Esta historia es una traducción autorizada Hot For Teacher de Motherofbulls
…
‹‹Bien, es imposible que esto sea una coincidencia››, pensó Hermione.
Ella había notado que en los últimos meses Scorpius Malfoy había dejado de mirarla. No era la gran cosa, pero simplemente él no la mirada directamente. En clase, el mantenía sus ojos en la pizarra, incluso cuando estaba respondiendo una pregunta. Él estaba haciéndolo a propósito, porque siempre que ella lo encontraba mirándola, el desviaba su mirada, continuando sus esfuerzos por no mirarla.
Desde que la clase del día de hoy había comenzado ella había encontrado a Scorpius mirándola cuatro veces. En cada ocasión él habia desviado la mirada casi de inmediato. Pero en vez de sonrojarse como cuando tenia un enamoramiento con ella, en su rostro podía verse la tensión. Ella apostaba lo que fuera a que eso tenía que ver con ella y con Draco.
Así que él lo sabia.
Ella luchó para evitar la sonrisa en su rostro. Sí, complicaba las cosas ya que ella era su profesora y posiblemente Scorpius se sintiera incómodo por estar tomando clases con la novia de su padre. Pero por otro lado, significaba que Draco se lo había dicho.
Él la estaba tomando en serio.
Ella recordó la conversación que habían tenido hace un mes.
― Entonces…me estaba preguntando, ¿aún estamos siendo discretos? ¿O le vas a decir a tu hijo sobre nosotros?
Draco se acercó y le dio un abrazo.
― Claro que se lo diré, pero no ahora, si eso está bien contigo.
― Es tu hijo, tu decides cuando.
― ¿Te molesta que aún no lo sepa?
― No tengo derecho a molestarme.
― Es no es justo. La relación es de ambos. Por supuesto que no quieres ser escondida.
― Tienes razón. No me gusta que me oculten.
― Yo solo quiero esperar a que tú y yo…ya sabes.
― Seamos algo serio
― No es que no este siendo serio con mis intenciones. No me tomo estas cosas a la ligera, Hermione. Pero tú y yo necesitamos un tiempo para ser una pareja.
― Lo entiendo.
― Cuando hayamos resuelto todo, se lo diré lo más rápido posible. Lo prometo.
Ella trató de reprimir el grito de alegría.
Angel-Hermione: No hay necesidad de dejarse llevar. Mejor enfocarnos en educar el futuro de la magia de Inglaterra. Scorpius obviamente está incómodo. No lo hagas peor.
Demonio-Hermione: Al diablo con eso. Tu novio finalmente le contó a su hijo. ¿No crees que esto significa que…
Hermione silenció las voces rápidamente. Ella no era ese tipo de chica. Ella era una novia tranquila que había dejado a Draco decirle a su hijo sobre su relación a su tiempo. Ella confiaba en él. Se negaba a creer que cierta carta de cuatro palabras hubiese llegado muy lejos.
Tranquila. Todo va a ir bien.
Ella sonrió. Él le había dicho a Scorpius. Eso significaba algo.
Desde que Scorpius había golpeado a James Potter en la cara, había obtenido cierto grado de admiración entre las chicas de su casa. En dos horas que llevaba en la biblioteca realizando su tarea de Aritmacia, no menos de cuatro chicas le habían lanzado miradas coquetas. Estas cosas eran nuevas para él. Él no estaba interesado en ninguna de estas chicas de pronto se habían dado cuenta de que él existía, pero la atención alimentaba su ego, cosa que le ayudaba a lidiar con la chica que realmente le interesaba. Estaba desesperado en escribirle a su padre sobre esto, pero se sentía traicionado por su padre y por no decirle lo que estaba pasando.
― Hoaaaaa. ¿Me estás escuchando?
― Perdón, ¿qué decías?
― Nada – dijo frunciendo el ceño. Ella no estaba exactamente feliz con el pequeño club de fanáticas de Scorpius.
― Eh, ¿Rose?
― ¿Qué?
― Algo te molesta. ¿Hice algo mal?
Ella suspiró.
― Quizás me gustaría que mi compañero de estudio estuviera un poco más enfocado. Si prefieres estar con tus amiguitas de Slytherin antes que conmigo, entonces eso es lo que deberías hacer.
― ¿De qué estás hablando?
― Lo entiendo. Eres popular ahora. ¿Por qué quisieras pasar tu tiempo libre estudiando con una Gryffindor?
Por Dios, ¿ella estaba hablando en serio?
― Rose, ¿estás hablando de las tontas chicas de mi casa que me han estado siguiendo las últimas semanas? Porque sinceramente prefiero estudiar contigo a pasar cinco minutos con ellas.
