Nota de la Traductora:
Amores míos, lamento no haber actualizado antes, pero he tenido unos días de locos.
No tengo tiempo para decir todo lo que quisiera, así que GRACIAS por cada review, alerta y favorito que ha tenido esta historia. Tratare de actualizar pronto.
Recuerden que la historia pertenece a MotherofBulls y los personajes a J.K.R. Yo solo soy el móvil para que la historia llegue a mas gente.
Espero que les agrade el capítulo de hoy. Nos leemos en los comentarios que por cierto durante esta semana ire respondiendo.
Besos, Nat.
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
Hermione suspiro profundamente mientras se dirigía a la pila de ensayos de tercer año que tenía sobre su escritorio esperando ser corregida. El día de hoy fue un examen para su paciencia.
Después de pasar diez años en el Departamento de Aurores, Hermione quería un nuevo reto. El año pasado había aceptado el puesto como profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras en Hogwarts, emocionada por las nuevas experiencias que le esperaban.
Lo que no imaginaba era que esas aventuras incluirían ser el recipiente de propuestas indecentes de parte de mocosos cachondos y luego tener que confrontar a sus idiotas, potencialmente psicópatas padres en una reunión padre/profesor.
No se equivoquen, Scorpius era un chico estupendo. Estaba agradablemente sorprendida de saber que el chico no era para nada como el gilipollas de su padre. Él era educado, atento y comprometido con sus clases. Aunque analizándolo bien, se preguntaba si Scorpius realmente estaba hambriento de conocimiento, o si su interés en su clase era solo por el supuesto crush que tenía con ella. De todas formas, era un buen niño y no dejaría que ese incidente cambiara su opinión sobre él. No importaba que su padre resultara ser un insufrible estúpido.
Malfoy. He allí uno que no había cambiado ni un poco. Aún seguía siendo el mismo arrogante, presumido, pequeño hurón que siempre había sido.
Bueno…quiero decir, quizás había cambiado un poco. Había crecido más con el pasar de los años, y su cuerpo había madurado a partir de la estructura delgada y gruesa que tenía como buscador en la escuela a una más masculina, la construcción muscular de un hombre adulto. Su estúpida cara sonriente tenía una pequeña barba de tres días. Y ahora usaba su cabello con un estilo diferente. Ahora lucía más casual, y eso lo hacía lucir de cierta forma más…fuerte.
Suspiro. Joder, se veía bien, eso la enfureció aún más. ¿Cómo se atrevía a llegar a la reunión con toda esa pinta del papá atractivo y soltero y actuar como si nada ante el repugnante dibujo que su hijo había hecho sobre ella? Está bien, se había disculpado por todo. También dijo que hablaría con Scorpius. ¡Pero aun así, para él probablemente toda esa situación era una enorme broma! No había duda de que pensaba que divertidísimo que su hijo la viera de aquella manera. Podría golpearlo, nuevamente, en su estúpida, sonriente y sexy cara.
- ¿Profesora Granger? – una pequeña voz masculina la sacó de su pequeño mundo de fantasía.
- ¡Sr. Malfoy! No lo había visto. ¿Cómo puedo ayudarlo?
- Solo quería disculparme con usted por la nota. Mi padre me explicó cuan inapropiado fue y estoy humillado por lo que hice. Usted siempre ha sido tan buena conmigo, y yo pensé que…olvídelo. Por favor acepte mis disculpas.
- Por supuesto, Sr. Malfoy. Considere el asunto olvidado.
- Gracias profesora. Aunque debe saber que sigo pensando que usted es la mujer más hermosa que he conocido. No importa lo que mi padre diga.
- Eso es muy amable de su parte Sr. Malfoy, pero le aseguro que…espere. ¿Qué fue lo que dijo su padre exactamente?
- Solamente que la conoció en sus años de colegio. Dijo que no lucía como lo hace ahora para ese entonces y que probablemente pienso que estoy enamorado de usted solamente porque es mi profesora. También dijo que usted era…mandona, sabia demasiadas cosas y que estaba "absolutamente fuera de los límites". Creo que esas fueron sus palabras.
- Uh huh. Bueno, muchas gracias por sus disculpas Sr. Malfoy. Lo veré en clase mañana. – El chico asintió y salió del salón.
