¡Holis! Aquí llego con un nuevo capítulo de esta tan agradable historia. Debo disculparme con ustedes por dos cosas:

1. En el capítulo anterior se terminó la velada en casa de los Potter, aquí solo habrá un retazo de conversación perdida que no hubo allá.

2. El nombre del capítulo anterior no fue el que puse, pero lo arreglaré. Aquel título le corresponde a este capítulo.

Bueno, no tengo nada más que decir, así que nos vemos al final.

Besos, Nat

OOOOOO

Draco se mordió el labio y resopló con frustración. Usualmente era una eminencia en los negocios, pero ni toda la astucia Slytherin podía contra el muro de comunicación que existía con los elfos domésticos. Con las personas él podía lidiar en su sueño. Las personas eran desesperantemente fáciles, caían con halagos y buena carisma. Pero los elfos domésticos solían hablar en círculos y los suyos propios no eran la excepción.

- Simplemente te estoy pidiendo que lo consideres, Quincy. Y definitivamente no te estoy pidiendo que te vayas. Simplemente estoy preguntando si sería posible que aceptaras que te dé un poco de dinero cada semana y quizás algo decente para vestir.

- El amo Draco está tratando de liberarnos. Hemos sido leales y trabajado muy duro para el Amo Draco y él está tratando de enviarnos lejos. – el viejo elfo doméstico lucía indignado como dolido.

- No es eso en lo absoluto. Quiero que continúen haciendo exactamente lo que hacen ahora. Quiero que continúen viviendo y trabajando aquí. Absolutamente nada va a cambiar. Solamente quiero darles una pequeña cantidad de dinero por su trabajo.

- El Amo Draco está tratando de darnos ropa. El amo Draco está tratando de liberarnos.

- Olviden la ropa entonces. Si son felices con sus fundas de almohada, está bien conmigo. Incluso pueden comprar nuevas fundas de almohada, mejores. Con el dinero que les voy a pagar.

- El amo Draco nos da todo lo que necesitamos. No necesitamos ningún dinero. ¿Por qué el amo Draco quiere que nos vayamos? – Draco puso sus manos detrás de su cabeza y cerró los ojos, respirando profundamente para calmarse.

- Quincy. No quiero que se vayan a ningún lugar. Quiero que se queden aquí y que nada cambie, excepto que me permitan darles una pequeña cantidad de dinero cada semana. Se los estoy pidiendo como un favor. Pero muy bien puedo ordenarles que lo tomen. Algo que sería totalmente loco porque, ¿Quién en su sano juicio se le debe ordenar que reciba un salario?

- El amo Draco dice que no seremos elfos libres, pero el Amo Draco habla de salario. Solo los elfos libres reciben un salario. – Quincy arrugó los labios con disgusto ante el pensamiento.

- Me importa una mierda como lo llames, Quincy. – Draco estaba totalmente exasperado a este punto. – Llámalo un regalo, ¿está bien? Cada semana les daré un regalo. Nada va a cambiar. ¿Está bien? – Quincy exhaló profundamente.

- Los otros elfos no estarán complacidos con Quincy. Quincy les dirá que el amo Draco nos ordenó tomar dinero como regalo. – Draco asintió y junto sus manos con apreciación.

- Gracias, Quincy. – Draco dejó el área de servicio sintiéndose drenado de toda su energía. Se recostó de la pared y apoyo su cabeza contra la madera.

A algunas mujeres les gustan las flores. A otras les gustan las joyas. Draco tenía que ir y sentirse encantado con la mujer que preferiría que hicieras sentir a tus elfos miserables empujando dinero por sus gargantas.

Las cosas que hago para impresionar una chica.

Draco sonrió mientras recordaba la conversación que tuvo con Hermione frente a la red flú la noche anterior. Potter había accedido a concederles cierta privacidad mientras se daban las buenas noches.

- Así que…el juego Gryffindor/Slytherin es mañana. – dijo Draco.

- ¿Ah, si? Parece que nunca voy a recordar cuando son estas cosas.

- Voy a ir.

- ¿Lo harás?

- Nunca me lo pierdo. Quizás, ¿te veré allí? – Hermione se mordió el labio.

- ¿No es eso un poco…público?

- Pago los uniformes. Es normal que asista a los juegos. – Draco sonrió maliciosamente. - ¿Qué crees de esto? Una apuesta amistosa. Si Gryffindor gana, te comprare la cena después del juego. Si Slytherin gana, me dejaras comprarte la cena como un gesto de unidad entre casas y buen espíritu deportivo. ¿Cómo le suena eso, Profesora Granger? - Hermione puso un mechón de cabello detrás de su oreja y se sonrojo.

- Supongo que eso es conveniente. – Draco le sonrió.

- Te veré allí entonces. – se inclinó y la beso fugazmente en los labios, usando cada pedazo de resistencia que poseía para no convertir un simple beso en una caliente sesión. Reticente, rompió el beso, dejando que su pulgar acariciara su mejilla. – Buenas noches, Hermione.

Draco suspiró pensando en los besos que habían compartido la noche anterior…particularmente el que compartieron en la cocina, que fue absolutamente sensacional. Anoche se fue a dormir con su sabor aún en su lengua y en la mañana se levantó con su miembro pidiendo atención luego de una noche soñando como se sentiría su piel debajo de sus dedos. Sus hormonas no habían estado tan fuera de control desde que era un niño. Se sentía positivamente nervioso al saber que podría verla hoy.

Merlín, si mi yo adolescente pudiera ver esto. Nervioso por Hermione Granger.