Rose luchó con la sonrisa que se abría paso en su rostro a la vez que se sonrojaba.
― Bien, entonces.
Scorpius sonrió.
― Si no te conociera mejor, me atrevería a decir que estás celosa ― sus sesiones de estudio se habían convertido en coqueteo los últimos meses. Él se sentía mucho más seguro a su alrededor. Casi lo suficientemente seguro para invitarla a ir con él al próximo viaje a Hogsmade, pero no quería que quedaran cabos sueltos.
― No seas ridículo.
― No sé, Weasley. Te ves algo verde. Lo que, si mi memoria no me falla, es un color que te queda muy bien.
Rose se mordió el labio en un intento en vano de ocultar su sonrisa.
― ¿Estás diciendo que te gustaría verme celosa?
Scorpius se sonrojó. Dilo. Hazlo por Albus, por Simón, por cada chico que se había besado con la mujer que le gustaba.
― Quizás.
Punto para Scorpius. Eres un dios entre los humanos.
― ¿Esa es tu manera Slytherin de decirme que te gusto?
Scorpius tragó. ¿Cómo había resultado tan claro? Había dicho quizás. Abrió la boca para contestarle cuando un pergamino en forma de avión le acarició la oreja y se posó suavemente frente a él.
Ábreme, decía.
Rose rodó los ojos.
― ¿Es en serio? Debe ser de alguna de tus admiradoras.
Scorpius sonrió cuando se dio cuenta de lo bonita que Rose se veía cuando se ponía celosa. Su buen humor se esfumó cuando vi lo que contenía el pergamino.
Era un dibujo de la profesora Granger haciendo un sinnúmero de cosas grotescas con su padre.
Scorpius hizo un bollo el pergamino y observó el lugar buscando quien le había enviando algo tan desagradable. Sus ojos se detuvieron en James Potter que lo estaba mirando desde una esquina, recibiendo la felicitación de sus compañeros por su proeza.
― Malditos Gryffindor – murmuró Scorpius
― ¿Qué?
― No, Rose, no tú. James Potter. Vuelvo pronto.
― Scorpius, no. Te vas a meter en problemas.
Ya él se había puesto de pie e iba de camino a la salida. No le tomó mucho tiempo llegar donde ellos. Esto era lo menos prudente que jamás había hecho, pero estaba demasiado molesto como para preocuparse.
― ¿Te crees muy divertido?
― ¿No te gusta mi dibujo, Malfoy? Me ofendes.
― ¿Quieres que le demos una pequeña clase de apreciación del arte? ― dijo uno de los sopla potes de Potter.
― Regresen a la sala común. Yo puedo lidiar solo con esta pequeña y sucia serpiente.
― ¿Cuál es tu problema? ¿Por qué siempre tienes que ser tan imbécil?
― Quizás no confío en ti y en los de tu calaña, Malfoy. No me importa lo que la gente diga, personas como tu padre no deberían respirar el mismo aire que el resto.
― Te dije que no hablaras sobre mi familia – dijo Scorpius mirándolo amenazadoramente.
― Pensé que tenias un enamoramiento con la profesora Granger. ¿No estás ni un poco molesto de que tu padre se llevara el premio?
Scorpius se sonrojó. Potter ciertamente sabía que botones presionar para despertar su bestia interior. No estaba seguro de como aquel imbécil se había enterado de su pequeño enamoramiento con la profesora Granger, pero si James Potter lo sabía era muy seguro de que toda la escuela también.
― Deberías mirarte, Malfoy. Eres patético. Tu padre fue un mortífago de mierda, pero al menos sabe como conseguir lo que quiere. ¿Pero tú? Tú ni siquiera te atreves a invitar a salir a mi prima, aunque ella claramente está enamorada de ti por alguna razón.
¿Qué? Scorpius no se esparaba eso. No era solo que Potter lo estuviera molestando. Era el hecho de que Scorpius sabía que tenía razón. Mierda. Cuanto odiaba eso.
― ¿Qué pasa, Malfoy? ¿Tengo razón? ¿Quieres golpearme de nuevo, cariño? Adelante. Ahora no podrás salirte con la tuya – le dijo James mientras le golpeaba el hombro.
― No me toques.
― ¿Qué harás al respecto? ¿O no tienes el valor de golpearme sin mi hermano presente?
Scorpius sabía que él solo quería provocarlo para que lo golpeara y él poder decir que devolvió el golpe en defensa propia. Se rehusaba a seguirle el juego. Dio media Vuelta para volver a entrar a la biblioteca.
― Hey, Malfoy.