Así que el pequeño hurón pensaba que ella era mandona, ¿no? ¿Qué era indigna de ser el objeto de afecto? Ese pequeño pedazo de mierda. Por supuesto que a ella no le interesaba que sus estudiantes la codiciaran. Eso era grosero y extraño. Pero para él decir que ella estaba absolutamente fuera de los limites…se preguntaba si era porque era una profesora, que sería lo correcto, o por su sangre, que sería decepcionante. Ese pequeño gillipollas. ¿Y que había querido decir cuando dijo que ella no se veía en aquellos momentos como se veía ahora? ¿Estaba enseñando a su hijo a juzgar a las mujeres por su apariencia? Ese maldito e insufrible gillipollas.
Oooooo
Sr. Malfoy:
Requiero su presencia en mi oficina en la brevedad posible. No estoy segura de que Scorpius entiende por completo porque sus acciones fueron inapropiadas.
Espero su respuesta.
Saludos,
Profesora Granger
Mierda, ¿qué demonios hizo ahora? ¡En serio! Estaba seguro de que no pudo haber sido mas claro. ¿Cómo se atrevía esa empollona a tratarlo como si fuera su jefe? Maldita fuera ella y su mandona actitud de sabelotodo.
Podía imaginarla, dándole una severa conversación, con el pecho agitado, con las manos en sus hermosos labios, diciéndole que se fuera con esa deliciosa y linda boca.
Mierda, él lo había visto. Era por eso por lo que esos pequeños mocosos tenían erecciones con ella.
Necesitaba beber.
Le contesto inmediatamente.
Profesora Granger:
Estaré en su oficina mañana a las 6:00 de la tarde. No sé cómo pude haber sido más claro con mi hijo respecto a su desagradable comportamiento, pero simplemente no puedo esperar para descubrirlo.
Saludos,
Draco Malfoy.
Oooooo
Hermione reflexiono sobre lo que le diría a Malfoy…se reusaba a decirle Sr. Malfoy en su cabeza…eso lo dejaría para cuando llegara.
Practico en voz alta. - ¿Estas tratando deliberadamente de enseñar a tu hijo a no respetar a las mujeres o simplemente no puedes ayudarte a ti mismo?
- ¡Granger! – Hermione salto en su lugar. Giro su cabeza para encontrar el marco de su puerta ocupado por un sonriente hurón rubio, apoyándose sensualmente en la pared. - ¿Estas ensayando lo que me dirás? Estas cayendo bajo, Granger.
- Es Profesora Granger para ti.
- Profesora Granger. – respondió él arrastrando las palabras. Hermione sintió un calor en la parte baja de su abdomen cuando lo escucho utilizar su nuevo título. Mierda. No debería gustarle tanto eso. – Terminemos con esto, ¿está bien? – Malfoy insistió. - ¿Cómo fracase exactamente siendo padre esta vez? – ella jadeó.
- ¿Por qué no tomas asiento, Malfoy?
- ¿No debería ser Sr. Malfoy?
- ¡Bien! Sr. Malfoy, ¿no va a tomar asiento?
- No creo. Me siento más cómodo estando de pie mientras me atacan.
- ¡Bien! Ambos estaremos de pie entonces. – puso sus manos en sus caderas y lo fulmino con la mirada. - ¿Qué fue exactamente lo que le dijiste a tu hijo el otro día cuando hablaste con él?
Que Merlín me ayude, aquí esta. Está completamente en su papel de profesora y estoy siendo un chico muy malo…¡Draco detente! No fantasees con la profesora de tu hijo. No estas siendo mejor que él. ¿Quién es el adulto aquí? Tú, maldito idiota.
- Le dije que era inapropiado tener sentimientos lujuriosos con una profesora. ¿No debería haber dicho eso?
- ¿No le dijiste también que cuando yo era estudiante era "mandona" y que "no lucia como lo hago ahora"?
Que me jodan, maldito Scorpius. ¿Por qué escuchas todo lo que digo tan malditamente bien?
- Quizás lo dije, pero no mentí. Tú eras una mandona y definitivamente no lucias como ahora. ¿Cuál es el problema?
- Parece que estas insinuando que las afecciones de tu hijo hacia mí no son inapropiadas porque yo sea su profesora, sino porque soy una hija de muggles.
- ¡Whoa! Hey. ¿De dónde salió eso? Él me pregunto cómo eras cuando más joven y yo le contesté. ¿Quieres que le mienta a mi hijo y le diga que éramos los mejores amigos en aquel entonces?
- ¿Entonces por que le dijiste que estaba ahora, así como antes, completamente fuera de los limites si no te estabas refiriendo a mi estatus de sangre? – Draco estaba que hervía de enojo.
