Disclaimer: La historia pertenece a Motherofbulls y los personajes a J.K.R. Yo nada más me dedico a traducir para que ustedes puedan leer y tengan siempre algo nuevo en la biblioteca.

- ¡Profesora Granger! Es raro verla a usted en las gradas. – el profesor Slughorn recibió a Hermione alegremente.

- Sentí que debía demostrar apoyo a mi casa. Después de todo, estamos jugando contra Slytherin. – Hermione sonrió mientras se unía al profesor Slughorn y Neville Longbottom, quien había tomado hace mucho el puesto de profesor de herbología y era actualmente el director de la casa de Gryffindor.

- Pensé que odiabas el Quidditch, Hermione. – inquirió Neville.

- No odio el Quidditch. Simplemente no lo encuentro particularmente estimulante. Pero, soy una profesora ahora, y una ex alumna de Gryffindor. No hace ningún daño mostrar un poco de espíritu escolar de vez en cuando. – el profesor Slughorn estuvo de acuerdo.

- Ciertamente no lo hace, querida. Y que el mejor equipo gane. Que por supuesto será Slytherin. – Neville rodó los ojos.

- Horace, ¿realmente quieres entrar en una batalla como esta con dos Gryffindor? – el profesor se rio.

- Dejando a un lado la rivalidad de las casas, Slytherin tiene un buen equipo este año. El mejor buscador desde Draco Malfoy.

Hermione sintió que sus orejas se pusieron rojas ante la mención de Draco. ¿Dónde estaba, por cierto? Miro alrededor de la grada y se sorprendió de ver, en adición a los miembros de la facultad, a muchos donantes que habían venido a mostrar su apoyo a alguno de los equipos rivales. Desafortunadamente, ninguno de ellos era Draco.

- ¿Buscas a alguien, Hermione? – preguntó Neville. Hermione rápidamente giró su cabeza para mirarlo.

- Para nada. Es solo que nunca me había dado cuenta cuantos donantes vienen a ver los juegos. – el profesor Slughorn asintió con la cabeza.

- No hay juego que atraiga más donantes que uno entre Gryffindor y Slytherin. A menos que claro, que los dos estén jugando en la final. Y hablando de apoyo a Slytherin, Sr. Malfoy, ¡que maravilloso verlo aquí! – Hermione se giró rápidamente para encontrarse con el asombroso ex Slytherin sonriendo mientras estrechaba la mano del profesor Slughorn. Tuvo que pellizcarse para no quedarse mirándolo fijamente.

Nunca lo había visto lucir tan casual. En vez de sus usuales túnicas, estaba vistiendo un par de vaqueros oscuros y una camisa verde con las mangas hasta los codos. Su pelo rubio platinado lucía sensualmente despeinado y Hermione no pudo evitar fantasear sobre recorrer sus manos por esa cabellera. A pesar de su atuendo muggle, tenía el look más Slytherin que nunca se le haya visto.

No era necesario decir que ella desearía poder saltarse el juego, así podría llevarlo hasta su dormitorio y montarlo (follárselo) hasta que ninguno de los dos tuviera conciencia.

- Profesor Longbottom - Draco se dirigió a Neville con cordial formalidad, a pesar del hecho de que era un matón despiadado con él cuando iban al colegio.

- Malfoy. – Neville no parecía demasiado interesado en hablar con Draco por mucho tiempo, considerando que él había sido el hombre que había hechizado los cordones de sus zapatos cuando tenían 11. Draco se giró a Hermione.

- Profesora Granger. Es maravilloso verla de nuevo. – Aparte de la comisura de sus labios que se elevaban un poco dirigiéndose a Hermione, su rostro seguía siendo el epítome de la compostura y etiqueta Slytherin. Hermione, sin embargo, no pudo mantenerse tan serena. No pudo luchar con el sonrojo en sus mejillas por el saludo del delicioso hombre.

- Sr. Malfoy. ¿No se une a nosotros? – Draco ignoró la leve mueca que se formó en el rostro de Neville por la petición de Hermione, y aceptó de buena gana.

- Me encantaría. – se sentó al otro lado de Hermione, lejos de Neville. Cuando la rozó, pudo oler el calor limpio de su colonia, añadiendo así una cosa más a la creciente lista de cosas sobre el hombre que parecían dejar una impresión en sus bragas. Él se sentó lo suficientemente cerca para sentir cada respiración que ella tomaba. Seguramente podría escuchar su corazón latiendo en su pecho.