Cuando se giró lo único que vio fue el puño de James Potter chocando contra su ojo.
Merlín, dolía, pero Potter había conseguido lo que quería, despertar su bestia interior. Tomó a James por los hombros y los lanzó a ambos al piso.
Scorpius se cegó y lanzó golpes indiscriminadamente, algunos de ellos alcanzaron su objetivo. La adrenalina corría por su cuerpo y era vagamente consciente de que James también lo estaba golpeando.
― ¿Qué es esto? Los dos deténganse en este instante.
Era la profesora Granger. James miró a su madrina, y adoptando un inocente tono de voz fue el primero en hablar.
― Tía Hermione, gracias a Merlín estás aquí. Este Slytherin estaba tratando de…
― Es imposible que creas que voy a creerte que el señor Malfoy empezó esto, James Sirius Potter. No soy tan ingenua como tu madre. No puedo pensar lo suficientemente claro en este momento como para saber cuantos puntos le quitaré a Gryffindor y Slytherin por esta pelea. Esto sin mencionar todos los castigos que estoy imaginando. Estoy tentada a dejar que Filch haga lo que quiera con ustedes dos. Por ahora, los dos vendrán conmigo a mí oficina mientras les escribo a sus padres ― recogió un papel que había en el piso, en el área donde los dos chicos habían estado peleando. ― ¿Qué es esto?
Scorpius gruñó mientras la profesora Granger abría el papel y encontraba el dibujo. Sus ojos de abrieron sorprendidos y se sonrojó. Se aclaró la garganta y miró a Scorpius a los ojos.
›› ¿Tú hiciste esto?
― No, profesora. Le juro que no.
James intervino.
― Está mintiendo, por supuesto. Él está enfermo, tía. Y me golpeó cuando le dije que no debería…
― ¿Así que fuiste tú? ― por supuesto que había sido él. Este dibujo era demasiado textual y obviamente ella iba a intentar esas posiciones con Draco luego, pero ese no era el tema ―. ¿Por qué? ¿Qué te motivo a dibujar algo tan explicito sobre mí y el señor Malfoy?
James estaba en silencio. Comenzó a golpear el piso con el pie mientras respondía en voz baja.
― Solo lo estaba molestando, tía. No quería herir a nadie.
― Los dos, vengan conmigo.
― No te preocupes, Malfoy. Estoy segura de que tu papi encontrará una forma de que le devuelvan los puntos a tu casa.
Scorpius lo fulminó con la mirada. Joder, justamente lo que necesitaba.
La puerta de la oficina de Hermione se abrió y por ella entró un colérico Draco Malfoy.
― ¿Dónde está?
Scorpius se dio la vuelta solo para encontrarse a su padre con una expresión que nunca antes había visto. Quizás era porque nunca había visto a su padre molesto con él. Bueno, ahora podia añadir una cosa a la lista de primeras veces con su padre.
›› ¿Así que ahora te dedicas a meterte en peleas? ¿Qué sucede contigo? Este no eres tú.
― Sí, bueno, yo ahora me dedico a meterme en peleas y tu a guardar secretos.
Draco encaró una ceja y miró a Hermione por un segundo. Pero fue suficiente.
― Lo sabia – fue todo lo que dijo Scorpius.
La puerta se abrió de nuevo y Harry Potter entró, vistiendo su uniforme de auror. Se veía bastante aterrador mientras miraba a su hijo mayor.
― ¿En qué mierda estabas pensando? ¿Tú fuiste quien comenzó todo, no es así? – le gritó mientras lo golpeaba en la cabeza.
― Auch. ¿Por qué todo el mundo asume que fui yo quien empezó? ¡Él es un jodido Slytherin!Harry rodó los ojos y volvió a golpear a su hijo.
― Auch
― No eres idiota, así que deja de actuar como tal. Y si me llego a enterar que estás molestando a Scorpius Malfoy de nuevo te juro por todo lo santo que te desheredo.
― Yo no…
Otro golpe.
― ¿Acaso me crees estúpido? ― se giró hacía Hermione ― ¿Fue mi hijo quien empezó esto?
Ella asintió.
Harry fulminó con la mirada a su hijo y depositó otro golpe en su cabeza.
― Auch. Papá, para.
― Tú primero. Tú deja de actuar como si hubieses sido criado por lobos y yo trataré de dejar de golpear esa cabeza de chorlito que cargas.
Draco sacudió la cabeza.
― Potter, no tienes que actuar como si mi hijo hubiese actuado contra su voluntad en esto. Él es igual de responsable.
Scorpius rodó los ojos.