- Eres malditamente insufrible Granger. Me creas o no, me importa una mierda el estatus de sangre y si Scorpius quisiera salir exclusivamente con chicas nacidas de muggles no me importaría. Estaba tratando de convencerlo de que eres su profesora y que está mal de muchas maneras intentar seducirte. ¿No te dijo Scorpius que estaba seguro de que eres una excelente profesora y que también le dije que debía respetarte? ¿No? ¿No dijo eso? Claro que no lo dijo, maldita sea, porque al parecer esa es la manera en que mi maldita vida gira. Solo dame una bofetada y supéralo Granger porque estoy cansado de ser reprendido por los caprichos tontos de mi hijo. Lo siento mucho si mi hijo se pone caliente contigo, créeme cuando te digo que nunca, ni en un millón de años hubiese esperado que algo así fuera a suceder. Debe ser algún tipo de broma cósmica del destino que mi hijo se sienta atraído por Hermione Granger, la chica que menospreciaba en el colegio. Pero es solo un niño. Tiene trece años, está en plena pubertad y no puedo controlar lo que hace, ni en quien piensa cuando se masturba. ¿Puedo irme ahora?
El papel de profesora de Hermione se rompió a medio camino en medio del discurso de Draco. En algún lugar luego del "Estoy seguro de que eres una excelente profesora…"
Quizás estaba equivocada. Había sido ridículo de su parte asumir que la paternidad y unos buenos quince años después de la guerra no habían cambiado a Draco Malfoy.
Su voz se quedó atorrada en su garganta. Había algo que necesitaba decir, algo que había dicho muchas veces a muchas personas, pero nunca a Draco Malfoy. – Lo siento. – su voz era muy baja y él apenas la escucho.
- ¿Qué fue eso?
- Lo siento Mal…quiero decir, Sr. Malfoy.
Draco se erizo. Sí. Definitivamente le gustaba demasiado cuando ella lo llamaba de esa forma.
- Nunca debí haber insinuado que estabas intentando lavarle el cerebro a Scorpius y convertirlo en…bueno…en ti cuando tenías su edad. Estuve completamente fuera de lugar y espero puedas disculparme.
Draco levantó sus cejas. Hermione Granger acababa de disculparse con él. Eso fue tierno. Eso fue bueno. Por esto valía la pena haber tenido los pasados días de mierda.
- Disculpa aceptada.
- ¿Sabes? Scorpius es realmente un buen chico. Es el favorito de todos los profesores. Deberías estar muy orgulloso.
- Lo estoy.
- No sé de dónde saco todas esas buenas características, pero…
- Ah. Ves que no puedes ayudarte a ti misma, ¿verdad? – Draco ahora estaba sonriendo. - ¿Debería pedir otra disculpa?
- Sr. Malfoy… - Oh, joder. Esto será la muerte para mí. Draco pensó. – Siento tanto el no poder evitar insultarlo o acusarlo de tener prácticas de crianza nefastas cuando está en mi presencia, pero me esforzare por hacerlo mejor en el futuro. Mientras tanto, sepa que su hijo es una excelente estudiante y que disfruto tenerlo en mi clase…cuando no está tratando de meterse en mis bragas. – Draco rio ante eso.
- Tú ganas Granger. Esa fue una disculpa grandiosa…y si no me he disculpado lo suficiente esta semana, me disculpo sinceramente por el comportamiento lascivo de mi hijo hacia usted, profesora Granger. – Oh mierda. De verdad necesita dejar de llamarme así. Pensó Hermione. – Y continuare asegurándome, si no es que ha echado ya raíces en su cabeza, de que entienda que debe tratar a una mujer siempre con respeto, y a ser totalmente lo contrario a lo que yo era a su edad. – Hermione suprimió una sonrisa.
- Muy bien entonces.
- Muy bien entonces. Supongo que te veré una próxima vez, cuando mi hijo haga algo vergonzoso u horrible. – respondió el rubio mordiendo su labio dentro de una sonrisa. Hermione rodo los ojos.
- Eso espero.
- Igual yo. – Draco respondió en voz baja mientras se hacía camino fuera de su salón.
0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000
¿Y? ¿Qué les pareció el capítulo? No hay tantas cosas cómicas como en los primeros dos, pero ya vemos la tensión sexual que hay entre el Príncipe de Slytherin y la Princesa de Gryffindor.
Espero con ansias sus comentarios.