Draco mordió el interior de su mejilla para evitar quejarse de lo mucho que quería besar a Hermione. Ella era tan hermosa, con su ajustado jersey color carmesí, que abrazaba esas curvas de la mejor manera posible…solo lo suficiente para provocar. Mientras se sentaba a su lado intentaba ajustar sus pantalones para disimular la erección que le había ocasionado su cuerpo y su olor. Su piel se veía tan suave, parecía estar pidiéndole que la acariciara. ¿Por qué pensó que sería una buena idea que fueran juntos a un juego de Quidditch en Hogwarts? ¡Era su tercera cita y él quería estar en una habitación besándola!

Se conformó con inclinarse justo lo suficiente para susurrar y que solo ella pudiera escucharlo.

- Prepárate para soportar mis burlas más tarde. Después que Slytherin le gane a Gryffindor en el terreno de juego, seré absolutamente insoportable. – una pequeña sonrisa cruzo el rostro de ella.

- Tú siempre eres insoportable. Y cuando Gryffindor gane, me asegurare de devolverte el favor. – Draco mordió su labio para ocultar la sonrisa que comenzaba a formarse traicioneramente en su cara. Su voz fue un profundo susurro.

- No puedo esperar por eso. – dejo caer su mano a un costado y froto la mano de ella con sus nudillos, enviándole olas de electricidad por todo el cuerpo por el mínimo contacto.

Hermione estaba segura de que no iba a sobrevivir el juego. La sexy voz de Draco Malfoy y su mano tocando la suya probablemente la derretirían allí en las gradas como le paso Bruja Malvada del Oeste. Cuando paso sus nudillos a través de su mano sintió un golpe de electricidad recorrerle la espina dorsal y bajando por su abdomen. Todo lo que hace es tocar tu mano y tu casi tienes un maldito orgasmo.

Neville miro por la esquina de sus ojos y pudo ver a Draco y a Hermione, ambos con la misma expresión de dolor en sus rostros sonrojados, sus ojos vidriosos y sus pupilas dilatadas. Se preguntó brevemente si habían sido maldecidos, hasta que vio recorrer con su mano la de Hermione. Sus ojos se abrieron ligeramente y se sacudió involuntariamente. Quizás él había sido hechizado porque no había forma en que realmente haya visto eso.

Volvió a dar una mirada y vio que el par estaba sentado con sus muslos tocándose. Ambos parecían estar respirando pesadamente. Neville rodó los ojos ante los dos hormonales adultos tratando y fallando en el proceso, de ocultar su obvia atracción en el otro. Rio suavemente.

- ¿Qué es tan divertido, Neville? – preguntó el profesor Slughorn. – Neville negó con la cabeza y se dirigió a su colega.

- Solo estoy pensando, Horace. Enseñamos niños y adolescentes para la vida. Me parece si es posible para nosotros crecer realmente.

Scorpius estaba sentado en las gradas junto a Albus y Simón con el ceño ligeramente fruncido. A él no le gustaba el Quidditch, pero hubiese sido asesinado por sus compañeros si no hubiera asistido al partido Gryffindor contra Slytherin.

Era realmente estúpido. Quidditch. Era solo otra forma de los Gryffindor y los Slytherin para molestarse. Y los Gryffindor eran unos completos idiotas sobre todos los magos y brujas famosas que habían pertenecido a esa casa.

Como esa Rose Weasley. Siempre rondando por el castillo con su nariz apuntando al aire porque su padre había sido un maldito héroe de guerra. ¿Qué la hacía tan especial? El papá de Albus era Harry Potter y él no iba por ahí alardeando sobre eso. Recordó cuando a principios de ese año había sido nombrada la cazadora de Gryffindor y estuvo absolutamente inaguantable por días. Hablando y hablando acerca de cómo su tía Ginny había sido una de las mejores cazadoras que las Holyhead Harpies haya tenido. Es como…sí…lo sé. De nuevo…esa es la mamá de Albus. Estúpida Rose Weasley y su estúpido cabello rojo. Siempre levantando la mano en clase, respondiendo cada maldita pregunta que los profesores hacían.