― Solo dices eso porque cuando tenías mi edad eras tú quien molestaba al Sr. Potter con sus difuntos padres y empezabas peleas.
― Scorp, yo era un idiota cuando tenía tu edad. Tú no lo eres. Este no eres tú.
― ¡Quizás ahora sí lo soy! No lo sé. Quizá tu solo crees que me conoces. ― Scorpius tomó el dibujo que estaba sobre el escritorio de Hermione ― Todo el mundo lo sabe, papá. Pensé que eras mas inteligente, pero has hecho un trabajo de mierda tratando de ocultar que te estás follando a mi profesora.Los tres adultos en la habitación se sonrojaron y cruzaron miradas. La mirada de Harry captó a James riéndose y aprovechó la oportunidad para golpearlo de nuevo en la cabeza.
― Auch.
― ¿Tú dibujaste eso?
James asintió.
Harry sacudió la cabeza.
― Juro por Dios que si existiera una escuela militar mágica te enviaría allí, James.
Draco arrugó el dibujo con sus manos y suspiró.
― Nunca te he mentido, Scorp. La profesora Granger y yo solo estábamos comenzando cuando tu preguntaste así que técnicamente…
― ¡No hagas eso! Ese ingenio Slytherin que usas con todo el mundo no va a funcionar conmigo. Mentiste, papá. Debiste habérmelo dicho.
Scorpius salió corriendo de la habitación.
Harry estaba allí, sosteniendo a James por la túnica. Suspiró y los arrastró a ambos hasta la salida. Dijo algo inentendible y ambos desaparecieron, dejando a Draco y Hermione solos.
Draco suspiró y se presionó el puente de la nariz.
― Hermione, lamento mucho que tuvieras que ver eso.
Hermione, que había estado callada todo ese tiempo, encontró su voz. Era temblorosa.
― ¿Por qué no se lo habías dicho?
Él la miró calculadoramente.
― Hablamos de esto. Scorpius no podría…
― Estoy harta de que todo el mundo subestime a ese chico. Es el chico de trece años más maduro que conozco, incluso más que yo a esa edad. Él podía soportarlo. Debiste decírselo.
― ¿Realmente estás molesta por esto?
― Sí, estoy molesta porque tú le dices todo a tu hijo, pero te negabas a mencionarle el hecho de que tenías novia. Y aparentemente él lo supo todo este tiempo.
― James Potter realmente es un imbécil. Y es un terrible artista. Este dibujo no captura mi belleza.
― No te quieras hacer el chistoso. Estoy molesta contigo.
― ¿Por qué?
― ¿De verdad, Draco? Supuse que se lo habías dicho hace un tiempo. Al menos desde que dejamos claro que éramos oficiales. Él ha estado conmigo durante semanas. Pensé que era porque lo sabía. ¿Y sabes qué? Estaba en lo correcto. Simplemente pensé que esta relación te importaba lo suficiente para ti como para que se lo dijeras a tu hijo.
― ¡Por supuesto que me importa!
― Obviamente no.
― Hermione, ¿cómo puedes decir eso? Te llevé a mi casa. Nunca hice eso excepto con Astoria. Por supuesto que me tomo esta relación en serio.
Hermione bufó y comenzó a caminar hacia la salida de su oficina.
― ¿A dónde vas? Esta conversación no ha terminado.
― ¿No?
Él la siguió por el pasillo.
― Hermione, no sigas caminando.
― Déjame sola, Draco.
― Hermione… ― él le tocó el hombro.
― No. Llevamos juntos casi dos meses. Este es el punto en el que las personas toman una decisión. Solamente es por diversión o quieren llegar a alguna parte.
― Y estoy de acuerdo, Hermione. Y esto es real. Voy en serio contigo.
― Velo desde mi perspectiva. Lo sé, para ti Scorpius es lo más importante y creo que eso es fabuloso. Pero han pasado dos meses y la persona más importante en la vida de mi novio no sabe de mí. ¿Cómo se supone que me lo tome?
Draco suspiró. Ella tenía razón. Él lo había arruinado. Ahora, no solo su hijo estaba molesto con él…sino que también la mujer que él…
― Draco, no estoy segura de que hayas pensado bien esto…
― ¿Qué estás haciendo?
―Solo estoy diciendo que obviamente tu no estás tan preparado como piensas para una verdadera relación.
― ¿Estás tratando de dejarme? No. No te lo voy a permitir.
Ella suspiró.
― Si así fuera, no estoy segura de que tuvieras voz en esta decisión.
― Sí, por supuesto que sí. Y yo digo que tu y yo estamos lejos de terminar. Voy a luchar por ti, Hermione.