OOOOO

Hermione hurgó por la sección de Quidditch en la biblioteca, buscando desesperadamente algo que pudiera ayudarla.

- Biografías, tácticas, seguramente hay un libro que explique lo básico. – Hermione gruñó con frustración.

Decir que ella nunca había sido una fanática del Quidditch sería una subestimación. Cuando Ron, Harry y Ginny hablaban y hablaban sobre tal equipo y tal escoba, su cabeza quería explotar. Ella era, en otros aspectos, una estudiante modelo, hambrienta por nuevos conocimientos y ansiosa por aprender…excepto esto. El Quidditch la aburre como la mierda.

Pero a Draco le gusta el Quidditch. ¿Qué pasa si él quiere hablar con ella sobre el juego? Ella debe poder saber algo. ¿No había allí algún tipo de manual…como "Quidditch para tontos" o algo que ella pudiera leer? Podría preguntarle a Madame Pince, por más que le aterrorice.

Madame Pince era comparada a menudo con un buitre, pero en la opinión de Hermione eso solamente cubría la mitad de lo que realmente era. Claro, Madame Pince era peligrosamente protectora con los libros, en un grado que incluso a Hermione le parecía excesivo. Era obsesiva con que su biblioteca se mantuviera en absoluto silencio todo el tiempo. En ese aspecto…sí, era un buitre.

Pero si alguien realmente necesitaba algo de en la biblioteca, algo que no pudieran encontrar por ellos mismos, Madam Pince era tan inútil como un oso panda en época de apareamiento. Ella descansaría en su silla, sus ojos sin abandonar nunca el libro que estaba leyendo. Ella no era realmente una bibliotecaria. Era más como un vigilante del espacio físico de la biblioteca y los libros que había dentro.

Hermione se acercó a su escritorio y se aclaró la garganta para llamar su atención.

Nada.

Hermione habló entonces.

- Madam Pince, disculpe. Me preguntaba si podría ayudarme.

Nada. Quizás estaba dormida.

- Madam Pince. – levantó los ojos de su libro, mirando hacia arriba y dedicándole a Hermione mirada asesina.

- ¿Qué? – casi ladró. Hermione tragó.

- Me preguntaba si habría libros rudimentarios sobre Quidditch en la biblioteca. – los labios de Madam Pince se convirtieron en una delgada línea.

- Sabes dónde está la sección de Quidditch, ¿o no? ¿Por qué no verificas tu misma? – Su inutilidad estaba comenzando a enojar a Hermione, quien dijo indignada

- Verifiqué, pero no encontré nada suficientemente básico para mis propósitos. Estoy buscando una simple introducción al deporte.

Madam Pince estrechó los ojos y curvó sus labios en una sonrisa peligrosa. A Hermione le recordó a la bruja de Hansel y Gretel. Así era como siempre lucía la bibliotecaria en su mente.

- Sigueme. – declaró con falsa amabilidad. La llevó a una sección que estaba luego de la Seccion Prohibida, en una esquina que Hermione no sabía que existía.

- ¿Sección de niños? – preguntó, levantando una ceja a la vieja bruja. - ¿En serio?

Madam Pince se mofó con esa nefasta sonrisa nuevamente en su cara. Hermione llegó a apreciar la expresión de Draco cuando la usaba tan hermosamente en su cara. Madam Pince, por otra parte, lucia grotesca realizándola. Se acercó al estante de la izquierda y sacó un libro delgado de colores brillantes y se lo tendió a Hermione.

Era un libro de colorear sobre Quidditch para niños d años.

- Quizás esto es más apropiado para usted, Profesora Granger. – Hermione frunció el ceño. Oh. Es una maldita perra. No podía estar avergonzada. Eso era lo que la maldita bruja quería conseguir.

- Muchísimas gracias, Madam Pince. Realmente aprecio su ayuda.

Hermione hojeó las páginas del libro. Si era sincera, parecía más un juguete que un libro.

Meh…puedo aprender algo con esto.

Oooooo

Bueno, ¿Qué les pareció? Regresamos a los capítulos cortos, jaja. El próximo es un poco más largo y aparecerán Scorpius y compañía nuevamente. ¡Será el GRAN partido de Quidditch! ¿Qué creen que va a pasar? ¿Serán Draco y Hermione "discretos"? Déjenme sus teorías en los Review. ¡Ah, y sobre eso! Quiero decirles que leo CADA UNO DE LOS REVIEW QUE ME DEJAN y que no los respondo porque el tiempo no me da para hacerlo. Pero siempre estoy pendiente de verificar si tengo alguno nuevo y los agradezco todos y cada uno de ellos.

Aprovecho para decirles que publique un One Shot anoche que tendrá una precuela Rose/Scorpius, por si a alguien le gusta esa pareja. Se llama: Te Perdono.

Oh, también les informo que el próximo miércoles comienzo un nuevo semestre en la universidad, así que pido perdón desde ya si las actualizaciones son un poco más lentas de lo normal. Juro que trato de hacerlo lo más rápido que puedo y que cada momento que tengo libre lo utilizo para traducir. Pero, las lectoras que también se dedican a traducir saben que es un poco trabajoso y por más rápido que queramos hacerlo, toma algo de tiempo.

Espero tenerles la actualización antes del miércoles, ya nos acercamos a la mitad de esta historia y quiero terminarla antes de que termine el año. En total son 26 capítulos y me parece que ninguno pasa de las 25 páginas, así que creo que lo conseguiré.

Gracias por leer, por dejarme un review y por apoyarme siempre.

Besos, Nat.