Y ni siquiera pensar en el hermano de Albus. James Potter, el rey de Gryffindor. En la opinión de Scorpius él era el más abusador de todo el colegio. Nunca perdía la oportunidad de molestar a algún Slytherin. ¿Qué hacía a los Gryffindor tan grandiosos de todas formas?

- ¿Está todo bien, amigo? – Albus se giró hacía su amigo. Scorpius sacudió la cabeza.

- Simplemente no quiero estar aquí.

- ¿Qué dice tu padre acerca de que no te guste el Quidditch? – preguntó Al.

- Nada realmente. No parece importarle mucho. Me enseñó a volar y eso me gusta, pero el Quidditch es endemoniadamente aburrido. – las cejas de Albus llegaron a la línea donde crece su pelo.

- Tienes suerte. Mi padre hizo un espectáculo cuando le dije que no me gustaba el Quidditch. Me compró una Firebolt 300 para mi cumpleaños este año. Ni siquiera la he sacado de la caja todavía. – Scorpius y Simón lo miraron con la misma expresión de incredulidad. Simón habló primero.

- Amigo. Si no la quieres, puedes dármela a mí. Yo la corro. – Scorpius intervino.

- Sí, o a mí. Yo soy su mejor amigo. – Simón rodó los ojos.

- Los dos tienen padres ricos. Yo soy un simple campesino. Al menos pueden tirarme sus desechos. – Albus habló mirando a la nada sin parpadear.

- Estoy contemplando utilizarla para limpiar mi habitación. Tiene una excelente distribución de fibra para levantar el polvo. – Simón sacudió la cabeza.

- Albus, ¿alguien te ha dicho que eres la persona más malditamente rara que hay en el planeta? – Albus asintió.

- Muchas veces.

- ¡Y ALLI VIENE EL EQUIPO DE GRYFFINDOR CON SU NUEVA CAZADORA, ROSE WEASLEY! ¡PROMETE SER UNA GRAN ADQUISICION PARA GRYFFINDOR! ¡ESA CHICA TIENE LLEVA EL QUIDDITCH EN LA SANGRE, SEÑORAS Y SEÑORES!

Scorpius rodó los ojos y se llevó sus omniculares al rostro. Apostaría cualquier cosa a que la pequeña luciría más presumida de lo normal ahora mismo. No es que el quisiera verla o algo así, pero quiero decir… ¡vamos! Scorpius escaneó el aire al equipo de Gryffindor luciendo todos la misma sonrisa burlona. Malditamente típico.

También vio…espera. ¿Qué demonios? Scorpius alejó los omniculares de su cara.

Albus y Simón centraron su atención en él. Lucía como si hubiese sido golpeado por un hechizo paralizante. Sus ojos se habían estrechado, había dejado de parpadear y su mandíbula se quería caer.

Albus lo empujó.

- Compañero, sabemos que estas secretamente enamorado de Rose y todo eso, pero no hay manera en que ella pueda verse sexy en sus ropas de Quidditch de Gryffindor. Quiero decir...ya de por sí tiene su cabello rojo

- No, estúpido. ¡Mira! En las gradas de la facultad y los donantes. ¿Qué ves? - Scorpius le paso sus minoculares. Albus escaneo las gradas.

- Pues. Veamos. Allí esta Sluggy. Esta malditamente borracho, como es usual. Allí está el profesor Longbottom con sus cejas super varoniles. Dios, quisiera tenerlas así. Y allí esta…oh oh oh. ¿Es ese tu papá? ¿Sentado con la profesora Granger? Oh, oh, oh eso es interesante. – Simón pidió los minoculares.

- ¡Déjame ver! ¡Pásamelos, Albus! – llevo el artefacto hasta su rostro y la cara de Scorpius se puso tan blanca como un papel cuando vio la sonrisa que se formó en la cara de Simón. - ¿Aún quieres decirnos que tu padre no se está follando a la profesora Granger? – Scorpius sacudió la cabeza con incredulidad.

- Él no puede. No hay forma. – No había mucha convicción detrás de esas palabras. Estaba tratando de convencerse a sí mismo. Simón sonrió.

- Claro. Por eso él se mantiene sonriéndole. Y solo mira el sonrojo de la profesora Granger. Oh, ellos están definitivamente follando. – Albus puso una mano en el hombro de Scorpius.