― Si quieres pelear por mí, ¿por qué me escondes? Confié en que se lo ibas a decir a tu tiempo. Pero simplemente no lo hiciste.
― ¿Por qué te molesta tanto?
Ella suspiró, recordando su promesa. Cuando tú y yo alcancemos un nivel, se lo diré lo más rápido posible. Lo prometo.
Y allí estaba. Él no iba en serio con ella. Ella se juró no ser esa novia impulsiva, pero le gustaba pensar que después de dos meses Draco tendría una idea de donde quería estar con ella.
― Una vez me dijiste que se lo dirías a Scorpius cuando fuéramos lo suficientemente en serio. Supuse que cuando Scorpius comenzó a actuar extraño era porque se lo habías dicho. Y supongo que solo…estoy decepcionada.
Draco se sintió tres pulgadas más alto en ese momento. ¿Cómo podría explicarse ante ella?
― Hermione, nuestra relación es muy joven. No quería complicarlo todo antes de que estuviéramos listos.
― Lo que pasa es que hacer crecer esta relación es lo mismo que ayudar a Scorpius a crecer. Tratas de protegernos hasta que "estemos listos". ¿Pero adivina qué, Draco? Soy una mujer adulta. No voy a corer ante la primera complicación porque yo si sé a donde quiero llegar contigo. Me importas.
― Lo arruiné, ¿sí? Lo sé. ¿Pero el hecho de que estuviera preocupado por arruinar nuestra relación no demuestra que me importaba? De acuerdo, fue un error, pero…
― Draco, te voy a detener justo ahí. Solo…tómate unos días para pensar. Piensa en que es realmente lo que quieres.
― No necesito unos días. Ahora mismo sé que lo que quiero eres tú.
― Draco, coge los malditos días. Estoy siendo generosa ― ella se giró y comenzó a caminar. Sus sentidos de auror estaban todavía al cien y cuando él comenzó a seguirla ella le gritó ―: cógete los malditos días, Draco.
Él se quedó solo en medio del pasillo. Por suerte, no había estudiantes cerca. Solo estaba Padam Pomfrey, que iba camino a suplir el armario de pociones.
― ¡MIERDA! ― Draco golpeó por primera vez en su vida una pared.― ¡MIERDA! ― gritó mientras se tocaba la mano y sentía los huesos rotos.
Madam Pomfrey rodó los ojos.
― Hasta aquí llegué. Me retiro.
Entonces, hola. Para quienes no se acuerden, soy Natasha y solía traducir este fic. Jeje, he vuelto. O algo así. La cosa es que me disfruté mucho traduciendo esto, tanto que lo terminé en solo unas horas.
Aunque mi shipp favorito después del Hansy siempre va a ser el Scorbus, tengo que confesar que en las historias bien desarrolladas me disfruto mucho el Scorrose. Son como Draco y Hermione, pero en la tercera generación.
Scorpius es un chico muy maduro para solo tener trece años y wow, siento que lo admiro demasiado. Lo que Draco hizo fue traición (considerando los niveles de confianza entre ellos) y la forma en la que este chico lo llevo fue bastante madura y admirable. Aunque en el departamento del romance necesita un poco de ayuda, YA, porque es un fiasco con la pobre Rose.
James, para variar, es un imbécil y siempre lo va a ser. Aunque tengo que admitir que también me molesta un poco que siempre lo pongan así, simplemente porque lleva el nombre de James y Sirius y ellos eran unos abusadores de primera categoría. Eso no quiere decir que el niño tenga que ser igual. Harry Potter pasó por mucho, sobre todo en su infancia, y estoy segura de que no crió a ninguno de sus hijos para que fuera un abusador.
Oh, querido Draco, ¿qué puedo decir? Lo arruinó TODO con Hermione, y de paso con su hijo, y no creo que vaya a encontrar una solución cercana a sus problemas. Ambos, Scorp y Hermione, están heridos y va a tomar tiempo que lo perdonen. Aunque tampoco creo que sea tanto, considerando que a esta historia le quedan cuatro capítulos. ¡YEY!
2021 será el año para terminar esta traducción. Me lo prometí y planifico cumplirlo. Aunque quizás no pueda dedicarle tanto tiempo al fandom como antes, espero estar más activa y poder además de terminar esta historia, continuar algunas más.
A pesar de que ha pasado MUCHO TIEMPO, si has llegado hasta aquí te quiero dar las gracias por seguir a esta autora tan inestable. Gracias por ser una comunidad tan linda, que me ha dado y enseñado tanto.
Si esta es tu primera vez, bienvenidx. Espero que te guste, o no, esta historia.
Un abrazo,
Nat.
