voz estaba cargada de tanta sensualidad y deseo que Kagome comenzaba a pensar que la humedad en su bikini no se debía precisamente al agua de la piscina.

—Me tengo que ir —musitó—. Mi amiga me debe estar buscando y... Mmm... —la cálida lengua se deslizaba con lentitud sobre el costado de su oreja. Provocándole placenteras descargas eléctricas.

—Quédate un rato más, linda. —La azabache frunció los labios con molestia. ¡De nuevo la burra al trigo! Detestaba que la tratara como a una cualquiera. Lo empujó y trató de irse nadando hacia el interior de las aguas, pero el sujeto la tomó delicadamente de una de sus manos y la atrajo nuevamente hacia él— No te vayas así. Dame al menos un beso —suplicó e intentó besarla, pero ella corrió el rostro.

A cada segundo que pasaba, Kagome se molestaba más y más con la actitud de semental codiciado que tenía aquel tipo. Sí, era guapo, sus ojos, estado físico y enigmático cabello lo hacían todo un espectáculo digno de mirar. Pero aquello era demasiado. Miró hacia abajo, notando el bulto cálido que se presionaba contra su pelvis. Estaba excitado... Y ella también comenzaba a estarlo. Pero era imposible seguirle la corriente si actuaba como un idiota. Alguien debería darle su merecido en algún momento.

La muchacha dejó de forcejear y se mantuvo quieta en el agua durante unos segundos. Algo pareció hacer "click" en su cabeza. ¿Merecido? Sí, definitivamente alguien tendría que dárselo. Y ella sería ese alguien.

Se recargó nuevamente contra el borde de la piscina ignorando el implacable sol que daba de lleno en su rostro, resaltando completamente su níveo rostro y ojos color canela. Esperó pacientemente a que su acompañante la siguiera, afortunadamente no hizo falta esperar mucho, pues éste la siguió casi al instante y apoyó su fornido pecho sobre su cuerpo haciendo que sus senos se vieran más grandes debido a la poca —o nula— distancia entre ellos. Kagome siempre se recriminaba el ser virgen a pesar de tener casi veinte años, también se reprochaba no tener citas desde hace años. Esta vez no sería igual. Ahora disfrutaría al hombre que el destino le había mandado —a pesar de lo idiota que fuera éste— y aprovecharía para enseñarle una lección o dos. Rodeó los hombros masculinos hasta quedar prendada de su cuello y lo miró con fuego en los ojos.

—Parece que ya nos entendemos —dejó ver una sonrisa socarrona que casi logra hacer que ella le diera una patada en sus partes nobles. Pero respiró hondo y le sonrió con toda la falsedad que le fue posible reunir.

—Sí, eso parece— idiota, pensó.

Acarició la abundante melena color blanco seda. Y abrió las piernas para él, permitiéndole rozar sus intimidades con mayor libertad. Por una vez se comportaría como una mujer. Así como ellos las utilizaban, ella le daría la vuelta a la situación y lo usaría para satisfacerse. No lo negaría, estaba excitada. Así que, en lugar de masturbarse en la soledad de su habitación esa noche, ¿Por qué no utilizar a ese idiota que se creía el hombre más viril sobre la faz de la Tierra?

Lo dejaría rozarse contra ella hasta que alcanzara su propio orgasmo producto de los continuos roces. Y luego se iría, dejándolo en una embarazosa situación y con un problema que atender. Ni de chiste se saldría con la suya ese imbécil. Nadar con Kagome Higurashi y querer encandilarla tenía un precio. Claramente también haría que Sango pagara por dejarla sola, a merced de un hombre apuesto, sensual y excitante para todos sus sentidos.

Y también idiota. Muy idiota.

¿FIN?

I'm back. La cuarentena absorbió todo mi tiempo. Ya saben, es difícil sobrellevar la situación en casa al tener que acostumbrarnos a una persona menos en la casa y cuando logramos acostumbrarnos empezaron las clases de la universidad. Hace poco tuve mi primer parcial y logré aprobar ¡CON OCHO! Así que debido a mi felicidad me puse a escribir xD

Primero que nada: ¡Abstenerse de hacer comentarios haters! No estoy idealizando el acoso o ese tipo de cosas. Si les cuento LA VERDAD sobre cómo surgió este drabble sería algo muy largo (aunque si alguien quiere puede preguntarme en comentarios y lo diré en el próximo drabble) e "increíble". Pongo el "Fin" entre signos de interrogación porque este drabble tiene una continuación, pero si el fandom reacciona de forma negativa, entonces no lo voy a postear :T

Segundo: La actitud estúpida de Inuyasha tenía que ser así de forma definitiva. Tiene que ver con la forma en que se creó este drabble. Así que bueno, disculpen poner a un Inuyasha mujeriego (?

Tercero: Ya actualicé mi fanfic "¡Otra vez!" después de mucho, mucho, muuuucho tiempo. Así que pueden ir a leerlo c: voy a actualizarlo cada diez días. Así que los próximos capítulos de ese fic serán subidos los días 6, 16 y 26 de junio.

Gracias por sus hermosos comentarios con mi drabble anterior. Realmente amé ese episodio y por lo visto a ustedes también :D Recuerden comentar y estar atentos a mis próximos proyectossss. Los amo mucho, mucho, mucho. Me encantan sus comentarios y espero que sigan bien.

Quédense en casa así como todos nos quedamos con las ganas de que Kagome e Inuyasha hicieran el sin respeto en el anime, ¡Besotes!

1.07.20