- Mira el lado positivo, Scorp. No están follando en este momento. – Scorpius miró a Albus con esa mirada Malfoy plasmada en su rostro.

- ¿Cómo eso me hace sentir mejor? – Albus se encogió de hombros.

- No dije que te haría sentir mejor. Solo dije que era el lado positivo. – Simón había seguido observando la pareja.

- Oh Merlín, él está poniendo el cabello de ella detrás de su oreja. Ahora le está susurrando algo. Scorpius, maldito bastardo, tendrás una nueva mamá deliciosa. – Scorpius golpeó a Simón en el brazo.

- ¡Cállate imbécil! ¡Ellos no están follando! – Albus estrechó los ojos y movió su cabeza hacia los lados.

- Exacto. Están viendo un juego amistoso de Quidditch juntos. Eso forma parte de no follar. – Scorpius arqueó una ceja.

- ¿Qué quieres decir con eso? – Albus rodó los ojos.

- Merlín, eres una mierda con las chicas, ¿no es así? Supongo que no debería sorprenderme luego de esa carta que le enviaste a la profesora Granger. No puedes simplemente ir y follar con una chica. Las caricias casuales, los susurros en su oreja. También parece que él la hace reír mucho. – Scorpius estrechó los ojos.

- ¿Y eso significa…? – Albus asintió

- Después del juego van a follar hasta quedar sin conciencia. – Simón arqueo una ceja a Albus.

- ¿Cómo sabes todo eso sobre chicas, Al? Las chicas no te gustan en lo absoluto. – Albus asintió despistado.

- Leo muchas novelas eróticas. Mi mamá tiene montones de libros regados por la casa. Puedo decirte con detalle cómo hacer que una mujer de 30 años se venga. Pero solo la teoría. En la realidad, creo que me desmayaría con solo ver el tirante de un sujetador. –

Scorpius había dejado de seguir la conversación de Albus. No podía retener las palabras de su amigo en su cabeza. Después del juego van a follar hasta quedar sin conciencia. Se iba a enfermar. No podía creer la actitud de su padre. Era inconcebible que su padre, la persona en quien más confiaba en todo el mundo, fuera a robar la mujer de los sueños de su hijo. No podía creerlo. No quería creerlo. No hasta que lo viera con sus propios ojos.

…..

No, no están viendo mal, he llegado a actualizar. Aunque tengo mi primer examen del semestre el lunes y no he estudiado nada, quería traerles el nuevo capítulo de esta historia que a muchas de ustedes les ha gustado tanto. Sé que no respondo los reviews nunca, pero eso jamás significa que no los lea y los aprecie muchísimo. ¡Son las mejores! Me siento super emocionada y contenta de que en 11 capítulos ya tenga 188 reviews, 147 favoritos y 194 seguidores. ¿Será que con este nuevo capítulo llegaré a los 200? ¡Eso sería hermoso y creo que lloraría de la emoción! Y claro, haría que valga aún más la pena que no haya estudiado para mi examen todavía. Jaja, no quiero aburrirlas con esta nota, así que me voy yendo.

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Ya que estoy en la labor de ser tan comunicativa, aprovecho y les recomiendo que pasen a leer la historia Lo que la Memoria Esconde de MrsDarfoy, Perfidia de lightfeatherxa, Al Otro Lado del Pasillo de lightfeatherxa también y El Día D (de desastre) de LadyChocolateLover. Podrán encontrar los links de cada historia, yendo a mi perfil y buscando en mis favoritos. Todas las demás historias que encontraran allí son igualmente buenas, pero estas 4 que mencione están en proceso y tiene un valor importante para mí. Sobre todo, la de MrsDarfoy y lightfeatherxa; ¡las quiero chicas! A Lady no la conozco, pero igual te llevo.

Volviendo acá, ya saben la dinámica, un review y seré muy feliz. ¡Espero leerlas! Ah, también comencé un Hansy (por si a alguna le gusta la pareja) se llama Dos Semanas, lleva solo un capítulo, quizás pronto publique el segundo. Si quieren darle la oportunidad, son más que bienvenidas a leer.

Eso era todo, gracias y mil besos por mantenerse activas leyendo. Siempre lo digo pero, no me canso de repetirlo: son las mejores lectoras del mundo mundial.

Besos, Nat.